Capítulo Onceavo: Decimo Acto

Timmy no pudo creerse el hecho de que los hayan botado del restaurante sin posibilidades de regresar una segunda vez

El más dolido fue Cajallena quien aunque tuvo que pagar los platos rotos fue el que recibió todo el regaño

Por otra parte, ambas chicas se encontraban avergonzadas y furiosas por la situación. Los guardias del lugar fueron los únicos capaces de separarlas.

Ambos chicos intentaron ayudarlas en un principio pero recibieron golpes tan fuertes que volaron de esquina a esquina

-¡Entonces!-dijo muy frustrado Cajallena dirigiéndose a Tootie y Trixie quienes estaban sentadas en unos banquillos cerca del restaurante

-¡Fue su culpa!- gritaron ambas al unísono

Cajallena se frotó la frente

-Quizás sea mejor que nos vayamos- dijo Timmy

-Es una buena idea- secundo la morena

-Yo puedo pagar un taxi para que nos lleve a mí y a Timmy a nuestras casas- dijo Trixie sorprendiendo al resto. Remy la vio con confusión

-Es lo mejor- respondió Tootie volteando los ojos

-Pues yo creo que lo mejor es que vayamos todos en la limosina, mi limosina

-No Remy, es mejor que tú lleves a Trixie a su casa y yo acompañe a Tootie- dijo el castaño atrayendo la mirada incrédula de la azabache mientras una sonrisa triunfante se colaba en el rostro de Tootie - Mi casa queda a dos cuadras de la de Tootie

-Si así desean- dijo Cajallena quien la idea de Turner le acomodaba a su favor

Trixie asintió a regañadientes y se fue en la limosina de Remy. No tuvieron mucho tema de conversación que fuera del interés de la ojis celeste pero el rubio se encontraba de mejor humor. Trixie tan solo pensaba en las palabras que le dijo Tootie y en el cambio de Timmy

Por otro lado, el dentón llevó a la morena hasta su casa y cuando ésta estuvo a punto de tocar la puerta para que su hermana le abriera se llenó de valor e infló sus pulmones

-Mira Tootie….

-¿Sí Timmy?

-Mira, lamento haber sido cruel contigo y quisiera recompensártelo. Sé que hoy no nos dio tiempo pero me gus..gustaría- dijo acelerando la velocidad de sus palabras- Salir contigo para hablar

Tootie lo medito- Está bien

-¿En serio?

-Sí, quiero saber porque sentías eso por mí- respondió dejando al castaño confuso, la morena bufó- Mañana a las 5 en el parque Dimsdale

-Ok, ahí te veré. Chao Tootie- dijo Turner despidiéndose de la cuatro ojos mientras está entraba a su casa después que su hermana le abriera la puerta. Su corazón latía rápido por todos los sucesos del día

-¡Al sofá! - ordenó la pelirroja quien al parecer era la única alma que se encontraba en la casa. La adolescente se dirigió a la cocina por un pedazo de pizza recalentada y volvió donde se encontraba Tootie

-¡Ahora sí! Escúpelo todo, mocosa

Y Tootie le llevo el chisme caliente a su hermana


Al día siguiente, se preparó con todos sus ánimos para ir al colegio. Tenía unos cuantos rasguños pero nada que el polvo y la base no cubriera

Detectó que al ingresar al colegio Muchas chicas la veían con rabia y unos cuantos chicos la observaban con curiosidad

Decidió no tomarlos en cuenta, pensó que lo más probable es que todo se debía al suceso con Remy

No tardó mucho al llegar a su casillero y sacar sus cosas, cuando de repente, al lado suyo se encontraba una chica del club de deporte del colegio. No formaba parte del grupo de los populares pero era muy bonita con una melena negra hasta las caderas, piel tostada y ojos avellana. Sus estaturas eran similares, Tootie la conocía porque su mejor amiga formaba parte de un club de escritura donde las malas lenguas decían que en sus tiempos libres las personas del grupo se dedicaban a crear historias románticas emparejando a todo el colegio. Su nombre era Samantha

Tootie simplemente la ignoró, de igual forma qué podía creer que necesitara algo aquella chica de ella.

La chica golpeo levemente su mano contra el casillero de al lado a modo de saludo

-Hey, Samantha, ¿cómo estás?- saludó la muchacha

Tootie miró en todas las direcciones para ver a quien se dirigía

-Es contigo-dijo señalándola

-Tootie, bien y tú

-Excelente- dijo con una sonrisa nerviosa- Oe, mis amigas me retaron a preguntarte. Sé que es una estupidez pero, ¿es cierto lo que Marcus dijo?

Tootie la miró con confusión, ella sabía de antemano que Marcus era el chismoso por excelencia del colegio pero no entendía que pudiera haber dicho que la involucrara. Samantha se quedó quieta esperando una respuesta hasta que recordó algo muy importante-. Cierto, tú faltaste ayer- recordó, ya que ambas estaban en la misma clase

-Síí- respondió observando a la chica, esperando una explicación de lo que quería decir. Samantha enmudeció, no sabía si contarle lo sucedido o salir corriendo aunque prefería la segunda. Sin embargo no le dio tiempo de elegir pues detrás de ella, surgió Chad, el hermano de Tad.

Tootie se sorprendió al verlo, el moreno paso por al lado de Samantha y se colocó justo al lado de la morena

-¿Chad?- preguntó la cuatro ojos

-¿Qué? Escuche algo de la conversación y me llamó la atención- respondió claramente mientras a Samantha se le subían todos los colores a la cara

-No, no era nada- contestó nerviosa- Ya…ya me tengo que ir- respondió y Chad esperó a que la muchacha desapareciera. Para eso, varios alumnos los observaban pero ya no se podía preocupar más de lo que había hecho ayer

-¿Cómo sigues?- preguntó, separándose del cuerpo de la morena- Te ves mejor

-Yo estoy bien pero, ¿qué fue lo que pasó?

-Tuvimos una conversación con Samantha- dijo con obviedad

-En serio, ¿qué dijo Marcus?

Chad bufó

-De igual forma me voy a enterar- dijo sencillamente, Chad desvió su mirada y meditó

-Está bien. ¡Sígueme!- contestó, guiando a la morena al polideportivo del colegio. Aún faltaba 1hora para que iniciaran sus clases así que varios chicos se reunieron para jugar un partido de futbol antes de que comenzará la primera materia

Chad se sentó en uno de los bancos y Tootie justo al lado; Tad estaba entre los jugadores del partido y se veía muy frustrado y disperso

-¿Tad está bien?- preguntó la morena

-Una chica lo rechazó- respondió rápidamente Chad- Se siente fatal

-¿La quería mucho?

-No, la verdad. Creo que era más la terquedad de seguir ilusionado. Desde hace varios años se empecinó con la idea y no la había dejado ir

Tootie sintió pena por el rubio. La verdad era, que no era tan mal chico- Se le pasará- dijo tratando de reconfortar a Chad- Hay muchas chicas que gustan de él

-¡Porque somos populares! Es más complicado de lo que piensas

-Pero siempre hay alguien que no se fije en eso- contestó la morena, recordando la conversación que tuvo con Remy. Chad suspiró

-¿Querías que te contará lo de Marcus, verdad?- dijo el chico cabizbajo; Tootie asintió

-Bueno, todo comenzó a la hora del almuerzo…- dijo, dando paso a una larga charla que terminaría al finalizar el partido de futbol

Después de que el grupo de Tad ganará el juego, el rubio se dirigió a donde su hermano y se sorprendió al ver a la morena.

-¿Qué haces aquí?- le preguntó a la chica. Tootie confirmó que el rubio traía un humor de perros

-Haciéndote barra, ¿no lo ves?- dijo sarcásticamente- ¡Yeiiii, ganamos!

-¿Cuánto falta para que comiencen las clases?- preguntó el rubio

Chad miró su reloj de muñeca- Media hora

-¡Voy a las duchas!

-¿Te esperamos?- preguntó su hermano

-Como quieran- respondió rápidamente el rubio. Tootie enfureció, sinceramente Tad a veces actuaba como un niño malcriado

Después de 25min Tad no salía de las duchas y Tootie ya se estaba exasperando porque iban a llegar tarde

-Deberíamos ir avanzando. La clase comienza dentro de 5min

-Relájate- dijo Chad- No te van a matar por llegar tarde

Tootie lo miró nerviosa

-Si quieres, puedes ir avanzando

-Sí- respondió rápidamente la morena y se despidió del chico- Nos vemos- dijo y salió corriendo al salón

Tootie se fijó que Tad y Chad llegaron un cuarto de hora más tarde. Remy y Timmy actuaban con normalidad. Trixie en lugar, se veía algo furiosa y sus ojos recaían en el dentón cosa la cual Cajallena no había notado

La cuatro ojos sencillamente no podía dejar de pensar en el rubio ojis celeste. Lo observaba consiguiendo tristeza y preocupación, su mirada recaía en Tang. Tootie bufó ante la idea de que ella fuera la chica- ¡Que le ven!- gritó para sus adentros

Lo animaría, estaba decidida; así que antes de que fuera el cambio de clases pidió permiso para ir al baño y desvió un poco su ruta para dirigirse a la cafetería, donde se encontraba un kiosquito donde muchos chicos compraban golosinas todos los días. Compró una barra de chocolate y corrió de regreso a las clases; se sintió feliz porque no se había perdido de nada ya que el profesor Crocker se dedicó a corregir las tareas de la semana pasada. AJ sacó una ++A como siempre

A la hora del recreo, todos los chicos salieron corriendo y ella se dirigió hacia los populares. Cuando estaban haciendo cola para llenar la bandeja de comida con el nuevo menú de la escuela, Tootie se colocó detrás de Tad. Atrayendo la mirada de Trixie, Verónica y Remy, mientras Timmy la veía de lejos con sus compañeros

-¡Tad!- llamó la morena sin tratar de hacer mucho ruido. El rubio giró

-¡Tootie!- dijo asombrado ya que no se había percatado de su presencia

-Toma- dijo, extendió la mano y le dio el regalo- ¡Tienes cara de perro rabioso!- rio nerviosa mientras la cola avanzaba. Trixie y Verónica acababan de llenar las bandejas junto con Chad y se dirigieron a la mesa que Remy les reservaba ya que el rubio había llevado el almuerzo que le preparó su Chef

-¿Es droga?- preguntó el chico con malicia por la forma en como le dio el regalo. Tootie le dio un codazo

-Idiota- dijo mientras le servían la bandeja al rubio y a ella

-Ven, yo lo llevo- dijo el rubio tomando la bandeja de Tootie y dirigiéndola a la mesa de los populares

Trixie observó a la morena con furia y esta hizo lo mismo


Muy chicos, vamos avanzando xD por fin me quite lo vaga con esta historia

Me gustaría saber cual es su chico favorito :p