Teen Wolf no me pertenece, y este es un pobre intento de fanfic.

¡BIENVENIDO AÑO 2015! :D

Indeseada vida nueva

Capitulo 10

Stiles (de mala gana) regresa a la escuela

(…)

—¿Tienes suficientes pañales?—

—Si Stiles, compramos ayer ¿Te acuerdas?— Derek evita rodar los ojos ante la pregunta de su ansiosa y nerviosa pareja. El chico no parecía convencido y revisa compulsivamente todos los suministros de la casa.

Todo parecía estar en orden, pero Stiles no se tranquilizó. Revisó por última vez su mochila de mensajero, asegurándose de llevar su teléfono celular con baterías de repuesto y un celular descartable para emergencias, que escondió dentro del bolsillo interno de su camisa, por si perdía el primero.

—Si Mo no quiere tomar su fórmula, trata de darle un poco de puré de manzana para abrirle el apetito— Stiles estaba preocupado por el plan de Derek. No le gustaba nada esto de irse, sin despedirse de Mosley. Esperaba que el pequeño no creyera que lo había abandonado, pero supuso que ya debía acostumbrarse a que uno de ellos dos iba estar ausente de vez en cuando. Cualquiera de los dos iba a estar trabajando o estudiando, y tendrían que turnarse para cuidarlo.

—Si Stiles— Derek trató de no exasperarse. Stiles era un joven muy responsable, pero esto ya rayaba a lo obsesivo. Si seguía así, no iba a poder concentrarse en sus estudios y solo iría a la escuela a perder el tiempo.

—No te olvides que a las dos de la tarde le toca su siesta, y trata de que no se duerma antes—

—Lo tengo cubierto, no soy una niñera calificada, pero no dejaré que el Mosley incendie nuestro apartamento— Derek trato de aligerar el ambiente, pero Stiles seguía sumido en su ansiedad, tal así que no presto atención al "nosotros" que el hombre lobo había remarcado en su frase.

—Es demasiado pequeño para los ruidos fuertes y la televisión, así que…—

—Stiles, no tenemos televisión— Derek miró con desgana al chico que parecía no querer irse de su departamento, ni física ni mentalmente. Esto no era sano para él, por más loable que sea su compromiso de cuidar de un pequeño como Mosley —¿Estás seguro de que quieres regresar a la escuela?—

—Bueno… Ya no puedo faltar más, tengo muchos trabajos pendientes y los exámenes para la universidad estatal se aproximan— Stiles se rascó la nuca con una expresión de preocupación. Ahora que lo pensaba mejor, le esperaba un montón de trabajo. Iba a tener que desarrollar sus habilidades de multitarea si quería ponerse.

—Entonces, vete de una vez— Derek jamás pensó que tendría que decir esto, pero Stiles se obsesionaba demasiado. Esperaba no tener que sacarlo a la fuerza de allí, porque el chico realmente necesitaba tener un poco de vida fuera de aquel departamento.

De solo pensar en lo joven que es Stiles, y lo que estaría haciendo en su situación y a su edad, Derek no podía dejar de sentirse orgulloso de ser su pareja.

—Pero…— El adolescente no parecía estar enfadado con él, solo preocupado.

—Vamos a estar bien, ve y trata de llegar temprano a tus clases— Derek busco el libro de algebra que el chico había dejado en el aparador de la cocina, y se lo entregó con una mirada vehemente —Solo concéntrate en lo que puedes hacer en el momento ¿De acuerdo?—

—Seh, escuela, estudio y trabajos… Enterado— Stiles parecía estar de acuerdo con Derek, pero seguía dudando en abandonar aquel sitio. Tenía un mal presentimiento, y no sabía explicarlo claramente —¿Revisaste las salidas de emergencia?—

—Y también el ducto que va a las calderas— Derek desvió la vista al aparador, lleno de baratijas y libros, que parecía ocultar un pasaje secreto, camuflándose fácilmente en aquel ambiente.

—Ya sabes el plan, mínima sensación de peligro, tomas a Mosley y escapas— Stiles no quería saber nada de peleas, ni enfrentamientos con kanimas, alfas y otros bichos raros, no mientras él no esté presente. Estaba seguro de que Derek no era de los que peleaban por orgullo o para demostrar que es el más macho, pero quería estar seguro de que estaban en la misma sintonía.

Derek por su parte, asintió levemente, y tomó la mano derecha de Stiles, para tratar de tranquilizarlo un poco. El chico no reaccionó mal al contacto, y dejó que el hombre le rodeara suavemente en un confortable abrazo. No se había dado cuenta que estaba temblando por los nervios, hasta que el lobo se lo remarcó con tacto.

Para su horror, Stiles estaba hecho un desastre. Sino trataba de controlarse, de seguro iba sufrir un ataque de pánico.

El hombre lobo le restó importancia los nervios de su pareja, mientras le acariciaba la espalda con su mano para calmarlo. Le beso suavemente la mejilla derecha y le murmuró al oído "todo va estar bien, tranquilo", que por suerte terminó relajándolo por completo. Stiles se sentía mejor, el temblor y la ansiedad parecían disolverse en su interior, a medida que Derek le proporcionaba confort. No se creía capaz de poder apartarse de su lado, hasta que recordó algo desagradable, oculto de forma sutil muy en el fondo de su mente.

Él no merecía esto. No merecía ser reconfortado, no después de todo lo que hizo.

Una sensación desagradable se deposito en el fondo del estómago de Stiles, y se estremeció por completo. Se separó de Derek, sujetando sus brazos para apartarlos de él, con bastante fuerza (Tal vez más de la necesaria) y le dedicó una mirada llena de tristeza.

Era difícil para Derek verlo a la cara. Stiles lucía como un hombre abatido, renunciando a algo que ama con todo su corazón. Sabía muy bien cómo se sentía el joven en ese momento, por aquel dolor sordo que percibía en su interior, gracias a la conexión que compartían.

El hombre lobo se dio cuenta de que Stiles no podía expresar sus emociones con total libertad. No quería presionarlo, ni criticarlo, pero sentía que algo no iba bien con él. Era como si una fuerza de origen desconocido estuviera atando al chico, algo oscuro que no debería estar en su interior ¿Pero que era?

—Lo siento, sabes que no eres tu ¿Verdad?— Stiles noto horrorizado la desagradable reacción que tuvo para Derek ¿Por qué le costaba tanto aceptar que le quería y expresar lo que sentía?

Él estaba enamorado de Derek, no podía evitarlo, y no quería tampoco. A su lado se sentía tan seguro de sí mismo, que en algunas ocasiones creía que podía superar las cosas horribles que había dicho y hecho. Pero sabía que a diferencia de aquel hombre, él ya no estaba bien… Nogitsune abuso de su mente y cuerpo, y la culpa que sentía por no haber hecho nada para detenerlo, consumía cada sensación de felicidad que había en su vida.

—Lo sé, está bien, tenemos todo el tiempo del mundo— El lobo conservó la calma, para evitar preocupar más a Stiles. Tan solo quería que se sintiera tranquilo y feliz.

El adolescente sintió algo cálido en su interior al darse cuenta que Derek estaba siendo sincero y paciente con él. Iba a esperarlo, hasta que alcance la mayoría de edad (que por suerte solo faltaban un par de meses). Iba a esperarlo, a pesar de lo extraño y desequilibrado que se volvía día a día. Era probable que con el paso de los años empeore… Al igual que su madre.

Stiles recordó vagamente haber discutido con su progenitora, cuando estaba enferma, enfadado porque no podía ir con él al día de campo en la escuela. Estaba enojado porque iba a ser el único niño sin sus padres allí, y creía que iban a burlarse de él. Recordó decirle cosas horribles, cosas de las que nunca pudo disculparse, porque después de unas pocas horas de aquella desafortunada discusión, ella murió.

"Lo único que nosotros dos no tenemos, es tiempo que perder" Pensó Stiles.

El adolescente se acercó a Derek con decisión, y beso suavemente sus labios. El hombre lobo se sorprendió al principio, pero pronto comenzó a corresponder, tomando con cuidado el cuello del joven y acariciando con suavidad su cabello.

Stiles rompió aquel beso, el primero que le daba a alguien que quería, por su propia voluntad. La sensación fue demasiado agradable, y deseaba repetirla de nuevo.

—Lo solucionaré, te lo prometo— Stiles apenas se dio cuenta que dijo esto. Estaba en piloto automático, tratando de recuperar la poca compostura que le quedaba. Sin duda quería hacer algo más que besar con pasión a Derek.

Por su parte, Derek no pudo evitar sonreírse al verlo salir por el pasillo, caminando de forma desgarbada, y girando para saludarle con un ademán de su mano, antes de bajar por la escalera. No era una simple atracción la que sentía por aquel extraño muchacho, estaba terriblemente enamorado, y eso le hizo sentir una punzada en el pecho. Sea lo que sea que no le permitía a Stiles expresar sus emociones, estaba comenzando a molestarlo.

Pero tenía que confiar en que solucionaría el problema que le aquejaba, cualquiera sea este.

Derek no pudo seguir preocupado por Stiles, porque Mosley finalmente se dio cuenta que el chico hiperactivo había partido y comenzó a berrinchar a todo pulmón. El hombre lobo entró al departamento para intentar tranquilizar al pequeño, y augurando un largo día.

(…)

Indignado (Creo que esa es la palabra adecuada para definir esta sensación que tengo)

Estoy completamente indignado, no puedo creer que intentaran engañarme de esta forma. Hace días que Stiles estaba actuando raro, hablando de su escuela y sus mugrosos exámenes. Ahora entiendo que se traía entre manos y no me sorprende que no esté en casa.

Me molesta mucho que me haya dejado para encerrarse en aquel centro de adiestramiento para simios sin pelos, reproduciendo la misma masa de trabajadores y esclavos del consumo, que hasta el día de hoy, sostienen la decadente y pútrida sociedad humana.

Me da asco solo pensar que Stiles este intentado formar parte de una farsa como esa, pero supongo que es inevitable, el pobre no debe conocer nada mejor. Tal vez debería perdonarlo, pero no voy aceptar que intenten engañarme.

Seré humano, seré pequeño, suave y adorable, pero sigo siendo un embaucador, y una cosa que desprecio es que intenten pasarse de listo a mis expensas. Así que le hare la mañana imposible a Derek para que lamente haber dejado ir a Stiles.

Llorar y gritar como si estuvieran haciéndome daño es agotador, pero el hombre lobo parecía estar demasiado pendiente en tratar de tranquilizarme. Era algo loable de su parte, y estaba haciendo un buen trabajo en cuidarme, pero yo necesitaba hacerle entender mi punto.

—¡Mosley! Tan solo…— Derek rechino los dientes, sacando lo que parecían ser chispas de sus colmillos. Estaba intentando darme de comer por segunda vez y yo había logrado arrojar mi biberón al suelo, rompiéndolo a la mitad —…Come algo, no puedes seguir enfadado solo porque Stiles no está aquí—

No es por eso que estoy enojado, pero Derek estaba bastante cerca de comprender mi situación. El joven suspiró, para mi sorpresa. No creía que el señor "todo lo puedo" Hale, fuera de los que se dieran por vencidos, pero supongo que hay una primera vez para todo.

"Por alguna razón siento vergüenza ajena. Stiles estaría muy decepcionado de ti, Derek"

— Supongo que me has vencido Mo, creo que no puedo cuidarte adecuadamente sin Stiles cerca—

Me parece raro que diga eso ¿Aceptó su humillante derrota con tanta facilidad? Me chupo el dedo, pero creo que está tratando de tomarme el pelo ¿Qué es lo que planea hacer realmente?

—Así que lo llamaré y le diré que su pequeño retoño no se comporta, de seguro entenderá que no podrá cuidarte solo y tendremos que contratar una niñera…—

No. Ni de broma. Ninguna humana me va a tocar con sus asquerosas manos. Antes prefiero la muerte.

—…Llamaremos a la que tenga más experiencia, de seguro que será bastante estrictita y estará pendiente de ti, hasta cuando estés durmiendo—

Ya entendí, me portare bien, pero niñera no. No quiero que una humana pegajosa me este mirando de forma espeluznante mientras duermo, de solo pensarlo me dan ganas de vomitar.

Extendí desesperadamente mis pequeñas manos hacia Derek y trate de decirle que ya no estaba enojado, y que iba a portarme bien. Este me dedica una mirada desconcertada.

—Sabes que no estoy bromeando Mo, tengo el dinero suficiente para contratar una buena niñera y no dudaré en hacerlo si es necesario—

Me lleva. Este tipo realmente esta preocupado por mi. Tal vez me excedí un poco… Bueno, demasiado ¡Voy a portarme bien! Nada de extraños en casa y mucho menos mientras Stiles no esta ¡Los humanos no son confiables! ¡Acaso no ves lo que le han hecho al mundo en este ultimo siglo!

Derek me miro con algo de expectativa, y me levanto en sus brazos para llevarme al baño. Con cuidado, me limpio y aprovecho a bañarme, para cambiarme el pañal y vestirme. Me sentí mejor, y un poco más hambriento que antes.

Gimotee un poco, porque realmente tenía hambre y me arrepentía de haber arrojado la leche al suelo. Mientras tanto, Derek me sentó en la silla alta de la cocina y abrió la heladera para sacar jugo de manzana. El aroma de aquel líquido me hizo feliz, me gusta mucho el olor de las manzanas.

Me dio un poco del jugo en mi biberón de repuesto y lo bebí gustoso. Estaba bueno, y quería tomarlo todo. Pero solo me permitió un trago.

—Ya veo que mejoro tu apetito, no es puré de manzana pero parece que también funciona— Derek dejó al otro lado el biberón con el delicioso jugo de manzana. Completamente en desacuerdo con esto, extendí mi mano hacia este, pero resultó ser inútil. Estaba demasiado lejos para alcanzarlo.

"Creo que debo ver a través de la decepción y aceptar que uno no siempre obtiene lo que quiere. Ser humano, en ese sentido, apesta"

—Ahora vamos a intentar con la formula de nuevo, y esta vez no tires el biberón—

Aún estoy enfadado por no tener a Stiles y mi jugo de manzana, pero Derek ha ganado está disputa. Deje que me alimentara con la formula, mezclada con un poco de leche entera, y me sentí un poco mejor. No era tan dulce como el jugo de manzana, pero no me resultaba desagradable.

Al poco tiempo de terminar mi biberón, me sentí pesado y con sueño. Derek no se atrevió a dejarme solo mientras mis ojos se cerraban. Me murmuraba con suavidad "Voy a estar aquí todo el tiempo. No voy a dejarte, tranquilo pequeño"

Y me lo creo.

Desde entonces, Derek vigila mis sueños, aun cuando no está conmigo físicamente. Donde quiera que esté, sé que él siempre me cuidará.

(…)

Los dedos inquietos de Stiles jugaban con la costura que sobresalía de la rodilla de sus jeans azul oscuro, mientras escuchaba al entrenador y profesor de economía Bobby Finstock, explicarle que era casi imposible que mejore su promedio en lo que resta de ese trimestre, si no consigue sobresalientes en todos los exámenes de la semana entrante. El chico entornó los ojos con algo de molestia. No se había dado cuenta que estaba tan ajustados con sus notas, pero supuso que al estar controlado por Nogitsune, no podía concentrarse al cien por ciento en sus estudios.

"En mi vida he obtenido una D. Ni siquiera cuando dejaba de tomar mis medicinas para la ansiedad" Stiles pensaba con cierta molestia "Creo que me lo merezco por pensar que tenía todo bajo control"

Sin embrago, algo positivo sacó luego de aquel asunto de estar a punto de volverse loco y morir por una falla en su sistema nervioso central. No había necesitado tomar sus medicinas para la ansiedad desde que Nogitsune abandonó su cuerpo. Supuso que debía ser un efecto secundario al estar poseído, y se preguntaba vagamente que otras cosas más podía hacer.

Se sentía muy tentado en forzarse nuevamente a crear barreras con ceniza de montaña, pero decidió dejar eso de lado cuando comenzó a criar a Mosley junto con Derek. Si no fuera por ellos dos, tal vez hubiera seguido por otro camino… Un tanto dudoso…

Al volver al mundo real, se dio cuenta que el entrenador Finstock ahora estaba despotricando sobre lo irresponsables que son los adolescentes a la hora de practicar relaciones sexuales, y de que no entendía porque la madre de su hijo (Al parecer, estaban hablando de Mosley ¿Cómo habían llegado a ese tema?) no podía ser encontrada.

Stiles suspiró, un poco irritado, y comentó con cierto cinismo sobre lo que sucedía en la mayoría de las situaciones por la que estaba transitando. Una familia de buena posición económica, no desea problemas con hijos concebidos fuera del matrimonio, y sin duda estas tenían formas muy desagradables de evadir aquellos "errores" que cometían sus miembros más jóvenes.

A Stiles no le costó trabajo mentir sobre esto. Su padre tenía coloridas historias sobre chicas que escapaban de sus casas con sus hijos recién nacidos, para darlos en adopción a espaldas del padre, y otras tantas de familias que apañan ante la ley a los adolescentes, para hacerse cargo de aquello de forma más desagradable.

El entrenador asiente, y da el tema por cerrado, ya que no deseaba oír más de aquellas turbias historias. Terminó dando a entender que no consideraba a Stiles lo suficientemente apto para determinar el paradero de la chica que dejo embarazada, y abandonó el bebé en la puerta de su hogar.

—Espero que esto te enseñe a usar condón chico, y mantener las dos cabezas frías antes de volver a tener una relación sexual— Le reprende el profesor con aire autoritario, enarcando sus cejas de forma extraña.

—Créame que con lo sucedido, ya paso de las chicas, entrenador— Stiles no creía que fuera el momento de revelarle directamente a su profesor que prefería los hombres, pero decidió dejarlo a su interpretación.

—¡Tks! Nadie te pide que te conviertas en un monje tibetano Stilisnki, pero trata de tener cuidado la próxima vez— El hombre le mira con atención, mientras Stiles pensaba divertido que no había querido entender su indirecta —¿Cómo vas con el niño?—

—Muy bien, lo estoy cuidando con ayuda de mi padre y… un amigo— Stiles murmuró lo último, mientras sus mejillas se coloreaban. No entendía porque le avergonzaba hablar de Derek delante de otras personas, había muchas cosas en las que debía mejorar.

—Es bueno saber que estas ocupándote de eso. Bien, le daré los trabajos que debe y las fechas de los exámenes, pero tendrá que correr y estudiar como un loco, si me entiende—

— ¿Qué tiene que ver correr con estudiar?— Stiles pregunta distraídamente mientras revisaba los papeles que le había entregado el profesor. Finstock le miró con algo de exasperación.

—Espero que sea tan asertivo en su examen trimestral de lengua inglesa, Stilinski—

—No se preocupe señor, estaré más que preparado— Dijo Stiles mientras salía huyendo de la oficina del profesor, para así evitarse otra bronca.

(…)

Al caminar por los pasillos de la escuela, el mundo de Stiles se sentía surrealista. Después de cuidar de Mosley y estar pegado a Derek todo el día, durante una semana y media, estar solo en aquel lugar le hacía sentirse como un extraño en aquel lugar.

Nadie allí lo conocía realmente, y los que sí, trataban de ignorarlo.

Extrañaba mucho a su pequeña familia y eso que solo habían pasado unas tres horas lejos de los dos ¿Qué estarían haciendo? ¿Mo estaría comportándose bien? ¿Derek habrá dejado de gruñir tanto? ¿Acaso lo extrañaban?

De seguro no, es decir, solo pasaron tres horas…

Revisó la hoja con todos los horarios de sus clases extras, sus trabajos pendientes y los exámenes que debía presentar. Era mucho trabajo, y un estudiante promedio no podría con todo en tan poco tiempo. Supuso que tendría que encontrar la forma de apañárselas para resolver aquella situación.

Stiles estaba decidió a mejorar su promedio. No quería perder el tiempo en la escuela de verano. Mosley aun era muy pequeño y necesitaba de muchos cuidados, y no podía darse el lujo de dejar a Derek solo, con aquel trabajo.

Necesitaba libros, apuntes y a Lydia… y de seguro un sixpack de bebidas energéticas. No creía que durmiera más de 3 horas al día en la próxima semana.

—¿Stiles?— Scott le miraba desde el otro lado del pasillo, y se abalanzó hacia él. El chico hiperactivo se le quedo mirando como si fuera un extraño, pero despabiló al reconocerlo —Es bueno verte en la escuela ¿Cómo van las cosas?—

Stiles no iba a repetir lo que Derek refunfuñaba por las noches cuando creía que no podía oírlo. Nogitsune era un asunto que el alfa local debía ocuparse, cosa que Scott ni se molestó en prestar su ayuda o servicios a la comunidad sobrenatural local.

Una mierda el puto "equilibrio"… Aún así, Deaton sigue insistiendo que su amigo es el Verdadero Alfa.

—Está yendo bien, por suerte Mosley está sano y salvo— Stiles sonríe con un poco de vehemencia. Pronto iba a cumplir un mes, y el pequeño parecía hacerse más fuerte cada día.

—Ya veo…— Scott se rascó el cuello con algo de duda, pero trato de ser considerado y cambiar el tema —Y ¿Cuándo volverás a jugar lacrosse?—

—No creo que pueda volver esta temporada, debo cuidar de Mo y estudiar, necesito ponerme al día con la escuela—

Scott frunció el ceño con algo de desconfianza. Stiles trató de no rodar los ojos por la exasperación. Esperaba que su amigo no creyera que estaba enloqueciendo de nuevo. Estaba bien, solo que estaba priorizando otras cosas.

Además de su relación con Derek, y la crianza de Mosley.

—Fui a tu casa el otro día y tu padre me dijo que te fuiste a vivir con Derek— Scott sonaba preocupado, pero de seguro que el Sheriff no le dijo nada en contra de su decisión, porque la situación se estaba volviendo cada vez más peligrosa. De todos modos, cada vez que podía, su padre los visitaba a ambos en el departamento y jugaba con el pequeño Mosley. De seguro, iba pasar mientras estaba en la escuela, para ayudar a Derek un poco.

—Hemos tenido encuentros cercanos del tipo "sobrenatural", y tuve que mudarme de la casa, por el bien de papá y los vecinos— A Stiles no le importaban los vecinos, pero de seguro eso alarmaría a Scott y dejaría el tema zanjado.

—Supongo que sí— El chico parece serio de repente, como si estuviera contemplando la posibilidad de que debía haberse ocupado de aquel asunto —Te darás cuenta si Nogitsune recupera sus poderes ¿no?—

Stiles no sabía bien porque, pero aquel comentario le lleno de rabia. Sin darse cuenta, hace rechinar sus dientes, recordándose a sí mismo que golpear la cara de Scott no le servirá de nada.

—No te preocupes, lo tengo controlado— Y decide irse, dejando a su amigo atrás.

(…)

Stiles llego al final del pasillo sin darse cuenta, y quedo frente a la tabla de anuncios de la escuela. Esta se encontraba cargada de anuncios de chicos desaparecidos, muy parecidos a los de Boyd y Erica cuando habían sido capturados por la manada de alfas (Aquel oscuro recuerdo le ayudo bastante en comenzar a buscar una explicación aquella situación). Niños pequeños y adolescentes que asistían al colegio aparecían allí, en total eran unos cinco, y no era una buena señal.

¿Habría otro Darach en la ciudad? ¿Jennifer aún se encontraba con vida?

Stiles no quería ni creérselo, entra al aula y mira a su alrededor. El asiento que ocupaba junto a Scott estaba siendo usado por Kira. Eso le iba ahorrar muchos problemas en decidirse, porque le agradaba Kira y no quería estar cerca de su amigo.

Se sienta junto a Lydia, la cual le dedicó una mirada curiosa. Ella quería averiguar qué había pasado con Mosley. Y porque él, a la edad de 17 años, había decidido vivir con un hombre mayor, lejos de su padre, cuidando de un bebe que no llegaba al mes de edad.

Desde el punto de vista de una persona corriente, lo que estaba haciendo estaba mal en algunos sentidos, pero cuando estás siendo acosado por seres sobrenaturales realmente poderosos, tienes que tomar medidas poco corrientes.

Stiles y su padre no tenían problemas en adaptarse, y a Derek últimamente parecía resbalarle lo que la gente piense de él… Muy zen de su parte, debía admitirlo, pero no les ayudaba con la imagen que estaban proyectando a sus amigos y familiares.

Después de la escuela iba a hablar con su papá, tal vez pueda hablarle de las personas desaparecidas… Algo no andaba bien en Beacon Hills…

—¡Stiles!— Lydia rechina los dientes al hablar y le mira con algo de molestia —Te estoy hablando hace media hora—

—No, solo fueron unos dos minutos ¡Auch!— La chica le pellizca el brazo de Stiles para llamar su atención.

—Algo te preocupa, y no es Mosley o Derek—

—Hay algo raro en la ciudad ¿Lo sientes?— Stiles estaba preocupado, y Lydia parecía saber algo al respecto.

—No lo siento, hay algo raro en la ciudad y está repartiendo panfletos— Lydia le pasa un panfleto con un símbolo extraño que parecía ser un ojo atravesado por una cruz egipcia. El folleto rezaba "Los herederos de Nemeton" y prometía la salvación del mundo como lo conocemos.

"Mierda, tiene que ser una broma" Pensó Stiles.

—Sep, es lo que estas pensando— Lydia chasquea la lengua mientras sube sus perfectas cejas, haciendo una expresión de entendida —Tenemos una nueva secta en la ciudad—

—Mierda— Stiles revisa la información de aquel condenado papel, pero para su horror, todo era propaganda sin sentido, de una sociedad religioso en busca de almas desesperadas —Esto no es bueno—

—Claro que no, comenzaron hace unas semanas atrás y ahora han tapizado toda la ciudad con su basura pseudoreligiosa— Protesta la chica, con indignación.

Ya de por si Lydia odiaba las religiones, lo que proponían no entraba en su mundo de lógica, algoritmos y termodinámica. Stiles suponía que una secta no merecía su atención, pero si la aparición de esos sujetos y la desaparición de los niños adolescentes estaban relacionadas, estaban bien jodidos.

—¿Scott dijo algo al respecto? ¿Cómo está tratando la situación?—

—¿A qué te refieres?— Lydia no parecía entender su pregunta. Stiles trató de explicarse, con suma paciencia.

—Lydia estos sujetos hablan en nombre de Nemeton, como si fuera una especie de dios al que puede convocar, y están tratando de convencer a la gente que los sigan a un camino de "salvación, arco iris y hot dogs"—

—Scott dijo que no hacen daño, y comprobó que todos ellos son humanos, no hay de qué preocuparse…—

Stiles no creía que ignorar a esos sujetos solo porque eran humanos sea una buena idea, y dudaba mucho que sea algo bueno para los seres sobrenaturales. Recordó sin querer, el jardín de feng shui de Kira y la energía negativa que estaba corriendo por la ciudad, la cual incomodaba a los kitsune.

Si quería averiguar más, iba a tener que investigar por su cuenta. Pero primero iba a llamar a Derek para saludarlo y preguntar por Mo. No iba a llegar a casa temprano, y de solo pensarlo, ya los extrañaba a ambos.

(…)

TBC

N/A: Me tome vacaciones y por eso no he publicado nada hasta ahora. Bueno, uno a veces debe salir a tomar aire, ¡Y volví con energías renovadas!