buenas tardes~

bueno, la razón por la que no publique ayer fue por mi tobillo. me lo dañe y pues pase casi medio día en el hospital y no me dejaron tomar el computador al llegar a casa. así que recién hoy puedo subir algo.

como siempre, agradezco los review de Minf y Guest. me alegra que les guste.

sin nada mas que decir, espero disfruten la lectura.


Capitulo 11

¿que pasaría si estamos de vacaciones?

Kate se mordió el labio mientras apretaba la taza de café entre sus manos. Aun buscaba la respuesta a esa pregunta que ella misma no sabía porque no contestaba rápidamente con si ¿realmente lo amaba? Parecía que la duda crecía.

Entrecerrando los ojos notó como Alexis comenzaba a tensarse, parece que ella comenzaba a dudar al igual que Kate, más lo de la pequeña Castle era más por miedo de haberse entrometido en algo que no le correspondía "son tan parecidos" pensó con algo de diversión recordando las infinitas veces en las que Castle mostraba arrepentimiento después de meter la pata.

Recordó cuando mató a Dick Coonan, ese día él había llegado diciendo que se marchaba porque pensaba que era su culpa. En ese momento Kate sabía que tenía cierta cantidad de culpa, quizás por hacerla ver la verdad, pero no podía más que estarle agradecida y necesitar mantenerlo a su lado.

En ese momento, millones de recuerdos vividos con Castle le hicieron comprender que era mucho más allá que un mero enamoramiento. El amor en este mundo estaba sobrevalorado, en un momento se lo había dicho Castle como broma, mas ella seguía esperando al hombre indicado y sabía que era Castle, sabía que no importaba que, si ellos se separaban seguirían amándose como el primero momento en que se dieron su primer beso. Como el primer momento en que compartieron una conexión, como el primer momento en que cruzaron miradas.

-Kate yo…

-quizás no sea solo amor Alexis – Sonriendo, estiró una mano para agarrar la de la menor y darle tranquilidad – no soy de confiar a buenas y a primeras, he de admitir que aunque estaba en pareja, no amaba realmente… nadie era el indicado

-pero mi padre es diferente – Dijo con una amplia sonrisa – lo veo en los ojos de ambos

-no puedo asegurarte de que todo sea bueno de ahora en adelante Alexis, soy policía y mi vida corre peligro constantemente – Arrugando el entrecejo soltó un suspiro – pero si sé que amo a tu padre y que estaré para él en cualquier momento

-y nosotros para ti, me alegra Kate… me deja tranquila – Sonriendo, la pelirroja movió su mano libre para ponerla sobre la de Kate y la propia – no me gusta pensar que papa formara una nueva familia… sé que queda mucho, pero contigo va muy en serio, él siempre ha sido egoísta mas no contigo y es por eso que te pregunto… quiero estar preparada Kate

-¿A qué le tienes miedo Alexis? – Alzando una ceja, juntó la única mano libre con las otras tres para acariciar a la de la menor - ¿A qué te quite a tu papa?

-él es muy sensible Kate y yo no comprendía muy bien cual era ese sentimiento hasta que todo termino con Ashley… cuando sufrí me di cuenta que no quiero que vuelva a pasar, no quiero que él madure más de lo normal y perderlo

-no lo perderás…

-pero… pero tú eres policía y él no, él siempre juega creyendo que ganara – Frunciendo el ceño intentó controlar el llanto – si él no está yo… yo…

-no importa que, nunca dejare que él se meta en un problema mayor –Completamente convencida acaricio la mejilla de la menor – cuidare a tu padre con mi vida, lo cuidare a él y a ustedes para que no les pase nada, son importante para mi Alexis

-y tú ya eres de la familia

-gracias

Sonriendo, ambas separaron sus manos y terminaron de tomar café cambiando de tema drásticamente. Hablaron de temas en común, de las proyecciones de Alexis y del nuevo futuro que se venía, después de todo estaba a punto de terminar el colegio y pronto entraría a la universidad cambiándole el mundo.

Dándole unos cuantos consejos de lo que ella necesito, terminaron y se fueron nuevamente hasta la comisaria en donde se despidieron, mas Kate prefirió asegurarse de un tema antes de dejarla ir.

-Alexis – Llamando su atención, sonrió intentando parecer normal – quiero consultarte algo y tienes todo el derecho de negarte si es que crees que aun necesitas tiempo con él

-¿Qué cosa?

-yo tendré vacaciones por unas semanas y le dije a Castle que viajáramos, pero no pensé en ti y creo que si recién te enteras de esto tu querrás

-¿Acapararlo? No, definitivamente no me hubiera gustado enterarme sorpresivamente en la cena de hoy – Riendo movió su mano desmereciendo todo – pero creo que tendré mucho tiempo con él así que relájate Kate, todo está bien.

El recuerdo de aquella conversación hizo que Kate sonriera ampliamente. Después de eso todo había salido bastante bien, Martha lo había aceptado con gran alegría y la cena fue una de las mejores, aunque la noche fue incomoda al tener que dormir solo abrazados.

Sonriendo movió su cabeza para mirar a su pareja y sonrió al verlo tan concentrado manejando su mercedes por la carretera. Habían salido el sábado desde muy temprano y ya no quedaba nada para llegar a esa casa de la que tanto presumía Richard. De solo pensar en ella sus nervios crecían y los sentimientos se dividían. Por un lado estaba el hecho de que muchas mujeres pasaron por esa casa, pero por otro, y más importante, es que ella ahora iba a marcar la diferencia en él. Kate desde ahora en adelante se encargaría de que Castle no mirara a nadie más. Aunque sonara demasiado demandante, pero así era ella. Controladora y posesiva.

Sintiendo la mano de él sobre la suya, volvió a fijar sus ojos en los de Castle y le devolvió la sonrisa a la vez que dejaba que Richard moviera su mano hasta la palanca de cambio y se quedara ahí para no separarse. Definitivamente Kate se encargaría de que ese hombre la viera solo a ella, le molestara a quien le molestara.

Llegando a la casa, Kate se quedó impaciente en el auto y dejó que él le abriera la puerta. Sus ojos no dejaban de maravillarse con todo lo que veía "definitivamente es millonario" pensó mientras se dejaba guiar por toda la casa. El lugar era hermoso y la habitación donde se recluía a escribir tenía la mejor vista de todas haciéndola pensar que era imposible para Castle no poder sacar Best-Seller seguidos. El hombre lo tenía todo, era un genio en su género y tenía una de las mejores vistas para dejar volar su mente. Por un momento se sintió orgullosa ser parte de la inspiración de Richard, ser la musa podría ser una de las mejores cosas que le habían pasado a ella y todo gracias a él y su persistente personalidad.

Terminando con la guía, Rick insistió en ir a la piscina, pero Kate se negó rotundamente y con voz suave y un pequeño juego de sus manos en el cuello de la camisa de él, le pidió que fueran a la playa.

Sabiendo que él no podía negarse a tal petición, ambos se pusieron ropa más cómoda y bajaron a la playa dejando que la castaña se maravillara, una vez más, con todo lo que veía. Ella no era pobre, Kate podía darse el lujo de visitar la playa cuando quería y quedarse en buenos lugar, no lujosos, pero si buenos. Mas este lugar era un paraíso, la tranquilidad y soledad de la que gozaban les hacía sentir como si todo fuera de ellos, además tener a Castle a su lado agarrando su mano sin el temor de que alguien los descubriera era lo mejor.

Mordiéndose el labio Kate se adelantó un poco y se giró para quedar frente a él. Sonriéndole le abrazó por el cuello y acarició las hebras castañas sintiendo a la vez como Castle también le abrazaba, por la cintura, y la acariciaba manteniendo la más grande sonrisa. Ese momento era suyo, por lo que sin palabras, Kate se acercó y ambos unieron sus labios en un beso lento al principio, pero que se fue alargando dejando ver un poco de la pasión que ambos se profesaban.

Relamiéndose los labios, Kate vio el deseo en los ojos de él y se rió a la vez que le mordía el labio inferior suavemente.

-te amo Castle – Susurró acariciando su nariz contra la contraria, haciendo que le iba a dar otro beso, pero no

-en serio Kate – Ahogado y sin poder pensar muy bien, la apretó más contra su cuerpo – adoro que me llames Castle, pero me gustaría escuchar ese "Rick" en un gemido tuyo – Con una sonrisa ladina, fue metiendo su mano por debajo de la camisa ajena para tocar aquella piel sedosa

-entonces~- Casi en un ronroneo, rozó sus labios con los de él e inhalo manteniendo la sonrisa en sus labios. Le encantaba ver a Castle siendo tan honesto- hazme perder la conciencia Castle, haz que no pueda hacer nada más que decir tu nombre y no tu apellido… haz que cumpla todos tus deseos por mucho que mi conciencia pelee

-considéralo hecho – Dispuesto y más que deseoso por eso, la soltó y se giró para poder llevarla hasta la casa, específicamente a la cama si alcanzaban a llegar- ¿Kate?

-… - Sonriendo, ocupó algo de fuerza para oponer resistencia – vamos a comer primero Castle

-pero yo… - Confundido, le miró con suplica- te cocinare algo después, pero vamos a la casa

-una vez estemos en la cama no dejare que la dejes – Aguantando la risa por la sorpresa de él, pero con el brillo en los ojos, se acercó y dejó un beso en su nariz a duras penas – vamos a comer, no será tan tedioso.

-está bien

Con la sonrisa recompuesta, ambos caminaron por la orilla de la playa hasta llegar a un lugar más público.

Con la guía de Castle, se encaminaron hasta uno de los restaurantes favoritos de él y pidieron el almuerzo luego de ser saludados por uno de los dueños del lugar. Parecía ser que no importaba donde fuera, Rick demostraba gran importancia en todos lados y como acostumbraba a tener una especie de rutina con sus lugares favoritos siempre terminaba siendo saludado y privilegiado frente a otros.

Sentados en la mesa, pudieron gozar de una comida entre caricias y risas. El momento era especial para ellos, aun así Kate lograba sentir las miradas de algunas personas sobre ellos cosa que le molestaba porque no podía tener una total privacidad. Soltando un suspiro negó con la cabeza para que él no se preocupara "si quiero algo duradero con él tendré que acostumbrarme" se dijo mientras finalizaba de comer y le agarraba la mano con dulzura.

Al salir se despidieron del dueño y prometiendo volver, se fueron caminando por la calle agarrados de la mano. La verdad era que tenían algunas miradas sobre ellos, pero no eran tan persistentes, por lo mismo Kate pudo relajarse y disfrutar de la caminata mientras escuchaba las aventuras que tuvo Castle con Alexis en ese mismo lugar. Ambos habían formado una historia hermosa en cada metro cuadrado de ese lugar, por ello, Kate no pudo negarse a escuchar cada pequeña anécdota con admiración. En momentos se imaginaba que ella podría tener eso con él en un futuro no muy lejano y la sola idea de pensarlo hizo que se emocionara mucho más de lo normal, cada día se convencía de que era él, Richard el indicado.

Al llegar, Castle sirvió dos copas de vino y ambos se fueron a sentar al sillón con tranquilidad disfrutando del momento. En ocasiones sacaban un tema de conversación, casi siempre sobre cómo lo pasarían o sobre algún caso. En un momento salió el caso de su madre a la luz y se enfrascaron hasta la noche en debates a la vez que corroboraban la información obtenida. Aun no tenían nada tangible para llevar el caso verdaderamente, pero se sentían confiados de que pronto todo saldría a la luz.

-ya oscureció – Anunció Rick mirando por el ventanal mientras rellenaba su copa de vino- no puedo creer que nos pasamos toda la tarde aquí

-ya es común en nosotros – Dijo con una risa mordiéndose el labio para luego alejar los papeles y se sentó de lado –y bien~

-bien – Sonriendo, acarició la mejilla de Kate a la vez que la acercaba para darle un beso, mas no llego a finalizarlo - ¿Qué te parece jugar?

-¿Jugar? – Alzando una ceja desconcertada notó la diversión en los ojos de Castle y entrecerró los ojos – no es ese tipo de juego ¿Cierto? – Sentenció con algo de decepción, porque si quería irse a la cama ahora

-no – Riendo dejo la copa de lado y tomó la de Kate para hacer lo mismo – pero nada me niega a jugar dos juegos

Sin darle tiempo a que respondiera, tomó a la castaña de la cintura y la obligó a sentarse sobre el regazo de él. Ella claramente no se negó y pronto se acomodó dejando cada pierna a los costados de Rick, sonriendo se acomodó el pelo desordenándolo aún más y le dedico una mirada lujuriosa. Castle parecía estar tan emocionado como ella, por lo que se acercó a darle un beso, más se detuvo cuando el interpuso la mano entre ambos.

Sin decir nada, él llevó ambas manos hasta los hombros y los acarició moviendo levemente el parte de la camisa entreabierta y sostén. En ese corto tiempo Kate había entendido que él gozaba de poder tocarla y adorarla más de lo que a ella le gustara admitir, por lo que cerrando los ojos y enmarcando una sonrisa se dejó hacer. Pronto sintió los labios de él sobre su cuello, dejando besos delicadamente sobre su piel. Castle tenía una sola intención, exasperarla y vengarse por no dejarle hacer lo que quería en la mañana.

Mordiéndose el labio inferior, movió su cadera por sobre la entrepierna de él y se rio junto a su pareja ante la sorpresa. Ambos podían jugar el mismo juego.

-oye Kate – Llamando su atención, alzó la vista y le besó el mentón - ¿Qué pasaría si logramos atrapar al asesino de tu madre?

-… -Abriendo los ojos con exageración considero sus opciones, aunque muchas veces lo pensó, nunca llegó a concretar algo en el futuro – tal vez estaría lista para avanzar más de lo que lo hago ahora – Tomando una de las manos de él, le besó uno de los nudillos, específicamente el del dedo donde iba el anillo de casados – aunque dudo que algo en nosotros cambien

-¿En serio? ¿Nada cambiaria?

-es mi turno Castle – Sonriendo amplio, lo vio hacer un puchero tierno - ¿Qué pasaría si encuentras otra musa mucho más interesante?

-¿Una más interesante que tú? Dudo que eso exista – Negando con la cabeza llevó su mano libre hasta la espalda baja y alzó la camisa para tocarla directamente – aunque si pasara, solo debo verte de otro ángulo, desde una perspectiva diferente nadie se volvería más interesante que tu… eres la única e indicada Kate

-buena respuesta – Volviendo a mover su cadera, hizo una presión algo mayor en la entrepierna de él sintiendo como su amigo se animaba

-¿Qué pasaría si en un futuro cercano tuvieras la oportunidad de casarte? – Preguntó con algo de duda, aunque su mano en la espalda no dejaba de moverse, específicamente al sostén para desabrocharlo con maestría

-¿Qué? – Riendo negó con la cabeza y rozó su nariz con la de Castle – conservaría mi apellido

-¿Solo eso? – Alzando una ceja le miró confundido - ¿Nada más? ¿No que eras de una sola oportunidad?

-lo soy Castle, y veo esa posibilidad con gusto cuando tengo al indicado –Mirándolo con intensidad notó que él entendía el mensaje – ¿Y tú señor escritor?

-pues me gustaría que ella me llamara por mi nombre… y yo le diría Sra. Castle ¿Cuántos niños Sra. Beckett?

-no soy buena con ellos… pero ¿ya te había respondido no? –Mordiéndose el labio, hizo del movimiento de su cadera constante a la vez que la mano de su pareja apresaba uno de sus pechos – me gusta la idea de la parejita ¿Animales?

-me gustaría tener un perro… uno grande para los niños, muchos niños – Dijo con diversión mientras bajaba sus labios hasta la clavícula, su única intención era llegar hasta los senos de ella

-como tú no los tendrás nueve meses –Divertida comenzó a abrir la camisa de él

-pero se lo que es que te trituren la mano, ir a comprar a las 3 de la mañana y que te griten que no te aman – Sonriendo victorioso logró abrir la mitad de la camisa de ella y sin miramientos comenzó a besar y mordisquear el seno libre de su pareja - ¿Y si te invitara a vivir con él?

- dos semanas ah… - Sin poder retener ya los gemidos bajó la mirada e intentó quitarle el cinturón – de prueba… aquí y allá y aceptaría

-¿En serio?

-Castle… llévame a la cama ahora

-estaba esperando que lo pidieras

Haciendo uso de toda su fuerza, se levantó con Kate encima y con cuidado de no tropezar se fue hasta la habitación de la primera planta. No era la cama matrimonial que iban a ocupar durante todas las vacaciones, pero estaba bien para el momento.

Entre besos y mordiscos, Castle se topó con la base de madera y tiró a la castaña encima de la cama haciéndola reír de la impresión. Kate se sentía bastante bien con todo eso, por lo que le dedicó una sonrisa ladina y lo llamó con el dedo, él se demoró muy poco en llegar, solo lo que bastaba para quitarse los zapatos y calcetines.

Una vez reunidos nuevamente, se abrazaron y besaron con pasión mientras se iban quitando toda la ropa que estorbaba. Una vez desnudos, Castle se tomó su tiempo para observarla mientras ella se removía bajo su presencia, entendía muy bien que él disfrutara de ese momento, le encantaba verla ansiosa, pero lo necesitaba y la promesa de que no saldrían de esa cama por un buen tiempo hacia que su excitación creciera más.

Como si el recuerdo hubiera sido mutuo, Castle bajó a devorar con rapidez su pezón erecto y disfruto del gemido ahogado, aunque no se quedó ahí ya que su misión era una sola. Hacer que Kate perdiera la cordura, cosa que no era fácil, menos cuando tenía una gran erección, pero no imposible para Richard Castle.

Mordiendo con suavidad y tirando de la piel, Rick se concentró en el abdomen mientras una mano alzaba el muslo y lo iba posicionando poco a poco, mientras bajaba, sobre su hombro. Acariciándolo, Richard besó y dejó una pequeña marca en la parte interna del muslo, en esa parte ella no podría quejarse por lo que sonriendo con malicia alzó la mirada y la vio entregada y deseosa de lo que venía.

-lograre que lo digas Kate – Susurró el atrayendo su atención y mirada – me dirás Richard

-sueña Castle

Como si fuera una orden, comenzó a dar lametones en su sexo y a succionar de a poco. Disfrutando de cómo se removía, se concentró en el clítoris y sin que ella lo predijera, la misma mano que alzaba el muslo, se posicionó en el monte de venus para estirarlo hacía el abdomen.

En cosa de segundos Kate soltó un gemido algo más fuerte, comenzaba a enloquecerse solo porque Castle lograba alcanzar más del liberado botón y no le daba tregua alguna haciendo que esa sensación fuera única. En cambio él no perdía oportunidad de verla mientras su mano libre comenzaba a adentrar dos de sus dedos en ella. Tenía claro que la haría enloquecer, no a buenas y a primeras, pero lo haría. Con esa convicción Richard siguió su juego sintiendo como los temblores en ella se intensificaban.

-Castle… ya… hazlo

El susurro entrecortado y las ganas de reprimir su pronto orgasmo lo hizo reír y poner todas sus ganas en ello. Fue cosa de segundos en el que el primer orgasmo atacó a Kate, y aunque hubiera querido algo de tregua, él siguió con los movimientos de su lengua y dedos sumando un tercero en la entrada.

-Castle

Rogó nuevamente y a duras penas alcanzó a tomar la mano que estaba sobre su abdomen para separarlo. Con su otra mano y la espalda encorvada, atrajo hacía arriba a Richard desde el hombro solo para poder besarlo con desesperación. La pierna de ella seguía en el hombro y aunque él hubiera querido hacer comentario de su buena flexibilidad, no pudo pensar mucho cuando Kate tomó su miembro y comenzaba a masajearlo con rapidez.

-te necesito… ahora – Relamiéndose los labios, le mordió el labio inferior - ¿Me lo darás mngh… Castle?

-nada que quiera mas

Sin más palabras, él se acomodó sobre ella y de una sola estocada, entró en Kate disfrutando como Beckett soltaba el gemido sobre sus labios y cerraba los ojos. Adoraba tenerla así y aunque hubiera querido algo más lento, se comenzó a mover de acuerdo a lo que iba permitiendo Kate para instaurar un balanceo rápido.

Con un movimiento rápido de su cadera y una mano de apoyo en la cama, Castle disfrutó de como ella se entregaba. Sin bastarle solo con eso, llevo su mano libre hasta uno de los senos de ella y comenzó a amasarlo y jugar con el pezón mientras que su boca se dedicaba a dejar todas las marcas que no podía poner en el cuello, en su hombro, incluso se atrevió a mordisquear el gemelo que se mantenía en su hombro.

A los pocos minutos ella alcanzó el segundo orgasmo de la noche y Castle la acompaño a los minutos después mientras sus labios se unían en un beso necesitado.

Relajándose un poco, Castle dejó libre la pierna de ella y respiró profundo manteniendo los ojos cerrados. Kate en ningún momento le había dicho Rick y aunque se sentía defraudado por no ser complacido, no perdía la esperanza

-¿Cansado? – La voz de ella sonó deseosa, como si el reciente ejercicio no hubiera significado nada

-estoy en mi mejor momento – Aseguro ampliando su sonrisa, mientras conectaba su mirada con la de ella para demostrar lo bien que se sentía en ese momento

-me parece bien, amor, porque realmente tengo planes de dormir muy tarde – Viendo los ojos abiertos de él con sorpresa se rio y giró quedando ella encima de Rick mientras movía su cabello y dejaba que algunos mechones cubrieran su hombro y parte de sus senos - ¿Qué pasa amor? ¿Excitado sin siquiera haber estimulo?

Sin recibir respuesta, Kate fue tomada de la nuca y volvieron a unir sus labios con intenso deseo. Ella sabía que en todo momento de su relación nunca dejó de llamarle Castle, no era porque no lo amaba o no quisiera complacerlo, sino que más bien era duda. Cada vez que le iba a llamar "Rick" recordaba que infinidades de mujeres le dijeron así en el orgasmo y le enfurecía muy a pesar de que a Beckett, sus parejas también le decían Kate. Nadie como lo hacía él, pero le decían.

Sonriendo en el beso, sintió el movimiento de su cadera y ella lo acompaño para que llegara más profundo. Definitivamente aun no llegaba el momento para decirle por su nombre, pero si decirle en ciertos momentos, expresiones de cariño que significaban todo para él.

-dilo de nuevo – Susurró él con necesidad mientras se encargaba de besar su hombro y clavícula – por favor Kate

-cariño, relájate – Riendo por como él se emocionaba, solo con palabras simples, y aumentaba el movimiento a la vez que una de sus manos se encargaba de su clítoris, se intentó concentrar en lo que quería decir – tenemos toda una vida para que te acostumbres a esto, amor

-ya la hice Kate

-no, porque te excitas mucho cuando lo digo – Separándose puso ambas manos en el pecho de él y comenzó a marcar el ritmo con más rudeza – te acostumbraras hasta que no te pase en publico

-tenemos mucho trabajo

-comencemos ahora, amor

-ohh Kate.

Sin contemplaciones, ambos se sumergieron en una danza de pasión que llenaron la habitación de gemidos y gritos.

Ninguno de los dos quería dormir en ese lugar, no cuando tenían una cama arriba preparada para ellos, más la pasión los llevó a agotar todas sus energías después de todas las veces que lo hicieron. Habían estado unos días sin poder amarse en New York, pero no se imaginaron que la primera noche llegarían hasta el cuarto round sin pensarlo dos veces.

Cuando Kate despertó se sentía agotada y se maldijo porque su cuerpo ya estaba acostumbrado a despertar temprano. Hundiendo su cara en el pecho de él, soltó un quejido y con pesar abrió los ojos solo para ver como dormía su pareja. Se veía tan tranquilo y relajado que le dio un poco de envidia.

Cerrando los ojos soltó un suspiro y comenzó a hacer círculos en el pecho de él con su dedo mientras pensaba en toda la conversación de anoche. Una sonrisa boba apareció en sus labios cuando recordó la indirecta del matrimonio ¿Él se lo pediría? Alzando la cabeza y viéndolo directamente pensó en como lo haría. Una vez Castle dijo que debía ser estrafalario y memorable ¿Así lo haría? Ella no quería pensarlo, solo deseaba que lo hiciera de manera simple y ya. Ante ese pensamiento volvió a sonreír al notar que la ansiedad la embargaba y posiblemente había sido solo una conversación al azar. Una pregunta para iniciar ese "juego".

Bostezando subió su mano y comenzó a acariciar la mejilla y mentón de él. Lo vio sonreír en el sueño, por lo que sin aguantarlo llevó sus caricias hasta el cabello ajeno y enredó sus dedos en las hebras de Castle.

-te amo Rick…

Susurró muy suave y con los ojos fijos en Castle a pesar de que no despertaba para nada. Si podía susurrar eso todas las mañanas siguientes no se quejaría y ahora que lo pensaba no quería esperar dos semanas. Quería vivir con él en ese mismo instante, más aún existía una cuenta pendiente. Su padre.

Mordiéndose el labio inferior, se recostó bien en la cama y comenzó a pensar notando como el cuerpo de su pareja la buscaba y ahora era él quien la abrazaba sin dejarla ir. Castle siempre fue pegote y aunque le molestaba de otras parejas en la mañana, le encantaba en él. Negando con la cabeza se volvió a centrar en lo importante.

Su padre era un caso especial, él sabía que ella no buscaba nada serio, él sabía que ella se centraba solo en su madre y por mucho que le doliera no haría una vida sin resolverlo. Lo que no sabía era que Castle se había metido hondo en su corazón y es que ahora ponderaba su vida sin haberlo resuelto aún.

Negando con la cabeza, paseó su mano por la espalda de él y comenzó a rozar sus uñas en la piel solo para molestarlo, aunque no le hacía daño. Tal vez el casamiento si tendría que esperar, no podía hacer nada sin haber resuelto el caso de su madre, "quizás esta es la meta que necesito para liberarme… no solo avanzar, sino que resolver mis problemas antes de dar un paso importante con él" se dijo cerrando los ojos.

Sorprendida, escuchó sonar el celular que estaba al otro lado de la habitación con su pantalón. Maldiciendo ponderó en dejarlo de lado, más la insistencia de la segunda llamada entrante hizo que se separara de su pareja y lo tomara. Al ver el nombre de Javier en la pantalla contestó con rapidez.

Se puso la camisa de Castle mientras escuchaba que él se disculpaba por interrumpirla en las vacaciones. Saliendo de la habitación, hablo con más tranquilidad mientras se preparaba una taza de café.

-y ¿Cómo te ha ido Beckett? ¿Alguna novedad en tu aburrida vida?

-jajaja que chistoso Esposito – Frunciendo el ceño se mordió el labio inferior, no podía decir nada, menos a él – hasta el momento eran las mejores vacaciones hasta que me llamaste ¿Qué pasa?

-tengo dos temas para ti, uno importante y otro no tan importante

-¿Ya? –Llevando el café hasta su nariz hizo un gesto de desagrado al saber que no era como el de Castle – dime la más importante

-hemos encontrado algo de Vulcan – Escuchando por la línea como Kate se atragantaba, dejó que se recuperara y prosiguió – al parecer tiene negocios, no comprobables legalmente, con Bjorn… pero eso no es todo… posiblemente él sea uno de los patrocinadores de algún político importante… esto es mucho más grande de lo que pensamos

-¿Cómo te enteraste?

-Ryan y yo tenemos contactos… resulta que están haciendo un seguimiento e infiltraron a un tío en el negocio de Vulcan – Dijo tranquilamente para luego suspirar – en una de las noches, Bjorn se dejó ver en la mansión de Vulcan

-pero él volvió a Alemania

-creímos que volvió a Alemania – Corrigió soltando un suspiro – lamentablemente no podemos saber más, la policía perdió contacto con él infiltrado y temen que lo hayan descubierto.

Mordiéndose el labio inferior, golpeó con frustración la encimera. Ahora que lo pensaba se había tomado las vacaciones en el peor momento, ella debería estar ahí y no aquí disfrutando.

Soltando un suspiro, siguió escuchando la información de él y cerró los ojos con fuerza ¿Castle se engoaría si le decía que debía irse? Lo más seguro es que si, los planes de ellos eran relajarse, pero no quería quedarse fuera de esto. Ella necesitaba estar dentro de eso.

Sin previo aviso y mientras Espo seguía hablando, sintió las manos de su pareja en su cadera y recibió un beso amoroso.

-te preparare otro café – Susurró muy bajo por sobre sus labios dejando un último beso

-¿Qué? ¿Estas con un tío Beckett?- La voz de Espo le sacó de su trance

-¿Con un tío? No, claro que no – Nerviosa miró a Castle como si le reclamara con la mirada, cosa que solo lo hizo reír

-claro que sí, le escuche "te preparare otro café" – Con voz burlona – no me lo puedo creer, te lo tenías bien guardado Beckett

-cállate Javier – Ofuscada rodó los ojos - ¿Me necesitan ahí?

-no, sigue disfrutando de tu tío, aunque estamos muy ofendidos de que no nos dijeras a ninguno de los dos

-¿estamos?

-Jenny me invitó a su casa para comer, así que aprovechando el día libre y que no hay casos que resolver, me vine temprano… Jenny está en la cocina y nosotros aquí conversando de la vida, estas en alta voz

-mierda- Frunciendo el ceño escucho la risa del rubio y su mirada asesina se dirigió a Castle, aun así aceptó el café –puedo ir para allá en un segundo si me lo piden

-no, para nada, lo tenemos bajo control solo te avisamos para que no te molestes luego – Dijo divertido

-así es beckett, relájate y disfruta con tu novio las vacaciones

-chicos, no sean tontos – Molesta le dio un sorbo y soltó un suspiro. Muy en el fondo no quería volver, ese delicioso café era una de las razones

-Castle estará celoso

-demasiado celoso

-¿Por qué? – Alzando una ceja vio cómo su pareja, con descaro abría un poco la camisa y comenzaba a dejar besos en su cuello y hombro - ¿Qué haces? – Preguntó confundida alejando su celular lo más posible de su cara para no ser escuchada

-darte los buenos días – Guiñándole con un ojo, fue abriendo más y más mientras iba bajando a base de besos y lamidas – Ryan te llama

-mierda – Centrándose, se acercó el celular y escuchó la pregunta – sí, estoy bien chicos… hablare con ustedes luego y…

-espera, aún queda otro tema – Dijo Javier con algo de nervios

-¿Qué pasa? – Cerrando los ojos con fuerza, apoyó sus codos en la encimera y alzó la cabeza en cuanto lo sintió tan cerca de aquel necesitado lugar. En esos momentos se preguntaba si él no se cansaba

-es sobre Lanie – Intentando mantener la compostura frente a la broma de Ryan, Javier prosiguió – quiero invitarla a salir y necesito tu ayuda

-¿Por qué… yo? – Sin querer dejar escapar nada, Kate apretó los ojos y se negó a mirarlo directamente a los ojos, como si fuera un castigo para él –nunca has necesitado ayuda con Lanie

-quiero que sea especial, no solo una noche o sin privilegios – Dijo cansado – creo que la amo Beckett

-la amas, bro ya date cuenta – Cansado Ryan intervinó – Beckett dile que la ama y que se dejen de juegos

-hmm… - Disimulando, sintió sus piernas tiritar, poco a poco su mente la traicionaba gracias a la lengua de Richard – Lanie aún no está preparada, pero dale tiempo

-Castle te lo dio a ti y no funcionó

-… - Mirando hacia abajo, sonrió al ver el brillo de sus ojos mientras la torturaba- pregúntale a él… en ocasiones… tiene buenas ideas…

Sin dar opción a más platica, cortó la llamada e intentó separar a Castle, mas este estaba empecinado en lo suyo, por lo que abrazándola siguió con el movimiento de su lengua hasta que le hizo tener el primer orgasmo desde que despertó. Su vida con él sí que podría estar llena de intensidad si se lo permitían ambos.

-¿Esposito y Lanie al fin? – Preguntó relamiéndose los labios mientras subía por otro camino de besos-¿Quién tiene buenas ideas?

-quizás ya no quieren estar separados – Dijo divertida soltando el celular para abrazarlo con un brazo mientras el otro seguía sosteniendo el café – un pervertido escritor

-oh, entonces tendremos que apurarnos si es que no queremos que nos interrumpan en algo bueno

-¿Algo bueno?

-ya sabes, aún tengo una erección por cada vez que me dijiste amor con tanta pasión anoche

-tenemos que arreglar eso

-si…


hasta aquí llegamos

espero de verdad que les haya gustado y ya la próxima semana nos estaríamos viendo.

espero que disfruten su fin de semana y cualquier comentario es bien recibido. sin mas que decir me despido.

se me cuidan, un beso y un abrazo

atte

Zack Engel