Anashi: Muchas gracias por el aviso, no me habría dado cuenta de lo contrario ^^

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima


Anteriormente…

Yo le devolví la sonrisa y la llevé hasta la cama, donde le invité a sentarse "Dime, ¿Cuál es tu nombre? Yo soy Gray Fullbuster" La chica estaba un poco avergonzada por mi compañía, parece como si no se hubiese encontrado con más esclavos en mucho tiempo

"Es un placer para mí, Gray, mi nombre es Juvia, Juvia Lockser"


Capítulo 11 – Escape

"Juvia… es un bonito nombre" Respondí con una sonrisa amable "Dime, ¿Cuál es tu historia?" Pregunté, curioso por cómo había terminado alguien como ella sirviendo al Rey de Fiore

Ella se sonrojó ligeramente por mi cumplido, bajando la mirada tímidamente "Uhh… bueno, yo nací en una familia de esclavos, no hay nada interesante que contar a cerca de mí realmente…" Hizo una pausa, entristeciendo su rostro "Por desgracia, la familia real se fijó en mi hace tres meses, y desde entonces… he sido la esclava de su majestad…"

Había algo extraño en su mirada, como si estuviese reviviendo recuerdos horribles mientras hablaba, y no me hacía falta reflexionar mucho para saber de qué se trataba. Sus ojos empezaron a brillar como las lágrimas tiñeron sus mejillas, por lo que rápidamente, llevé mi brazo sobre sus hombros, intentando consolarla a toda costa


Me sentía asqueado y horrorizado, Juvia me había estado contando las atrocidades que ese viejo pervertido le obligaba a hacer, siendo la violación la más leve de todas

"Yo… lo siento mucho, Juvia…" Dije, atrayéndola a mis brazos en un fuerte abrazo

Ella sollozaba continuamente, sus lágrimas no cesaban en ningún momento "No es culpa tuya… somos esclavos… es nuestro destino después de todo" Dijo con una voz completamente destrozada

Algo dentro de mí reaccionó ante sus palabras, la furia ciega empezó a recorrer mis venas como nunca antes lo había hecho. Me levanté bruscamente de la cama, sorprendiendo a Juvia por mi acción repentina "G-Gray…" Dijo desconcertada

Volví la mirada hacia ella con un rostro serio "Nos vamos de aquí, Juvia" Dije con firmeza

"¿¡Q-Qué?!" Ella alzó la voz impactada por mis palabras

Me dirigí con decisión hacia el armario de Natsu, no pude sacar de mi mente la llave que usaron para bloquear la puerta, sabía que la había visto en alguna parte. Abrí las puertas dobles y empecé a rebuscar entre la ropa, llegando finalmente hasta el fondo, donde, como me esperaba, había un colgador, en el que yacía la llave que estaba buscando "¡Aquí está!" Vitoreé mientras la cogía, ganándome una mirada de horror y confusión por parte de Juvia

"¡G-Gray, no puedes tocar el armario de tu amo, van a castigarte!" Gritó alarmada

Yo le ofrecí una sonrisa confiada a cambio mientras le cogía de la muñeca "Eso ya no importa, nos vamos de este sitio" Declaré, llevándola hasta la puerta donde introduje la llave, sintiéndome satisfecho cuando oí el sonido metálico de desbloqueo

"¡E-Espera! ¿Qué pasará si nos atrapan?" Preguntó aterrorizada por la situación

Yo me volví hacia ella completamente confiado "En ese caso, yo asumiré el castigo de ambos" Sin darle una oportunidad a que respondiese una vez más, abrí las puertas y salimos corriendo de los aposentos de Natsu


Corrimos a toda prisa por los pasillos, asegurándonos en cada esquina si había alguien cerca, pero el lugar estaba... sospechosamente vacío

"¡Gray, por favor, regresemos!" Juvia gritó en estado de pánico por nuestras acciones

Me volví hacia ella con el rostro preocupado pero severo "Lo siento, no pienso quedarme de brazos cruzados mientras siguen abusando de alguien inocente, nos vamos de aquí" Declaré con firmeza sin detener nuestro avance en absoluto

Juvia pareció entender lo que sentía, ya que asintió lentamente, iluminando sus ojos con entusiasmo mientras deslizaba una leve sonrisa en su blanquecino rostro. Yo le devolví la sonrisa, llevando mi atención al frente una vez más para afrontar esos pasillos que parecían interminables

"¡ALTO AHÍ!" Una voz familiar gritó justo detrás de nosotros, sobresaltándonos al comprobar que eran tres guardias reales, uno de ellos Bickslow a quien ya conocía

"Mierda… ¡CORRE JUVIA!" Grité frenéticamente mientras aceleramos el paso, intentando huir de esos hombres como si nuestras vidas dependiesen de ello, y… aunque no de forma literal, eso es exactamente lo que ocurría. La pobre Juvia estaba aterrorizada ahora, todo esto era culpa mía, pero ahora ya era muy tarde para dar marcha atrás

Para nuestra desgracia, los tres hombres parecían alcanzarnos poco a poco, si seguíamos así nos atraparían en breve, tenía que pensar en algo y rápido. Como si fuese un regalo del cielo, visualicé una puerta al final de este pasillo, una ENORME puerta, de hecho, me parecía muy familiar…

"¡LA SALIDA!" Grité triunfalmente. La cruzamos con éxito, sintiendo el aire fresco del exterior acariciar nuestros rostros, pero no teníamos tiempo para disfrutar de ello, por lo que seguimos corriendo hasta los grandes portales metálicos que, por fortuna, estaban abiertos, revelando el camino hacia nuestra libertad

"¡Gray, ya estamos cerca!" Juvia gritó emocionada y sonriente

No pude evitar sonreír también, hasta que nuestra suerte cambió "¡ERES MÍO!" La voz de Bickslow sonó justo detrás de mí, sintiendo su fuerte agarre en mi antebrazo , seguido inmediatamente de ser inmovilizado contra el suelo por los otros dos hombres restantes

"¡JUVIA, CORRE!"

Ella amplió los ojos en estado de shock antes mis palabras "¡N-No… NO VOY A DEJARTE SOLO!" Respondió mientras las lágrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas

"¡Todo esto habrá sido en vano si nos atrapan a los dos, huye ahora que puedes!"

Ella retrocedió indecisa, pero todavía no se puso en movimiento "No…" Susurró incrédula por mi petición

Los hombres pisaron mi cabeza, haciéndome sentir un dolor estridente en mi cuello "¡JUVIA, HUYEEE!" Grité desesperadamente ahora

Finalmente, ella empezó a correr hacia las puertas de salida con éxito, ya que todos los guardias habían centrado su atención en mí, llenándome de alegría mientras desaparecía en el bosque y deseándole lo mejor. Mi objetivo se había cumplido, no me importaba lo que iba a pasarme a mí ahora, por lo que abandoné cualquier tipo de resistencia mientras lágrimas de felicidad nublaban mi visión


"¡DAAH!" Grité cuando colisioné contra el frío suelo de los aposentos de Natsu, siendo empujado por uno de esos bastardos

Antes de poder asimilar mi situación, vi como todos ellos se volvían hacia el pasillo, echándose a un lado luego, revelando a Natsu "¿¡Qué demonios está pasando?!" Gritó, confundido por la escena

Momentos después, Igneel entró también en escena con un rostro igual de perplejo "¡M-Majestad, esos dos esclavos intentaron huir!" Bickslow informó, señalándome con su dedo índice

"¡¿INTENTARON QUÉ?!" El rey de Fiore gritó completamente enfurecido "¿¡Donde está Juvia?!" Exigió

"L-Lo lamento señor… la mujer de pelo azul se ha escapado…" Bickslow dijo una vez más, completamente tembloroso por la histeria de Igneel

Con esas palabras, su rostro empezó a enrojecerse como su pelo, volviendo su mirada depredadora hacia mí "Tú…. ¡MALDITA ESCORIA!" Se acercó con pasos peligrosamente lentos, lo que me hizo temer por mi vida

"Padre"

La voz de Natsu llamó, haciéndonos a todos los presentes volver la atención hacía él "Yo me encargaré de él" Dijo con una voz tranquila y un rostro severo "Es MI esclavo, después de todo" Espetó mientras se cruzaba de brazos, sabiendo que tenía toda la razón

Igneel gruñó en desagrado por sus palabras, pero se retiró hacia las puertas, derrotado por ese argumento "Quiero oírle gritar desde mis aposentos" Susurró de forma peligrosa mientras él y los guardias salían del lugar, dando un violento portazo

Nuestras miradas se conectaron pocos momentos después mientras él se acercó, haciéndome bajar mi rostro avergonzado, sabiendo que le debía una disculpa "Natsu… yo—

Mis palabras fueron interrumpidas por un increíble dolor cuando él lanzó una fuerte patada contra mi barbilla, haciéndome volar ligeramente hacia atrás por el impacto, llevándome de inmediato las manos a la zona dolorida "¿¡N-NATSU?!" Susurré aterrorizado por su ataque

"¡CÁLLATE!" Rugió con furia, haciéndome ampliar los ojos mientras me estremecía del miedo "He intentado tratarte como es debido, he intentado que tu estancia aquí fuese agradable, incluso he intentado a enseñarte a leer…" Divagó mientras sus ojos se entrecerraban y su mandíbula se apretaba peligrosamente "¿¡Y ASÍ ES COMO ME LO PAGAS?!"

Todo mi cuerpo estaba temblando de miedo ante su comportamiento, haciéndome retroceder hasta encontrarme de espaldas a la pared más cercana

Reanudó sus pasos hacia mí mientras se quitaba el cinturón "Si realmente quieres ser tratado como los demás esclavos, yo te enseñaré…"