Naruto Kaiten

La Saga del Pasado

Atuendo

Las calles estaban aún más abarrotadas de gente que el día anterior, debido a que muchas personas llegaban a la Aldea trayendo mercancía y las cosas que se iban a utilizar en el festival. Las tiendas de ropa se hallaban a toda su capacidad, llenas de jovencitas que acompañadas de sus madres y padres escogían los yukatas o kimonos que usarían durante el Festival de Verano de la Aldea. Así también se podía apreciar a las hermosas lámparas que habían colgadas en la entrada al Templo Principal de la Aldea. La gente estaba cada vez más entusiasmada, y el tiempo parecía contagiado de esta felicidad, pues en los últimos días un alegre sol había bailado sobre la aldea y la lluvia no arruinaría el momento que tanto estaban esperando.

En una de las calles, vestida con su clásica casaca ploma, se encontraba Hinata, acompañando a Ino, Chouji, Kankuro, Kiba y Temari de compras. Era un poco incómodo debido a la presencia de Shikamaru, que estaba contento debido a la llegada de su novia a la aldea. Lo que le incomodaba no era su compañía, sino el agujero que sentía en el estómago cada vez que veía los gestos de cariño y amor que había entre sus dos amigos. Deseaba tener a una persona así ella también. La imagen de Naruto flotó en su mente, haciendo que se sonrojase, cosa que fue captada por Ino.

- ¿Qué pasa, Hinata?- le dijo, mirándola suspicazmente.

- Etto… yo…- decía ella.

- Seguramente está pensando en Naruto, ¿verdad?- dijo Shikamaru.

- ¡No, no, no!- decía ella.

- ¿Naruto?- se sorprendió Temari.- No hubiese creído que hubiese alguien que se pudiera enamorar de él.

- Pero tú estás con Shikamaru…- le dijo Chouji, riendo- Los dos son igual de raros.

- Claro que no…- dijo Temari, riendo- Mi Shikamaru es más especial.

- Sí, claro- le dijo él- Sería muy problemático si no lo fuese.

- Oe, oe- dijo Ino- Creía que estábamos hablando de Naruto y Hinata.

- Es verdad- dijo Chouji.

- Y bien- dijo Ino, acercándosele- ¿Qué piensas hacer mañana? Supongo que te habrá invitado, ¿verdad?

- Creo que…- dijo Hinata- Creo que no ha tenido el tiempo suficiente.

- ¿Cómo?- dijo Ino, sorprendida- La próxima vez que lo vea le voy a destrozar la cara. ¡Cómo es posible que no te haya invitado!

Y entonces, mientras Ino seguía despotricando en contra de Naruto, y Kankuro hacía mímicas del rubio con una marioneta que había aparecido, Shikamaru sintió la presencia de alguien, y entonces, en una voluta de humo, sobre el tejado de la casa que estaba en frente de ellos, apareció Ayame-sensei. Estaba sentado en cuclillas, y traía un pergamino cogido en la boca.

De un salto, bajó hasta la acera y se acercó a los muchachos. Se sacó el pergamino de la boca, y lo guardó en su bolsillo.

- ¡Os, Hinata-chan!- le dijo, levantando su mano en señal de saludo.

- A… Ayame-sensei- Hinata siempre se había sentido mejor en presencia del pelinegro.

-¡Ayame-sensei!- dijo Ino, con corazoncitos en los ojos.

Ayame-sensei volteó a ver quién le había hablado, y le sonrió a Ino.

- ¡Hola, Ino-chan!- le dijo, abriendo los brazos. Ino se lanzó a sus brazos, abrazándolo de forma tierna, y acomodándose en su pecho, y sonriendo.

- ¿Cómo está, Ayame-sensei?- le dijo Shikamaru.

Ayame-sensei le tendió la mano. En la aldea, era muy respetuoso, y por lo tanto, respetado. Además que ninguno vio con malos ojos el gesto de cariño del jounin hacia Ino, puesto que siempre había sido muy cariñoso con todos sus estudiantes. Después de estrecharse las manos, Ayame-sensei, aún con Ino abrazada a su pecho se giró hacia Hinata.

- Te he traído un mensaje, Hinata-chan.

- ¿Para mí?- preguntó ella.

- Sí-dijo él, sonriendo.- Cierto hombre me dijo que te iba a…

Pero en ese momento todos se distrajeron por un ruido de pasos rápidos, un destello amarillo y una sombra que se lanzó contra Ayame-sensei tapándole la boca para evitar que siguiera hablando. Naruto salió de no se supo dónde, y agarró la cabeza de Ayame-sensei, consiguiendo su objetivo, evitar que él dijera el nombre de la persona y lo que iba a hacer. En ese momento se formó una pequeña nube de polvo mientras Ayame-sensei y Naruto se revolcaban en el suelo, hasta que Ino, muy enfadada, detuvo a los dos de sendos golpes en la cabeza.

La nube de humo se disolvió, y entonces aparecieron Naruto y Ayame-sensei, ambos

tomando la mejilla del otro, con un enorme chichón en la cabeza.

-¿Quieren dejar de comportarse como unos niños?- les reprendió Ino.

- Es que…- dijo Naruto.

- ¿Por qué no le dejaste terminar?- le preguntó Shikamaru.

- Pues en realidad, lo que vine a decir fue de que Naruto quería invitar a Hinata al festival- terminó Ayame-sensei, ante la aterrorizada mirada de Naruto.

Y entonces todos voltearon a ver a Hinata, que había juntado sus manos, y observaba el rostro, con su rostro teñido de un profundo carmesí.

Y entonces, pareció que fueron horas lo que pasó hasta que los muchachos empezaron a reírse y hacer bromas con respecto a ambos. Naruto se levantó con una mano en la cabeza y una enorme gota de sudor en su frente, mirando a Hinata.

Y entonces, Shikamaru, Kankuro y Chouji se acercaron a Naruto a felicitarlo, mientras que las chicas hacían lo mismo con Hinata. Ambos estaban más rojos que el mismo color, y Ayame-sensei había ido hasta donde estaba Hinata y hablaba con ella en voz baja. Lo que le dijo hizo que la chica levantara las manos cubriéndose la boca, y miró a Naruto, mientras el Jounin se reía.

- ¡Hey, muchachos!- llamó Ayame-sensei, reclamando la atención del grupo.- ¿Qué les parece si ayudamos a éstos dos a encontrar algo decente que ponerse?

- ¡Claro!

Y entonces Ino, le dijo a Ayame-sensei que conocía una tienda muy famosa cerca del palacio de los Hokage donde vendían la ropa necesaria para una ocasión como ésta. Ayame-sensei decidió por todos ir a ese lugar, y entonces todos partieron hacia la tienda, Ino iba adelante, cogida del brazo de Ayame-sensei, guiando la caravana, mientras que los muchachos venían luego, y al final, Naruto y Hinata, sin atreverse a mirarse el uno al otro.

Rápidamente llegaron a la tienda, un enorme lugar lleno de extrañas vestimentas que Naruto nunca hubiera soñado poder ver en su vida. Ayame-sensei habló al oído de Ino, y ésta empezó a reírse, y luego de eso retrocedió, y junto con todas las chicas se llevaron a Hinata hacia un lugar de la tienda mientras que los chicos hacían lo mismo con Naruto.

Ayame-sensei lideraba a los chicos, mientras que en un abrir y cerrar de ojos, metieron a Naruto dentro de uno de esos casilleros que se utilizan para probarse ropa, y Ayame-sensei fue pasando varias prendas para que Naruto de las probase. Adentro del cubículo Naruto estaba preocupado por lo que podría pensar Hinata. Estaba claro que hace unos días casi se habían besado, pero no le parecía que fuese suficiente como para iniciar una relación con ella. No estaba lo suficientemente seguro, aunque debía de agradecerle a Ayame-sensei por decir algo que él nunca se hubiese atrevido a decir. Mientras se ponía una elegante camisa de color negro, Naruto se observó en el espejo, y se dio cuenta de lo bien que se podía ver con ropa elegante. Asimismo, le fueron pasando un pantalón de color beige que combinaba perfectamente con la camisa. Mirándose al espejo pensó que no era tan imposible que Hinata fuese su novia. Ella se le había confesado antes, ¿verdad? Entonces sólo era cuestión de que él fuera y le dijera que ya sentía lo mismo.

Sin embargo, había algo en su mente que le decía que no era correcto, por que aún si quería mucho a Hinata, no estaba lo suficientemente seguro de si estaba enamorado de ella, y Hinata merecía a alguien que de verdad la amara.

Mientras tanto, al otro lado de la tienda, Hinata estaba muy ruborizada probándose un provocativo yukata de color rojo pasión, que hubiera avergonzado a la misma vergüenza al no ser tanto un yukata, sino la parte de arriba de un yukata, incluyendo al moño acompañado de una falda sumamente corta, que dejaba ver sus tersas y blancas piernas.

- ¡Hinata!- se escuchó la voz de Ino- Ayame-sensei me ha dicho que a Naruto le gustaría mucho verte con éste.

Y entonces le alcanzó otro yukata, muy parecido al anterior, con la sola diferencia de que éste tenía un escote más abierto. Mientras Hinata se quitaba el yukata anterior para probarse el que Ino le había entregado, ésta misma entró encontrando a Hinata más roja que nunca, tapándose con las manos para evitar que la rubia observase sus hermosos senos. Ino quedó sorprendida al ver el tamaño de los pechos de Hinata, a su edad, nada despreciables.

- Vaya, Hinata- le dijo- ¿Qué comes para tenerlas así de grandes?

- Etto… esto es muy vergonzoso…- le decía ella. Pero en ese momento, Ino volteó la cabeza y dijo:

- ¡Ayame-sensei! ¡Creo que el anterior era el indicado!

- Os!- respondió el aludido- ¡Me parece perfecto! Y también me parece que ya hemos terminado aquí.

Naruto salió del probador con la ropa que he mencionado antes, es decir el pantalón beige y la camisa negra, suelta hacia fuera, y con los primeros botones desabrochados dejando ver su torso musculoso.

- Te ves genial- le dijo Ayame-sensei.

Y en ese momento, Ino jaló a Hinata hacia donde estaban los chicos, mostrándoles el yukata de la falda corta, haciendo que todos quedasen asombrados, pero el que más resaltó fue Naruto, puesto que le empezó a salir una pequeña gota de sangre de su orificio nasal izquierdo.

Hinata también se sorprendió mucho al ver a Naruto vestido de esa manera, por lo que no pudo evitar sonrojarse al ver a su amado tan apuesto.

Sin embargo, Naruto miró a Ayame-sensei:

- Sensei- le dijo- Están muy bonitos los trajes… Pero no tengo dinero para pagarlos.

- No te preocupes- le dijo Ayame-sensei.- Ya todo está pagado.

- ¿Cómo?- preguntó Naruto incrédulo.

- Así como lo oyes- le dijo el pelinegro- Es mi regalo, para ustedes.- y entonces volvió a coger a Naruto del cuello y le frotó el pelo de la cabeza con el puño mientras todos los demás reían.

Salieron de la tienda con las compras, riendo y conversando. Ayame-sensei siempre había sido así con todos los jóvenes novatos chunin que conocía, y había ayudado a que muchos de ellos alcanzaran el grado de Jounin. Está de más decir, que debido a ese carácter tan familiar y confiable, rápidamente se había granjeado el cariño de todos en la aldea, incluso de los más escépticos, como Shikamaru. Algunas de las chicas, como Ino, ya empezaban a sentir otro tipo de sentimientos hacia Ayame-sensei, y aunque éste no dio señales de querer algo con nadie, siempre trató a Ino de esa forma, cosa que a la chica le agradaba mucho. No había existido alguien así en mucho tiempo en la vida de Naruto. Después de Iruka-sensei, fácilmente habría podido considerar llegar a querer a Ayame-sensei como si fuese su padre. Estaba muy orgulloso de ser su alumno.

Pronto llegaron a un cruce, dónde todos se empezaron a dividir. Shikamaru y Temari enrumbaron al edificio Hokage en busca de Gaara, acompañados de Kankuro y Chouji. Mientras, Ino y Ayame-sensei enrumbaron a la casa de ésta, y al final sólo quedaron Naruto y Hinata, ambos con las bolsas de las compras en sus manos, sonrojados y sin saber qué decir.

Empezaron a caminar juntos rumbo a la mansión Hyugga, después de todo, Ayame-sensei le había enseñado a Naruto los modales que debe tener un caballero con las damas y él se ofreció a acompañarla hasta la puerta de su casa.

El atardecer ya casi llegaba a su fin, y pronto se haría de noche. Las calles que separaban a Naruto y Hinata de la mansión Hyugga empezaban a disminuir, y entonces cuando llegaron a unas dos cuadras de la casa de ella, por fin se atrevió a decir unas cuántas palabras.

- Etto… Naruto-kun- él volteó a verla- No es necesario que vayas conmigo al festival... sé que no quieres defraudar a Ayame-sensei… pero no quiero obligarte a sentir nada que no quieras.

- ¿Estás loca?- le dijo él.

Ella volteó a mirarlo.

- Quería decírtelo de la manera correcta, ¿sabes?- ella lo escuchaba cada vez más atenta- Quería pedirte que fueses al festival conmigo… pero Ayame-sensei sabía que iba a ser lo suficientemente cobarde como para no atreverme a decírtelo personalmente.

- Entonces…

- Sí…- él se puso en frente de ella y le tomó las manos.- Hinata, ¿Te gustaría ser mi pareja en el festival?

Ella volvió a observarlo, aún no pudiendo creer lo que escuchaban sus oídos.

- Sí- dijo al final, mirando al suelo. Naruto le soltó las manos, y las llevó detrás de su cabeza con todo y la bolsa y le sonrió.

- En ese caso, me facilitas mucho las cosas. Y entonces se aproximó a Hinata y la besó en la mejilla, muy, muy cerca de los labios, cosa que dejó a la chica bastante sorprendida.- Entonces… Hasta mañana.

Y Naruto empezó a alejarse por una calle que cruzaba la que estuvieron andando. Hinata sintió que su corazón iba a estallar. Tenía el rostro muy sonrojado, pero no pudo evitar sonreír.

Ya sólo faltaba una noche para que el festival empezase…


Muchas, muchas gracias por leer. Bueno, ya hemos llegado al festival, en el próximo capítulo se empiezan a explicar muchas cosas. minami016: Por fin llegamos al festival, espero que te guste lo que viene. sakuratsubasa: Gracias por el rewie, pero no podía decir nada de Sasuke y Sakura debido a que aún seguimos en los recuerdos de Naruto, y si hago un capítulo así, puede que desoriente a otros lectores. Shinofan: Te entiendo, sé muy bien lo que son las tareas pesadas. Yo ya estoy en la universidad, pero estoy de vacaciones. Gamelos: Ya verás en el próximo capítulo.

Bueno, también les quiero pedir disculpas por no haber actualizado el dia sábado ni domingo, debido a que no podía subir los archivos. Me salía siempre un mensaje que decía: Error infortunado. Y tuve que mandarle un mail al support y todo. Pero ya se solucionó. Hoy en la noche ya es el festival.

De nuevo gracias por los rewies, y no se olviden que al dejarme más me motivan más.

Gracias por leer Naruto Kaiten!

Lord Karyatoz