Disclaimer: Junjou Romantica no me pertenece. Su creador es Shungiku Nakamura, yo solo utilizo los personajes para hacer un tributo a su obra.


Nowaki miro a su alrededor sentado en un sillón. No podía decir que se sentía cómodo pero al menos ya no tenían que estar encerrados o vigilados en una habitación de hospital. La casa les hacía sentir más cómodos y al mismo tiempo seguros.

No era una casa muy grande, pero tampoco la podía considerar pequeña, simplemente era acogedora, tenía claro que un lugar más grande implicaba mayor dificultad para mantener la seguridad.

Como fuera, la casa tenía una cocina grande y tres habitaciones, una para él, otra para Misaki y una más para cuando Kai o Takahiro decidían quedarse a pasar la noche cosa que en realidad no pasaba muy seguido. Takahiro se quedaba solo de vez en cuando porque aún tenía que reportarse en su trabajo pero él y su familia les visitaban todos los días. En cuanto a Kai encontraba incomodo perturbar la paz que recientemente Misaki había recuperado, el cambio de ambiente había hecho incluso más sencillas las sesiones y habían obtenido grandes progresos, el medico solía animarse cuando aseguraba que era cuestión de tiempo para que Misaki recordara el rostro del Informante.

Poso su mirada en la espalda del castaño con una sonrisa. El menor iba de aquí para allá, sacando ingredientes del refrigerador y de las alacenas. Hacía apenas un mes que habían estado en esa casa y Misaki ya estaba volviendo a retomar actividades de la vida diaria. Incluso le había enseñado muchas recetas nuevas.

― ¿Necesitas ayuda? ―Se levantó para llamar su atención.

― ¿Eh? No, ya casi esta ¿Por qué mejor no pones la mesa? ―El castaño revisaba el contenido de una cacerola mientras esperaba que las croquetas se terminaran de freír.

― ¿Alguien más viene a comer? ―Nowaki abrió uno de los gabinetes para comenzar a sacar los platos, sonrió cuando se dio cuenta de que está bien podía ser una escena de la típica relación feliz.

― Si, el detective Riku dijo que vendría hoy, así que me gustaría que comiera con nosotros ―El mayor asintió lentamente mientras acomodaba los lugares―, mi hermano me dijo que vendría pero no me aseguro nada ―Miro la mesa puesta y soltó un suspiro.

Muchas cosas habían pasado en esos dos meses.

Se había hecho un alboroto de proporciones catastróficas desde que Misaki recordó todo lo que había pasado, no quería oírse exagerado, pero así había sido.

Lo habían tenido que sedar para que se tranquilizarse. Él se había enterado apenas llego al pasillo y había discutido con el escritor acerca de cómo habían pasado las cosas, sabía que no debía haberlo hecho, pero no pudo evitarlo. Misaki había estado muy bien y de repente su mundo se había perturbado.

Pero eso no había sido la razón por que las cosas se habían salido de control. La verdadera razón por la que todo se había puesto peor fue por la llegada de Takahiro al hospital, ahora que no tenía la necesidad de ocultarle nada a Misaki se había lanzado de lleno contra el escritor. Gritos y golpes fue lo único que se escuchaba en ese pasillo.

Volvió a mirar a Misaki y no pudo evitar sonreír al verlo tan tranquilo, como si nada hubiese pasado. Ahora su única duda era cuanto tiempo iban a seguir así, y cuanto tiempo la investigación iba a continuar con ellos de por medio.

― ¿Pasa algo? ―Misaki puso un tazón de ensalada en medio de la mesa.

― No ¿Ya está listo?

― Si, pero aún no han llegado ―Se sentó a un lado de el―, Nowaki… el otro día que estuve en la terapia con el doctor Kai me dijo que… ―Suspiro―, que tal vez sería bueno que… tu sabes… Hablemos con… con ellos…

A Nowaki le tomo un momento entender a lo que se refería pero cuando lo hizo no pudo evitar fruncir el ceño―, no estoy muy seguro de eso… ¿Por qué te dijo eso?

El castaño se acarició las puntas del cabello―, le estaba preguntando acerca de lo que paso ese día… cuando recordé a Usagi-san… sé que él y mi hermano se pelearon… me dijo que si seguía sintiendo que algo me mortificaba debería sacarlo… ―Levanto la mirada para ver la expresión del otro.

― ¿Quieres hacerlo? ―Inclino un poco la cabeza, el menor simplemente asintió tímidamente―, bueno… si eso te va a hacer sentir mejor yo no te voy a detener, solo ten cuidado ¿Si?

― Gracias ―Se recargo ligeramente contra su hombro―: ¿Tú crees que debería verlo aquí? ¿O en otro lado? ―Comenzó a servir la ensalada en los platos.

― Oye ―Rio―: ¿No íbamos a esperarlos? ―Se levantó pare el poder servir la sopa que Misaki había hecho.

― Si, pero ya tengo hambre, además, no sabemos cuándo van a llegar ―Dejo los tazones en la mesa―, entonces… ¿Qué piensas?

― Bueno… supongo que sería mejor aquí, por lo de la seguridad, ya sabes ―Se masajeo la nuca―, pero no sé qué tan como sea para ti.

― Creo que será incomodo aquí o al otro lado del mundo ―Le dio un sorbo a la sopa, disfrutando de la sensación caliente en su boca―: ¿Y tú? ¿Has pensado en hablar con Kamijou-sensei?

Suspiro pesadamente―, creo que él y yo ya nos dijimos todo lo que teníamos que decir ―Misaki le miro curioso, el solo le sonrió―, de verdad, lo que había entre nosotros ya se acabó ―El menor tomo su mano y le sonrió cálidamente―, pero está bien… ahora estás conmigo ¿Cierto? ―Misaki se sonrojo furiosamente y agacho la mirada―: tomare eso como un si ―Le dio un beso en los labios y solo se sonrojo más. Cuando estuvieron a punto de comer propiamente la puerta de la casa se abrió, entrando por ella Riku y Takahiro junto a su familia, quedando congelados ante la escena

― Oh, parece que interrumpimos algo ―Dijo en tono divertido Takahiro haciendo a la pareja sonrojar.

Misaki aún no podía creer que su hermano mayor había aceptado tan fácil su "condición", sabía que su hermano era comprensivo y que lo amaba por sobre todas las cosas, pero jamás creyó que esa situación, que en la mayoría de los casos terminaba siendo una crisis, pasaría tan rápido. Aunque considerando todo lo que había pasado el drama de la homosexualidad venía siendo poca cosa.

Todos se sentaron alrededor de la mesa mientras Misaki y Nowaki servían los platos. Ya que era una casa de seguridad el detective tenia completo acceso a ella, había veces en que los había asustado por su repentina manera de llegar, no es que el fuera mal educado, simplemente tenía una mala maña de no avisar cuando llegaba o cuando iba a entrar a una habitación.

Misaki había dicho en broma que probablemente que era así porque estaba tan acostumbrado a hacer cateos e incursiones sorpresa que había olvidado que antes debía llamar a la puerta antes de entrar.

― ¿Ya se acostumbraron a la casa? ―Pregunto Riku mientras probaba la sopa.

― Si ―Respondió animadamente el castaño―, es muy bonita y acogedora.

― Casi podemos llamarla nuestra casa ―Termino Nowaki y ambos se miraron.

― Eso es bueno, también sería bueno que comenzaran a volver a introducirse poco a poco en sus vidas diarias ―Todos miraron al detective, el único sonido que se escuchó fueron los balbuceos de Mahiro mientras jugaba con la comida.

― ¿No es peligroso? ―Pregunto nerviosa Manami mientras tomaba una servilleta y le limpiaba las manos al niño.

― Estarán en vigilancia, nuestros agentes estarán vestidos de civil de forma que no interrumpan o incomoden su entorno ―Dejo los palillos sobre la mesa mirando a ambos―, no sabemos cuándo va terminar por completo esto, ustedes tienen que seguir adelante con sus vidas.

El comedor se quedó en silencio mientras todos terminaban de comer―, de alguna forma me parece lo mejor ―Takahiro tomo a Mahiro y lo sentó en su regazo mientras Manami terminaba el ultimo bocado en su plato―: pero… me preocupa que en el momento menos pensado algo pueda pasar ―Riku comprendía como se sentía, comprendía lo difícil que era hacer como si nada hubiese pasado para tratar de volver a la vida normal.

― Yo de verdad quiero volver al hospital ―Nowaki ayudo a Misaki a llevar todos los platos al fregadero de la cocina―, extraño a los niños y ejercer mi profesión ―Se llevó las manos al pecho haciendo reír a los presentes.

― También tienes que terminar tus estudios ―Takahiro miro a Misaki quien asintió rápidamente, miro al médico y después miro al resto―: ¿Pasa algo? ―Takahiro noto casi inmediatamente la tensión que se había formado.

― Si… hay algo ―Bajo la mirada―, estuve hablando con el doctor Kai… también ya lo hable con Nowaki… ahm ―Se mordió los labios nerviosamente, Nowaki sonrió comprensivo y se le acerco por detrás, apoyando sus manos sobre sus hombros para trasmitirle confianza―, quiero ver a Usagi-san ―Takahiro frunció el ceño y cerró los ojos tratando de que su cerebro registrara la pregunta.

― ¿Por qué quieres ver a ese hombre de nuevo? ―Manami tomo la palabra antes de que su esposo pudiera decir algo.

― Tal vez no les parezca lo mejor ―Apoyo los codos en la mesa―, pero quiero hablar, quiero saber su parte de la historia… no quiero vivir con esta sensación de que deje algo pendiente.

Takahiro soltó un suspiro causando que Misaki lo mirara con duda. Ambos hermanos se miraron por un largo rato como si estuvieran tratando de entender que es lo que pensaba el otro, al final el mayor de los dos se le acercó y le rodeo con uno de sus brazos―, si te vas a ver con el yo iré contigo, te prometo que les dejare su espacio, pero ni loco voy a dejarlo a solas contigo en una habitación.

Misaki sonrió enorme y se abrazó con fuerza a su hermano―, gracias nii-san, no te vas a arrepentir.

El pelinegro le revolvió el cabello con cariño y le sonrió. Estaba orgulloso de su hermano, parecía que en ese tiempo se había vuelto más maduro, y por sobre todas las cosas, más abierto a decir las cosas que pensaba o necesitaba.


Aikawa estaba revisando el manuscrito que Akihiko le había entregado, y como era costumbre, se había vuelto a encerrar en su habitación para descansar. La mujer lo veía un poco mejor, seguía teniendo una actitud depresiva, su humor había mejorado pero seguía siendo cortante con todos. Soltó un suspiro, al menos había dejado de beber y había vuelto a retomar sus trabajos.

No podía evitar pensar en lo mucho que le había afectado todo lo que había estado pasando mientras leía el borrador de su nuevo libro. Había reescrito casi por completo toda la trama para hacerla un poco más fría y triste, seguía siendo buena, increíble pero era notorio el cambio de estilo. No estaba segura de cómo iban a tomarlo los seguidores del autor.

Dejo el manuscrito con algunas correcciones escritas y tomo sus cosas―: ¿¡Sensei!? Ya me voy ¿Necesita algo? ―La pelirrojo espero a que le contestara pero nada se escuchó, hizo una mueca con los labios y se dirigió a la puerta, estaba a punto de salir de la casa cuando escucho el teléfono del departamento sonando. Pensó en dejarlo sonar y retirarse, pero hacia mucho que nadie trataba de localizar al escritor más que para darle noticias de Misaki.

Regreso a pasos rápido hasta la sala y tomo el teléfono―: ¿Diga?

― ¿Aikawa-san? ―La mujer se sorprendió al escuchar la voz de Misaki al otro lado de la línea.

― Si Misaki-kun, soy yo ¿Pasa algo? ―Miro la puerta de la habitación en donde el escritor estaba encerrado.

― ¿Esta Usagi-san?

― Si… dame un momento, no tardo ―Dejo el teléfono a un lado y corrió escaleras arriba para abrir de golpe la puerta de la habitación de Akihiko―: ¡Sensei! ¡Misaki-kun está en el teléfono y quiere hablar con usted! ―El escritor salió de entre las sabanas con el cabello revuelto y con expresión sorprendida, se levantó de golpe tirando las cosas que había en la cama y corrió hasta el teléfono.

― ¿Misaki? ―Dijo sin aliento escuchando el jadeo de sorpresa del otro lado de la línea―: ¿Paso algo? ¿Estás bien?

― Si, Usagi-san ―Cerro los ojos disfrutando de su voz diciendo su nombre. Hacía mucho que no lo escuchaba y en esos momentos le parecía lo más majestuoso del mundo―, yo… quería saber si podíamos vernos…yo… necesito hablar contigo.

― Si, por supuesto, cuando tú quieras ―Dijo de forma atropellada, no quería sonar tan desesperado, pero no podía evitarlo, era casi como si el cielo le estuviera dando una oportunidad.

― ¿Esta bien si nos vemos mañana en la tarde en la cafetería que esta frente a la torre Tokio?

― Si, donde tú quieras... ¿A qué hora? ―Aikawa le miraba desde el primer escalón de las escaleras tratando de entender que es lo que estaba pasando.

― ¿Puedes a las cuatro?

― Si, ahí nos vemos... Misaki ―Apretó entre sus dedos el cable del teléfono.

― ¿Si?

― Gracias, gracias por llamarme, te prometo que no te vas a arrepentir de esto ―Escucho el murmullo de Misaki pero no pudo entender que era lo que había dicho.

― Voy a colgar ya... Adiós Usagi-san.

― Hasta pronto Misaki ―Escucho como la línea se cortaba y colgó el teléfono. Aikawa se le acerco con expresión confundida―, quiere verme ―Dijo con un tono de alegría que hizo a la editora sonreír―, nos vamos a ver mañana.

― ¿Le dijo para qué?

― No pero no importa, lo que importa es que quiere verme y hablar conmigo ―No podía borrar la sonrisa de idiota que se le había formado en el rostro. La mujer no le quiso quitar la alegría que le había dado la noticia con dudas, así que solo le palmeo el brazo y le sonrió con más ganas.


Misaki dejo el teléfono en la mesa y se apachurro en el sillón. Sentía una sensación extraña en el estómago, como un mal presentimiento, comenzaba a dudar de que tan buena idea era verse con Usagi. Algo malo podía pasar mientras ellos se veían y a pesar de que Riku le había dicho que iba a haber seguridad no le hacía sentir mucho mejor.

Se llevó una mano al pecho y sintió como su corazón latía como loco. No sabía si eran los nervios o el miedo lo que hacía que latiera de esa manera.

― ¿Todo bien? ―Nowaki se sentó en el sillón a un lado de él, el castaño asintió suavemente―, sabes que no tienes que mentirme.

― Lo sé... es solo que estoy nervioso... tengo la sensación de que algo malo va a pasar ―El otro le sonrió.

― No pienses en cosas malas. No olvides que si piensas en cosas malas, cosas malas te pasaran ―Misaki sonrió.

― Tienes razón, todo va a salir bien...

― Anda, vamos a dormir, mañana te espera un largo día, también vas a ir a la universidad ¿No? ―El menor asintió mientras él se levantaba de un salto.

― Nowaki ―Pregunto mientras tironeaba suavemente de su camisa―: ¿Podemos dormir juntos hoy? ―El medico sonrió suavemente.

― Hoy y todas las noches que quieras ―Tomo su mano y lo levanto tirando de él y haciendo que cayera sobre él, Misaki se sonrojo y le sonrió―, vamos.


A esas horas el lugar estaba en silencio, los pocos estudiantes que estaban en los pasillos hablaban en voz baja.

Misaki y Riku se dirigían a la oficina del director Takatsuki para poder ver si el reingreso del menor era posible.

El castaño estaba feliz de poder volver a estudiar, quería terminar su carrera, no importaba si terminaba después que toda su generación.

Llegaron hasta el lobby que daba a la oficina del director y se registraron con la secretaria, quien les pido que se sentaran a esperar mientras el director los recibía.

A pesar de que Riku era bastante serio y callado, Misaki siempre se sentía seguro cuando estaba el cerca, desde esa vez que llego para sacarlo de la habitación en la que estaba encerrado. Había llegado a pensar en el como un ángel guardián.

― Ojala no haya problemas para que puedas volver a entrar ―La voz del detective le saco de sus pensamientos―, digo, ya están más allá de la mitad de semestre.

― Yo espero lo mismo ―Se pasó las palmas de las manos por sobre sus jeans de forma nerviosa―, nunca fui el mejor estudiante pero nadie se podía quejar de mi interés en clase y mi comportamiento.

― Eso es más importante que la inteligencia, las ganas que pones al hacer las cosas ―Misaki se sonrojo suavemente, eso le había parecido un alago.

Ambos voltearon cuando por el lobby llegaron algunos maestros, Misaki los reconoció porque le habían dado clase; su respiración se entrecorto cuando el profesor Kamijou entro junto con el profesor Miyagi. Sus miradas se encontraron unos segundos pero Misaki no pudo sostenerla, así que termino mirando el piso.

Las puertas de la oficina del director se abrieron y el hombre salió para recibirlos.

― Buenos días, pasen por favor ―Hizo una seña para que entraran a su oficina―, profesores, por favor esperen en la sala de juntas.

Entraron en la oficina y se sentaron frente a un escritorio. Misaki jamás había estado en ese lugar, ni siquiera había pensado en llegar a entrar ahí y no podía evitar sentirse asombrado. La universidad Mitsuhashi era enorme, así que estar en la oficina del director era algo increíble.

― Bueno ¿En qué puedo ayudarle? ―El director se sentó en su enorme silla.

― Como ya sabrá, Misaki-san estuvo inmiscuido en un asunto policiaco ―El hombre mayor asintió en silencio con expresión comprensiva.

― Si, fue un caso terrible, hicimos lo que pudimos para mantener este asunto al margen como nos lo pidió ―Miro a Misaki―, de corazón, es una verdadera alegría ver que pudo con todo esto joven y que ahora está de vuelta ―El castaño asintió jalando las mangas de su camisa para ocultar las cicatrices de sus muñecas―, entonces ¿Quieres volver?

― Ah, sí... quiero terminar mi carrera... quiero poder darle esa alegría a mi hermano, de que pueda verme como un hombre titulado ―Miro a los ojos al director. Tenía que demostrarle que tenía todas las ganas de volver a estudiar.

― Tus profesores están en la sala de juntas discutiendo tu situación, pero sinceramente no creo que vaya a haber un impedimento. Me tome el atrevimiento de revisar tu historial académico y no veo que hallas tenido ningún problema, incluso has formado parte de la organización de muchos festivales de la universidad ―Misaki asintió, pero no pudo evitar pensar en Kamijou ¿Qué tal si él no quería que volviera? Su expareja ahora estaba con el ¿Que si eso influía en su decisión?―, les pido que esperen mientras yo voy a ver cuál fue su decisión ―El hombre se levantó y los dejo solos.

― Si no te aceptan de vueltas me encargare de que se reduzcan el número de unidades de vigilancia en la zona ―Soltó Riku mientras se cruzaba de brazos.

― Por favor, no haga eso ―Le dio una mirada severa―, Kamijou-sensei estaba entre el grupo de profesores que iban a decidir si me aceptaban…

― ¿Te preocupa que se oponga? ―Asintió en silencio―, no creo que Kamijou-san sea esa clase de hombres, es decir, parece muy maduro como para dejarse llevar por esas cosas ―Misaki miro su expresión tranquila y decidió creerle, inhalo y exhalo lentamente para tranquilizarse.

Estuvieron un buen rato en silencio, el sonido del tic tac del reloj de pedestal era lo único que rompía la tensión y les dejaba saber cuándo tiempo estaba pasando, cada minuto que pasaba ponía más nervioso a Misaki quien miro la pantalla de su celular para verificar la hora. Dentro de poco iba a tener que encontrarse con su hermano y de ahí irían a reunirse con Usagi-san, la puerta de la oficina se abrió haciéndole dar un saltito de sorpresa.

Tanto el detective como él se quedaron en silencio mientras el directos regresaba a sentarse en su silla, Misaki supo la respuesta en cuanto observo su semblante preocupado.

― ¿Voy a poder volver? ―Soltó conteniendo el aliento.

El director tomo aire y lo soltó en un suspiro cansado―, si, vas a poder regresar pero te espera mucho trabajo muchacho ―Le dedico una ligera sonrisa―, los parciales que no pudiste presentar los tendrás que validar en un examen global, por lo que tendrás que estudiar mucho… ―El rostro de Misaki se ilumino mientras escuchaba sus palabras―: los profesores están dispuestos a darte asesorías en sus horas libre, mientras tanto, puedes regresar a partir de la próxima semana que es cuando se tiene planeado comenzar con el penúltimo periodo ―El muchacho tuvo un impulso de saltar el escritorio para abrazar al director pero solo hizo puños sus manos sobre su camisa. Riku solo le miro de reojo con una sonrisa.

― No se van a arrepentir de esto, les prometo que daré lo mejor de mí para poder aprobar satisfactoriamente mis materias ―Se levantó e hizo una profunda reverencia.

― Eso espero muchacho ―Los tres se levantaron y se estrecharon las manos, Misaki seguía sin poder expresar lo agradecido que estaba.

Cuando él y el detective salieron al lobby vieron que los profesores ya caminaban por el pasillo, sin pensarlo, el menor se echó a correr para tratar de alcanzarlos. Algunos se voltearon al escuchar los pasos resonando en el silencioso pasillo.

― ¡Esperen por favor! ―Misaki se detuvo frente a ellos con la respiración agitada por el repentino esfuerzo e hizo una profunda reverencia a todos―, muchas gracias, le prometo que no voy a defraudar la confianza que pusieron en mi ―Varios profesores le respondieron que eso eran lo mínimo que esperaban. Misaki les iba a demostrar que podía hacerlo, tal vez no iba a ser el de mejor promedio, pero si el que más se iba a esforzar en su trabajo.

Hizo una reverencia nuevamente y se giró para volver con el detective pero una mano le sujeto, impidiéndole que se fuera.

― Necesito hablar contigo ―Escuchar la voz de Hiroki le sorprendió y mucho más que le dijera que quería hablar con él.

― Hiroki... ―El profesor Miyagi apoyo su mano en el hombro del castaño.

― Esta bien profesor, solo quiero hablar con el ―Regreso su mirada a Misaki―: ¿Puedes venir?

El menor miro el piso y después regreso la mirada para poder ver a donde estaba Riku, quien llegaba hasta donde ellos estaban.

― Voy a ir con Kamijou-sensei, no tardare.

― Lo siento, pero sabes que tengo que estar cerca.

― Estas bien... solo tengo que hablar con él. Podemos ir a la sala de profesores, ahí nadie nos va a interrumpir y solo nosotros tenemos acceso.

Misaki asintió y comenzaron a caminar hasta el edificio en donde se encontraba el salón de profesores.

Mientras recorrían el campus Misaki se encontró con compañeros de clase que lo abordaron preguntándole por qué no había estado viniendo a clases. Le sorprendió que nadie supiera lo que había estado pasando, o más bien, que nadie supiera que él estaba involucrado en eso, pero también le alegraba, así su reingreso sería más fácil.

Al llegar al salón Riku se quedó afuera vigilando la puerta.

Hiroki se sentó en uno de los sillones y le hizo una seña al otro para que se sentará frente a él. Cuando se sentó frente a él se pasó las manos por el rostro tratando de quitar los nervios que sentía.

― ¿Por qué quería hablar conmigo? ―Dijo presionando sus rodillas con sus manos, Hiroki suspiro―: ¿Sensei?

― ¿Cómo has estado?

Misaki le miro confundido―: ¿Es eso lo que quería preguntarme?

Hiroki suspiro pesadamente―: ¿Cómo esta Nowaki? ―La mirada del menor se suavizo al ver que el otro comenzaba a reducir sus barreras.

― Esta bien, sus costillas ya sanaron por completo y su brazo también ―Le sonrió―, hoy volvía al hospital, aunque solo valla a estar en turnos matutinos.

Hiroki asintió lentamente―: siguen... ¿Siguen juntos? ―Misaki tomo aire lentamente y sintió que se sonrojaba pero asintió―, ya veo...

― Sensei... ¿Puedo preguntarle algo? ―Hiroki lo miro y asintió―: ¿Por qué? ―Cerro sus ojos y suspiro. Hasta ese día él se seguía preguntando lo mismo. ¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué había traicionado al amor de su vida?

― No lo sé... sé que suena estúpido, pero no lo sé ―Se apachurro en el sillón―: tal vez era porque quería saber si aún quedaba algo de ese amor que le tuve por tantos años... tal vez... por querer recordar que se sentía volver a tenerlo para mi ―Misaki sintió un nudo en el estómago.

― ¿Y Nowaki? ¿Nunca pensó en él?

― Todo el tiempo ―Sonrió tristemente―, siempre terminábamos nuestros encuentros... ―Misaki frunció el ceño―, lo primero que hacía era pensar en Nowaki. En que es lo que pasaría si él se enterara de lo que hacía ―Se froto las manos nerviosamente―, lo primero que hacia al llegar a casa era bañarme para asegurarme que el olor de Akihiko no se quedara en mi cuerpo ―Le miro―: raro ¿Verdad? ―Miro los ojos furiosos ojos verdes.

― Egoísta, más bien ―Tomo aire―, lo que usted quería vivir algo que no pudo ser pero seguir con aquello que le hacía feliz... como si una clase de plan de emergencia se tratase ―Al profesor le dolió escuchar esas palabras de uno de sus estudiantes.

El celular de Misaki comenzó a sonar en medio del tenso ambiente. Lo sacó del bolsillo de su pantalón y reviso la pantalla.

― ¿Nowaki? ¿Pasa algo? ―Hiroki se puso atento al escuchar el nombre del otro.

― ¿Estas con el detective Riku? ―Misaki negó a pesar de que no podía verlo.

― No ¿Pasa algo? ¿Suenas alterado? ―Apretó su celular entre sus dedos con fuerza.

― Ve a donde esta y no te separes de el ―Hiroki pudo escuchar la voz de Nowaki al otro lado de la línea.

― ¡¿Pero qué pasa?! ―Se levantó y salió rápidamente de la sala para buscar al detective que de inmediato noto que algo andaba mal, Hiroki le siguió los pasos.

― Tu relación con Usami-san está saliendo en los medios.


Akihiko miraba el reloj en la pared mientras jugaba nerviosamente con sus dedos. Se había emocionado demasiado con la idea de poder ver a Misaki esa tarde, así que había terminado antes de arreglarse.

¿Debería convencerlo para que fueran a un lugar más privado? No estaba muy seguro de que una cafetería fuera el mejor lugar para hablar de lo que había pasado, tal vez su departamento era una idea mejor.

Se recostó en el sillón y cerró los ojos. Tenía que tranquilizarse para poder verlo y hablar con él con la mente fría. Tal vez si le explicaba de forma adecuada Misaki podría perdonarlo.

Las puertas del departamento se abrieron de golpe y Aikawa y Isaka entraron echando gritos.

― ¡¿Qué demonios hacen aquí?! ―Se levantó de golpe mirando como la pelirroja parecía estar a punto de tener un ataque de pánico, Isaka tomo el control de la televisión y la encendió comenzando a buscar el canal de las noticias.

― "Se filtraron imágenes del multipremiado escritor Usami Akihiko, hijo del empresario Usami Fujuhiko, con el que se cree es su pareja sentimental, no se tiene información de quien es su supuesta pareja, pero ha llamado la atención debido a que la diferencia de edad es evidente, además... ―Akihiko miro con el ceño fruncido como en la pantalla se presentaban fotografías suyas y de Misaki ¿Cómo demonios las habían obtenido? Miro a Isaka, quien tenía los brazos cruzados mirando la televisión.

― Estará en las primeras planas ―Dijo con voz seria mientras veía la pantalla.

― ¿Como los obtuvieron? ―Su mente hizo click y comprendió todo―: fue el... él era el único que sabía todo esto, mi relación con Misaki... ¿Ha salido algo más?

Aikawa negó y saco su celular para empezar a revisar las noticias―, nada relacionado con lo que paso.

― Eso sería tu caída Akihiko ―Le miro con el ceño fruncido―, tenemos que hacer algo, una rueda de prensa, comunicados ¡Algo! ―Akihiko tomo su celular y comenzó a marcar el número de Misaki pero no le contesto―: Akihiko ¡Di algo! ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vas a hacer?

― Decir la verdad ¿Qué más? ―Dijo con el ceño fruncido. Odiaba que se introdujeran en su vida privada, pero ahora no solo era la suya, era la de Misaki también, volvió a marcar y esta vez la llamada entro―: ¿Misaki? ¿Estás bien? ―Soltó de golpe llamando la atención de los otros dos con él.

― Si… ¿Cómo…? ¿Fue él?

― Si, probablemente… no lo sé ―Isaka le arrebato el celular.

― Chibi-tan, te necesito aquí, necesitamos que estés presente en la conferencia de prensa y en los comunicados y en todo lo necesario para arreglar esto ―Corrió alrededor de la sala mientras el escritor trataba de quitarle el celular―, estas tan metido como el en esto ―Akihiko le arrebato el celular.

― Misaki no tiene por qué involucrarse en esto ―Volvió a acercar el celular a su oreja―: supongo que no nos veremos ¿Verdad?

― Vamos directo a la casa de seguridad… así que no… pero podemos vernos ahí, pero supongo que primero tienes que arreglar esto ―La voz de Misaki se oía nerviosa al otro lado de la línea.

― No, primero tengo que hablar contigo.

― ¡Nada de eso! ¡Primero vamos a arreglar el escándalo en que te metiste! ¡Chibi-tan también tiene que estar ahí! ―Isaka trataba de quitarle el teléfono pero el escritor había logrado escabullirse de él.

― Dime cuando puedo ir y lo hare.

― Debo hablarlo primero con el detective Riku, con todo esto necesitaremos más seguridad y discreción ―Akihiko cerró los ojos y respiro profundo mientras echaba la cabeza hacia atrás―, voy a colgar.

― Esta bien ―Espero a que se cortara la llamada y después lanzo el celular contra uno de los sillones para después enterrarse los dedos entre su cabello―, maldita sea.

― ¿Sensei? ―Aikawa se sentó a un lado de el―, esto se va arreglar, no se preocupe ―Le masajeo el hombro suavemente―, Misaki-kun va a estar seguro.


Riku y Kai estaban en la casa de seguridad frente a cinco televisores, en cada uno de ellos se mostraban los noticieros y programas en lo que se hablaba de la noticia del escritor, en algunos hablaban de forma crítica y morbosa mientras que en otros se hablaba de la libertad del escritor de vivir su vida y sexualidad como quisiera.

― Fue el ―Soltó Kai seguro con el ceño fruncido―: ¿Qué esperaba con esto? ¿Qué Misaki saliera?

― Es lo más probable ―Cambio el canal en otro de los monitores para ver si hablaban de él en otro canal―, mando las fotografías y al armar un escándalo sabía que la editorial iba a tratar de aclarar las cosas ―Frunció el ceño.

― ¿Misaki-san está bien?

― Si, un poco alterado pero está bien, esta con su hermano en estos momentos, al parecer la editorial quiere que este en la rueda de prensa que se está organizando ―Movió su cabeza de lado a lado para aliviar la tensión en su cuello.

― ¿Se va a presentar?

― No, un lugar con tanta gente es peligroso, la editorial va a tener que arreglar esto sola, Misaki-san no se va a presentar.

Escucharon como los dos hermanos bajaron las escaleras, ellos se voltearon a verlos y notaron el semblante nervioso del menor―: ¿Han dicho algo más? ―Dijo Takahiro, su brazo rodeando a su hermano.

― Todos dicen lo mismo, al parecer solo quería que saliera a la luz la relación que había entre Usami-san y Misaki-san, si hubiese querido sacar todo a la luz lo habría hecho con todo lo demás.

― Yo… ―Interrumpió Misaki―, le dije a Usagi-san que podíamos reunirnos aquí… ―Takahiro le miro y asintió.

― Me gusta más esa idea a ir y dejarte con él, no importa si estamos a unos metros de distancia, al menos sé que aquí estarás seguro ―Misaki asintió y miro a los otros dos, ambos entendieron que estaba esperando su opinión.

― Yo también creo que es una mejor idea, estarán más seguros aquí, ambos ―El rubio le sonrió para darle ánimos mientras Riku solo asentía―: ¿Le dijiste cuándo?

― No, primero quería saber su opinión de esto, además con lo que paso… bueno, habrá que vigilar que no lo estén siguiendo los paparazzi o algo.

― Misaki tiene razón ―Riku se levantó y comenzó a apagar los monitores―, el Informante quería complicar nuestra tarea de protegerlos y de alguna manera lo logro, gracias a dios Ni Hiroki-san ni Nowaki-san son figuras públicas, si no, estaríamos en un serio problema.

― Misaki-san ―Llamo su atención Kai con expresión preocupada―: ¿Esto afecta tu decisión de volver a la universidad?

― No lo sé… no sé qué tan buena idea sea volver ahora… sé cómo son estas cosas, es cuestión de tiempo para que los periodistas empiecen a investigarme.

― ¡No pueden hacer eso! Eso sería invadir tu privacidad, yo mismo me encargare de poner una demanda si se atreven a molestarte ―Takahiro soltó enojado, Misaki le miro con una sonrisa, amaba ver lo mucho que su hermano lo protegía.

― Esta bien, nii-san, tal vez las cosas se arreglen pronto, tal vez no… sea lo que sea, yo voy a volver a la universidad, no importa si hay periodistas o no.

― ¡Ese es mi hermano!

― ¡MISAKI! ―La puerta principal se abrió de golpe y entro Nowaki, aun en su uniforme del hospital, corriendo para abrazar al castaño quien se sujetó de sus brazos para no caerse―: ¿Estas bien? ¿Nadie te hizo daño? ―Lo reviso por completo haciendo reír al menor.

― Tranquilo, tranquilo, estoy bien ―Le sonrió y después sintió como juntaba sus labios en un beso tranquilo haciendo que se sonrojara―, hay gente aquí.

― Es que me preocupe mucho ―Lloriqueo abrazándolo más fuerte.

― Oye, no mallugues a mi hermano ―Takahiro le palmeo la espalda―, todos están bien, hay que descansar, ha sido un día pesado.

Misaki asintió―, sí, me parece lo mejor ―Miro al resto de las personas en la sala―, me adelantare a la habitación, buenas noches.


Hiroki llego a su departamento cansado. Odiaba llegar. Odiaba llegar y ser recibido únicamente por la soledad y la obscuridad.

No podía evitar recordar como Nowaki y el habían invertido tanto tiempo para buscar el lugar correcto para poder vivir juntos sin que tuvieran problemas para llegar a sus trabajos, o ir a supermercado o la librería o su restaurante favorito. Dejo su maletín en uno de los sillones y se fue a la cocina. Abrió el refrigerador y vio que estaba casi vacío, de hecho, ni siquiera tenía hambre, no tenía apetito desde hace un par de días, le daba un par de mordidas a lo que fuera que estuviese comiendo y después lo dejaba. No era algo sano y lo sabía ¿Pero que podía hacer si se sentía tan mal?

Se comenzó a quitar la ropa y se metió a la ducha del baño. No sabía si el agua estaba fría o caliente, sinceramente no le importaba. Su trabajo seguía igual, seguía siendo el demonio Kamijou, pero eso era lo único que le quedaba, fuera del salón de clase era un hombre roto que había perdido todo por culpa de su estupidez, de su egoísmo.

Las palabras que Takahashi le había dicho esa mañana seguían retumbando en su cabeza. La voz de su conciencia había tomado la suya y le taladraba el alma, repitiéndole una y otra vez que no tenía perdón por haber querido tener dos vidas diferentes.

Se dejó caer en las baldosas del piso mientras el agua lo seguía mojando, ni siquiera se estaba bañando, simplemente estaba ahí, dejándose consumir por su propia culpa.


Habían sido dos días desde lo ocurrido y los noticieros seguían hablando de eso. Habían logrado aplazar la rueda de prensa con comunicados que explicaban que el escritor no podía hacer ninguna aparición o declaración porque se hallaba trabajando en un nuevo libro. Eso había logrado calmar a los fans un poco pero no a la prensa, quienes exigían más material con el que trabajar.

Hasta ese día no habían salido más cosas de Misaki, la policía había logrado controlar un poco el flujo de información del muchacho, pero lamentablemente ya se sabía que era un estudiante de universidad aunque no se sabía a cuál asistía o cual era su edad exacta.

Akihiko se había quedado esos días dentro del departamento esperando a que Misaki le avisara cuando se podrían ver. Sabía que iba a ser en la casa de seguridad en la que había estado viviendo los últimos meses, pero nada más. Ni siquiera sabía la dirección de la casa.

Se masajeo las sienes y suspiro. No sabía cuánto tiempo más iba a poder aguantar con la incertidumbre.

Su celular comenzó a sonar, vibrando en el centro de la mesa. Se apresuró a contestar estirándose hasta alcanzarlo.

― ¿Usagi-san? ―Una sonrisa se extendió por su rostro cuando escucho la voz de Misaki al otro lado de la línea―: ¿Podemos vernos hoy?

― Si, por supuesto ―Se levantó del sillón en donde estaba sentado y camino alrededor de la sala―: ¿A qué hora?

― ¿Esta bien si alguien pasa por ti en dos horas? No estoy seguro si será el detective Riku o el doctor Kai, irán acompañados con un oficial, ya sabes, por lo que paso.

― No, está bien ―En realidad si le molestaba, pero no tenía más opción que aceptar a sus condiciones―, Misaki.

― ¿Si?

― Gracias por darme esta oportunidad

― Usagi-san yo… ―Escucho como suspiraba―, será mejor que hablemos hasta que estés aquí… nos vemos.

― Adiós ―Miro por el ventanal. Afuera hacia un bello día pero por más que intentaba no podía animarse, mucho menos sabiendo que hoy se decidía su futuro con Misaki.


Riku reviso que la seguridad estuviera en su lugar, habían puesto un par de elementos en cada punto solo por precaución, no creían que algo grave pudiese pasar si se mantenía un bajo perfil al trasladar al escritor.

Volvió a revisar los alrededores para asegurarse que todo estaba de acuerdo al plan.

― ¡Riku-san! ―Llego Kai mirando alrededor―: ¿Está todo bien?

― Si, parece que todo está bien ¿Pasa algo?

― No, mi guardia en el hospital empieza en un par de horas y quería saber quién va a estar a cargo de trasladar a Usami-san, quien sabe que cosas quiera hablar Misaki-san con él y no me gustaría que tuviera un ataque o algo y que yo no esté aquí, por eso quiero prevenir a quien valla estar vigilándolos y que sepa que hacer ―Riku hizo una expresión sorprendida y asintió.

― No habíamos pensado que eso podía llegar a pasar ―Hizo una seña con la mano a un grupo de oficiales que estaba en la puerta principal―, Sato, préstele atención a Kai-san, usted va a estar a cargo en caso de que el vigilado tenga un ataque ―El oficial asintió rápidamente mientras observaba al rubio.

― Tranquilo, solo serán un par de cosas que tendrá que hacer en caso de que algo pase, cosa que esperemos no pase ―El oficial volvió a asentir.


― ¿Nowaki? ―Tsumori entro a la sala de recuperación del área pediátrica, como había pasado en toda la semana, los niños estaban pegados a Nowaki.

Había sido difícil mantener el control el primer día que había vuelto al hospital, al ser completamente sorpresivo tanto pacientes como personal del hospital habían improvisado una fiesta de bienvenida, y hasta la fecha, los niños seguían pegados de él.

― ¿Si sempai? ―La mirada feliz del médico se enfocó en el mientras uno de los niños se sujetaba de su bata.

― ¿Cómo te has sentido? ¿Ya estas volviendo a acostumbrarte? ―Se acercó para jugar con los niños también.

― Algo así ―Rio nerviosamente―, volver a trabajo me hace sentir mucho mejor, ya sabe, me distrae un poco.

― ¡Bueno, bueno! ¡Todos a sus camas que ya es hora de comer! ―Una de las enfermeras llego aplaudiendo para imponer orden, los médicos le sonrieron y se despidieron con los niños diciéndoles que volverían después de la hora de la comida.

― ¿Y cómo van las cosas? ―Ingresaron al área de descanso.

― Bien… sabe, no pensé que después de lo que paso me sentiría de esta forma otra vez ―Sonrió tímidamente haciendo que el rubio lo abrazara efusivamente.

― No sabes cómo me alegra eso, después de todo lo que paso les deseo mucha felicidad a ambos.

― Gracias sempai… ―Sonrió triste.

― ¿Pero por qué esa cara?

― Misaki se iba a ver con Usami-san hoy… pienso en lo vulnerable que Misaki aun eso y me da miedo que tal vez él pueda decir algo que lo convenza de volver con el ―Tsumori le golpeo suavemente la cabeza.

― No pienses esas cosas muchacho ―Le sacudió por el hombro―, nadie puede ser tan tonto como para volver con quien le ha traicionado ―Nowaki se hecho a reír.

― Raro escuchar eso de un hombre que sale con mujeres casadas.

― Oye, oye ―Le empujo con el hombro―, sigo siendo tu superior.


Akihiko entro a la casa de seguridad después de ser revisado por el oficial que vigilaba la puerta principal. En realidad, esperaba algo completamente diferente, puertas de seguridad, hombres uniformados en cada esquina, pero cuando llego no pudo distinguir una casa de otra, no se refería a que fueran iguales todas, si no que ninguna llamaba la atención, todas eran casas comunes y corrientes. Quienes vigilaban estaban vestidos de simples civiles ¿Quién sospecharía de algo así?

― Usami-san ―Riku le estaba esperando en el jardín de la casa―, Misaki lo está esperando dentro.

― Si, gracias ―Se quedó un rato en silencio sin atreverse a entrar a la casa.

― ¿Pasa algo? ―El escritor negó.

― Creo que me estoy preparando mentalmente ―Entro a la casa siendo seguido por la mirada del detective.

― ¡Capitán! ―Llego corriendo un oficial―, capitán es urgente ―Le pasó un radio y Riku solo lo miro confundido exigiendo una explicación―: encontraron dos cuerpos, dos cuerpos con señas de tortura que coinciden con las victimas anteriores.

― ¿Qué? ―Tomo el radio―: ¿Qué está pasando ahí?

― Capitán Riku ―Se escuchó del otro lado―, estamos en los almacenes en el centro de la ciudad, hace un par de horas reportaron el hallazgo de los cuerpos colgados de unas vigas, creímos que era un suicidio pero tienen huellas de tortura y son dos personas que se reportaron como desaparecidas ―Se escuchó de forma distorsionada. Riku frunció el ceño y miro la puerta principal.

― Voy para allá, que nadie altere la escena ―Le regreso el radio al oficial―, quédense aquí y pidan unidades de refuerzo, no quiero que esta zona se quede desprotegida, avísele al oficial dentro lo que está pasando y vuelva a su lugar.

― ¡Si señor!

Riku volvió a ver la puerta principal y apretó los puños antes de salir rápido del lugar.


Cuando Akihiko llego a la sala Misaki ya le estaba esperando sentado en uno de los sillones―, Usagi-san.

Atravesó la sala con pasos largos y rodeo al castaño con sus brazos―, gracias, gracias por esta oportunidad ―Misaki apretó ligeramente sus brazos y lo separo de él.

― Siéntate por favor ―Volvió a sentarse y quedaron lado a lado en el sillón―, Usagi-san… la razón por la que te llame fue ―Se trabo con sus propias palabras mientras recorría la habitación con sus ojos para armarse de valor y seguir hablando―, necesito saber… por qué hiciste todo esto… ―Le miro a los ojos―: ¿Por qué si me amabas tanto? ¿Por qué?

Akihiko se quedó en silencio, abría la boca dispuesto a decir algo pero nada salía de su boca y la mirada triste del menor le hacían sentir aun peor―: no lo sé ―Misaki le miro confundido―, te amo, de eso no tengas dudas.

― Entonces por qué…

― No lo sé… ―Suspiro y evadió su mirada―, cuando eras más joven siempre sentías dudas sobre lo que sentías por mí ―Los ojos verdes le miraron fijamente―, sabía que estaba profundamente enamorado de ti, jamás me cansare de decirlo porque esa es mi única verdad.

― Usagi-san… ―Misaki bajo la cabeza―, no es eso lo que te estoy preguntando.

El mayor tomo aire―, estuve enamorado por muchos años de tu hermano y jamás me importo no ser correspondido, pero ¿Sabes? Cuando me enamore de ti eso cambio… comencé a sentir la necesidad de que mostraras algún tipo de interés amoroso por mí, pero eso jamás pasaba…

― ¿Estás diciendo que yo soy el culpable? ―Soltó alterado mirándole furioso―: ¿Qué mi inseguridad te llevo a todo eso?

― No ―Akihiko negó varias veces con la cabeza―, no, porque yo sabía lo mucho que te esforzabas por demostrar lo que sentías por mí, pero nunca fue suficiente, comencé a volverme egoísta, supongo, y en mi egoísmo recurrí a la única persona en la que confiaba lo suficiente para hablar de ti… termine aprovechándome de los sentimientos que en algún momento tuvo Hiroki por mi… ―Sonrió tristemente―, por mi egoísmo conduje a la desgracia a personas que amaba y que no tenían culpa de nada.

Misaki se mordió los labios mientras contenía las ganas de llorar―: ¿Por qué? Te amaba. Te amaba mucho, demasiado ―Usagi le miro con lágrimas en los ojos―, siempre hice todo para demostrarte lo que sentía por ti, si, es verdad, jamás pude decírtelo directamente pero… ―Un sonido seco le interrumpió. El oficial que los estaba vigilando se giró inmediatamente.

― Fue afuera… voy a revisar ―Ambos se quedaron en silencio esperando algo.

― Misaki… ―Los ojos verdes volvieron su mirada al mayor―: ¿Alguna vez podrás perdonarme?

― Yo…

― ¡Vallan arriba! ―Entro el oficial seguido de otros más, Misaki tembló cuando vio a uno de ellos manchado de sangre―: ¡¿Qué esperan?! ¡Suban ahora!

― ¿Qué pasa? ―Akihiko se levantó y tomo del brazo a Misaki para llevarlo al inicio de las escaleras.

― Esta aquí, tenemos que ponerlos a salvo.


Hola ¿Qué tal? Esta vez actualice pronto ¿Verdad? ¿VERDAD? Ya ni se xD Como había dicho, esta historia al fin está llegando al final, el próximo si es el último capítulo y su epilogo, como había prometido.

Mmm… justo ahora no tengo mucho que decir más que lo difícil que fue hacer este, estuve escribiendo por cuatro o cinco días, no estoy segura. Escribía, leía y lo borraba, de hecho, no estoy muy segura de cómo quedo ¡Son 17 paginas! Nunca había escrito tanto en un solo capitulo, estoy orgullosa, espero a ustedes les guste.

Leí en unos comentarios que una chica se está recuperando de su operación. Kamisumi, espero ya te encuentres mejor, este capítulo va dedicado especialmente para ti *besito* espero lo disfrutes.

Ah, y si alguna persona de malosfics está leyendo esto quiero decir que sigo leyendo las críticas que me han hecho, mil gracias por seguir haciéndolo, si he mejorado tanto en mis habilidades para escribir ha sido en gran parte gracias a ustedes, de verdad, mil gracias, espero sigan revisando mis historias por mucho tiempo.

Por ahora es todo, no sé cuándo actualizare de nuevo lol, pero tratare de que sea pronto. ¡Hasta la próxima actualización!