*Aclaratorias
1ero: Nada de esto es mio: Personajes, lugares y demás son propiedad ajena. Yo solo juego con ellos.
2do: Respuestas a Reviews al final de la N/A

Sacrificio

Cuando Rose abrió los ojos pudo ver como Scorpius hablaba con Isla a mientras Elliot estaba inconsciente sobre el otro asiento del compartimiento. Rápidamente se paró y se mareó, casi se cae pero Scorpius la agarró a tiempo.

- Tómatelo con calma, Rosie - le dijo con cariño dándole un beso en la frente mientras la depositaba en el asiento

- ¿Qué pasó con Elliot? - preguntó preocupada

- Al llegar se dio un fuerte golpe en la cabeza… terminó desmayado

- ¿Y tú? - se dirigió a su antepasada - ¿Estás bien?

- Si, muchas gracias - Isla le sonrió como si la conociera de toda la vida

- Ya le explique todo - dijo Scorpius sentándose junto a su novia - Tu y Elliot llevan un rato inconscientes… Así que me tome la molestia de decirle

- Ya veo…

- Es increíble, no puedo creer que mis descendientes vayan a estar enamoradas de otro Malfoy - comentó la otra pelirroja maravillada - Aunque… espero que ninguno sea como este patán

Scorpius se mordió la lengua, no sería correcto decirle que estaba del lado de su antepasado. Rose frunció el ceño y se levantó de nuevo para encarar a Isla.

- Pero es tu culpa que él se haya puesto así - replicó Rose. La otra oji azul suspiró

- Él piensa que acepte casarme con otro porque me da pena admitir que estaba enamorada de un Malfoy - Isla se sentó junto a Elliot y lo miró con ternura - Pero no es así

- ¿No? - inquirió con sarcasmo Scorpius, no pudo evitarlo, se le salió… pero no estaba de acuerdo con esa chica. Ambas pelirrojas lo miraron de mala manera, fulminándolo con sus ojos celestes.

- No, yo tenía mis razones

- ¿Cuáles? Si lo amas no tienes porque casarte con otro - dijo Rose acongojándose

- Yo…

- ¡Rose! ¡Scorpius! - unos golpecitos en la puerta se escucharon. La pareja palideció.

Isla se dirigió a la puerta para abrirla pero Scorpius se apresuró y la agarró pegándola a él mientras Rose los cubría con la capa de invisibilidad. La pelirroja tomó una manta y cubrió hasta el cuello a Elliot mientras se desordenaba el cabello. Tomando aire abrió la puerta, encontrándose con Vada y Alice.

- Chicas… - saludó nerviosa - ¿Q-Que hacen a-aquí?

- Vinimos a llevarte con nosotras, para charlar un poco… Pero veo que Scorp está durmiendo, así que olvídalo.

- ¿Qué tienes que ver que Scorpius este dormido? - cuestionó Vada confundida mirando a Alice como si esta se hubiera vuelto loca

- Una mujer no puede abandonar a su hombre mientras duerme, V. Es grosero - contestó la rubia como si fuera lo más obvio del mundo

- Claro, Ali. Lo que tu digas… entonces nos vemos en el carruaje Rose - la castaña le dio una media sonrisa y así ambas se fueron. La pelirroja esperó unos segundos y cerró la puerta con llave.

- Scorpius… - lo llamó. El chico se destapó y soltó a Isla que aun miraba a la puerta

- Son iguales a mis amigas… Perséfone y Arista - comentó. Un gemido se escuchó y los tres miraron a Elliot. Isla avanzó hasta él pero pareció arrepentirse porque miró a Rose pidiéndole que se acercara a verlo. La Gryffindor asintió y se arrodilló a su lado

- ¿Elliot? - lo llamó cuando él abrió los ojos.

- ¿Sí? - parpadeó confundido - ¿Isla?

- No, yo soy Rose… ven, te explicaré.

Una mujer castaña avanzaba sigilosamente por un corredor oscuro. Se detuvo ante una puerta y tocó antes de entrar. En la habitación se encontraba un moreno que veía a su jefe, el cual estaba escondido de modo que su rostro no se viera.

- Ya están llegando a Hogwarts, mi señor - informó la mujer - Tienen a Elliot e Isla con ellos

- Muy bien, dejémoslos así - respondió el hombre oculto

- ¿No vamos a ir por ellos? - inquirió el pelinegro frunciendo el ceño

- No, Hesperia quiere que ellos "aprendan" sobre el amor. Veamos que aprenden, de todas formas nadie podrá evitar que la Weasley vuelva a ser mía.

- Ella… ¿Ella resultará herida, señor? - preguntó algo angustiada la castaña. Los dos hombres se volvieron a verla burlones

- ¿Te has encariñado con la niña Ana?

- No, claro que no

- Entonces te has encariñado con tu supuesta hermana - sugirió el jefe riendo.

- No, señor. Es que… quiero saber - contestó Ana incomoda desviando la miraba

- Bien, pues no le pasara nada. Puedes dormir en paz. ¿Y tú, Asmodeo?

- Por mi podemos matarlos a todos, pero como la chica es suya…

- No quiero matar a nadie, de no ser necesario. Recuerda lo que paso con Elladora… fue una muerte innecesaria

- No fue mi culpa - se defendió el Asmodeo

- Si lo fue - Ana le dirigió una fría mirada llena de resentimiento

- Si ella no se hubiera puesto necia diciendo que prefería morir antes de irse con otro que no fuera su amado Orión… Las cosas serían distintas.

- Elladora ya no me importa - habló el jefe antes de que la castaña pudiera replicar - Ana, vete a hacer tu trabajo… es crucial que te ganes a los Weasley. Y tu Asmodeo… Granger y los Boot sospechan de Ana, ya sabes qué hacer

- Como quiera, mi amo

Ana jadeó sorprendida pero ninguno de los hombres les dio importancia. Cerró los ojos y sintiéndose tremendamente culpable pero con ansias de venganza salió de la habitación, no podía echarse para atrás…

Rose, Isla y Scorpius miraban atentos la reacción de Elliot, que se encontraba callado meditando el asunto. Sus ojos viajaron hasta el rostro preocupado de Isla pero ella desvió la mirada, suspiró por quinta vez y junto cuando iba a hablar el tren se detuvo.

- No hay tiempo, Elliot e Isla deben ir hasta la Sala de los Menesteres. Quédense allí hasta que Scorpius o yo los vayamos a buscar - indicó Rose al tiempo que su Scorpius tomaba ambos baúles. La pelirroja tomó la capa y se la dio a Elliot, que la miró desconfiado antes de taparse.

Rose comenzó a angustiarse, no le parecía una buena idea dejar solos a sus antepasados… ellos estaban molestos el uno con el otro y no sabía qué locura pudieran hacer. Scorpius la miró y la tomó de la mano para calmarla, así juntos salieron del compartimiento arrastrando sus baúles y dejando atrás a una pelirroja nerviosa y a un rubio frustrado.

Hugo caminaba absorto en sus pensamientos cuando chocó contra alguien. La otra persona cayó al suelo pero él ni se inmuto, parpadeó sorprendido al darse cuenta de que había tropezado con una chica y se agachó para ayudarla.

- ¿Estás bien? - inquirió preocupado tendiéndole la mano. La muchacha lo miró a los ojos y el pelirrojo la reconoció - ¡Eres la de la fiesta de mi hermana! ¡La de los ojos raros!

- En primera, tengo nombre - Lilah miró la mano que él le ofrecía y la apartó de un golpe, seguidamente se levantó del suelo sola - En segunda, mis ojos no son raros

- Si lo son - afirmó animadamente Hugo parándose también. La pelinegra lo miró de mala manera y cogió su baúl para continuar su camino, no estaba de ánimos para que se metieran con ella - ¡Hey! Espérame

- ¿Por qué me sigues? - cuestionó la chica de forma dura sin dejar de caminar

- Me caes bien

- No recuerdo haberte hablado

- No… pero me escuchaste y eso basta - comentó Hugo sonriendo. Lilah suspiró y ambos bajaron del tren, el cual ya se había detenido

- ¿No deberías andar con tus amigos? - preguntó ella cuando llegaron a los carruajes y se subieron juntos

- Se fueron por su lado… perseguían a las hermanas Park - contestó él mirando por la ventana

- En ese caso… Debiste aprovechar y seguir a Paula - Lilah también miró por la ventana

- ¿Hablas de Paula Krewskii? - Hugo enrojeció

- Aja, ella te gusta. Andaba sola… me parece que hubiera sido un momento idóneo para acercarte - la oji perla lo miró burlona - tomando en cuenta de que no te presta atención

- No sé de qué me hablas - trató el oji azul de hacerse el indiferente. Ella rió

- De acuerdo, finjamos que no te gusta - dijo divertida. Hugo frunció el ceño

- ¿Cómo puedes decir que me gusta? Que yo sepa nunca te he dicho eso

- No es necesario que lo digas. Solo hablabas de ella y tus ojos brillaban llenos de alegría, estas enamorado Weasley - Lilah sonrió - No está mal, es una buena chica. Y si te soy sincera… tal vez si te acercaras un poco a ella podrías llegar a algo

- Dejemos el tema - la cortó él volviendo a enrojecer

La Ravenclaw tornó los ojos y volvió a mirar por la ventana del carruaje mientras Hugo se preguntaba qué tan obvio podía llegar a ser. Pasados unos minutos de silencio el chico la miró con algo más de confianza.

- ¿Crees que acepte ir conmigo a Hogsmeade?

- El que no arriesga no gana - se limitó a contestar Lilah al tiempo que su vehículo dejaba de moverse. Con una última mirada bajó arrastrando su baúl y rápidamente fue seguida de Hugo

Albus miró confundido a su mejor amigo, el cual parecía nervioso y con ganas de irse rápidamente del Gran Comedor. Notaba claramente lo mal que se encontraba, sin embargo Scorpius no daba señales de tener o querer decir algo. Frunció el ceño, ¿Qué acaso no confiaba en él? Recordó entonces como dos semanas después del cumpleaños de su prima, ella y él anunciaban su noviazgo. ¿Por qué no se lo había dicho? ¿Estaba perdiendo la confianza de su amigo?

Miró a la mesa de Gryffindor, Rose estaba igual que Scorpius. Parecía preocupada y no dejaba de ver la puerta. Sus ojos verdes se dirigieron hasta la mesa de Ravenclaw, donde Vada miraba a Rose extrañada y triste. Los ojos de la castaña voltearon y vieron a los de Albus, ambos asintieron. Sabían que algo pasaba y no entendían porque sus mejores amigos no querían decirlo. ¿Qué podría estar pasando?

En la mesa de los Gryffindor Lily se golpeaba la cabeza contra la mesa sin hacer ruido. A su lado Louis la miraba entre divertido y angustiado.

- Te vas a terminar de matar las pocas neuronas que te quedan - murmuró. La pelirroja le fulminó con la mirada y siguió con su trabajo - ¿Por qué te golpeas Lil?

- Perdí la capa de mi padre - respondió en un susurró la ojo café - No la encuentro y Albus me ha dicho que él no la ha tocado desde Navidad

- ¿No será que la dejaste en tu casa o en la Madriguera? - sugirió el oji azul mirando a la mesa de los profesores, donde McGonagall seguía dando su discurso

- No… recuerdo claramente como James se puso a pelear conmigo por la capa y papá dijo que era mi turno de usarla y que él no podía reclamarla pues ya no estaba aquí en Hogwarts. Después de eso la metí en mi baúl y la dejé bajo llave - respondió ella a punto de llorar

Rose, que había escuchado todo, sudó en frío. Esperaba que Lily no se diera cuenta de que ella la había tomado porque sino… ¡Pero no era su culpa! Fue de la tonta de Hesperia que s emitió donde no debía. Otra vez su mente viajó hasta Isla, su pobre antepasada… no quería ni imaginarse de que le podría haber hecho Elliot, pero no podía irse de allí. Tendría que esperar.

Desde el punto de vista de la pelirroja, Isla tenía sus razones. Se veía arrepentida y se notaba que de verdad quería al rubio… A pesar de todo, no sabía porque ella había decidido casarse con otro si amaba a Elliot. ¿Y si Scorpius tenía razón? ¿Y si a Isla la había dado vergüenza de admitir su amor?

- Supongo que eso es todo, que empiece la cena - anunció la directora. Rose suspiró aliviada y cuando apareció la comida se sirvió un poco.

Comió tranquilamente, inesperadamente no quería que llegara el momento de buscar a Isla y a Elliot. Pudo entonces ver que Scorpius comía igual o más lento que ella. Sin embargo, hubo un momento en el que no podían atrasar más el asunto y ambos lo sabían; después de esperar a que varias personas abandonaran el salón los dos se miraron y supieron que debía levantarse e ir a la Sala de los Menesteres. Y así lo hicieron.

Elliot e Isla anduvieron en silencio hasta el lugar indicado por sus sucesores. Ninguno se atrevía a decir nada, Isla porque no estaba dispuesta a dejar que él la volviera a insultar cuando no sabía nada y Elliot porque aun estaba furioso y no quería volverla a insultar, se apenaba de haberle llamado mujerzuela… pero no se iba a disculpar. Era una suerte que ambas supieran donde quedaban la dichosa sala, pues Rose y Scorpius se habían marchado sin indicarles más nada.

Lograron subirse a unos de los carruajes y este los llevó hasta el castillo, el cual estaba cambiado pero no tanto como para perderse. Isla iba adelante, con su varita encendida para alumbrar el lugar. Elliot solo la seguía.

Caminaron y caminaron por todos los pasillos hasta el séptimo piso, donde, en la pared del fondo, apareció una puerta gigantesca de madera clara. Una puerta bastante familiar. Isla salió de la capa y se aproximó hasta la puerta, temblando como hoja de lo nerviosa y asustada que se encontraba. El rubio se dio cuenta y sonrió, ¿Por qué no jugar un rato?

La pelirroja entró y pudo apreciar que una cama matrimonial con sabanas negras se encontraba pegada a la pared, la habitación tenía otra puerta y era decorada con vitrales antiguos; el oji gris cerró la puerta tras de sí y tiró la capa encima de lo que parecía un peinadora para luego acercarse a la chica.

A Isla se le puso la piel de gallina cuando sintió las manos de Elliot en su cintura y seguidamente fue pegada al cuerpo del chico. La oji azul trató de serenarse, no era conveniente hacer o decir algo… pues sabía de lo que era capaz el rubio. Después de todo era un Slytherin.

- Dime porque - le susurró al oído, lentamente mientras sus labios le besaban el cuello

- No sé de qué me hablas - respondió Isla cerrando los ojos, dejándose llevar unos momentos

- No soy tonto, Isla. Sé que te vas a casar con el imbécil de Wood por algo, no me digas que es porque es un mejor partido ni porque yo soy un Malfoy. Ambos sabemos que no eres tan zorra - la apretó mas contra sí, haciendo que la Gryffindor jadeara de dolor

- Suéltame, Elliot - pidió comenzando a molestarse. No pensaba decirle nada. Él no se merecía que le dijera la verdad y aparte la seguía insultando

- No, termina de hablar - una de sus manos subió hasta su cuello, donde se encontraba el listón que amarraba la camisa del uniforme

- Suéltame, es la última vez que te lo pido civilizadamente

- ¿O si no que?

A modo de respuesta Isla hizo una mueca y le dio una patada en sus partes nobles. El efecto fue instantáneo, el chico la soltó de golpe y cayó a la cama, adolorido. Isla suspiró y negando con la cabeza caminó tranquilamente hasta la otra puerta que había: El baño. Allí se encerró. Esperaría a que Rose y Scorpius llegaran, no pensaba volverse a quedar con Elliot a solas.

Pasada una hora Isla escuchó como tocaban la puerta del baño. Frunció los labios y se levantó, ya que se encontraba sentada en el suelo. Decidió que tomaría un baño, ¿Qué más podría hacer? No quería salir y ya le dolía el trasero de tanto estar sentada en el piso.

Desabrochó ambos listones y dejó que la ropa cayera al suelo. Se quitó la cinta del cabello, haciendo que sus rizos bien definidos rozaran mejor sus hombros llenos de pecas. Se miró al espejo y suspiró. Toda ella era de Elliot Malfoy, ella había sido marcada más de una vez por el rubio que se encontraba afuera… no solo físicamente, sino también por dentro. Su cuerpo… su alma… y su corazón eran totalmente de él. Pero nunca se lo diría. Ella tenía sus razones.

- Si… tienes tus malditas razones, Isla - susurró para sí. Se dirigió a la tina, en donde cabían dos personas, y se metió.

Se quedó allí. Pensando. En unos días se casaría con Wood, un ser repugnantemente perfecto. Como lo odiaba… no podía creer que lo hubiera aceptado. Que estúpida podía ser a veces…

- Isla - escuchó como la voz de Rose la llamaba. Aliviada se apresuró, tomó una toalla y se cubrió con ella para luego abrir la puerta y salir

- ¡Rose! - exclamó lanzándose a abrazarla. Estaba contenta

- ¿Tenias que salir así? - inquirió Elliot enfadado; Isla ni lo miró - ¡No ves que Scorpius está aquí!

- Eh… Yo… - masculló Scorpius ruborizado. Rose abrió los ojos sorprendida, jamás lo había visto sonrojarse de esa manera pero no le gustaba que ese color en sus mejillas se debiera a su antepasada

- Isla ve a vestirte, tenemos que hablar - le ordenó su sucesora algo celosa

- De acuerdo, Rosie - ajena a la tensión del ambiente, la oji azul se metió al baño para cambiarse. Instantáneamente Rose y Elliot miraron a Scorpius como advirtiéndole y él se sonrojó mas

Pasados unos minutos Isla salió vestida otra vez con su uniforme adaptado a su época y se sentó en la cama, donde se encontraban los otros tres sentados en posición india. Elliot la miró pero ella parecía no darse cuenta de su presencia, obviamente lo estaba ignorando.

- De acuerdo. Quiero que cada uno me cuente que es lo que pasa, primero tú Elliot - pidió Rose educadamente

- Isla y yo llevamos medio años viéndonos a escondidas, justamente en esta habitación. - el rubio dirigió sus ojos hasta la pelirroja, que tenía la cabeza gacha - Está por finalizar el curso… y ella ha decidido casarse con otro, sin importarle mis sentimientos ni nada de lo que ha pasado entre nosotros. Está claro que para ella solo fueron encuentros esporádicos - Elliot esperó a que ella negara o dijera algo pero la chica no se inmutó - Yo fui a hablar con su padre… quería que se casara conmigo. - Isla levantó la cabeza de golpe para devolverle la mirada, estaba sorprendida y sus ojos se habían humedecido - Pero ya tenía prometido… y no me había dicho nada. Me usó vilmente, como un pañuelo desechable. Le pedí explicaciones y se limitó a evadirme. Tuvieron suerte de vernos hablar… fue el único momento que se ha dignado a responderme alguna pregunta

Rose empezó a sentirse mal, deprimida, asustada, impotente y… ¿Enamorada? Sentía todo claramente, el corazón latía más aprisa y sus ojos se aguaban. Vio como Isla se encontraba en las mismas condiciones, ¿Estaba sintiendo lo que su antepasada? Trató de calmarse. Ni siquiera sabía porque estaba así… pero le dolía.

- Isla… Habla tu - señaló Scorpius, de alguna manera su tono sonó molesto e irritado. Tenía sed… pero no la sed normal que siente el cuerpo, no sed de algún liquido… sed de… de algo en especial. ¿Venganza? Le dolía el pecho y tenía ganas de llorar, pero su orgullo parecía haber despertado y se lo impedía

- No pienso decir nada, Elliot puede pensar lo que se le venga en gana - respondió la aludida desviando la mirada. Rose le golpeó el brazo y ambos pares de ojos celestes chocaron - Oh… Qué diablos… Elliot - miró al chico que se mantenía inexpresivo - Jamás te usé, quiero que te quede claro

- ¿No? ¿Entonces qué fue lo que hiciste?

- ¡Déjala hablar! - le gritó Rose callándolo y haciendo que ambos rubios saltaran por la sorpresa - Ella escuchó todo lo que le dijiste, cállate y deja que te diga que es lo que pasa. Malfoy insensible - eso último fue un murmullo para sí misma

- Hace medio año… cuando nos vimos aquí por primera vez… ese fue el único momento que pasé contigo y no sentí nada. Pero a medida que nos volvíamos a ver… comencé a sentirme atraída por ti… pensé que solo era una aventura… pero después me di cuenta de que no era así. No te dije nada porque pensé que tu solo te acostabas conmigo por hacerlo y no iba a decirte que me había enamorado - Elliot abrió la boca para replicar pero Rose lo calló con una mirada fulminante

"Y entonces… me dijiste que me amabas, no sabes lo bien que se sintió; pero al día siguiente parecías no recordarlo… así que no te respondí, me lo guardé. Y llegó entonces mi padre… me contó que te habías presentado para pedir mi mano… y que te había rechazado por que otro se había acercado antes que tu… te juro que traté de hacerlo cambiar de opinión, jamás me puse tan malcriada y caprichosa en mi vida… y lo convencí - el rubio la miró con confusión y ella cerró los ojos

"Dos días después… me llegó una carta, era una amenaza. La persona me ordenaba que le dijera a mi padre que ya no te quería como esposo… porque sino… te iba a matar… Yo… pensé que hacia lo correcto, Elliot nunca quise hacerte daño… ¡Todo lo contrario! Creí que si sacrificaba mi felicidad por ti… sería mejor… pero…

- ¡Qué estúpida puedes llegar a ser, Isla Weasley! - Elliot se tapó el rostro con ambas manos, frustrado y cansado. Isla asintió derramando las lágrimas que se estaba aguantando

- ¡Lo sé! - Rose y Scorpius se miraron sin saber que hacer - Pero entiéndeme… ¡No quería que te pasara nada! ¡Aunque eso signifique que vaya a pasar la eternidad amarrada a Marcus Wood!

- ¡¿Wood? - gritaron la otra pareja al unísono. Isla asintió y se acostó en la cama mientras enterraba la cara en una almohada

- ¡Maldito, Wood! - el antepasado de Scorpius se levantó furioso y tomó el jarrón que se encontraba encima de la peinadora, al lado de la capa. Rose no tuvo tiempo de detallar el pobre objeto, pues este fue lanzado con violencia contra uno de los vitrales, como consecuencia el jarrón y el vitral terminaron destrozados - ¡No sé quien fue el que se atrevió a amenazarte, Isla, pero te juro que lo voy a encontrar y lo voy a matar! ¡A él y al imbécil de tu prometido!

- Elliot… - Isla despegó la cara de la almohada y lo miró con una mueca de culpa pintada en el rostro

- ¡Y tú eres tan…! ¡Tú siempre pensando en los demás antes que en ti! ¡Eres tan boba! - el rubio caminaba de aquí allá echando chispar por los ojos; ni Rose ni Scorpius sabían que hacer e Isla solo lloraba

- ¡No quiera que te pasara nada!

- ¡Debiste decirme lo de la carta!

- ¡Más rápido te iban a matar!

- ¡Haz el favor y deja de decir que me iban a matar porque la que terminara mal serás tú!

- ¡Eres un insensible!

- ¡Y tú una idiota!

- ¡BASTA! - chilló Rose - ¡Esto es como una escena de una telenovela barata!

- ¿Telenovela? - inquirieron los otros tres confundidos

- ¡Sí! ¡TELENOVELA! ¡¿Algún problema con eso? - los dos rubios negaron y la otra pelirroja pasó saliva - Bien

Se quedaron callados. Isla volvió a enterrar su cara en la almohada y Scorpius suspiró. Elliot solo miró el vitral recién destruido e hizo una mueca, debía aprender a controlarse.

- Sacrificio… - susurró una voz espectral. Scorpius y Rose se miraron entendiendo que esa era Hesperia, indicándoles que representaban Isla y Elliot

- Representan el Sacrificio que se hace por amor - dijo la pelirroja. Elliot la vio de reojo y a la vez se dio cuenta de algo raro

- Isla… estás…transparente - indico preocupado sentándose junto a ella. La chica se sentó en la cama y se contempló luego miró a Elliot

- Tu también…

- Es hora de que se vayan - explicó Scorpius de pronto se dio cuenta de que la súbita ira que había tenido estaba desapareciendo.

- ¿Por qué? - cuestionó Isla con pena

- Porque ya nos han enseñado la lección - contestó Rose con una sonrisa - Nos demostraste que cuando se ama… hay que estar dispuestos a hacer sacrificios por esa persona.

- De la misma manera que Lyra y Cygnus nos demostraron que hay que ser fuertes y tratar de sobrellevar las adversidades - le siguió Scorpius. Cada vez más Isla y Elliot eran menos visibles.

- Entonces… ha sido un placer - murmuró Isla con voz aguda

- ¿Comenzaras a llorar de nuevo? - preguntó Elliot cansado mirándola

- ¡Me causa sentimiento tener que irme así! - exclamó ella a modo de respuesta.

Justo cuando el rubio iba a contestarle una luz blanca los rodeó y ambos desaparecieron. La pelirroja descubrió que toda la depresión anormal se fue con Isla y de algún modo de alegró, esa antepasada suya era demasiado sensible. Scorpius se acostó en la cama, sintiéndose mejor. Rose se acostó junto a él. El techo del lugar cambió lentamente hasta convertirse en el cielo estrellado de la noche.

- Scorpius…

- Dime, Rose

- Quedémonos hoy juntos… aquí, en este cuarto

- Tus deseos son órdenes, Weasley

- Gracias, Malfoy

Rápidamente Rose se sumió en un sueño profundo y Scorpius se quedó contemplando su rostro. Sonrió de medio lado, la acercó hasta él para abrazarla por la cintura y cubrirse a los dos con la sábana.

N/A:

Hola, gente! Antes que nada, quiero disculparme. Si, se que se suponía que subiría ayer, pero tenía un compromiso y no me dio tiempo de nada. Hoy, quise hacerlo temprano, más me ha venido un ataque horrible... Me duele absolutamente TODO. ¡Me enfermé como propia tonta y no me había dado cuenta! Al descuidarme, mi cuerpo falló y me dio tremendo regaño con dolor de cabeza y estómago. Como comprenderán, tengo que guardar reposo... A pesar de eso, me presenté aquí, pues no se merecen que los embarque. Ahora, con respecto al cap... Isla me parece muy llorona y Elliot es muy insensible. Ambos... tienen un ligero problema de control. Sin embargo, espero que la escencia se haya captado: Por amor, uno hace lo que sea. ¿No les parece? No son mis antepasados favoritos, pero no puedo quejarme porque han salido exactamente como yo quería que salieran.

Muchas gracias, nuevamente, a todos aquellos que comentan, me agregan a sus favoritos y alertas, y siguen el fic día a día. Me alegro. Sin más, aquí les dejo las respuestas a los comentarios:

Alejandra: Así como a ti te gusta que yo te responda a mi me gusta que comentes, y como puedes ver es algo que jamás me cansaré de decir. Con respecto al cap: Como pudiste ver, Isla no se avergonzaba de querer a un Malfoy. Y como dije arriba, no son mis favoritos, me parece que sus emociones son muy inestables, pero se aman y eso se ve. O al menos yo lo vi así. Jajaja Que bueno que estés en sincronía con Scorp. Más, como vez, estaba tan equivocado como Elliot. A ti te alegran mis caps y a mi tus comentarios :D Lamento no haber actualizado ayer, pero, nuevamente, como dije arriba he estado algo malita y tuve un compromiso que me mantuvo alejada de mi computadora. PD de tu PD: Como te dije antes, pienso igual que tu, pero no me pareció muy adecuado centrarme en esto. Más adelante, quizás veamos un poco de este tema. Pero shhh! yo no te dije NADA ;) PD de tu PD2: Siempre hay una primera vez para todo xD Jajaja ¡Amo tus dudas! Ojalá tengas otras muy pronto. Besitos, Ale. Nos estamos leyendo.

Nat: ¿Puedo decirte Nat? xD Como vez, no estoy bien. Tengo una gripe horrible y te juro que lo único que quiero es lanzarme de una torre para ver si mi dolor se acaba. Ando hostinada. No obstante, espero que tu si estes de mil maravillas. Si bueno, decidí subir :3 Antes que nada, quiero disculparme por no comentar tu fic. Entre estos día iba a hacerlo, pero estaba muy ocupada y el día que lo agregué era muy tarde y no quería escribirte estupideces x) Te prometo que luego de publicar esto, me paso a comentar. Sin embargo, quiero apreovechar para decirte: AMO tu fic. Me cautivaste de una forma increíble. Tiene mucho drama y me desespera que nada le salga bien a los pobres protagonistas. Empezando por Scor y terminando en Rose -.-* Pero bueno, ya tendré muchas cosas que decirte en mi review. No leeremos por allá más tarde. En fin, el cap: Isla... si podría decirse que si lo es. Como he ido diciendo, ella es muuuuy llorono y sensible... a diferencia del Elliot que es más bien un capullo integral xD Besotes desde Venetopía! xP PD de tu PD: Si, es una cotumbre increíble la que uno agarra, ¿No? xD Lo de los guiones, yo no me había fijado de que no los había puesto. ¡Me quería morir! No hay cosa que más me moleste que leer un fic sin guiones... Porque no entiendo casi nada :/ Pd de tu Pd2: Pesada no eres, a mi me encantan las Pd :) Gracias por eso, es halagador y sin duda ha hecho que los colores se me subieran al rostro xD Pero no me desanimo. Si algo he ido aprendiendo es que cuando escribes, primero debes estar orgullosa de lo que escribiste y, segundo no debes deprimirte si nadie comenta. Generalmente a la gente le da mucha flojera, créeme, lo he experimentado en carne propia. Y tienes razón, yo comencé así aquí, nadie comentaba... luego, fui escribiendo ONEs que me abrieron las "puertas" por así decirlo. Gracias a ellos, varios se han pasado por aquí. Yo amo mis fics, no me importa si a otros no. Escribo porque me gusta hacerlo y, aunque uno siempre quiera una crítica constructiva, no me siento mal. ¿Comentaron? ¿No comentaron? Bueno, allá ellos. ;) Mil thanks por el apoyo y el consejo, pequeña "inexperta". Sigue escribiendo así como lo haces, nos estamos leyendo. (No se a ti, pero esta respuesta me dejó: "O.o" Que larga! :S)