Disclaimer: Bakugan no es mío, gracias. Es de sus respectivos dueños. Que si fuera mío, hubiera habido mucho "MasqueradexAlice" que podría considerarse un self!cest, que traduciéndose vendría siendo algo como: incestoconmigomismo. Lo cua es algo retorcido si lo pensamos un poco... 8D. *And that's why she likes it so much X3* y por lo tanto la serie sería para mayores de edad :D
—Llegaste algo tarde en la noche.
Shun, alzo la vista del plato de cereal que almorzaba a su abuelo que miraba en el refrigerador, dándole a él la espalda.
—Salí a dar la vuelta —fue su sencilla respuesta mientras seguía almorzando. No tenía ganas de explicarle a su abuelo que se había marchado de una función de un extraño circo antes de que siquiera empezara.
—También te has levantado tarde —agregó el anciano mientras se dirigía a la estufa con un par de huevos en la mano, y después sacaba un sartén de uno de los gabinetes.
Y eso fue porque se había quedado despierto más de lo normal, preguntándose a sí mismo por qué se había ido, porque había flaqueado al verla a ella y porque no resistió pasar más tiempo en aquel lugar. Y la única conclusión a la que había llegado era que, sin saber porque: había huido.
—Tenía mucho sueño —resumió.
Su abuelo siguió haciendo su propio almuerzo mientras el acababa. Los dos en silencio. Nada fuera de lo normal a decir verdad. La relación con él nunca fue afectiva como se presumía debía ser entre un hombre y su nieto, pues el primero era muy reservado y aunque a diferencia de él, lo de su madre logro afectarle unos meses más, el señor al final logró salir adelante. Sólo que entre él y Shun raras veces se cruzaban más de las palabras necesarias para saber que estaban bien. La única vez que habían hablado más que otras fue cuando su abuelo tuvo que estar en cama por una fiebre y fue a finales de mes, por lo que Shun tuvo que ir a realizar pagos de los servicios, así como las compras. Cosa posible porque a lo largo del año había conseguido una licencia provisional (hasta que fuera mayor de edad y consiguiera la de verdad).
Pero de ahí en fuera, nada.
Cuando el terminó, su abuelo apenas se sentaba. Shun puso su plato en el lavabo, después fue a guardar la caja de cereal y la leche.
—Iré a hacer las compras más tarde —le comentó su abuelo.
Y la idea simplemente llegó a su cabeza.
—Yo puedo ir —tenía ganas de salir una vez más a despejarse.
Oyó el sonido del tenedor golpeando contra el plato, cerró la puerta del refrigerador y se giro a ver a su abuelo. Que había hecho lo mismo y lo miraba con una ceja alzada.
—¿Tú?
—…Si ¿algún problema?
—Te he estado preguntando los últimos meses si me acompañabas y me decías que no.
—¿En serio? —se encontró preguntando muy impresionado.
—Si.
Eso no estaba bien. Su abuelo jamás le mentiría en algo así, por lo que tenía que ser cierto. Y si ese era el caso… ¿Por qué no se acordaba? Recordaba sus actividades los últimos meses, pero no recordaba a su abuelo preguntándole todo aquello.
—Bueno, pues me voy de una vez —contestó lo más rápido y calmado que pudo. No quería que su abuelo se diera cuenta de que algo raro pasaba— ¿Hay dinero en la camioneta?
—Si…
Ni dejo terminar al hombre cuando salió de la cocina al comedor y tomo las llaves de la mesa.
Desgraciadamente su plan no funcionó del todo. Obvio que al manejar si se distrajo, pues hacerlo requería concentración para no terminar en un aparatoso accidente, pero una vez en el supermercado sus pensamientos lo seguían llevando a esas cuestiones a las que aún no les encontraba respuesta. Y eso no le gustaba para nada. Por un lado, el hecho que deliberadamente huyó del circo ayer en la noche. Y la que más lo ocupaba: su aparente falta de memoria.
"..creo que ya es costumbre que me veas así."
"Te he estado preguntando los últimos meses si me acompañabas y me decías que no."
Él estaba completa y absolutamente seguro que si hubiera visto llorar a Runo de esa manera lo hubiera recordado. Además estaba lo de su abuelo… según tenía entendido había cerca de siete maneras de retener algo en la memoria. Una de ellas la repetición. Por lo tanto, sería obvio que recordaría a su abuelo insistiéndole con acompañarlo.
La única respuesta que encontraba a no recordarlo era una tremenda falta de atención. Sólo que había un problemita con eso…
Él no era alguien distraído.
Se conocía lo suficiente, como para saber que era de esas pocas personas observadoras, que podían sacar provecho de la situación con solo analizarla un poco, además de una velocidad de reacción envidiable. No por nada era quien sacaba a Dan y Julie de cuanto problema se metían, quien lograba encontrar fallos en los procedimientos y planes de Marucho para que los corrigiera, el encargado de serenar a Runo para que no terminara sacándole un ojo a Dan y el único que, en teoría, podía ver más allá de las sonrisas de Alice y deducir que algo pasaba con ella.
Una expresión de melancolía se apoderó de su rostro cuando pensó en ellos. Preguntándose como estarían… en especial Alice y Dan después de lo que había hecho. Nuevamente, sus pensamientos lo llevaron a Runo, a recordar su mirada de vergüenza, con los ojos llorosos.
Ya no tenía ningún derecho en preocuparse. El ya no era el mismo Shun de hace un año. Lo había dejado enterrado con el recuerdo de su madre, pero…
La pregunta seguía ahí… ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué no se dio cuenta?
¿Tan distraído se había vuelto? Porque si fuera el caso también hubiera bajado calificaciones y no fue el caso.
El golpe del carrito impactando con otro lo desvió de esas pensamientos. Y justo cuando iba a ver a la otra persona con la más fiera de sus miradas, fue la voz de esta la que lo alcanzó primero.
—¿Shun?
El oír su nombre, pronunciado por una voz diferente a la usual (su abuelo, o en su reciente caso Maron), no hizo otra cosa que provocarle dar un brinco en su lugar. Raro. Muy raro en él. Demasiado a decir verdad. A él no lo tomaban por sorpresa. Sin más se giró a ver a esa persona y se sorprendió de ver a Julie… con el pelo corto.
¿A qué hora se lo había cortado? ¿Así lo tenía cuando la vio el otro día? No… ¿verdad?
—Hola —saludó ella, en un tono aún más bajo de lo que recordaba, ¿con miedo quizá? Y levantando un poco la mano a la altura de su hombro. El regresó su atención a la situación.
¿En serio lo estaba saludando?
—Hola —contestó, también bajito.
Y la verdad, no espero ver como la usual sonrisa de Julie regresaba a su rostro.
—¿Cómo estás? —se elevó en un tono más.
¿Qué cómo estaba? Confundido, muy confundido, preguntándose por primera vez después de mucho tiempo que era lo que fue de ella y los demás.
—Bien.
—Me alegro, bueno, nos vemos, mi madre espera que regrese con unas verduras.
Y ondeando su mano se fue, tan rápido como había llegado. La siguió con la mirada, y sus ojos por segunda vez se posaron en su pelo corto.
Antes de que avanzara más estiró la mano para tomarla por el antebrazo. Pero no, no fue suficiente, ya no la alcanzó, y ella seguía caminando, ajena a sus movimientos.
Sintió una opresión en el pecho. Se estaba yendo. En realidad no iba a dar la media vuelta, ¡no había percibido su intento de detenerla! La opresión se hacía más fuerte, sentía que se extendía por su cuerpo, a su estómago, a su garganta…
Entonces dio un paso más.
Volvió a estirar su mano para tomarla por el brazo.
—¡Julie!
Su amiga se giró asustada, al igual que otras personas que habían pasado por ahí. No era para menos. Se había oído un poco más desesperado y fuerte de lo que deseó.
—¿Sucede algo? —le cuestionó asustada. Obviamente. Hace poco más de un año que él no le hablaba y ahora casi le grita para llamar su atención. Algo no andaba funcionado correctamente.
Como su sentido del habla. Porque por lo pronto no podía armar una oración coherente.
—Yo… ¿Cuándo… —¿Ven? Aunque, pensándolo bien, la pregunta del pelo era un poco estúpida…— ¿Qué pasa con Runo? —soltó de sopetón, sin pensarlo mucho. Por lo que, si hubiera podido, se hubiera abofeteado ahí mismo. Eso era algo que debía preguntarle a Runo, ¡no a Julie! Aunque fuese su mejor amiga y probablemente la más enterada. Pero aparte de eso ¿A el que le importaba?
Y aunque se estaba peleando con si mismo por ser tan… entrometido-a falta de una mejor palabra-, pudo ver como Runo cambió de una expresión de sorpresa a una de tristeza.
—¿No lo sabes? —dijo incrédula, y con fastidio. La tristeza presente.
—¿Tendría que?
—Toda la escuela lo sabe.
Intentó decir algo, en serio que sí. Sólo que, aquella parte de él que lo tachaba de entrometido, le aconsejó que lo mejor sería no contarle a Julie de la aparente falta de memoria. Ella suspiró, y él pudo deducir que no le hacía ninguna gracia lo que estaba por decir.
—Tú sabes que a Runo le gustaba… bueno no. Esta enamoradísima de Dan ¿no?
—Si —se limitó a decir. Había descubierto que no le era tan complicado pronunciar palabras cortas como oraciones completas…
Ok, oficialmente añadía otro problema a su lista: el habla. Y se hiso el favor de agregar la nota personal de: "con personas que no sean mi abuelo, la chica del circo y recientemente Maron".
—Bueno… resulta que Dan es novio de Alice desde hace cinco meses.
…
—¡QUE!
Gracias, muchísimas gracias a: Sayuri Yamada y Summerlilies ¡Sus reviews siempre me hacen el día!
Como les dije, ya vamos por la mitad. Calculandole talvez unos 6 capítulos más para el final de esta historia... La verdad no estoy muy segura, aun no sé como amarraré todo para el final XD.
En fin, espero el review de mis lectores. Pues es mi único sueldo :)
¡Los amo mucho!
PD: Cualquier error hagánmelo saber
PD2: Trabajo en estos momentos en el siguiente capítulo :D
