FELIZ ROISA ANIVERSARIO!
Lo siento, quise subirlo ayer pero no pude! Muchas gracias por seguir leyéndome los que lo hagáis xD kafg, laura y ! que yo sepa jeje, espero que disfrutéis del capi! :)
CAPÍTULO 11
Las cosas le iban bien, por una vez todo era de color rosa, nunca mejor dicho. Toda su felicidad se debía a su flamante pelirroja Rose Solano. ¿De verdad existía la mujer perfecta y para colmo estaba interesada en una histérica borracha? La respuesta era sí.
Quizás Luisa debería empezar a creerse que era buena en la cama, y por eso tenía éxito con las mujeres. Apenas eran las ocho de la mañana y llevaba durmiendo cuatro horas escasas. Pero no podía pegar ojo, no cuando giraba su mentón a la derecha y se encontraba el rostro más perfecto que había visto jamás sonriéndole en sueños. Después de todas estas semanas por fin había dormido juntas. Ninguna había tenido que irse de la cama a mitad de la noche, estaban en la casa de Rose, nadie podía interrumpirles porque nadie sabía que vivía ahí. Luisa tenía un par de mensajes de buenas noches de su novia, y unos mil mensajes preguntando dónde estaba de forma histérica de también su novia, y hasta de su padre, lo cual no comprendía pero le daba igual. Se negaba a contestarle mientras se encontraba en la cama con otra mujer. Luisa podía ser muchas cosas, pero no tenía un mal corazón, y no quería jugar con la rubia, simplemente uno no elige de quien se enamora.
Con cautela y como si se tratase de una brisa de aire, una fría mano, como si de un escalofrío se tratase, se deslizó por la espalda de Luisa buscando dónde agarrarse. Rose no era de compartir su cama con nadie. Por no decir que nunca había dormido con ninguna mujer, a todas las dejaba plantadas después de una larga y satisfactoria sesión de sexo. El primer contacto con la cálida piel de Luisa le aterrorizó, no era buena señal que estuviese amaneciendo y hubiese aún una dama entre sus sábanas. Por otro lado, esa piel ardiente que desprendía fuego por sus poros sólo podía tratarse de cierta morena a la cual debería llamar hijastra. Luisa reaccionó al contacto de Rose contrayéndose, estaba despierta, esperando que de alguna manera Rose abriese los ojos y la devorase con la mirada. Sin embargo eso no pasó. Rose no podía permitir que sus sentimientos aflorasen tan rápido, e interfiriesen en su misión. Con rudeza apartó su mano y se dio media vuelta intentando dormir olvidándose de que no estaba sola en la cama.
En otra zona de la ciudad, no muy lejos de allí un padre orgulloso de su hija, se retocaba la corbata y cogía una caja redonda envuelta en papel de plata, que contenía unos bombones, los favoritos de su pequeña. Emilio era un hombre ocupado y pocas veces había desayunado con sus hijos en todos esos años. Por hoy iba a hacer una excepción, su hija se había ganado su confianza después de todas sus malas acciones, causa del alcohol y los vicios. Emilio sonrió ante el espejo antes de salir de su suite y se dirigió a la habitación de Luisa. Era temprano para su hija, pero la ocasión lo requería. Iba a casarse con la mujer más bella del planeta y necesitaba una madrina que lo acompañase al altar. Ese honor le correspondía a su hija, que a juzgar por su amistad con Rose, no tendría ninguna objeción. Emilio tocó a la puerta un par de veces sin esperar contestación, ya sabía que Luisa era de dormir doce horas seguidas, como mínimo, ya podía caerse el mundo a pedazos que nada le despertaba. Lo que ocurría es que Emilio, previsor, ya había hablado a Alison pidiéndole que hoy no durmiesen juntas para ir a despertarle él a la mañana siguiente. Por tanto, Luisa estaba sola en su habitación, podía entrar previo aviso sin encontrarse una escena desagradable para cualquier padre.
Como dueño del hotel tenía una llave maestra que abría todas y cada una de las puertas de su hotel. Pero para su sorpresa la cama estaba sin hacer, y Luisa no hacía su cama, por tanto estaba hecha por las empleadas del hotel del día anterior. Preocupado de que su hija hubiese caído en alguna de sus malas costumbres del pasado, llamó desesperadamente a su móvil, sin contestación alguna. También llamó a la novia de su hija, quizás ésta se había presentado a última hora en casa de Alison y la rubia no pudo decir que no. Pero aunque le hubiese gustado que esa fuese la razón para encontrarse la cama vacía no lo era. Luisa había vuelto a beber, lo sabía.
-Ummmmm ¿a que huele? – despertándose media hora después de descubrir que no estaba sola en la cama, víctima de su delicado olfato. Rose volvió a extender la mano para chocarse con la espalda de Luisa, pero no tuvo éxito. Estaba sóla en la cama. Pero no en su apartamento. La pelirroja se incorporó de la cama, y tapo su desnudez con una bata de seda color burdeos, y se dirigió a su cocina.
-Buenos días dormilona – pronunció la morena sin darse la vuelta de los fogones para ver quien entraba. Estaba claro que era Rose.
-¿Qué estás haciendo si puede saberse? – mirando expectante a la mesa que había preparado Luisa, con café, zumo, y huevos revueltos.
-Ya casi está, dame dos minutos – sacando del fuego el baicon y echándolo en los platos – Ahora sí que está todo listo, siéntese señorita – depositando un suave beso en los labios de Rose y sentándose en su sitio – No me mires así, querías tu regalo por nuestro mes aniversario y aquí lo tienes; un desayuno VIP.
-¿VIP? – admiraba el esfuerzo de Luisa por hacer el desayuno, pero no es que hubiese hecho nada del otro mundo, más que freír un montón de calorías, aun así se sentó y sonrió a la morena.
-Sé lo que estás pensando – dando un sorbo a su zumo de naranja recién exprimido – No vas a entrar en el vestido de novia después de una semana durmiendo conmigo. Pero no te preocupes tengo un truco infalible para bajar kilos.
-¿Ah si? – preguntó Rose de manera sensual, jugueteando con el tenedor en su boca, al mismo tiempo que clavaba sus pupilas en las de Luisa.
-Sí. Y no te va a gustar, te va a fascinar – echando hacia atrás la silla, como si de un terremoto se tratase, sin dar tiempo a Rose a reaccionar, y provocando que la silla se volcase, consiguiendo ese efecto sorpresa y miedo que los ojos de Rose desprendían, envueltos en un deseo incontrolable. Sin dar tiempo a Rose a replicar, tiró su silla hacia atrás, obligándole a levantarse, y le arrastró en dirección a la encimera, forzando a la pelirroja a sentarse en ella – Has sido una chica muy mala, no has acabado tu desayuno, y voy a cobrármelo muy muy caro – Entrelazando su dedo índice con el nudo que separaba su cuerpo desnudo del mundo real.
-¡Espera! – poniendo su mano temblorosa por la agitación encima de la de Luisa, que intentaba deshacerse de su bata - ¿Oyes eso? – agudizando el oído, si no oía mal era su teléfono fijo, y nadie llamaba a ese teléfono al no ser que fuese una emergencia.
-No es más que el teléfono, ya volverán a llamarte – atrapando la mano que le impedía deshacer el nudo con su boca.
-No Luisa, no lo entiendes – apartando a Luisa con un leve empujón y saltando de la encimera – Nadie me llama a este teléfono, sino es una emergencia – cambiando su semblante al de una persona fría, y distante que por un momento provocó cierto miedo en el interior de Luisa. Simplemente estaba sonando el teléfono, la morena no entendía el drama.
-¿Quién es pues? – preguntando Luisa desde el umbral de la cocina con gesto aburrido. Seguro era una bobada, y esperaba que Rose le pidiese perdón y le compensara.
-Es tu padre Luisa – colgando y sonando temblorosa – cree que has vuelto a beber, y está movilizando a toda la ciudad hasta que te encuentre. Y no puede descubrir que has pasado la noche aquí bajo ningún concepto, ¿ME ENTIENDES? – levantando el tono muy seriamente y poco amigable, de forma amenazante, saliéndosele los ojos de las órbitas. Si no fuese porque había pasado la noche con ella, Luisa hubiese pensado que Rose era una asesina en serie tras su reacción. Quizás era verdad al fin y al cabo, y estaba interesada en su padre, más que en ella misma.
Si queréis ver mi nuevo video roisa, meteros en mi canal de youtube - Silviasi22 o este es el título "Rose & Luisa | Don't own me" también tengo Vine, dónde cuelgo mini videos de 6 segundos dónde casi todo es Roisa o de Bridget en otras series jeje
Besitos!
