Aqui estoy de vuelta luego de tomarme un par de dias para descansar y disfrutar de las fiestas. Este lo hice mas largo que los anteriores espero que les guste :)
CAPITULO 11
Esa noche Harry rondaba por los pasillos sin que nadie se percatara de su presencia, decidió no usar la capa de su padre y en su lugar utilizó un hechizo desilusionador para que nadie más pudiera verlo, se aseguró de que no estuviera Filch o la señora Norris cerca, luego de algunas vueltas logró llegar a la enfermería, lo que llamó su atención fue que las luces se encendieron y se oían voces cerca de la entrada, Harry agudizó el oído para tratar de escuchar mejor la conversación.
-Viniste a sermonearme ¿No es así, viejo amigo?-dijo una voz a la que Harry pudo reconocer enseguida como la de Alex.
-¿Acaso serviría de algo? Nunca fuiste bueno para escuchar ni para seguir las reglas Alex, aún no puedo creer que ignoraras las advertencias-dijo la segunda voz.
-Fue una decisión personal, no espero que la entiendas o puedas aceptarla, pero te agradezco que vinieras a visitarme-respondió con una sonrisa.
-Supongo que ahora ya no hay marcha atrás, dudo que te den una segunda oportunidad y además…- Dejo de hablar por un segundo hasta que de nuevo se escuchó su voz- Quien quiera que esté allí le recomiendo salir de inmediato y dar la cara- Harry se sorprendió de que lo hubieran descubierto, estaba seguro de que nadie más podría notar su presencia.
-Eres tu Harry ¿Verdad?- preguntó Alex.
El chico sabia que ya no tenía sentido seguir escondiéndose por lo que salió de allí y se dirigió adonde estaba acostado su profesor y el desconocido –No quería espiarlos sólo quería saber cómo estabas- dijo avergonzando.
-Está bien no tienes que disculparte, me parece bien que hayas sido precavido. Harry éste es Chris, un viejo amigo y compañero de trabajo-
-Mucho gusto señor. Colega de tu otro "trabajo" ¿No es así?- preguntó haciendo que su profesor sonriera de oreja a oreja –Te dije que era un chico inteligente-
-Tuvo un buen maestro obviamente, mira no tengo mucho tiempo te traje algo que pensé que necesitarías ahora que….En fin la encontré en Sudamérica, donde estuviste la última vez, aún no me dijiste que te motivó ir hasta allí-Y le entregó una pequeña caja de madera.
-Playas paradisiacas y mujeres hermosas ¿Acaso existe algo mejor que eso? - Respondió con una gran sonrisa soñadora y guiñándole el ojo a Harry –Gracias por tu ayuda, no sé qué haría sin ti Chris-
-No quisieras saberlo, adiós viejo amigo- y su mano empezó a brillar de la misma forma que la de Alex cuando utiliza sus poderes, salvo que las de Chris eran celestes en lugar de verdes y desapareció.
-Bien… Supongo que estarás preguntándote cómo fue que yo terminara en la enfermería ¿No?-
-Sí, es decir, ¿Que te sucedió? Se supone que tus poderes son casi ilimitados-
- Digamos que tomé una decisión y esa decisión me costó más de lo que creí- respondió.
-¿A qué te refieres?-
-¿Recuerdas cuál era mi misión aquí Harry?-
-Por supuesto, ayudarme a mejorar mis habilidades para poder acabar con Voldemort-
-Así es, pero tu entrenamiento terminó hace meses, te he enseñado todo lo que debía. El venir a Hogwarts a dar clases y participar en la batalla fueron decisiones que tomé por mi cuenta sin autorización de mis superiores, cuando se enteraron de que me estaba involucrando demasiado me pidieron que renunciara y volviera a mi puesto, lógicamente me rehusé, les dije que mi lugar estaba aquí contigo, me dijeron que habría consecuencias, supongo que a esto es lo que se referían-dijo con una mueca.
-Quieres decir que…
-Exacto, soy mortal de nuevo, mis días como guía místico y ser superior se terminaron-
-No debiste hacerlo, ahora por mi culpa te quedaste sin poderes, lo siento mucho- dijo con tristeza.
-Escucha ¿Crees que lo hice sólo por ti? Parece que el profesor Snape no exageraba acerca de tu arrogancia-respondió seriamente- Lo hice porque era lo correcto, estaba harto de mirar para otro lado y ver como gente inocente sufría por esta guerra. Sabes que alguna vez yo también fui humano, creo que pasar tanto tiempo con seres superiores hizo que me acostumbrara a limitarme a observar en lugar de actuar, gracias a ti pude volver a pensar y sentir como antes y si para poder hacerlo el precio es renunciar a mis poderes, créeme es algo que hago con gusto-
-Le dijeron al director que cuando fuiste a enfrentarte contra los dementores llevabas en tus manos una esfera blanca, ¿Es alguna clase de arma?-
-Ahh si, un pequeño invento mío, yo sabía que en cualquier momento mis poderes me abandonarían probablemente durante una batalla, por lo que decidí crear algo que me sirva en caso de algún contratiempo. Esta esfera es como las granadas que usan los muggles sólo que al explotar libera una energía similar a la de un Patronus solo que mucho más fuerte, muy útil para cuando te enfrentas solo contra muchos dementores o por si no tienes tiempo de buscar tu varita en ese momento. ¿Crees que gane algo de dinero si lo patento?- preguntó riéndose.
- Probablemente hagas una fortuna ¿Y qué piensas hacer ahora?- preguntó el adolescente.
-Seguiré dando clases como siempre, tal vez mis poderes de ser superior se hayan ido pero mis poderes de hechicero, al igual que mis conocimientos de la magia, permanecen intactos- Agarró con sus manos la caja que le había dejado su amigo y cuando la abrió saco de ella una varita pero muy distinta a las que Harry había visto en la tienda de Ollivanders, ésta era más larga, de color gris y con unos grabados antiguos escritos en la superficie.
-Eso es..…-
-Mi vieja varita, hacía siglos que no la usaba, literalmente hablando, veremos si no he perdido mi toque- y con un pequeño movimiento logró que varios pájaros y flores salieran de ella – ¿Ves? Como volar en escoba, nunca te olvidas- dijo sonriendo.
Snape estaba algo nervioso, había sentido la marca tenebrosa de su brazo palpitarle, por lo visto el Señor de las Tinieblas quería una reunión lo más pronto posible, evidentemente andaba de mal humor y alguien sufriría su ira, sólo esperaba no ser él. Iba caminando por los pasillos de la fortaleza oscura hasta que se encontró con Avery y Bellatrix.
-¿Sabes algo de esta reunión Severus- Pregunto la mujer.
-Lo único que sé es que nuestro señor está muy molesto, probablemente por lo que sucedió durante el ataque frustrado en el pueblo-dijo enfatizando la palabra "frustrado".
-No estábamos preparado para eso, ese sujeto Simmons es más poderoso de lo que creíamos, y hablando del tema ¿Dónde estabas tú mientras nosotros escapábamos del Ministerio y de la Orden?-preguntó sintiéndose muy ofendida.
-Haciendo mi trabajo, nuestro Señor me ordenó no participar de la batalla porque sabía que los miembros de la orden estarían allí, por lo que era conveniente mantener mi posición de espía dentro del colegio- respondió.
-Espero que la información que tengas sea de utilidad, con lo furioso que está nuestro señor ni siquiera tú escaparas de su ira-
-Dejen de discutir y entren a la sala, creo que somos los últimos que faltan y no quiero recibir un maleficio sólo por llegar tarde- dijo Avery.
Una vez dentro de la habitación pudieron ver a Voldemort sentado en su silla rodeado de su círculo selecto muchos dirigieron sus miradas a los que recién entraron, cosa que les incomodaba un poco.
-Bien bien veo que por fin nos honran con su presencia, evidentemente tienen una buena excusa por su impuntualidad- dijo seriamente.
-Mi señor yo….-
-Cállate Avery, por si tu cerebro no funciona eso que hice fue una pregunta retórica ¡CRUCIO!- dijo lanzando su maleficio preferido para castigar – ¿Tienes algo que decir en tu defensa Bella? ¿Algo que no me haga castigarte por tu fracaso en el ataque a Hogsmeade?- Al no obtener respuesta alguna recibió el mismo castigo que Avery, sus gritos se oyeron en toda la habitación.
-Severus Severus uno de mis más útiles Mortífagos ¿Tienes algo de información relevante para ofrecerme?-
-De hecho sí, al parecer el profesor Simmons ha mostrado estar más débil que antes, es como si sus poderes hubieran disminuido considerablemente luego de la batalla en Hogsmeade, pero aún puede seguir siendo una amenaza para sus planes-
-Mmm ya veo, por ahora debemos seguir vigilando a nuestro misterioso amigo ¿Algo más?-
-Al parecer tiene cierta simpatía por Potter, tal vez pueda usar eso en su provecho mi señor-
-Interesante, bien es bueno saber que al menos UNO de mis leales vasallos sigue haciendo su trabajo como debería-dijo el señor oscuro.
-¿No olvidas algo Severus? ¿Algo relacionado con tus alumnos preferidos?-dijo Bellatrix con voz maliciosa.
-Explícate Bella-dijo su amo.
-He oído un pequeño rumor, por lo visto Draco y su noviecita elaboraron un plan para no tener que ir a casa para las festividades y evitar recibir la Marca, de hecho el hijo de Zabini dijo que vio a Potter admitir a Draco dentro de su grupo de amiguitos sangre sucia y traidores a la sangre- dijo con una mueca.
-Eso, sólo es un rumor que hicieron correr los Griffindors para molestarlo, Potter y Draco se han odiado desde que se vieron por primera vez y nada va a cambiar eso-
-¿Y cómo explicas esto Severus?-dijo Bella sacando un trozo de pergamino que tenía escrito lo siguiente:
"Lamento informarles que su patético intento de que Malfoy reciba la marca fue una pérdida de tiempo, a partir de este momento él cuenta con mi protección, así que piénsenlo mejor antes de meterse con mis amigos. H.P."
-Esto vino con dos infiltrados nuestros que intentaron traer a Malfoy hasta aquí usando un traslador que yo les di y antes de que quedaran inconscientes dijeron que vieron a un estudiante muy parecido a Potter echarles un maleficio y es evidente que esto lleva su firma-
-Yo… estoy tan sorprendido como ustedes, un Griffindor y un Slytherin siendo amigos es algo nadie podría haberse imaginado- dijo Snape intentando ocultar su frustración.
-Parece que la familia Malfoy ha perdido su honor, pensé que con Lucius en Azkaban, Draco intentaría enmendar los errores de su padre, pero no ha hecho otra cosa que superarlos con su traición. A partir de este momento esa familia entra en nuestra lista de enemigos quiero que todos ellos sean eliminados cuanto antes, ahora retírense de mi vista tengo mucho en que pensar- dijo Voldemort.
Una vez que se retiraron, Snape estaba pensando en cuál sería el siguiente movimiento, debía advertir a Draco de lo que se avecinaba y también castigar a Potter por su arrogancia.
-¿Qué sucede Severus? ¿Preocupado por tus queridos alumnos?- dijo Bellatrix.
-Lo que le suceda a Potter no me interesa en lo más mínimo y en cuanto a Draco, el ya tomó una decisión y estoy seguro que tendrá que cargar con las consecuencias- dijo sin mostrar ninguna emoción. Luego de salir de la fortaleza se dirigió al colegio maldiciendo por lo bajo la mala suerte de la situación.
Al día siguiente Harry se levantó muy temprano como de costumbre, salió a entrenar por los alrededores, se dirigía hasta la cabaña de Hagrid, al ver que había luz en la casa decidió pasar a saludarlo, ya que tenía tiempo sin verlo, luego de unos golpes abrieron la puerta.
-¡Harry! Que sorpresa verte tan temprano, adelante pasa- dijo el guardabosque.
-¿Cómo te va Hagrid? Lamento que no te haya visitado seguido, ya sabes los profesores nos están presionando mucho, en especial Snape, al parecer el hecho de que este año haya mejorado en pociones le molesta mucho- dijo sonriendo.
-Veo que no sólo heredaste la habilidad de tu padre con la escoba sino también el talento de Lily en pociones, ella era la mejor de su clase, el profesor Slughorn, quien enseñaba pociones en esa época, siempre la elogiaba diciendo que llegaría muy lejos y veo que no se equivocaba-
-No lo sabía- dijo con voz melancólica, para no ponerse triste decidió cambiar de tema- ¿Cómo está Grawp?
-Se encuentra muy bien, de hecho su comportamiento y vocabulario ha mejorado bastante, estoy tratando de enseñarle el oficio de guardabosque, siempre he querido un ayudante y mi hermano aprende bastante bien y además…..- dejó de hablar cuando escucho un pequeño crujido.
-¿Qué sucede Hagrid? ¿Qué tienes allí?-
-Yo, bueno, esto…..-
-Hagrid, déjate de rodeos y muéstrame que tienes escondido en la cocina- dijo el adolescente.
-Ahora vuelvo, es increíble debes verlo en persona- Y cuando volvió trajo algo que Harry le trajo recuerdos de su primer año en el colegio: era un huevo mediano de color verde con puntos blancos y por lo visto tenía pequeñas fisuras lo que significaba que lo que sea que se encuentre dentro estaría a punto de nacer.
-No me digas que….-
-Tranquilo no es ningún huevo de dragón, ya aprendí mi lección, esto es algo que conseguí de un conocido que se encarga de comerciar con animales exóticos, no me dijo que era exactamente, sólo me dio las instrucciones de cómo incubarlo y que cuando el huevo se rompiera me llevaría una sorpresa, no puedo esperar a ver qué es lo que saldrá de aquí - respondió.
Y cuando terminó de romperse Harry quedó maravillado con lo que vio: una pequeña serpiente de ojos azules y su cuerpo era del mismo color que el huevo pero en sentido opuesto, es decir, blanca con pequeños puntos verdes distribuidos en su cuerpo.
-Hagrid es increíble, pero ¿Podrás domesticarla?-
-No te preocupes conozco de serpientes mágicas esta no desarrollará sus habilidades mágicas ni sus venenos hasta dentro de unas semanas-
-¿Quieres decir que posee poderes y además dos clases de venenos?- dijo sorprendido.
-Si no recuerdo mal este tipo de serpientes provienen de África y tienen la misma habilidad que algunos reptiles, es decir que puede camuflarse con el ambiente de su entorno, y en cuanto a sus venenos uno de ellos logra paralizar y el otro anestesiar pero ninguno matar-
-¿Qué sucede? ¿Dónde estoy?- escuchó Harry, al principio pareció no sabía de dónde venía esa voz, hasta que cayó en cuenta de que gracias a su habilidad de hablar con las serpientes podía entenderla. –No te preocupes, estás entre amigos, mi nombre es Harry Potter y mi amigo se llama Hagrid, él fue quien estuvo cuidando de ti hasta que nacieras-
-Harry no recordaba que hablaras Pársel-
-Es una habilidad poco frecuente pero puede resultar útil a veces, le dije que no se preocupara y que no le haríamos daño- respondió con una sonrisa hasta que se percató que la serpiente se deslizaba por la mesa hasta llegar a su brazo.
-Parece que le caíste bien, creo que deberías quedártela tu Harry, nadie mejor para saber qué es lo que ella quiere y necesita ¿No lo crees?-
-Pero fuiste tú quien la cuidó hasta que nació, debería quedarse contigo-
-Te agradezco pero para ser honestos las serpientes no son mucho de mi estilo, si fuera un dragón o una quimera…- dijo sonriendo.
-Es bueno ver como hay cosas que no cambian, de acuerdo la llevaré conmigo, muchas gracias por el gesto Hagrid-
--¿Hay algo que pueda hacer por usted amo?- dijo la serpiente a Harry.
-Sí, para empezar no me llames "amo" no me gusta esa palabra, llámame por mi nombre y en segundo lugar, me gustaría que vengas conmigo si te parece bien-
-Por supuesto amo, es decir, amo Harry-
- Bien, es un comienzo, ya aprenderás a llamarme sólo por mi nombre ¿Cuál es el tuyo?-
-No tengo nombre, creo que sería apropiado que tú me pusieras uno-respondió la serpiente.
-¿Qué te parece Mystic? Creo que va bien contigo-
-Me parece perfecto-
-Bien, supongo que todo está listo, debo irme Hagrid te agradezco muchísimo el obsequio-
-Hasta luego y cuídala bien, estoy seguro que será una buena compañía-
Harry se dirigió al castillo entusiasmado con su nueva mascota, le prometió dejarla salir de vez en cuando para que pueda pasear y cazar algunos insectos y roedores pero primero tendría que aprender a controlar sus habilidades de camuflaje y venenos.
-Potter debo hablar con usted en privado- dijo una voz a sus espaldas.
-Disculpe profesor Snape pero tengo un asunto que atender y luego estaré con usted-
-No me interesa si tiene una reunión con su club de fans o pavonearse con su escoba, quiero que hablemos AHORA, a no ser que quiera que su casa pierda más puntos-respondió el profesor seriamente.
-Ahora que recuerdo, tengo tiempo libre, de acuerdo-
Una vez que entraron al despacho del profesor y que se asegurara de que nadie más los oyera, Harry habló sin rodeos- ¿Qué asunto tan urgente es del que quiere hablarme señor?-
-¿Usted nunca piensa en las consecuencias de sus actos Potter? ¿Cree que puede hacer lo que se le parezca así sin más?-
-No entiendo a que se refiere, profesor-
-Me refiero a esto- y le entregó el pergamino que Bellatrix le había enseñado antes –Ahora el señor de las tinieblas y sus Mortífagos saben que usted y Draco son amigos, lo cual lo pone en un peligro de muerte ¿Tiene idea de lo que le ha hecho a su compañero?-
-Sí, le ofrecí una alternativa, una mejor que la que su familia quería para él, es cierto que ahora tendrá algunos problemas por lo que hizo pero al menos ya no se siente presionado ni asustado con lo de ser parte de SU grupo de "amigos", y creo que por primera vez en su vida está rodeado de amigos verdaderos que no dudarán en ayudarlo si ven que tiene algún problema-
-Espero que sepa lo que hace Potter, yo ya no podré protegerlo, por lo que le encomiendo que cuide de él y se asegure que no le ocurra nada a Draco-
-No sabía que le tenía tanto aprecio profesor-
-Soy su padrino, mi deber, como bien usted sabe, es cuidarlo y ayudarlo todo en lo que pueda-
-Entiendo, le prometo hacer todo lo que pueda para que no le suceda nada, de hecho le he estado enseñando hechizos defensivos, ofensivos y también otras formas de defenderse-
-Ojalá eso alcance, bien puede retirarse Potter- dijo secamente.
-Buenos días profesor- respondiendo con la misma frialdad.
