Hola a todos, que tal!
Larga actualización. Deberes y elaboración de este nuevo capitulo. Muchas gracias por sus reviews y vistos buenos.
Los hermanos y hermana de Pein también harán de las suyas (la confusión de nombres por parte de Pin es un ejemplo), el gato de Tobi también y como dijeron, no distan mucho de como son los Akatsuki. XD
La Celeste: Claro que puedes usar el título de "Genjutsu de Sábado por la Noche" para el fic que llevas. XD
Sasori realmente no sabe muchas palabras. Además que es despistado. Nunca se hace XD. Así es en esta parodia.
A nosotros nos resultó también en un principio complicado sabernos bien los "nombres" de los hermanos de Pein jeje. Con el tiempo podrán identificarlos, aunque pondremos de nueva cuenta sus identidades para esto:
Reino Demonio.- Pon
Reino Animal 2 (La chica).- Pan
Reino del Fantasma Hambriento.- Pun
Reino Humano.- PanPen
Reino del Infierno.- Poin
Reino Animal 1 (el que se parece a Deidara).- Pin
Este capítulo es algo largo, pero bueno el titulo lo dice todo. Sabrán porqué.
Sale. Aqui va!
Capítulo 11.- Disparates y Compras
Después de pasar la primera y problemática noche en la casa de los hermanos de Pein, los vacacionistas bajan al comedor. Los integrantes de la familia del usuario del rinnegan se ubican uno a uno en las sillas, vestidos con sus capas Akatsuki y sus bandas.
- Buenos días a todos.- dijo Pon, el reino demonio.- Es muy temprano, ¿No?
- A las siete de la mañana muchos duermen y en vacaciones como éstas.- dijo Pan, el reino animal dos, tallándose sus ojos.- No se hace más que ser unos haraganes.
- Ay hermana, ¿Crees que alcancen los platos que tenemos?- preguntó Pin, el primer reino animal, rascándose la espalda.- Vamos ahora a tener que lavar los trastes todos los días. No vamos a poder dejar acumulado como antes.
- Si. Y me alegro. Ya no habrá ambiente de moscas ni mosquitos de fruta.
- Eso pasaba porque cometían el crimen de "Acumular Sucios Trastes" Segundo grado.- comentó Poin, el reino del fantasma hambriento.-
- Eso no existe en ninguna "Constitución Política de los Kages", Poin.- dijo sabiamente PanPen, el reino humano.
- ¿Qué Pun, Pein, Konan y los holgazanes no piensan levantarse?- preguntó Pon.- Si ya es muy muy tarde. Ya me imagino. Cuando iban a la Academia Ninja, siempre se debían quedar dormidos… ¿No creen?
- Pues ya bajaron.- observó Poin.
- Y del jardín viene Zetsu.- dijo PanPen.
Itachi, Deidara, Kisame, Tobi, Orochimaru, Sasori, Zetsu, Hidan, Kakuzu, Konan y Pein se integran al grupo, portando sus bandas y también con sus conocidas capas. Se las había devuelto momentos de bajar.
- Se ven muy mal.- observó Pin.- Parece como si hubieran estado con insomnio…
- No pudimos dormir.- dijo Pein de malhumor.- Por el malestar de garganta.
- Aunque por lo menos ya no tienen ronquera y no hablan como gallo…
- Los gallos no hablan.- indicó Zetsu.
- Nadie durmió. Ni nosotros. No sabemos porqué Orochimaru estuvo roncando toda la nochecita… Y no lo hacía antes…- dijo Konan, bostezando.
- ¡Qué! ¡Eso no puede ser!- espetó el sannin.- ¿¡Ronqué?! ¡Debe de ser por el clima!
- Si se te ocurre de nuevo hacer esa tontería… te pondré un pedazo de pan en tu condenada boca para que nos dejes dormir.- amenazó Pein al aficionado a las serpientes.
Pan nota un cambio importante en los trabajadores de su hermano.
- ¿Y qué les pasa a ustedes? Parece como si los hubieran regañado por matar a un jinchuuriki con su bijuu.- comentó la familiar de Pein.
- Nada.- dijeron al unísono.
- No pasa nada.- indicó Kakuzu, levantándose de la silla.- En disculpa porque toooooodos nosotros nos levantamos más tarde que ustedes… les prepararé un rico y nutritivo desayuno. Ahora regreso. Iré a la cocina. Es más…
Kakuzu saca un mandil por medio de una invocación y se lo pone.
- ¿Cocinas? ¿Eres chef profesional?- preguntó con interés Poin.
- Si.- respondió Hidan.- Lo respaldan ochenta años de experiencia. Es un fósil.
- ¡Cállate, Hidan! ¡Que a tu estupidez la respalda tu inmortalidad!- arremetido Kakuzu.
- ¡No te permito que…
- ¡Orden!.- espetó Poin, pegando la mesa como si tuviera un mazo y presenciara un juicio.
- ¡No hagas eso, Poin!- exclamó Pin, llevándose las manos a la cara.- ¡No nos estás regañando por no acudir a un juicio contigo!
- Cállense. Recuerden lo que les dije cuando llegamos.- dijo Pein al aficionado al dinero y al jashinista.
Hidan guarda silencio, mientras que Kakuzu se dirige a la cocina.
- No tardo.- dijo Kakuzu, alistando el material necesario para cocinar.
- Espero que haga malteada de chocolate.- comentó Tobi.
- ¿Te gusta la malteada de chocolate, Tobi?- preguntó Pon.- ¡A mí también!
- Deberíamos preparar una, sempai.
- ¿Sempai, hum?- preguntó Deidara, extrañado y ofendido por la repentina "confianza" entre el enmascarado y Pon.- ¿De cuándo a acá él es tu sempai? ¡Pensé que era yo, hum!
- Lo eres, Deidara sempai. Pero él será otro sempai.
- ¡No seas tan confianzudo, hum! ¡Lo tienes que tratar más!
- Yo pienso lo mismo.- opinó Sasori.
- Un omelet con jamón.- dijo Panpen.- Eso pensábamos preparar.
- No sé porqué, pero creo que Kakuzu no va a esforzar mucho sus manos para darnos una cátedra de gastronomía.- comentó Kisame, recordando cierta prueba en la casa de Big Brother.
Kakuzu reaparece en el comedor. Con ambas manos sostiene dos bandejas. En una hay 8 platos hondos y la opuesta 9. Después de servirlos, toma asiento. Los presentes ponen los ojos en blanco al ver el contenido del desayuno.
- ¿Cereal con leche?- preguntó Zetsu.- ¿Sólo cereal con leche?
- Si.- respondió Kakuzu, con tranquilidad.- Eso Zetsu es un rico y nutritivo desayuno. No como las personas que te comes…
- ¡Eso es también nutritivo!- espetó el lado "oscuro" de Zetsu.- ¡La carne tiene proteínas!
- Eso hasta yo lo puedo preparar. No eres más que un flojo para cocinar.- analizó Pan.
- ¡Yo no permito que…- arremetió el originario de la Cascada.
Pein le da un pisotón a Kakuzu para que no se le ocurriera la impertinencia de atacar a su pequeña hermana.
- Tendré que comer con sólo el plato o con los manos.- dijo Itachi.
- Se te olvidaron los cubiertitos, Kakuzu.- dijo Konan.- No somos cavernicolitas como para que comamos así, Itachi.
- Eso ya lo sé. Sólo era una sugerencia.
- Yo traigo lo que falta.- señaló Kakuzu y por medio de sus brazos despegables trae cubiertos, mantel, servilletas, pan tostado y azúcar.
- Oigan.- observó Sasori.- Falta alguien, pero no sé…
- El gato de Tobi.- dijo Orochimaru.- Creo que se quedó dormido…
- No…- dijo PanPen.
Música al estilo southern rock, con altos decibeles, irrumpe en el comedor. Pun se desliza, para aparecer frente a la organización de criminales, no sin antes sujetar un enorme radio con anchas bocinas.
- AAAAAAAHHHHHHH.- gritó Pun, el reino del infierno y motociclista, inspirado por la canción, haciendo un ligero bailoteo.- AUUUUUUUUUU
- ¿De qué se está refrescando?- preguntó Tobi.- No tomó agua de la llave o se bañó…
- Ni le duele nada que yo sepa. Aunque le pudo afectar la Salsa Valentina de anoche.- opinó Pin.
- CLEAN SHIRT, NEW SHOES
AND I DON'T KNOW WHERE I AM GOIN' TO.
SILK SUIT, BLACK TIE,
I DON'T NEED A REASON WHY.
THEY COME RUNNIN' JUST AS FAST AS THEY CAN
COZ EVERY GIRL CRAZY 'BOUT A SHARP DRESSED MAN. - cantó Pun a todo pulmón, moviendo su cadera.
- ¡Pun! ¡¿Podrías dejar de cantar esas tonterías?!- reclamó Pein, tratando de hacerse escuchar más que la melodía.
Abruptamente, Pun apaga su radio y lo coloca en la mesa.
- Era ZZ Top Ninja, hum.- dijo Deidara, quien había movido su cabeza al compás de "Sharp Dressed Man".- Pero yo la canto mejor.
- Ay, Pein. Tan inspirado que estaba.- comentó Pun, un poco decepcionado.- Esto va a interesarte. Encontré esta foto tuya tirada debajo de mi cama.- dijo, sacando de su capa la imagen
- ¡No la enseñes, imbécil!- reclamó un avergonzado líder por la impertinencia de su hermano.
- Qué ingenuo te ves. Ni siquiera pareces tú, líder.- comentó Tobi, con ternura.- Pareces tan indefenso e inocente.
El retrato en cuestión muestra a Pein de bebé, con chupón en su boca, con un pañal y un gorro azul. No tiene perforaciones y realiza uno de los gestos característicos de la infancia llamado "puchero". El usuario del rinnegan contorsiona su rostro por aquel "momento incómodo".
- Es muy lindo. Se parece al niño del Jashin.- comentó Hidan.
- Es un niño tan bonito como los de la Aldea del Sonido.- añadió Orochimaru con sus manos entrelazadas.
- La inocencia quedó plasmada en esa fotografía casi de recién nacido.- dijo Kisame, exageradamente.
- También me acuerdo cuando cargaba a Pein.- recordó Pun con nostalgia.- Una vez me vomitó su papilla encima…
- Vaya Pein. Con que a ti no te gustaba la papilla…- dijo Kakuzu.- Como si eso fuera una delicia para los bebés… por eso se comen los "Gerber Gennin"…- concluyó, con sarcasmo.
- Si vuelves a decir una palabra de mi, tonto, lo lamentarás.- amenazó Pein.
- ¿Me regalas la fotito, Pun?- preguntó Konan.- No tengo de cuando Pein era un bebé… Porque él quemó toda evidencia de su pasadito.
- Eso fue una imprudencia, Pein.- añadió Poin.- Podría servirte la evidencia para defenderte en algún caso…
- ¡Konan!.- exclamó Pein.- ¡Poin!
- Toma, cuñada. ¿Qué hay para desayunar?- dijo Pun, entregando con habilidad la fotografía a la maestra del origami.
- Corn Flakes.- dijo Poin.
- ¿Qué es Corn Flakes?- preguntó Sasori.
Todos los criminales caen, como usualmente ocurría por las preguntas del marionetero, al estilo anime.
- SASORI.- exclamó el lado "oscuro" de Zetsu, incorporándose.- CÓMO ES POSIBLE QUE NO SEPAS QUE "CORN FLAKES" ES EL DESAYUNO QUE PREPARÓ KAKUZU.
- Es el cereal de maíz que le pones leche, hum.- informó Deidara.
- Eso es rico también, Sasori san.- dijo Tobi.
- Ah… ya entendí. Pero es que yo lo conozco como "Sabaku Flakes".- se excusó el marionetero.
- Para que veas, esos si que saben feo. Saben a avena.- dijo Pin.
- Sho hubiera preferido desashunar primero guashabas.- dijo PanPen, comiendo el cereal.
Los hermanos de PanPen y los subordinados de Pein observan al villano con confusión mientras desayunaban.
- ¿Guashabas?- preguntó Itachi, contrariado por el nuevo modo de hablar de PanPen.- Qué ridiculez.
- Itachi, no digas que las guayabas son ridículas… Tenía entendido que PanPen estaba ya curado de hablar de esa manera tan estúpida.- dijo Pein.- Lo mencionaron en la carta.
- Pues siempre no, ¿Tú crees?- dijo Pon, asintiendo con su cabeza.
- Lo mismo pensábamos. Nomás vinieron los holgazanes y se le desquitó la curación.- dijo Pin.
- ¡Nosotros no tenemos la culpa!- exclamaron Kakuzu, Hidan, Tobi, Deidara, Sasori, Zetsu, Kisame, Itachi y Orochimaru.
- Hum.- completó el artista.
- Cómo es posible… que nos echen la culpa de los errores genéticos que posee un ser humano. Nosotros no intervenimos en las decisiones de "Mamá naturaleza".- dijo Kisame, al borde del sollozo.
- Esto me suena a una declaración exagerada- comentó Poin.
- Sho no tengo problemas. Sólo con la "She".- se defendió PanPen.
- Bueno, PanPen. Cuando termines ve por una guayaba si tanto quieres una.- dijo Pun, con tranquilidad.
- PanPen ya pronuncia la "Y" como "she".- indicó Pan, quien discretamente pretende rozar su pie al de Hidan.- Ya no sabe hablar como Deidara…
- ¡Claro que hablo bien, hum!- bufó Deidara, guardando silencio absoluto al ser mirado por Pein.- Gulp, hum…
Kakuzu, quien se percata de las intenciones de Pan con Hidan, decide voluntariamente hacerle pasar un mal rato.
- ¿Hidan, me pasas una servilleta?- pidió Kakuzu.
El jashinista siente el contacto de Pan, por lo que se pone muy nervioso.
- AAAAAAAAA.- gritó Hidan, golpeando su rodilla con la mesa por el pie femenino.- ¡Qué rayos fue eso!- disimuló. Saca su pequeña pelota para calmar el stress y la aprieta con fuerza una y otra vez.
Con una sonrisa malvada, Pan deja en "pendiente" su "plan de coqueteo".
- ¿Qué le pasa a Hidan, Itachi?- murmuró Kisame.
- Pan le estaba coqueteando por debajo de la mesa. Pero no te metas.- respondió el Uchiha.
- ¿Qué dijiste Kakuzu?- preguntó Hidan.
- Hidan… pásame una servilleta.
De mala gana, el jashinista le da el utensilio a Kakuzu.
- Hidan. Pásame el azúcar.- volvió a pedir el aficionado al dinero.
- ¿No crees que estás abusando, Kakuzu?- preguntó Konan, arqueando la ceja.- El azúquitar le queda a Hidan muy lejitos de donde él está…
- Es un favor, Konan.- indicó, sonriendo con malicia.
Hidan fulmina con la mirada a Kakuzu y recordando la pelotita la aprisiona con más furia por el abuso de Kakuzu y le otorga el azúcar.
- Aquí tienes, viejo decrépito fermentado.- dijo, con enojo.
- No entiendo. Si le pones azúcar a los Corn Flakes, sabe horrible.- dijo Orochimaru.
- Kakuzu quiere abusar de que Hidan no puede atacarlo en la mesa.- indicó Zetsu.
- Cierto. Sólo la dejó a un lado del plato.
- Hidan. Cuando termine el cereal, llévate mi plato con el tuyo y de paso… me pasas un pedazo de pan tostado de la mesa.- requirió el aficionado al dinero.
- ¡Qué no puedes ir tú! ¿Tu artritis no te deja mover?- espetó Hidan.
- No. Tú estás más cerca de la cocina… ¡Y yo no tengo artritis!
- Yo tengo sed.- dijo Tobi.- Deberíamos de tomar un jugo de naranja.
- Voy por él, Tony.- dijo Pin, dirigiéndose por el pedido.- Tenemos dos litros en el refri…. No te levantes, no te levantes. Ustedes son visita…
- Pero soy Tobi…
- Así es él.- indicó Poin, el juez.- En unos días registra en su memoria perfectamente el dato sobre ti.
- Ah… se me olvidaba… y después de que haga eso, Hidan… pásame…- reiteró Kakuzu.
Harto de ser "explotado" por el oriundo de la Cascada, las emociones de Hidan estallan en su punto máximo de "ebullición".
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.- exclamó el jashinista, furioso. Golpea con sus puños la mesa, provocando que los cereales de Konan, Itachi, Sasori, Orochimaru, Pein y Kisame cayeran al suelo, salpicándolos en el proceso. La radio de Pun había sufrido la misma "fortuna".- TONTO VIEJO VEJESTORIO…
- Repetiste dos veces lo mismo.- observó PanPen.
- YA LO SÉ… ÉL ME PROVOCÓ…
- Y tiró mi radio. Espero que no lo haya roto.- se lamentó Pun, con sus manos sobre el cabello.
- ¿Tiraste los platos?- preguntó Pin, con una jarra de jugo de naranja en mano.- ¿No te gustó el desayuno Hi-man?
- QUÉ NO OYES… ES HIDAN…
- SUFICIENTE. HIDAN… KAKUZU… AL RINCÓN…- ordenó Pein, hacia el fondo del comedor.
- ¡Ustedes si que no entienden, $&$&$&$!- gritó Konan, empapada de leche.- ¡Ni las terapias les sirven de nada!
- Voy a tener que limpiar mi capa.- dijo Sasori.- Y me tengo que enjuagar el cabello.
- Por estar gritando como insolentes, Hidan y Kakuzu ahí se van a quedar. Con las manos a la cabeza.- ordenó Pein.
Cabizbajos, el jashinista y el aficionado al dinero se ubican en el punto que les había indicado su líder.
- Ya que tenemos que levantarnos por esto… Toma Tony la jarra… te la puedes tomar de ahí… Estamos en confianza… ¿Por qué no vamos a la playa?- sugirió Pin.
- ¿Me la puedo tomar de la jarra, Pin san?..- preguntó Tobi, sorprendido por la excesiva amabilidad de Pin.
- No puedo creer que en menos de un día haya tanta confiancita.- comentó Konan
- Bueno, entonces voy a beber un poco.- dijo el enmascarado, sorbiendo el jugo.
La organización se entusiasma por la idea del hermano de Pein.
- ¡Si! ¡Vamos a la playa!- exclamó Kisame, con emoción.- ¡Las olas! ¡La arena! ¡Los lentes de sol! ¡De nuevo pronto seremos uno mismo!
- Kisame, todavía no se confirma la salida.- dijo Itachi.
- ¿A la playa?- preguntó Sasori.- No sabía que íbamos a ir a la playa…
- ¡Por eso venimos aquí, Sasori!- exclamó el lado "oscuro" de Zetsu.
- No entiendo porqué eres tan distraído.- dijo Orochimaru, contrariado.
- Es que se me había olvidado.- se disculpó el pelirrojo.
- Me parece muy buena idea.- dijo PanPen.
- Oh no, hum.- dijo Deidara, recordando un aspecto muy importante.
- ¿Qué pasa, Deidara? ¿No te gusta broncearte?- preguntó Pon.
- Es que… Se me olvidó mi traje de baño, hum.- sollozó Deidara.
Al escuchar el "grave" descuido del artista por no traer una prenda importante para vacacionar, los subordinados del líder lanzan unos agudos grititos.
- OH NO… TAMBIÉN SE NOS OLVIDÓ EL TRAJE DE BAÑO.- exclamaron Zetsu, Itachi, Kisame, Sasori, Tobi, Orochimaru Hidan y Kakuzu.
- Y EL BRONCEADOR.- añadió el sannin.
- Es el verdadero colmo. ¿No me digan que pensaban que iban a ir a las montañas?- preguntó Pan.
- No, hermana…. Ustedes son unos imbéciles.- espetó Pein a sus empleados.- Les dije claramente que íbamos a la playa. Sus diminutos cerebros de aborígenes no pudieron comprender una simple orden.
- Yo lo llevaba. Pero dijiste que teníamos que dejar maletas. Y en una de ésas estaba mi traje de baño y mi bronceador.- se excusó Itachi.
- ¡Cometí un terrible error!- exclamó el espadachín.- ¡Yo que amo el mar olvidé algo tan sagrado como un traje de baño!
- Tú tienes la culpa, querido líder.- dijo Zetsu.- Por presionarnos tanto en dejar nuestras maletas…
- ¿Hiciste eso, Pein?- preguntó Pun, el motociclista.- Sí que fue muy rudo…
- Estos zánganos llevaban cuatro maletas cada uno.- indicó Pein.
- Eso era un abuso de confianza. Es casi igual a una extorsión.- dijo Poin, el juez.
- ¿Qué hacemos? No podemos hacer nada si ellos no tienen sus trajes de baño.- dijo Pon.
- Pein y yo sí traemos nuestros trajecitos.- indicó Konan.
- ¿Si le prestamos el traje de Pein de cuando era adolescente a Yayori o a Deparadum?- dijo Pin.
- Ellos son enanos. Les podría quedar.- dijo Orochimaru.
- Yo no quiero usar ropa ajena.- dijo Sasori.
- ¡No somos enanos, hum! ¡Somos de proporción pequeña! Y ya te dije Pin que es Deidara hum, no Deparadum, hum.- replicó Deidara.
Pein reflexiona acerca del descuido de los villanos y decide enmendar la falta.
- Iremos a comprar los trajes de baño y los bronceadores.- finalizó.
- SI SI… VAMOS TODOS VAMOS TODOS…- gritó Tobi, brincando de alegría y se aproxima a Hidan y Kakuzu.- Toma Kakuzu san, un poco de jugo. Por la vitamina C…
- Ni a Hidan ni a Kakuzu les des nada hasta la cena…
- Pein… es demasiado tiempo sin comer.- dijo PanPen
- ¿Qué tal si les da gastritis por no comer a sus horas?- preguntó Pun, anonadado por el castigo "extremo" de su hermano.
- Así es él. Por Jashin Sama me he podido acostumbrar.- sollozó Hidan.
- Yo… por que él me paga por mi trabajo.- indicó Kakuzu.
- No vamos a ir todos, Tobi. Yo voy a asignar quiénes irán a "El Shinobi de Hierro"… Serán Kakuzu, Sasori, Zetsu, Konan, Pan…
- Pero yo quería enseñarle a Hidan todos los alrededores.- dijo la hermana de Pein, en tono seductor.
- Ah… ah… así está bien.- tartamudeó Hidan, asustado y conforme con la asignación del usuario del rinnegan.
- Pues no lo vas a hacer… Poin y PanPen. Nos quitaremos las capas y van a dejarse la ropa de civil.
- ¡Sí que te extrañábamos, hermano!- exclamó Pun, con alegría.- ¡Tú siempre haciendo las reparticiones! Desde siempre con tu dote de liderazgo…
- Ya sabes que siempre he sido el líder y lo seré por toda mi vida… Vámonos en el camión… ya…. Kakuzu…
- ¿Ya me perdonaste, Pein?- preguntó Kakuzu.
- No… cuando regresemos retomas tu castigo y Hidan... Pun, Pon y Pin van a vigilarte…
- ¡¿Me van a vigilar?! ¡No puede ser! ¡No me tienes confianza!- exclamó el jashinista.
- Pues no te la tiene, Hidan san.- dijo Tobi, al dejar a la mitad el jugo de naranja.- Voy a dejar esto aquí. Después le doy a mi gato Mumusi un poco…
- Los gatitos no toman juguito de naranja.- indicó Konan.- Toman lechecita…
- Entonces se va a tomar la que dejaron en los platos…
- Vámonos.- ordenó Pein.- Los que estamos manchados de leche, nos limpiaremos en el camión.
- ¡Ya saben nuestras tallas!- exclamó Kisame.- ¡Por convivir por tantos años!
Pein, Konan, Kakuzu, Zetsu, Sasori, Pan, Poin y PanPen salen de la casa, suben al transporte y éste se dirige hacia la célebre tienda de ropa "El Shinobi de Hierro". Pensando que faltaba conocer mejor a "Los holgazanes", Pin se dispone a proponerles una "actividad recreativa".
- Oigan, ya que estamos aquí, ¿Por qué no hacemos algo para que conozcamos más de nuestras intimidades?- indicó Pin, el amante de los animales.
- ¡Qué! ¡¿Bañarnos desnudos?!- espetó Kisame, escandalizado por semejante propuesta.- ¡Eso no lo voy a hacer! ¡Yo tengo pudor!
- Si, yo con Itachi san. Me parece buena idea.- dijo un Orochimaru muy interesado en la sugerencia.
El usuario del sharingan, aterrado ante las "nuevas" intenciones del sannin, rápidamente se esconde detrás del originario de la Niebla.
- No. Pin habla de otra cosa, ¿Cómo ven?- indicó Pon.
- Ah. Yo que pensaba que era eso.- se lamentó el aficionado a las serpientes.
- ¿Entonces de qué?- preguntó Itachi, aliviado al rectificar que la "interpretación" de Kisame no es la verdadera idea de Pin.
- Es una actividad que hago con los "Búhos Manzos".- aclaró Pun, el motociclista.- A Pin le gustó mucho. Hay que salir a la calle…
- ¿Vamos a aventar explosivos a los autos para que se accidenten y salgan volando hum?- preguntó Deidara con ilusión.
- ¡Si! ¡Si!.- exclamó Tobi.- ¡Yo quiero hacer eso!
- Es algo mucho más lleno de adrenalina.- respondió Pun.
- ¿Qué hacemos con Hidan? Pein nos dijo que teníamos que vigilarlo ¿No?- dijo Pon.
- Pues nos lo llevamos con todo y pared del rincón.- señaló Pin.
- ¿Con todo y pared?- preguntó Kisame.- ¿No nos van a regañar por eso? Los regaños de Pein son peor que el infierno.
- Prefiero estar aquí entonces.- dijo Hidan.
- Dijo que lo vigiláramos. Y él va a estar con nosotros. Sin estar en el rincón. No te preocupes, Hidan.- indicó Pun.
Itachi, Orochimaru, Hidan, Kisame y Tobi se asombran por el comportamiento alivianado del hermano de Pein.
- ¡Yo quiero jugar!- exclamó Tobi.- ¡Espérenme!- dijo, al momento de agarrar dos platos y vaciarle a uno de ellos leche.- ¡Sólo le doy de desayunar a Mumusi! ¡No me tardo nada! ¡Acompáñame, Deidara sempai!- concluyó, con una mano sujetando el plato y con la otra jaloneando a Deidara de la capa.
- ¡Espera, Tobi hum! ¡No te pongas así sólo por alimentar a un gato!- gritó el artista, ambos subiendo las escaleras.
- Esto se va a poner rudo, rudo.- dijo Pun.- Voy a guardar mi radio en lo que bajan Tobi y Deidara.
- Y muy emocionante.- sonrió Pon, el aficionado a los cohetes.
- Y es diversión sana.- indicó Pin.
- Limpiaré esto mientras.- dijo Itachi, recogiendo los platos.
- No, Pistache. Yo lo hago. Sólo lleva ese jugo al refri.- ofreció Pin.
- Itachi… De acuerdo.- dijo el Uchiha, descansando por un día ser quien realiza absolutamente todo.
La localización de "El Shinobi de Hierro" se encontraba no muy lejos de la casa vacacional. Grande, formada por tres pisos que abarcaban todas las áreas departamentales básicas para vestir en todo tipo de ocasión, no sin antes olvidar el área de Electrónica, Gourmet, Hogar, Belleza, Equipo y Uniforme Ninja. Para los clientes que gustan de descansar después de un agitado día de compras hay una cafetería llamada "Punta de Kumo". Los miembros de la organización de criminales observan en la zona reservada para todo aquel que necesitaba "artefactos" para disfrutar su rato en la playa.
- Sólo venimos a comprar los bronceadores.- dijo Poin, leyendo el contenido de uno de los productos estéticos.- PanPen, deja de estar analizando los ingredientes químicos de cada crema que ves.
- Necesito una crema embeshecedora.- argumentó PanPen.- Para el cutis.
- Tú no tienes nada de maltratos que puedan evidenciar un terrible rostro…
- Apúrense para elegir.- indicó Pein, con impaciencia.
- A Konan no le va a pasar nada.- dijo Kakuzu.- La estoy vigilando. Está con Pan, Sasori y Zetsu.
- Eso es lo que me preocupa. Está con Pan… ¡No te muevas, Kakuzu!
- AUCH, AUCH.- exclamó Kakuzu, siendo jaloneado por Pein con una correa sujetada en su pantalón. Momentos antes de ingresar a la tienda, el usuario del rinnegan le había colocado el "instrumento de castigo" para tenerlo bajo control.
- Pein, Kakuzu no es un niño.- dijo Poin.
- Nos ven raro.- indicó PanPen, al notar que muchos clientes observan con extrañeza la escena.
- Al impertinente que miran como bicho pútrido es a Kakuzu, no a nosotros.- espetó el líder.
- Mejor no me muevo. Inhibe mi chakra.- se resignó Kakuzu.
Mientras tanto, al observar toda diversidad de trajes de baño, Sasori y Zetsu discuten entre sí sobre qué tallas elegir para sus compañeros.
- No sé porqué andas viendo los bikinis, Sasori.- indicó Zetsu.- Eso es para chicas.
- ¿Entonces porqué he visto hombres usarlos?
- Porque son como Orochimaru… ¿Cuáles trajes nos llevamos? ¿Ésos con el emblema del sombrero Hokage o las nubes rojas?
- Los que están en liquidación. Los de las nubes rojas.
- ¿Shorts o Spido?
- Ay no sé. Para mi los trajes de baño son lo mismo….
- Rayos. Es cierto que para ti todo es igual…
- Hay que llevarnos esos. Son nueve exactos… Es que me desespero cuando estamos de compras…
- Bah… qué mas da.- espetó el lado "oscuro" de Zetsu.- ¿Te sabes las tallas?
- No, no me las sé. Pero ¿Es lo mismo no?
- ¡No Sasori! ¡Si son unitalla si! ¡Pero éstos no son unitalla!- espetó Zetsu en su faceta oscura.
Sasori, confundido por el término utilizado por el bipolar para referirse al tamaño de la ropa, consulta su diccionario de bolsillo, en busca del significado de la palabra "unitalla".
- Por fin entendí.- dijo el pelirrojo.
No muy lejos de allí, Konan y Pan realizan lo propio con los bikinis, trikinis y trajes de baño completo.
- ¿Tampoco tenías trajecito de baño, Pan?- preguntó Konan.- Aquí los modelitos son muy bonitos…
- Si. Tengo un bikini. Pero estaba pensando en que tú y yo debemos vernos muy sensuales para la playa.- dijo Pan, revisando el precio.
- Ya lo soy. Y con el traje de bucito que tengo que usé en Big Brother…
- No ése no. No vas a bucear y no son nada atractivos. Muy masculino… Es más… ¿Porqué no nos llevamos esos bikinis?
- Me hace falta un bikinicito.- apoyó la kunoichi.- Y el pareo...
- No cualquier bikini, Konan. Si no nos servirá de nada… yo digo que ése…
Konan ve la prenda con detenimiento.
- ¿La tanguita?- preguntó la maestra del origami.
- Si. Nos llevamos dos… Tú la luces con el témpano de Pein para ver si así por lo menos tiene un poco más de pasión y yo con el osito musculosito de Hidan…
La kunoichi pone los ojos en blanco por el "apelativo" usado por Pan para el jashinista.
- Creo que… mejor me llevo el bikinicito.- concluyó Konan. El estilo de usar "tanga" no iba acorde a su personalidad.
- Aunque que ahora que lo dices… sí. El hilo dental se ve para mí como de mujerzuela. El bikini estaría bien, pero ese sexy…
- ¡Acabo de ver más! ¡Allá!.- exclamó Konan, con emoción.
- ¡Cierto! ¡Vamos! ¡Son mejores esos! ¡Uy! ¡Si que vamos a traer a los hombres a nuestros pies!
- No, no a toditos.- concluyó, al imaginar a un Pein exageradamente celoso, con intenciones de aniquilar a cualquier individuo que la viera.
El par de mujeres se encamina hacia la zona. Sasori y Zetsu pagan los bañadores con el dinero exacto que les entregó Pein, quien ahora no tenía más remedio que esperar a que PanPen terminara de inspeccionar el departamento de Perfumería.
- Usar lociones no es algo que vinimos a hacer.- dijo Poin, de mal humor.- Es un ultraje.
- Es que debo de hashar la diferencia entre todas.- se excusó PanPen.- No sé porqué tiene que ser las lociones tan caras. Cualquier puede hacerlas.
- Mientras ustedes están perdiendo el tiempo, yo voy a ver algo.- dijo Pein.- Les encargo a este tonto.- concluyó, entregando a Poin la correa de Kakuzu.
- ¿A dónde vas?- preguntó Poin.- No tiene ni propósito alguno que le pregunte. Ya abandonó el lugar.
- No me jales de la correa.- se quejó Kakuzu.
- Lo siento, pero mi hermano me pidió un favor.
Pein camina con sigilo hacia la joyería. Anillos, brazaletes, cadenas y collares son exhibidos en los mostradores, denotando su alto costo y valioso material. El usuario del rinnegan observa cada una de las joyas. Un empleado se aproxima, con el fin de realizar una venta.
- ¿Puedo ayudarle?- preguntó el hombre.
- Muéstrame cuánto cuestan tus anillos.- indicó Pein, en tono cortante.
- ¿De compromiso?
- Ese no es asunto tuyo. ¿Te quedó claro?
El empleado se asusta por el ya conocido comportamiento del líder.
- De acuerdo.- concluyó. El vendedor saca del mostrador un anillo.- Éste es un anillo de diamante. Su precio es…
- Ese está muy caro.
- Tenemos este otro. Tiene un zafiro en el centro, oro, de 24 kilates…
- Ese diseño de estrellas está feo…
- Hay más diseños. Este otro. Tres piedras de rubíes, oro blanco…
Pein se exaspera por las constantes insistencias del empleado, además de los precios del negocio.
- Ya no quiero ver nada.- concluyó el líder.
- Pero hay mucho que ver… como éste… Anillo de diamante…
- Dije que no.- indicó, dispuesto a retirarse.
El vendedor sujeta a Pein del antebrazo.
- Pero también tenemos este, señor…
Pein observa la llegada de todos sus acompañantes y al momento de fijar su mirada en Konan, los nervios lo carcomen.
- Eh… Suéltame. Ahora mismo.- espetó, evidenciando su nerviosismo
- Pero si fue usted el que…
Con un "Shinra Tensei" sumamente discreto, soluciona su problema, mandando al empleado hacia un estante, estrellándose y viendo "estrellitas" a causa del impacto.
- ¿Qué hacías aquí, Pein?- preguntó Pan, su hermana.- ¿No me digas que estás interesado en lucir joyería barata?
- No. Vámonos.- espetó Pein, al disimular su malestar.
- Es raro. A él no le gusta la joshería.- comentó PanPen.
- AUCH, AUCH.- se quejó Kakuzu.
- Nos tardamos muchito porque tuvimos que buscar a Sasori.- indicó Konan.- Es que se perdió en la ropita de maternidad.
- Es que no me fijé por dónde podía salir al pasillo. Es muy grande el "Shinobi de Hierro".- se disculpó Sasori.
- ¡Y yo te tuve que ir a buscar a cada piso y departamento del lugar y eso hizo que me cansara!- espetó el lado "oscuro" de Zetsu.
En la casa vacacional, para ser más preciso en la calle, Pun, Pin y Pon alistan a Itachi, Kisame, Hidan, Orochimaru, Tobi y Deidara para la emocionante "aventura", después de haber esperado a que el gato de Tobi, Mumusi, terminara su desayuno.
- ¿Sandalias patines?- preguntó Hidan, mirándolos puestos en sus pies.- Ni en mis años del seminario hubiera imaginado que ésas podían hacerse.- ¿Y no nos van a decir nada por vernos con las capas?
- Je. Hombre, no te preocupes.- indicó Pun, el motociclista.- Los vecinos que tenemos están algo lejos y como están acostumbrados a lo que hacemos…
- Pero todo se hace, hasta las sandalias patines, Hidan san.- dijo Tobi.- Aunque las últimas que usé de Mattel ya no me quedan…
- Porque ya sabes que Mattel hace juguetes y patines de niños, Tobi.- dijo Orochimaru.- Recuerdo que vi a unos niños patinar en la Aldea del Skate. Hacían acrobacias espectaculares.
- Pues nunca hacemos esas cosas tan peligrosas en mi pueblo.- indicó Kisame con exageración.- Está prohibido el patinaje en calle. Nos multan por 500 dólares.
- El surfing es peligroso también, Kisame.- dijo Itachi, recordándole al espadachín que el deporte del que era aficionado también tenía su "índice" de peligrosidad.
- Pero no es lo mismo, Itachi. El mar es mi amigo y mi vida.
- No es tan emocionante deslizarse en la bajada de la calle con eso, hum.- opinó Deidara.
- Claro que no tanto, Deparadum.- dijo Pin.
- Es Deidara, hum.
- Nosotros ponemos nuestro "toque especial" a las sandalias con rueditas…
- Así es.- apoyó Pon, el aficionado a los cohetes.- Les vamos a poner esto…
Pon saca de sus dedos unos pequeños cohetes. Los ojos de Deidara emanan mucho brillo y emoción.
- Por fin encontré a otro artista con un arte explosivo hum.- dijo el artista, embriagado de felicidad.
- Pero sempai, ayer lo conocimos y apenas hoy te diste cuenta.- dijo Tobi.
- ¿Artes explosivos?- preguntó Pun.- No vamos a hacer explotar las sandalias si es eso lo que crees.
Deidara se decepciona por la aclaración.
- ¡Podemos morir, Deidara!- exclamó Kisame.- ¡No quiero dejar mí legado con una muerte por una explosión de sandalias!
- Eso sería como suicidio anti-jashinista.- dijo Hidan.- No estoy dispuesto a hacer el harakiri con unos cohetes.
- El harakiri es con una espada. ¿Vamos a deslizarnos impulsándonos con los cohetes?- preguntó Itachi.
- Así es.- dijo Pon.- ¿Tú crees?
- Es más. Nosotros vamos a empezar.- indicó Pun.- ¿Están listos, hermanos?
- Estoy más listo que un delfín a punto de saltar un aro.- indicó Pin.
- ¿Y eso qué tiene que ver?- preguntó Orochimaru.- Es demasiado excéntrico.
- Pin, Pon… ¡Vamos a sentir el viento en nuestras caras!- exclamó Pun.- Hermano, colócanos los cohetes…
Pon "implanta" dos cohetes en cada talón de él mismo y de sus hermanos. Ambos dan un paso e inician su descenso por la bajada, uno seguido del otro, cada uno separado a una distancia prudente. Sus espectadores observan con atención, sin perder detalle, alejándose lo suficiente.
- BANANAAAAAAAAAAAAA.- exclamaron Pin, Pon y Pun, patinando y aumentando la velocidad.
- ¡Eso se ve muy divertido!- exclamó Tobi, emocionado.- ¡Yo quiero intentar!- indicó, tomando posición.
- Espera Tobi. Falta que pongan los cohetes.- indicó Itachi.
- ¡COHETES AL ATAQUE!- gritaron los hermanos.
Las "sandalias patines" adquieren una alta velocidad gracias al impulso de los ahora encendidos cohetes. Los tres hermanos patinan bastante bien, hasta que inesperadamente notan un "obstáculo" en su "pista".
- OH OH.- exclamó Pin.- UN ENEMIGO A LA VISTA…
- ¡¿Dónde?! ¡Dónde están los Anbu!- exclamaron Deidara, Orochimaru, Kisame, Itachi y Hidan, preocupados por la posible "repentina" aparición de uno de sus archirivales.
- NO. EL ENEMIGO ES…- exclamó Pun.- PON, CUIDADO…
- AY NOOOOOOO…- gritó Pon, al tener muy cerca a su rival.
- ¿Eso lo llaman enemigo?- preguntó Hidan, extrañado por el sustantivo designado a la "amenaza".
Como consecuencia de la máxima velocidad alcanzada, Pin y Pun esquivan un bote de basura y Pon impacta en éste, provocando que se volteara y todo el contenido de desperdicio saliera de éste. Los tres hermanos se derrapan y caen, rodando en el suelo. Los cohetes expulsan chispas, flamas y humo, además de un ruido estridente.
- OU. OU.- se quejaron.
Todos los "patinadores" estallan de la risa ante la escena, incluso los "accidentados".
- Se ve muy emocionante, hum.- dijo Deidara.- Eso sí es un buen juego Tobi.
- También mis juegos son muy divertidos, Deidara sempai.- se defendió el enmascarado.- Aunque ése nunca se me habría ocurrido. Espero que no se me rompa la máscara.
- ¿No te dolió eso, Pon?- preguntó Pun, poniéndose de pie después de pasar el "estallido".- Y era un bote de basura de metal…
- No, ¿Cómo ves?- respondió.
- Sí que en esa casa comen cosas raras.- indicó Pin, mirando la basura.- Mira que cocinar chayotes…
- Los chayotes se comen.- dijo Pun.- Vamos con los holgazanes.
Pin, Pon y Pun suben la calle y se reúnen con los trabajadores de Pein.
- El bote de basura no es enemigo. No nos asusten así.- reprimió Orochimaru.
- Les toca a ustedes. No sean cobardes y anímense.- invitó Pun, el motociclista.
- YO LE ENTRO.- gritó Tobi.
- ¿Quieres ir sólo o con alguien?- preguntó Pon, el aficionado a los cohetes.
- Voy con… como siempre voy con Deidara sempai y me acompañó con Mumusi… Vamos, Hidan san…-
- ¡Tobi! ¡Espera!.- se quejó el jashinista, siendo jalado de la capa, tambaleando y a punto de perder el equilibrio de las sandalias patines.
- Les ponemos un reto.- indicó Pin.- Háganlo… parados en un solo patín… usen su chakra… y tomados de la mano…
- Tobi con su pie izquierdo y Hidan con su pie derecho.- completó Pon.
- QUE… ESO ES UNA LOCURA.- gritó Hidan, renuente a aceptar tal propuesta.- No somos profesionales. ¡No somos tan idiotas para hacer eso!
- SI, SI. ES UNA GRAN IDEA.- exclamó Tobi, siguiendo la instrucción.- Ándale, Hidan san. No va a pasarnos nada.
- ¡Claro que sí! ¡Puedo salir lastimado! ¡Qué tal si me caigo! AY ESTÁ BIEN. ESTÁ BIEN.- gritó el jashinista, al adoptar su posición.
- Itachi y Kisame los empujan.- indicó Pin.
Pon coloca los cohetes en el patín izquierdo de Tobi y en el patín derecho de Hidan.
- A la de sí se puede.- dijo Pin.- SI SE PUEDE…
El usuario del sharingan y el oriundo de la Niebla empujan con fuerza a Hidan y a Tobi.
- YUUUUUUPI… AY QUÉ DIVERTIDO JAJAJAJAJAJAJAJA.- exclamó Tobi, sin perder su postura en el descenso.
- AAAAAAAA. AUXILIO… AUXILIO… JASHIN SAMA… APIÁDATE DE MÍ, SI ME MUERO DE ESTA MANERA.- gritó Hidan, tambaleándose una y otra vez. Su estado de ánimo contrasta con el del enmascarado.
- Pero no te vas a morir, Hidan san. Eres inmortal.
- Eso es cierto.- apoyó Itachi.
- PUES… COMO SI ME MURIERA.- espetó Hidan.
- ¡AY VIRGENCITA!.- exclamó Kisame.- ¡ESOS DOS VAN A IRSE AL MÁS ALLÁ DEL CAMINO!
- ESO ESTÁ PERO DE BARBAS.- exclamó Pun, al mirar a Tobi y Hidan.- ¡ADRENALINA PURA!
- ¿Por qué no se nos ocurrió hacer eso?- se preguntó a sí mismo Pin.
Los cohetes de Tobi expulsan una gran flama…
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAA.- gritó Tobi. Pierde equilibrio, tropieza y cae boca abajo y de milagro no rompe su máscara. Hidan, a causa de la caída de Tobi, rueda por el piso y casi impacta con el ahora tirado bote de basura. Las risas de los presentes no se hace esperar.
- AH… Debí primero rezar para que me protegiera Jashin sama.- sollozó Hidan, incorporándose después de que sus patines perdieran el efecto flameante.
- SI. ¡Otra vez! ¡Otra vez!- exclamó Tobi, saltando, casi a punto de perder balance.- ¡Vamos, Hidan san!- indicó, arrastrando al jashinista.
- ¡Oye, Tobi! ¡Cálmate!- sollozó.
- Qué bueno que por ahora no estoy en el lugar de Hidan, hum.- dijo Deidara, notando que sus compañeros regresaban.
- ¿Quién sigue?- preguntó Pon.
- Nosotros de nuevo.- dijo Tobi.
- Yo no quiero pasar ¡Quiero descansar!- arremetió Hidan, sentándose.
- Eso no se puede, Tobi. Todos tenemos que pasar. Después de la primera ronda, seguimos la segunda y podrás otra vez deslizarte.- dijo Pun.- ¡Excelente! ¡Ustedes sí son valientes!
- Yo.- se ofreció Orochimaru, con decisión.- Pero no quiero que nadie me acompañe…
- Qué bueno que no me mencionó.- susurró Itachi, con alivio.
Orochimaru toma posición. Pon realiza su labor y el sannin hace un pequeño impulso con su pierna…
- AAAAAAAAAAAA.- gritó el sannin, al sentir el flamazo de los cohetes y su característico sonido.
- Estallaron antes de tiempo.- dijo Kisame.
- Ah. Es que a veces pasa. ¿Cómo ves?- indicó Pon.
El sannin cae de sentón y sus patines prosiguen con la expulsión de fuego y humo.
- Jajajajajajaja.- se burlaron (incluso Itachi).
- AUCH. AUCH. AUCH.- se quejó el aficionado a las serpientes.
- Duraste muy poco tiempo, Orotirado.- dijo Pin.- Ni nosotros hemos hecho eso… Se supone que cuando se es primerizo se hace bien la técnica…
- ¡Pensé que podría durar!- arremetió Orochimaru, al ponerse de pie.- ¡Y es Orochimaru!
- No duraste porque te confiaste, hum.- observó Deidara.- Fueron unos cohetes muy cortos de explosión, hum.
- Eso de saber es cuando uno adquiere mucha más experiencia y práctica.- indicó Kisame.- Hasta en los mejores clanes…
- Bueno, como sea.- dijo Pin.- ¿Por qué no pasas tú, Písame?
El rostro de Kisame se contorsiona de enojo por la errónea pronunciación de su nombre.
- Está bien. Lo haré.- indicó el espadachín.- Levantaré mi verdadero nombre en alto. Como lo hace un héroe por su patria…
- Kisame, estás exagerando. Es un juego, no una guerra por tu aldea…- dijo Itachi.
- Espero que no hagas lo de Orochimaru, hum.- indicó Deidara.
- ¡Fue un descuido!- se disculpó Orochimaru, reunido con los patinadores.
- Kisame está muy inspirado. Ya coloca los cohetes, Pon- dijo Pun, el motociclista.
Kisame se alista. Pon nota un utensilio que quizás le estorbaría para deslizarse.
- Esa espada es algo pesada, ¿No crees?- preguntó Pon.
- No. Es tan ligera como una pluma.- respondió Kisame.- Pero no te la voy a dar para que lo compruebes. Samehada es sólo mía y nadie, ni siquiera mis amigos, la pueden tocar…
- Como quieras. Pero eres algo envidioso.- indicó Pun.
- Ya puedes.- indicó Pon.
- ALLÁ VOY. ESTO ES… POR SAMEHADA Y POR MI PUEBLO.- exclamó Kisame, iniciando su descenso.
Sin perder concentración, el originario de la Niebla utiliza decentemente los patines. Los cohetes se impulsan con mayor rapidez, motivo por el que el "patinador" realizar una marcada posición de aguililla y estira sus brazos a manera horizontal. Después de una distancia que superó a la alcanzada por Orochimaru, los pies de Kisame se inclinan hacia delante, llevando a que de un gran y exagerado salto, provocando que gritara como hombre herido, cayera y se golpeara con el bote de basura.
- Fue un buen intento.- admitió Pun.
- Como siempre Kisame exagera hum.- comentó Deidara.
- He decepcionado a todos los de mi pueblo y sobretodo a mí mismo.- sollozó Kisame.
- Faltan Itachi y Deidara.- dijo Hidan.
- Voy yo.- dijo Itachi.- Pero antes voy a decir algo. Lo que voy a hacer, nadie lo imite. Se necesita mucha experiencia.
- ¿A poco sabes patinar, Itachi san?- preguntó Tobi.
- Cuando era niño y vivía en la Hoja, estuve en el grupo infantil de "Patines Ninja" y con ellos aprendí a patinar.
- Tenemos a un experto.- dijo Pin.- A ver, qué tal tú lo haces, chico patín…
Itachi mira hacia la calle con tranquilidad.
- No soy chico patín.- dijo Itachi.
- Muéstranos lo que sabes.- dijo Pon.
El usuario del sharingan inicia su recorrido, más su impulso con cohetes. Su estilo de patinar es con elegancia y maestría. El inevitable "obstáculo de metal" se encuentra cada vez más cerca.
- ITACHI. NO HAGAS BRINCOS ARRIESGADOS DE PATINADOR PROFESIONAL.- exclamó Kisame, angustiado por el bienestar de su amigo.
Los criminales de rango S aprecian en cámara lenta cómo el Uchiha salta al bote de basura a la perfección y ejecuta un perfecto aterrizaje.
- OOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.- exclamaron Pin, Pun y Pon, con gran asombro.- ZAMBOOOOOOOMBAAAAAAAAAAAA
Para no alejarse más de sus compañeros, Itachi intenta detenerse, pero tropieza un poco y finalmente se detiene con una mano sobre el suelo y un derrape necesario para frenar. Espera a que las flamas y las chispas.
- Le hubiéramos pedido desde el principio a Itachi que nos enseñara a patinar.- dijo Hidan.
- Itachi san debió copiar la técnica de alguna competencia de patinaje.- observó Tobi.- Debí de haber hecho eso también.
Deidara decide realizar un "gran desempeño".
- Yo voy a hacerlo mejor que Itachi, hum.- anunció el artista.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte Itachi que dejes de hacer actos peligrosos?- reprendió Kisame, en tono paternal.- ¡Te puedes lastimar!
- Saltar no es peligroso.- se excusó Itachi, llegando al punto de encuentro.
- Claro que no será como Itachi, hum. Yo soy original ante todo. Lo haré a mi manera, hum.
- ¿Saben hermanos? Comentó Pon.- Deberíamos pedirle a Itachi que se una a nosotros…
- No estoy interesado, gracias.- respondió Itachi.
- Bueno, Pon.- indicó Pin.- Ya lo escuchaste…
- ¿Listo Deidara?- preguntó Pun.- Mejora la adrenalina en el juego…
- Manolo… Manolín. Ya saben lo que tienen que hacer, hum.- dijo Deidara.
- ¿Invitaron a más holgazanes?- preguntó Pin, buscando a los "susodichos".
- No. Así se llaman sus manos de Deidara.- dijo Orochimaru.
El originario de la Roca prepara su arcilla y la coloca encima de los cohetes. Patina y sus sandalias adquieren una extraordinaria velocidad.
- YU HUUUUUUUUUUUUUUUUM.- gritó Deidara, con entusiasmo.
- Va demasiado rápido ¿No?.. observó Pon.- No debió poner esa arcilla…
Grandes flamas brotan de los cohetes, pero a punto de llegar hacia el cesto de basura, Deidara pierde el control. Sus propulsores habían adquirido todavía una mayor rapidez, provocando que perdiera el control.
- OH NO HUUUUUM.- gritó el artista, al impactar de lleno al tirado bote. Rueda por el suelo y una gran explosión se aprecia en los alrededores. Más llamas, humo, ruido de los cohetes y chispas salen de las sandalias de Deidara. Todos se sorprenden por el "accidente"
- SEMPAI.- exclamó Tobi, dispuesto a acudir en socorro de su amado sempai.
- ESPERA.- indicó Pun, tomando el hombro de Tobi.- Todavía no…
Un segundo estallido se presenta por la mezcla entre arcilla y flamas.
- AUCH. HUM. HUM HUM HUM…
La gran cantidad de humo y el restante de llamaradas se esparcen inclusive en la basura.
- Ahora si.- indicó Orochimaru.-
Pon, Pin, Pun, Itachi, Kisame, Orochimaru, Hidan y Tobi corren y llegan ante Deidara, quien luce "chamuscado" y su cabello siempre bien peinado, está hecho un desastre. El humo los rodea inevitablemente.
- Le puse mucha arcilla, hum.- sollozó un Deidara semiconsciente.
- Ya nos dimos cuenta, tonto.- espetó Orochimaru.
Itachi observa a lo lejos de la calle un camión bastante familiar.
- Ya viene Pein.- indicó el Uchiha, señalando el diminuto transporte.
Todos se observan entre sí con nervios.
- OH OH.- gritaron los hermanos de Pein.- ¡Huyida!
- ¡Vámonos todos!- exclamaron Itachi, Tobi, Orochimaru, Kisame, Hidan y Deidara.
- ¡Y esta calle está casi incendiada!- exclamó Kisame.
- Yo me llevo a Deidara sempai.- dijo Tobi, cargando a su compañero.
- A ver qué le decimos a mi hermano. Disimulen que no pasó nada…Traten de mantener equilibrio con los patines.- dijo Pun.
- Con el chakra.- dijo Pin.
Patinando y con prisa, los "involucrados" se dirigen a la casa. En no mucho tiempo, entran en ella. Hidan se coloca en el rincón y el resto se sienta en la mesa del comedor. Los involucrados deciden aparentar la mayor calma posible.
Minutos después, Pein, Konan, Kakuzu, Sasori, Zetsu, Pan, Poin y PanPen abren la puerta, con compras en mano.
Sasori y Zetsu encaminan al comedor, con los bañadores de sus camaradas en dos bolsas, acompañados por Poin y PanPen. Pein, Konan, Kakuzu (recién liberado de su correa) y Pan se reúnen también.
- ¿Y cómo les fue?- preguntó Pon.
- Nada fuera de lo normal.- respondió Pein.
- ¿Qué le pasó a Deidara?- preguntó Konan, percatándose del hollín en toda la cara del artista.
- Estalló el horno por querer preparar gelatina.- mintió Pin. Itachi arquea su ceja y observa al aficionado a los animales con incredulidad por la mentira piadosa, ya que era un pretexto completamente ridículo a su criterio.
- No, eso no hizo Deidara sempai, Pin san. Él hizo una de sus obras de arte en el jardín, Konan.- mintió Tobi, con alegría.
- Eso pasó hum.- apoyó Deidara.
- ¡¿En el jardín?!- exclamó el lado oscuro de Zetsu, furioso por la profanación hacia la naturaleza.- ¡Mataste al pasto y todos los grillos y lagartijas, idiota!
- Oh ya veo.- dijo Poin.- Es una versión de los hechos.
- Pero yo vi cerca de la entrada de la casa un bote de basura incendiado y los papeles y verduras estaban quemados.- dijo Pein, con sospecha.
- Es que los vecinos los quemaron.- mintió Kisame, con nervios.
- Uy si.- espetó Kakuzu con sarcasmo, en rincón.- Como si la gente quisiera quemar chayotes sólo porqué estaban echados a perder…
- ¿Chashotes?.- preguntó PanPen.- Mal educados. Sólo desperdician la comida…
- ¿Y qué hicieron ustedes?.- preguntó Pan.
- Pues mirábamos la televisión.- mintió Orochimaru.
- ¿Apagada? Parece que sólo les gusta ver la pantalla negra…
- Ethhque… ethhhque…
- La terminamos de ver. Y la apagamos, hermana.- dijo Pun.
- Así es.- dijo Itachi.
- ¿Entonces porqué tiene Hidan sandalias patines puestas?.- preguntó Sasori, inocentemente, señalando al jashinista.
- CÁLLATE SASORI.- exclamó Hidan, con mortificación.
- Pero… sólo dije lo que acaba de verte puesto.- se excusó el marionetero.
Pein deduce lo ocurrido en la calle.
- Enséñenme sus sandalias.- ordenó el líder.- Todos ustedes. En este momento.
- Entonces era una mentira lo de las explosiones de Deidara en el jardín.- dijo Zetsu, aliviado.
- Falló su coartada.- indicó Poin, el juez.
Nerviosos, Itachi, Deidara, Tobi, Orochimaru, Kisame, Hidan, Pon, Pin y Pun muestran los pies al usuario del rinnegan.
- Con que ustedes intentaron verme la cara de estupido, jugando con las condenadas sandalias patines cohetes. Son unos malnacidos… Ahora… Todos… ¡Al rincón! Ahora mismo. Por eso y por ser unos patéticos parásitos mentirosos.- indicó Pein.
- Si se hubieran quitado las sandaliecitas, hubieran logrado engañar a Pein.- murmuró Konan para sí.
- ¿Hasta nosotros tus hermanos?.- preguntó Pon, con tristeza.
- Si… sólo que ustedes si van a comer a la hora de la comida…
- ¡QUÉ! ¡¿NOSOTROS NO?!.- exclamaron Kisame, Itachi, Deidara, Tobi, Orochimaru, Hidan y Kakuzu.
- No. Hasta la cena… Y además iremos hasta mañana a la playa.
- Qué aguafiestas, Pein.- se lamentó Pan.
- Yo estoy muy cansado.- dijo Sasori.
Los "no castigados" enfilan hacia sus recámaras, mientras que los "castigados" se lamentan por no haber logrado un "engaño perfecto" para librarse de la condena de Pein.
Para todo juego se necesita crear una coartada para que no los descubran XD. Y cuando vayan a la playa no olviden su traje de baño y bronceador.
Para comentarios, opiniones, peticiones, lo que gusten, están los reviews.
Muchas gracias. Cuidense mucho. Y paciencia para todos aquellos que quieran ver a los Akatsuki en la playa XD.
Éxito.
Hasta la próxima!
