Era una habitación perfectamente iluminada. Al frente, a unos pasos de distancia estaba ella, con las manos atadas al piso por unas cadenas, aún abrazaba a Henry, pero David lo tomó por el hombro y lo alejo unos pasos, dándome espacio para acercarme. Aún tenía puesta la ropa oscura, pero de alguna forma ya no le lucía tan bien como antes, su piel brillaba con una luz tenue, y comprendí que solo faltaba un empujoncito, y ese era mi trabajo. Me miraba fijo con una mirada dulce y suave.

"Swan" dije casi en un susurro y ella sonrió, eso fue suficiente invitación, crucé la distancia que nos separaba casi corriendo y la abracé, mi mano acunaba su cabeza, mi garfio en su espalda.

"Volviste a mi…otra vez" la escuché decir y me separé lo suficiente para mirar sus ojos.

"Y volveré a ti todas las veces que sean necesarias, ¿Alguna vez lo has dudado?" pregunté con una sonrisa, mientras acariciaba su quijada con mi mano.

"Nunca" respondió con una suave sonrisa, sus ojos se humedecieron.

"Emma, he hecho mis mayores esfuerzos siempre para demostrarte lo que siento por ti, pero me he cuidado de no expresarlo con palabras, no hasta saber que estás lista para escucharlo. Creo que en los últimos dos días lo he dicho un par de veces de forma apresurada y no lo tomo en cuenta como el hecho de ya haberlo dicho, porque tú mereces y sé que necesitas una explicación, porque es la única forma en la que realmente podrás creerlo" bajé la mano y enlacé mis dedos con los de ella, en este gesto que se volvió tan icónico entre nosotros, este gesto que hacemos cada vez que queremos decirnos sin palabras cuanto nos amamos. "Nunca quise tener algo tanto como te quise tener a ti desde el día en que te conocí, aunque al principio quise ignorar el impulso a seguirte, todo cambio cuando decidí voltear el barco y volver a ti, desde ese momento dejé al viejo Hook atrás, dejé mi venganza, dejé todo por un futuro contigo, por ser parte de algo contigo…Y no te voy a negar, fuiste realmente difícil de alcanzar, hubo momentos en los que dude que lo lograría" dije con una sonrisa y ella la devolvió. "Te amo Emma Swan, eres lo más importante en mi vida. Y no estoy dispuesto a dejar ir a la mujer de la que me enamoré, la mujer que confía en mi tanto como para meterse en este lío. Quiero un futuro contigo, pelearé con mil dragones y toda la oscuridad del mundo para alcanzarte si es necesario"

"Te amo" me respondió y una lágrima corrió por su rostro, la besé, tan pronto nuestras bocas hicieron contacto una luz blanca explotó a nuestro alrededor. La sostuve con firmeza por la cintura, mientras mi mano acunaba su cabeza. Nos separamos y nos miramos fijo a los ojos, y pude verlo, sus ojos estaban verdes y limpios de angustias, era ella. El humo negro de la oscuridad terminaba de dejar su cuerpo, ella se desplomó en mis brazos, me senté y la recosté de mi cuerpo gritando su nombre. Y escuché la voz del viejo hablando en algún idioma antiguo, subí la mirada para ver lo que estaba pasando.

La oscuridad giraba en el techo de la habitación de forma amenazante, Merlín hablaba en lengua antigua una especie de cántico. De pronto Henry y David estaban a mi lado, David colocó su mano en la cabeza de Emma, Henry sostuvo una de sus manos, yo la abrazaba con fuerza contra mi cuerpo, David colocó un par de dedos en su cuello y me dijo "Está viva Hook" esas palabras reavivaron una llama en mi corazón, los 3 mirábamos atentos lo que ocurría a nuestro alrededor, de pronto la oscuridad se apunto nuevamente hacia Emma, pero instintivamente los tres nos colocamos sobre ella, a forma de escudo y algo ocurrió porque la oscuridad chocó contra alguna barrera invisible que la separaba de nosotros. Merlín continúo su cántico y de pronto una luz enceguecedora salió de sus manos hacia la oscuridad y la cubrió poco a poco. Luego como una explosión de luz todo se volvió blanco por un segundo y escarcha comenzó a caer del techo donde estuvo la oscuridad. Merlín se acercó a nosotros.

"Ella va a estar bien" dijo, hizo un movimiento con sus manos y las cadenas desaparecieron, me puse de pie con ella en brazos "llévenla a una habitación y pónganla cómoda, yo voy a ayudar a sus amigos afuera"

Sin pensarlo mucho caminé en dirección a la habitación en la que había dormido la noche anterior, Henry y David me siguieron. La coloqué en la cama, Henry me ayudo a ponerla cómoda. "Voy a ir a fuera a ver si puedo ayudar con algo, Henry quédate aquí con Hook" anunció David y luego dejó la habitación.

"Oye Killian, gracias por salvar a mi mamá" dijo el muchacho de pronto, lo miré.

"No tienes nada que agradecer, tu también la salvaste" dije apenado. "Aunque no me voy a relajar hasta que no la vea abrir los ojos"

Escuchamos otra explosión, ambos corrimos a la ventana. Merlín había usado su magia para atar a los dragones como unas grandes bolas y cayeron al piso con un gran estruendo. "Hey" escuchamos la voz de Emma, ambos volteamos, Henry corrió a los brazos de su madre y la abrazó. Ella se levantó lo suficiente para sostener a su hijo, aún abrazando al muchacho me miró fijo y me sonrió. "Ven aquí" dijo, me acerqué y cuando estuve lo suficientemente cerca me jalo con un brazo, rodeo su brazo por mi espalda, mi quijada y mi mano quedaron encima de su cabeza, así nos abrazamos los tres por unos segundos más, hasta que Henry habló.

"Mamá me estas aplastando" todos reímos y nos separamos.

"Estoy muy feliz de tener a mis dos chicos favoritos conmigo" dijo con una sonrisa y sus ojos húmedos, una lágrima cruzó su mejilla y la limpié con el reverso de mi mano.

"¿Cómo te sientes amor?" pregunté

"Muy, muy cansada….No creo que pueda ponerme de pie justo en este momento" dijo recostándose de nuevo en la cama, entrelazando sus dedos con los míos. Henry volvió su interés nuevamente a la ventana y se acercó a ella para seguir viendo lo que ocurría afuera. "Siéntate aquí conmigo" dijo mientras palmeaba ligeramente la cama, no tenía que pedirlo dos veces, ya me estaba yo subiendo rodeando mi brazo con el garfio por su espalda y entrelazando mi mano con la suya. Ella recostó su cabeza de mi hombro, y yo la mía de su cabeza.

"¿Quieres algo? ¿Necesitas algo?" pregunté

"Todo lo que necesito ya está en esta habitación ¿Qué ocurre allá afuera?"

"Merlín está luchando con los dragones, hasta donde vi ya tenía la situación bajo control" respondí.

"¿Y los demás?"

"Están afuera ayudando" respondí y puse un beso en su cabeza.

"Bien….estoy muy cansada" dijo con un bostezo.

"Descansa amor" dije y ella se acomodó en mi abrazo, se volteo ligeramente, colocó nuestras manos entrelazadas en mi pecho.

"No te atrevas a dejarme sola" dijo con flojera bostezando nuevamente. Y sonreí

"No te preocupes por eso, no tengo ninguna intención de hacerlo" respondí y bese nuevamente su cabeza.

"Todo parece bajo control allá afuera" dijo Henry dejando de mirar por la ventana.

"¿Y los dragones?" pregunté.

"Merlín los ató con cadenas, imagino que no los deja ni escupir fuego de alguna forma mágica" dijo el muchacho. De pronto escuchamos un suave golpe en la puerta "Adelante" dijo Henry, David abrió la puerta y pasó adelante.

"¿Cómo sigue?" dijo mirando en nuestra dirección "Evidentemente despertó" dijo haciendo notar la posición en la que estábamos, Henry se sonrió.

"Compañero, tengo instrucciones de no moverme de donde estoy" dije con una sonrisa levantando una ceja.

"Despertó, pero dijo que se siente muy agotada y se quedo dormida" aclaró Henry. La puerta sonó nuevamente, esta vez David la abrió, y permitió al hechicero entrar a la habitación

"¿Cómo se encuentra la salvadora?" preguntó mirándome.

"Está bien, creo. Se siente muy cansada ¿Es eso normal?" pregunté

"Lo es, es realmente admirable que haya despertado tan pronto. Pero a fin de cuentas es la salvadora, y resultará más poderosa después de esto" respondió Merlin. "Tenemos aún mucho de qué hablar, pero incluso ahora hasta yo necesito un descanso. Los veo esta noche para la cena".

"¿No nos vamos aún?" preguntó David.

"Yo sugeriría esperar que la Srta. Swan tenga energías suficientes para ponerse de pie. Estoy seguro que si la dejamos descansar toda la noche en la mañana tendrá energías suficientes para hacerlo" respondió.

"¿Y por qué está tan cansada?" preguntó Henry.

"Una gran energía acaba de ser arrancada de su cuerpo, ella se recuperará a más del 100% de eso estoy seguro, pero no esta noche, le tomará unos días…Encontraran en esta habitación todo lo que pueda necesitar la Srta. Swan" respondió Merlin, luego de excusarse e invitarnos a cenar nuevamente salió de la habitación. David y Henry salieron a dar las buenas nuevas a los demás, ya a solas con ella comencé a acariciar su cabello y su cara, su brazo, sus dedos. No podía dejar de mirar lo perfecta que es, hasta que en algún momento me quedé dormido con ella en mis brazos.

"Hey, dormilón" escuché su voz en un susurro, sentí su aroma y sus labios rozaron los míos suavemente, escuché nuevamente su voz en un susurro "Killian" esta vez abrí los ojos y me encontré con sus ojos verdes y una suave sonrisa en sus labios, volvió a rozar sus labios con los míos, esta vez sí le devolví el suave beso. Estaba oscuro, solo una vela estaba iluminada junto a la cama. "¿Cuánto tiempo dormimos?" preguntó

"Esta anocheciendo, creo que dormimos casi todo el día" respondí.

"¿Pensé que la que estaba agotada era yo?" pregunto de forma sarcástica con una sonrisa.

"Creo que no había dormido bien desde que todo esto comenzó" dije y luego pregunté "¿Por qué hay una sola vela encendida?"

"Porque hasta ahí me llegó la magia y aún no creo que pueda ponerme de pie sin caerme estrepitosamente al piso, y despertarte de esa manera tan brusca no me lo perdonaría" dijo divertida.

"Definitivamente me molestaría mucho contigo si te hubieses caído por no despertarme….y no debiste usar magia, aún estás muy débil" le dije y luego besé cada lado de su cara, su frente, su nariz y finalmente su boca.

"Tengo mucha hambre" dijo.

"Fuimos invitados a cenar, pero no creo que tú puedas caminar hasta el comedor" respondí.

"Pero tú puedes cargarme, ¿verdad?" preguntó y me hizo sonreír. En ese momento alguien tocó la puerta.

"Adelante" dije en voz alta, David entró a la habitación, ella aún no me soltaba así que nos encontró cómodos y abrazados.

"¿Por qué está tan oscuro aquí?" preguntó acercándose a la vela encendida, luego tomándola para encender las demás.

"Porque tu hija no me ha dejado ponerme de pie" dije divertido poniendo un beso en su frente, ella se sonrió y me soltó, se recostó en su lado de la cama. Yo me puse de pie y comencé a enderezar mi ropa. Cuando la habitación estuvo finalmente bien iluminada, David miró a su hija.

"Papá….ven aquí porque no tengo energía para ir hasta allá" dijo Emma con una sonrisa. David cruzó la habitación, devolvió la vela a la mesa junto a la cama y luego la abrazó, beso su frente.

"¿Estás bien?" preguntó.

"Voy a estar bien, en este momento mi verdadero problema es que tengo muchísima hambre" respondió riendo.

"¿Crees que puedes ir hasta el comedor? ¿O quieres que te traiga de comer aquí?" preguntó su padre preocupado.

"Hook puede llevarme" respondió y luego agregó "Pero me gustaría cambiarme esta ropa no es muy cómoda para dormir o descansar"

"Puedo mandar a Regina para que te cambie de ropa, aunque Merlin dijo que esta habitación estaría equipada con todo lo que tú pudieses necesitar" dijo esto y caminó hacia el armario, en efecto había cualquier cantidad de ropa y vestidos, seguramente de la talla de Emma. "Igual puedo mandar a Regina para que te ayude a cambiarte de ropa".

"No es necesario, aquí está Hook" respondió Emma, yo me sonrojé y David me miró como que quería protestar pero no lo hizo.

"Bien…amor verdadero ¿no?" fue lo único que dijo, Emma sonrió enternecida por los celos de su padre. "Los esperamos en el comedor entonces, ya todos están en camino hacia allá". Dijo y salió de la habitación.

"La próxima vez que vayas a decirle a tu padre que te voy a quitar la ropa procura que yo no esté en la misma habitación" dije con una sonrisa. Caminé hacia el armario y revisé la ropa, ella me instruyo buscar algo cómodo sin corset ni nada que fuera apretado. Conseguí un vestido largo verde de mangas largas bastante sencillo, lo que iluminó la cara de Emma.

La ayude a sentarse en la orilla de la cama y desaté el corset vinotinto que tenía puesto, lo quité de alrededor de su cintura, lo siguiente era remover la camisa negra que tenía debajo, la miré a los ojos "vamos, no es como si no los hubieses visto antes, hasta los besaste…puedo recordar todo" dijo y se sonrojó. Ella levantó sus brazos y removí la camisa, no pude evitar que mi mirada viajara por su pecho, me sonrojé, no porque esto me resultara erótico, no lo era porque ella estaba débil e indefensa, desvestirla ahora era mucho más intimo. Cuando volví a mirar sus ojos, pude notar que me miraba atenta y me sonrió. La ayude a meter sus brazos en el vestido, lo bajé hasta llevarlo a su cintura "Muy bien capitán, ahora necesitas ayudarme con el pantalón" asentí y con ella aún sentada desaté la cuerdas que lo mantenían en su lugar.

"Te vas a tener que levantar por un momento para quitártelo" dije y ella asintió. "Coloca tu brazos en mi cuello y déjame hacer todo el esfuerzo por ti" me abrazo por el cuello, la levanté el tiempo suficiente para bajar el pantalón de sus cadera, la ayudé a sentarse nuevamente. El vestido había caído por gravedad, así que tuve que buscar por debajo del mismo sus piernas para terminar de jalar el pantalón y sacarlo por sus pies. Volví al armario y conseguí unas zapatillas de un color similar al del vestido y las coloqué en sus pies. "Bien princesa, estas lista."

"Aún muero de hambre. Nos vamos" dijo con una sonrisa. Acaricié su mejilla y luego la besé dulcemente, la miré a los ojos y le ordené colocar sus brazos en mi cuello, puse el brazo con el garfio por debajo de sus rodillas y la alcé.

Comencé a hacer el camino hacia el comedor con ella en brazos. Me sentía tan aliviado de tenerla en mis brazos, a Emma, mi Emma, la Emma de la que me enamoré, de pronto escuché su voz "Gracias por todo Killian, sé que fui una insufrible, e intenté presionarte a…."

"Nada que yo no pudiese manejar" dije interrumpiéndola y luego guiñándole un ojo.

"Es en serio Killian, no te hubiese culpado si hubieses sucumbido a la tentación" dijo sonrojándose.

"Mira amor, casi lo hago. Nunca pensé que me alegraría tanto en un momento así ser interrumpidos por tu madre…además, tenemos algo más importante que discutir" dije tratando de cambiar el tema y el humor de la conversación. Ella me miró confundida, le levanté una ceja y sonreí "tenemos un apartamento, cuando volvamos ¿Quieres vivir conmigo?" la pregunta la hice casi en un susurro, ella sonrió.

"Creí que ya vivíamos juntos, y tengo la mejor habitación" dijo con una sonrisa.

"Yo vivía con Emma la Dark One, no sé si simplemente Emma todavía quiere vivir conmigo" dije con una sonrisa incómoda, si hubiese tenido mi mano libre hubiese rascado detrás de mi oreja.

"Simplemente Emma si quiere vivir contigo. Aunque posiblemente mi papá me espera de vuelta en casa" respondió riendo, luego recostó su cabeza de mi hombro. "Me siento como una inútil siendo cargada para cenar"

"Tendrás que lidiar con ese sentimiento, porque no pienso dejarte caminar por ti misma hasta mañana" respondí y la escuché chistar los dientes. "Ya llegamos" frente a nosotros una gran puerta, agradecí a todos los dioses que un par de guardias estaban allí para abrirla.