Y luego de mucho tiempo de espera, aquí está la continuación… La tardanza se debió a que mi LapTop murió y me enojé tanto porque ya tenía adelantada la historia que no quise saber nada mas de ella, pero gracias a todos ustedes por sus comentarios que es que las ideas me están volviendo a surgir.
Gracias!
Familia Tsukino
- "¡Ya me voy!" – Gritó Serena al tomar su bolso de la sala y salir prácticamente corriendo de la casa –
- "¡Serena! hija, espera" – Dijo la Señora Ikuko al salir de la cocina. Serena se detuvo en el marco de la puerta –
- "¿Qué pasa mamá?" – Pestañeó extrañada – "Ya terminé mis quehaceres. Hoy si no olvidé separar la ropa blanca de la de color" –
- "Ah, me alegra escuchar eso" – Respondió Ikuko con una sonrisa nerviosa y una gota de sudor resbalando por su frente, y es que en alguna de las tantas citas de Serena, ella le había pedido que antes de que se fuera lavara su ropa, pero tanta fue su desesperación que había terminado por mezclar toda la ropa de ella y la de su hermano Sammy, quien lamentablemente tuvo que aprender a usar playeras blancas con manchas cafés, azules y rosas – "Pero no es eso" –
- "¿No?" – Se llevó una mano al mentón – "Veamos, ya regué las plantas, limpie la mesa, hice mi tarea de Historia, Literatura, Ingles, Matemaaaaa… Je! Je! Je!" -
- "¿Lo olvidaste, cierto?" –
- "¡Te juro que regresando la hago, lo juro, lo juro!" – Ikuko se cruzó de brazos y entrecerró los ojos –
- "Eso mismo escuché hace muchos años antes de regresaras con un 3 de calificación" - A Serena la salió una gotita de sudor –
- "Pero de eso ya tiene mucho tiempo…" - Puso cara de niña regañada – "¡Por favoooor!" – La señora Tsukino suspiró y meneo la cabeza resignada -
- "Anda ya, no llores que ya estas grandecita para eso" – Miró detrás de ella hacia la sala donde su esposo Kenji veía la televisión y bajó el tono de voz – "Es sobre tu-ya-sabes-quien, recuerda que prometiste traer a tu novio y presentárselo a tu Padre" –
Serena sintió un escalofrió recorrer su espalda
- "Si, pero…" –
- "Ningún pero jovencita. Si quiere seguir saliendo contigo, deberá de estar aquí como el hombre que es y enfrentar a la familia de su novia" –
- "Si, pero… ¿Y si a papá no le cae bien Darien?" – Gimoteó Serena con grandes lagrimones saliendo de sus ojos – "No podría soportar que se odiaran" –
- "Vamos, no exageres" – Ikuko sonrió – "Tu padre sabrá ver si el hombre que tanto amas te corresponde de la misma forma. Y les dará su bendición. Lo conozco" –
- "¿Cómo estás tan segura?" - La señora Tsukino infló el pecho orgullosa –
- "No por nada llevo casada con él más de 21 años. Ahora ve, que se te hace tarde. Dile a… Darien que lo estaremos esperando para cenar el próximo sábado en la noche. ¿De acuerdo?" – Le guiñó un ojo -
- "¡De acuerdo!" – Contestó Serena con una enorme sonrisa, le dio un rápido abrazo a su madre y salió corriendo. Ikuko se quedó parada en el marco de la puerta, miró hacia el cielo gris, tenía minutos que dejara de llover y el viento frío sopló -
- "Estoy segura…" – Repitió para sí misma – "Él debe de ser el correcto ¿Verdad Reina Serenity?" – (1)
Planeta de las Flores
Alan no era un ser feliz.
No. Nada feliz.
Gruñó por enésima vez ese día y por enésima vez miró hacia delante donde estaba su adorada Ann platicando con ese… ese… ¡Ese completo esperpento de nombre Fiore! ¿Qué clase de nombre era Fiore? ¿Era un nombre de… hombre? Sonaba más como a mujer…
Alan gruñó y miró hacia el suelo para fijarse donde pisaba, ya que un paso en falso y caer 100 metros al vacio tampoco era una muy buena idea para terminar su noche, refunfuñó un poco más y acomodó mejor el bulto que cargara en su hombro maldiciendo por lo bajo el haberse dejado convencer de llevar a su 'prisionero' cerca del árbol de la vida.
¿Qué eso no era una locura?
¡Pero Ann tenía que hacerle caso a ese imbécil! ¡De que la vida se tiene que respetar y no debían matarlo!
¿Y ese Fiore que sabía?
Muerto ya no daría ni un solo problema. Punto.
Ann pasó el brazo de Fiore sobre su hombro para ayudarlo a caminar. Alan sintió una ola de rabia recorrer su cuerpo
Fiore sonrió.
- "No es necesario, me siento bien…" –
- "Tengo que contradecirte, pero cojeas al caminar" –
- "Es solo una herida menor" –
- "Dejaremos que el Árbol de la vida decida eso" – Afirmo seriamente Ann, imponiéndose a que la soltara – "Ya casi llegamos, faltan unos 5 minutos" –
- "La verdad, preferiría quedarme en donde no pueda ¡uuhg!" – Se quejó doblándose un poco sobre sí mismo cuando Ann le dio un ligero codazo -
- "Te lo dije" – Contestó con suficiencia al probar su punto. Ayudó a Fiore a reincorporarse siendo vigilada por la atenta mirada de Alan – "Estoy obligada a preguntar ¿De dónde vienes?, ¿Por qué es que te pareces tanto a nosotros?" –
- "Bueno…" - La sonrisa de Fiore desapareció – "No puedo decirte exactamente de donde vengo porque no tengo lugar de donde venir" – Miró hacia el suelo – "No tengo hogar ni planeta fijo donde estar, viajo de lugar en lugar buscando un lugar al cual llamar 'hogar' tenia unas horas que acabara de llegar a su 'Planeta' cuando se desacató la batalla… " – Pauso – "Y de tu otra pregunta, te soy honesto, no tengo la más mínima idea. El primer sorprendido fui yo" –
Anna rió con el comentario y miró detrás de ella como Alan entrecerraba los ojos, ella le guiñó un ojo
A medida que se iban acercando el Árbol de la vida más y más impresionante se iba haciendo a los ojos de todos los presentes. El árbol que una vez atacara a Serena y a Darien no se comparaba en nada con lo que ahora era. Cientos de metros se alzaba sobre la tierra, su copa abarcaba un área basta de cielo, y su tronco dejaba surcos donde sus 'hijos' podían refugiarse de las lluvias del Planeta de las Flores.
Otros árboles más cercanos y otros cientos de plantas se abrieron paso al camino de Ann, Fiore y Alan, los arbustos se movieron y Fiore pudo distinguir a mas 'seres vivos' similares a él, observarlo tímidamente entre el follaje.
Todos se detuvieron en seco al llegar a la copa, donde una plataforma formada de madera servía de descanso.
- "Hijos Míos" – Retumbo una voz grave e imponente. Fiore se detuvo en seco y alzó la cabeza con todos sus sentidos en alerta" –
- "¿Qué fue eso?" –
- "Ten más respeto insensato" – Gruño Alan llegando detrás de él, dejo caer al suelo a su prisionero sin miramiento y puso su rodilla derecha en el suelo en dirección al tronco. Fiore miró extrañado como Ann hacia lo mismo y los demás habitantes del planeta discretamente los imitaban –
- "Creadora nuestra" – Expresó Alan con voz grave – "Estamos aquí, tus hijos para rendirte el amor y respeto que mereces y merecerás siempre" – Titubeó – "Tenemos noticas que darte… Malas noticias me temo… nosotros…" –
- "No es necesario decir nada" – Retumbo la voz – "Lo sé. Ya sé todo. Sé que pelearon con fiereza. Sé que se antepusieron a todo y ayudaron a todos" – Una poco de savia de color amarillento brotó del tronco del árbol – "Y aun así, algunos de mis hijos…" – Mas savia brotó y todos los hijos sobrevivientes del árbol cerraron los ojos con tristeza –
- "Tuvimos ayuda" – Dijo de pronto Ann y se incorporó – "De otro ser" –
- "O lo que sea él…" – Murmuró Alan –
El Árbol de la vida sacudió sus ramas y algunas hojas cayeron sobre Fiore, quien trató por todos los medios de permanecer sereno.
- "Acércate" – Ordeno el Árbol pero Fiore dudoso no se movió de su lugar sino hasta que fue empujado bruscamente por Ann –
- "Yo…" – Balbuceó – "Yo no hice nada que no hiciera otro" –
- "Nadie ayuda a Nadie… solo los que conocen el Amor ayudan" –
- "Yo conozco el amor" – Sentenció frunciendo el ceño ligeramente ofendido, levantó la cabeza para mirar las hojas – "El Amor reencarnado en un hombre" –
Las hojas se volvieron a sacudir, y Alan pudo jurar que el Árbol vacilaba
- "¿Cuál es tu nombre?" –
- "Desde que tengo memoria, me he llamado Fiore" –
El Árbol no respondió, sus hojas se había quedado quietas y el ambiente se tensó
- "Yo te conozco" – Sentenció después de unos segundos –
- "¿Perdón?" – Fiore pestañeó, inconscientemente miró detrás suyo donde Ann y Alan lo miraban confusos, regreso su atención al Árbol –
- "Si, yo te conozco" – Volvió a decir el Árbol, esta vez agitando toda su copa con gran alteración – "Te pareces mucho…" –
- "¿A quién se parece creadora?" – Preguntó Ann incorporándose. El Árbol se sacudió desde las raíces. Todos los presentes en la plataforma tuvieron que sostenerse de alguna rama para no caer. Los hermanos de Alan y Ann murmuraron asustados –
- "¿Qué está pasando?" –Preguntó Fiore a Ann, ella abrió la boca para responder, pero el Árbol volvió hablar –
- "A mi sucesor" –
Tierra
Centro Comercial
"Buzón de voz, favor de dejar su mensaje después del to…"
Serena colgó su celular. Era la decimo quinta ocasión que le marcaba a Darien, y era la decimo quinta ocasión que él no contestaba.
Eran las 3.40 pm
Oficialmente estaba severamente preocupada.
Se suponía que si cita era las 3 de la tarde. ¡Y él siempre era muy puntual en esos aspectos! No como ella, que llegaba hasta media hora tarde.
Pero él no.
Nunca.
Serena se mordió la uña del pulgar, tal vez algo le había pasado… eso explicaría el también porque no se había aparecido en su lucha de la madrugada contra ese ser de fuego…
Sí, eso debía ser. ¡Algo muy extraño debía estar sucediendo y era su deber como su novia el averiguarlo!
Miró nerviosa a su alrededor, la plaza estaba concurrida de gente y no veía a su adorado Darien por ningún lado, rebusco nerviosa entre su bolso hasta encontrar la llave del apartamento de su novio.
- "Darien…" – Susurró. Tenía apenas unos meses que él le diera la llave de su apartamento "Esta también es tu casa ahora" le había dicho cuando se la dio después de una velada romántica.
Serena fue la mujer más feliz esa noche.
El celular sonó con fuerza asustándola. Serena miró el identificador de llamadas, decepcionándose al reconocer el número.
- "Hola Mina" –Contestó desganada –
- "¡HOLA SERENA!" – Saludo alegremente Sailor Venus, sin percatarse del tono de voz usado por Serena – "Oye, ayer ya no nos dio tiempo de avisarte, las chicas nos vamos a reunir en media hora en la casa de Rei para interrogar a la mujer de fuego. ¿Crees poder venir?" –
- "Bueno yo…"-
- "Vamos Serena, Lita ya me dijo que está ocupada y que la disculpáramos" –
- "Lo que pasa es que Darien…" –
- "¿Darien? ¿Qué hay con él?" –
- "No… no lo he visto desde ayer…" –
- "¿No estará en algún hospital?" – Razonó Mina ladeando ligeramente la cabeza – "Ya ves que hay días que hace guardia y no sé que mas…" – Una gotita de sudor resbaló por sucabeza – "Por algo decidí estudiar música…" –
- "Si, podría ser eso" – Serena miró una vez más su reloj de pulsera. 3.50 pm. Que su adorado príncipe estuviera ayudando a la gente en el Hospital de Tokio era una buena explicación del porque no atendiera sus llamadas…
Pero, él jamás olvidaba sus citas
La espina de la duda se clavó en su corazón.
¿Y si no estaba en el hospital?
¿Dónde estaba?
- "¿Serena?"- Preguntó Mina del otro lado de la llamada – "Creo que no fue un buen momento" –
- "¡No Mina!" –Serena guardó la llave del departamento en su bolso – "¡Tienes toda la razón! Ya estoy grandecita como para ponerme toda histérica, dile a Rei que las alcanzo en un rato"–
- "¡Perfecto!" – Mina sonrió – "Te veo después" -
- "Si, adiós" – Mina colgó y Serena se quedó escuchando el sonido ocupado del celular, colgó la llamada y volvió a marcar el numero de Darien -
"Buzón de voz, favor de dejar su mensaje después del tono…"
Regulus abrió los ojos perezosamente, tenía un par de horas dormitando y se sentía completamente incómodo. Miró por la ventana.
Ya no llovía.
Se levantó estirando su patas delanteras y luego las trasera, sin hacer ruido de acercó hasta la mujer pelirroja que parecía dormir. Escaneó con su aguda vista todos sus detalles, centrándose en el círculo de ocho picos.
El símbolo de su familia.
De sus señores. El Rey y la Reina.
Movió la cola nervioso, y gruño para sí. No podía creer que el Príncipe no le reconociera. Tantos años como su fiel guardián de vida, tantas aventuras, tantos sueños…
Todo destrozado en una sola noche 1000 años atrás en la historia humana.
Alzó las orejas de manera repentina. Escuchó voces femeninas a lo lejos
- "¡Mina, Amy!" – Gritó una de las voces
- "Hola Serena"– Contestaron las aludidas -
- "Disculpen que me tardara, pero pase por la avenida principal ¡Y a que no adivinan que pastelería nueva abrieron!" –
Regulus bajó las orejas, esas voces agudas le perturbaban, sobre todo la de la última mujer, miró de reojo el símbolo del Sol, inclinó la cabeza en señal de respeto y dio la media vuelta, con su pata derecha trato por varios segundos deslizar la puerta corrediza hasta que esta estuvo lo suficientemente abierta para dejar salir su enorme cuerpo.
Desapareció entre el follaje del pequeño bosque que rodeaba el santuario. Segundos después Rei llegó corriendo al pequeño Templo, tomó aire por varios segundos y abrió la puerta corrediza buscando el secreto que le dejara Darien para trasladarlo a otro sitio o no sabría cómo explicarles a las demás Sailor's la presencia de un León blanco en su casa.
Pero por más que escaneó con la mirada la habitación. No lo encontró.
- "Rayos…" – Murmuró, dio la media vuelta dispuesta a buscarlo cuando vio que a varios metros de distancia Serena, Amy y Mina caminaban ya hacia donde estaba –
- "¡Hola Rei!" – Saludó alegremente Serena alzando su mano y agitando una bolsa de color amarillo – "¡Adivina que pastel te compre!" –
- "Mejor no preguntes Rei"- Respondió Mina alegre – "Porque todos son los iguales, chocolate de triple capa" –
- "Hey Mina! ¡Me arruinaste la sorpresa!" –
Amy rió discretamente cuando las dos chicas empezaron a pelear, siempre eran así, volteo hacia Rei y se acercó a ella, asintió con la cabeza en señal de respeto y sin decirle ni una palabra la tomó de las manos y las examinó. Abrió grande los ojos.
- "Están curadas" – Susurró Mercury – "Había jurado que estaban lastimadas… ¿Qué paso?" - Preguntó mirándola a los ojos. Rei carraspeo incomoda soltándose, no se había esperado que Sailor Mercury la fuera a cuestionar tan pronto -
- "Me curo rápido Amy" –
- "Pero nadie es tan rápido" – Respondió – "¿Qué-?" -
- "¡Serena, no te comas todo el pastel tu sola!" – Interrumpió Mina forcejeando con Serena con tal de quitarle un trozo de pastel –
- "¡Pero estoy deprimida y quiero más dulce!" –
- "Hablaremos mas tarde de eso" – Contestó Mars a la pregunta no dicha –
- "Pero -" – Amy calló cuando Rei le ordeno con la mirada no continuar – "Esta bien. Será después" –
- "Gracias…" – Susurró, la Sailor del fuego suspiró, puso sus manos en sus caderas y tomó suficiente aire - "¡SERENA, MINA, BASTA YA!" – Ordenó, en el acto ambas Sailor de detuvieron, se pudo apreciar a Serena mordiendo su pastel y Mina mordiendo otro extremo del mismo pastel – "Compórtense por el amor de Dios que ya están grandecitas" –
-"Pero- " – Dijeron las dos al mismo tiempo –
- "Nada, tenemos trabajo que hacer chicas" – Volteo a ver a Serena – "¿Y tú qué haces aquí?" – Miró a Mina – "Creo haber dicho que no debíamos traer a la princesa cerca del enemigo" –
- "Pero Rei" – Rezongó Mina poniendo también las manos en la cadera – "Serena también debe de estar, es una Sailor como cualquiera de nosotros" –
-"No es una Sailor cualquiera, Serena es la princesa de la Luna y futura reina de Tokio de cristal, nuestro deber es cuidarla para que llegue sana y salva a ese día" –
- "¡Y porque va a ser reina también debe saber lo que pasa a su alrededor!" –
- "¡Podemos informarla, no exponerla!" -
- "Estoy aquí ¿Saben?" – Interrumpió de pronto Serena arrugando el papel del pastel ligeramente, su mirada vibró un segundo – "Mars…No soy de cristal, estoy consciente del papel que represento para el futuro y sé que deben de protegerme porque esa es su 'misión'… - o lo fue" – Pensó lo último – "Pero quiero estar con ustedes chicas..." – Miró alternadamente a Amy, Mina y al final a Rei – "Son mis amigas… no me excluyan de esto solo por lo que fui o por lo que seré, déjenme estar con ustedes por lo que soy, en este momento…" –
- "Serena…" – Susurró Amy apenada, ya que ella había estado a favor de dejar a Serena fuera de esto desde un principio –
-"Y este momento" – Continuo la princesa alzando la bolsa de pasteles –"Quiero estar con mis amigas en las buenas y en las malas" – Continuó tiernamente – "Vamos a interrogar a la mujer de fuego, posiblemente no sea tan mala como creemos y hasta podríamos invitarle un chocolate ¿Qué opinan?" – Serene rió y se adelantó a las demás que se miraron entre ellas confundidas -
- "Ella siempre será así ¿Verdad?" – Preguntó Mina contenta –
- "Ojalá" – Susurró Mars más tranquila después del sermón dado por la Princesa –
-"¡Hey!" – Gritó Serena al lado de la puerta del pequeño Templo – "¡Chicas, tengo miedo de hacer esto yo sola!" -
Todas sonrieron y asintieron, se transformaron antes de entrar y Sailor Moon empujada por Sailor Mars entró primero a la habitación semi oscura, pestañeó hasta que sus ojos se adaptaron a oscuridad, al fondo, la extraña mujer pelirroja parecía dormir tranquila.
Serena se acercó con pasos sigilosos hasta su inesperada 'invitada', escaneó sus rasgos, su cabello era pelirrojo hasta la cadera y su piel era completamente blanca como la nieve, le llamo la atención sus orejas, que parecían más afiladas a las de un humano normal, en sus muñecas traía dos pulseras que recordaba perfectamente a las que usó Sailor Galaxia en su contra. Sailor Moon tensó la boca ¿Qué significa eso? ¿Qué el caos había vuelto a poseer a Galaxia?
No podía ser. Serena presintió que no iba por ahí el problema.
Posó su vista ahora en la ropa, no era muy elaborada, era prácticamente una sola pieza de cuerpo completo, lo que resaltaba por encima de todo el emblema que estaba en su pecho… un círculo con ocho picos, Serena ladeó la cabeza… cuando un flash de un ropaje negro adornado con el mismo símbolo le llegó a la cabeza
- "¡Sailor Moon!" – Grito Mercury cuando la Sailor cayó de rodillas agarrándose la cabeza – "¿Qué tienes?
- "N-nada" – Dijo la princesa pestañeando – "Solo… fue un mareo. Ya estoy bien" –
- "Esto no me gusta" – Aseguró Mars acercándose, justo estuvo por tocar a la extraña mujer cuando esta abrió sus ojos color rubi y trato de levantarse con un grito –
- "¡ARRG!" – Empuñó los brazos molesta sin poder alzarlos debido a los sellos budistas y las cadenas de luz que pusieran Rei y Mina en ella, todo su cuerpo estaba firme al suelo – "¡Ah!" – Giró la cabeza y miro a las Sailor's, frunció el ceño en su rostro y en su mano trato de formar una ráfaga de fuego. Amy alzó sus manos –
- "¡Rapsodia acuática de-!"-
-"¡Espera Sailor Mercury!" – Ordenó Sailor Moon abriendo sus estuche con su cristal de plata, el cristal brilló y su luna creciente también – "Creo que está sufriendo" – Afirmó -
- "¿Qué te hace pensar eso?" – Preguntó Venus con una cadena en sus manos, lista para atacar en cualquier segundo – "Yo no la veo con mucho dolor que digamos" –
Sailor Moon sonrió
-"Presentimiento podría decirse" – Alzó su cristal y una luz tibia color plateado inundo el lugar, Rei, Mina y Amy sintieron un tenue calor inundar su alma, cuando el brilló ceso todas miraron asombradas como la mujer de fuego volvía a quedar tranquilamente recostada sobre su espalda con la mirada fija en el techo -
- "¿Esta viva?" –Pregunto Mina levantando una ceja –
- "¡Pero claro que sí!" – Respondió Sailor Moon con una gota de sudor resbalando por su frente – "¡Pues que creías que haría!" – Venus se llevo una mano detrás de la nuca avergonzada mientras Sailor Mars se acercó hasta la extraña quien giró sus ojos en su dirección -
- "¿Quién eres?" – Preguntó Rei seriamente – "¿Y qué es lo que buscas en la tierra?" –
La mujer cerró los ojos por unos segundos
- "Posiblemente no entienda nuestro idioma"- Opino Mercury – "Tal vez si traemos a Luna o Artemis… ellos igual conozcan algo" –
- "No… No… ne-..ce-sa- rio" – Dijo de pronto la pelirroja toscamente con acento rebuscado, abrió los ojos nuevamente en dirección a Sailor Mars – "Me… lla-mo Kytnah" – Agregó - "Gra..cias, por de.. volver…la razón…" – Respiró con fuerza, Amy se acercó hasta la mujer y tomo su pulso, se estaba acelerando -
- "Tranquilízate, no te haremos nada" – Aseguró Amy –
La mujer negó inhalando por la boca, Mercury dedujo que estaba nerviosa.
No.
Asustada
Kytnah movió nuevamente la cabeza hasta tener en su capo visual a Sailor Moon y agregó con lágrimas en los ojos
- "Gra…Gra-ci…as" – Volvió a repetir y respirando con fuerza agregó con lágrimas en los ojos – "Mátame" -
Dio un giró sobre la cama y bostezó frotándose los ojos, la luz del sol se coló entre las cortinas de su ventana y lo molestó, volvió a girar sobre sí mismo y lenta, muy lentamente abrió los ojos y pestañeó un par de veces.
Un sereno sopor invadió su cuerpo, estiró su mano y deslizó la cortina suavemente para ver los colores rojo y naranja que pintaban en el cielo en un bello atardecer….
¿Un bello atardecer?
…¿Atardecer?
Darien se incorporó rápidamente de la cama.
¿Qué hora era? Miró hacia su mesita de noche y los colores se le fueron del rostro
¡Las 5 de la tarde!
¡Serena. Lo. Mataría!
Tan rápido como pudo se levantó de la cama - "¿Dónde está?" – Masculló rebuscando entre sus sábanas y su ropa su teléfono celular ¡Bendito aparado que nunca aparecía cuando más se le necesitaba! Se metió al baño en una esperanza de haberlo dejado ahí, pero para su mala suerte tampoco apareció. Regresó a su habitación y se quedó en medio de ella pensando ¿Dónde había sido la última vez que había visto su celular?
En la sala… minutos antes de salir al balcón y que toda la locura de la Familia del Sol se presentará. Darien torció la boca disgustado consigo mismo, salió a la sala y ahí tranquilamente acostado su celular descansaba sobre varios libros de medicina.
Darien miró la pantalla.
16 llamadas perdidas.
- "Por Dios…" - Ahora sí, podía considerar que tendría muchos problemas con su novia. Revisó que la batería estaba a punto de terminarse y ligeramente ofuscado regresó sobre sus pasos hacia su habitación para buscar el cargador, paso de lado al balcón y se detuvo unos segundos, la puerta que daba a este tenía una cortina ligera, pero Darien pudo apreciar fielmente 'algo' de gran tamaño colocado afuera, precisamente sobre balcón -
¿Qué podía ser?
Metió el celular en su pantalón y abrió la puerta. El frio viento lo recibió y una mirada gélida también.
- "¿Tú?" – Susurró cuando vio que aquel bulto era en realidad el cuerpo completo de un León blanco de nombre Regulus – "¿Cómo llegaste aquí?" – Agregó mirando hacia todos lados asegurándose que sus vecinos no vieran lo mismo que él y abrió la puerta lo más amplio que pudo – "Pasa" -
El León movió la cola ligeramente con el ceño fruncido, se levantó y entró a la habitación "Esta mojado" – pensó Darien al llegarle el olor a pelo húmedo pero no comento nada y dejo que el felino se echara en medio de la pequeña sala – "Apenas y entra" - Darien cerró la puerta del balcón y volvió a preguntar con voz grave
- "¿Por qué estas aquí?" – Regulus bufó -
- "No me gustó el lugar donde me dejaste" - Movió la cola sintiéndose ligeramente claustrofóbico - "¿No esperabas que me quedara con esas mujeres gritonas? Llegaron tres más aparte de la que llamaste Rei, no creí conveniente que me encontraran ahí" –
- "Las Sailor's…" – Susurró pensativo – "¿Te vieron? ¿Rei sabe que estas aquí?" –
- "No me dio tiempo de escribirle una carta" – Contestó sarcástico, Darien se cruzó de brazos en un típico síntoma de que empezaba a molestarse, Regulus sonrió dentro de sí al reconocer ese gesto – "No, para ambas respuestas" –
- "¿Cómo me encontraste?" –
- "Ya te lo dije, era tu compañero de vida y tu consejero, a donde quiera que vayas yo lo sabré y viceversa… o así debería de ser" – Gruñó –
Darien se llevo una mano a la cara
-"Ahora no por favor… ya te dije que…" –
- "Lo sé" -. Interrumpió con un dejo de decepción. El príncipe suspiró con una duda aun mayor a todas -
- "¿Y lo de estar aquí? ¿En el quinceavo piso?" –
Regulus sonrió sarcástico
- "Ese es mi secreto" -
Darien se sentó en el sillón, le empezó a dar gracia el comportamiento del León
- "Todos tenemos derecho a tener secretos" – Sacó de entre su pantalón nuevamente su celular y suspiró abatido.
Se había terminado la batería.
Planeta de las Flores
- "¡¿Qué?" – Tres personas exclamaron asombradas por lo que acababan de escuchar –
- "¡Esto debe de ser una broma!" – Respingó Alan alzando la voz sumamente molesto - "¡Árbol de la vida! ¡¿Cómo puedes decir semejante cosa? ¡Ni siquiera sabemos quién es él!" –
- "¿De qué están hablando?" – Preguntó Fiore a Ann, ella dejó de mirar el Árbol con expresión seria –
- "Tienes que decirnos la verdad Fiore. ¿Quién eres tú?" –
- "Ya te lo dije…no lo sé…" –
- "¡No mientas!" – Alan tomó del brazo a Fiore y lo jaló con fuerza – "¡Tú no puedes ser uno de nosotros! ¡NO PUEDES!" –
- "¿Y por qué no?" – Debatió empujando a Alan; sin embargo, se pié lastimado falseó, dio pasos hacia atrás y se apoyo en el tronco del Árbol – "Yo no sé nada de mí, el primer recuerdo que tengo de mi vida es haber estado siempre solo errando en el universo…" –
- "… En una burbuja de cristal…" –
- "… ¿Y a ti quien te dijo eso?" – Cuestionó tratando de alejarse del tronco lo más posible, pero cayó de nuevo al suelo –
- "Porque yo te puse ahí" – El tronco del Árbol brilló ligeramente y de entre las hojas un brote de color verde tierno descendió hasta quedar exactamente arriba de él, el brote se abrió y un polvo fino de color dorado cayó sobre él, curando sus heridas y recuperando toda su energía -
- "No es posible…" – Susurró Ann abriendo grande los ojos – "Si es nuestro hermano" –
-"¿Qué te hace crees eso?" – Cuestionó Fiore molesto, se levantó del suelo ya sin heridas y observó desafiante a todos a su alrededor – "¡Respondan!" –
- "Porque el Árbol te curó" – Respondió Alan con el ceño fruncido –
-"¿Y eso qué?" –
- "El Árbol no podría haberte curado sino tuvieras alguna relación con nosotros. Así de fácil" – Fiore cerró la boca, entrecerró los ojos y paseo su vista entre Alan, Ann y el Árbol de la vida ¿Qué rayos estaba pasando ahí? -
- "Supongamos que les creo" – Masculló – "¿Por qué no supe nada de ustedes sino hasta ahora? ¿Por qué tuve que llegar hasta aquí para saber que existían mas como yo? ¡¿Por qué me abandonaron a mi suerte desde niño?" –
- "Porque fue la única forma para que sobrevivieras"- Respondió el Árbol de la vida –
"¡CUIDADO!"
Un fuerte gritó se escuchó y al instante decenas de voces gritaron por todo el lugar. Una explosión sacudió la plataforma de madera y de entre el humo el joven que atacara el Planeta de las Flores había despertado y estaba dispuesto a terminar con lo que había empezado
- "¡Quítate!" –
Fiore dio la media vuelta pero lo último que vio, fue a Ann, corriendo hacia él.
(1) Para más detalles del porque menciona a la Reina. Leer mi One-Shot 'Mother'
(2) Alan esta celoso de Fiore. XD pero Fiore ama a otra persona cof! hombre cof! Darien Cof!
Mmm el fic es de parejas Hetero pero me acaba de entrar la espinita de poner algo mas 'fuerte' en el fic como los gustos sexuales de Fiore . No sé. ¿Ustedes que opinan?
Ah sí y Ann siempre se me hizo una mujer de fuerte carácter que es mejor no contradecir jajajaja
Sé que me pase un poco con Fiore, pero es necesario para el futuro ya que él va a tener un roll mas importante en la historia ¿Qué tal? XD a que esa no se la esperaban!
Saludos a todos los que siguen este Fan Fic.
