Me detuve frente a la puerta de la biblioteca de Carlisle con mi mano en un puño para tocar la puerta, pero no pude.

¿Qué le iba a decir?

"¿Cómo has estado? Respecto a mi comportamiento en los últimos días… ¿o fueron semanas, meses? Bueno no importa, solo quiero decirte que ya"

No. Sonaba como un adolescente que se disculpa por haberse llevado el carro de sus padres un día en la noche, sí, soy un adolescente, pero… lo que yo había hecho era peor.

La última vez que hable con Carlisle, no hablamos… mi puño fue a dar a su cara y… estaba más que avergonzado por mi comportamiento.

"Tal vez otro día" me dije y me di la vuelta para irme, pero cuando apenas había dado 5 pasos escuché como la puerta se abría, entonces entre en pánico.

"Sólo… actúa" me ordene

-¿Edward?- escuché que me preguntaba Carlisle

Me volteé

-¿Carlisle?- dije fingiendo sorpresa- ¿Qué haces aquí?

-Creo que el que debería de hacer esa pregunta soy yo- y me miro como cuando los papás descubren a sus hijos diciendo una mentira-, no has salido de tu cuarto en más de un mes, y ahora que sales vienes a mi biblioteca, ¿quieres hablar?

A pesar de todo lo que le había dicho, me trataba como si fuera su hijo.

Se dio la vuelta, abrió la puerta y me hizo un gesto para que pasara, así lo hice (suspirando de derrota cuando pase a su lado) y me senté en la silla que estaba frente a su escritorio, el hizo lo mismo, pero de su lado, quedando de frente, entonces me miró, como si supiera el por qué del que yo estuviera ahí, me sentí cohibido y aparte la mirada.

-Ha pasado tiempo ¿no?- dijo y por su tono de voz sabía que se refería a mi… mamá…., tragué en seco, conteniendo mis lágrimas.

-Demasiado- coincidí, y mi voz salió estrangulada.

-¿Qué te hizo cambiar de… parecer?- y nuevamente, aunque lo dijera de una forma diferente, sabía a lo que se refería…

-No lo sé- le fui sincero, mirándolo nuevamente, para encontrarme con sus ojos mirándome con un cariño de padre e hijo-, pero sé que esto no el que ella quería- nuevamente aparte la mirada.

Escuche como su silla se arrastraba, no levanté la mirada; escuché como caminaba hacia mí, no levanté la mirada; sentí como me abrazaba, y aunque no levanté la mirada, correspondí el abrazo.

-Tomara tiempo, pero cicatrizará- fueron sus palabras de aliento.

No fue hasta que nos separamos, lo vi borroso, y entonces me di cuenta: había dejado escapar lágrimas.

-No las contengas- me dijo-, deja sacar todo eso.

-Sólo quiero recuperar mi tiempo- fue lo único que dije


Era la hora de ir con Alice, esa duende que siempre trataba de que volviera a ser como antes y a la que antes no había escuchado…

No fue difícil el saber donde estaba, la encontré en la cocina.

-¿Necesitas ayuda?- le pregunté mientras me recargaba en la puerta.

Con ella era más fácil hablar, pues… ¡a ella no la había golpeado sin razón aparente!

Levantó la mirada y me miro sorprendida

-¿Tienes fiebre?

Y no sé por qué, pero me puse rojo.

-Si no quieres… lo entenderé- dije mientras le daba la espalda.

Sentí sus como sus brazos me rodearon por la espalda y enredo sus manos en mi abdomen.

-Te extrañe- me dijo.

Me volteé y ahora sus manos quedaron en mi espalda, y los míos fueron a sus hombros, la acerque más a mí y le susurre:

-Yo también pequeña.

Entonces dejó salir una carcajada y me dijo:

-Eres como un holograma- me separé un poco de ella y la mire con duda en los ojos, entonces se explicó-, es como si tuvieras varios planos al mismo tiempo.

Y la entendí: últimamente tenía muchos cambios, no solo emocionales, sino también mentales.

Era como un holograma.


Esme estaba en el jardín, recogiendo unas rosas y me di cuenta…

-Si no usas unos guantes adecuados te espinarás- le advertí

Ella dio un pequeño salto de susto y me miro con cara enojada.

-¡No vuelvas a asustarme!

Me rasque la nuca y le dije con inocencia:

-Lo siento- y no sólo me disculpaba por haberla asustado, sino por haberla hecho sufrir con mi sufrimiento.

Ella me miro intensamente, no aparte la mirada, sabía que buscaba la sinceridad en mis ojos, pues ya anteriormente me había disculpado, pero no sinceramente.

Suspiró.

-¿Por qué no me ayudas con esto?- me dijo mientras volvía la mirada a sus rosas.

Durante unos minutos no se escucho más sonido que el de nosotros al arrancar las rosas.

Ya no sabía que más decir, había pedido disculpas, pero… ¿y si no entendió mi mensaje oculto?

-Otra vez- dijo rompiendo el silencio y el hilo de mis pensamientos.

La mire confundido, entonces se explico:

-Has vuelto a pedir disculpas- no aparto la mirada de las rosas, aunque yo sí-, lo has hecho otra vez, pero esta vez fue diferente, fuiste sincero y…- ahora si aparto la mirada de sus rosas y con su mano acarició mi mejilla-, veo no quieres regresar, ¿me equivoco?

Negué con la cabeza

-Sólo… no dejes que suceda otra vez, ¿sí?

-Nunca otra vez

Y me dio un bezo en la mejilla.


Emmett era un caso diferente, el… nunca me tuvo rencor, en cierta manera… fue el que más me entendió y apoyó y aunque la última vez que hablamos (que fue hace unas horas) me dio un golpe, sabía que lo había hecho por mi bien.

A él lo encontré en la sala, viendo una carrera de autos.

Cuando se dio cuenta de mi presencia me dijo:

-Siéntate hombre- dijo señalando un sillón al lado del suyo.

Una vez sentado me dijo:

-Has regresado

Ninguno de los dos aparto la mirada de la televisión.

Como ya dije, él… siempre me comprendió

-Te tomo un periodo- me dijo.

-Trataré de no tomarme otro- le dije y los dos empezamos a reírnos.


Era casi de noche cuando Esme me dijo:

-¡Edward, te buscan!

Yo estaba en mi cuarto escuchando un poco de música, así que le puse stop al reproductor y baje las escaleras rápidamente…

¿Sería Bella? Esa pregunta se coló rápidamente en mi mente, pero rápidamente mis sospechas cayeron al ver a dos carteros en la sala.

-¿Si?- pregunté

-¿Señor…- empezó un cartero mientras leía algo en unas hojas que traía-… Masen?

-Edward Masen- confirme.

-Unas cosas le fueron enviadas por correo, fuimos a su antigua dirección, pero nadie abría- decía el otro carteo-, una señora iba pasando por ahí y nos dijo que usted ya no vivía ahí, pero la entrega es muy importante, así que le pedimos que nos diera su nueva dirección, por favor, espero y nos disculpe por venir a estas horas…

¿Por qué se portaban con tantas formalidades?

-Por favor- les pedí a los dos carteros-, no sean tan formales conmigo.

-Es que si no le entregamos esto- levantó una carta-, nuestros jefes nos van a despedir, es de suma importancia.

-Entonces entréguenlo- les pedí

El primer cartero se acercó con unas hojas y me dijo:

-Firme aquí de recibido y aquí la fecha de entrega, por favor- decía mientras me señalaba los lugares donde firmar.

Rápidamente firme y puse la fecha, entonces me entregaron la carta y… ¿unas llaves?

-¿Unas llaves?- manifesté mi confusión en voz alta

-Si señor- me contesto el segundo cartero-, el carro está afuera

¿Carro? ¿Qué carro? ¿Qué estaba pasando?

Antes de dejar correr más mis pensamientos salí de la casa y entonces lo vi…

Frente a mi estaba un Volvo C30 color plateado… simplemente más que hermoso

¿Pero quién…?

Regresé a la casa y antes de que los carteros se fueran les pregunté:

-¿El remitente del auto es el mismo que el de la carta?

-Si- dijeron al mismo tiempo, antes de irse.

Mire por primera vez la carta y leí el remitente:

Bufete de Abogados Masen-Chicago


Lo siento! Siento actualizar hasta ahora, pero con la escuela y la opción técnica, he tenido mucha tarea, así que los días de actualizar la historia serán sábados o dimingos de cada semana si? Gracias por la comprensión!

Ahora, gracias a Edward Cullen Swan y a Yuli09 por sus reviews en el cap anterior, ustedes me insipran a seguir adelante y a tener todas esas ideas que tengo y algunas locas... como será el caso del crossover, pero ya no las entretengo.

¿Qué les pareció el cap? ¿Les gusto? ¿Lo odiaron? ¿O estuvo normal?

¿qué pasara con Edward? ¿Quién creen que le envió la carta? ¿Y para qué?

Todas esas dudas en el próximo capítulo de... Vueltas! (ok, ya paresco de los que hacen el promo cuando el cap de un anime acaba :P)

Reviews?