Miren lamento no actualizarme en esta historia, pero les traigo su respectiva continuación y sobre todo les traigo amor del bueno. No me acuerdo cuando subieron el viaje de Ash y las novatas de Unova pero me gusto el capitulo y se los recomiendo como el de When Two Lives Meet que es un Rayshipping hermoso.
Bien hoy tenemos otro capitulo nuevo. Ya casi nos acercamos a los doce capitulos. Parece como si fuera ayer que empeze a escribirlo. La verdad han sido momentos muy duros pues la imaginación va y viene, pero la verdad lo veo como un medio para escapar de mi realidad e ingresar a una que me gusta. Aunque jamas he escrito un fic de pokemon, he escrito historias basandome en muchas peliculas y libro que me han hecho ganar concursos en la escuela. Sin más que decir aquí esta el capitulo.
Capitulo 11 "Una Sorpresa"
-¿Qué es esto?- cuestiono el azabache al notar un papel sobre la mesa.
-¿Qué es qué?- pregunto Yellow entrando a la casa y viendo la nota que sostenía Ash. –Hermanito solo es una nota- dijo Yellow sin darle importancia.
-Vamos a ver que dice- dijo Ash mientras se preparaba para leer la nota –Por cierto Marina, esta es mi casa y puedes pasar y sentarte en el sofá- dijo Ash mientras invitaba a pasar a su querida amiga a la casa.
-Bueno… yo… está bien- fue todo lo que dijo mientras se sentó en el sofá.
-Bien vamos a ver…-
-"Querido Ash, si estás leyendo esto significa que no estoy en la casa. Por cierto tuviste una gran actuación en la liga Unova, lamento que no hayas podido ganarle a ese simpático chico y su lucario…-
De repente un aura de depresión apareció alrededor de Ash, al momento de recordar como perdió contra Cameron en los octavos de final.
-Ash ¿estás bien?- pregunto Marina al ver la repentina depresión de Ash.
-Si estoy bien, continuare leyendo la nota.- dijo Ash en un tono tan deprimente que pareciera que ya no quisiera vivir.
-"…, dejando de lado eso te aviso que me gane un viaje a las Islas Naranjas. Es el mismo lugar donde ganaste la Liga Naranja la cual creo que se llama ahora Conferencia de Batalla Naranja. Bueno, lo que te quiero decir es que no estaré por lo menos dos meses en casa…"-
-Así que mi mamá se fue a un crucero eso quiere decir que tengo la casa para mí solo.- dijo de manera triunfante, pero de repente recordó a Marina y a Yellow. –Lo que quise decir es que la tenemos para nosotros-
-Eso significa voy a dormir contigo hermanito- decía Yellow mientras sus ojos se iluminaban y aparecía cierto sonrojo en sus mejillas.
-Eso quise decir. Y tu Marina aceptas dormir en mi humilde casa.- dijo Ash preguntándole a su querida amiga de cabello azul cielo y coletas si deseaba dormir en su casa.
-La verdad yo no quiero ser una molestia…- antes de continuar fue interrumpida por la rubia.
-Marina vamos, no creo que tengas otro lugar a donde ir.- decía Yellow intentando hacer que Marina aceptara la oferta.
-Vamos será divertido- dijo Ash insistiendo que Marina se quedara.
-Bueno pues…- pero no logro terminar porque Yellow se le acerco al oído.
-Marina si te quedas a dormir ambas podríamos dormir con mi querido hermano.- finalizo Yellow.
No hizo falta más pues de repente la cara de Marina se puso roja por aquel comentario de Yellow. De repente se imagino a ella y Ash como Yellow abrazándose en la cama. Se imaginaba vivir con Ash y su hermanita, pero de repente regreso a la realidad.
-Sí, acepto dormir contigo Ash- ella no supo lo que dijo pues aun estaba un poco embobada por aquellos pensamientos.
-Ahm… ok- dijo Ash con cierta confusión en las palabras de Marina.
Yellow de repente sintió un ataque de celos, pero recordó que ella le había propuesto eso a Marina.
-¿Qué más dice la nota hermanito?- dijo Yellow con curiosidad saliendo de sus celos.
Antes de poder decir algo la leyó y de repente su cara se puso roja como un tomate. Marina se para de donde estaba sentada y con Yellow leyeron la nota y sus rostros se pusieron todavía más rojos y soltaron ambas una adorable risa, menos para Ash.
- ¡Ya dejen de reírse! - ordeno Ash siendo ignorado por las jovencitas.
-Peo hermanito… eso es tan… Jajajaja.- carcajeaba Yellow sin poder terminar la frase.
-Vamos Ash… no te… no te enojes- decía Marina mientras lloraba de la risa.
"…bueno eso es todo. Ah, por cierto no se te olvide cambiarte la ropa interior. Te quiere tu madre."
-Mamá.- decía Ash un tanto avergonzado por lo que había escrito su madre en la nota. –Aun lejos en un crucero tenía que pasar por esto una vez más- finalizo con un gran sonrojo mientras veía a Marina y a Yellow rodando de un lugar a otro de la risa.
Después de que todo se normalizara Ash pasaría a mostrarles cada parte de la casa. Cuando termino de mostrarles los puntos principales de la casa como la cocina y el baño se dirigió a su cuarto.
-Bien este es mi cuarto, pero, hoy dormirán aquí.- dijo Ash mostrando su habitación. –Es un poco pequeña, pero sé que ustedes dos dormirán muy bien aquí- finalizo Ash mientras se dirigía a poner sus medallas de la región Unova.
Marina se dirigió a ver la colección de medallas y premios que estaban en un estante.
-Wow, Ash ¿estás medallas son tuyas? – pregunto Marina admirando la increíble colección de medallas que Ash tenía.
-Sí, desde que viaje por Kanto- dijo apuntando la colección de medallas que pertenecían a la liga Añil. –Fue el inicio de mi aventura, luego pase por Johto, Hoenn, Sinnoh y Unova.- relato al momento de recordar cada viaje que hizo.
-Vaya, pero, ¿por qué esta medalla está arriba de las demás?- pregunto Marina al observar cierta medalla de Kanto.
-Esa es la medalla Pantano, me la dio la líder de gimnasio de ciudad Azafrán, Sabrina la psíquica- dijo Ash al momento de recordar a la líder de gimnasio. –Tuve que pasar por muchos problemas para poder conseguirla, pero al final lo logre con ayuda de un Hunter. Después de eso no la volví a ver nunca más- Ash se noto un poco triste, pues le había llegado la noticia de que Sabrina estaba desaparecida desde hace un año y se le daría por muerta en unos días. El deseaba volver a pelear con ella, pero escuchar eso fue una de las muchas causas de su derrota en Unova.
-Vaya, pero ella no está…-
-Ella está viva lo sé.- interrumpió Ash mientras veía con detenimiento la medalla de Sabrina.
De repente Marina se sintió como una tonta, pues ella no debió de haber dicho eso. –Ash… ¿Sabrina es… es tu novia?- de repente esas palabras salieron de la boca de aquella chica que cerró los ojos esperando un sí.
-No-
Marina abrió los ojos y observo como Ash le estaba mirando algo confundido.
-¿sucede algo?- pregunto el azabache mientras se acercaba un poco a Marina.
-No nada- de repente la felicidad había invadido su ser de nuevo, pero sabía que Ash tenía ciertos sentimientos hacía la exlíder de gimnasio.
-Ash, este es el trofeo de la liga Naranja, ¿verdad?- pregunto Yellow mientras intentaba alcanzar el trofeo que Ash tenía hasta mero arriba.
Ash al ver a su tierna "hermanita", termino cargándola para que ella pudiera bajar el trofeo, sin percatarse que un gran sonrojo había aparecido en las mejillas de ella.
-Gracias- dijo Yellow, mientras contemplaba aquel trofeo dorado que le pertenecía a su hermanito mayor.
Marina volteo a ver y también lo observo y se sorprendió al ver que él fue el último campeón de la liga Naranja, pero de repente su mirada se centro en cierto titulo y medallas que estaban ahí.
-Felicitaciones por haber alcanzado conquistar la batalla de la frontera. Este título se le otorga reconociéndolo como un As del Frente de Batalla al entrenador Ash Ketchum. También se le otorga el titulo de cerebro de batalla, siendo reconocido como un miembro oficial.- dijo Marina cuando de repente sus ojos se abrieron. -¡AHHH!- grito Marina y volteo para señalar a Ash – ¡Tu eres Ash Ketchum, el famoso entrenador de Kanto, conocido como el octavo miembro de la batalla de la frontera y uno de los mejores entrenadores del mundo!- grito aun sin poder creer que estaba con Ash Ketchum.
-Y yo que pensé que Red y Green estaban exagerando con eso- dijo mientras reías un poco por la actitud de su amiga. –Pues sí, soy el último campeón de la Liga Naranja, y Scott como los Cerebros de Frontera me llaman el octavo cerebro.-
-Marina, a mi hermano no le gusta mucho la fama. ¿O enserio te gusta hermanito?- pregunto Yellow volteando a ver a su hermano.
-No, no me encanta tanto la fama- recordando como estuvo por lo de su película en Unova.
-Es cierto, aparte hiciste una película en Unova- dijo Marina recordando cierta película que vio.
De repente Ash se le vinieron los líos que pasó y los golpes que recibió de Iris porque nunca podían salir de los centros pokemon.
- ¿Tienes una película donde tú eres el protagonista?- cuestionó Yellow mientras se imaginaba a Ash actuando en una película.
-Sí y se veía muy sexy, me acuerdo que a cada rato me lo imaginaba como mi novio y que los dos dormíamos…- de repente Marina recordó que estaba con Ash y estuvo a punto de decir algo que no debía –No es lo que te imaginas… yo solo decía… yo- Marina estaba roja de la cara y trataba de evitar que Ash pensara mal de ella. –No me veas- dijo mientras se tiraba a la cama y se cubría el rostro con la almohada.
-Wow, voy a ver esa película- dijo Yellow mientras se sentaba en la cama e intentaba hacer que Marina se sintiera mejor.
-Por favor no pienses mal de mí- dijo Marina mientras ocultaba su enrojecido rostro en la almohada de Ash.
Ash solo se río un poco por la actitud que tomo su amiga, pues también Dawn le había dicho lo mismo. De repente ciertos recuerdos llegaron a su mente unos alegres y otros dolorosos.
-Ash ¿sucede algo?- pregunto tanto Marina como Yellow, pues se preocupaban mucho aquel chico.
-No es nada estoy bien- dijo Ash mientras se rascaba la cabeza. –Por cierto y ¿Pikachu?- pregunto pues no sabía dónde se encontraba su pequeño amigo.
-Cierto, "chuchu" tampoco esta- dijo Yellow de repente, tanto hermano como hermana se quedaron pensando.
-El laboratorio del Profesor Oak- dijeron al unisonó.
-Bueno, iba a ir con el profesor Oak pero parece que ya se está haciendo un poco tarde.- decía Ash mientras veía como el sol se ocultaba tras las colinas del pueblo. –Bueno mañana iremos por Pikachu, ahora a preparar la cena- finalizo Ash mientras bajaba a preparar la cena.
A lo lejos se podía apreciar una tormenta, en cierto lugar había dos chicas, ambas de cabello castaño, una de ellas llevaba un chaleco negro debajo de el una playera blanca, con unos shorts de mezclilla, unas botas y una gorra con una pokebola rosa la otra tenía cierta gorra que no cubría la parte superior de la cabeza, su vestimenta era una blusa azul con blanco junto con una falda rosa con unas mallas negras y tenis amarillo con blanco.
-Descuida Rosa, te prometo que te aliviaras muy pronto- dijo la chica de chaleco negro a su amiga.
-Hilda, me duelo mucho la cabeza- dijo la otra chica que respondía al nombre de Rosa. –Me siento muy…- ella no pudo completar la frase pues de repente vomito un poco.
-Rosa…- dijo Hilda, mientras unas lágrimas se formaban en sus ojos de color azul. Hilda llevo a su amiga a un árbol el cual tenía un hueco. –Rosa… voy por ayuda. Por favor resiste- dijo Hilda mientras le ponía su chaleco a su amiga y se iba corriendo hacía rumbo desconocido
Hilda: Wow, esta introducción es... ¡LA MEJOR!
Marina: El drama, todo y al fin me entero de más cosas de mi Ash.
Hilda: Tu Ash, querras decir mi Ash.
Marina (furiosa): No el es mío.
Adrián: Y si lo comparten, pero piensenlo rápido, pues Rosa esta con él.
Marina e Hilda: ¿¡QUÉ!?
Adrián: No lo notaron, Rosa lo invito al parque.
Marina e Hilda: Lo compartiremos, vamos al parque.
Se nota cierto polvo levantado en dirección al parque.
Ash: Gracias, me salvaste.
Adrián: Me la debes Ash, por cierto ¿y Rosa?
Rosa (abrazando por detras a Ash) Aquí estoy.
Ash: Bueno al menos no voy a morir con mi dulce Rosa.
Rosa: (sonrojada) te quiero.
Marina: Con que aquí estaban.
Hilda: Ya lo sabía, el perfume de Rosa es inconfundible.
Ash y Rosa: (asustados) auxilio.
