Hola, hola, hola, aquí la pandita de la barbarosidad, ¿Cómo han estado? Yo lamentablemente aun estoy castigada, pero me escape un minutito para subir este capitulo, por órdenes de mi máster, no pude subir los 2 capítulos que les prometí…

Fer: me alegra que hayas comprendido lo que paso, y que no te hayas enojado como otras personas, JeJe, lo de Hetalia, creo que te aburrió por que no le entendiste a ese capitulo, lo que pasa es que en un capitulo indescifrable, incluso yo me quede con cara "¿Y esto que madres es?", en fin, ya en el segundo capitulo te empezara a gustar, te lo aseguro. Y el lemon bendra en el siguiente capitulo.

¿?: Cariño, me alegra que te guste la historia, pero hazme el favor de poner tu nombre en el review, por que sino, no se a quien le estoy hablando… jejeje, y no mueras metamórficamente…

Tik Yao: Tranquitronca, jejeje, jamás dejare descontinuado este fanfic, prácticamente es mi hijo jjejejejeje… Ok no, en fin me alegra que te guste la historia.

Sakurita-chan: ¡Lo siento!... TT_TT pero la ortografía jamás a sido mi fuerte, de hecho, soy de lo peor, pero tranquila, tratare de mejorarla ¿Enserio te gusta como escribo? ¡Eso es genial! Me alegra que te guste, te dedico este capitulo…

Los personajes de Kuroshitsuji no me pertenecen, y hago este fanfic con fines de ocio sin lucro de por medio.

Te amo (Primera parte)

Primavera: La estación perfecta; no tanto frio ni tanto calor, la época de vida.

En gran Bretaña no era muy diferente, salvo que hacia mas frio…

El mayordomo de la casa Phantomhive, en un afán de continuar con una intachable rutina de excelencia, se encaminaba por los pasillos de la extensa mansión, sonriendo al aire. La puerta marrón del cuarto de su niño le parresia cada vez mas hermosa, sabiendo que ahora no era separación alguna con su amado.

Sonrió de lado al abrir la puerta y descubrir que su peli azul se encontraba profundamente dormido como siempre. A paso lento se acerco a la cama, tratando de encontrar con la mirada entre las cobijas al niño. Una vez visualizado; destapo con delicadeza el lugar en donde debería estar la cabeza de su niño, se acerco lentamente al rostro de su amado, y planto un beso en los hermosos labios que ahora le pertenecían.

El pequeño despertó al sentir la presión de los labios del demonio contra los de el, al darse cuenta de que solo se trataba de su demonio con la nueva rutina de despertarlo con un beso, se dedico a corresponderle a su demonio, su amado demonio (claro que asta ahora no le había dicho lo mucho que lo amaba)

— Buenos días, mi hermosos joven amo

— ¿Tan temprano y ya empiezas con tus cursilerías? —Cito el menor. Desde que Sebastián y Ciel comenzaron con su relación, el demonio había comenzado con, según Ciel, cursilerías, tales como hacerle pasteles con corazones, o decirle lo hermoso que era, y claro, Ciel jamás admitiría que esas caricias y atenciones extras le encantaban

—Si, joven amo… y bueno, dejando de lado el romanticismo ¿Cómo desea que lo vista el día de hoy?

—Con cualquier cosa, la verdad no me interesa demasiado

El mayor se aparto de la coma, dándole espacio al conde ara sentarse en la cama, Sebastián se dedico a buscar la ropa de su niño, volviendo hacia el cuando lo tubo todo listo.

La parte del día favorita del demonio era; La hora de cambiar de ropa a su niño, y la hora del baño, ya que ahora, como eran pareja, el podía "propasarse" un poco en su tacto, tocando descaradamente la piel de Ciel, besándolo en la espalda o en el pecho, o bien, simplemente quedarse observando ese pequeño y delicioso cuerpo que aun no poseía.

Cambio al menor, divisando cada parte de su anatomía, relamiéndose los labios con lujuria imaginando infinidades de escenas que su demoniaca mente pudiese pensar.

—Sebastián—Llamo el menor sonrojado, mas con la voz autoritaria y orgullosa que poseía—Deja de violarme con la mirada y apresurat….

¡Prack!

La frase del menor fue cortada por un extraño sonido de golpe que venia de afuera de su habitación, Ciel miro como el demonio despegaba la vista de su cuerpo para posarla en la ventana, mientras su cuerpo se tensaba listo para atacar en cualquier momento a lo que fuese que estaba detrás de la ventana...

¡Paungk!

…un sonido de bala dejo detrás de el un silencio ensordecedor, el demonio frunció el seño por un momento, para después suspirar como aliviado.

"¿Qué esta pasando?" Se pregunto el menor mentalmente.

El hombre de cabello azabache continuo vistiendo a su niño como si nada hubiera pasado.

—Sebastián ¿Qué fue ese sonido? —Pregunto el oji azul un poco alterado.

—Absolutamente nada joven amo…

—No mientas, se que sabes de que se trata, vi como cambiaste de actitud ante los sonidos…

—Joven amo, yo no miento, no como los humanos—El menor quedo estático ante la frase ya muchas beses repetida por el mayor, jamás se había puesto a analizarla con cuidado. —Además, tal ves solo haya sido un gato o algo…bueno joven amo, iré a preparar el desayuno, espéreme unos segundos.

El menor se quedo estático en la posición que estaba por unos segundos, cuando se dio cuenta, el demonio ya había salido de su habitación…

"No fue un gato… yo se lo que escuche" Pensó "Sebastián… ¿Qué me estas ocultando?"

Kuroshitsuji

Grell, Undertaker, Ronald, William y otros Shinigamis más, se encontraban peleando contra 10 demonios.

Golpes de cada lado, aunque realmente, los que daban mejor pelea eran los Shinigamis, puesto que los demonios, no querían mandar a sus mejores soldados, hasta que la guerra real comenzara, lo que seria muy pronto considerando la situación.

—Eso fue demasiado fácil—Dijo el Shinigami peli rojo, mientras limpiaba la sangre que había quedado en su guadaña de la muerte, después de la pelea contra los demonio.

—JiJiJiJiJi ¿No creen que esto fue demasiado fácil? —Agrego el sepulturero, tan risueño como siempre.

—Solo intentan cansarnos—La melodiosa voz de Tamtara se hiso presente en el lugar.

—Pero miren quien se digno en aparecer— Dijo Grell sarcásticamente —Tamtara, niña, que seas mitad demonio no te da derecho a quedarte en la "casota" mientras nosotros hacemos el trabajo sucio.

—Grell, recuerde que debo mantener las apariencias frente al conde… ya que Sebastián no quiere que se le informe nada acerca de la situación, yo debo hacer como que estoy dentro haciendo mis labores normales…

—Tamtara ¿Qué quisiste decir con eso de "Cansarnos"? —Interrumpió oportunamente Undertaker.

—Nos mandan lo peor de su ejército—Dijo señalando a los demonios caídos —Nos suben el ego haciéndonos creer que es fácil derrotar a un demonio, solo están esperando a que "la bomba se detone" para mandara todo el ejercito de las tinieblas, entonces, con los Shinigamis confiados y cansados, su victoria será inminente…

—Es cierto—Agrego William—Desde que el conde y el demonio comenzaron con su "amor" los demonio han venido en mayores cantidades, sin embargo, los hemos derrotado sin siquiera comenzar a sudad, a este paso habremos perdido forma para cuando la guerra real comience.

— ¿Entonces tendremos que entrenar? —Inquirió el pelirrojo con cara de asco, mientras que el de cabello oscuro asentía afirmativo — ¡No es justo! Yo ya pase mis 200 años de entrenamiento en la escuela de Shinigamis, ¡No quiero volver a entrenar! ¡El ejercicio es doloroso…!

Kuroshitsuji

— ¡Cieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeel! —Grito emocionada, Elizabeth entrando en el estudio de Ciel, corriendo rápidamente a abrazar a su ex-prometido

— ¿Lizzi? ¿Qué haces aquí…?—Pregunto el menor quitándosela de enzima.

—Vine a darte una buena noticia Ciel—Dijo, viendo en la mirada de su primo que no era a lo que el se refería —Sebastián me dejo entrar, dijo que el tenia algo muy urgente que hacer, y por eso no me pudo escoltar hasta tu estudio…

—De acuerdo ¿Qué me querías decir?

La chica suspiro, sentándose frente al escritorio de su primo, el corazón de latía inmensamente, un nudo se formo en su garganta, estaba realmente triste pero "Una dama no demuestra su aflicción, solo se presenta con una sonrisa en el rostro"… pero cuando deseaba haber nacido como hombre y poder dar libremente su opinión…

—Me voy a casar—Dijo al jale

— ¡¿Que?! —Inquirió el menor, recobrando inmediatamente la compostura— Es decir ¿Como?

—Le dije a la abuela que decidiste romper nuestro compromiso… no le dije el por que, en fin, de inmediato, comenzó a… ofrecerme en matrimonio con barios nobles, Ciel, tu sabes la situación de mi familia, necesitamos un matrimonio con un noble para asegurar nuestra fortuna…en fin, me casare en cuanto cumpla la mayoría de edad, con un hombre 11 años mayor que yo…

Ciel no sabia que decir, se sentía mal por ser la causa de todo eso que le pasaba a su prima, pero ella no parecía triste, al contrario, decía cada palabra como si fuese un orgullo para ella.

—Lizzi… yo, lo ciento, pero no puedo hacer nada…

—No vine para decirte o alegarte nada, solo para avisarte lo que esta pasando… Ciel, no te sientas culpable… uno no controla de quien se enamora…

¡Prack…!

Un extraño sonido alerto a ambos niños… Ciel dirigió su vista a la ventana…

"Muerte a Ciel Phantomhive" Se escucho desde afuera, haciendo que el mencionado se estremeciera.

— ¿Q-Que fue eso? —Pregunto la rubia…

La puerta del estudio se abrió bruscamente, dejando ver al preocupado mayordomo mientras entraba.

—Joven amo ¿Se encuentra bien? —Dijo el demonio mientras jadeaba, El menor alcanzo a ver que en su traje tenia sangre, al parecer seca, mas esta era perfectamente disimulada ya que su traje era negro

—Si, me encuentro bien —Dijo el menor, mirando fijamente al susodicho, mientras trataba de ocultar que había visto la mancha de sangre en su traje— ¿Qué fue ese ruido?

—Absolutamente nada, joven amo, solo un perro que intento infiltrarse en la mansión…

—De acuerdo… escolta a Lizzi asta su casa…—Dijo Ciel viendo con sospecha a su demonio…

"Mas mentiras todavía Sebastián… "Pensó…

Kuroshitsuji

—Joven amo, lady Elizabeth ya se ha retirado—Anuncio el demonio entrando en el estudio del menor, siendo asesinado por la vista del peli azul a pasar por la puerta—Ah llegado una carta de su majestad, la reina Victoria

Este último comentario llamo la atención del niño ¿Reina Victoria? ¿Cuál reina Victoria…?

—Entrégamela —Dijo el menor, el demonio obedeció al instante, se acerco lo más que pudo a su niño, quedando a lado del asiento de este, y estrego la carta, Ciel se dedico a abrirla y a leer su interior:

Londres, 1887

Mi niño:

Ha habido acontecimientos en Londres los últimos días, puede que ahora sepas que no soy la "verdadera" Reina y puede que me tengas rencor por lo de la muerte de tus padres, ya que la provoco la corona a la que juraste lealtad, sin embargo, yo, la nueva Reina Victoria, te pido disculpas por todo lo que te ha ocasionado mi antecesora, y te pido de favor que retomes tu lugar como "perro fiel de la reina", para que la familia Phantomhive siga manteniendo una buena postura social, mas no te asignare misiones hasta tu mayoría de edad, puesto que creo que los niños deben disfrutar de ese corto tiempo de jubilo que dios les dio…

Disfruta tu niñez Ciel Phantomhive…

Ciel suspiro un tanto aliviado, era cierto, había olvidado por completo que la corona había nombrado a una reina falsa para no levantar sospechas y para preservar el espíritu y la fe del pueblo. ¿Quién diría que algo tan importante no seria escrito en los libros de historia, y que ese hecho solo seria conocido por algunos cuantos, mas tarde?

—Había olvidado lo de la "Nueva Reina Victoria" —Dijo quitándose el parche…

—Eso era de esperarse, es un hecho relevante en su vida, es decir, sea como sea usted le juro lealtad…

—…Le jure lealtad—Susurro el menor, sin darse cuenta de que su mayordomo se agachaba intentando besarlo— ¿Pero que estas haciendo demonio?

Los ojos del demonio brillaron con la pasión del infierno, una sonrisa apareció en sus labios.

— ¿No es muy obvio?

—Aléjate—Ordeno sorprendiendo al mayor—No estoy de humor para tus estúpidas cursilerías

Su niño estaba realmente enojado, y el demonio lo sabía, Ciel solo se ponía así de hiriente cuando estaba enojado e intentaba desquitar con alguien la ira que llevaba en el cuerpo.

— ¿Por qué esta enojado ahora, joven amo? ¿Eh hecho algo que lo ha disgustado? — Pregunto el demonio verdaderamente preocupado.

—Si, mentir…

—Yo no miento, no como…

—Como los humanos, ya lo se— Interrumpió Ciel— Tus mentiras son mas creíbles

— ¿Joven amo?

—Los ruidos que se has escuchado en el día, no son simplemente animales, yo lo se, escuche claramente "Muerte a Ciel Phantomhive" —La mirada del menor se hacia sebera con Cada mirada en la que Sebastián intentaba ocultar la verdad de lo que pasaba— ¿Por qué mientes ahora Sebastián?

—Yo no le eh mentido joven amo, lo que le dije es solo la verdad.

— ¡No mientas! —Exclamo al borde de la locura— El disparo que se escucho en la mañana era de revolver, el tipo de pistola que tiene Maylene, después se escucho el caer de un troco, ese el Finí… además hace rato tenias sangre en tu traje… ¡¿Qué demonios sucede?! ¡Todos en la mansión están involucrados! ¡¿Por qué mierda no me dices?!

Sebastián se quedo mudo, sabia que su niño era muy instintivo, pero creía que había ocultado bien absolutamente todo…

Ciel, al ver que Sebastián se quedaba callado, decidió cambiar de técnica, después de todo, era un excelente actor, trato de juntar lacrimal en sus hermosos ojos, para cristalizarlos e irritarlos:

—… ¿Es que acaso no me quieres como dices hacerlo? —Dijo el menor, (En pleno chantaje) Con los ojos llenos de lágrimas, temblando, y sollozando levemente, el demonio quedo enternecido con la escena, como acto reflejo se dedico a abrazar a su niño, como lo había hecho esa vez, en el castillo del duque

—No, no es eso, joven amo, yo lo quiero mucho, lo quiero mas que a mi mismo… y créame cuando le digo que yo estoy muy encariñado con migo mismo… si no le digo algo es por que considero que es por su bien…

—Sebastián… es que se supone que una pareja no tienen secretos—Cuando un capricho se le metía entre ceja y ceja a ese niño, no había quien lo parara hasta conseguirlo, estaba dispuesto a ir por todos los medios para conseguirla lo que quería…

—Le prometo que se lo diré… cuando lo considere conveniente…

—de…. De acuerdo

Kuroshitsuji

— ¿Si estas consiente de que no le podrás ocultar para siempre la verdad al joven amo? —Inquirió Tamtara mientras horneaba un pastel. Sebastián le había contado lo ocurrido momentos antes, este ahora se encontraba preparando el te.

—Creo que es mejor que ignore "la situación"

—Sebastián, se que lo amas, pero… creo que seria muy bueno que le dijeras todo, lo de los demonios, lo de tu padre, lo de la guerra… incluso dile que ambos pueden morir en cualquier momento…

—Tamtara, por favor, dedícate solo a hacer el pastel…

— ¿Sigues enojado por que no te dejo besarlo…? Debo admitirlo, ya sabe tus "puntos débiles"

—Calla

Kuroshitsuji

Las manos del demonio recorrían el cuerpo del niño, tallando una suave esponja sobre esa piel de porcelana que tanto lo enloquecía, aunque realmente le gustaba bañar a su niño, esta ves no se atrevía a "Sobrepasarse" como ya lo hacia hace algunos meses, ¿La razón? Que su joven amo seguía enojado con el por no quererle decir la verdad de la situación.

Con rapidez y perdición vistió al pequeño conde, sin lograr verlo a los ojos, mas lograba sentir la mirada llena de odio que el conde le regalaba a cada segundo en el que el demonio lo tocaba.

—Buenas noches joven amo…—Dijo el demonio dispuesto a salir de la habitación

—Sebastián —Llamo el menor ya desesperado, estaba dispuesto a terminar con esa curiosidad que lo carcomía. —Es una orden — El sello en el ojo del menor brillo de manera excesiva, al igual que los ojos carmín del demonio — Dime lo que esta pasando

Por primera vez en su eterna vida, el demonio maldijo el contrato que había formado con el menor, ya que este lo obligaba a cumplir cada una de las órdenes y caprichos que de esos hermosos labios salieran.

—Yes, my lord —Dijo el demonio resignado, acercándose a la coma de su amado y sentándose en ella, de forma de que el y su niño quedaran frente a frente —Joven amo—El menor no despegaba la vista de su mayordomo invitándolo a continuar — Se supone que un demonio tiene prohibido enamorarse, yo eh roto esa regla… un humano y un demonio no pueden tener ninguna clase de relación mas haya de "Contratista-mayordomo", yo eh roto esa regla…

— ¿Ah donde pretendes llegar demonio? —Agrego el menor totalmente sonrojado.

—Mire por la ventana —El niño obedeció un poco temeroso — ¿Ve algo extraño?

—No

—Hay una especie de muralla cubriendo la mansión, un demonio no puede entrar o salir sin sufrir una especie de descarga eléctrica en el cuerpo… además de ello, los Shinigamis están protegiendo la mansión las 24 horas del día…

— ¿Por qué tanta seguridad?

—Como usted ya sabe, Satanás es mi padre… el… el quiere eliminar a la rozón por la cual su hijo se rebelo contra las leyes de los demonio, básicamente estoy pecando contra el mismo infierno, y esa razón, es usted joven amo… ahora mismo, los demonios intentan asesinarlo sin importarles nada de lo que pueda ocurrir al hacerlo—El niño no sabia que decir, en cierta forma se sentía orgulloso de que el demonio hubiera hecho todo eso por el, pero al mismo tiempo se sentí temeroso y culpable.

— ¿P-Por que no me dijiste nada de eso Sebastián?

—Joven amo, no quería que se preocupara por nada de lo que esta ocurriendo… yo estaba realmente preocupado de que si le decía, usted podría coger un odio contra mi… es algo que jamás soportaría…— Una ves concluida la frase del demonio, el menor se abalanzo sobre el abrazándolo efusivamente.

—Idiota—Susurro al oído del demonio

Sebastián sonrió, se aparto un poco de su niño y comenzó a besarlo pasionalmente explorando con su lengua la boca de su niño, jugando con la inexperta lengua de Ciel, quien torpemente se encargaba de corresponderle al demonio mientras lo abrazaba por el cuello ¡¿Qué importaba que el infierno entero fuera por los dos?! Se amaban demasiado, tanto que incluso era prohibido.

—Ah —Gimió el niño al sentir como su mayordomo acariciaba sus pezones por debajo de su camisón de dormir— ¿Q-Que haces?

—Sh —Callo el demonio posándose arriba del niño, comenzando a lamer su cuello con lujuria

—Ah… Sebastián… d-detente…

—No puedo—Susurro el demonio mientras desprendía de la ropa al asustado niño, mientras acariciaba pecaminosamente su pecho.

—…Ah… Mmm…ah, Se-bastián

¿Qué les pareció el capitulo? Por favor, dejen sus comentarios

En el siguiente capitulo LEMON jjejejejeje, espérenlo, y feliz navidad y prospero año nuevo

Les desea

La pandita de la barbarosidad