11- Vuelve el E.D.

Tres meses habían pasado desde que Harry había llegado a la mansión Potter, cada día que pasaba su poder crecía, el resultado de su entrenamiento se notaba claramente, aún, le quedaban varias cosas por aprender, entre ellas, la práctica con la espada especialmente, y dominar algunos hechizos defensivos de magia antigua poderosos, de por si ya estaba dominando varias áreas mágicas, en transformaciones, ya era capaz de cambiar su apariencia totalmente, para pasar desapercibido, y también transformar su entorno y objetos que se encuentren cerca, tal como había echo Dumbledore en la batalla del ministerio.
Pero había algo que le molestaba, cada día que pasaba, un sentimiento fuerte y profundo, se iba afianzando, sentía que algo grande y malo estaba a punto de pasar, no sabía decir por que, pero lo que sentía era verdadero. Debido a esto, por las dudas, había informado a la orden, para que estén alerta.
Pero lamentablemente para muchos, su temor se confirmo, una noche, se despertó abruptamente, debido a una imagen que lo aterrorizo, un grupo de unos 15 gigantes, mas de 100 dementores, también banshees, vampiros y otras criaturas, junto con los mortífagos y el mismísimo Voldemort, se encontraban alrededor de Hogwarts a punto de atacar. Lo único que pudo legar a hacer, fue enviarle una nota, con Fawkes, a McGonagall, diciéndole, que salieran de allí inmediatamente, ya que no tendrían oportunidad contra el ejército que poseía Voldemort en ese momento. Sabía que era una batalla perdida, y las defensas del castillo, desde la muerte de Dumbledore, eran más débiles y no aguantarían.
En el castillo, la noche estaba cayendo, en el despacho del director, la profesora McGonagall, la cual denotaba unas profundas ojeras, hablaba con el retrato del anterior director, Albus Dumbledore, cuando unas llamas a su espalda llamo su atención.
-Fawkes —dijo tremendamente sorprendida al darse vuelta, el retrato de Albus, inmediatamente perdió su expresión alegre.
Al ver la nota que traía en la pata, fue directamente a desatarla para leerla. Cuando termino de leerla, en su cara se denotaba terror y angustia.
-Albus¡ lo que más temíamos esta por suceder, el innombrable viene a atacar el castillo¡ con un gran ejército de criaturas y mortífagos —dijo en un tono de desesperación.
-Deben salir todos de aquí¡ -hablo el retrato- No podrán hacer nada, menos si Harry no esta presente, avísales a los elfos y profesores. No hay tiempo, los escudos no aguantarán mucho tiempo. Este despacho quedará protegido por sí solo. Salgan ya¡ -ordeno el antiguo director.
-No puedo Albus, este colegio no puede caer en sus manos, sería una tragedia para todos. Fue mi hogar por mucho tiempo, no puedo dejarlo así como así.
-No hay opción, jamás podrán ganarle en estas condiciones, hazme caso, no hay tiempo. Puedo sentir como Voldemort intenta destruir las defensas. Ahora no es el momento de luchar, huyan.¡
Pese a que le dolió con todo su corazón, McGonagall tuvo que acatar las órdenes.
Salió corriendo, lo más rápido que su edad le permitió, y alertó a todos los habitantes del castillo. Por ser todavía verano, únicamente estaban los elfos, algunos profesores, y aurors que custodiaban los alrededores.
Garrid, se negaba rotundamente a abandonar, lo que era su casa, y dejar el castillo en manos del señor tenebroso, quería pelear aunque tuviera que morir. Una fuerte explosión se escuchó a lo lejos, los escudos habían caído. Con unos cuantos hechizos, y a la fuerza, se llevaron al guardabosque hacia el castillo, a la chimenea conectada a la red flu.
Afuera, todo tipo de criaturas oscuras rodearon el castillo, mientras los mortífagos empezaron a lanzar maleficios a las puertas de este, hasta que estas terminaron destrozadas.
Esa noche, fue una tragedia para muchos magos, un símbolo de poder callo en manos del mal, un golpe duro para el mundo mágico.
La tristeza y el desosiego, se asentó en el corazón de todos los presentes en Grinmauld Place, algunos incluso perdieron la poca esperanza que les quedaba desde la muerte de Dumbledore, el lado oscuro estaba ganando, una batalla significativa, había sido perdida.
La reunión de la orden, se suscito por la emergencia, el ministerio fue informado, pero ahora el colegio se encontraba custodiado por terribles criaturas oscuras, y un gran ejército de mortífagos, sin contar además, de las protecciones que todavía quedaban.
Por medio de Fawkes, Harry fue avisado de la situación, pero para él, ya habían pasado dos días, lo cuál lo tenía bastante nervioso. Un problema muy grande se le agregaba, y ahora no sabía como iba a actuar, recuperar el colegio no sería nada fácil.
Desde que tubo la visión, hasta que recibió la carta de parte de la orden, Harry estuvo muy desconcentrado en su entrenamiento, lo cuál Merlín noto, por lo que el joven mago le tuvo que contar a su maestro el motivo de su distracción, pero como él le recordó, por ahora no podía hacer nada, ya llegaría el tiempo de actuar.
A los dos días, de recibir las noticias de McGonagall solo algunas horas en tiempo de afuera), tomó una decisión, escribió tres cartas, una dirigida al ministro de magia, y las otras dos dirigidas a Hermione y Ron. Uno de los pergaminos estaba encantado, con un conjuro especial hecho para que su plan resultara. Fawkes fue el encargado de entregarlos.
-Fawkes —exclamo la castaña, al ver al ave aparecer ante ellos- Traes una nota de Harry? —el fénix asintió y se posó en su hombro.

Queridos Ron Y hermione:
Estoy informado de los hechos ocurridos, y voy a tomar cartas en el asunto, pero aún no puedo, no es tiempo, en una semana volveré y recuperaremos nuestro hogar. Se que esto sonará a una locura, pero debes reunir al E.D., pero deseo que dejen de lago a Ginny, una gran batalla se aproxima, y no quiero que esté en peligro.
El pergamino adjunto, esta encantado, será enviado por Fawkes, a cada miembro del E.D., los que acepten firmarán en él.
Se que han estado trabajando con Remus, y ahora necesito que les enseñen a los demás. Lo primero que deben hacer, es ir y hablar con Scrimgeour, él te llevara con colagusano, una vez que estén a solas con la rata, oblígalo a escribir en el pergamino encantado, la dirección de la casa de mis padres en Valle Godric, que aún se mantienen bajo el encantamiento Fidelius. Se que es arriesgado y loco, pero la casa la deje protegida con buenos escudos, aunque no este en las mejores condiciones, ese será el cuartel del E.D.. Los que acepten ir y firmen, si sus intenciones son correctas, en el pergamino aparecerá la dirección de la casa, y con la ayuda de Fawkes serán llevados hasta ahí. La casa esta en condiciones precarias, se que esto te puede molestar Hermione, pero pídele ayuda a Dobby con esta.
La orden no los dejará actuar en el cuartel, por eso propongo mi casa como cuartel, además de las protecciones que ya tiene, aunque tendrán que escaparse, dejen una nota.
Deben entrenar a los demás, vamos a necesitar toda la ayuda posible para recuperar Hogwarts, no me fallen confío en ustedes, ustedes confían en mí. Nadie debe enterarse de esto, llegado el momento, cuando vuelva nos reuniremos todos, Fawkes estará con ustedes, si desaparece, es porque yo lo llamé. Has que te lleve al ministerio hoy mismo, le ministro te estará esperando, ya le escribí una nota. Luego has que Fawkes lleve el pergamino a todos los miembros antiguos del E.D., si consideras a alguien más que pueda participar, ponlo en la parte de atrás, el pergamino sabrá como actuar.
Dejo todo en sus manos, se que lo harán bien.
Con cariño Harry.

Hermione y Ron, quedaron atónitos ante la carta, Harry les pedía entrenar al E.D. para la batalla, tendrían que sortear unos cuantos obstáculos para lograrlo. A pesar de sus esfuerzos, Ginny entró en la habitación, y vio la carta y al fénix, e inevitablemente la tomo, y bajo las amenazas de la pelirroja, tuvieron que dejar que se uniera al grupo, Luna y Neville, que ya había llegado un par de días atrás, también se unieron al grupo.
Después de almorzar, subieron a los cuartos, empacaron sus cosas, y algo de comida, y con ayuda de Fawkes se aparecieron en la casa de Valle Godric.
Mientras Ron, Ginny, Luna y Neville, se quedaron organizando y arreglando la casa, Hermione se dirigió al ministerio. Cuando la castaña llego al atrio, fue al puesto de seguridad, revisaron su varita, y luego tomo el ascensor, que llevaba al despacho del ministro.
-Buen día¡ -saludo una bruja, detrás de un escritorio- Tiene cita con el ministro? —pregunto, sin levantar la vista de una revista que leía.
-Si, soy Hermione Granger, vengo de parte de Harry Potter.
Al escuchar la secretaria, el nombre del "elegido", se sobresalto, escudriño a la chica frente suyo, e inmediatamente entro al despacho de Scrimgeour. Al instante volvió a salir, y la hizo pasar a la oficina.
-Srita. Granger —saludo el ministro cortésmente- Un placer tenerla aquí, aunque debo admitir, que me sorprendí mucho con la carta del Sr. Potter, y su pedido. Debe ser algo muy importante, pero después de todo el atrapó a Petegrew, así que no me puedo negar. Uno de los aurors la acompañara, disculpe que no pueda acompañarla personalmente, pero desde el ataque a Hogwarts, las cosas están peor.
-Gracias Sr. Ministro, solo es cuestión de unos minutos.
-Espere que busco al auror que la va a acompañar, y enseguida regreso —dijo el ministro saliendo del despacho.
A los cinco minutos, el ministro, regreso con un auror.
-Srita. Granger, este es el Sr. Bodric, el la acompañara. Para llegar a la nueva prisión, debe coger este traslador —dijo tendiéndole una botella vieja- esto lo llevara a la prisión, tenga cuidado, le recomiendo que haga lo que tenga que hacer lo más rápido posible y vuelva, el mismo traslador la traerá de vuelta ya que allí no puede aparecerse.
-Muchas gracias Sr. Ministro, realmente esto resultara de mucha ayuda.
-Actívate —dijo el ministro, de pronto Hermione y el auror, se vieron envueltos en un remolino de colores con la ya conocida sensación de ser tirados por un gancho.
Cuando sintió tierra firme, abrió los ojos, vio que se encontraba, en la entrada de lo que parecía ser un viejo castillo en ruinas, una densa niebla cubría los alrededores, y entre la niebla pudo distinguir un destello de fuego, cosa que la asusto.
-Son dragones, ahora vigilan este lugar junto con un grupo de aurors —dijo el auror como leyendo su pensamiento.
-Avanzaron hasta las puertas del castillo, echas de hierro forjado por lo que pudo notar, el auror que la acompañaba, saco su varita y apunto hacia estas, murmuro unas cuantas palabras, y luego apoyo la mano derecha sobre un circulo en la puerta, este emitió un débil resplandor y las puertas se abrieron.
Adentro el panorama, era mas aterrador que afuera, el aspecto interior era lúgubre, y oscuro, un par de magos se le acercaron apenas entraron.
-Vengo a visitar al prisionero 207, son órdenes del ministro —dijo el auror que la acompañaba, le mostró a los demás magos, un pergamino, y estos le dejaron el paso libre.
Caminaron por los pasillos tétricos del castillo, iluminados por débiles antorchas, de vez en cuando se oía a los prisioneros sollozar, gritar o pidiendo clemencia, caminaron largo rato, doblando varias veces, hasta que el auror se detuvo frente a una puerta. Coloco su mano sobre un círculo, y murmuro de nuevo unas palabras, la puerta hizo un leve "clic", coloco una hechizo sobre esta y se adentro en la celda, Hermione oyó como este decía un "desmaius" y luego ruidos de cadenas, y el auror volvió a salir.
-Puede pasar señorita, el prisionero esta encadenado, además esta celda tiene un hechizo anti-animagos, no tiene de que preocuparse.
-Gracias, por favor le pido que me deje sola con él, cualquier cosa le pediré su ayuda.
-Como usted lo desee —respondió el auror no muy convencido.
La castaña entro a la celda, al fondo de esta pudo distinguir al colagusano encadenado a la pared e inconsciente, cerro la puerta tras sí, y coloco un hechizo "muffiato" a la puerta, luego despertó al prisionero.
-Qu-que… -dijo colagusano mirando a su alrededor algo aturdido, hasta que poso s vista sobre la chica- que haces aquí?
-Hola colagusano —dijo Hermione con una voz fría- Extrañado de verme por aquí? Vengo a arreglar unos asuntos contigo.
-N-no puedes estar aquí, ya le dije todo lo que sabía a Potter.
-Vengo por otro asunto —dijo tajantemente- Tu sigues siendo el guardián secreto de la casa de los Potter, vengo de parte de Harry, quiero que me reveles la dirección de esta.
-Pa-para que?
-Eso no te incumbe. Si no quieres sufrir, escribe la dirección de la casa en este pergamino —dijo sacando un pergamino y una pluma de un bolsillo.
-Por que debería hacerlo?
-Por que le debes tu vida a Harry, y si no colaboras, el personalmente se va a encargar de ti.
-Oh-h —dijo mas nervioso- Pe-pero encadenado así no puedo.
-Con una mano te bastará —dijo la castaña, usando la varita le dejo una mano libre y le tendió el pergamino- Escribe la dirección de la casa ahí.
-S-si —e inmediatamente obedeció- Toma —dijo alargando el pergamino. Pero ella no era tonta, lo volvió a desmayar y le quito el pergamino, y lo volvió a encadenar. Antes de irse, tuvo que hacer algo. Con un encantamiento desmemorizador, le borró los recuerdos de lo que ocurrió en esa celda, luego simplemente salió, quitando el "muffiato".
-Ya esta —dijo simplemente.
El auror volvió a entrar, y a los minutos salió, una vez cerrada la puerta, se dirigieron a la salida, se despidieron de los aurors, y tomaron el traslador.
Luego de aparecer en el ministerio, se desapareció rumbo a la casa del valle Godric, al llegar a esta, la noto en mejores condiciones, la capa de polvo que impregnaba los ambientes, ya no estaba, muchos muebles también estaban reparados, pero las fisuras y aberturas en paredes y pisos todavía no estaban arregladas. Ron y Ginny, se encontraban en la cocina, estaban terminando de arreglar esta, y rellenar alguno agujeros del techo, Luna y Neville, se encontraban arriba, poniendo en condiciones las habitaciones para hacerlas habitables, la única que no se atrevieron a tocar fue la que usaba Harry cuando era bebé.
-Hermione¡¡ Volviste. Ya nos estábamos preocupando —dijo la pelirroja menos al notar a su amiga en la puerta de la cocina.
Ron la recibió abrazándola y plantándole un beso en la boca.
-Ya tengo la dirección de la casa, ahora podremos verla desde afuera —dijo tendiéndoles el pergamino.
-Pero aquí no hay nada —mostró el pelirrojo el pergamino vacío.
-Eso es por que debes firmar en el pergamino Ron, esta encantado para eso, para que no cualquiera pueda verla —respondió la castaña.
Luego de reunirse los seis en el comedor, firmaron el pergamino.
-Fawkes¡ -llamo Hermione al fénix, ya que este no se encontraba, inmediatamente este apareció entre llamas, pero traía consigo una nota, y lo que parecía ser un libro.
El ave les tendió la pata con ambas cosas, y ellos se apresuraron a desatarlos, Hermione estaba impaciente por leer el libro, y fue lo primero que hizo mientras Ron leía la nota.

Chicos:
Les envío este libro por que les será de mucha utilidad, en la página que esta señalada, se encuentra un encantamiento de tiempo, el cuál, deben aplicar sobre la casa, esto permitirá que el tiempo en el interior de esta cambie, y transcurra 3 horas, por cada hora fuera de la casa, permitiéndoles mas tiempo para entrenarse y prepararse. Se que es complicado, pero estoy seguro que tu Hermione lo podrás lograr. Cuídense mucho, nos veremos pronto.
Harry Potter.

-Esto es genial¡¡ -dijo Hermione emocionada- Harry piensa en todo, es algo complicado, pero creo que lo podré lograr.
"Debemos organizarnos, hay que llamar a Dobby para que nos ayude con la casa, y hay que enviar el pergamino a los miembros del E.D." Ron tu llama y explícale a Dobby lo que debe saber, Ginny, Neville y Luna, ustedes usen la habitación derecha del pasillo, y agrándela, y póngales algunos hechizos a la estructura, esa es la que utilizaremos para practicar, yo mientras practicare el encantamiento"
"Fawkes, tienes que entregar este pergamino a los miembros del E.D., sabes a quienes tienes que llevárselo? —el fénix emitió una nota en forma de afirmación- Bien, ya sabes que tienen que hacer —le dijo poniéndole el pergamino en el pico, y este desapareció entre llamas- Bueno cada uno a los suyo, cuando empiecen a llegar los demás, Ron tu encárgate de explicarles todo, y ponlos a hacer algo."
-Entendido comandante —respondieron todos a modo de broma.
Decir que la cara de los antiguos miembros del E.D. a medida que recibieron la visita de Fawkes, era de sorpresa, es quedarse corto, luego de leer el pergamino, mucho mostraron gran determinación, otros dudaron, pero finalmente optaron por lo correcto, y con ayuda del fénix, fueron transportados a la casa del valle Godric. A medida que llegaban, Ron los hizo esperar en la sala, hasta que estuvieron todos, inclusive Cho Chang hizo acto de presencia, cosa que no le agrado a cierta pelirroja.
Mientras los chicos llegaban, el pelirrojo, hablo con Dobby y le explico la situación, el elfo encantado con que "el gran Harry Potter" en palabras de él, lo tuviera en cuenta para que los ayudara en semejante situación, se dispuso a arreglar la casa, y a aplicarle hechizos a las alacenas y heladera, para que estas proveyeran todo tipo de alimentos.
-Buenas tardes a todos. —empezó Ron, una vez que estuvieron todos reunidos, menos Hermione, que se encontraba practicando el encantamiento- Gracias por acudir al llamado de Harry, para volver a organizar el E.D. Como sabran, el colegio ha sido tomado por Vol-voldemort —mucho se estremecieron ante la mención del nombre del mago tenebroso- La situación esta fuera de control, y la guerra cada vez se pone peor, es por eso que se ha decidido volver a reunir el E.D., para combatir en esta guerra, y recuperar lo que es nuestro.
-Como lo vamos a hacer? Si el innombrable tiene el control de Hogwarts, y este esta rodeado de un ejército de mortífagos y criaturas oscuras? —interrumpió Zacarias Smith, muchas cabezas afirmaron.
-Eso es fácil, vamos a entrenarnos, nosotros cuatro —dijo señalando a los que estaban a su costado- y Hermione, nos hemos sometido a un entrenamiento especial en estas últimas semanas, y la idea de Harry es que le enseñemos lo que hemos aprendido, y también aprendamos cosas nuevas.
-Donde esta Harry? El no nos va a enseñar? —pregunto Dean Thomas.
-Harry en este momento no esta con nosotros, el se encuentra en un sitio especial, entrenándose, para su enfrentamiento con Voldemort y su ejército, pero según nos dijo en una semana volverá. No piensen que el esta huyendo, simplemente, se esta sometiendo a un entrenamiento riguroso y especial, solo para él, mucho nosotros no sabemos.
-Pero no tenemos mucho tiempo, una semana no alcanza —dijo Pavartil.
-Se que no es mucho tiempo, pero nuestro amigo ha pensado en todo, ahora Hermione esta, en una de las habitaciones de la casa, practicando para hacer un encantamiento, que va a permitir que el tiempo en este lugar transcurra tres veces más rápido, dándonos tres semanas para entrenar, además que nos ha enviado una gran variedad de libros para que aprendamos a defendernos y atacar.
-O sea que lo que para nosotros son tres semanas acá, solamente pasara una semana afuera? —preguntó Spinnet.
-Si, a partir de mañana empezaremos un entrenamiento exhaustivo, para que cuando llegue el momento estemos preparados como corresponde, y ayudemos a Harry y a otros a recuperar Hogwarts. Si alguien tiene miedo, o no esta de acuerdo, puede irse, pero antes se les borrara la memoria de lo que han oído o visto acá.
Nadie se movió, o se levanto, dando a entender que estaban todos de acuerdo.
-Donde estamos? —pregunto Lavander.
-Esta casa, fue, mejor dicho es de Harry, fue la casa, donde vivió cuando era bebé, la misma donde Voldemort perdió sus poderes —una exclamación general se oyó en la sala- Nosotros nos hemos encargado de restaurarla en parte, ya que estaba muy destruida, como habrán visto en el pergamino, apareció la dirección de aquí, eso es por que esta casa esta bajo el encantamiento Fidelius, además, que esta protegida por escudos hechos por el mismo Harry, y algunos por Dumbledore. —otra exclamación mas de oyó.- O sea que es totalmente segura, en cualquier caso, tenemos a Fawkes que nos puede sacar de aquí, ya que hay un campo anti-aparición.
"Ahora lo importante es organizarnos, ya hemos armado un cuarto donde nos entrenaremos, además que también se puede usar el exterior que rodea la casa, que también esta protegido. Arriba, hay tres habitaciones, una será para las chicas, y la otra para los varones, les recomiendo que a la tercera no pasen, por cuestión de respeto a nuestro amigo, no la hemos tocado."
-Por? —pregunto Smith intrigado, ganándose una mirada de rabia de Ron y Ginny.
-Por que esa era su habitación de bebé- respondió tajantemente, y nadie más volvió a hablar- Tenemos la colaboración de un elfo doméstico, amigo nuestro, que preparará la comida, y nos ayudará en lo posible. Hemos planificado los horarios, todos se levantaran a las 6 de la mañana, a las siete empezaremos a prepararnos una hora físicamente, para ganar resistencia, velocidad, y fuerza, a la 8, nos reuniremos en el cuarto de entrenamientos, hasta el mediodía que almorzaremos, a las dos volveremos a entrenar, a las 6 haremos un descando de media hora, y volveremos a retomar hasta las 10, la hora de la cena. Alguna duda? —mucho tenían caras de queja por el riguroso horario, y por el entrenamiento físico, peor nadie se atrevía a reclamar, sabían que iba a ser un entrenamiento duro, y que les serviría.
-Como hacemos con los baños? Somos muchos —preguntó Katie Bell.
-Eso esta solucionado, hay dos baños, uno arriba y otro abajo, se han agrandado mágicamente, y añadido mas duchas con separaciones, así que se tendrán que bañar en grupos —respondió la menor de los Weasley- El baño de abajo es el de los varones, el de arriba de las mujeres.
Después de esa aclaración, nadie mas volvió a hacer preguntas o quejarse de nada. El resto del día se la pasaron acomodando sus cosas en sus respectivas habitaciones, y recorriendo la casa, a eso de las 7:30hs, Hermione bajo, y se puso en el centro del salón, con un complicado movimiento de varita, y unas palabras inteligibles, hizo el encantamiento del tiempo sobre la casa.
Los primeros tres días, los dedicaron a dar un repaso de todos los hechizos que habían aprendido con Harry en 5to año, especialmente el encantamiento patronum. El resto de la primer semana, se dividieron en dos grupos, Ginny, Luna y Ron, se dedicaron a los mas chicos, a trabajar con los hechizos no verbales, y las maldiciones de 6to año, para que todos llegaran a tener un mismo nivel general; mientras Hermione y Neville, se encargaba de los demás, enseñándoles algunos escudos y maldiciones que Remus les había estado enseñando durante las semanas anteriores.
El cuarto de entrenamientos, había quedado muy bien ambientado, con la ayuda de Dobby, lo habían agrandado bastante, le agregaron unos cuantos hechizos a la estructura, y algunos objetos de uso importante, como ser muñecos para practicar los hechizos, o pequeñas pelotas que se movían lazándole maldiciones al oponente, lo cual ayudaba a incrementar sus reflejos, y velocidad a la hora de atacar y defenderse.
El exterior de la casa, lo usaban para los ejercicios matinales, donde algunos valientes, también practicaban con una pista de obstáculos, o trabajaban con pesas y todo tipo de maquinas muggles para incrementar su fuerza.

En Grinmauld Place, se armo un gran revuelo al notar la desaparición de los chicos, y encontrar la nota que estos habían dejado, auque sabían que sería difícil localizarlos, dispusieron un grupo encargado a esa tarea, mientras otro grupo, se encargaba de estrategias y armado de planes para contraatacar al enemigo.
La señora Weasley, estaba pasando unos días terribles, con la desaparición de sus cuatro hijos menores, su humor siempre alegre, últimamente había desaparecido, a veces se pasaba largas horas encerrada en su habitación sollozando, ni siquiera su marido lograba consolarla.
En la mansión Potter, Harry seguía con su arduo entrenamiento, ya estaba al tanto de cómo iba la organización y entrenamiento del E.D., y con la ayuda de Fawkes, siempre les enviaba algún libro, o anotación que creía que les resultaría útil que aprendieran.
En su cuarto mes encerrado en la mansión, el ojiverde, ya tenía manejado perfectamente la oclumancia, magia sin varita, la animagia, y todo tipo de transmutaciones, trasformaciones, encantamientos, conjuros y maldiciones, tanto de defensa como de ataque. Pociones se la había dado muy bien, su nivel alcanzaba el de las EXTASIS, además que había logrado gran variedad de pociones de mucha utilidad para los futuros enfrentamientos. La cura para la licantropía, iba por muy buen camino, encontró, que su sangre resultaba un gran factor para la eliminación del virus que corría en la sangre de las víctimas, pero aún le hacía falta algunos pasos, ya que no lograba terminar de eliminarlo. Otra materia que estaba logrando dominar, era la legeremancia, la cuál resultaba mucho más fácil con las bases de la oclumancia ya echas.
La práctica con la espada mejoraba cada día, resulto de gran utilidad, aprender a defenderse y a atacar con esta, especialmente, por que la espada que Gryffindor resulto tener un encantamiento en la hoja, que repelía algunas maldiciones, además de crear un escudo alrededor del que la porta. También otra cualidad que descubrió de esta, es que las heridas que causa, no se pueden cerrar mágicamente, por lo tanto, si hacía un corte sobre alguien, este tenía que esperar que se cerrase sola.
Menos de un mes faltaba, y Harry sabía que el enfrentamiento estaba cerca, en el tiempo que podía planeaba algunas estrategias para entrar al castillo, y recuperarlo, además de buscar hechizos que ayudaran a proteger el colegio de ataques externos una vez que hubieran podido recuperarlo.

Gracias a todos por leer el fic, se que me he demorado mas de la cuenta, peor entre los estudios, el trabajo y los exámenes, no he podido ponerme frente a la computadora a pasarlo.
Espero que les haya gustado este capítulo, no tiene acción, pero ya a partir del próximo empieza lo interesante, Harry vuelve y se reencuentra con el E.D. y la orden, y comienza el planeamiento para el ataque a Hogwarts, además que aparece una gran sorpresa con respecto a Snape y alguien más. Espero les guste.
Este fic se lo dedico a aquellos que todavía conservan imaginación, y creen en los sueños y las fantasías, creo que es importante siempre conservar, un poco del niño que alguna vez fuimos. Saludos.