Aquellos zafiros la miraban con una mezcla de frialdad, sorpresa y enojo, sintió que la sangre se congelaba en sus venas, por lo que primero que hizo fue correr, sin siquiera darle tiempo de hacer algo….
-¡¿Qué demonios….?! –Alcanzo a oír decir a aquel hombre, después de que le diera un fuerte empujón.
Terrence quien no había terminado de reaccionar, se puso de pie mientras Candy corría por el pasillo para ir directamente a la salida, Richard quien estaba por ahí la vio correr como si huyera de algo, por lo que se asomó y justo a tiempo para poder detener al hombre que la perseguía.
-Lo siento mucho –Dijo Richard disculpándose
El duque lanzo un rugido e intento ponerse nuevamente de pie pero sus piernas se habían atorado con las de Richard, quien se había asegurado de que así fuera.
-¡Debería tener más cuidado y fijarse por dónde anda! –Le grito Terrence furioso
-¿yo? Pero si usted fue el que venía corriendo, ¿Qué no sabe que está prohibido? –Dijo inocentemente el músico
-¡Guarde silencio de una buena vez y retírese de mi camino! –Le dijo el ojiazul mientras se ponía en pie nuevamente
-¿Le sucede algo?
-Nada, ¡Lo que sucede es que me atacaron en el sanitario y fue una mujer! ¡Estoy seguro!
-¿Cómo dice? Pero eso es imposible, aquí está prohibida la entrada a mujeres, señor
-¡Oh! ¿Enserio? ¡Pues creo que no es del todo cierto, pues yo vi una! –Dijo molesto -¿Acaso cree que miento?
-¿Qué? No por supuesto que no, señor –Terrence solamente lo fulmino con la mirada, mientras se alejaba de él, con los puños cerrados por la furia y la burla.
"Me he salvado" pensó Richard suspirando
Terrence llego a la barra de aquel pub, donde el cantinero le sirvió una copa de whisky, mientras trataba de entablar una conversación con aquel hombre que parecía estar muy molesto.
-¿acaso es un día difícil para usted, señor?
-Si así es, oiga…. –Miro al hombre con desconfianza -¿De casualidad no vio a una mujer rubia por aquí?
-No señor, eso es imposible, la entrada está prohibida para las mujeres.
"¿Entonces, me estaré volviendo loco?" Pensó desesperado por creer que tal vez estuviera alucinando cosas.
Prefirió dejarlo en el olvido, por lo que se dispuso a beber su copa de whisky pensando que tal vez aquella persona debió ser solo un adolescente, nada más que lo debió haber confundido por su gran cabello rubio con una mujer.
Sus ojos recorrieron aquel lugar, el cual estaba lleno de hombres jóvenes de su edad, la mayoría debía estar estudiando en las universidades cercanas tal vez Eton u Oxford.
Posiblemente estudiaban leyes, economía o medicina tal vez, pero ninguno de aquellos jóvenes estudiaba lo que él consideraba la mejor carrera del mundo, la más emocionante, la más apasionante, la más inesperada e interesante, la cual era Teatro.
No había cosa que le gustara más que perderse en la lectura de alguna maravillosa obra, escrita por algunos de los maestros de la gran literatura, mientras se imaginaba la escenografía y la vestimenta que utilizarían los actores, cada movimiento, gesto y el tono de voz de los personajes.
Cuando lograba obtener un poco más de dinero, se daba el lujo de asistir al teatro, comprando obviamente el boleto más barato y sentarse para admirar y disfrutar lo que consideraba para él, un hermoso sueño imposible.
"Muchas gracias por eso padre" pensó amargamente
El duque de Grandchester se había encargado de que nadie contratara a su hijo en los teatros del país, pues él no iba a permitirle a su único hijo y el heredero de tan grande título, que tirara a la basura su vida por querer ser actor o ejerciera la profesión que Eleonor tenia.
Se le escapo un gran suspiro melancólico de sus labios, al pensar nuevamente en su madre, su primer encuentro no había sido agradable y el segundo no fue con exactitud tampoco el mejor, es más después de la muerte de su padre no había sabido nada de ella.
Aquel cálido y dulce abrazo tan esperado nunca llego, las palabras que cruzaron aquella primera vez habían atravesado como cuchillos el corazón del joven, la segunda vez que la vio y escucho no había sido mejor.
Sacudió rápidamente la cabeza, como si así pudiera alejar aquel pensamiento, ya no quería verla nunca más.
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Archie y Annie se encontraban en un hermoso y apasionado beso cuando….
-¡Vámonos rápido Archie! –Candy venia como si la persiguiera el mismísimo diablo
-Gatita, te recuerdo que no soy tu chofer, cariño
-¡Te digo que arranques, ya ahora mismo! –Le jalo su oreja
-¡Aaaah! Está bien pero dime…. ¿Qué demonios te ocurre?
-No tengo ni la más remota idea –Se adelantó el rubio –Ella solo me tomo la mano y me hizo correr hasta el coche.
Archie no espero más respuestas, arranco el motor y comenzó la marcha, mientras tanto una joven rubia volteaba hacia atrás, a la vez daba un suspiro de alivio.
-Lo que sucedió es que llamaron a la puerta del baño y yo pensé que era Anthony, por lo que abrí la puerta pero…..me encontré con un hombre quien me miro sorprendido
-¡Por todos los cielos! –Se quejó Archie
-Yo…..solo lo empuje…y corrí, pero me comenzó a perseguir, creo que Richard logro detenerlo….no estoy segura…
-Espero que piense que fue su imaginación –Comento Annie cruzando los dedos.
-Me imagino la cara de susto que pusiste al verlo, Candy –Comento Archie divertido –Corrías como si tu vida dependiera de ello, por lo que veo pues ya te sientes mejor ¿no es así?
La sonrisa del rostro del Candy, comenzó a desvanecerse, mientras el poco color que había recuperado comenzaba a desaparecer, inmediatamente se llevó una mano a la mano y le dio una mirada fulminante llena de furia a su amigo.
-¡¿Por qué tenías que recordarlo?! ¡Bocón!
-¿Por qué? ¿Qué hice?
-Sera mejor que te detengas, Archie –Inmediatamente Anthony coloco una mano en el hombre de Candy al notar que se ponía verde.
-¿Parar? –Miro por el retrovisor -¡No lo puedo creer! –Detuvo el auto -¡Sácala rápido! ¡No quiero que se ponga así en mi auto! –Dijo desesperado -¡Vamos Tony!
-Tan solo es un auto –Dijo el rubio tranquilamente mientras ayudaba a Candy
-¡Pero es mi auto! –Menciono pasando rápidamente para abrirle la puerta a la rubia, quien inmediatamente salió corriendo hacia los arbustos -¡Y pensar que ella será la próxima señora Brown!
-Pobre Candy –Murmuro Annie preocupada, mientras le daba un pañuelo y un frasco de sales a Anthony.
Vieron a Candy sentarse en el suelo, para después dejarse caer de espaldas sobre él, todos corrieron hacia ellos preocupados. Anthony le puso el frasco de sales debajo de la nariz y ella comenzó a despertar mientras se sentaba de golpe.
-¡Mi cabeza! –Se quejo
Annie y Archie comenzaron a reírse, mientras la rubia fruncía su seño molesta.
-¿Acaso les resulta gracioso que esté a punto de morirme?
-Por favor gatita nadie se ha muerto por una resaca, lo cual es lo que tú tienes por traviesa –Comento riendo Archie
-Te advertimos que no bebieras como si fueras pez –Comento Annie
-Pero…
-Ya basta, no la molesten –Interrumpió Anthony -¿Crees que podemos irnos ya, Candy?
-¡A mi auto no sube de nuevo!
-¿Te sientes mejor? –Anthony ignoro a su primo, mientras Candy asintió con debilidad, inmediatamente él la tomo en sus brazos para llevarla nuevamente al auto, donde la deposito con suma suavidad y una vez acomodados ella reposo su cabeza en el regazo de su novio.
Mientras manejaba hacia el castillo Grandchester, Archie rogaba a todos los cielo que Candy no fuera a sentirse mal nuevamente dentro de su flamante y nuevo auto.
Al llegar al castillo, Candy ya se encontraba completamente dormida en el regazo de su amado Anthony.
-Candy, despierta pequeña ya llegamos –Dijo Anthony mientras la movía suavemente
-¿Eh? –Se quejó sin abrir los ojos
-Ya llegamos a casa….
-Déjame dormir….
-Tienes que levantarte, mi amor
La rubia simplemente dejo escapar un suspiro profundo, para después acomodarse más y seguir durmiendo. Los tres jóvenes se miraron sin saber que hacer hasta que….
-¿Qué es lo que sucede? –Los tres jóvenes dieron un grito al escuchar la voz cerca de ellos.
-¡Por dios Dorotly que susto nos diste! –Comento Annie
-¿Qué ocurre con la señorita Candy? –Pregunto mirando a su ama, aunque bien se imaginaba lo que podría haberle pasado, pues le llego el olor a cerveza y además de ver la vestimenta de la joven.
-Podemos explicártelo, nosotros…. –Comenzó a hablar Anthony nerviosamente
-Preferiría no saberlo, mejor ayúdame a subirla a su alcoba, por favor
-Claro
Anthony la siguió hacia el castillo, mientras los otros jóvenes solo los observaron, Dorotly ingreso antes para asegurarse que ninguno de los sirvientes estuviera por ahí, con mucho sigilo ingresaron a la habitación de la rubia, donde Anthony la deposito en su cama.
-Bien ya estás en tu hogar
-Todo me da vueltas
-Yo la cuidare –Dorotly se acercó, mientras vertía agua en un pañuelo para mojar la frente de su ama
-Bien, trata de descansar y veras que mañana te sentirás mejor –Se inclinó para besar su frente
-Anthony –Suspiro –Te quiero –Anthony la miro dulcemente, mientras una tierna sonrisa se formaba en sus labios
-Descansa pequeña
Candy volvió a suspirar mientras volvía a cerrar sus ojos lentamente, Anthony miro a Dorotly quien estaba seria, antes de irse –Gracias por todo
-Mi trabajo es cuidarla y velar por su bienestar
-Claro lo sé, gracias
Al llegar al auto, vio las caras de alivio de su primo y novia, mientras subía con rapidez al auto.
-Creí que no volverías, ¿acaso no viste la cara de Dorotly?
-Es natural, pues ella quiere mucho a Candy y siempre se preocupa por ella
-No debiste dejar que ella bebiera tanto Tony.
-No puedo prohibirle que haga lo que ella quiere hacer –Dijo tranquilamente –No soy su dueño
-Pobre, mañana va a tener tremenda resaca –Comento Annie
-Pero la pasamos muy bien ¿o no mi bella dama?
-Claro que sí, fue muy divertido –Dijo mientras le daba un beso dulce en su mejilla –Gracias por esta inolvidable tarde
La luz del sol comenzaba a colarse por las cortinas de aquella alcoba donde una rubia, aun descansaba, mientras una doncella entraba con sumo cuidado de no despertarla hasta estar cerca de ella….
-¡Buenos días Señorita Candy!
Aquel efusivo saludo despertó a la rubia quien inmediatamente sintió como si un cañón le hubiera disparado junto a ella, sobresaltada despertó y de inmediato sintió que la cabeza se le partía en dos.
-¡¿Cómo se siente esta mañana?! –Dorotly le sonreía con inocencia
-Como si la cabeza me fuera a explotar
-¿Qué fue lo que paso ayer?
-Fuimos a pasear…
-¿A un bar? –Los ojos de Candy se abrieron de la sorpresa. –No es necesario ser un genio para darme cuenta de donde estuvieron, señorita Candy, pues su ropa olía a cigarrillo y el auto olía a cerveza, además de que me parece interesante su vestimenta
-¡No hicimos nada malo, solo fuimos a un pub universitario!
-¿Un pub? Pero ese no es lugar para una señorita…
-En realidad no son tan malos como lo hacen ver, había muchos jóvenes de la edad de Anthony y Archie y nadie sospecho que éramos chicas
-Aun así no estuvo bien lo que hicieron, recuerde que debe cuidar su buen nombre
-Te aseguro que nadie me vio Dorotly, después de todo no importa nadie me conoce
En ese momento una mucama entro a la habitación después de tocar la puerta, con un enorme ramo de rosas blancas y un sobre. –Llego esto para usted
-Muchas gracias –Inmediatamente tomo las rosas y se las llevó a la nariz, mientras tomaba la carta de Anthony, la cual al abrirla salieron inmediatamente dos píldoras.
Buenos días mí amada Candy:
Las rosas son para que recuerdes lo hermosa que eres y lo mucho que te amo, las aspirinas son para que tomes un par de estas con agua, ya sé que odias las medicinas pero con esto te garantizo que te sentirás mejor en un dos por tres.
Princesa, hoy debo volver a Londres, pero intentare verte antes de que me vaya, pero por si no lo puedo hacer, no olvides que siempre pienso en ti y que estas en mi corazón siempre porque te amo mucho Candy y que nos veremos el próximo fin de semana.
Tuyo,
Anthony
-Enseguida le traeré su desayuno
-No, tengo que ir a ver a Anthony
-Pero debería desayunar antes, señorita
-No puedo, debo alcanzarlo antes de que regrese a Londres
-De acuerdo, pediré que ensillen su caballo
-Gracias
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Candy se encontraba desmontando a su yegua en los establos de la mansión Ardley, mientras volvía a poner su anillo de compromiso en el dedo anular, mientras se dirigía hacia la puerta.
El ama de llaves le permitió ingresar a la casa, ella tomo asiento en el sofá, cuando de pronto la puerta se abrió repentinamente y sintió la sangre congelarse cuando vio quien ingresaba al salón…
-¿Qué haces tú aquí?
-Buenos días tía Elroy
-Yo no soy tu tía, niña
-Disculpe, señora Elroy –Ella miro la vestimenta de Candy con gran disgusto –Una dama no usa pantalones
-Yo…bueno….
-Tampoco visita a un hombre en su casa, ¡es una verdadera lástima que Richard haya perdido su dinero en una persona que no tiene remedio como tú, hubiera sido mejor que invirtiera en caballos de carrera, por lo menos estaría seguro de su linaje y procedencia!
Candy sintió una punzada en el corazón ante el desprecio que ella le tenía, y lo hacía notorio con sus palabras frías y crueles.
-Podrías ser hija de una ramera y…
-Mi madre no era eso…
-¿Quién sabe? Nadie sabe nada ni siquiera quien era, debió haber sido tan terrible que por esa razón Richard lo oculto.
-No tiene ningún derecho de hablarme así
-Claro que sí, estas en mi casa y porque nunca permitiré que Anthony se case con alguien que ni siquiera se sabe su origen.
-Pues no lograra impedirlo, nos amamos
-Es demasiado joven para darse cuenta de que solo estás interesada en su dinero, pero a mí no me vas a engañar.
-Por supuesto que no ¡Yo amo a Anthony!
-Dime de una buena vez, ¿Cuánto dinero quieres? ¿Cuánto deseas para alejarte de él?
-¿Cómo dice?
-Todos tenemos un precio, así que ahora dime el tuyo querida
-Está equivocada señora
-Yo conozco a las mujeres como tú, por eso ahora dime ¿Cuánto deseas?
-Yo amo a Anthony, mi amor es sincero y no está a la venta
-¡Nunca permitiré el matrimonio, una golfa como tú no será miembro jamás de mi familia!
-¡Tía Elroy!
La voz de Anthony hizo que la anciana se sobresaltara, al ver la cara de su sobrino la cual estaba llena de furia, la hizo palidecer.
-¿Cómo te atreves? No voy a permitir que le hables así a la mujer que amo –Exclamo molesto
-Pero ella no es digna de ti
-¡La amo y me voy a casar con ella!
-¡No lo permitiré!
El rubio dio un paso hacia ella, lleno de furia, Candy jamás lo había visto tan molesto, parecía que estaba a punto de gritarle, por lo que ella lo tomo suavemente del brazo para hacerlo retroceder.
-Anthony….
El la miro y se dulcifico la mirada que tenía, mientras le sonreía de lado. –Tranquila Candy –Murmuro mientas le daba un beso en la frente, lo cual hizo que se enojara más la anciana, por la consideración que su sobrino tenia hacia Candy. –Tía Elroy, te agradezco mucho que me hayas acogido cuando mi padre me envió a Londres, pero no tienes ningún derecho de prohibirme a quien no debo amar o decirme a quien debo amar, pues en el corazón no se manda, y yo he elegido a Candy, me casare con ella te guste o no.
De repente los ojos de tía Elroy parecían salirse de sus orbitas cuando vio en el dedo anular de la joven, mientras su respiración se entrecortaba. -¡Ese anillo era de Pauna! ¡¿Cómo te atreves a dárselo a esta?!
-¡Se lo he dado porque ella es mi prometida, ya acéptalo! –La anciana lo miro con furia, tal como lo hacía cuando era niño para intimidarlo pero…. –Lo lamento mucho tía, pero eso ya no funciona conmigo, porque ya no soy un niño.
-¡Jamás la aceptare!
-Qué pena porque será mi esposa, quieras o no
-Entonces hablare con tu padre….
-Hazlo pero nadie impedirá que me case con ella.
La anciana le lanzo una mirada de odio a la rubia antes de salir de la habitación, dejándolos solos.
-¿Por qué razón me desprecia tanto? Yo no tengo la culpa de no tener padres
-Candy…
-Tal vez tiene razón y no debo casarme contigo, pues no tengo linaje.
-¡No debe importarnos eso Candy! ¡Yo te amo!
-¿Seguro que soportaras el desprecio de tu familia, por mi culpa?
-¿Por qué dices eso?
-¿Por qué no creo que tus demás parientes y la sociedad me traten diferente a como lo hace ella o sí? Me van a despreciar por mi origen y no importa cuanta educación haya recibido, sigo siendo un don nadie, sin linaje…. –Comenzó a sollozar de rabia e impotencia, casi nunca la veía que le afectaran o se avergonzara de ser una recogida. Intento abrazarla, pero ella no se lo permitió – ¡No! ¡No quiero compasión y mucho menos la tuya Anthony!
-¿Compasión? ¿De qué hablas?
-¿Por eso me amas no? Solo para rescatarme de mí….
-¡Deja de decir estupideces!
-¡No necesito…..!
-¡No estoy contigo por lastima, ni para rescatarte! –La tomo de los hombros -¡Estoy contigo porque quiero y deseo estar contigo, porque simplemente la vida sin ti, sin tu amor no tiene ningún sentido para mí, pues ya no la concibo si tú no estás a mi lado!
-Pero….
-Quiero estar contigo porque te amo y porque cada lágrima que tú derramas, es una herida que se abre en mi corazón. –Ella lo miro dulcemente pues sus palabras le daban tranquilidad en su alma y corazón –Te amo y nos casaremos así todo el mundo esté en contra nuestra.
-¿Aunque….?
-Tengo el apoyo de mi padre y tú me diste tu palabra, ¿te echaras para atrás?
Sintió como poco a poco un peso se quitaba de su espalda, mientras miraba al amor de su mirada, pensando "¿Cómo decirle que no, si es lo que más deseo en el mundo? Casarme con el amor de mi vida y pasar el resto de esta con él."
-¿Candy?
-Claro que no me echare para atrás, Anthony, no importa nada ni quien se interponga, me casare contigo –Dijo sonriéndole
-No permitiré que nada nos separe
-¿por tu honor?
-Por supuesto –Dijo el mientras le besaba la punta de la nariz
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En el club hípico, se encontraba un joven quien estaba a punto de montar, aunque hacía años que no lo hacía y tal vez había perdido la destreza. Se dirigió a un caballo árabe que lo estaba esperando.
Desde un ventanal de las salitas de aquel club, se encontraba una joven que observaba atentamente a Terrence quien cruzaba el jardín, lo vio muy varonil y peligroso en su manera de andar, parecía listo a matar a cualquiera que se atravesara en su camino.
-¿Qué sucede Elisa, adónde vas?
-Voy a buscar un semental
La joven frunció el ceño confundida, pero se volvió para seguir la conversación con sus otros acompañantes. Neil Leagan vio los pasos de su hermana mientras pensaba que su hermana no era nada indecisa.
Terrence de pronto olio el perfume exótico, sabía perfectamente quien era la dueña de aquel perfume por lo que no necesitaba darse la vuelta para saberlo. Después de unos minutos ella carraspeo para hacerse notar.
-No soy un palafrenero por lo que si necesitas ayuda, busca a uno
-Se perfectamente que no lo eres –Dijo mientras se acercaba –Eres el duque de Grandchester
-A tus órdenes
-¿Acaso no me recuerdas?
-¿acaso debería recordarte?
-Bien pues entonces me presentare nuevamente soy Elisa Leagan y fuimos compañeros del colegio San Pablo
-¿San Pablo? –La escrudiño con la mirada
-Así es, han pasado algunos años desde la última vez que nos vimos
-¿Cuándo? ¿Antes o después de que tú y tu hermano se rieran de mí?
-Imaginaba que recordarías eso pero fue hace tanto….
-Ni tanto
-¿Qué te parece si me permites remediar aquellos recuerdos con la mejor presentación en la ciudad? Podemos darte una gran bienv….
-No gracias, no necesito tu ayuda –Dijo cortante –Soy el nuevo duque de Grandchester
-Si lo sé, todo Londres en realidad.
-¿Por qué no me dices que quieres para no perder más el tiempo con esta charla sin sentido?
-La pasarías muy bien con nosotros
-Dudo mucho que sea una buena compañía para una dama como tú, pues soy un bastardo ¿lo olvidaste?
-Claro que no lo eres –Tomo su mano entre las suyas –Como bien has dicho ya, eres el nuevo duque de Grandchester y cualquier mujer estaría fascinada y orgullosa de estar en tu compañía
-¿También tú?
-Claro que si
-Pues que lastima que no pensabas eso de mí hace un par de años –Se aparto
-Olvidemos el pasado, querido Terrence, éramos unos niños y los niños suelen ser crueles.
-Perversos creo que es la palabra adecuada, en particular tu hermano
-Te ofrezco disculpas en nombre de mi hermano
-Ahórratelas no me interesan sus disculpas
-¿Puedo hacer algo para que me disculpes?
Terrence solo enarco su ceja, mientras Elisa volvía acercarse a el –Podríamos pasarla muy bien tú y yo.
-No me gustan las mujeres agresivas, Elisa
-Puedo ser como tu me lo pidas
-No muchas gracias por el ofrecimiento
-Puedo hacerte sentir muy…..satisfecho
Terrence la tomo en sus brazos mientras se inclinaba en sus labios de ella, sus bocas quedaron a unos milímetros de distancia una de la otra, Elisa sintió el aliento de aquel hombre sobre su rostro
"Me va a besar" pensó feliz por haber logrado su cometido, cerrando lentamente sus ojos
Terrence la miro y una sonrisa se revelo en sus labios –He dicho que no me interesa –Dijo apartándola con rudeza que ella dio dos pasos hacia atrás, atónita por lo que había ocurrido, mientras miro como se subió en su caballo y comenzó a galopear hacia el jardín, nunca antes había sido rechazada, ni habían mostrado tanto desagrado por ella como lo hizo aquel joven…
-Serás mío, ya lo veras Terrence –Dijo mientras apretaba sus puños con fuerza –Nadie impedirá que sea la próxima duquesa de Grandchester –Sonrió amargamente mientras regresaba a la salita del club
Hola queridos lectores
muchas gracias a todos por sus hermosos reviews
he recibido una queja de un anonimo nefrety me parece que se puso asi, ahora ya no encuentro su review, indicando que como me atrevia a hacerle esto a la autora de la gran historia, bien quiero que sepa que no lo estoy haciendo por quererme robar el credito de esta maravillosa historia, me pidieron amablemente que le diera final y no le veo algo malo pues muchos se quedaron con ganass y yo se lo que es encontrar grandes historias donde las dejan abandonadas a la mitad de lo mas emocionante, por lo cual le pido que si de alguna forma se sintio ofendida, realmente no se porque, o si piensa que me la estoy robando lo cual no es verdad pues en ambos fics aclare que la idea de la gran historia no fue mia si no de mrgrandchester.
bien no por esto dejare de subirlos lo prometo siempre y cuando no congelen mi cuenta jajaaj ;D
rgranchester muchas gracias por tu review y prometo hacerrlos mas largos jejeje :D
samii muchas gracias samii espero te siga gustando y pronto se vera el gran ecuentro de terry y candy ;D
naty jijiji si es algo divertido imaginarse a Candy borracha y gritando eso jejejeje ;D y pronto ya se veran jejejeje :D
magali espero que este nuevo capitulo te agrade gracias por tu hermoso review
lucy hola querida lamento mucho que ayer ya no haya podido subir dos, pero espero lo compense hoy, lo que sucede es que el trabajo es algo estresante jjejeje pero espero te guste el cap ;D
Veronique muchas gracias por tu review ;D y pronto tendran mas encuentros antes de enterarse de que es duque y protegida jejejeje :D
Soadora muchas gracias por tu review y lamento mucho haberte dejado asi, espero te guste este nuevo cap ;D
gracias a todos ;D
saludos lindo dia
