Sasuke siguió a Naruto y Sakura por el pasillo, hacia la habitación de Sakura, anticipando lo que seguramente ocurriría cuando entraran. Tenían una hora y media antes de que tuvieran que bajar, y todos ellos vibraban por la energía sexual apenas contenida.

Naruto retrasó el paso para hablar con él cuando llegaron a la puerta y Sakura atravesó el umbral. "Creo que voy a ir a nuestra habitación a repasar la presentación."

Sasuke lo miró con incredulidad. ¿Qué diablos...? Miró a Sakura, y luego a Naruto de manera interrogadora. "La sabemos al derecho y al revés."

" Tú te la sabes al derecho y al revés. A mí me vendría bien refrescarla un poco. Y a ti te vendría bien… bueno, agradezco lo que hiciste esta mañana."

De pronto, lo comprendió. Para ser un brillante científico, a veces era un tonto. Por alguna razón, Naruto se estaba retirando para que él pudiera estar con Sakura.

"¿Estás seguro? No me debes nada. Esa fue solo la manera en que sucedieron las cosas."

"Estoy muy seguro. Mira, los dos tenemos que afrontarlo. La mayoría de las veces, estaremos los tres, pero de vez en cuando, cada uno de nosotros tendrá un poco de tiempo a solas con Sakura. No estoy celoso o resentido por eso y sé que tú no te sientes así tampoco."

Sasuke lo miró, sintiendo el confuso tipo de sentimiento que solo puede encontrarse en la familia. "Te quiero, amigo."

Naruto emitió un ruido con la garganta, riendo mientras miraba hacia otro lado. " Imbécil " Sacudió la cabeza. "Siempre supe que lo dirías primero."

"Yo siempre supe que evitarías decirlo".

Naruto le dio un puñetazo en el hombro y él le devolvió el golpe.

Sakura se aclaró la garganta. "¿Debería irme a leer una novela?"

Sasuke corrió a su lado, arrastrándola dentro de la habitación. "¡Absolutamente no!"

Tan pronto como entraron en la habitación y la puerta estuvo cerrada, Sakura se puso de rodillas y abrió su bragueta. "Has sido tan paciente", dijo, empujando sus pantalones y calzoncillos hasta las rodillas. De inmediato lo tomó en la caliente caverna de su boca. Él alargó la mano hacia la pared para apoyarse.

Las manos de Sakura acariciaron hacia arriba la parte posterior de los muslos hasta que tomó su culo. Suavemente, ella apretó, tirando de él mientras lo llevaba profundamente dentro de su boca. Su malvada lengua rozó toda su longitud, antes de retirarse y aplastarla contra la cabeza.

Durante todo el proceso ella lo miró, sus ojos eran de adoración mientras hacía el amor a su polla. Sus bolas se pegaron a su cuerpo mientras ella lo acariciaba, su mente estaba enfocada en su boca y la forma en que sus labios se estrechaban a su alrededor.

Rodeando la base con la mano, ella comenzó un rápido movimiento hacia adelante y sus dedos se curvaron contra la pared. "No, Sakura. Cariño, tienes que parar."

El se retiró, liberándose de sus labios. Cuando el aire frío tocó su piel, casi lamentó haberla detenido. Rápidamente, se quitó la camisa y salió de sus pantalones.

Sakura se movió dispuesta cuando él la puso de pie. Incluso a través de su camisa, sus pechos se sentían tan bien contra él. Sacó el faldón de la blusa y subió la mano por debajo de esta, hasta que encontró el pecho de forma exquisita. Sabía que algunas mujeres se quejaban de que este tamaño era demasiado pequeño, pero para él era perfecta.

Ella se estremeció cuando rozó el dedo pulgar sobre el pezón. Una satisfacción igual a la de ella lo llenó. Le gustaba darle placer. Le encantaba ver su cara, mientras cada sensación la llenaba.

"He estado muriendo por follarte otra vez", le dijo él. "El día de hoy fue una agonía."

"No he pensado en otra cosa desde esta mañana. Ver el Big Ben fue maravilloso, pero no pude dejar de pensar en el Big Sasuke y su promesa."

"¿Promesa?"

Ella se apoyó en las puntas de los dedos de sus pies hasta que sus labios llegaron a su oído. Su aliento mentolado rozó su mejilla. "Que iba a follarme por el culo y llenarme con su semen. No lo he hecho antes, ya sabes. Nunca he tenido un hombre... o un consolador allí. Sólo este tapón. Hoy."

"¡Por todos los demonios, cariño! ¡Vas a hacerme explotar!"

Ella rió y se volvió, inclinándose sobre la cama y tirando de su falda hasta la cintura. "Por favor, Sasuke. Te necesito."

Él se mordió el labio inferior, mirando su redondeado culo, destacado por sus ligas y medias oscuras, así como, por la falda oscura fruncida a su alrededor. Ella era la fantasía de un escolar, y ahora como adulto, finalmente su sueño se hacía realidad.

Lamió sus labios. La base color rosa del tapón se asomaba entre sus nalgas. Lentamente, lo sacó, sus gemidos lo envolvieron mientras lo retiraba.

"Ahora", jadeó ella. "Por favor, ahora."

El sabía que debía llevarla a un nivel más alto de excitación, pero eligió no hacerlo. Todo el día había sido un juego previo. Ninguno de ellos podía moverse mucho más lejos en el plano sexual.

Rápidamente, encontró uno de los condones que él y Naruto habían dejado esa mañana. A pesar de su promesa anterior, quería follar tanto su culo y como su coño. Esta era la única manera.

Se deslizó en la goma, y luego lubricó generosamente la longitud de su polla con el lubricante que estaba con el montón de condones.

"Se cuidadoso", rogó ella, cuando colocó la punta en su arrugada roseta. "Es la primera vez".

"Lo seré, cariño. Lo seré." Poco a poco, se introdujo, midiendo su progreso con sus gemidos y súplicas con voz áspera. El apretado agujero se ajustó en torno a él, apretándolo a su paso. Tan jodidamente apretado.

"Por favor, todo. Más."

Convencido de que podría manejarlo, empujó una última pulgada, hasta que su ingle rozó contra su culo.

"Sakura", gimió él.

"¡Oh Dios!, te puedo sentir tan profundamente." Ella tomó varias respiraciones ahogadas. "Es tan... nunca pensé que sería como..." Se empujó contra él. "Más", exigió con voz gutural.

Con cuidado, se movió, consciente de su pasaje virgen, pero en poco tiempo, hizo la transición a un ritmo de penetración profunda. Sus dedos se clavaron en sus caderas y la atrajo hacia sus empujes. Ella se estremeció, sus músculos apretados, se estrechaban a su alrededor. Explotaría rápidamente a este ritmo y él quería mucho más.

"¡No!" gritó ella cuando él se retiró.

"Shh... Tranquila, cariño. Sube a la cama."

Se quitó el preservativo y la siguió. Sakura se volvió hacia sus brazos, sus piernas enredándose con las suyas. "Cuando me corra, quiero estar dentro de tu coño, que te aprietes a mi alrededor mientras te miro", le dijo. Apartando sus piernas, se introdujo en ella, su único pensamiento era el de unirse con su mujer y lograr la liberación de una vez.

Sus manos se enterraron en su blusa de seda y se dio cuenta, de que había estado tan absorto en su culo, que había olvidado su ropa.Maldita sea, esto era diferente sin Naruto. Juntos, ellos habrían tenido a Sakura desnuda para entonces, uno dándole placer mientras el otro la follaba, ambos haciéndola retorcerse.

Abrió el primer botón de la blusa, besando su piel, mientras entraba con potencia en su coño, extendiendo su pasaje y recibiendo de ella gemidos roncos de placer.

"¡Sí!", exclamó ella. "¡Sí, Sasuke!"

De un tirón, arrancó el resto de sus botones, por lo menos tres se fueron volando. No le importaba. Necesitaba su piel. Necesitaba degustarla y sentir el aroma floral que había puesto entre sus pechos. No había manera de eliminar fácilmente la falda, así que la dejó, junto con sus medias. Su coño estaba desnudo y caliente mientras lo envolvía y él estaba en el cielo... con ropa o sin ella.