No quiso tardar mucho en el baño, pues sería muy tonto desperdiciar del valioso tiempo que podría pasar con Aiichiro jugando o platicando. Esta noche quería divertirse con él y subirle el ánimo, pues aunque recordar la expresión triste en su hermoso rostro era algo que nunca mas deseaba ver y el se encargaría que sea un sonrisa la que borre su tristeza.
Al salir de la ducha se apresuro en ponerse su ropa de dormir e ir a su habitación.
-Ya termine -dijo Momo secándose el pelo con la toalla -Espero no haber demorado mucho.
No veía a Nitori cerca, lo busco con la mirada. Una punzada fuerte en su cerebro lo golpeo cuando recordó que no había cerrado todas las paginas consultadas. La mirada vidriosa del peliplata lo asusto.
-¿Te… te paso algo? -pregunto esperando no fuera lo que temía.
-¿Momo, realmente estas seguro de amarme?- hablo antes de pensarlos dos veces, inspirado en las palabras de Rin-senpai y decir todo lo que sentía, sin guardarse sus miedos.
-¿Porque preguntas eso? Claro que te amo, te amo como no he amado a nadie en mi vida. -respondió con toda la seguridad del caso, mirándolo fijamente.
-Yo no quise meterme en tus cosas… Pero dejaste la laptop encendida.- confeso, intentando contener las lagrimas- No quiero creer que solo estés confundido y te interese tener mi cuerpo para después dejarme solo. No ahora que ya te has adueñado de mi.
Una revelación llego a su mente, sus temores se hacían realidad. El peli plata había visto la ultima pagina consultada. ¿Porqué rayos había sido tan descuidado? Era otro aspecto de su personalidad a pulir. Con cuidado se acerco a él, tomo sus manos sosteniéndolas firmemente entre las suyas. Y con un sutil gesto le pidió que le acompañara a sentarse en el borde de la cama.
-Soy un idiota. Deje abierta la pagina en que consultaba como se deben hacer las cosas. Escúchame bien Aiichiro. – Suavizo el agarre en las manos del peliplata- Te amo con todo mi corazón. Te amo como eres tanto, por lo que tienes aquí -señalo su cabeza -Como todo lo valioso que tienes aquí -le indico su corazón- Y no voy a negar que deseo tu cuerpo, pero no es lo único que quiero de ti, te quiero completamente. -Se llevo la mano a la cabeza -No sé si fui claro, yo te amo no solo por el deseo que puedas despertar en mi. Te amo por quien eres. Yo estaba investigando, no porque quiera forzar las cosas, solo que contigo me cuesta controlarme, más cuando reaccionas a mis caricias. Nunca lo he hecho con nadie, tu serás mi primera vez y tengo miedo de lastimarte, de no hacerlo bien y que pueda perderte -las lagrimas comenzaron a fluir a través de sus mejillas. -Solo quería aprender para tratarte con el cuidado que se debe, pero quiero que entiendas que cuando ambos nos entreguemos será por amor y no por un capricho.
Nitori, se sintió tan culpable luego de escuchar la explicación de Momotarou y verlo llorar. Fue tan tonto al pensar que alguien tan sincero como él colorin no lo amaba de verdad. Pero tenía tanto miedo de perderlo y su mente se encargo muy bien de hacerle creer que él no era tan valioso. Ahora eso ya había quedado en el olvido con la reciente declaración. Un nudo en la garganta se hizo presente haciéndole llorar
-Lo siento Momo-kun- exclamó lanzándose a sus brazos abrazándole con fuerza. Mientras las lágrimas brotaban de sus ojos.- Lo siento mucho, fui un tonto por pensar aquello, por favor perdóname.
-El idiota fui yo, al no ser sincero contigo y decirte las cosas desde un principio. Lo haremos cuando te sientas preparado. ¿Por ahora qué prefieres? Jugar, ver fotos o dormir. -dijo cambiando un poco el tema, se sentía abochornado.
- Ya no necesitas pensar estas cosas solo, aprenderemos juntos. Y cuando se dé la ocasión... Yoo, yo no me opondré a ello ... De hecho me gusta mucho cuando me tocas, me haces perder bajo tus manos- confesó ruborizado. Tenía que comenzar a demostrarle como se sentía. Para que su relación fuera buena y duradera; y así ya no se dieran malos entendidos.
-¿Puedo besarte ahora? -Pregunto el peli naranja.
Oír a momo hablarle con tanto titubeo, le conmovió tanto que esta vez decidió ser él quien le besara, para borrar las lágrimas que él causo. Al parecer pillo desprevenido a su pareja pues solo correspondió su beso unos segundos después. Intento imitar la forma en la que Momo lo hacía. Introduciendo su lengua en la boca ajena. Jadeante se abrazo a Momo por sus hombros sin querer separarse de él.
Nunca hubiese imaginado que Aiichiro lo besara y justo después de hablar de un tema tan espinoso. Y que el peliplata lo besara con hambre solo hacia despertar su pasión aun mas. Abrió la boca permitiendo que el más bajo tomara el control del beso. Acaricio la espalda de este sobre el pijama.
Con delicadeza ambos se dejaron caer sobre la cama, mientras se besaban con pasión. Una de sus manos sostenía el cuerpo Ai, y lo más cerca a su propio cuerpo mientras la otra viajaba atreves de la tela desde el cuello, caminado por columna vertebral llegando peligrosamente a donde terminaba la espalda y comenzaban a formarse las nalgas del chico.
Sin pensarlo mucho levanto la camisa del más bajo para así poder acariciar libremente su piel.
Se dejo llevar por Momo, como cada vez que se besaban; aunque esta vez fue él quien buscó el contacto inicial. Ahora que sabia como el chico lo atesoraba no sentía ningún tipo de miedo ni inseguridad... Estaba completamente embriagado en el amor que Momotarou Mikoshiba le daba.
Los lugares que eran tocados por sus manos eran como pequeñas descargas que le hacían estremecer. De su garganta amenazaban con salir sonoros sonidos los cuales acalló con su mano.. ¿Por qué esta siempre el único que recibía ? No tenía que ser así, eran pareja él también debía complacerlo. Demostrarle que también lo amaba de esta forma. Lentamente llevo su otra manos a la cadera de Momo e introdujo su mano por su camiseta ... Acaricio su bronceada piel era muy suave. Quería sentirlo aun mas.
Se sentía tocado por un Ángel, aquellas manos suaves lo acariciaba con temor y dulzura, con decisión pero precavidamente al mismo tiempo. No había chico más precioso para él que Aiichiro.
Beso con ternura el cuello del mas bajo dejando un camino húmedo mientras jugaba con los cabellos sedosos de este.
-Hueles y sabes exquisito, me cuesta contenerme ante ti -susurro en su oído.
- ¡Ahh! Momo... - se estremeció al sentir el choque de su respiración en su cuello y mucho más en su oreja. Gracias a ello su espalda se curvo de placer , acercándose aun mas a su novio. Notando que cierta parte del cuerpo de este estaba animada. Momo estaba excitado, por una razón eso a Nitori le llenaba de satisfacción. Ser la única persona capaz de llevar a ese chico de orbes doradas a ese estado lo hacía feliz.
Tímidamente bajo unas de sus manos hasta la zona erógena de su pareja que pedía por atención. Masajeo suavemente por sobre la ropa esperando alguna reacción de su pareja. Esperaba estarlo haciendo bien.
-Ai-chan si haces eso, yo… yo no puedo prometer mantener la compostura. Me vuelves loco. -atrapo con intensidad la boca del mas bajo explorando toda la cavidad bucal de este con su lengua. Aiichiro lo sorprendía, podía ser tan tímido y a la vez tan atrevido. Realmente lo volvería loco.
Este era un punto de no retorno para Ai, ya no era consciente de de si mismo. Momo le hacía perder la razón. Ser besado con tanta pasión siempre lo ponía al límite, incluso sentía como aumentaba la excitación en su pantalones. Pero esta vez no era su turno para ser complacido, el quería hacerle sentir igual de amado a momo, poder responder sus sentimientos de la mismo forma.
Lentamente se atrevió a introducir la mano en la ropa interior del colorin, completamente alentado por los gruñidos que este dejaba escapar comenzó con la estimulación sobre su miembro, apretaba lentamente el contorno, no estaba seguro de cómo hacerlo para que se sintiera bien, pero quería hacerlo bien de todos modos.
-¿Momo… Se siente bien si lo hago así?- pregunto inocentemente, sin notar la expresión de placer que hacia su novio ante sus caricias. Pues estaba concentrado en otro punto de su cuerpo- ¿Como te hago sentir mejor?
-Ahh , ahh Ai -chan -le costaba pronunciar palabra. ¿Desde cuándo se había vuelto tan atrevido? No es que fuera un ególatra, pero no sentaría a dejar pasar las cosas. Momo estaba hecho cien por ciento de actitud. Si Aiichiro quería atacar sus puntos débiles él también lo haría, tal vez esa noche si jugarían pero no precisamente con la consola.
Desabotono la camisa del peliplata dejando su pecho al descubierto. Allí estaban ese par de preciosos pezones que tanto le gustaban. Acaricio suavemente uno mientras regresaba a los besos salvajes con su novio.
Luchaba incontrolablemente por retener sus gemidos, que aumentaban a medida que sus pezones se ponían duros. ¿En aquel lugar era tan sensible o simplemente eran las manos de Momo las capaces de hacerle sentir placer en esa zona? Hundió su rostro el cuello de su pareja jadeando intentando cubrir su voz contra la piel de momo.
-Ah aaaah… Momo-kun, mas. Tócame más- hablo en un leve susurro, parecía que rogaba por el toque ajeno.
Sonrió al ver las expresiones de Nitori. Se retiro un poco de él. Le dio un beso casto en los labios casi como un roce para luego besar el cuello del chico bajando por sus hombros, cada uno en su turno y luego llegar al pecho, el recorrido llego al ombligo. Lo observo con una mirada cargada de deseo decidiendo regresarse en su travesía a través del cuerpo del peliplata, pero esta vez con lamidas y pequeños mordiscos. La piel del chico era exquisita. Aspiro su aroma antes de centrarse en uno de los botones rosas de su pecho.
Beso y mordisqueo el pezón izquierdo, mientras el derecho lo acariciaba con fervor.
-Mmmmggh….- alcanzo a cubrir su boca antes de dejar escapar un sonoro gemido. ¡Oh, dios! ¿Como podía sentirse tan bien ser lamio en ese lugar?- Noo, no lamas Momoo… Mi voz ¡Aah!-
-¿Con que no quieres? No será acaso que te encanta ahí -respondio con malicia. Amaba ver a Aiichiro con esas expresiones. El hecho de que estuvieran con sus padres cerca solo lo excitaba mas. Continuo acariciando los pezones del chico hasta que observo como un bulto se alzaba justo en la zona baja.
Explorar el cuerpo del mas bajo era sensacional, saber que aquellos gemidos solo los producía él, solo le inflaban el pecho. Anhelaba que Aiichiro fuera solamente suyo así como deseaba ser solo de este. Beso el pecho bajando hasta llegar al ombligo introduciendo la lengua en aquel lugar y de manera serpenteante jugaba en aquel lugar.
-Ai-chan te amo-pronuncio antes de tomar la cintura elástica del pantalón y halarla hacia abajo con los dientes, luego se ayudo con las manos haciendo desaparecer aquella prenda. Dejando al peli plata solo en bóxer.
No era justo tenerlo ahí casi desnudo y el aun vestido, deseaba sentir su piel en contacto con la de su amado. No solo con las manos y los labios, deseaba que cada milímetro de piel se tocasen y se embriagasen con su calor. Rápidamente aseguro que la puerta estuviese cerrada, además acerco uno de los nocheros a la puerta, así nadie abriría ni con llave. Se deshizo de su ropa quedando totalmente desnudo, para luego recostarse en la cama junto con su novio. Beso con ternura aquellos labios dulces que tanto le gustaban. Nunca se cansaría de su sabor.
Admiro el cuerpo de su pareja, que se dejaba caer sobre el desnudo. Se sonrojo aun más con verlo. Aiichiro, se sentía nervioso, su respiración temblaba a causa de la excitación.
-Momo -kun , deberíamos parar -dijo con la poca razón que aún le quedaba ¿Qué cara pondría mañana si eran escuchados ?- Me cuesta mucho acallar mi voz, nos podrán escuchar.
-Mis padres deben estar dormidos o tal vez hagan lo mismo que nosotros, no te preocupes por tu voz que yo hare que no se escuchen tus gemidos.
Sosteniendo su cuerpo con un brazo se poso de tal forma que no apoyara todo el peso sobre su novio, lentamente acaricio el muslo pálido del peliplateado hasta llegar a su miembro. Lo acaricio con ternura, propinando oleadas de placer en el delicado chico. Poso sus labios sobre los de este ahogando así los gemidos que luchaban por salir.
-Ai-chan, tócame -ordeno con deseo mientras fortalecía las caricias en la entrepierna de este y exploraba con su lengua la profundidad de la cavidad oral del joven.
-Mmmnnhh - apenas podía retener sus gemidos y mucho menos si era besado de esa forma tan desenfrenada . Obedeció las palabras del pelinaranja. Tocando el cuerpo ajeno, recorriendo desde su cuello bajando lentamente hasta llegar a tocar la punta del miembro erecto del chico. Con suavidad acaricio el tronco antes de envolver sus dedos al rededor y comenzar con un lento vaivén .
El sonido de sus miembros húmedos gracias a la fricción hacia un dulce eco en los oídos de ambos excitándolos más de lo que ya estaban.
Momo se enfrentaba al gran problema de no dejar que Aiichiro gimiera, o al menos que no fueran audibles, pero su propia garganta lo traicionaba. Tuvo que ahogar varios que trataron de salir cuando sintió como su novio lo tocaba. Estaban demasiado excitados. Su miembro ardía fuertemente y el de su compañero estaba completamente erecto y caliente, el liquido preseminal comenzaba a salir.
Se recostó en la cama de lado, haciendo que Aiichiro quedara de frente a él. Aumento el ritmo con que acariciaba el falo del peli plata, subiendo y bajando a través del tronco con suavidad, pero con rapidez. Su otra mano traviesamente se poso sobre las nalgas del chico acariciándolas con fervor, mientras buscaba como ahogar los gemidos de ambos por medio de besos.
Sus dedos se acercaban peligrosamente a la entrada del chico, acariciando las nalgas y luego el anillo de este sin entrar en su interior. La forma en que su amado se estremecía era increíble.
El peli naranja sentía como estaba por terminar. Las cálidas manos de Aiichiro eran sensualmente exquisitas, llego al paraíso de emociones tras un fuerte orgasmo. El liquido blanco salió de su pene bañando el abdomen del más bajo. Apresuro las caricias en los dos centros erógenos de este y solo unos segundos Nitori llegaba al clímax.
Ambos se besaron agotados y sudorosos.
Jadeante, Nitori, se dejaba caer de espaldas sobre la cama. Todo había sido tan intenso que el peliplata a los pocos segundos callo dormido, su expresión era calmada. El menor observo el rostro dormido de Ai y sonrió al contemplarlo. Tomo las mantas de la cama y lo arropo con ellas. ¡Al diablo el futon, dormiría junto a su novio!
Ambos dormirían en la cama, agradecía ser un chico consentido y haber hecho que le compraran una cama grande. Ambos entraban allí sin mayor problema. Además era algo que no podían hacer en el instituto, dormir abrazados compartiendo no solo el aire sino también el espacio, brindándose amor sin palabras solo con la presencia de los dos.
Entre las mantas, se abrazo a su novio, esa noche dormirían como una pareja, lo más probable es que soñara con él, después de todo Aiichiro era el dueño de todo su ser y eso incluía sus sueños.
Espero que hayan disfrutado de la historia hasta este punto! :3 Nos leemos pronto :3
