Creo que debería hablar antes del capitulo y no después. En el capitulo anterior dije que me iba de vacaciones a Madrid y desaparecí, no, no se alargaron ni me metieron en la carcel por armarla ni nada de eso. Me salió un trabajo en Suiza y me fui para allá cerca de tres meses, y me he mudado de ciudad... unos, mil kilómetros. Desde Gran Canaria a Ciudad Real, buen cambio ese, pero a veces es necesarios los cambios, y por éso, este capitulo se llama `Cambios´. Siento la tardanza y espero que me disculpen.


. Cambios

Harry entró en el salón y se sentó al lado de Hermione. Le tocó la rodilla y dejó su mano ahí. Se miraron a los ojos y vio en esos iris verdes: pena, abatimiento y cansancio.

- No me mires así Harry, por favor.

- Eres mi hermana, lo sabes. Cuando te casaste tuvimos una charla y te lo dije, que si no estabas segura no lo hicieras, que ibas a hacerte daño, pero llegaste al altar y te casaste. Siempre he estado ahí para cuando has flaqueado, nunca has escuchado una palabra de tus sentimientos a Malfoy ni un aliciente para que dejaras a Ron. Me demostraste que habías llegado a amarlo, has estado enamorada de Ron, has tenido dos hijos maravillosos pero desde Navidades no eres la misma.

- No, no lo soy. Algunos días antes de Navidad, Draco vino a mi despacho a agradecerme que dejáramos a Scorpius pasar las Navidades con nosotros. Me dijo que había pasado veinte años esperando a que yo volviese.

Harry resopló y Ginny la abrazó con ternura insuflándole ánimos.

- Herms, te lo he dicho muchas veces, si es algo que ya pasó, que lo tienes en el pasado, no deberías de pensar en él.

- Ya... pero esta tarde estaba en Malfoy Manor y me pilló espiando en la biblioteca. Nos besamos.- le dijo a Ginny.- ¿Sabes esos besos que dabas a los diecisiete que ahora te parecen escandalosos? Fue así. Algo que yo tenía dormido, latente en mi alma despertó. Tengo 41 años, una familia, unas responsabilidades, no puedo jugar a princesas y caballeros, tengo unas responsabilidades y sólo pienso en mandar a la mierda todo e irme con él. No sé porque hablo de esto con ustedes, son hermanos de Ron. Debe ser duro.

Harry se quitó las gafas y se presionó el puente de la nariz. Ginny se mantenía en silencio, pero la seguía abrazando.

- Me voy chicos, sé que lo tengo que hablar con alguien, pero no con ustedes.

- ¿Te vas a ir ahora?

- Sí, Ginny. Cualquier cosa con Rose avisen a Ron. No mientan por mi.

- ¿Te vas con Malfoy?

- No, Harry. Soy una mujer responsable y no le voy a hacer eso a Ron, le quiero al fin y al cabo.

- Pero no estás enamorada de él.

- No. Es evidente que no. He de dejar de mentirme, de mentirle, a todos. Tengo que hablar con él.

- Ten cuidado, por favor.

- No te preocupes.

Salió de la casa de sus amigos y caminó por Godric's Hollow sin rumbo durante un tiempo. Eran las dos de la mañana, no sabía a donde ir y no se le daba bien ahogar sus penas en el alcohol. Cogió su varita y desapareció.


El viento le azotaba el pelo y los altos trigales le obstaculizaban en paso. La luna estaba esplendida y le alumbraba el camino. Le pinchó el corazón acordarse de Remus. La casa para su constenacion estaba totalmente oscura y frenó sus pasos pues no quería molestar, pero su rosto se iluminó cuando vio encenderse la luz del salón. Caminó más deprisa, seguro que alguno de los gemelos. Su sorpresa fue mayuscula cuando a falta de unos tres metros, Luna le abrió la puerta vestida con un pijama de unicornios y en el pelo rábanos a modo de rulos.

- Luna, sé que es tarde, pero...

- ¿Qué es tarde Hermione? Una carta perdida hace 10 años cuando llega a su destino, es bien recibida, un beso despreciado hace tres segundos, es tarde para dar una segunda oportunidad.

La abrazó como si no hubiera mañana y se dió el lujo de llorar. Pasaron a la cocina y mientras Hermione seguía lloando Luna preparó té.

- ¿Hoy fue el entierro de Lucius, no?

- Sí.

- ¿Fuiste?

- Sí. Ya veo.

- ¿Qué pasó con Draco?

- Nos besamos.

Luna dejó lo que estaba haciendo y la miró sin ningún tipo de sentimientos en la mirada. Clara, esos ojos azules que sólo desprendían paz.

- Es duro saber cual es el espacio que te corresponde después de tantos años.

- ¿Cómo?

- La relación de Draco y tuya fue especial, entre ustedes hubo algo, siempre hubo algo y cualquiera que les conozca por separado, podía notar la diferencia cuando estaban juntos. Les separó una guerra no unos ideales, ni una doctrina, ni un Lucius cabreado, ni un Voldemort sin nariz y cejas. Hermione, fuiste tú la que te alejaste de él. Te casaste con el hombre que te correspondía por derecho natural no con tu alma gemela.

- ¡Luna!

- No, te casaste sin amor, pero te enamoraste de Ron después de un tiempo. Malfoy pasó a segundo plano y desde que Rose está con Scorpius no has parado de encontrarte con él. Llevas 16 años escondiéndote de Draco y cada vez se encuentran más. ¿Te crees que nadie supo tus noches enteras llorando? Tú lo apartaste de tu lado. Ese día, el del juicio Draco tenía listo el anillo de la familia para tí, le importaba una mierda tus besos con Ron, pero tu ya habías echo tu elección. La más fácil.

- Estar cansada de luchar no es escoger la opción fácil. ¿Cómo sabes lo del anillo?

- Draco me lo dijo, hemos mantenido el contacto todo este tiempo y sí Hermione, cogiste la solución fácil, porque ahora tienes que abandonar a Ron y no sabes por dónde empezar, porque él está casado, terminarás con un matrimonio que está tan acabado como el tuyo, porque tendrás que volver a luchar de nuevo, yo, hubiera luchado un poco más y ahora estaría tranquila.

Había ido a casa de Luna para desfogarse no para que le lavara la cara con verdades tan grandes como Dumbledore. Se estaba poniendo nerviosa, histérica mas bien.

- ¿Qué hago Luna?

- Beberte el té que se te enfría.

- Desde Navidades noto a Ron distante. Nunca ha sido cariñoso ni detallista pero ahora ni un cumplido ni una palabra amable. Cada vez pasa más tiempo en Sortilegios Weasley ayudando a George con los pedidos y la tienda.

- Quizás así no sea tan difícil.

- ¿Tan difícil el qué?

- Separarse.

- ¿Y los niños?

- Los niños harán su vida el día de mañana. Llegará el momento en el que ellos no piensen en tí.

- Rose me dijo que me fuera con Draco.

- ¿Es que no lo ves Hermione? Hasta tu hija te bendice en la búsqueda de la felicidad. Lo estás pasando mal por gusto. Deja de ser tan correcta.

- No puedo.

- ¿Eres feliz así? A día de hoy, ¿lo eres?

- No, no sé... tal vez.

- ¿A que esperar para serlo?

- No tengo miedo de intentarlo otra vez, tengo miedo de volver a sufrir por la misma razón.


Hermione llegó a su casa cuando despuntaba el alba. Su hogar dormía. Todo estaba en perfecto silencio salvo por sus lágrimas escurridizas y sus sollozos. Su cabeza le daba latidos, se sentía idiota, un espejo le mostraba su rostro pálido, con unas ojeras casi azules y el pelo como su adolescencia. Se tocó el brazo marcado por Bellatrix preguntándose dónde quedaba ella en el mundo.

Comprendió que de su orgullo Gryffindor ya no quedaba nada, no era valiente, quizás nunca lo fue. Ir al lado de Harry Potter y cumplir su misión fue algo que ella no eligió, le vino dado y aguantó. Recordaba perfectamente el día que Draco dio su paso final para estar con ella. Ese 3 de Mayo de 1998 cuando desertó de las filas de los mortífagos; ¿y ella que había hecho? Darse besos con Ron. Había sido una miserable, lo había arruinado todo, hasta a ella misma.

Sus pensamientos se fueron cuando escuchó la puerta abrirse. Salió de la cocina con el corazón en un puño.

- Ron...

Ron había entrado y se había quedado del color de Nick Casi Decapitado cuando encontró a su mujer despierta y en casa.

- ¿No se supone que estabas en casa de Harry?

- ¿A qué viene ese tono de reproche? ¿Tú no estabas en La Madriguera?

- En parte.

- ¿En parte?

- No pensé que estuvieras aquí.

- ¡No me digas!

- ¿Qué coño te pasa Hermione? Tú tampoco estabas donde se suponía que tenías que estar. Mis opiniones aquí no cuentan. Dejas que Rose se vaya con ese rubito sabiendo que no me gusta, luego tu vas corriendo a consolar a Malfoy... ¿y yo? ¿Dónde me quedo en toda la historia?

- Respira Ron... es el novio de tu hija ¿qué esperabas que hiciera?

- ¿Y Malfoy?

- ¡Se le acaba de morir su padre!

- ¿Y tuviste que comprobar si estaba muy triste para consolarlo, no?

- ¿Qué insinúas Ronald?

- Nada Hermione, nada.

Se escabulló del salón rumbo a otra parte, pero Hermione no le dejó.

- Lo siento Ron, se que hace meses que estoy despistada y no te he tratado como debería. He estado absorta en otros temas. Lo siento de verdad, las cosas serán diferentes a partir de ahora.

Se acercó a él, pero Ron retrocedía a cada avance de su mujer.

- No Hermione, no será diferente ni por tu lado ni por el mio. Te conozco y sé cuando flaqueas en tu intento de amarme, llevas tiempo así. Te he dejado vivir tu vida durante un año, que es desde que estás ausente, pero ¿sabes qué? Ha habido alguien todo este tiempo, alguien que me ha conquistado poco a poco, sin que me diera cuenta, me ha demostrado cosas que no tienes ni idea. ¿Sabes lo que es darte cuenta de que tu mujer es una extraña? Que todo el futuro perfecto y maravilloso que se había construido se ha desvanecido, que no existe. No está. ¿Qué nos une Hermione? Sólo Rose y Hugo.

- ¿Me estás dejando?

- Eso es lo mejor de todo. No hay nada que dejar pues hace mucho tiempo que tú y yo no tenemos nada.

- Me has sido infiel...

- ¿Estás segura? No dudo que no me quieras, pero como amigo no como tu esposo. Sabes tan bien como yo que eso no es así.

- Sí Ron, todo lo que me has dicho es cierto, pero no deja de dolerme.

- Te duele por la rutina porque ya se acabó. Me voy Hermione. Mañana hablamos cuando hayamos descansado.

Le dio un beso en la mejilla, agarrandola por la cintura y se fue.

Podía mentirle a todo el mundo menos a ella, sí, se sentía triste, pero aliviada. Todo lo que había dicho Ron era cierto, ¿desde cuando se había convertido en un adulto? Las soluciones llegaban a ella de forma inesperada y no dejó de pensar en Lucius, que un vez muerto, ella estaba encontrado paz. Se sintió mal por pensar así de una persona fallecida que dejaba dolor a algunas personas. Comprendió ahora que él no había tenido culpa de su ruptura hacia mas de 20 años con Draco, pero sí que le resultaba más fácil escudarse en eso. Mañana sería otro día, quizás con un poco de más sol que hoy.


Sí, capitulo terminado despues de tanto tiempo, escrito enteramente en Suiza... mi capitulo extranjero XDXD mira que ha viajado la libreta de apuntes. Gracias por estar ahí y mis mas sinceras disculpas

No sé si abrá dedazos o algo, pq en cuanto lo he terminado lo he subido. Mañana lo corregiré, y algunos capitulos anteriores que si que hay algunos fallitos.