Buenas noches amigo o amiga lector o lectora, aquí en Perú son las 8 de la noche gracias como siempre por el tiempo que brindas para darle lectura a este fic, el cual espero este capítulo aclare algunas cosas o tal vez no las haga XD.

Mac1826 qué puedo decir, infinitamente agradecido por tus comentarios, realmente son como podría decirlo….exquisitos….gracias. Lamento mucho lo de los errores ortográficos, nunca fui muy bueno en esa materia en la escuela Con respecto a si estudiaba algo de política, la verdad es que estudio medicina pero me gusta bastante temas de realidad social tal vez porque en mi país abunda la corrupción Aún no he podido ver digimon tri, estoy esperando a que salgan más capítulos para poder verlo de forma seguida, es que realmente me gusta mucho ese anime y no creo que pueda esperar por otro capítulo XD. Oye verdad, gracias por los deseos navideños, espero que los hayas pasado recontra súper con todos tus seres queridos; si no lograra actualizar antes del 31….espero pases un feliz año nuevo y que todo sea siempre mejor…Casi me olvido, dijiste país hermano….Será Chile? O tal vez Ecuador? o Colombia? …. Si no acerté dame una pista

Bien aquí les dejo el capítulo 11 esperando sea de su agrado; si tuvieras algunas sugerencias me encantaría saberlas, cosa que así pueda evitar pasar por alto algo o darle mejor sentido al fic…mil gracias.

CAPÍTULO 11

-Dividamos fuerzas; Joe, Cody, controlen a esos del lago. Davis, Ken, Sora, encárguense de esos aéreos-

-Agumon de prisa vamos a patear traseros-

-De ninguna manera-

-¿Qué estás diciendo? Con Warp….-

-Matt, Kari, Tk; Tai es responsabilidad suya, llévenselo ahora-

-Estás demente, voy a pelear-

-No es decisión tuya esta vez amigo- Matt logró sujetar por ambos brazos al castaño para impedirle avanzar o sujetar adecuadamente su dispositivo digital en tanto el resto del grupo acataba las órdenes al pie de la letras dictadas por Izzy; habían estado acampando en su camino hacia el lago negro en una llanura verde rodeada de grandes montañas hasta que fueron sorprendidos y de no haber sido por el joven Tk (quien dio la señal de estar siendo vigilado), el desenlace hubiera sido catastrófico. Eran cosas abominables, humanoides sin ojos y garras en lugar de dedos, se valían de sus cuatro extremidades para deambular siendo tan sigilosos que no hubiese ser podido escucharles incluso si estuviesen caminando sobre un campo lleno de hojas secas, un grupo de ellos poseía alas o algo aparentemente similar a eso que les permitía volar; Izzy pudo notarlo primero, era una verdadera desgracia –Son mutaciones entre humanos y digimons- sus palabras causaron un estrago emocional en el grupo, intentaron refugiarse entre ellos mismos usando las trasformaciones de sus camaradas pero eran demasiados como para ser contenidos, y fuertes. No iban a malgastar energías en esas cosas, emprendieron la retirada no permitiéndole a Tai usar su digivice para con Agumon, ello dejó un desagrado absoluto en el líder de los niños elegidos, pero tan solo el chico genio era capaz de entender las cosas. Dejarle a Tai usar su dispositivo significaba no solo revelar la identidad del portador del valor, sino también una posible evolución fallida, pues en mente divagaba la idea de "los emblemas sirven para evitar que los digimons actúen de acuerdo a su propia naturaleza"…..Servían para evitar que sus mismos amigos los atacasen, no había revelado a nadie este poderoso secreto por temor pero no iba a permitir que el miembro más valioso de ellos cayera. Ahora optaron por seguir su plan en dividir fuerzas para tener mayores chances en cuanto a éxito o al menos en alejar a Tai del peligro. Por segunda vez en tres días, Tai era golpeado en la nuca para ser desmayado. –Pero qué están haciendo…!Tai!- Agumon dejó salir flamas desdes sus fauces preso de ira por el ataque a su compañero pero aquel chico llamado Shinobu se interpuso usando el digivice que trajo consigo para repeler el fuego, miraba totalmente furibundo a ese digimon con ojos de querer darle muerte y no hubiera sido tarea difícil debido a tener aquella espada mística en manos pero desistió, -¿cuál es tu deber, criatura?- preguntó al aún furioso digimon.

-Pregunté ¿cuál es tu maldito deber?-

-Proteger a Tai con mi propia vida- se disponía a atacar nuevamente; sin embargo, la voz de Izzy le interrumpió. –Si Tai pelea, se volverá el enemigo y estoy seguro que él mismo nos pediría que lo destruyamos si eso sucede ¿podrías proteger a Tai dándole muerte?- se interpuso con aptitud firme sin dubitar ni siquiera un segundo. Pudo notar como aquel dinosaurio se relajaba lentamente dejando desaparecer las flamas en su hocico para luego mirar enternecidamente al castaño. –Llévatelo lejos, a salvo- fueron las palabras que el chico genio pronunció mientras veía como esa criatura digital usaba su fuerza sobre humana para cargar fácilmente al desmayado Tai y comenzar una retirada; siendo el digimon cuyo portador era el emblema del valor, retirarse del campo de lucha era un insulto a su honor pero primaba la seguridad de su mejor amigo. Si bien y al cabo dicho amigo era esbelto con contextura semi atlética por practicar soccer durante casi toda su vida, le era algo dificultoso desplazarse a mayor velocidad con los casi 65 kilogramos encima; se alejaron del campo de batalla cuán rápido pudo mover sus patas cortas mientras exhalaba profundamente para sentir menos cansancio, llegaron hasta un punto más o menos alejado pero fueron sorprendidos por una de esas mutaciones humanoides las cuales, según Izzy, eran producto de experimentos entre humanos y digimons, lanzó sus llamas con ferocidad a pesar de saber el resultado negativo ya que fueron inefectivas frente a ese monstruo quien las recibía con su cuerpo sin defenderse dando a entender que no le producían daño alguno. El valiente dinosaurio sabía que de estar en su forma evolucionada tendría más chances pero las palabras de Izzy aun retumbaban en su cabeza, corrió a toda prisa hacia ese monstruo para intentar una lucha cuerpo a cuerpo; en cuestión de segundos era expelido con violencia a los árboles haciendo impacto con un grueso roble dejándole prácticamente fuera de combate.

-Beber la sangre del amo-

La bestia se acercó mostrando su rostro sin ojos pero con filosos dientes al cuerpo inconsciente de Tai sin hacer caso a los gritos de súplicas de Agumon quien nada podía hacer sino ver como esa cosa daría muerte a su mejor amigo, lágrimas de impotencia comenzaron a caer desde sus enormes ojos y una sensación de temor tan grande invadía su cuerpo lastimado. Cerró los ojos para no ver como esa mutación exterminaba a Tai.

-Podría matarte ahora mismo y ahorrarme mucho trabajo- lo dijo mirando al indefenso ser digital con mucha malignidad. Shinobu llegó justo a tiempo para decapitar al mutante haciendo que su cabeza rodara varios metros, el cuerpo aún continuaba moviéndose dando zarpazos a cualquier lugar, el muchacho atravesó tres veces con su espada a esa bestialidad para ponerle fin de forma definitiva permitiéndole caer estrepitosamente sobre el césped. Deshizo aquella hoja filuda para dejar a la vista el antiguo digivice y guardarlo en su bolsillo posteriormente; caminó con decisión hasta ponerse muy cerca de Agumon, demasiado cerca. Se agachó hasta poder ver con mayor precisión los ojos desafiantes de ese ser, no le temía a la muerte, un digno representante del valor. -¿Por qué odias a mi especie?- a penas y pudo pronunciarlo debido al daño sufrido a manos del ya muerto mutante hace unos minutos, hizo memoria en cómo se refería como "monstruos" a los suyos cada vez que Shinobu les mencionaba.

-Ustedes mataron a mi padre-

-Hay digimons oscuros, pero te prometo que no soy uno-

-Todos ustedes lo son, solo saben devorar vidas humanas-

-Nunca atacaría a no ser que sea para defender a Tai-

-¿En serio?, si te digo que pienso asesinarlo ahora...-

-¡Detente! ¡No lo hagas! ¡Deteeeeenteeeee!-

Shinobu recogió una piedra del piso, algo pequeña pero iba a lanzárselo justo a la cabeza del todavía inconsciente castaño, levantó el brazo con seguridad extrema amenazando con deshacer su cráneo con un solo golpe definitivo pues aquella roca debería pesar cerca de unos cinco kilogramos, e impulsadas con la fuerza suficiente, bastarían para producir una fractura; el resto del grupo comenzó a llegar, aún estaban muy lejos pero podía ver claramente como ese jovencito se disponía a acabar con la vida de su líder; gritaron casi al unísono el clásico "no" intentando persuadirle pero nada iba a detenerlo. –Vamos, defiéndelo de mí- levantó el digivice con suma rapidez mirando desafiante al herido Agumon, el resplandor naranja fue tan intenso como el de siempre. Los demás elegidos tuvieron que quedarse quietos ante lo que sus ojos presenciaban.

Aquel resplandor proveniente desde el digivice de Shinobu embebió por completo al dinosaurio naranja para permitirle evolucionar hasta su forma campeón, un dinosaurio de mayores dimensiones, mismo color, rayas azules en su dorso, casco marrón con cuernos laterales y aspecto de fiera daban la bienvenida a Greymon. La criatura no tuvo tiempo en cuestionar, solo tenía ira para ese chico, debía evitar que su mejor amigo fuese asesinado a manos de este demente, no se había dado cuenta en su trasformación.

Corrió con todo lo que pudo, a pesar de haber alcanzado un mayor nivel, las heridas proporcionadas en su forma anterior (si bien y al cabo sanaron un poco) lo hacían débil. Shinobu rebeló su espada nuevamente para poder adquirir sus habilidades peculiares y poder escapar de las garras de este nuevo ser, Greymon se puso frente a Tai, no se lo pensó dos veces -¡Mega flama!- una gran cantidad de energía blanca salió desde sus enormes fauces y cuya potencia arrastraba algo del gras. Shinobu apoyó un extremo de su espada usando la otra mano mientras su diestra se aferraba fuertemente al mango; sintió como si un elefante lo estuviera envistiendo, pero pudo contener ese ataque valiéndose de mucha fuerza. –Suficiente- deshizo por segunda vez la espada para hacerle paso al digivice, lo agitó con fuerza para que una luz saliera del cuerpo de Greymon y fuera a parar al dispositivo digital deshaciendo la evolución con ello. Tanto él como Agumon cayeron al piso respirando con mayor frecuencia.

Nadie supo qué decir, tan solo cargaron al herido dinosaurio y antes que le echaran la culpa al misterioso joven, vieron el cuerpo sin vida del mutante a pocos metros de Tai, entendieron que tales cortes fueron hechos con un material muy filoso y que Agumon no hubiera podido acabar con esa cosa debido al estado inconsciente de su camarada humano. –Gracias por cuidar de mi hermano- Kari tan solo pudo decir esas palabras, su confianza en él era (por alguna razón) muy alta, tranquilizó al dinosaurio acariciándole suavemente para luego mencionarle que todo estaba bien ahora que el grupo se hallaba unido nuevamente; acabar con los mutantes no fue del todo sencillo dada sus grandes velocidades. Joe fue quien se acercó primero al muchacho, le extendió la mano para ayudarlo a incorporarse, agradeció con una mímica el haber cuidado al castaño ya que tenía el presentimiento que ese acto de provocar al digimon para que lo atacase era por un fuerte motivo especial.

Decidieron acampar mientras esperaban que Tai se recuperara, Tk miró graciosamente a su hermano mayor -Creo que te excediste con el golpe- todos descansaban sin dormir alrededor de una fogata improvisada a excepción del "nuevo del grupo" quien prefirió apoyarse sobre un árbol cercano, nadie se lo impidió.

-No tenia otra alternativa si…..-

-Infeliz así que fuiste tú- Tai se abalanzó sobre el rubio para derribarlo, ambos recrearon una riña bastante clásica e infantil dejando a todos bastante tranquilos sabiendo que la salud de ese miembro del grupo se hallaba en perfectas condiciones. -Eh, idiotas, ya dejen de pelear como niños-

-Tú cállate bruja gorda-

Esos dos parecían pensar lo mismo a pesar de estar agarrándose a golpes, Sora se sintió sumamente ofendida por ese comentario asi que se les unió en la lucha.

-¿Siempre son así?-

Como por arte de magia Shinobu se sentó al lado de Izzy, miraba desanimado la escena de esos tres muchachos.

-Son buenos amigos-

-Y piensan ganar esta guerra con esos comportamientos-

-Qué es lo que sabes Shinobu. Tu digivice hizo evolucionar al Agumon de Tai cosa que no puedo encontrarle explicación y ahora mencionas una guerra, ¿acaso hay alguna ahora mismo?-

-Sólo sé, que debo salvar a mi padre-

-¿Tu padre fue asesinado por un digimon? ¿Por eso los odias tanto?-

-Ví como le arrancaron el corazón- diciendo eso se dejó caer para descansar un poco más, apretó los puños fuertemente. No tenía idea qué movimiento hacer o a dónde ir, cuál era la causa de haberlo enviado, todas esas preguntas le atormentaban seguidamente; cerró los ojos para quedarse dormido al poco.

Al cabo de unos minutos más, Sora se auto proclamaba vencedora de la pequeña lucha entre los tres. Por segunda vez, Tai demostró que podía ser muy maduro cuando lo maeritase.

-Izzy, si sabes algo, dímelo ahora o te juro que pensaré que eres mi enemigo- todos se quedaron quietos al ver esa mirada en los ojos de Tai, tan siniestra como nunca antes y tal vez motivos no le faltaban puesto que ya eran dos veces en las cuales era ajeno a los planes del grupo.

-De nada servirá ir al lago negro ahora-

-¿y eso es por?-

-Seguramente ya vieron los últimos sucesos, nos están espiando desde que llegamos-

Izzy adoptó su típica pose de pensador apoyando el mentón sobre una mano, en vista que nadie le cortó prosiguió con su pensamiento –Tai, nuestros emblemas impiden que los digimon demuestren su verdadera naturaleza ¿alguna vez viste a uno del nivel mega que sea aliado nuestro? Hasta donde sé, los más poderosos nunca nos han prestado ayuda o quizá seamos nosotros los más fuertes…estuve investigando unos meses atrás; descubri algo aterrador enviado por un correo anónimo el cual me indicaba los peligros a los cuales nos enfrentamos ahora. Alguien ha podido acceder al digimundo y usar a sus habitantes (los digimons) para sus actos bélicos, ¿creo que me entienden?-

-Una guerra mundial- Ken razonó a prisa, si eso era cierto, usar a las criaturas digitales para fines armamentistas era un hecho formidable para cientos de naciones poderosas.

-Si un virus se filtra en esa información, nos volvería a nosotros las víctimas-

-Entonces ese virus ya se infiltró, solo tenemos que ubicarlo- Davis quiso sonar esperanzador, estaba dispuesto a dar lucha para evitar una catástrofe de escala mundial.

-Ese virus eres tú, amigo- señaló al castaño con un gesto hecho con la cabeza –lo que Shinobu hizo nos ha dado tiempo; ahora todos creerán que hay dos emblemas e irán a por él, creerán que Agumon ha sido controlado por el humano que creó las cosas para controlar a los digimons. Nos ha dado tiempo o al menos eso creo-

-¿Eso es cierto mocoso?- Matt continuaba sin confiar en lo más mínimo en ese jovencito, se le dirigió de forma grotesca sonando incluso algo despreciable.

-No; sólo quería comprobar que esa bestia no terminara asesinando a Tai-

-Mientes-

-Jamás lo hago, mi padre me enseñó a no mentirle a uno de mi propia especie- el ambiente comenzaba a tornarse algo inquieto, algunos pensaban como el rubio y otros deseaban presionar a ese chico para sacarle mayor cantidad de información.

-El emblema de Tai tiene la capacidad de activar algo, no sé qué cosa pero es para lo que fue creado; necesita activar algo. Si dejamos que pelees hay la posibilidad que el enemigo te controle- tan solo Kari esperaba algo como eso, ya estaba harta en ver a su querido hermano siendo el blanco en muchas situaciones, se preguntaba una y otra vez por qué debía ser él quien cargue con todo esto.

…..

-Largo, ya vete, déjame en paz-

-Escúchame-

-No, voy a destruirte ahora mismo- Framighan cogió el libro, lo arrojó con todas su fuerzas hasta la chimenea de su sala principal dentro de su lujosa mansión ubicada en las Islas Canarias. Su propiedad no tenía nada que envidiar a los grandes hoteles, poseía tanto como cualquier millonario reconocido; pero su presencia en esta casa no eran precisamente por vacaciones. En su interior se hallaba un laboratorio especializado donde guardaba las muestras de sangre de diversas criaturas marinas en un ambiente único de refrigeración. Aunque tras varios años, ese ambiente pudo albergar sangre de otras criaturas, digimons entre ellas y de humanos, humanos asesinados por este maniático científico y quien ahora deseaba deshacerse del terrible libro el cual supo que leerlo fue una pésima idea.

-Dr. Debe guardar la compostura, estamos muy cerca- el fuego no iba hacerle daño alguno, esa temible voz continuaba saliendo como si fuera parte suya.

-Monstruo, me hiciste esto, me usaste para tus fines, desaparece- preso de furia, cogió un revólver y comenzó a dispararle a ese objeto sin éxito. Tras unos segundos, la gran pantalla plana de casi cincuenta pulgadas se prendió, revelaba a los niños elegidos en su primera aventura ingresando al mundo digital. Ese libro conocía ahora gracias a esa grabación al muchachito llamado Tai.

-Me temo que ya no me eres útil-

Framighan era un genio, a pesar de estar casi demente, su cerebro le dio un último mensaje, la última esperanza era que fuese recibido, y la única forma era que alguien visitase su mansión ubicada en medio del océano y descifre su encriptado escrito. –Que la humanidad me perdone- cogió el revólver para darse un disparo en la cien, murió en el acto.

-Curioso, muy curioso- el libro se abrió de par en par, desde sus amarillentas hojas, una especie de humo se hizo presente hasta envolver el cuerpo sin vida del doctor. En pocos segundos, ese científico se ponía de pie mirando con risa descabellada a su alrededor. Encendió otra pantalla desde un ordenador, no era el científico, era ese libro haciéndose posesión de su cuerpo. Los botones fueron apretados con suma delicadeza y para deleite suyo, una imagen mostraba cuentos de personas capturadas en celdas; cogió un micrófono desde el cual mencionó su siguiente orden -es hora que renazca-

….

-No es posible-

-Estuvo en nuestras narices y nunca pudimos verlo, se ha vuelto más poderoso-

-La pregunta es quién de los dos fue el responsable- Herdramon, la criatura con forma de centauro y Seykomon, el digimon maldito como le decían algunos, llegaron hasta los dominios de la reyna fantasma tan solo para ver el desastre y los restos del soberano angelical esparcidos bajo la forma de piedra por doquier. Seykomon, el ser más poderoso del mundo digital y cuya apariencia asemajaba más a la de un inofensivo felino de caza se sentía angustiado tras enterarse de la muerte de dos de los sagrados; era el soberano de los cinco legendarios digimons de los cuales, dos eran hermanos y de esos dos, uno acabo fácilmente con seres de poderes inimaginables. Dio unos cuantos pasitos para juntar algunas piedras y esparcilras en el viento mientras cantaba algo en lengua extraña, tal vez estaba dándole la despedida a sus dos compañeros. –Herdramon, dame una de tus semillas; sembraremos un árbol sagrado en memoria de los dos-

Se le fue lanzado un objeto pero no era precisamente la bolsa con las semillas mágicas, era una cabeza…..la cabeza de Herdramon.

-Hola amiguito, descuida, este infeliz me encerró en esa tumba hace mil quinientos años y quería devolverle el favor. No tengo nada en contra tuya-

-¿Allen?-

-¿Acaso ya no me reconoces mi señor? ¿Sabes de casualidad dónde está mi hermanito?- blandía su alabarda de estilo nórdica y cuyo extremo terminaba en una llama interminable. Esa misma arma la cual el mismo Seykamon le entregó el día que le obsequió la inmortalidad. Ya no había momento para lástimas, la muerte de Herdramon tan solo significaba una cosa…..su poder era inigualable. El liliputiense ser abrió la boca y en menos de lo que dura un parpadeo, un poder hizo desaparecer casi tres mil metros cuadrados sin que existiera rastro de vida alguna en esa área, luego miró a los cielos sabiendo que su presa no había sido aniquilada.

-Ja, vaya poder mi señor, tan increíble que cualquiera diría que puede matarme-

-Regrea a tu encierro- la tierra tembló a gran escala, los más dos millones de árboles, y cuyas racíces se aferraban al piso con una profundida de casi diez metros, cayeron productos del sismo como si pesaran menos que una pluma, el cielo se hizo negro y cientos de relámpagos comenzaron a caer desde las nubes; Seykamon dejó salir un segundo grito, al instante sus pequeñas patas tenían dos esferas de fuego. Las soltó en dirección a su víctima, este las esquivó con algo de dificultad; cuando hicieron impacto sobre las montañas ubicadas a más de mil kilómetros de distancia, estas simplemente desaparecieron calcinadas por el fuego intenso dejando muy asombrado a ese intruso. –Increible, tenía que ser usted el jefe de los cinco-

-No lo repetiré Allen, vuelve a tu encierro-

-Lo haré, lo haré, descuide; pero primero debo asesinar a mi hermanito-

-Solo contaré hasta cinco-

-Uy que miedo- Allen, un ser con una historia muy diferente a la de cualquier digimon, un híbrido de clase inmoratal justo gracias al mismo Seykamon miraba con deseos el momento de lucha; estos poderes eran tan solo un simple calentamiento para el pequeño digimon soberano y ese individuo de nombre Allen lo sabía perfectamente.

-Encierro maldito- su voz retumbó el aire como quince truenos al mismo tiempo, sus ojos se volvieron negros en su totalidad y la naturaleza parecía protestar ante tanto poder. Todo pasó muy deprisa.

Una gran cantidad de líquido trasparente caía desde los cielos, Seykamon gritó tan fuerte que las criaturas ubicadas a miles de kilómetros de distancia terminaron huyendo, su brazo izquierdo había sido cercenado.

-¿Ya te olvidaste de mis habilidades buen señor?- Allen, el ser capaz de controlar a la muerte, pudo manipular el cuerpo del sin vida Herdramon (a quien decapitó hace poco) para obligarle a lanzar su feroz hacha, el resultado, un brazo menos en ese poderoso ser quien nunca pudo ver venir ese tremendo ataque. –Mis poderes han aumentado mucho mi amo, si no le di muerte es por la deuda que tengo con usted…pero ya está pagada, no interfiera con mis planes- desapareció al instante, era evidente que no vino a luchar, tan solo quiso dar a conocer sus intenciones a quien gobernaba el mundo digital.

Seykamon hizo un esfuerzo, se puso de pie mirando como ese líquido continuaba manando desde lo que le restaba de brazo; sus ojos se tornaron azules como el cielo para luego permitirle reaparecer una nueva extremidad. –Solo ha venido a desaparecer los sellos de su hermano-

…..

Psdta: ¿Por qué se asesinó Framighan? ¿Qué mensaje dejó en su mansión? ¿Quién es realmente Shinobu y cómo fue que pudo hacer evolucionar a Agumon?

Habrá, como les mencioné anteriormente, un solemne sacrificio…