Todos los personajes pertenecen a J.K.R

Disfrútenlo! :D :D yo si lo hice jajajajaja.

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Hermione deslizo por sus finos brazos el sujetador dejando al descubierto sus pechos, sus mejillas se colorearon inmediatamente al notar la mirada cargada de deseo de su profesor.

—Continua— dijo mirándola a los ojos.

— ¿A qué se refiere, profesor? — preguntó tímidamente.

—Me refiero a que haga todo lo que hace cuando yo no la veo— respondió con voz ronca.

No tenía sentido que estuviera dándole más vueltas a la conversación sabía lo que Snape le estaba pidiendo y no es que ella no quisiera hacerlo, era solo que sentía vergüenza al mostrarle lo que pensaba y hacia cuando nadie la observaba " ¿A caso no soy Gryffindor?" .

En el momento en el que cayó en cuenta de que se estaba comportando como una cobarde decidió dejar toda la pena y el pudor atrás.

—Usted lo pidió profesor…—susurró lentamente recargándose en la pared detrás del tocador.

Cerro sus ojos imaginándose que estaba sola, comenzó por acariciarse por debajo de sus pechos trazando finas líneas de un lado a otro, sentía miles de finas ajugas clavadas en su estómago, el hecho de tener al causante de esas reacciones en frente la ponían demasiado caliente, cuando se hartó de solo sentir eso deslizo una mano por su muslo fingiendo que era la de él y no la suya, subió lentamente su falda dejando al descubierto su sexo, sin previo aviso un dedo se introdujo lentamente sin reparos provocando que un gemido saliera de su garganta con voluntad propia, la mano que se mantenía debajo de su pecho ahora se encontraba pellizcando sensualmente su pezón.

—Ahh…Profesor…mmm— gimió abriendo sus ojos repentinamente.

La imagen que tenía ante ella la dejo sin aliento, la mirada de Snape era la de un maniático hambriento de sexo, sus ojos irradiaban lujuria, respiraba agitadamente provocando que su pecho subiera y bajara sin control. Decidida a no darle tregua se atrevió a subir las cosas a otro nivel.

—Mmm… ¿sabe algo señor? —preguntó mientras comenzaba a frotar si clítoris suavemente—esto es mejor que hacerlo solo pensando en usted…

Snape estaba embelesado con el espectáculo que Granger le estaba proporcionando "¿Quién lo iba a decir, Granger siendo tan desinhibida en el sexo". Quería llegar hasta el final quería que Granger se corriera tan solo con la certeza de saber que él estaba observando como perdía el control por su propia mano "le estas dando demasiado control…".

—Alto…—jadeó Snape.

Hermione no detuvo sus movimientos, estaba demasiado excitada como para detenerse en ese momento, aplico un poco más de presión sintiendo como detrás de sus ojos un espectáculo de fuegos artificiales se comenzaba a formar.

—dije que se detuviera…—No creía ser capaz de soportar seguirla viendo, los jadeos y suspiros que salían de su boca lo estaban volviendo loco.

Cuando Hermione estaba a punto de venirse, sintió como una mano detenía sus movimientos y lanzaba la suya lejos de su centro. Abrió los ojos rápidamente, había olvidado enfrente de quien se encontraba solo se había dejado llevar. Su pecho subía y bajaba debido a la dificultad que tenía para respirar.

Snape acerco lentamente su mano al sexo de Hermione, paso un dedo lentamente recogiendo el elixir de tan bello espécimen, lo llevo a su boca saboreando el increíble sabor. Hermione apenas podía respirar, Snape era demasiado…" ¡sexual!" y le encantaba.

—Mmm…, deliciosa—dijo Snape con la voz cargada de pasión.

Bajo lentamente hasta estar arrodillado mirando directamente la entrepierna de Hermione, aspiro fuertemente su aroma mientras comenzaba a masajear lentamente su clítoris, su toque era apenas perceptible, pero para ella era como una descarga de electricidad a la máxima potencia.

—Dígame Granger, ¿le gusta que la toque? —preguntó Snape mirando como lentamente perdía el control.

—Mmm…siii—jadeó recargando su espalda en la pared y comenzando a jugar con sus pezones.

Snape continúo con las caricias, de vez en cuando un dedo travieso se abría paso entre sus pliegues para sentir sus paredes contraerse alrededor de él. Ansioso por probar de nuevo su sabor, acerco su boca para succionar sensualmente su clítoris como si de un dulce se tratara. Los gemidos de Hermione subieron de intensidad con esta acción, estaba completamente excitada, no podía creer lo que estaba ocurriendo, ella teniendo sexo con su profesor de pociones que no era nada más y nada menos que Snape y no menos importante descubrir que el cabronazo era un dios en lo que a sexo se refería.

Continuo con su tarea pero esta vez recorriendo toda su abertura saboreando cada parte de su sexo, sentía que su pantalón iba a estallar en cualquier momento, quería simplemente enterrarse en esa calidez y que lo envolviera hasta perder la cordura, pero primero necesitaba sentir a Granger correrse en su boca.

-Profesor…aahh…Merlin…no aguanto….maaas…—jadeó desesperada. Su estómago comenzó a ondular mientras apretaba fuertemente sus pezones, no sentía dolor, estaba demasiado excitada.

Snape imprimió más velocidad en sus movimientos mientras metía rápidamente dos dedos haciendo que la estimulación fuera casi insoportable. Hermione se vino en un grito mudo abriendo los ojos por completo y enterrando la cabeza de Snape en su centro.

Cuando se separaron Snape la veía con una sonrisa sínica en su rostro, tenía que admitir que era el mejor sexo que había tenido en toda su vida, Granger era una mujer creada para eso, para coger hasta el cansancio. Hermione lo veía molesta mientras trataba de normalizar su respiración, no le gustaba la manera en la que se hacía dueño de la situación ella también quería tener cierto control sobre él, tenía que admitir que la idea de someter a su temible profesor la encendía demasiado.

De un salto se bajó de tocador comenzó a caminar en dirección a la cama haciendo que Snape caminara de espaldas mirando como sus pechos y caderas se movían al caminar.

— ¿No le parece que ya tuvo demasiado control por el día de hoy? —preguntó deteniéndose justo antes de que él cayera sentado en la cama, comenzó por desabotonar lentamente su camisa sin dejar de mirarlo a los ojos.

—No, aquí el que da las ordenes soy yo por si no se ha dado cuenta aun—contestó divertido por la situación, ver a Granger intentando tomar las riendas de la situación le causaba mucha gracia.

—Pues va a tener que aprender a ceder un poco señor—le despojo de la camisa para poder observar su pecho lleno de cicatrices de batalla y un abdomen muy bien marcado para la edad que tenía, se mordió inconscientemente un labio mientras con sus uñas arañaba gentilmente su abdomen y se detenía justo en la hebilla del cinturón—No se preocupe sé que lo va a disfrutar— dijo mientras con un movimiento enérgico se deshacía del cinturón y desabrochaba su pantalón— ¿o usted qué piensa?

Bajo sus pantalones junto con la ropa interior liberando por fin él miembro del profesor que salto alegre al encuentro. Hermione lo observo asombrada, estaba justo enfrente de ella, se veía imponente, por lo que podía notar era más grande que el de Ron "mucho más grande". Miró hacia arriba para encontrarse con la mirada cargada de lujuria de su profesor y si despejar la vista del él saco su lengua para enrollarla alrededor del mástil y metérselo a la boca tratando de abarcar lo más posible, fue sacándolo lentamente con una firme succión provocando un gemido ronco de Snape, con un "plop" lo saco finalmente y se incorporó para quedar frente a frente no sin antes hacer un recorrido con su lengua por todo el pecho de su profesor.

—Tengo que reconocer que el tamaño de su amiguito me sorprende—dijo empujándolo para que cayera sentado en la cama.

—Nunca me subestime—contestó atrayéndola haciéndola estar a horcajadas encima de él.

—nanana…creí haber sido clara con respecto a quien tenía el control de ahora el adelante ¿no es así? —repuso recostándolo en la cama mientras ella se acomodaba encima de su cadera haciendo que su miembro se acomodara entre sus nalgas.

—Señorita Granger…no me rete nuevamente…—dijo intentando controlarse lo más que podía.

La situación le estaba resultando demasiado para excitante, tenía que aceptar que el haberle entregado el control había sido una buena elección, pero siguió sintiéndose como un tigre enjaulado con Granger encima de él, necesitaba descargar su pasión de inmediato si no se iba a volver loco de una vez por todas.

—Oh por supuesto que esa no es mi intención—aclaró levantándose y colocando su entrada justo encima del miembro de su sexy profesor—quiero que ambos lo disfrutemos al máximo.

Harto de espera la toma de las caderas y la hizo descender rápidamente, soltó un jadeo al sentir aquella conexión, era el paraíso ella había nacido para él, lo sabía. Hermione lanzo un grito al sentirse llenada por la totalidad de Snape, era demasiado grande por lo que la lleno por completo llegando incluso a sentir una pisca de dolor, dolor que aumentaba el placer.

—Es usted un maldito tramposo…le dije que yo tenía le control…—le reclamó molesta.

—Vamos Granger…yo sé que lo deseabas—dijo acariciando sus pechos—ahora muéstrame lo buena amante que puedes llegar a ser…muévete—ordenó impaciente.

Hermione comenzó a cabalgarlo con movimientos sensuales, justo cuando sentía que estaba a punto de salir de su interior descendía lentamente para repetir el proceso nuevamente, su profesor mientras tanto masajeaba sus pezones delicadamente.

—Mmm…Granger—jadeó soltando sus pechos y tomándola del trasero haciendo que sus movimientos fuera más rápidos.

—profesor…SIII…oohh sii…

— ¿te gusta…sentirme dentro de ti Granger? —preguntó mientras palmeaba su trasero.

—Merlin… siiiii…mas…—jadeó aumentando más su ritmo, sentía sus entrañas arder, miro el rostro de su profesor arrepintiéndose al instante, verlo sin su máscara de frialdad dejando ver toda la pasión y lujuria que sentía por ella en ese instante la acercaba cada vez más rápido a otro orgasmo seguro.

—sii…eres mía…por siempre…mía—gimió levantándose de la cama con ella en brazos sin salir de su interior la recargo en el dosel de la cama y arremetió contras ella intentando fundirse en su interior. Hermione enrolló sus piernas alrededor de su cintura enterrándole las uñas en la espalda, podía sentir como el orgasmo se comenzaba a formar en su vientre.

—Ahhh…siii…señor….ooooohh.

—vamos gatita…vente para mi…—pidió no creyendo aguantar más, quería sentir como lo arrastraba directo al orgasmo—acaríciate.

Hermione obedeció inmediatamente llevo una mano hacia su clítoris inflamado, lo acaricio un par de veces provocándose un el orgasmo más intenso de toda su vida.

— ¡Severus!... —gritó dejándose arrastrar por el remolino formado en sus entrañas.

Al escuchar su nombre se derramó en su interior lanzando un gemido al aire, no fue el orgasmo lo más satisfactorio de toda la noche su nombre pronunciado con pasión lo había llevado al límite.

Cayeron abrasados en la cama respirando agitadamente, Snape jalo el cobertor para cubrirse ambos mientras Hermione se acomodaba en su pecho comenzando a caer en un profundo sueño. La miro descansar "supongo que dejarla dormir conmigo después de esto no esta tan mal" la abrazo y se dejó llevar por los brazos de Morfeo.


Harry caminaba por los pasillo de Hogwarts desesperado tratando de encontrar a Hermione, le había preguntado a Ginny por ella en la mañana y le había dicho que no había llegado a dormir, le preocupaba que Snape la hubiera envenenado con alguna de sus pociones. Tenía que platicar con alguien de lo ocurrido la noche pasada con Malfoy en el baño, sabía que ella no se iba a alarmar tanto como Ron o Neville.

Al dar la vuelta en un pasillo con dirección a las mazmorras chocó bruscamente con alguien haciendo que cayera el suelo de sentón.

—Mira por donde caminas mocoso…—reclamó una voz arrogante y fría.

Harry alzo la vista para encontrarse con el rostro de quizá la segunda persona más desagradable después de Voldemort… Lucius Malfoy.

—Ah! Potter, por fin entiendo cuál es su lugar—se burló gravemente.

—Sí, lejos de usted…—contestó agriamente mientras se levantaba del piso y caminaba en dirección contraria.

Lucius lo tomo del brazo fuertemente y lo estampo contra la pared haciendo que se golpeara fuertemente en la cabeza.

—Escúchame bien Potter… si vuelves a querer pasarte de listo conmigo lo lamentaras ¿entendiste? —preguntó empujándolo aún más contra la pared.

Harry lo único que pudo hacer fue escupirle en la cara al maldito desgraciado, sonrió victorioso, había soñado con hacerle eso, sabía que lo que se venía no iba a ser nada bueno posiblemente lograría lo que Voldemort jamás logro.

—Te voy a matar—susurró peligrosamente mientras le apuntaba a la yugular con su varita.

— ¡Lucius! —se escuchó un grito proveniente del otro extremo del pasillo.

Ambos voltearon a ver quién era el dueño de esa voz, Severus Snape iba caminando rápidamente hacia donde ellos estaban, Lucius lo soltó rápidamente haciendo que callera nuevamente al suelo.

— ¿Se puede saber qué demonios esta pasando aquí? —preguntó viendo a ambos enojado.

—Tu alumno me faltó al respeto, lo único que iba hacer era darle una lección—respondió guardando su varita dentro de su bastón.

—Potter levántese del suelo—dijo volteándolo a ver rápidamente— y 30 puntos menos por faltarle al respeto a un adulto.

— ¡Pero él fue el que empezó todo! —reclamó levantándose bruscamente.

—20 puntos menos ¿quiere más?, por lo que veo su soberbia nunca va a disminuir—dijo fríamente.

Harry lo fulmino con la mirada, sabía que Snape estaba consciente de que el causante de todo aquello era Lucius Malfoy "claro pero como es su amigo se une para hacerme la vida imposible".

—Lo siento profesor—se disculpó apretando los dientes—perdone la molestia pero ¿no sabe en donde se encuentra Hermione?

Snape lo miro con una ceja levantada, su cerebro estaba girando a mil por hora tratando de buscar una solución a la ausencia de Granger en su dormitorio la noche pasada.

—La señorita Granger sufrió una recaída por el golpe en la cabeza, en estos momentos está en mi despacho descansando—sabía que no podía decirle que estaba en la enfermería porque iría inmediatamente a verla—ahora lárguese a sus clases si no quiere perder más puntos.

—Con permiso señor—contestó tratando de tragarse la bilis que le comenzaba a subir por el esófago.

Observaron como la figura de Harry se perdía a lo lejos, Lucius se giró viendo a Snape con una sonrisa en el rostro.

—No hay nada como molestar a Potter por la mañana—dijo radiantemente.

Snape giro los ojos caminando de regreso a su despacho.

— ¿No crees que ya estas bastante grande como para ponerte a discutir con Potter? —preguntó fastidiado.

—Mi querido amigo, nunca se es demasiado tarde para hacerle la vida miserable a alguien—dijo arrogantemente.

—Definitivamente no has cambiando sigues siendo el mismo enfermo de siempre—repuso decepcionado de su amigo.

Cuando Elisabeth le conto todo lo que Malfoy había hecho le había costado mucho trabajo creerlo, él sabía que Lucius le tenía un gran cariño a Elisabeth, no entendía porque la iría a amenazar de muerte y a torturarla por meses, pero también sabía que su forma de ser era demasiado sádico.

—Severus, solo estoy bromeando—lo detuvo a mitad del camino—créeme que he cambiado, eso solo que los viejos hábitos nunca se olvidan, ¿o me vas a decir que tu no disfrutas molestando a Potter?-dijo sonriente.

— ¿Cómo puedo estar seguro de que cambiaste? —preguntó con una ceja alzada.

—Deje que Narcissa fuera feliz, le di el divorcio—contestó tranquilamente.

Snape no puedo mantener por más tiempo su máscara de frialdad y se permitió abrir la boca sorprendido, definitivamente o se había vuelto loco o había cambiado para bien, darle en divorcio a Narcissa significaba romper una tradición familiar de cientos de años.

—Te espero en el Gran Comedor, tengo que disculparme con Elisabeth—agregó Lucius y se fue con su porte inigualable.

Severus se quedó estático en su lugar sin moverse, todavía no podía canalizar del todo la información, cuando comprendió que Elisabeth y Lucius se iban a encontrar salió corriendo en dirección a su despacho para despertar a Hermione y estar lo antes posible en el Gran Comedor.


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