Hola chicas! FELIZ NAVIDAD, un poquito atrasada pero mas vale tarde que nunca.. dios no inventen, si si me paso tenia siglos sin subir algun capitulo en mis historias, y lo lamento mucho, crei que tendria mas organizacion en mis cosas y por lo visto no las tuve jaja lo lamento!

Muy bien tengo que agradecer a las chicas que me han agregado en sus favoritos, a sus alertas como autora y mis historias, aun en mi gran ausencia, y gracias a todas por su larga espera. La verdad ya tenia el capitulo con ganas de subirlo en navidad era un reaglo que queria hacerle a todas uds chicas que esperaban x un milagro navideño y esta loca de yo subiera un capitulo pero jaja descuiden aqui esta, la verdad no se si esta largo o no, pues tangola maña de escribir y no ver cuanto llevo, pero estoy segura que no son 2 renglones... Bien bien ando desenpolvando mis Fics y retomando las historias, y entre mis propositos de año nuevo es no hacerlas esperar mas hahah...

Muy bien ya no las retengo mas y las dejo leer mi capitulo,,espero y no sea el ultimo en estos poquitos dias del año 2010! (: nos seguimos leyendo abajo!


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Tratar de dormir, tras una gran celebración por mi cumpleaños fue algo tan sencillo, aunque antes de dejarme vencer por mi cansancio, aun me quedaba pensando, lo que acabada de pasar hace unos minutos. En sí, lo único que podía recordar eran esos ojos color topacio. Extraño color de ojos pero aun así hipnotízates.

Después de que él se marchara, me cambie por mi pijama, y una vez más frente al espejo admire el hermoso dije de corazón que él me había regalado. Pero, era algo de lo que yo sabía era muy extraño en verdad. Si lo mirábamos del lado racional de la situación, que un chico se aparezca cada que quiera por tu ventana por las noches, y aun así se lo escondas a tus padres, en mi caso a mis abuelos, es de lo más extraño e inmoral que se pueda tener. Pero si nos vamos a cualquier cuento de hadas, es lo mas romántico que exista, que un chico valla hasta la ventana de su amada…

Creo, que debería dejar de leer cosas tan románticas por un rato. Pero, pensándolo bien, toda mi vida, había estado tan aburrida, en realidad pasar momentos inolvidables con mis abuelos era lo mejor, pero si miraba al lado amoroso de mi vida, estaba en ceros, jamás había tenido una aventura amorosa, donde el peligro y la adrenalina de ser descubiertos fuera lo primordial, pero al menos quería experimentar el tener una relación de noviazgo. Aunque dudo que con Edward tenga esa clase de relación.

Estando dormida, comencé a inquietarme por unos ruidos. Pero poco a poco me fui relajando.

A la mañana siguiente, desperté un poco adolorida del cuerpo, por haber dormido en la misma posición toda la noche, y es que estaba tan cansada que mi organismo no quería moverse. Me costó trabajo levantarme de la cama pero tenía que hacerlo, aunque no me desagradaba la idea de pasarla en cama todo el día.

Logre parame, y mire el reloj de mi celular, eran las 11:30 de la mañana. No es que fuera muy tarde pero no acostumbraba levantarme a esa hora.

Tome algo de ropa y me adentre al baño. Tome una ducha caliente para que mis agarrotados músculos se relajaran.

Al salir de la ducha, me cambie y decidí secar mi pelo. Este día mi cabello estaba domable y se acomodo sin mucho trabajo. Amaba los días en que mi cabello era así.

Baje para encontrarme con mi papa y mi abuelo, haciendo el desayuno. Sabía que mi abuelo si era bueno para hacer el desayuno, pero mis pocos años cerca de mi papa, estaba completamente segura de su poca inexperiencia sobre la cocina.

-Buenos días-salude, pero al parecer ni se percataron de mi presencia ya que ambos se recriminaban sus habilidades en la cocina.

-Hijo, como piensas que para hacer omelett tienes que partir los huevos con el cascaron-replicaba mi abuelo.

-No es lo que piensas, no puedo romper el cascaron y lo intentaba con esta cuchara-se defendía mi papa. Reprimí unas carcajadas, tosiendo un poco.

-Bella-saludo mi papa-Buenos días pequeña-puse los ojos en blanco, jamás dejaría de decirme así.

Me acerque a ellos e inspeccione todo el desorden que tenían en la cocina.

-Saben que la abuela, los regañara por hacer desorden en su cocina-ambos se dieron una mirada cómplice, y forzaron unas sonrisas hacia mí.

-Lo más probable-dijo mi abuelo; regresando la vista a lo que estaba haciendo antes de que yo llegara.

-Hablando de la abuela Marie-vacile- donde esta ella?

-Aun está dormida.- respondió mi papa.

Era raro que mi abuela estuviera dormida y no preparando el desayuno, porque aun así se desvelara ella le encantaba consentirnos.

-Está enferma o le pasa algo?-pregunte un tanto asustada.

-No Bella-me dio la espalda mi papa-lo que pasa es que ya es una mujer grande y ya se cansa con más facilidad-lo que me decía mi papa tenía mucha lógica, y si era cierto, mi abuela ya era una mujer mayor, pero era extraño.

-Quieren que vaya avisarle que el desayuno ya está listo-puede que me estuvieran diciendo la verdad, pero un desayuno sin mi abuela presente no sería el mismo.

-Descuida Bella-intervino mi abuelo George-yo voy a despertarla-se acerco mas a mí para decirme algo al oído-vigila que tu padre no queme la cocina, por favor-reí ante su petición y asentí.

Mi abuelo camino a través de la cocina y desapareció por las escaleras. Yo en cambio me acerque a ver qué cosas hacia mi padre. La verdad verlo romper un huevo con una cuchara era algo cómico, ya que ciertas cascaras quedaban en la mezcla para el omelett.

-Papa-llame su atención.

-¿Qué pasa Bella?-él seguía muy concentrado y manchándose de huevo las manos.

-No creo que así se rompa un huevo-tome el huevo que tenía en sus manos y el recipiente con los huevos que ya había roto.

-Tú también-se quejo-esto de preparar un omelett es más difícil de lo que creí.

-No lo creo-reí-es de lo más sencillo-golpee suavemente el huevo contra el recipiente y con ambas manos lo abrí, para que la yema y la clara cayeran sobre la mezcla.-Lo vez, es muy sencillo-Charlie rodo los ojos y dejo que yo hiciera lo demás, mientras él se lavaba las manos manchadas de huevo.

Termine de batir los huevos con los ingredientes para el omelett y vertí la mezcla sobre una sartén. Charlie se sentó en la mesa a mirar el periódico y de vez en cuando me daba una mirada protectora de que no me fuera a quemar o cortar con algo.

Antes de que le diera una vuelta al omelett, mis abuelos entraron por la cocina.

-Buenos días-saludo mi abuela Marie.

-Buenos días Abuela-la salude, dándole la última vuelta al omelett antes de sacarlo y colocarlo en un plato.

Mi abuela, se miraba algo cansada, con unas ojeras bajo sus ojos color chocolates. Dirigí mi vista a mi papa y mi abuelo, pero ellos actuaban como si nada. No lo había notado antes pero mi abuela se miraba más cansada de lo normal, aun que conservaba esa sonrisa tan característica de ella.

En varios platos ya había otros omeletts, suponía que ya hechos por mi abuelo. Así, que tome cada plato y lo coloque al frete de cada uno.

Nos sentamos a desayunar, en silencio. Mi abuela fue la primera en romper el hielo.

-Que delicioso desayuno-mi abuelo sonrió y la cara de mi papa no era muy alegre.

-Gracias-dijimos al unisonó mi abuelo George y yo.

-Tu hijo también ayudo-comento mi abuelo dándole un bocado a su omelett.

-De verdad?-pregunto con asombro mi abuela Marie-no sabía que te gustaba cocinar, Charlie.

-La verdad, sigue siendo de mi disgusto la cocina, fueron Bella y papa los que hicieron todo-no parecía muy contento por lo admitido pero era la verdad.

Todo el desayuno transcurrió normal, al principio algo incomodo por las reacciones de mi papa y mi abuelo pero fuera de ahí, todo estaba bien.

Después del desayuno, subí a mi habitación, esta vez no tuve problema alguno con los escalones, al entrar a mi habitación vi mi celular sonando, sobre la mesita de noche. Lo tome, y mire la pantalla, era mi amiga Karla.

-Bueno-respondí el teléfono.

-Bella, como estas?-pregunto alegremente mi amiga

-Bien, gracias!

-Oye hablaba para ver si podíamos salir, ya sabes ya que mañana temprano me regreso a Phoenix, creí que podíamos pasar una tarde divertida-era una oferta que no podía negarme, ella había sido mi mejor amiga allá en Phoenix y yo había sido su cómplice en muchas ocasiones, en verdad extrañaba pasar tiempo con ella, aun que aun tuviéramos contacto.

-Claro, aun que te digo aquí no hay mucho que ver-

-Si lo sé-resoplo-Tanta lluvia me deprime ¿Cómo le haces?-pregunto divertida.

-Oh créeme, ni yo me lo explico-

-Pero estuve preguntando y podemos ir a Port Ángeles, ¿Qué dices?-

-Si…-no me dejo terminar

-Perfecto, dejare que pases por mí, y luego nos vamos a pasar una tarde divertida, Ciao amiga-y colgó. Sin duda ella seguía siendo la misma chica alocada de siempre.

Guarde mi celular en mi bolsillo y tome las llaves de mi auto. Aunque ya tuviera planes debía avisarles a Charlie y mis abuelos.

Salí de mi cuarto y otra vez no tuve problema con los escalones. Tal vez ya me estaba acostumbrando a ellos, cosa que agradecía. Adiós moretones y caídas incensarías.

Cuando baje las escaleras, vi a Charlie parado en el Hall, como si fuera a salir.

-¿Vas a salir?-preguntamos al unisonó. Ambos asentimos.

-Tengo unas cosas que hacer…del trabajo-asentí, no sabía que también trabajaba los domingos.

-¿No descansas hoy?-le pregunte.

-Sí, pero son unos pendientes-asentí.-Y tú?

-Karla acaba de llamar, pidiéndome que salga con ella a Port Ángeles y pasar una tarde juntas como antes-asintió, sabía que mi papa no era muy expresivo y casi nunca preguntaba mucho sobre lo que hacía pero él se esforzaba.

-Sí, es bueno-nunca tenias este tipo de pláticas por lo que estuvimos en un pequeño silencio incomodo.

-Supongo que me voy-le dije y el solo asintió-debo pasar por Karla.

-Sí, ten cuidado Bella-asentí y Salí al porche.

Estaba nublado y desde hace un rato que había dejado de chispear. Me dirigí a mi auto y me subí.

El camino hasta el hotel donde se hospedaba mi amiga. Estuve pensado lo raro en que se habían estado comportando mi abuelo George y Charlie. No creía que estuvieran ocultándome algo.

Sin darme cuenta, ya me encontraba frente al lobby del hotel donde se hospedaba mi amiga. A penas iba a bajarme cuando alguien toco ligeramente el vidrio de la ventana del copiloto, y ahí estaba mi amiga sonriente. Quite el seguro y ella se subió.

-BELLA-me abrazo, como pudo mientras la palanca de velocidades estaba en medio de las dos-No sabes cuánto te extrañe.

-Igual que yo Karla-puse el carro en marcha y le pregunte a donde quería ir primero.

-La pregunta me ofende amiga-contesto con falsa indignación, rodee los ojos-vamos al centro comercial de Port Ángeles.

Conduje hasta Port Ángeles, mientras ella me daba una plática resumida de todo lo que había pasado en Phoenix desde que me fui.

Llegamos al centro comercial en P.A. y Karla me arrastro por cada tienda, esta vez como otras veces no me hizo comprarme muchas cosas. En vez de eso nos la pasamos viendo y caminando por todas partes. Esta vez no le recrimine mucho por arrástrame de tienda en tienda.

Salimos del centro comercial y a Karla se le antojo un Chocolate caliente. Conduje a una tienda que habíamos visto donde vendían donas y chocolate caliente.

El sol ya se estaba metiendo y se sentía un poco mas de frio.

-¿Bella quieres un Chocolate?-me pregunto Karla mientras nos formábamos en una larga fila. Al parecer con este pequeño frio a todos se les antojo algo caliente.

-Si-respondí-Mientras haces fila, no te molesta si voy a ver algo en la librería que esta a unas cuadras-ella negó con la cabeza mientras buscaba su celular que estaba sonando por algún lugar de su bolsa.

-Anda ve, aquí espero-me contesto con la cabeza casi dentro de la bolsa.-Rayos, tonto celular-se quejo a medida que me alejaba hasta la puerta de salida.

Camine por la acera, ya que el letrero de la Librería solo estaba a tres cuadras. Había muy pocas personas, y pocos autos. Seguí caminando, tranquilamente hasta la librería.

Todo estaba muy silencioso, se oía los pasos de las pocas personas que se encontraban por la calle. Solo oía el compás de mí caminar. Cuando por fin llegue a la librería, se veía algo desolada y para mi suerte ya estaba cerrada. Genial, pensé. Supuse que si seguía caminando encontraría otra pero ya estaba anocheciendo como para irme más lejos y dejar más tiempo sola a Karla. Así que tuve que regresar.

Antes de girarme a mi camino, mire un grupo de chicos, varias cuadras lejos de mí, pero me miraban fijamente. Varios de ellos se giraron completamente para verme, y otros con la intención de venir hasta mí. Por lo que comencé a caminar un poco más rápido de lo normal, con algo de miedo de darles la espalda. Al menos el silencio de la calle, me dejaría oír sus pasos y así comenzar mi carrera o poder gritar por auxilio.

Comencé a escuchar pasos lejos de mí, me gire por sobre mi hombro y unos cuantos chicos caminaban varios metros lejos de mí. Eso altero mi corazón y acelero mi ritmo. Seguí caminando pero ellos seguían aun detrás de mí. Sabía que si iba a la cafetería sería un lugar concurrido y no podrían hacerme nada, pero si solo entraran a esperar y ver que no vengo sola, si no con otra joven de mi edad, pondría a Karla en peligro. No sabía qué hacer, si entrar o no. Y poco a poco podía ver la cafetería llena de personas, ese lugar seria mi perdición o mi salvación. No lo sabía, y mi corazón latía aceleradamente.

No sabía que me había detenido a unos pocos metros de la cafetería, sino hasta que los pasos se escuchaban más cerca. No quería voltear, y escuche varios ruidos pero aún estaba estática no volteaba. Escuche forcejeos pero no quería voletar.

Cerré mis ojos fuertemente, quería correr de ahí pero mis piernas pesaban. Varios segundos después un aroma me embriago. Sentí un ligero agarre en mi brazo y abrí los ojos de golpe y estaba caminando y Edward me tenía agarrada del brazo.

Mire su rostro, tenía su mandíbula ligeramente apretada.

-¿Edward?-aún estaba un poco aturdida, mas no sabía si lo que acaba de pasar era cierto o solo mi imaginación. Él se giró para verme y paramos justo enfrente de la cafetería; la cual aún seguía muy concurrida.

-Bella que estabas pensado al irte sola-dijo rápidamente, y su rostro sereno estaba alterado.

-Yo…solo…no lo sé-en realidad hasta ese momento había encontrado mi voz pero todo me salió atropelladamente.

Se pellizco el puente de su nariz con los dedos y me volvió a mirar, pero esta vez miro a mi cuello.

-Lo traes puesto-señalo el collar que él me había regalado. Me sonroje y asentí.

-Me gustó mucho, gracias-el sonrió. Ya sabía yo que el sufre de bipolaridad.

Sonrió de lado, una sonrisa que me dejo sin palabras.

-Deberías entrar-interrumpió mi ensoñación-tu amiga esta por pagar y te buscara si no te ve ahí adentro-lo mire desconcertada. Él estaba por marcharse y lo detuve por el brazo-

-Edward, ¿podemos hablar?-le pedí sin tantos rodeos.

Miro mi mano que aun sujetaba su brazo y me miro de nuevo a los ojos.

-Este no es el momento-contesto.

-Entonces cuando…-hable pero fui interrumpida por mi amiga.

-Bella-traía dos vasos de chocolate caliente en sus manos y me miraba a mí y a Edward.

-Oh! Lo lamento no sabía que estabas ocupada-se disculpó Karla pero podía ver que no le era indiferente la belleza de Edward. Algo que aun así me incómodo.

-No te preocupes ya me iba, y Bella estaba por buscarte-le contesto Edward amablemente, haciendo que mi amiga se sonrojara.

-Adiós Bella- se despidió Edward de mí, dejándome con la duda de cuando podíamos hablar, pero es que ya tenía tantas dudas sobre él y no sabía como pero yo hablaría seriamente con él.-Adiós Karla-se despidió. Y se fue. Karla inmediatamente me abordo con preguntas sobre de donde lo conocía y quien era. Algo que me dejo pensando mucho, como es que el sabia el nombre de mi amiga y que había venido acompañada. Tuve que mentirle a mi amiga sobre que lo conocía de la escuela. Intente cambiarle de tema a Karla pues no quería seguir mintiendo por culpa de Edward, no sabía si podía confiar ese secreto, incluyendo a mi mejor amiga de Phoenix. Esperaba que Edward fuera a mi cuarto esta noche.

Karla y yo regresamos a Forks, y ya era de noche. Seguimos platicando sobre varias cosas sin sentido y que debíamos salir más seguido.

Deje a Karla en su hotel y me despedí de ella, ya que su vuelo salía mañana temprano y no tendría tiempo de verla por la escuela.

-Te quiero amiga-se despidió de mi por última vez.

-Y yo a ti-le dije y arranque el auto directo a mi casa, con la esperanza de ver a Edward en mi habitación.

Me estacione frente a la casa, las luces estaban prendidas, señal de que mis abuelos estaban en casa.

-Ya llegue-anuncie y no hubo contestación alguna.-Abuelo George, Abuela Marie-grite y nada.-Charlie-tampoco, que extraño.

Entre a la cocina y sobre la mesa encontré una nota, que decía: Salimos volveremos un poco tarde.

Fue algo extraño que mis abuelos y Charlie salieran pero deje la notita donde mismo y me fui directo a mi habitación. Subí las escaleras con cuidado. Camine por mi pasillo hasta mi habitación. Llegue hasta mi habitación sin ningún contratiempo. Hoy había sido mi dia con suerte, no me había caído con esos escalones.

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Hola de nuevo..muy bien diganme que les parecio? muchos misterios verdad hasta yo me quede asi de Stephie que fregaoos pero bueno como que me gusta el misterio haha..

Chicas acabo de cumplir mis 18 inviernitos hahaha sip ayer 27 de Diciembre cumpli mis 18años, soy del mismo Dia que Hayley Williams de Paramore xD eso qe? haha ne pss me la pase super genial en mi dia, no dejaba de tener notificaciones en facebook, dios eran un monton de personas felicitandome, no sabia que conocia tanta gente jajaja..

FELIZ NAVIDAD de nuevo! como se la pasaron diganme que comieron y que les trajo santa?,,yo les diria que espere ver un vampiro bajo mi arbolito pero no, santa me quedo mal con ese regalo...

Muy bien solo les pido un review para saber que siguen vivas xD no no es cierto hahaha solo para saber que les parecio mi capitulo y para reclamaciones o animaciones(: cualquier comentario es bienvenido.. pss bueno las dejo y sigan disfrutando de las vacaciones a todo lo que da :D

ciao besitos!