Declarar que los personajes no me pertenecen, son de propiedad de S. Meyer, pero la historia es mía.

Siento si hay alguna falta de ortografía.

Las frases entre comillas "" son pensamientos.

Siento a ver tardado tanto, demasiados estudios… :S

Que disfrutéis…


Capítulo 10:

Estaba que no lo creía todavía. Después de que Emmett me dijera que irían a Port Angeles seguía en shock.

-Belli-Bels regresa- dijo Emmett moviendo su mano delante de mis ojos. Parpadee y le sonreí.

-Pues la verdad Emmett no se…- comencé a decir despreocupada mientras miraba por la ventana para que no me viera la cara. –Lo más seguro es que me quede en casa con el enano- dije medio sonriendo porque ya estábamos cerca de mi casa.

En cuanto llegamos Emmett me ayudo a bajar las cosas de Anthony. Me las llevo hasta la puerta, era gracioso ver a Emmett mientras llevaba el carrito de Anthony. No pude contenerme y empecé a reír como una loca.

-¿De qué te ríes?- dijo Emmett.

-La verdad… de ti- subí el volumen de mi risa- es demasiado gracioso ver lo grande que eres y lo pequeño que es el carro- le costó un poco entenderlo, pero empezó a reírse más alto que yo. Paramos de reírnos cuando la puerta se abrió y apareció una Rosalie llena de rulos en la cabeza, que nos miraba con cara asesina hasta que se fijo en Emmett y se puso roja.

-¡Hola chicos! ¿Qué haces aquí Emmett?- pregunto con un movimiento de pestañas demasiado coqueto.

Emmett estaba maravillado por mi prima, se lo note en sus grandes ojos que se iluminaron de una manera muy peculiar. En ese momento vi que sobraba y lo último que vi de la parejita fue cuando Emmett tomo a Rosalie en brazos y la dio un fuerte abrazo. Entre a casa, el salón parecía el armario de Alice descolocado. No había nada más que vestidos y accesorios de última moda tirados por toda la casa.

Cuando llegue a la altura del sofá, no pude contener mucho las ganas de reír, Alice parecía el demonio de la ropa no hacía nada más que correr de un lado para otro probando vestidos a la pobre Ángela, que estaba alucinando.

-¿Rosalie?... ¡Joder! ¿Dónde narices se abra metido la rubia?- no hacia más que repetir eso y Ángela, que ya me había visto, me regalaba sonrisas de complicidad y alguna que otra mirada de auxilio.

-Me parece que esta con un buen macho en la puerta- fingí duda mientras sacaba a Anthony del carro y me iba a la cocina a buscar a mi madre.

Cuando llegue la escena me causo ternura, mi madre estaba abrazando a Alec, le estaba cantando y meciendo al mismo tiempo.

-Hola mamá- la bese y bese la cabecita de Alec que ya estaba dormido.

-Hola mi amor- Me dijo mi madre mientras dejaba a Alec en la sillita. Cogió a Anthony y empezó a hacer lo mismo que acaba de hacer minutos atrás.

-Gracias mamá siempre serás la mejor- la dije besando su frente, ella asintió y me indico que no me preocupara por nada.

Salí relajada de la cocina, sabía que con mi madre a mi bebé nunca le pasaría nada. Llegue al salón y Rosalie ya estaba allí, parecía otra, estaba radiante.

-Veo que viste a un príncipe… ¿Me equivoco?- le dije mientras me sentaba en el sofá a su lado. Ella sonrió más.

-Si eso creo- dijo ella muy ilusionada. –Hemos estado hablando un poco y nada- dijo mirándose las uñas- ¡MAÑANA HEMOS QUEDADO!- dijo saltando en el sofá. Alice se volvió más loca después de esa maravillosa noticia, hasta Ángela se animó más en arreglarse.

-Bien chicas… ¿Qué os parece?- dijo Alice cuando termino con Ángela.

-¡Alucinante Alice!- dijo Rose.

-¡Madre mía Ang… estas radiante!- dije sonriendo de manera sincera.

Era verdad, Alice había hecho un trabajo increíble. Ángela llevaba un vestido rosa palo a juego con los zapatos que la habíamos regalado. Su pelo estaba espectacular, le había hecho un recogido con dos trenzas a los lados como los que llevan las princesas griegas. Y le había dado un toque sutil de maquillaje.

-Pobre Ben…- comenzó a decir Rose- cuando te vea le va a costar mucho colocarse la mandíbula- estallamos en una sonora carcajada todas- Por cierto Ang, ten cuidado por donde pises porque alrededor vas a tener un charco de babas- siguió diciendo Rose entre carcajadas.

-De acuerdo, Rose tendré en cuenta tus consejos- dijo Ángela, se giro hacia Alice y le cogió de las manos- Gracias Ali… Este ha sido el mejor regalo de mi vida… ¡YA VEREIS A BEN, VA A ALUCINAS!- dijo entre risas.

-Bien chicas sigamos arreglándonos…- comenzó a decir Alice.

Así fue como hasta las diez y media de la noche Alice nos prohibió vernos en un espejo, pero más o menos sabíamos cómo íbamos ya que nos lo decíamos entre nosotras. Rose estaba para matar, llevaba el pelo liso, unos labios rojo sangre, como un escotado vestido, y unos tacones también rojos. Alice era una pequeña princesita, llevaba un vestido morado hasta la rodilla y la espalda al aire, su pelo era muy gracioso porque cada punta estaba para un lado.

Llego el momento de subir a mi habitación a vernos en el espejo. Las chicas no dejaban de mirarse y autopiroparse. Lo no hacía nada más que alucinar. "¿De verdad esa soy yo?" me preguntaba cada vez que me miraba. Es que Ali había hecho un trabajo realmente magnifico conmigo. Mi pelo estaba perfecto, Alice había colocado mis rizos en cascada algunos de ellos caían por mis hombros, el resto estaba en mi espalda, el maquillaje era el que menos se le notaba de las cuatro, llevaba deliniador de ojos, un poco de sombra azul oscura en los parpados, de manera sutil y un poco de brillo en los labios. El color rojo de las mejillas era marca natural. Al principio, Alice había optado por ponerme el vestido que me regalaron para mi cumpleaños, pero a última hora lo cambió por un vestido azul eléctrico con un fino tirante en el brazo izquierdo. Y para finalizar mi atuendo de esa noche, unos tacones negros de infarto.

-Bella, ¿estás bien?- pregunto Alice, no podía contestarla porque me estaba aguantando las lagrimas. Asique la abrace demostrándole todo mi afecto y sentimientos de ese momento. No tardo en contestarme el abrazo de igual manera entendiendo mi silencio.

-Gra… Gracias- contuve las lágrimas. Todas nos fundimos en un abrazo, hasta que un flash nos cegó momentáneamente.

-¡Venga chicas sonreír! – dijo mi madre con una cámara en las manos. Todas nos pusimos en fila y nos abrazamos y mi madre nos hizo unas cuantas fotos. – A por cierto, un chico llamado Ben está en la puerta esperando a unas lindas chicas- dijo mi madre mientras salía de mi habitación.

Convencimos a Ángela de que bajara primero, nosotras estábamos viendo en las escaleras como a Ben se le caía la baba y abría la boca a más no poder.

-Veis chicas como os dije que iba a alucinar- dijo Rose con tono de suficiencia que nos hizo reír a las tres. Bajamos después de darles a la parejita un periodo de intimidad. - ¡Venga Ben deja a tu novia y llévanos de fiesta!- dijo Rose rompiendo el momento romántico, a lo que Alice y yo la regañamos pero acabamos riéndonos a carcajadas.

Menos mal que Alice tenía "contactos" como ella decía. La espera para entrar a la discoteca era horrible estaba hasta los topes de gente esperando, la fila daba la vuelta al local.

Llegamos, y Alice saco todas sus armas de seducción, se acerco al puerta le dijo algo al oído y en menos de un minuto la música estaba resonado en mis oídos.

Era un sitio increíble. Estaba dividido en pisos, según el tipo de música que te gustara. La estrada estaba decorada de lo más moderna. Había varios sillones de color negro y las paredes eran de color rojo pasión, era un lugar que me excito nada más entrar. Había dos chicas guapísimas. Una era rubia y demasiado operada para mi gusto y la otra era una pelirroja que daba más confianza, era de nuestro estilo. Nos acercamos a ella.

-Bienvenidos a Blood's. Espero que disfrutéis mientras estéis aquí- dijo la pelirroja mientras nos ponía las pulseras que nos permitían entrar y salir del local. Blood's era más increíble después de pasar las primeras cortinas.

La sala de la planta baja era de música moderna para moverte y bailar como locas, y eso era precisamente lo que veníamos a hacer.

-Bueno Ben, Ángela…- comenzó a decir Alice- Nosotras os dejamos para que hagáis lo que queráis… ¡Chicas vamos a la barra!- y tras decir eso salió disparada y ya estaba con unos chupitos de tequila cuando llegamos.

-Bien chicas esto es para celebrar la primera salida desde que Bella tubo a Tony…- dijo Alice pasándonos el tequila y el limón.

-¡Vamos a jugar!- dijo Rose y empezó a lamer mi cuello y echar sal. Yo hice lo mismo con Alice, y ésta en Rose. Nos bebimos nuestro tequila bajo la atenta mirada del barman. Era un chico de unos veinte años, moreno de ojos color miel, que estaba realmente bueno, además, llevaba una camiseta de tirantes que marcaba todos sus músculos. "mmmm no esta nada pero nada mal… Quien fuera camiseta!" eso estaba pensando, esto era culpa del tequila que ya estaba haciendo estragos en mi.

Nos quedamos un rato más en la barra riéndonos de todo el que se acercaba a intentar algo con nosotras. Pero en un descuido algo me llamo mucho la atención. Parpadee porque no estaba segura de lo que estaba viendo. Iba hablar cuando se me adelanto Alice.

-¿No son Emmett, Edward y Jasper aquellos que están con esassss chicas?- a Alice ya le estaba afectando el alcohol que habíamos ingerido. Pero era cierto, ¡ELLOS ESTABAN ALLI! ¡Y CON TANYA, JANE Y POR SUPUESTO JASPER CON MARÍA! Ellos miraban en nuestra dirección mientras que ellas intentaban coquetearles con bailes "sensuales" según pensarían ellas.

Estaban guapísimos, pero en quien me fije fue en Edward. Llevaba unos pantalones negros con una camisa azul eléctrico, perfectamente conjuntado con mi vestido, su pelo estaba más sexi de lo que recordaba y no hacía nada más que mirarme con ojos celosos. Yo me mordí la boca y me gire a hablar con las chicas.

-¿Qué os parece si los calentamos un poco?- dije un poco provocadora, esta no era yo, algo se había apoderado de mi. Sería el alcohol. Las chicas asintieron y nos pusimos en la pista enfrente de ellos. Comenzó a sonar "Se vuelve loca" de Juan Magan. Nos venía perfecta para nuestro show.

Comenzamos a movernos como perras encelo, restregándonos las unas con las otras. No hacíamos nada más que lanzarles miradas obscenas y mordernos los labios. Les vimos tragar fuertemente y Emmett se levanto y llego casi corriendo hacia nosotras.

-¡Buenas noches preciosas!- nos dijo sonriendo, marcando sus hoyuelos. Le dimos dos besos cada una y le saludamos- Siento molestaros pero a esta preciosidad de aquí- dijo señalando a Rose, que le miraba embobada- me la llevo conmigo a bailar- dijo cogiendo la mano de Rosalie. Ella se giro nos miro y nosotras le animamos a que fuese con él.

Seguimos bailando, pero ya hacia ellos no porque las golfas se habían dado cuenta y se pusieron delante evitando el contacto visual.

Ya llevábamos un rato bailando, cuando unos fuertes brazos me taparon los ojos. Oía como Alice sofocaba unas risitas y yo no sabía quién era el chico que me tapaba los ojos.

-Buenas noches chicas. ¿Sabes quién soy?- eso último lo susurro en mi oído.

-¿Riley?- dije un poco nerviosa.

-¡Exacto preciosa!- dijo quitándome las manos de los ojos. Me gire y vi a mi doctor sonreírme como siempre. Estaba guapo, como cambiaba sin la bata. Llevaba unos vaqueros desgastados y una camisa negra. –Hola Alice, ¿Cómo estás?- dijo sonriendo hacia ella- Bueno chicas os presento a mi primo James- este sonrió hacia Alice y ella se puso colorada. Le dimos dos besos.

-¿Qué os parece si vamos a alguna mesa y nos sentamos?- dije contenta y olvidándome de Edward por un momento.

Nos sentamos y estuvimos allí hablando por mucho rato, cuando James se levanto e invito a Alice a bailar y ella acepto, pero yo sabía que ella lo hacía porque quería dar celos a Jasper. Que no paraba de mirarla desde que nos habíamos sentado en la mesa de al lado suya. Lo mismo pasaba con Edward, simplemente estaba matando con la mirada al pobre Riley.

Nos quedamos solo y aprovecho para preguntarme sobre Anthony y como me encontraba yo. Le conté como estábamos y que Edward ya sabía que era su hijo.

-Me alegro Bella que le dijeras que es su hijo… Tiene todo el derecho y por eso te voy a invitar a bailar. ¿Vienes?- me puse nerviosa y mire a Edward mientras me mordía el labio. "¿Qué hacia?" pensé, "¡El bombón del doctor me está pidiendo que baile con él!, ¡Pero está el papá celoso mirándome!". Seguí con mi monologo interior hasta que dije en voz alta.

-¡Qué narices vamos doctor!- dije cogiendo la mano que me tendía.

Nos fuimos a la pista de baile y comenzó a sonar "Danza Kuduro" de Don Omar. Perfecta para ligar con el doctor. Porque si, me había propuesto olvidar a Edward y sospechaba que con este chico lo iba a lograr. Nos pusimos a bailar y note la mirada de Edward que me quemaba, lo que me excitaba muchísimo y hacía que bailara más sensual con Riley. Este último estaba disfrutando ya que note su "sorpresa" en mi espalda baja. La canción termino y me tuve que separar antes de que hiciéramos algo indecente. Me disculpe, tome a Alice por el brazo y fuimos al baño. Alice estaba super feliz, entre el alcohol tomado y que Jasper pasaba de María, estaba que no le faltaba el gozo. Yo le conté lo sucedido en la pista y se puso como loca de contenta a dar saltitos y a decirme Bels sigue a sí, que sufra por maldito además el médico está bien bueno. A mí me entraron unas ganas locas de reír que no las reprimí y acabamos fuera del baño llorando de la risa, hasta que alguien se puso delante de nosotras.

-Buenas noches Alice, prima- dijo Jass intentado sonar tranquilo pero no nos engaño.

No venia solo, Edward estaba detrás suyo morándonos de igual manera.

-Chicas- simplemente dijo eso -¿Bella podríamos hablar un momento por favor?- dijo en un tono contenido.

-Deee aaacuerdo- dije en un hipo. Que hizo que el alcohol saliera corriendo de mi cuerpo.

-Vamos a la calle- dijo tomándome de manera posesiva la mano.

¡DEMONIOS! ¿QUÉ SERIA LO QUE QUERIA AHORA QUE HABIA DEJADO A RILEY POR AHÍ?


Siento la tardanza pero creo que ha valido la pena.

¿Review?

Nos leemos… Y GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO MI HISTORIA…

CelesL