El regreso de Bell

11

- Entonces… esto… ¿puedo comenzar con el procedimiento? – pregunta Brandon a Peter y Olivia

- No los mires a ellos… yo soy quien va a sufrir la descarga – gruñe CharlieBell

- Pero nosotros somos sus padres- replica Peter – sí, Brandon, por favor

- Me gustaría recomendarles que esperasen fuera

- ¿Para qué hagáis un truco de los vuestros? No, ni hablar… no me fio de vosotros – responde Olivia tajante

- les advierto que no será algo agradable

- No te preocupes por nosotros… procura que Bell salga de nuestro hijo de una vez por todas

- Está bien… yo ya les avisé – asegura Brandon mientras baja una palanca. En ese momento Charlie comienza a convulsionarse violentamente. Olivia angustiada se cubre la boca con la mano para evitar gritar. Peter la abraza, siente todo el dolor que puede estar sufriendo su hijo y lamenta profundamente todo el daño que le han hecho, aunque sea indirectamente

- Creo que con esto será suficiente – asegura Brandon terminando la sesión – veamos el ordenador… estupendo… está transmitiendo los datos

- ¿Cuánto durará?

- Es mucha información… creo que en media hora habremos terminado

- ¿y qué pasará mientras tanto con mi hijo?

- Por ahora, lo recomendable es que siga dormido… para que la descarga de datos no se corrompa

- No me importa la maldita descarga de datos – responde bruscamente Olivia – quiero a mi hijo de vuelta ya

- Pero… pero… si interrumpimos el proceso… puede perjudicarle aún más – balbucea Brandon

- ¿eso puede pasar? – pregunta Olivia mirando a Peter

- Lo mejor es que esperemos – afirma él acariciándole la espalda – vamos a tomar un café mientras tanto

- No, no quiero dejarle solo – replica Olivia angustiada

- Puede quedarse – responde Brandon – pero no se acerque… es preferible evitar cualquier estimulo externo… por lo menos suyo – asegura señalando a Olivia

- ¿Ni siquiera tocar su mano?

- Nada… ¿Por qué no van a tomar ese café? Su hijo estará bien, no se preocupe

- No le dejaré contigo a solas – responde furiosa Olivia – tú eres como ellos… seguro que sabías lo que estaba pasando

- Olivia… tranquila… ven conmigo – le pide Peter tomándola del brazo – vamos a sentarnos aquí a esperar ¿de acuerdo?

- sí, si… lo siento pero me pone enferma todo esto, comprender que sólo somos juguetes en sus manos… y que ni siquiera les importa el bienestar de un niño

- Lo se… yo estoy tan furioso como tú

- No he sido una buena madre, no he sabido proteger a mi hijo

- Al contrario, lo has hecho lo mejor que has podido

- Quería que fuese una persona normal, sin traumas como los que tuvimos nosotros… y ahora puede que quede en coma y si tenemos suerte de que despierte, que se vea afectado de alguna forma por lo que ha pasado. Ya no será el mismo… nos odiará Peter

- No, no creo que ocurra eso… procuraremos compensarle todo el daño que le han hecho. Somos su familia, nunca estará solo, tú y yo estaremos ahí para ayudarle

- Si… eso es cierto… no sé qué haría sin ti… eres mi mayor apoyo – afirma Olivia mirándole fijamente a los ojos, siempre ha encontrado tranquilidad en la mirada de Peter y ahora es lo que más necesita

- Siempre estaré a tu lado, junto a nuestros hijos – responde Peter pasando su brazo por encima de los hombros de su mujer – os quiero y no podría soportar vivir sin vosotros

- Con lo felices que hemos sido durante estos 15 años… todo va a cambiar

- En absoluto… seguiremos siéndolo… a pesar de todo lo que está pasando… será difícil olvidar pero estoy seguro que lo que vivamos a partir de ahora conseguirá que lo apartemos en un rincón

- No sé cómo lo haces, pero siempre logras animarme, pero ¿y tú? ¿Cómo te sientes? Con tu padre…

- Sabes que no es mi padre… - responde Peter taciturno – si lo he considerado así durante estos años, acaba de perder el poco respeto que podía tenerle… No, no creo que pueda volver a mirarle a la cara nunca más

- Yo no sé si podré perdonarle alguna vez

- No tendrás que hacerlo, porque, en el caso de que se recupere, no volveremos a verle

- Me pregunto cómo vamos a explicarle a Liz todo esto… ella adora a su abuelo

- Encontraremos la forma… es una niña inteligente, sabrá comprender

- Eso espero – asegura suspirando Olivia - ¿no está tardando mucho? Dijo media hora… ¡Oye! ¡Brandon! ¿Cuándo va a terminar?