CAPITULO 10: LOS CUATRO CHICOS DE LIVERPOOL REGRESAN AL ESTUDIO

Paul McCartney tenía la idea de un disco conceptual, en el que todas las canciones estuviesen unidas, al inspirarse en el álbum Pet Sounds, un trabajo del grupo Beach Boys, que había aparecido unos meses antes en Estados Unidos. En palabras de McCartney, era "el mejor disco vocal que se haya grabado nunca... es en realidad una obra maestra". Cuando Los Beatles regresaron al Reino Unido, Paul tenía la idea de crear un disco, cuyo nombre sería Sargent Pepper's.... Pero la idea fue descartada y quedaron sólo dos canciones: el tema homónimo del disco y «With a Little Help from My Friends», cantada por Ringo Starr.

Cuando les fue planteado el concepto a los demás integrantes de Los Beatles y al productor George Martin, decidieron aceptar el reto de grabarlo. Sin embargo, en su origen el concepto del disco no era el que se conoce en la actualidad. La idea era que se plasmaran vivencias personales y que el nombre fuera Doctor Pepper. Lo primero se logró, lo segundo no, por cuestiones de derechos, ya que existe una bebida fabricada en Estados Unidos con el nombre Dr. Pepper, así que se tomó el concepto actual.

McCartney pensaba que sería fantástico tocar como un grupo imaginario, usando un nombre distinto, llevando disfraces y dejando de ser Los Beatles de una vez.

Después de su alucinante gira por Sudamérica, volvieron a los estudios de grabación de EMI el 24 de noviembre de 1966 para empezar a grabar su octavo álbum, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Los Beatles insistieron en que todo en el Sgt. Pepper tenía que ser diferente. Tenían instalados micrófonos dentro de las campanas de los instrumentos de metal, y los auriculares se convirtieron en micrófonos unidos a los violines. Solían usar gigantes osciladores primitivos para variar la velocidad del sonido de los instrumentos y la voz, y tenían cintas cortadas en pedazos y pegadas de nuevo aleatoriamente y al revés.

El grupo que empezó a trabajar en noviembre de 1966 para el álbum ''Sgt Pepper'' era ahora una entidad totalmente diferente. El estudio Abbey Road de EMI se convirtió en su segundo hogar en los siguientes siete meses, ya que sólo durante una semana de aquél periodo Los Beatles no pasaron un día sin grabar o mezclar sus nuevas composiciones. Con muy pocas excepciones Los Beatles mantuvieron estrictamente una agenda de trabajo formal durante la semana, separando los estudios de grabación de lunes a viernes, y solo muy ocasionalmente requerían que los ingenieros o músicos aparecieran los fines de semana. Los horarios no eran muy estrictos, pero se puede decir que empezaban regularmente a las siete de la noche y continuaban hasta altas horas de la madrugada. Durante este periodo, Los Beatles mantuvieron un estricto manto secreto para las sesiones del álbum ''Sgt. Pepper''. Los ingenieros de EMI que trabajaban en esos momentos para otros artistas en los estudios contiguos, podían apenas asomarse a la esquina del estudio para ver lo que estaba sucediendo; sólo unos cuantos artistas serían invitados a observar los ensayos. Pero generalmente eran sólo Los Beatles, sus ayudantes más cercanos como Mal Evans y Neil Aspinall, y el equipo seleccionado de productores e ingenieros de EMI los únicos que pudieron trabajar y a la vez ser testigos privilegiados de las sesiones históricas del grupo. Las excepciones para poder traspasar el bloqueado Estudio 2 durante estos meses, fueron amistades, periodistas y fotógrafos muy íntimos que generalmente acudían cuando ya finalizaba una sesión de grabación y solamente durante unas cuantas veces. La asistencia a la sesiones de grabación por parte de Los Beatles, se llevó a cabo con regularidad, lo que no significó que estuvieran cinco noches a la semana, ni cada semana, puesto que solían trabajar entre miércoles y viernes, mientras que Paul y John intercambiaban ideas para las canciones en la casa de McCartney los fines de semana y los días lunes y martes. Durante estas sesiones no sólo Los Beatles cambiaron de aspecto, sino que sus ayudantes Mal Evans y Neil Aspinall también lo hicieron. A diferencia de los otros colaboradores del equipo de asistentes de Brian Epstein, que solían usar trajes convencionales y corbatas, la apariencia de Mal y Neil fue siempre un reflejo del modo en que Los Beatles lucían. De los cuatro Beatles, Harrison fue probablemente el más asimétrico de los cuatro, el único que no usaba normalmente una corbata o un pañuelo en el cuello. Su cabello era el más largo de los cuatro, y se vestía casualmente a diferencia del resto con una chaqueta oscura y la camisa de cuello abierto. En contraste, Ringo era el más convencional excepto por su camisa multicolor, contrastando un saco de terciopelo oscuro.

El enorme éxito de cada disco que habían producido para EMI para entonces se vía favorecido con una completa libertad a la hora de hacer lo que ellos quisieran, pasar tanto tiempo en los estudios de grabación como fuera necesario y disponer de un presupuesto como fuera requerido. EMI y Los Beatles sabían que sin importar cuánto costaría cada sesión de estudio, las ventas del siguiente disco generarían más ingresos que los costos presupuestados.

El estudio de grabación no fue más un lugar solo para grabar canciones totalmente finalizadas, todo lo contrario se convirtió en un lugar donde las canciones y arreglos de Los Beatles fueron realmente escritos en el mismo momento de estar en el estudio.

Este tipo de libertad absoluta que Los Beatles disfrutaron, se convirtió en una norma para los principales grupos de rock a finales de los sesenta, casi cada artista de grabación en la música ''rock'' y ''pop'' dispuso de miles de libras o dólares experimentando con ideas aún a la mitad de su proceso. Es decir que se esperaba que la inspiración brotara súbitamente en los estudios de grabación. Muchos grupos de ''rock'' fracasaron copiando esta idea y otros lograron efectos tan extraordinarios como Los Beatles... con los fracasados engrosando en miles y miles de dólares las pérdidas de las principales disqueras del mundo, a diferencia de Los Beatles cuyas ideas funcionaban siempre.

Sin embargo, durante este periodo Los Beatles también vivieron experiencias realmente sobrenaturales que los inspiro a crecer en todo sentido y hacer este tipo de música. Fueron a otros mundos...donde habían jardines encantados, y en estos mundos fantásticos un mago malvado convirtió a John en una morsa, sin perder sus facultades intelectuales (salvo el lenguaje), pasa por varios amos y diversas aventuras. Lennon mas tarde escribió la canción I'm the walrus debido a esta extraña experiencia. También encontraron cisnes hermosos cantando "todo está mejorando" una y otra vez, Paul se quedó maravillado con el canto de los cisnes y de ahí salió la canción Getting Better. Sufrieron de viajes fatigosos y accidentados, a veces erráticos, siempre en busca de inspiración para crear música que cambie al mundo para siempre. Atravesaron bellos paisajes de mundos imposibles, hermosos y enigmáticos mares, estos jóvenes de Inglaterra se encontraron en mundos salvajes donde se encuentran con la magia, con extraños animales y figuras mitológicas. También fueron al dorado, Una ciudad de oro perdida en lo más profundo de las selvas sudamericanas. Impensables tesoros y maravillas encontraron Los Beatles en esa ciudad. Fueron a mundos fantásticos donde todo es posible: gatos que hablan y desaparecen, festejos por un no cumpleaños y los personajes más extravagantes. Elfos, hadas, magos, duendes, les decían a Los Beatles que sus voces eran un don de Dios, que eran los elegidos para cambiar el mundo, y que serían recordados para siempre. Buscaban en la naturaleza crear música de otro universo, adelantada a su época, en una naturaleza increíblemente hermosa y diversa, que nunca dejaba de sorprender a John, Paul, George y Ringo. Sus colores, sabores, texturas, aromas y sonidos no se encuentran en ningún otro planeta del sistema solar. Componían sus canciones disfrutando de las pequeñas maravillas de la vida, sentándose al costado de un arroyo a escuchar sus ruiditos, descubriendo un pájaro reparando su nido, escuchando el sonido de una orca respirando, el de un pájaro carpintero picoteando un árbol, el canto de aves increíbles, el cascabel de una víbora, etc.

Fueron a la gran barrera de coral, que es uno de los paisajes submarinos más coloridos y pleno de vida del planeta. Es el mayor arrecife del mundo, frente a las costas de Queensland, con unos 2.600 kilómetros de extensión. Allí trabajaron intensamente su música, completamente libres. También fueron al lago emerald, que es uno de los paisajes más hermosos de Canadá. Situado en el parque nacional yoho en Canadá, rodeado de montañas. En ese lugar continuaron las sesiones del Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band. En las cataratas del Iguazú, que es una de las caídas de agua más hermosa de la naturaleza, un paisaje que deslumbra en la frontera entre Brasil y Argentina, fue donde continúo su genial trabajo. En El Sahara, que es el paisaje de desierto por excelencia, un mar de arena al norte de África que ofrecía postales hermosas abarcando unos nueve millones cuadrados de superficie, practicaron muchísimo con la música oriental de Harrison y buscaron la perfección musical. Después fueron a Bora Bora, que es un Atolón de la Polinesia Francesa, y para muchos, la versión más cercana del paraíso terrenal. En el centro de Bora Bora emerge un volcán extinto amurallado de lagunas azules y playas de ensueño, un destino para privilegiados.

En este largo e intenso viaje mágico y misterioso, Los Beatles estaban haciendo una de sus mejores obras y uno de los discos más influyentes de todos los tiempos, Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band.