Dis: Los personajes son de S. Meyer. Yo solo juego con ellos

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Capítulo XI

(Recomendación Musical: Hanna Pestle- "These Two Hands")

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La cabeza se me partía… ¡Mierda! Había asistido con Jake la noche anterior a una fiesta. En casa de una nueva conquista de mi amigo. Me había sermoneado toda una semana que a Jane no la llevara ni aunque me pagaran. Que en la fiesta habría demasiadas mujeres. Lo cierto era que… ¡Nunca había estado en mis planes ir con Jane!

La chica estaba buena y me gustaba, eso no lo negaba. Pero si había algo que aborrecía y mataba mis pasiones, era cuando comenzaban a ponerse demasiado exigentes, celosas y perseguidoras ¡Y eso hacía ella! Por poco e intentaba controlarme mientras dormía…¡Pf! Como si realmente pudiera hacerlo.

Bajé en boxer. Necesitaba un par de pastillas y agua, mucha agua. Escuché a mis padres conversar. Eran las 6 de la tarde ¡Diablos! Había dormido todo el santo día… Y Carlisle ya estaba en casa… Miré sobre la mesa y vi mi móvil, no recordaba haberlo dejado en la cocina o haber pasado por ella siquiera cuando regresé ¡Venía borrado!

Había varios mensajes, de Jane eran la mayoría. Otro de Jake, preguntando qué tal me había ido. Sonreí engreído, la chica que me había ligado estaba realmente exquisita y había sido fácil. No me había acostado con ella. Había sido una sesión de besos calientes y toques por aquí y allá. Eso sí que lo recordaba con lujo de detalles

Seguí revisando las llamadas extraviadas. 58 de Jane, 7 de números desconocidos y una captó toda mi atención "Bella" ¿A las 2 de la mañana? Fruncí el ceño. Ya era extraño que ella me llamara y más aun la hora… Iba a marcar su número cuando su mismo nombre fue pronunciado por mi padre. Me quedé escuchando con el móvil listo para marcar

- Por supuesto mi amor ¿Y se los tomará? Yo podría ir a verla a su casa

- No. No quiere días libres… Esme, Tanya me confió que fue ella quien anuló su compromiso

- ¿Bella terminó con su novio?.- me quedé de piedra al oír eso

- Así es. No sé motivos ni razones, pero algo tuvo que haber pasado.- murmuró mi padre

Subí sin que me vieran a mi habitación ¿Era eso cierto? ¿Y cuando había pasado? Pero lo que más me dio vueltas era ¿Y el motivo?... Una idea pasó por mi cabeza, pero no quise ser petulante conmigo mismo… Sin embargo cobró peso a cada minuto que pasaba. Y su llamada… esa llamada decía mucho…

Bella era exquisita y me gustaba más que cualquier otra, es decir, me excitaba más que cualquier otra. Influía que fuese mayor, comprometida y buenísima, pero… ¿Acaso ella había roto su relación por lo que pasaba entre nosotros? Pero si sólo era sexo… Al menos para mí lo era ¿Y para ella? Tiré el móvil sobre mi cama, definitivamente debería dejar las cosas así ¡Lástima! Borrón y cuenta nueva…


Be.-

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Me quedé allí, en el mismo lugar, por horas tal vez. No fui conciente de lo que pasaba a mi alrededor, sólo tenía en mi cabeza el rostro quebrado de Derek. Aquella persona que en tiempo pasado había sido mi mayor refugio y la que jamás creí dañar de la manera en que lo había hecho. Pero en el fondo, el dolor más grande era el mío. Por sentir tristeza, más no arrepentimiento.

Una luz se filtró por la ventana y recién comprendí que estaba amaneciendo. No había dormido y Derek tampoco había regresado. Me paré como un verdadero zombie y me dirigí a la habitación, debía ir a trabajar y sobretodo debía intentar componer mi demacrada cara…

Luego de una larga ducha y de una hora frente al espejo, mi rostro seguía siendo el de una muerta en vida, di la vuelta para volver a batallar con mi aspecto, cuando la puerta principal se cerró… Derek estaba aquí y comencé a desarrollar una paranoia al mismo tiempo que sentí sus pasos acercarse.

Entró a la habitación y no me dirigió ni una sola mirada. Quise moverme y hacer alguna cosa, pero me quedé allí como estatua. Sacó las maletas y comenzó a poner todas sus pertenencias en ella. Allí sopesé recién la magnitud de los hechos ¡El se iría! Y la opresión en mi pecho se aumentó, pero de manera diferente… Era el miedo a quedarme sola, egoístamente hablando…

- No me caben todas las cosas, así que volveré otro día a recogerlas.- su tono de voz era neutro

- P-puedes… puedes venir cuando quieras. Esta es tu…

- No es mi casa. Desde anoche no es nada mío.- por primera vez me miró y sentí hielo salir de sus ojos.- No te preocupes, no te reprocho nada

- Derek…

- Es la verdad Isabella…- suspiró y pasó su mano por su cabello.- No sé en que fallé, pero debo haberlo hecho en algún punto del camino… Una relación termina por los errores de ambos

- No quiero que intentes excusar mi comportamiento.- pedí en voz baja. Me hacía sentir peor que si me estuviera gritando mi infidelidad

- Es la verdad y no estoy justificando tu actuar… Lo único es que creo que me merecía cualquier cosa, menos eso

Rompí a llorar en ese momento. Sus palabras eran tan ciertas. Podría haber ahorrado todo este sufrimiento si me hubiera mantenido alejada de Edward, intentando probar que yo era más fuerte que la lujuria… O simplemente si hubiese hablado con la verdad antes que todo hubiese llegado hasta aquí…

- Lo siento, siento todo esto…- dije con voz ahogada por los sollozos

- No tanto como… como yo.- su voz me hizo levantar mi vista. El lloraba en silencio.- Te amo y… no sé, esto duele como mil demonios, pero… un día dije que no te dejaría ir así como así y eso haré… Voy a luchar por ti Bella… Lo haré. Aunque suene sin orgullo...

Tomó sus cosas y se marchó… Me costó media hora poder recomponerme nuevamente y dirigirme a la oficina. No me pasaron desapercibidas todas las miradas que me dedicaban las personas que pasaban por mi lado y me saludaban. Intentaba dar mi mejor sonrisa, pero estoy segura que daba pena.

- Buenos días… ¡Bella!.- miré a Tanya y con ella no tuve que fingir

- Hola.- mi voz estaba ronca luego del llanto

- Amiga ¿Qué pasó?.- preguntó suave

- Lo que tenía que pasar.- no quise ahondar viendo como Ángela intentaba escuchar

- Tenemos que ir a realizar la entrevista ¿Te sientes bien con eso?.- asentí.- Bien, pasaremos por ahí para conversar

Hicimos nuestro trabajo y luego nos arrimamos a un café para conversar sobre lo que me estaba ocurriendo. Ella escuchó de forma atenta y sin interrumpirme. Lloré y reí mientras relataba todo lo que había pasado… Con Tanya podía hablar sin restricciones y sentí que luego de decir todo lo que llevaba dentro, me sentía mucho mejor

- Creo que ha sido muy valiente tu actuar Bella.- opinó finalmente, resoplé incrédula.- Lo digo en serio. Mírame a mí, por cobarde no quise enfrentar las cosas hasta que llegaron al extremo de dañarnos demasiado

- ¿Por qué dices eso?

- Porque las sonrisas siempre estaban relegadas para nuestras muestras en público.- me quedé sorprendida.- Así es, nosotros hacía tiempo que no estábamos bien

- Pero tú dijiste…

- Sé lo que dije, pero fue por no querer asumir que mi relación venía acabada hacía tiempo…

- No lo sabía Tanya… Lo siento…- ella me sonrió con tristeza

- Eso ya pasó. Aquí lo importante es que tú haz hecho lo correcto.- palmeó mi mano.- Hubiese sido peor si todo esto se desataba una vez estuvieran casados. Fue mejor que sucediera ahora amiga

- Espero poder entenderlo con el tiempo

- ¿Y ahora?.- inquirió y un dolor de cabeza se instaló a fondo. Sabía lo que venía

- Tengo que cancelar todo.- respondí pensando en qué le diría a mi madre.- Además, quizás sería bueno que ella supiera todo y pudiera darme algún consejo. Adora a Derek, pero ante todo soy su hija

- De seguro ella logrará entenderte Bella. Los hijos podemos cometer muchos errores, pero los padres nos siguen viendo perfectos a sus ojos. Ve a arreglar tus asuntos Bella. Yo hablaré con Carlisle

El camino a casa de mis padres fue tortuoso. Pensaba en una y mil excusas para darle, pero temía que Derek cambiara esa aparente calma en algún momento y sacara a la luz la verdad de nuestro rompimiento… Aparqué en la entrada de la casa y antes de entrar, perdí la cuenta de los cigarros que aspiré… Finalmente decidí terminar con todo esto de una buena vez y hablar con la verdad

- ¡Bella! Estaba pensando en llamarte, pero… ¿No es temprano para qué estés aquí?

- Hola madre. Salí antes del trabajo.- me limité a contestar

- Bueno, me alegro entonces. Tenemos tantas cosas que ver aun, y espero que hayas arreglado tus arrebatos con mi yerno

- Mamá, no son arrebatos y…

- ¡Si, claro!.- fue irónica.- Agradece que tienes un hombre con carácter de santo, que aguanta todos esos episodios realmente vergonzosos por tu parte

- Me olvidaba que el es el santo y yo el demonio.- dije sarcástica

- No voy a pelear contigo Bella.- bufé. Ni siquiera contradecía mis palabras.- Tenemos demasiado que hacer. Las fechas ya están casi encima

- Puedes dejar todo eso así. Vengo a conversar contigo.- traté de terminar su parloteo

- Podemos conversar y hacer todo esto.- sacó unas cajas y papeles de los muebles

- Mamá, por favor.- intenté actuar de la mejor manera

- Isabella. Deja ya tus arrebatos o mantenlos reservados para tu futuro esposo que te los acepta todos

- No hay, ni habrá futuro esposo.- solté. No me quedaba otra manera.

Dejó todo lo que estaba haciendo por fin y me observó buscando algún signo de que lo dicho fuera una broma. Sonrió y volvió a fijar su atención en los papeles que sostenía ¿Acaso yo era tan invisible para ella? Mi madre nunca había sido muy afectuosa conmigo, su concentido era Emmett, pero creía que merecía un poco más de credibilidad y respeto. Mal que mal era su hija

- ¿Me oíste?.- pregunté y ella me ignoró.- ¡No habrá matrimonio mamá!.- elevé la voz quitando en forma brusca las cosas de sus manos

- Isabella basta de tus niñerías.- siseo

- ¡No son niñerías!.- pasé una mano por mi cara y traté de relajarme.- Mamá. Mi compromiso con Derek quedó totalmente anulado esta noche y he venido a pedirte números y nombres para cancelar todo, además de tu…

- ¡¿Qué?.- bramó cuando comprendió mis palabras y la veracidad de ellas.- ¡¿Te volviste loca?

- Nunca me he notado más cuerda en mi vida. Esto no podía ser, yo no estoy enamorada de él y es lo mejor para ambos

- ¡Dios!.- gritó y rió en forma histérica.- ¡¿Me viste cara de estúpida? ¡Irás allá y recuperaras tu compromiso! ¡Te arrodillaras ante Derek si es necesario!.- tomó mi brazo y comenzó a empujarme hacia la salida

- ¡Suéltame! ¡Por supuesto que no haré eso!.- me zafé bruscamente de ella.- ¡No habrá matrimonio! ¡Métetelo en la cabeza! Mamá...

- ¡¿Qué fue lo que hiciste? ¡¿Qué estupidez hiciste para terminar tu noviazgo con él?

- Yo…- quise decirle. Quise confiar en ella

- ¡Responde de una maldita vez!.- volvió a zamarrear mi brazo

- ¡Me involucré con otro!... Yo estuve con otro hombre...- terminé en un susurro

No lo pensé, no lo imaginé y tampoco lo vi venir. Tan sólo lo sentí… Algo que jamás había pasado, ni siquiera cuando era una niña y hacía travesuras… Ella nunca me había golpeado.

Llevé por acto reflejo mi mano a mi mejilla ¿Qué era lo que estaba mal con ella? Era mi vida la que estaba intentando vivir y yo era su hija. La miré detenidamente, buscando algún signo de arrepentimiento por su actuar, pero no había nada. Sólo una gélida mirada que demostraba lo decepcionada que estaba de mí y el tremendo error que había cometido yo, viniendo a buscar consejos de madre.

- Te vas arrepentir Isabella. Derek era lo que necesitabas para tu vida.- con esas palabras perdí lo poco de paciencia que me quedaba

- Lo que yo necesitaba o lo que tú siempre quisiste para ti.- contesté entre dientes

- ¡¿Qué es lo que te crees? ¡Soy tu madre y merezco respeto! ¡Lo que estoy tratando de hacerte ver, es el error que haz cometido!

- No mamá. Lo que quieres es que viva mi vida como a ti te hubiera gustado. Me gritas porque sientes que con mi decisión, es como si hubieras vuelto a cometer errores del pasado.- mi madre me miraba con diversas expresiones

- Isabella…- comenzó, pero la corté

- Isabella nada.- dije fría.- Reconoce que ese es tu enfado. Porque jamás haz estado enamorada de mi padre. Te conformaste con lo que encontraste

- ¡Cállate!.- gritó

- Que pena.- musité con real sentimiento.- Que no seas capaz de valorar a mi padre después de todos estos años…

- ¡Dije que te callaras!.- volvió a gritar histérica

- ¿Qué es lo que pasa aquí?.- entró mi padre y observó los papeles esparcidos por el suelo, y a mi llorando.- ¿Qué ocurre?

- Sólo he venido a informarles que no habrá matrimonio papá.- no miré a mi madre y no quise herir al hombre más importante de mi vida

- Hija.- se acercó apresurado.- ¿Estás bien? ¿Cómo te sientes?

Lo miré con una sonrisa sincera, la primera que había dado en todo el día. Ni siquiera me juzgaba o me atosigaba con preguntas. Él solo se preocupaba por mí. Sentí una puerta azotarse y no tuve que voltear para saber que mi madre había abandonado la habitación.

- Estoy bien papá. He sido… he sido yo la que ha terminado todo.- confesé

- Sea lo que sea que haya pasado… Puedes contar conmigo hija…

- Cometí un error papá…- me silenció amorosamente

- Eres mi hija, y eres mayor. Tus decisiones solo te competen a ti. Los padres estamos para apoyar a los hijos…- acarició mi mejilla y secó mis lágrimas

- Gracias papá.- sollocé abrazándome a él

- No hay nada que agradecer bebé.- pasó su mano por mi cabello.- Ya hablaremos cuando esto esté pasando

Me había enterado por Emmett que mi madre se había comunicado con Derek y le había ofrecido su apoyo en estos momentos. Era un gesto loable, después de todo y contando con que Derek no tenía a nadie. Sin embargo, me dolía que no fuera lo mismo conmigo. No había llamadas y tampoco miradas cuando había ido a visitarlos. Era mi madre, pero parecía mi enemiga…

Tampoco de Edward había vuelto a saber y lo peor era que había marcado al menos una vez a su móvil, por primera vez, y al hecho que no había contestado le agregaba que no había devuelto mi llamado. Y aunque intentara evitar, sentía que esto había pasado al olvido, al menos para él… Al edificio tampoco había ido, y Tanya había comentado que estaba aprovechando al máximo sus vacaciones… Me podía imaginar con quien y cómo…

Me asusté, comencé a temer cuando los días fueron transcurriendo y empecé a pensar más en él. Me asustaba descubrir la magnitud de mis sentimientos. Era sólo un chico y lo que pasaba era sólo sexo ¿Lo que pasaba o lo que pasó alguna vez? ¿Realmente era sólo sexo para mí? Esas preguntas se colaban seguidas en mi mente y pensaba en cualquier cosa para no dar una respuesta, siquiera en mi cabeza.

Bajé del auto y me dirigí a realizar mis trámites. No había querido tomarme días libres y había estado aplazando hacer esto. Pero hoy, luego del trabajo, había decidido por fin hacerme presente para cancelar los pedidos que habíamos hecho con Derek para nuestro matrimonio. Pedido especial y amoroso de mi madre; sería yo quien pasara la vergüenza, no ella… La vergüenza era lo que menos me preocupaba.

Me moví de aquí para allá y en todas las partes que debía acudir, me observaban con compasión. Incluso en más de alguna me habían hecho devolución completa del dinero abonado. De seguro creían que era una pobre novia abandonada… Resoplé por no sé cuanta vez consecutiva, luego de salir de la última parte donde debía ir…

Me estaba agotando bastante, no había comido desde el almuerzo, así que pensé en tomarme un café. Y caminé dentro del Centro Comercial buscando un local donde vendieran y pudiera descansar un momento. Iba distraída cuando enfoqué mi vista hacia delante… Esme venía igualmente en su mundo. Quise con disimulo esquivar mi camino, pero ya era tarde… Había levantado su barbilla en último minuto y me había visto.

- ¡Bella!.- corrió prácticamente a abrazarme

- Hola Esme.- miré a todos lados. Al parecer estaba sola

- Hola querida ¿Cómo haz estado?.

- Bien Esme.- dije simplemente. Sabía que su pregunta tenía ribetes puntuales

- Le he preguntado a Carlisle por ti. Deberías ir a casa uno de estos días. Además Jasper y Alice están prontos a regresar de su luna de miel

- Si. Emmett me había contado algo.- sonreí. No era mi tema favorito la luna de miel en estos momentos

- Bella… ¿Y…? ¿Cómo va todo?.- inquirió dubitativa

- Todo ha estado bien Esme.- respondí plantando mi mejor aspecto. Ella me estudió detenidamente

- Está bien. Pero quiero que sepas que si necesitas algo. Sé que soy vieja, pero tienes a una amiga en mí.

- No digas que eres vieja.- la regañé.- Eres una mujer joven y agradezco de verdad tu ofrecimiento

Seguimos allí de pié conversando. En ningún momento el nombre de Edward se hizo presente y lo agradecí absolutamente. Aunque en el fondo me moría de ganas por preguntar de él… Lo cual no fue necesario. Estaba riendo por un comentario de ella, cuando voltee sin querer y allí estaba él…

Mi cuerpo reaccionó en forma inmediata, sin embargo, lo que me desarmó no fue eso. Sino que el me había visto con anterioridad. Notaba que su lejanía estaba relacionada a mí… Sostuvo mi mirada un par de minutos, y luego como si fuera cualquier transeúnte, se había vuelto y su interés se centró en cualquier otra cosa, menos yo… De soslayo vi como Esme observaba de pronto hacia su hijo

- ¡Oh, Edward! Está enfadado porque lo saqué de su cama.- explicó, pero yo sabía que no era eso.- Aprovechando sus vacaciones se ha ido de fiesta todos estos días

- Claro.- respondí por cortesía

- Carlisle me dice que lo deje tranquilo, pero no puede ser que pase todo el día durmiendo ¡Edward! ¡Ven a saludar!.- lo llamó

Y como si fuera un niño pequeño al que obligan a hacer tal cosa, se acercó arrastrando sus pies y con rostro aburrido hacia donde estábamos. Mi cara enrojeció y sentí mis ojos picar… Quería salir corriendo de allí, necesitaba estar en la comodidad de mi casa y perderme llorando…

- Hola.- saludó con distancia

- Hola.- musité. Intentando que mi voz no fallara. El apenas me miró cuando le devolví el saludo

- Como te decía Bella. Una vez que llegue Alice podemos reunirnos con Rose y Tanya para pasar el rato.- decía animada ella

- No hay problema Esme. Sólo me avisan

- Por supuesto pequeña.

- Bueno, debo irme. Ya es tarde y no he llegado a casa aun.- me excusé para salir rápido de allí

- Nosotros igual nos vamos hija. Que estés muy bien y recuerda, lo que necesites, no dudes en llamar

- Gracias Esme. Nos vemos. Adiós.- me despedí en general

- Hasta pronto Bella.- respondió solamente ella

Caminé presurosa los pasillos. Mi café quedó en el olvido y lo único que rezaba era que mis piernas me sostuvieran hasta llegar a mi auto… Una vez en él sentí desmoronarme. El me evitaba, ahora no me cabía duda… Pero lo peor, era que gracias a esto podía darme cuenta que mi mayor error no había sido involucrarme con él en cuerpo; sino en sentimientos… Porque sólo ahora entendía que Edward, a pesar de todas las diferencias, no había sido sólo sexo…

O en algún tramo de mi caminar, había dejado de serlo… Y sólo hoy, me daba cuenta

Sentada frente a mi ordenador, tuve una muy clara visión de todo… Debía cambiar, necesitaba dejar cosas atrás y buscar nuevas. Llevaba un par de días llorando por las noches y sonriendo fingido por los días… Y lo peor era llegar aquí, un recordatorio constante de Edward… Del niño al que había intentado por todos los medios encapsular en el maldito adolescente hormonal. Y resultaba que ahora, yo quería a ese adolescente…

- Necesito ir a ver a Carlisle.- me levanté y caminé hacia la puerta

- ¿Te tomarás los días que te ofreció?.- preguntó Tanya

- Quizás más que eso.- respondí y Tanya se levantó rápidamente de su asiento

- ¿Qué es lo que quieres decir con eso Bella?.- la quedé observando en silencio. Con lo cual le di mi respuesta.- ¡No, Bella! No voy a dejar que hagas esa estupidez

- Tanya, quiero aires nuevos. No me hace bien estar aquí

- ¿Aquí? ¿En el trabajo? ¿O aquí donde?.- cuestionó apresurada y con un toque de molestia

- ¡Aquí, aquí y allá!.- contesté frustrada.- Todo está mal Tanya. Y lo siento, pero necesito dar un giro a todo

- Estás huyendo.- negué fervientemente, pero antes de decir nada. Ella salió del lugar

Resoplé nuevamente y salí de la oficina. Entendía el punto de Tanya, pero ella tenía que terminar por comprender el mío. Aunque sabía de sobra, que mientras ella ignorara una parte de todo esto y la más importante. Nunca comprendería mis verdaderas razones para optar por renunciar a este trabajo.

- Hola Jessica ¿Está Carlisle?

- Hola Bella. No está, tuvo que salir a una reunión importante, y no llegará hasta la tarde

- Mmm, está bien. Si regresa antes del término de jornada ¿Puedes decirle que me urge hablar con él?

- No te preocupes. Le daré tu recado.- su vista fue más allá de mi y no tuve que voltearme.- ¡Hola Edward!.- mis piernas se hicieron gelatina

- Hola Jess.- saludó con su típico tono coqueto.- Hola Isabella

- Hola.- me voltee hacia él mostrando mi mejor cara de indiferencia. No pude evitar mis reacciones, parecía ser más hermoso que nunca

Tomé mi camino de vuelta a la oficina, sin voltearme y sin darle más vueltas a su presencia. Pensé en la opción de retirarme de inmediato, pero sería irresponsable de mi parte. Y por lo demás, si tenía la firmeza de mis decisiones… Pronto no tendría que seguir pasando por esto, y todo él y estos meses quedaría en el pasado…

- ¿Y Tanya?.- mi cuerpo se tensó al oírlo tras de mí

- Creo que bajó a la cafetería, allí la puedes encontrar.- seguí revolviendo papeles sin voltearme

- ¿Una disimulada forma de corrérme de aquí?.- percibí la burla en su voz. Me giré a encararlo

- Eres el hijo del dueño y puedes hacer lo que quieras aquí.- soné fría y atribuyéndole dobles intenciones a mis palabras

- ¿Tratando de decirme algo?.- captó de inmeditao. Estaba apoyado en el umbral de la puerta. Con una relajada postura y su sonrisita ladina

- Por supuesto que no.- me moví de un lado a otro

Se quedó en silencio unos minutos y creí que quizás se había marchado, pero el sonido de unas hojas siendo removidas me indicó que no. Y yo seguí dando mi espalda hacia donde estaba… ¿Por qué no se marchaba de una buena vez? Tenía una amalgama de sentimientos revoloteando sobre mí…

- ¿Qué es esto?.- inquirió con sorpresa

- ¿Qué cosa?.- me voltee y el enfado creció cuando vi que hurgaba entre mis cosas. Específicamente en el borrador de mi carta de renuncia.- Deja eso ahí y no es nada que te importe.- quité de un jalón las cosas de sus manos

- ¿Carta de renuncia? ¿Tuya?.- frunció su ceño considerablemente

- Ya te dije que no es de tu incumbencia. Ahora puedes retirarte. A Tanya la encontrarás en el segundo piso

- ¿Por qué renuncias?.- tomó mi brazo y me obligó a quedarme allí

- No te importa ¡Suéltame!.- exigí

- ¿Por lo que pasó?.- reí con sorna. Aunque por dentro era la pura verdad

- No te creas tan irresistible.- solté con ironía

- Tus ojos no dicen lo mismo.- ahora fue su turno de mofarse.- Y qué decir de otras partes tuyas.- deslizó sus dedos por mi brazo, pero los quitó pronto y volvió a su postura indiferente.- Bien, voy a buscar a Tanya. Y no seas impulsiva.- sugirió

- ¿Por qué? ¿Acaso piensas buscarme cuando te den las ganas nuevamente?.- tarde me di cuenta de lo que había dicho. El me miró sin ninguna expresión poniendo las manos en sus bolsillos

- No te preocupes Bella. No volverá a pasar.- sentí como si me atravesara un puñal. Mis presentes miedos se hacían reales

- ¡Claro! ¿Terminó mi turno?.- la ira no dejaba que filtrara mis palabras para este momento

- No te responderé eso.- sonrió e hizo el amago de marcharse, pero esta vez fui yo la que lo detuve

- ¡Se hombre alguna vez!.- eleve mi tono de voz.- Y di las cosas de frente

- ¿Qué podría decirte Bella?.- cuestionó con cansancio

- Obviamente nada. Eres un cobarde.- mascullé entre dientes

- Cobarde.- repitió con su tonito socarrón.- ¿La razón? Bella, lo de nosotros fue… Bueno, si es que hubo nosotros…- reflexionó.- Lo que sea, no sé por qué me dices cobarde. No es como si hubiese tenido que decirte terminamos. No había nada y siempre lo supimos

No solté palabra alguna. No había nada que decir… Aunque me consumiera por dentro y por fuera, él tenía razón y me lo había hecho saber ¡Nunca hubo nada! Sólo había sido yo la estúpida que había confundido las cosas a este extremo

- ¿Por qué rompiste tu compromiso?.- me miró fijamente.- De verdad espero que no haya sido por esto.- se encogió de hombros.- Yo nunca prometí una relación. Yo…

Estampé mi mano en su cara con toda la fuerza que pude reunir. Su cara se volteó con la fuerza del impacto de mi mano… Y aunque me ardía, mucho más dolía lo que estaba dentro de mí…

- Nunca sería por alguien tan poca cosa como tú.- hablé entre dientes. Mentí deliberadamente

- Ok. Es todo.- comentó y se dio la vuelta sin esperar nada, pero quedó allí…

Miré por sobre su hombro la razón por la que estaba de pié, inmóvil y sin largarse de una vez… Y quise enterrarme viva… Tanya estaba petrificada en su lugar, observando alternadamente entre Edward y yo… ¡Maldita sea! No necesitaba ser adivina, para saber que había oído todo ¡Todo!

...

Continuará...


¡Ew! Sé que van a odiarme, al igual que Eddie =) ¡Tin! Sonrisitas por mil

¿No se enojen? ¿Si? Todo tiene su razón...

¿Que les pareció? ¡Ok! Pregunta estúpida jaja.. Ehm, liberense y digan lo que quieran =D

* Escuchen el tema, está re-bueno..


Pam3


PD 1:- Lenixa Fergan- glenda- Ayame Chan- claudia- Adri- DAYANA- FEFI- RociodePeru- kristenst- lore- Akusa- Jessica ¡Gracias totales por sus comentarios! A mis nuevas lectoras y viejas también... Y a aquellas que sólo leen, animense.. ;) Un comment, no hace mal a nadie jiji

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Ando apuradita porque estoy en la Oficina (si, lo sé.. perdiendo el tiempo jiji)

Mañana subiré "T.I.M.P" si Dios quiere

Un beso enorme a todas. Las quiero un millón y muchos Robs para ustedes (baba) jaja

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