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Akane POV
Corría por la calle desesperada en lo único que pensaba era en alcanzarlo y decirle que lo perdonaba, no iba a dejar que se marchara así, di vuelta a la esquina y los vi. Mi padre y tío genma iban más adelante hablando y él, Ranma iba detrás, no quería gritar, con la suerte que tenemos alguien más podría escucharme, avance lo más rápido que pude hasta alcanzarlo, cuando ya estuve cerca lo llame en susurró. Él se detuvo, no giro hacia mí, nuestros padres no parecían darse cuenta de nada y cada vez se alejaban más.
-Ranma- lo volví a llamar, esta vez sí volteo, me miró sorprendido
-¿Qué.. que haces aquí? –me pregunto, camine más hasta estar a unos centímetros de él- creí que ya no querías hablar conmigo-
-yo no, no podía dejar que te fueras asi, Ranma- me miraba de una forma que no lograba descifrar.
-lo dejaste todo claro Akane – coloque mis manos sobre sus hombros
-no Ranma, yo mal interprete todo, podemos volver a ... –lo vi fruncir el ceño, de un movimiento quito mis manos provocando que diera un paso hacia atrás. –Ranma…- me miraba molesto.
-¿Qué haces aquí? Ya todo termino ¿no?
-pero tu… tu dijiste –como me puede hablar así después de lo que me dijo.
-¿creiste que hablaba en serio? –mis ojos se empezaron a llenar de lagrimas, no podía creer que me hablara así – sabia que estabas escuchando, queria probar que no podrias estar sin mi, y lo logre mírate.
-Ranma … -sin poder evitarlo las lágrimas empezaron a caer, vi una sombra acercarse por detrás de él, mientras unos brazos lo abrazaban por la espalda.
-¿Airen que hacer chica violenta aquí?- Shampoo? ¿Por qué? , ¿qué hace ella aquí?
-nada –sin esperarlo se acercó a mí, me tomo de los hombros y me sacudió- despierta Akane ya todo termino- y me empujo.
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-Akane…. Akane- abrí los ojos asustada, viendo unos ojos cafés ¿Kasumi?Enfoque bien la mirada y vi que estaba sentada en la orilla de mi cama junto a mí- al fin despertaste- me limpie las lágrimas que tenía sobre mis mejillas ¿fue todo un sueño? –Estabas muy inquieta pensé que algo te pasaba. –yo la mire confundida
-ra..ranma? –mi hermana me miro con pena
-ya se fue, hace algunas horas, te llame pero no despertabas, no creí que quisieras ir a la escuela. –Asentí -cuando quieras baja a desayunar
-no tengo hambre Kasumi. –pude ver en sus ojos que comprendía como me sentía
-de acuerdo, aun así te traeré algo para que comas, si? –Yo asentí –bien, descansa. –La vi incorporarse y marchar hacia la puerta- entonces si fue un sueño – me vire, acomodándome mejor en la cama, no tenia deseos de salir de ahí.
Abrí los ojos un poco desorientada, no sabía qué hora era, sobre mi escritorio vi un poco de comida que me había llevado Kasumi, mire a la ventana y se podía notar que estaba oscureciendo, el reloj en mi escritorio me confirmo eran pasadas las 6 de la tarde, jamás había dormido tanto tiempo y a pesar de ello me sentía cansada, me acomode para sentarme, cuando escuche unos toques en la puerta –Akane? Puedo pasar? –era tia nodoka, no quería que me viera así, pero no podía dejarla fuera.
-pase –entro a la habitación y tomo asiento junto a mí.
-querida ¿estás bien? , has dormido mucho hoy, me preocupas.- me tomo mi cabello acomodándolo detrás de mi oreja.
-estoy bien tía, gracias.- le dije tratando de sonreír, pero algo me decía que no me creía.-solo me siento cansada.
-lo entiendo querida –me tomo de la mano –yo no estoy de acuerdo con la decisión que tomo mi hijo, le pedí que cambiara de opinión y hablara contigo pero parece que no lo hizo ¿verdad?
-yo…bueno…si lo hizo-nodoka me miró interrogante-me…me pidió perdón, y otra oportunidad…pero yo..
-le dijiste que no- dijo la sra saotome- ¿verdad?, por eso lo vi tan mal antes de irse –yo solo asentí –ya veo, ¿puedo preguntar por qué?, él está muy arrepentido.
-no puedo perdonarlo tía, él… me dijo cosas que me lastimaron mucho
-pero él te quiere mi niña – baje la mirada a nuestras manos, no me atrevía mirarla de frente - ¿tú no?
-yo…yo… - no sabía que decirle
-entiendo – soltó nuestras manos y se puso de pie, cuando estaba por abrir la puerta la detuve
-Tía, discúlpame pero no puedo perdonarlo. – unas lágrimas cayeron por mis mejillas, sin darme cuenta, ella regreso a mi lado y me levanto el rostro.
- no tengo nada que perdonarte mi niña, mi hijo es un tonto que no te supo valorar, pero a pesar de todo para mí siempre serás la mujer que quiero para él. –después de escucharla decir eso, más lagrimas salieron y ella al verme me abrazo, caí en su regazo llorando sin parar, mientras me acaricia el cabello.
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Abro los ojos y me encuentro sola en mi habitación, no puedo creer en la situación en la que estoy, coloco una almohada sobre mi cara y grito.
- que patética soy, pero no tengo ánimo.- suelto un bufido y estoy dispuesta a volver a dormir, pero escucho que abren la puerta y unos pasos hacia mí
-Akane Tendo. – me llama mi hermana – levanta tu trasero de la cama – y por cómo me habla ya notaron que es Nabiki, arrebata la almohada de mi rostro y me mira
-Nabiki déjame seguir durmiendo- me giro dandole la espalda pero ella me da un golpe con la almohada. – ¿porque me golpeas? – le grito sentándome
-Porque no puedo creer que mi hermana, la gran Akane, la que nunca se deja decaer, lleve encerrada durmiendo dos días, - me vuelve a golpear con la almohada – ¿qué paso con golpear todo lo que se cruce en tu camino?
-No tengo ánimos para golpear cosas.
-eso si no lo puedo creer, - me dice – me has decepcionado, ¿y todo por un chico?- la miro frunciendo el ceño- eres patética – ok eso dolió, una cosa es que yo lo crea y otra es que alguien más me lo diga – lo único que haces es preocupar a Kasumi y que decir de Tía Nodoka. – y me vuelve a golpear.
-ya para con eso – le grito y ella me responde jalando mi sabana
-levanta ese trasero, alguien vino a verte. -
-no quiero ver a nadie…
-¿ni siquiera a tu nuevo amigo? – y sin decir más se da la media vuelta y sale de mi habitación.
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Bajo las escaleras de mi casa, y entro al comedor donde veo sentadas a mis hermanas tomando el té junto con la Sra Saotome.
-vaya por fin salió de la cama - me dice burlándose mi linda hermana mediana.
-perdóname Kasumi, Tía ya estoy mejor, disculpen por preocuparlas.
-no te preocupes hermanita, comprendemos que necesitabas desahogarte.
-Tu amigo te espera en el dojo Akane – me dice Nodoka seriamente.
-emm si gracias – me giró y salgo de ahí.
Me dirijo al Dojo, me tiemblan las manos, siento una sensación extraña al entrar ahí, puedo verlo entrenando como siempre, con su trenza saltando junto con cada golpe que da, sacudo la cabeza, no debo pensar en… él.
-Akane! – Me llama Shun y me sonríe, - ¿Cómo estás? Me dijo tu hermana que no te encontrabas muy bien– camino para estar más cerca de él, lo más seguro es que mis hermanas y nodoka estén cerca tratando de escuchar. – espero no ser una molestia.
-estoy bien, no te preocupes. ¿Qué te trae por aquí? – le hago una seña para que tome asiento, quedando los dos de frente, veo que se pone un poco nervioso.
- yo bueno, pues ayer no te vi por donde siempre corres. – me decía mientras jugueteaba con sus manos. – y hoy paso igual, y pues me preocupe un poco – dijo riendo – no quiero que pienses que soy un acosador o algo por el estilo.
-no, para nada. Gracias por preocuparte Shun, eres muy atento, pero ya estoy bien, mañana volveré a mi rutina normal.
-me da gusto, además que te prometí que te ayudaría a entrenar ¿recuerdas? –han pasado tantas cosas en estos días que no lo recordaba.- ¿aun quieres?
-claro que si! – es lo que más quiero y me servirá de distracción también.
-muy bien. ¿Cuándo quieres empezar?
- lo más pronto posible. Mañana mismo…
