Capítulo 11: Arreglarse con el pasado

Suzaku P.O.V.

Tomó más de un par de horas convencer a Nunnally de que dejara este nuevo asunto en nuestras manos. Porque tenía miedo. De que algo pudiera pasarle a Lelouch –por fortuna no sabía lo que ya había pasado- si no, se negaría rotundamente y quizás hasta lo declararía una ley. No es que piense que eso lo detendría a él. Pero entre menos la preocupáramos mejor. Cornelia y Euphy habían guardado eso en secreto también.

Aún así teníamos otro problema actualmente.

-Suzaku-san…¿Por favor?-

Me rehusaba. Trataba de escaparme al costo que fuera pero Nunnally estaba utilizando las tácticas que Lelouch nunca utilizaría. Esos ojos te hacían decir que sí a lo que sea. Nunnally definitivamente no necesitaba de un geass para hacerse obedecer al mirarla al rostro.

-Es inapropiado, Nunnally. Debería volver a mi habitación y…-

-Suzaku-san, ¡Por favor!- y ahí estaban esos ojos.

Podía escuchar a Lelouch riendo no muy disimuladamente a lado de ella, pero él también había quedado atrapado en la petición de su hermana. Además, por parte de Euphy y Cornelia, ellas habían aceptado con solo decirlo una vez. El único que seguía oponiendo una tonta resistencia era yo.

-Suzaku, no tiene caso- me recomendó Lelouch con una mirada de acepta ya.

-¡Quiero cenar con todos!- celebró Nunnally con gran esperanza, levantándose de su lugar.

No estaba acostumbrado a eso.

Por la mirada de Lelouch cuando ella se puso de pié, él tampoco parecía tener un buen tiempo acoplándose a la idea. Estábamos más que felices y deleitados, claro. Pero nos habíamos resignado a siempre cuidarla por sus discapacidades.

Ahora no podríamos hacer mucho para ello.

Suspiré derrotado y me deshice de la capa y los guantes. Me senté a lado de Euphy y esperamos la cena por unos minutos en un incómodo silencio. Nos mirábamos y aunque todavía teníamos preguntas para nosotros mismos, no encontrábamos la manera de comenzar. Eran temas complicados y largos, además de que si íbamos a comer todos juntos, no sería una muy buena idea.

-¿Onii-sama, tú fuiste el responsable del regreso de Euphy Onee-sama?-

La pregunta nos tomó por sorpresa a todos. Lelouch se quedó en silencio por unos segundos al sentir todas nuestras miradas en él. En especial la de Cornelia. ¿Acaso no le había dicho eso?

-Podría… verse de esa manera- admitió finalmente.

Cornelia estaba comenzando a transformarse en otra persona cada vez que un punto importante en su vida comenzaba a perdonarse. La mayoría con respecto a Lelouch. Pero finalmente sucesos que la habían marcado con tanto odio y rabia.

-Respecto a eso, Lelouch…- me gané la mirada expectante de los Britannia. –Creo que no solo fueron Euphy y mi padre-

Pero antes de que él pudiera reaccionar bien a eso, vinieron las expresiones de sorpresa de los demás.

-¡¿El anterior primer ministro de Japón?-

-¿Tu padre, Suzaku?-

-¿Más?-

No diferencié la voz de cada una al momento en que hablaron pero sí escuché cada cosa que dijeron. Aún así no me digné a constar por el momento sus dudas por la realización que caía en el rostro de Lelouch.

-Más… personas- musitó.

Yo no tenía más información que esa y le había pedido a Todou-san que utilizaran la base de la Orden de los Caballeros Negros como centro de registro de estas posibles anomalías al sistema. ¿Por qué anomalías? Se supone que muchas personas estaban muertas, y de comprobar quiénes no lo estaban, necesitaban la creación de nueva cuenta de sus documentos, así como el apoyo para encontrar a sus familias.

Había cambiado tanto en tan poco tiempo.

Ese tema también había sido tratado en la reunión de esta tarde. Al parecer todavía no se tenía una lista de quiénes eran las personas que habían vuelto, y en qué cantidad, pero me tendrían un borrador en unas horas más. No me atrevía a hacerme presente en ese lugar.

Podía haber víctimas de FLEIJA, de múltiples batallas o el geass.

Sería como caminar entre personas que por mi culpa en parte, habían muerto.

-¿Todo esto tiene que ver con el geass?- preguntó Cornelia.

Últimamente cualquier irregularidad en nuestro mundo era atribuida a eso. Porque el geass no entraba dentro de la categoría de algo natural y nos lo había demostrado en varias ocasiones.

-Pero… eso es bueno ¿No?- interrumpió Euphy nuestro silencio con una sonrisa efusiva –Quien sea que haya regresado, no importa la cantidad, podrán vivir en esta nueva era de paz-

Paz… mientras nos deshagamos de One.

-Al menos yo estoy feliz de estar aquí- concluyó.

La miré con simpatía. Euphy siempre encontraba un lado positivo a todo, incluso a este tipo de situaciones tensas. Y Nunnally la apoyaba, ambas tenían grandes sonrisas que pronto nos contagiaron a los demás. Al menos en el exterior. Lelouch sabía muy bien cómo fingir frente a los demás que no le molestaba la poca información que tenía de la situación.

Por fortuna Sayoko-san entró empujando un carrito de servicio repleto de comida.

Por instinto casi había saltado por la máscara causando una leve risa de Euphy.

Lo que debía importarnos a todos era el ahora. Lo que estábamos viviendo, y no desperdiciar estos buenos momentos con nuestras mentes en algo que no valía la pena o no requerían de nuestra atención por el momento.

Solo una cena, con amigos y familia.

Con comentarios normales y miradas cálidas. Un perfecto cuadro…

Hasta que un celular sonó.

Mi mirada por costumbre voló hacia Lelouch, pero él realmente se veía inocente esta vez, sorprendido al igual que nosotros. Entonces miré de reojo a la princesa Cornelia y ella tampoco parecía ser la dueña de dicho aparato. Euphy nos miraba a todos de una manera risueña seguro por nuestras expresiones.

-¿Moshi moshi?-

Abrí plenamente ambos ojos al ver a Nunnally contestar el pequeño aparato con una sonrisa avergonzada. Lelouch incluso enarcó una ceja incrédulo.

¿Dónde estaba su hermanita?

-¡Ah, Milly-san!- sentí mi mirada suavizarse al mismo tiempo que la de Lelouch al escuchar de quién se trataba –Si, si… todo está bien, estoy bien-

Pero no podía evitar preguntarme cómo la ex-Presidenta tenía ese número. Y qué tan seguido hablaba con Nunnally sin que ella me hubiera dicho.

-¿Algo importante?- preguntó Nunnally con entusiasmo -¿Mañana?- alejó el celular de su oído por un momento y tapó la bocina.

-Onii-sama, Suzaku-san, ¿Puedo reunirme con la presidenta mañana?- nos preguntó con grandes esperanzas. Ni siquiera sabíamos dónde, o por qué, para valorar la situación y saber si valía la pena arriesgarse.

Necesitábamos de seguridad, un disfraz, posiblemente un Knightmare o mejor arreglar una visita de Milly hacia acá. Conllevaba mucho riesgo el…

-Claro- contestó Lelouch despreocupadamente agitando una mano como restándole importancia. La mirada de Nunnally se iluminó notablemente.

-¡Hai, Milly-san! ¿En la Academia Ashford?-

Ella continuó hablando mientras yo quería perforar a Lelouch con una simple mirada. ¡¿En qué parte del camino cambiamos de roles?

Al principio pensé en responderle a Nunnally que sí. Porque era importante seguir manteniendo relaciones con viejos conocidos, más en estos momentos. Pero luego pensé en su rol como la emperatriz de Britannia y todo lo que estaba pasando con las amenazas de One y sus ataques poco predecibles. Incluso comencé a pensar inmediatamente las posibilidades para que el encuentro quizás se llevase a cabo. Empecé a pensar responsablemente, como Zero. Midiendo cada una de las consecuencias de mis posibles actos.

En cambio Lelouch había respondido con total libertad lo que yo había pensado. Tal y como lo hubiera hecho yo.

¿Cuándo me había convertido en responsable y Lelouch en el alma libre?

Me frustraba pensar que realmente estaba cambiando. Pero alcancé a ver la sonrisa de satisfacción de Lelouch dirigida a mi expresión. ¿Estaba jugando conmigo de nuevo? Entonces rió libremente. Nunnally terminaba su llamada.

No más…

En un movimiento rápido y certero, el postre de betún voló hacia Lelouch. Yo no tuve tan buena puntería, pero él no lo notó hasta que era demasiado tarde. Aterrizó frente a él y al estrellarse explotó en varias partes, ripeando toda su camisa y rostro con pequeñas cantidades de betún. Parpadeó confundido durante los mismos segundos que todos guardaron silencio.

Incluso yo apenas me daba cuenta de mis actos.

Nunnally y Euphy estallaron en una muy agradable risa. Seguidas al poco tiempo por Cornelia quien no sabía si felicitarme o seguirse riendo, mirando varias veces entre ambos a punto de decir algo.

Me encontré riendo poco tiempo después pero el único que no parecía del todo contento con la situación era Lelouch. Limpiándose el rostro con una servilleta.

La venganza era dulce…

¿Qué es eso que se acerca? ¿Una naranja?

THUMP.

-¡Onii-sama, lo mataste!-

-No tengo tanta suerte-


Lelouch P.O.V.

Ahora que Nunnally sabía que yo estaba vivo, las cosas cambiaban un poco. No podía hacer planes tan arriesgados que la pudieran preocupar. Y tendría que cubrir mejor mis acciones ya que ella no estaba tan desconectada del mundo a su alrededor como antes. Debería estar feliz por eso. Pero siento que eso me obligaría a mentirle con más frecuencia de la que hubiera necesitado antes.

Después de prometerle volver mañana temprano para llevarla con Milly, podía regresar a lo que creí era mi habitación. Hasta que recordé algo… era la habitación de Suzaku. Incluso C.C. quien había elegido el momento para volverse a aparecer, rió ante la realización que cayó en ambos.

-Dormiré en el sofá- argumentó Suzaku de inmediato. Ambos sabíamos que era peligroso siquiera pensar la posibilidad de dormir con C.C., incluso más cuando se encontraba tan peligrosamente enojada por motivos que yo no acababa de comprender.

-Eso es tonto, Suzaku, esta es habitación. Yo dormiré en el sofá- ambos nos miramos por unos segundos antes de que él comenzara a correr en dirección al sofá y se dejara caer en el con una gran sonrisa, dando por ganado el encuentro.

¿Contra mí?

Fui hacia la cama por una almohada y una sábana, para hacer algo así como un lugar dónde dormir en el suelo. Suzaku se golpeó con frustración la frente.

-¡Lelouch, eso no es justo!-

-La vida nunca es justa, Suzaku. Buenas noches- daba por terminada la conversación. Pero entre la oscuridad de la noche que inundaba la habitación, escuche el rechinido del sofá cuando Suzaku se levantó.

Luego sus pisadas de un lado a otro de la habitación y por último sentí que alguien estaba en el suelo a mi lado.

-¿Estás consciente de que esto es estúpido?- pregunté.

El continuó acomodándose lo mejor posible y casi podía escuchar su sonrisa al responderme.

-Y tampoco es saludable, ¿Pero cuándo nos ha importado hacer las cosas bien?-

Tenía razón. Pero en lugar de poder dormir, me encontré mirando hacia el techo primero por minutos, y luego me convencí de que habían pasado horas. Realmente no podía ver y no era para nada entretenido, pero mi mente se negaba a dejar de funcionar respecto a todo lo que estaba pasando.

Euphy estaba de regreso.

El padre de Suzaku estaba de regreso.

One y sus amenazas, sin contar las pistas que tengo de su procedencia.

Nunnally.

Las miles de persona que incluso en este momento se siguen registrando en esta base.

Zero…

-¿No puedes dormir?- no estaba tan sorprendido de que él también estuviera despierto. Si estuviera dormido entonces la habitación no estaría tan silenciosa.

-Piensas demasiado, Lelouch- me dijo, escuché cuando se giró sobre su costado y yo hice lo mismo. Con la poca luz que entraba por la ventana descubierta alcanzábamos a distinguir el rostro del otro. -¿Por qué no solo tratas de olvidarlo?-

-¿Olvidar?- cuestioné incrédulamente –Suzaku, la última vez que olvidé… mi vida fue miserable-

Pude ver cómo su rostro se iluminó en entendimiento recordando aquella vez, al mismo tiempo lo invadió la culpa.

-No te estoy culpando, Suzaku- suspiré derrotado –Solo digo que esa no es una opción para mí. Malo o bueno, no quiero olvidar nada-

-Porque es nuestro pasado lo que nos ha formado ¿Cierto?- había seriedad en su voz. Quizás estaba pensando lo mismo que yo.

-Aa-

Ambos pensábamos en lo mismo, y yo comenzaba a darme cuenta de una nueva fobia que se había implantado en mí. Olvidar.

Maldito Suzaku que mete esas ideas en mi cabeza.


La mañana siguiente fue más rápida de lo que imaginé. Yo no estaba completamente vestido cuando Nunnally ya estaba fuera de la habitación demandando que me apurara puesto que no quería irse tarde. Además de que era una perfecta hora para pasar desapercibidos. Admiraba la manera en que ella pensaba y tenía control de su alrededor, como siempre quise que lo tuviera.

Aunque no sé si estoy dispuesto a aceptar la voluntad de Nunnally al cien por ciento. Siempre la protegería como mi hermana que es. Desgraciadamente ahora comienzo a ver el problema que Cornelia tenía, tiene con Euphy. Sería buen tiempo de ir pidiendo unos cuantos consejos.

Aún así…

-¿Euphy, Cornelia te dejó ir?- pregunté una vez que estábamos listos para partir y ella apareció de la nada vestida con ropa casual. Un pantalón, su cabello recogido bajo una peluca castaña y unas gafas. Se miraba diferente. Sin mencionar que nadie la reconocería porque no se supone que estuviera viva.

Ella asintió a mi interrogante con una sonrisa.

-¿Te expresó literalmente que sí podías venir?- continué. Pensó esta vez por unos segundos antes de contestar. Finalmente volvió a asentir. –¿Te dijo: "Euphy, puedes acompañar a Lelouch y a Nunnally mañana por la mañana"?-

Tenía que asegurarme.

Esta vez no respondió y suspiré para gracia de ella y Nunnally. En eso, mi celular sonó desde dentro de mi bolsillo. Al tomarlo, aunque desconocía el número, sabía al instante quién era.

-Lelouch ¿Está Euphy contigo?-

-Hai- escuché un suspiro resignado de parte de Cornelia. Entonces me tocaba resignarme a mí también.

-¿Ya se fueron?- preguntó.

-No- hubo unos momentos de silencio donde yo sabía que estaba considerando dejar a Euphy seguir con esto.

-¿La cuidarás?-

Pero no esperaba que cediera tan rápido y menos aún que me preguntara eso, cuando la última vez… no debía pensar en eso.

-Como a Nunnally- contesté. Pude escuchar la sonrisa de Cornelia mientras me respondía.

-Si algo malo sucede… cualquier cosa, no dudes en llamarme ¿Entendido?-

-Yes, your Highness- respondí seriamente con una leve sonrisa.

Entonces Euphy y Nunnally se abrazaron la una a la otra, sabiendo desde el principio con quién estaba hablando. Colgué sin más contratiempos y las miré a ambas. No dejaría que nada malo les pasara, así me fuera la vida en ello.

No esta vez.


Salimos por el mismo pasaje que Zero utiliza para desaparecer cuando quiere algo de aire fresco. Suzaku había insistido de manera demasiado persistente en acompañarnos, incluso Jeremiah pero quería algo de privacidad para este asunto. Además de que debía de haber un Zero en la base, no los dos en la calle en una salida social. Estaríamos bien.

Japón no era igual a antes. Y el único problema que podríamos tener estoy seguro de que no se presentaría al menos en unos días. Lo sabía.

Además, nadie sospecharía de tres personas caminando tranquilamente por la ciudad -habíamos decidido no tomar ningún medio de transporte- con mis manos entrelazadas con las de ellas previniendo que se separaran. ¿Detrás de quién me iría? Mi único consuelo a ser jalado en todas direcciones por un par de jóvenes llenas de energía y con enormes sonrisas, era que parecían estarla pasando bien.

Se divertían con solo caminar y no había visto en el rostro de ambas tanta felicidad tan pura en tanto tiempo. Aún cuando comenzaran a correr de la nada y me jalaran con ellas.

Llegar a la Academia Ashford, había sido un viaje placentero. Atravesar sus puertas dentro de la propiedad, una ola de nostalgia.

Llegar a la Casa club donde se habían acordado ver para mayor seguridad, demasiados recuerdos.

El primer lugar que Nunnally y yo pudimos llamar casa en casi toda la extensión de la palabra. Porque si bien no era un lugar el cual nosotros habíamos elegido, estábamos juntos. Estábamos seguros. Y que a pesar de FLEIJA, todo había vuelto a su antiguo lugar como si en realidad no hubiera pasado.

Perfecto.

Cuando entramos, todo parecía tener una leve capa de polvo. Nunnally se soltó de mi mano y comenzó a recorrer el lugar por primera vez con sus pies y mirando todo a detalle. Pasando sus manos por algunos muebles y paredes que sin duda le eran familiares. Recordando.

-¿Nanna-chan?-

Escuché desde el segundo piso.

-¡Milly-san!-

La presidenta había asomado su cabeza por la baranda y cuando divisó a Nunnally no perdió tiempo en bajar y envolverla en un gran abrazo. Sin duda no tan sorprendida de verla sobre sus pies de nuevo. Ella se había encargado después de todo de incitarla a recuperar esa parte de su vida. Por lo cual estaba muy agradecido.

Apreté la mano de Euphy para nuestra señal de entrada, me miró con una sonrisa.

-Nanna-chan, tengo una gran sorpresa para ti- cantó Milly con grandes ojos emocionados mientras la tomaba de una mano y hacía el intento de jalarla hacia las escaleras para conducirla a donde sea que la quisiera llevar.

Pero Nunnally se detuvo con una sonrisa igual de misteriosa. La presidenta no nos había notado aún.

-Milly-san, yo también traje una sorpresa conmigo- le informó.

Eso no se lo esperaba. Y la sonrisa se borró de su rostro antes de que se convirtiera en una más grande.

-¡No creo que supere a mi sorpresa!- retó. Poniendo ambas manos en las caderas. Nunnally solo rió mientras señalaba con su mano levemente en nuestra dirección todavía en la entrada de la casa club. Milly al mismo tiempo hizo una seña hacia la escalera.

Cuando la presidenta se giró en nuestra dirección, su sonrisa feliz se convirtió en una tensa línea, que poco a poco se transformó en sospecha y un entrecejo fruncido.

Se puso una mano en la barbilla mientras se acercó y mientras más cerca, más llegaba a la conclusión acertada pues sus ojos comenzaban a agrandarse con un brillo que no sabía cómo describir.

Tomé eso como señal para quitarme la gorra y las gafas oscuras. Ella sostuvo su aliento en su pecho.

Euphy también hizo lo mismo. Y miraba de uno a otro como si fuera un partido de tenis, hasta que su mente terminó de registrarlo.

-¡LELOUCH!- gritó y se lanzó sobre mí como un feroz animal contra su indefensa presa. Habiendo corrido y caminado tanto con Euphy y Nunnally no tenía la energía suficiente para esquivar ese golpe y Milly se dejó caer en mí con toda su fuerza, al mismo tiempo que me abrazaba.

Terminamos en el suelo con ella llorando en mi hombro. ¿La presidenta llorando? No podía entenderla muy bien, pero supongo que lo merecía.

-¡Tú, estúpido Vicepresidente mío! ¡La próxima vez que juegues al dictador avísanos lo que realmente querías hacer! ¡Estúpido, estúpido!- lloraba y reía, no sabía si tomarla realmente en serio. -¡Tú y Suzaku son unos estúpidos!-

Nunca la había escuchado maldecir. No tanto en un solo día. Pero podía pasarlo por alto.

-No estábamos jugando, presidenta- intenté, pero ella solo continuó llorando en mi hombro. ¿Tanto daño les había causado?

Finalmente nos paramos y ella se limpiaba sus lágrimas, algo ruborizada por su actuación. Lágrimas que no se detenían.

-¿Quién iba a pensar que serían tantas cosas en solo 24 horas?- musitó entre sollozos felices. ¿A qué cosas se refería?

Entonces me giré a ver a Nunnally, había estado callada durante todo este tiempo. Pero…

Pero.

No calificaba lo que estaba viendo como cierto, y había visto cosas increíbles ya.

Por qué. De todas las personas, de todo lo que podía pasarme hoy. De todas las probabilidades de que esto pasara, y que mi mente lograra tener algo de paz, por qué, por qué me atormentaba con esto.

-¿Lulu?-

Avanzó hacia mí.

Me vi en la necesidad de retroceder a medida que se acercaba más.

No podía. Simplemente no podía acercarse a mí porque resultaría lastimada como siempre que se había tratado de acercar. Ella no podía estar junto a mí, ¡No era seguro! No quería que…

-¡Lulu!- cruzó determinante el espacio que nos separaba y ambos brazos volaron alrededor de mí. Negándose a soltarme cuando luché por apartarla. –Lulu, no… - deshizo el abrazo y tomó mi rostro con ambas manos.

Unas manos que yo recordaba frías y sin vidas.

-No me apartes- y comenzó a llorar.

Yo, la persona que había asesinado a su padre indirectamente. Que la había llevado al borde de seguirme dentro de un campo de batalla, descubrir que yo era la persona que tanto odiaba y que aún así le había disparado a alguien más para protegerme. Siendo usada y atormentada por Mao, encargándome de borrar sus recuerdos con la esperanza de que eso la mantuviera alejada. Y volvió a descubrir la verdad. Insistió en seguirse acercando, hasta que por segunda vez su mente fue controlada. Y continuó acercándose. Cuando su mente volvió al punto de inicio, cuando lo sabía todo, insistió en acercarse. Para ayudarme.

Murió.

-Shirley…-

No del todo.


Suzaku P.O.V.

¿Por qué tenía que hacer esto? Lidiar con científicos que nos preparaban militarmente para una amenaza. Lelouch era quien sabía de eso y tenía que estar informado de cómo estaban compuestos los Knightmare a nuestro favor, no yo. Yo solo debía pilotear el Lancelot. Porque definitivamente este no era mi fuerte, ni siquiera comprendía lo que hacía aquí del todo, y lo que ellos hacían.

-Mm, ¿Lloyd-san?-

-¿Hm?-

-¿Qué hace?-

-Supervisando la primera prueba del Ghost- respondió.

Podía verlo. O… quizás no podía verlo.

-¿Lloyd-san?-

-¿Nani, Zero-kun?-

-¿Entonces que hace jugando Pac-man en la computadora? ¡¿Y por qué hay tres Guren SEITEN en el hangar?-

Lloyd Asplund levantó su vista de la pantalla para mirarme con total aburrimiento. Mirándome, luego a los Guren y mirándome otra vez. Una ceja saltando de su lugar con enojo.

-¡Es-ta-mos pro-ban-do el Ghost!- me gritó sulfurado.

Rakshata-san de su lado comenzó a reír, quitándose por un momento la pipa de la boca.

-Lo que el Conde Pudín quiere decir, Zero, es… esto- con la pipa oprimió algún botón en su computadora y vi como dos Guren desaparecieron en un instante. De los tres, quedó solo el que había estado en el medio.

Me acerqué rápidamente a ver dónde estaban los otros Guren o revisar por qué habían desaparecido. No comprendía nada y me encontré tocando el único Guren que quedaba, asegurándome de que fuese real.

-Lo que ambos quieren decir, Suzaku-kun. Es que estamos probando el nuevo programa que le instalamos al Guren SEITEN- me señaló Cecile-san acercándose amablemente a explicarme –Instalamos estos esta mañana- señaló un par de esferas de cristal un poco cerca de los pies del Guren y otra que había sobre su cabeza. Casi invisibles a la vista. –Lo que hace… esto-

Tenía un control en su mano que presionó y de la nada volvieron a aparecer dos Guren a los flancos del que ya estaba.

Increíble.

-¿Es… una proyección?- me atreví a preguntar. Comenzaba a concebir ideas de lo que podríamos hacer con eso.

Una gran trampa.

Como un fantasma.

-¡Fue idea mía!- gritó Lloyd-san desde su lugar con ambos pies arriba del escritorio. Antes de que Rakshata le tirara con un pesado libro que tenía cerca.

Empezaron su pleito rutinario. Cecile-san me sonrió avergonzadamente mientras me continuó explicando el Ghost.

-No solo proyecta el Knightmare original. Sino que también puede hacer esto- con otros botones, logró que en lugar de un Guren a la izquierda, apareciera un Lancelot Albion y a la derecha el Shinkiro.

-¡Impresionante, Cecile-san!- felicité. Ya que los otros dos no me escucharían.

Ella tomó el cumplido al sonrojarse levemente y desapareciendo los Ghost de los flancos.

-Guardé lo mejor para el final- me advirtió. De la nada, el Guren desapareció.

Había un lugar vacío frente a nosotros y no pude evitar acercarme más poniendo ambas manos hacia el frente. Efectivamente, toqué algo de metal. Pero no se veía para nada. Ni un detalle, nada.

-Es el sistema CAMALEON

El Guren volvió a aparecer, se volvió oscuro, cambió de color, por un momento era el Lancelot, brilló y volvió a su estado normal.

Wow

-¡Gran idea!- celebré.

Entonces Lloyd-san y Rakshata-san habían dejado de pelear y los tres miraban a su más reciente creación conjunta con grandes ojos de orgullo y seguridad.

-Pronto lo instalaremos al Lancelot y Shinkiro. Solo estábamos probándolo- insistió el científico con una sonrisa de orgullo personal.

Esto solo era el comienzo.

-¿Y qué sigue?- pregunté todavía entusiasmado. Sabía que esto no era nada en comparación con lo que podrían hacer en unos días más.

Pero la manera en que los tres se miraron, no me gustó tanto. Incluso Cecile-san no parecía tener respuesta a mi pregunta.

-Comenzaremos a trabajar en proyectos separados, Zero- informó Rakshata –Esto era lo único que requería de nuestra completa atención-

¿Realmente no se podían ver durante tanto tiempo seguido, o solo era ambición y seguridad individual?

Que sea la última, que sea la última.

-Yo trabajaré en algo con Nina cuando llegue, así que si me disculpan…- era la salida de Lloyd-san. ¿Nina?

-Y yo trabajaré en mi Shinkiro y Guren- argumentó Rakshata tomando una ruta completamente contraria al primer científico.

Cecile-san solo suspiró y se acercó de nuevo al escritorio, con lo que yo podía calificar como otro de sus grandes proyectos secretos.

Significaba que tendríamos más opciones, ¿Cierto?

¿Cierto?


Le dije a Lelouch que me hiciera saber mediante una llamada o un mensaje que habían llegado con la presidenta sin contratiempos. Ya era hora y media y no tenía señales de los tres. Los tres tenían un celular. Así que no sé si esto era un tipo de complot de los Britannia excluyendo a Cornelia –que se encontraba paseando a mi lado por el mismo motivo- o qué más podía haber pasado.

En serio, no podía ser más simple.

Para poder hablar tranquilo tuve que ir hasta mi habitación, quitarme la máscara y respirar para no decir nada inapropiado. A quien llamaría por su puesto era a Lelouch.

-¿Hai?- solté una respiración que no sabía que contenía cuando contestó.

-¿Dónde están Lelouch? ¿Todo está bien? ¿Por qué no me llamaron como acordamos?-

Sé que habían sido demasiadas preguntas en una sola oración, pero debía sufrir las consecuencias de sus actos. Lo que no esperaba era que tardara tanto en responder.

-Si… estamos en la academia Ashford y… si, todo está bien… olvidé por completo informarte, lo siento-

Había más de una cosa que no me cuadraba en esa contestación. Algo no estaba bien entonces.

Podía escuchar la voz de Lelouch algo perturbada, además de que dudó mucho en lo que estaba contestando como si estuviera distraído. No estaba mintiendo. Pero no prestaba la suficiente atención a sus palabras. ¿Y disculparse conmigo? ¡¿Desde cuándo?

Me preocupé, algo no debería de haber salido como esperaba.

-¿Estás seguro de que todo está bien? No se escucha como si todo estuviera bien-

Cornelia al escucharme se preparó para salir por la puerta y tomar camino hacia la Academia, por una rápida seña apenas la detuve, pidiéndole al menos unos segundos.

-No tienes de qué preocuparte, Suzaku. Estoy seguro de que incluso puedes escuchar a la presidenta-

-¡Ustedes dos son unos estúpidos! ¿Lo sabían? ¡Engañarme a mí! ¡A mí!-

La podía escuchar perfectamente, entonces ¿Qué era lo que andaba mal?

-Pásale el celular a Euphy- ordené.

-No soy un niño de cinco años, Suzaku-

-Lelouch, hazlo- insistí. Y esperé por un par de segundos.

Increíblemente lo hizo.

-¿Moshi, Moshi, Suzaku?-

-¿Euphy, podríamos decirme si todo está bien?-

Escuché las voces del fondo hacerse más lejanas, dando por hecho de que Euphy se había movido a un lugar fuera de la audición de los demás. ¿Qué demonios era?

-Ya, todo está bien. Pero… Suzaku ¿Conoces a una chica pelirroja que iba en esta Academia?-

¿Pelirroja?

-Desde que apareció, Lelouch ha estado actuando extraño… creo que ella también estaba muerta, creo que su nombre es Shirley Fenette-

¡¿Shirley?

¡Eso podía explicarlo!

-Voy para allá, pero no se lo digas a Lelouch- comenté finalmente antes de cortar abruptamente la llamada.

Yo también tenía unas cosas que arreglar con… Shirley.


n.n Ohayou! Mina-san! Lo sé... lo séeee *_* "Shirley"! Aww, por más que se le pueda odiar, su muerte en el anime fue taaaan triste :'( hacer a Lelouch llorar no es algo que logre cualquiera! T_T Pero vaya...

¡El próximo capítulo promete muchos descubrimientos! Estén atentos mis lectores masoquistas queridos!

¿Quién más se les ocurre que pueda estar vivo?

anyViBritannia

p.d. (¿Recuerdan lo de 12 cupones/reviews para la sorpresa? n.n en el próximo capi se contarán los ganadores!)

p.d.2 !Actualicé Code Geass: Nippon Rebelion n.n ! Para los ojos curiosos que quieren más Code Geass y no tienen nada mejor que hacer? n.n See you