Hola! damas y caballeros he vuelto de las profundidades de la universidad! *aplausos* okya, les traigo un super capitulo porque enserio cada vez los hago mas largos XD
mis niños espero les guste
Disclaimer: Bleach no me pertenece. Es del grandioso y maestro troll Tite Kubo
Comencemos...
Escena 6: "Verdades que duelen".
"¡Sonrían los cielos sobre esta sagrada ceremonia, y que en las horas posteriores no nos reprochen con dolor!
Fray Lorenzo
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*Día siguiente del baile en la casa Kurosaki-Kuchiki*
Domingo 18 de Octubre. 10:15 am.
-¡Ahhh!
Ichigo se levantó sobresaltado de su cama completamente desorientado, con un bostezo miro la hora y al ver que solo eran las 10 de la mañana soltó un bufido. Estaba dispuesto a volver a dormir cuando se escuchó un segundo grito femenino, seguido de varios ladridos nerviosos.
-Pero ¿Qué está pasando? –se rasco la cabeza.
-¡Ichigo! –grito la voz.
Solo cuando sus neuronas pudieron despertar, se dio cuenta que la chica que gritaba era… ¡Rukia!
Completamente descalzo se abalanzo fuera de su habitación y a las escaleras, directo hacia la sala que era de done provenían los gritos.
-¡Rukia! ¡Oi, Rukia! ¿Qué está pasando?
Sin duda, el chico estaba listo para dar pelea a quien estuviera lastimando a la enana pero lo que se encontró fue a una pelinegra corriendo por varios sillones y en el mismo momento de enfocar su vista sobre Ichigo, esconderse detrás de él.
-¿Qué es lo que…?
-¡Cuidado!
Un objeto paso cerca de sus pies, sobresaltándolo y apenas pudo evitarlo. Ese dicho objeto pronto escalo limpiamente en la cortina dejando ver a la fresa que la cosa que caminaba era una gran, asquerosa y algo inofensiva cucaracha.
-¿Enserio? ¿Gritando como una niña por una cucaracha?
-Para tu información, soy una chica. Que mis pechos sean pequeños no significa que sea menos mujer –frunció el ceño
-Nadie dijo nada de tus… tus… tus pe… pechos –se sonrojo –esa es demasiada información para mi
-Niña –termino tajante –Aun así, esa cosa monstruosa que por alguna razón le puse Crocky, no deja de seguirme a donde quiera que voy
"¿Quién le pone a una cucaracha, Crocky?" pensó el chico.
Como si quisiera comprobar las palabras de Rukia, la cucaracha, que desde ahora llamaremos Crocky, miro en dirección de la pelinegra para inmediatamente seguirla y por consecuencia, haciendo a Rukia correr como loca por la integridad de su lindo cuerpo.
-¡Haz algo, idiota!
Ichigo se aguantó la risa, era en momentos así cuanto más desearía tener una cámara, grabarla y usarlo para la prosperidad.
-Creo que "Crocky" se ha enamorado de ti –sonrió.
-Tengo suficiente con Kon –jadeo por aire –Ichigo, por el amor de Dios ¿Podrías ayudarme?
Ichigo podía ser todo un caballero y más cuando una chica tenía problemas, a pesar de su pinta de pandillero… pero, que la enana le pidiera ayuda no era cosa de diario y debía disfrutarlo.
-Perdona, pero creo que no te escuche muy bien ¿Dijiste algo?
-Ayúdame… -suspiro –por favor
-¿Qué? –sonrió burlonamente
-Estúpida fresa, ven a ayudarme en este mismo instante sino quieres que le diga unas cuantas "verdades" a tu padre
La fresa se imaginó las consecuencias que provocarían las posibles cosas que Rukia le diría a su loco padre, y un escalofrió lo recorrió por todo el cuerpo. Eso sería su fin.
-De acuerdo
Así, Ichigo fue a la cocina y agarro una escoba para luego unirse a la persecución entre la cucaracha y Rukia.
-Deja de correr, enana
-¡Estás loco! Crocky podría alcanzarme.
-¡Ese es un nombre ridículo! ¡Además, si siques corriendo no voy a poder matar a la cucaracha!
-¡No te atrevas a matar a Crocky!
-Y ¿Cómo esperas que te ayude?
-Solo atrápala.
Siguieron corriendo en círculos por varias zonas de la casa hasta que ambos estaban jadeando del esfuerzo.
-¡Esa maldita cucaracha tiene mucho aguante! –grito Ichigo.
Cuando menos se dieron cuenta, Crocky se detuvo y los miro fijamente. A la Comedia los recorrió un sudor frio, la mirada del pequeño ser no prometía nada bueno.
-Ichigo…
-¿Qué?
-¿No crees que deberíamos… -Crocky saco sus alas –correr?
-¡Corre!
Crocky se elevó en vuelo y siguió a los dos jóvenes por toda la casa, incluso Kon quedo metido en el asunto.
-¡Haz algo!
-¿Qué quieres que haga?
-¡Eres un cobarde! –grito de vuelta
-¡Tú no eres mejor! –refuto.
Estuvieron corriendo durante al menos 5 minutos antes de que a Ichigo se le ocurrió usar la escoba que aun traía en la mano y balanceándola como una espada golpeo a la pobre criatura mandándola a volar atrás del sofá.
-¿Le diste? –pregunto Rukia.
-Si –menciono mirando atrás del sofá –pero creo que escapo.
-Crocky es muy bueno en el escondite –suspiro –pero fue divertido
Se quedaron en silencio unos segundos hasta que estallaron en carcajadas. No sabían si era por la cucaracha desaparecida, la adrenalina por correr o simplemente porque tenían el deseo de hacerlo pero simplemente se entregaron al sentimiento de euforia, claro, eso fue hasta que Rukia le dio un vistazo al calendario y se dio cuenta de la fecha.
-Ichigo ¿Hoy no teníamos la cita con la terapeuta?
-Creo que si ¿Por qué?
-¿Podrías decirme la hora?
-Son las –miro el reloj –Oh, es la 1:45.
Rukia asintió perdida.
-Y ¿A qué hora teníamos la cita?
Ichigo hizo memoria cuando de pronto algo en su mente hizo clic y dejo escapar un sonido ahogado.
-Exactamente, a las 2:00 de la tarde.
Ambos suspiraron todavía en shock. Rukia hablo primero, o más bien grito.
-¡Ya es tardísimo! ¡Voy a matarte!
Los chicos salieron corriendo a la velocidad de la luz siendo seguidos por la mirada tanto de Kon como de Crocky escondido abajo del sofá. Se encerraron en su cuarto y segundos después salieron con toda la dignidad del mundo hacia la otra habitación, parecía que por las prisas se habían equivocado.
-¡Fue tu culpa! –Se gritaron en el proceso -¡Tonto/a!
Un portazo y unos minutos después salieron ya vestidos decentemente y listos para correr hacia la puerta.
-¡Cuida la casa, Kon!
-Si tienes hambre solo tienes que buscar en el refrigerador o comerte a Crocky.
Se escuchó un golpe
-No digas estupideces, estúpido. No puede comerse a Crocky
-Hace 5 minutos me estabas pidiendo que la matara ¿Qué te hizo cambiar de opinión?
-Es que es adorable
-¡No es cierto!
-¡No me importa, de todos modos, no puede comérsela!
Un suspiro y luego, Kon vio a su dueño asentir en derrota.
-De acuerdo, si tienes hambre, Kon, ve a buscar a mis padres
Y con eso salieron de la casa a toda velocidad, directo hacia su cita con la terapeuta. Tanto Kon como Crocky bufaron en desacuerdo, esos dos se querían tanto como Keigo quería una novia.
La Comedia, por su parte, corría desenfrenada por las calles de Karakura en lo que era un trayecto de al menos 45 minutos… si ibas en carro, así que de manera muy sutil, estaban realmente jodidos.
-¿Podrías correr más rápido, enana?
-Ya quisieras –jadeo Rukia –Te recuerdo que tú tienes unas piernas anormalmente largas mientras que yo soy un poco más corta
-Haberlo dicho antes
Antes de que Rukia pudiera negarse Ichigo la tomo de la cintura, quedando ella con la cara hacia el piso y con la amenaza de un mareo.
-Pero ¿Qué estás haciendo, remedo de cítrico? Bájame en este instante si no quieres que te rompa hasta la conciencia.
-Pues que crees, medio metro –refuto Ichigo –Si seguimos a tu ritmo llegaremos más que tarde, así que solo rechazare tus opiniones como siempre lo hago por lo que podrías cerrar la boca y agradecerme cuando lleguemos.
La pelinegra levanto la mirada para poder observar al chico. Una pequeña risa abandono sus labios.
-Puedes ir olvidándote de agradecerte, fresa. Ahora corre
-Tsk, enana mandona. –sonrió sinceramente.
Ambos chicos siguieron su camino, bueno, al menos era el peli-naranja mientras que su compañera lo guiaba por las calles. Finalmente llegaron a su destino con un pequeño retraso de 15 minutos, era un verdadero record.
-Lo hicimos… de alguna manera –menciono Ichigo, jadeando como perro por un poco de aire.
-Te felicito, fresita-kun –rio Rukia –Te has graduado como caballo de carreras
-Enana…
-O ¿Prefieres de galgos?
-Te detesto –dijo.
-Muy bien
Después de que Ichigo pudiera mantenerse en pie, entraron directo al edificio que tenía un anuncio gigante donde labraba "Consultorio El Escuadrón 4", el cual era un nombre raro pero no dijeron nada, en cambio, dieron pasos rápidos por la alfombra desgastada hasta que vieron a una persona detrás de un escritorio.
Presumiblemente, el secretario.
A primera vista les pareció un chico tímido y bastante soso, pero con una mirada amable que les infundio confianza. En cuanto los vio, les sonrió levemente y dejo de escribir en la computadora.
-Bienvenidos al consultorio de terapia de parejas "Escuadrón 4" –sonrió el chico –Mi nombre es Hanataro Yamada ¿Tienen cita?
-Si –empezó Ichigo –A las 2. Ichigo Kurosaki y Rukia Kuchiki
Hanataro asintió y reviso la agenda de su escritorio pero, de pronto, sus ojos se abrieron en signo de pánico y dejo escapar un grito. Antes de poder preguntar si estaba bien, se descubrieron siendo empujados hacia una oficina al fondo de un pasillo.
-Unohana-sensei, va a matarme –susurro el chico –querrá mi cabeza en su escritorio
Atravesaron una puerta para encontrar ahí, detrás de un amplio escritorio, a una mujer que lucía bastante joven pero a la vez madura, también lucía una larga trenza que extrañamente, estaba trenzada por enfrente en lugar de estar atrás. Pero lo que les quito el aliento a los 3 chicos unos penetrantes ojos que estaban entrecerrados y una sonrisa tranquila que prometía una muerte provocada por un gran dolor.
-Asistente Yamada-san –sonrió más –llegas tarde.
El chico soltó un chillido de terror, parecía que también tenía algunas lagrimitas saliendo de sus ojos.
-Lo siento, lo siento, lo siento Unohana-sensei
-Que no se vuelva a repetir, asistente Yamada-san –dijo entonando las silabas.
-¡H-h-h-h-hai!
El pobre muchacho salió corriendo por su vida, dejando a las otras víctimas de sacrificio, digo a sus pacientes nuevos. Ambos tragaron seco pero se sentaron en las sillas que había frente a ellos.
-Kurosaki-san, Kuchiki-san –dijo.
-¿S-s-si?
-No vuelvan a llegar tarde ¿Si? Por cierto, mi nombre es Retsu Unohana y seré su terapeuta, psicóloga y en algunos casos seré su médico pero no abusen ¿Entendido?
-Sí, Unohana-san –temblaron.
-De acuerdo –sonrió ahora, gentilmente –Comencemos con algo sencillo, una entrevista, para conocernos mejor.
-De acuerdo
-Bien, primera pregunta ¿Por qué están aquí, hoy?
Rukia levanto la mano, tomando la palabra.
-Por culpa de nuestros abuelos y un estúpido contrato –sonrió.
-¿Perdón?
-A lo que Rukia se refiere es que nuestros abuelos hicieron un contrato hace varios años para que las familias de ambos se unieran y al parecer fuimos los elegidos.
-Muy bien –murmuro –Entonces ¿Cómo se conocieron?
-¿Tiene tiempo? –pregunto la Comedia.
-Por supuesto
-Entonces todo empezó así…
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*10 minutos después*
-Te digo que no estúpida fresa. Así no fueron las cosas
-Pues yo las recuerdo así, enana mandona
-Chicos…
-Pues las recuerdas mal, idiota. Hay que ver, tu cerebro de zanahoria no aguanta para mucho ¿Verdad?
-Chicos…
-Yo diría que tu mínimo tamaño no te deja tanto espacio de almacenamiento
-Pero…
-¡Baboso! –le pego en la espinilla.
-¡Maldita!
-¡Cállense de una vez!
-Ok –murmuraron.
-Está bien, chicos sigamos con la entrevista.
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*30 minutos después*
-Bien, con esto tenemos suficiente.
Eso era un eufemismo, Unohana se sentía, por primera vez en vida, bastante frustrada. No había conseguido la suficiente información sobre ellos en casi nada, así que solo le quedaban pocas opciones para lograrlo.
Con un suspiro abrió un cajón de su escritorio y saco dos juegos de hojas.
-Ahora, pasaran a unas habitaciones privadas a las que los guiara mi asistente y contestaran esta prueba por separados. Es un test sencillo que consta de preguntas sobre su pareja. Contesten con sinceridad y por favor, cuando terminen a la vuelta de la hoja escriben sus respuestas propias a cada pregunta.
-Así que básicamente ¿Estaremos respondiendo cosas de nuestra "pareja" y luego de nosotros?
-Exactamente, Kurosaki-kun –Retsu sonrió –Por favor, adelante.
Cada uno tomo sus hojas y se levantó de sus asientos para inmediatamente salir de la oficina.
"Estos chicos me darán más problemas de lo que pensé" suspiro por segunda vez y luego tomo un sorbo de su te. Al menos eso la animaría.
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*Una hora después*
-Aquí tiene, Unohana-san –Rukia le paso las hojas de ambos
-Muchas gracias. Son libres de irse por hoy pero dadas las circunstancias me gustaría tratarlos individualmente antes de como pareja. Así que la primera será Rukia-san ¿De acuerdo?
La mirada asesina no aceptaba replicas así que ambos asintieron enérgicamente.
-Claro, hasta luego, Unohana-san
Los chicos salieron casi corriendo del consultorio "Escuadrón 4" y sonrieron en cuanto estuvieron en el exterior.
-Eso fue raro
-Y que lo digas –Rukia sonrió –y por idiota te toca pagar la comida
-¿Qué? Pero si yo la pague la última vez –ella lo ignoro y siguió caminando -¡Rukia!
-Mueve tu trasero holgazán. No tenemos todo el día –rio.
-Lo que digas.
La siguió sonriendo levemente con las manos en los bolsillos, solo por hoy le daría el gusto.
Los días siguieron pasando para la Comedia lentamente, sus familiares seguían insinuando cosas que no debían ni mucho menos pensar. Isshin era el mismo de siempre, embarazos y sexo por un lado y llorar a su linda abuelita por el otro, solo que ahora era un poco peor puesto que Byakuya estaba a punto de aceptar las locas teorías de Isshin y estaba más paranoico que de costumbre. Por otro lado, las mujeres eran una historia aparte, sonriendo enigmáticamente mientras planeaban quien sabe que tantas cosas.
Finalmente, llegamos con sus considerados y amables compañeros de escuela, entiéndase el sarcasmo. Parecía que últimamente todos habían tomado de la misma estupidina en tabletas que tomaba Keigo diariamente, cuyos efectos secundarios eran la perversión y un aguante a los golpes, porque no había otra razón para tantos comentarios pervertidos sobre la no-relación que tenía con la enana, ahora más que nunca las vacaciones de invierno parecían tan lejanas e Ichigo estaba a punto de explotar si no mataba algo pronto.
Pero, para su buena suerte, esa oportunidad llego exactamente un miércoles por la tarde, después de que Rukia lo abandonara a su suerte después de su excusa barata sobre mucho que hacer en la casa… era una obvia mentira, sabía que ella estaba escapando para no tener que lidiar con los grupos de deportes, los cuales estaban desesperados por incluir a gente nueva a su equipo, no importaba la edad, el curso y si nunca lo habías jugado, solo tenías que vestir el uniforme, pero si no le creían a Ichigo, deberíamos ver lo que se encontró en su intento de huida.
-¡Por favor, Kurosaki-sama! –grito el chico.
Ichigo estuvo a punto de negarse pero al final resoplo y acepto ir a la competencia de kendo, total, no perdía nada por hacerlo y con ese dinero podía pagar por el chappy que seguramente la enana le haría comprar por llegar tarde ese día.
El chico que antes estaba hincado en el suelo ahora estaba de pie haciendo algo así como un baile de la victoria medio raro. Un suspiro abandono sus labios y siguió al bailarín de kendo.
-Iré a prepararme
-Sí, Kurosaki-sama –el alumno salió corriendo de los vestidores dejando a Ichigo, por fin, solo.
Quitándose la ropa se puso el uniforme obligatorio del equipo, los pantalones azul marino y la camisa blanca con el escudo de Karakura. Una vez que estuvo listo, tomo su celular para llamar a Rukia. Al segundo timbrazo ella contesto.
-¿Qué quieres estúpida fresa?
-Deja de llamarme fresa, enana –respondió.
-Yo te llamo como se me da la regalada gana –refuto –y tú deja de decirme enana
-Dejare de llamarte enana cuando crezcas más de medio metro, chibi –sonrió.
-Estúpida fresa con cabello de zanahoria –murmuro -¿Qué paso con eso de la tregua, tarado?
-La tregua no me impide decirte verdades
-Cierra el pico –suspiro -¿Qué querías? O ¿Solo llamaste porque me extrañabas, Kurosaki-kun?
-Ya quisieras, medio metro –rio levemente –En realidad llamo porque ocurrió una emergencia, el equipo de kendo me ha pedido que participe en una competencia, así que llegare tarde a casa.
"Casa" que familiar sonaba ahora para ellos dos.
-Sabes que esto te convertirá en mi esclavo una semana ¿Verdad?
-Tsk, enana molesta, claro que lo sé.
-Espero que estés preparado para quedarte pobre otra vez –sonrió recordando el evento en el restaurante –acabo de ver nuevos productos de Chappy que me muero por tener.
-Lo que digas enana. Tratare de librarme un poco antes pero aun así llegare algo tarde
-De acuerdo, fresa –hizo una pausa –Ten cuidado y… patéales en trasero
Rukia colgó antes de que le diera una respuesta, pero aun así, Ichigo sonrió con nostalgia, ese parecía un buen día. Claro, hasta que escucho la voz de su compañero con ese tono de animal asustado.
-Kurosaki-sama ¿Esta listo?
-¡Voy!
Saliendo se encontró, sorpresivamente, con Senna, quien lo miraba con una enigmática sonrisa que le iba de oreja a oreja y causándole un raro estremecimiento al peli-naranja.
-Hola, Ichi –si podía su sonrisa se haría más grande -¿Cómo estás? Ya casi no hemos hablado
El estremecimiento volvió a recorrerlo al escucharle decirle ese apodo. Desde que había sido transferida a su escuela y se había unido a su grupo de amigos empezó a copiar el tonto apodo que Rukia le había dado desde la primaria. Aun así, se obligó a contestarle suavemente, casi como si le hablara a una de sus hermanas.
-Senna –asintió en su dirección y empezaron a caminar a la cancha –ayudo al club de kendo y preparo mi cartera para su funeral
-¿Y eso? –pregunto interesada.
-En realidad, Rukia me hará su esclavo toda la semana y me hará gastar en sus cosas –rio suavemente –ojala aprendiera que si lo pidiera "por favor" tal vez lo haría sin pelear
Senna frunció el ceño, no se esperaba esa respuesta sinceramente. Había hecho de todo para tratar de separarlos pero en lugar de eso parecía que estaban todavía más unidos que nunca, aún más que en la secundaria y eso la estaba perturbando seriamente. Ella debía tener a Ichigo, él era justo el chico que necesitaba, era perfecto para ella y no dejaría que alguna poca cosa, pelinegra y plana se lo quitara.
-Senna… Senna –una mano se cruzó en su visión sobresaltándola –Lo siento, pero estabas muy distraída
-Está bien –sonrió -¿Qué decías?
-Que ya llegamos al gimnasio
Senna miro a su alrededor dándose cuenta que su acompañante decía la verdad, así que con un movimiento de mano y un suerte, se alejó hacia los alumnos que habían venido solo a observar.
"Tú tienes que ser mío, Ichigo Kurosaki. Solo mío".
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*Con Rukia*
-¡AHHHHHHHH!
La pelinegra se hinco y agarro fuertemente los cabellos ébanos de su cabeza. Es que ¿En qué rayos estaba pensando para decirle tal cosa a la calabaza cocida? ¿Acaso estaba loca? ¿Se drogaba sin darse cuenta? ¿Qué?
Kon, por su parte, miraba a su con-dueña y reina de sus sueños volverse poco a poco más histérica sobre esa llamada que había recibido de su dueño. Gimió levemente al escuchar un segundo grito más fuerte que el anterior para seguido aullar.
Un estruendo se escuchó en la entrada de la casa haciendo que Rukia corriera hacia la entrada y encontrándose con varios pares de ojos mirándola espantados.
-¿Qué hacen aquí?
-¡Rukia/-chan/nee! ¿Estás bien? –gritaron tanto la familia Kurosaki como la Kuchiki.
-Si –los miro extraño -¿Qué paso?
Byakuya tomo la palabra recuperando su compostura poco a poco. Tosió y la miro.
-Te escuchamos gritar y… vinimos.
Rukia se sonrojo furiosamente.
-Lo siento, solo era un… grito de… frustración –susurro –solo diré que dije algo que no debía
Byakuya se vio más aliviado, por un momento pensó lo peor y vino corriendo para salvar a su hermana de un muchacho de cabello naranja lleno de hormonas pervertidas, pero al final, no había sido nada grave… todavía.
Todos los demás suspiraron de alivio al descubrir que la pequeña chica estaba bien. Pero, Karin fue más perceptiva y miro a su futura hermana en ley.
-Rukia-nee ¿Dónde está Ichi-nii?
La Kuchiki se volvió a sonrojar. Miro a su alrededor antes de jugar con sus dedos.
-El… tuvo una práctica de kendo así que llegara tarde.
Antes de que Isshin pudiera gritar algo incoherente, Karin lo agarro de la oreja y lo saco de la casa.
-No empieces viejo, Rukia-nee no está para escuchar tus tonterías. Vamos Yuzu –miro a Rukia –hasta luego, Rukia-nee, saluda a Ichi-nii de nuestra parte.
-Espera, Karin-chan –Yuzu abrazo a Rukia –Cuídate, Rukia-nee
Afuera solo se escuchó un grito de Isshin diciendo algo sobre como sus hijas no lo querían y gritaba a su abuela, era cosa de todos los días.
Byakuya, por su parte, miro a Rukia levemente para luego asentir y salir de la casa a un paso lento y elegante.
Una vez, estando solo las mujeres mayores y Rukia, se miraron entre sí para que luego, Hisana y Masaki, sonrieran pícaramente.
-Dinos, Rukia-chan –dijo Masaki con voz cantarina -¿Qué paso?
-No se d-d-de que me ha-b-b-blan –tartamudeo
-Pero Rukia-chan –le siguió Hisana –a nosotras no puedes engañarnos.
Rukia no sabía si así se debían sentir los interrogatorios pero estaba bastante segura que aquellas mujeres podían trabajar con el FBI y la CIA y todo lo que necesitara sacar información, porque ella ya estaba nerviosa y muy lista para confesar hasta de sus más pequeños pecados.
-Habla –dijeron las dos –Rukia-chan
-De acuerdo –grito y suspiro –el me hablo y yo solo le dije que con cuidado y que ganara. Además en el baile pues obviamente bailamos juntos y quería que me besara ¿Contentas?
Las mujeres mayores la vieron con estrellitas en los ojos. Esta historia de amor era mejor que la de Crepúsculo y estaban muy decididas a que se hiciera realidad. Pero primero…
-Rukia-chan –Masaki se acercó a la sonrojada chica -¿Aun quieres a Ichigo?
La pelinegra se sonrojo bastante que por un momento pensó que sus mejillas explotarían de tanta sangre que llegaba ahí.
-No… si… no se –se sentó en el sofá y enterró la cara en sus manos –Tal vez
Enseguida, Masaki y Hisana se sentaron, cada una a su lado y mirándola con simpatía.
-Rukia, no tienen nada de malo tus sentimientos hacia Ichigo.
-Es lo bastante malo –dijo con voz entrecortada –Ichigo no siente nada por mí. Seguramente quiere a Senna y no lo culpo, ella es mucho más linda y lo trata mejor que yo.
Ambas fruncieron el ceño.
-Podría ser una supermodelo o la miss Universo pero Ichigo nunca se fijaría en ella. Él no es tan superficial, cariño.
-Entonces ¿Qué paso en la secundaria? –Levanto la cabeza y las miro -¿Lo han olvidado? El, solo… me dejo de lado y ya no era importante para él.
Masaki la abrazo mientras Hisana acariciaba su cabello suavemente.
-Los dos han sufrido bastante, Rukia-chan –Masaki sonrió –se merecen un poco de felicidad y puedo apostar que solo lo encontraran en ustedes.
-Solo dicen eso porque Senna no les cae bien –se sorbió la nariz.
Las tres mujeres rieron levemente. Hisana detuvo sus caricias y miro a su hermana.
-Puede ser pero eso no nos hará cambiar de acuerdo con lo que pensamos. Aún recuerdo como se conocieron ustedes dos, siempre pensé que era como un encuentro predestinado, algo así como –Hisana lo pensó un momento –lo tengo –sonrió –como el hilo rojo del destino.
-Esa es una buena comparación, Hisana-chan –Masaki miro a la chica en sus brazos –El destino siempre los unirá.
-Suena como una obligación. Pero está bien, las dejare creer lo que quieran –suspiro –mejor me pongo a cocinar, Ichigo llegara tarde y seguramente muerto de hambre ya que el idiota no tiene un almuerzo extra.
-¡Eso es! –Grito Hisana -¡Eso funcionara!
-¿De qué hablas, Nee-san?
Solo vio como las mujeres cuchicheaban entre ellas y reían maquiavélicamente. ¿Dónde había quedado el amor y la dulzura?
-¿Qué están planeando? ¿Nee-san? ¿Masaki-san?
-Tenemos el plan perfecto para que muestres tus sentimientos hacia mi hijo –Masaki rio -¿Cómo no se nos ocurrió eso antes, Hisana-chan?
-La verdad no lo sé –negó con su cabeza –pero ya está hecho. Rukia –la mencionada se estremeció –Andando.
-Si… ¿Para qué?
-Rukia-chan, como una buena futura esposa le llevaras el almuerzo a tu lindo futuro esposo –sonrió Masaki.
-¿Qué? Un momento, yo no hace nada de eso ni por todos los Chappys del mundo –se cruzó de brazos –él no se lo merece
-Probablemente –dijo Hisana –pero quiero sobrinos así que a cocinar señorita.
-Me niego
-Rukia-chan –dijeron ambas mujeres
-No y nada de lo que digan me convencerá
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*Una hora después*
-¡Es increíble que me hayan convencido de hacer esto!
Rukia caminaba rápidamente por las calles de Karakura directa a su escuela y sosteniendo entre sus manos una gran caja con comida. La situación ameritaba ser analizada con detalle, dado que aquellas mujeres tenían un poder de convencimiento tal que hasta podrían ser alcaldes de la ciudad… las dos.
Un suspiro abandono sus labios. De nada servía quejarse puesto que ya se había tomado la molestia de cocinar, al menos podía entregárselo a Ichigo y luego obligarlo a ser su esclavo… si era un muy buen plan.
Antes de lo pensado ya se encontraba atravesando las puertas de la institución directo hacia el gimnasio atrás del edificio principal, que, según recordaba, ahí realizaban las prácticas y torneos de kendo. Faltaban unos cuantos metros para llegar y su corazón estaba haciendo una especie de maratón dentro de su pecho, casi parecía… emocionado por ver a… Ichigo.
Deteniéndose puso su mano derecha justo sobre donde latía su corazón pero negó con la cabeza y reanudo el paso; si tenía suerte también la fresa ya se habría ido… aunque será peor para el porqué lo golpearía hasta el cansancio por hacerla caminar y cocinar en vano.
Levantando la vista, a lo lejos, pudo divisar la ridícula cabellera naranja de Ichigo, así que se acercó a paso veloz pero se detuvo de golpe al ver que no estaba solo. El maldito estaba muy bien acompañado por su rival. Chirrió con los dientes mientras se escondía detrás de un arbusto.
"Genial, a este paso me titulare pronto pero de acosadora" pensó, cuando otra voz se unió a su regaño mental "Pero es el deber de Rukia-sama de defender lo suyo. No deje que esa lagartona se lo quite" "¿Qué? Ichigo no es nada mío" "No niegue lo evidente, Rukia-sama" "Silencio y deja de llamarme Rukia-sama" "De acuerdo, Rukia-sama" Rukia gruño levemente, su conciencia sí que estaba haciendo de las suyas hoy.
-Ichi, yo –escucho la voz de Senna justo a un lado suyo y no pudo evitar tratar de enfocarlos –quería decirte algo.
La pelinegra quería matar a su maldito e infiel futuro marido ¿Qué creía que estaba haciendo con esa lagartona? Lo peor ¿Estaba llegando tarde a la casa por culpa de ella, otra vez? Con fines informativos se quedó a escuchar la conversación, si tenía razón en sus suposiciones haría de su vida realmente miserable en cuanto se casaran.
-¿Tiene que ser ahora, Senna? Rukia me está esperando y no quiero hacerla esperar –dijo Ichigo.
Rukia se sonrojo y pensó que ya no haría su vida miserable, tal vez hasta lo trataría con un poco de más respeto.
-Esa enana seguramente me tratara peor si lo hago y no estoy como para soportar su enano trasero –termino.
Se acabó, le haría la vida miserable desde ese mismo momento. Que mejor se preparara esa desagradecida zanahoria andante.
-No tardare mucho –jugo con sus dedos –solo quería confesarte algo…
Con la frase, la Comedia presto más atención, mas era la pequeña Kuchiki la que estaba que se comía las uñas mientras los observaba desde su escondite detrás del arbusto.
-Bueno, te escucho.
-Creo que será mejor si te lo muestro –susurro.
La estatura no fue impedimento, ni tampoco los brazos tensos del chico. Senna Hiroto por fin pudo probar los labios de su amado príncipe naranja. Increíblemente, la Comedia, ambos, se quedaron estáticos de la sorpresa y ninguno se pudo mover y mucho menos respirar. Sin embargo, a Rukia la asalto un golpe directo en su pecho, era solo un dolor emocional, pero era un dolor emocional que experimentaba desde hacía 3 años… cuando todo… acabo.
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*Flashback*
Rukia sonrió ante las grandes puertas que se abrían hacia su futuro… bueno, el futuro que se te pudiera ofrecer a tus cortos 12 años una secundaria, aun así, ella no podía pedir nada mejor. Con ella estaría su mejor amigo Renji, también el tonto de Grimmjow, Nell, Orihime, Tatsuki, Chad e Ishida, casi, casi extrañaba a Ulquiorra aunque era un poco raro, claro, también estaría la persona más importante en su vida, Ichigo.
Con una sonrisa leve, toco con su mano izquierda el anillo que descansaba en el dedo anular derecho, un anillo que no se había quitado en años por el profundo significado que representaba para ella.
-¿Soñando despierta otra vez, enana? –pregunto alguien a sus espaldas.
-Por supuesto que no –dijo una vez se recuperó de la sorpresa –Solo… miraba a la nada sin prestar atención a los demás –hizo un puchero.
El peli-naranja ahogo una sonrisa al ver aquel gesto infantil de la chica, solo ella era capaz de divertirlo con una tontería.
-Eso es soñar despierta –rio y le rodeo los hombros con su brazo –Vamos, tenemos que saber en qué clase estamos
Rukia ni tiempo tuvo de asentir cuando se vio apresurada por su compañero hasta la pizarra donde se repartieron a los alumnos por toda la clase. Ahí, se encontraron con sus amigos reunidos.
-¡Chicos! –Grito Ichigo -¿Cómo han estado?
-Miren a quien tenemos aquí, a la feliz parejita –se burló Grimmjow.
-¡No somos pareja! –refutaron los dos.
-Aun –termino Nell con una sonrisita –Todos sabemos que ustedes terminaran juntos
-Exacto –siguió Uryuu –Sino ¿Por qué Kuchiki-san aun mantendría ese anillo?
Los aludidos se sonrojaron hasta las orejas ante las continuas burlas de sus amigos ¿Qué tenían con eso de meterse en su vida personal?
-Ya basta chicos, mejor revisemos en que grupo quedamos
Las burlas pararon por ahora y dirigieron su completa atención a la pizarra, el primero en hablar fue Renji.
-No me sorprende… terminamos en el mismo grupo
Todos sonrieron con alegría, eso significaba otro año juntos. Riendo, siguieron caminando hacia su respectivo salón.
-Hey –escucharon lejanamente –mira a esas chicas, están buenísimas
-Lo sé, hermano. Son taaaannn calientes –ambos rieron.
Orihime se sonrojo mientras que Nell y Rukia solo sonreían incomodas, por otro lado, Tatsuki era detenida por Renji para que no los matara. Los comentarios sonaban tan ofensivos a pesar de ser alguna clase de elogios. Los chicos eran otra historia muy diferente, rápidamente se posicionaron de tal manera que eran rodeadas por todos ellos y les dedicaron miradas de muerte segura a los dos alumnos que habían dicho tales comentarios.
Ambos muchachos corrieron como si su vida dependiera de ello y vaya que lo hacía, esos chicos eran definitivamente peligrosos y era mejor no meterse con ellos.
Ichigo bufo sonoramente y abrazo por los hombros a Rukia quien dio un pequeño respingo para relajarse inmediatamente, se sentía aliviada de tener a Ichigo a su lado para cuidarla, a pesar de ser lo suficientemente fuerte como para cuidarse ella sola, era reconfortante tener a alguien quien te sostendría si tambaleabas.
Con ese pensamiento sonrió y miro al peli-naranja.
-Gracias, Ichi –susurro.
-Sin problemas, enana –sonrió –te lo prometí ¿No es cierto? Yo siempre voy a salvarte
El comentario la hizo sonrojar profusamente pero asintió en respuesta. ¡Dios! Se sentía como una niña enamorada y todo era culpa de la fresa pero… ya era una costumbre en su vida sentirse así, era así desde sus 7 años.
Los chicos ignoraron las burlas continuas de sus amigos sobre cómo eran unos cursis y románticos, incluso Ulquiorra sonrió hacia la actitud tan avergonzada que profesaba la pareja. Todo parecía perfecto en su vida, todo parecía ir de acuerdo a su cauce, hasta que inicio el 2do año de secundaria, donde todo se derrumbó sin un aviso y creando un abismo entre ellos.
Ese día, la profesora anuncio que habría una nueva estudiante transferida desde Osaka, los hombres se emocionaron mientras que las chicas seguían platicando de las últimas novedades de sus largas vacaciones de verano, el grupo de siempre se seguía burlando de la no pareja dado que gracias a que sus familias se conocían, pasaron la mayoría de sus vacaciones juntos, pero todo se hizo silencio en cuanto una chica de una estatura un tanto cercana a la de Rukia, aunque esta era un tanto más alta, con cabello negro que parecía purpura, entro al aula con una sonrisa nerviosa.
Se inclinó e inmediatamente se presentó como Senna Hiroto. La chica tenía una voz dulzona y un aspecto amable pero, Rukia, por algún extraño motivo, no le causaba confianza y mucho menos la mirada impresionada que le dedico a su prospecto de novio, Ichigo, mientras caminaba a su lugar justo delante de ella.
Ignorando el sentimiento de advertencia continuo prestando atención a la clase, claro, también dedicando unas cuantas miradas furtivas hacia la espalda de la chica nueva. Se le hacía algo raro, nunca había tenido esas sensaciones con respecto a alguien pero parecía que siempre había una primera vez para todo.
Una vez en el receso, se sentaron como siempre ignorando el asunto de la estudiante transferida, para alivio de Rukia, pero parecía que ese no sería su día cuando de pronto apareció Senna en la azotea con una mirada asustada.
-Perdonen –dijo con un marcado acento de Osaka -¿Podría sentarme hoy con ustedes?
Rukia quería negarse, enserio quería pero sus sentimientos de bondad le ganaron y termino aceptando a que se uniera, igual que todos los demás. Senna era una chica graciosa y muy divertida, encajo rápido con el grupo y pasando los días se volvió una más de ellos.
Para cuando era mitad de año, la pelinegra noto los cambios. Las últimas veces que ella iría a buscar a Ichigo, descubría que había salido no hacía mucho con Senna o que ella ya estaba ahí antes que Rukia. Rukia intentaba ignorarlo pero cada vez se sentía más y más aparte de Ichigo, nunca, en sus largos años juntos se había sentido así con él. Y pronto empezó lo peor.
En el término del tercer año, unos meses antes de acabar, después de que Ashido, el primo de Ichigo se hubiera ido, para alivio del peli-naranja, Rukia tuvo su primer enfrentamiento con Senna.
-Apuesto que quisieras que me alejara de el ¿No, Kuchiki? –pregunto Senna.
Las dos estaban en la azotea ya que Senna le había pedido que se vieran ahí para hablar de algo muy importante.
-¿Qué? ¿De qué hablas, Senna?
-No te hagas la tonta, Kuchiki –sonrió con sorna –Veo tu cara cada vez que estoy con Ichigo, quieres enserio golpearme, chica –rio.
La pelinegra más chica se quedó confundida ¿A que iba todo esto? ¿Por qué Senna estaba hablando de eso con ella? Algo muy malo estaba pasando.
-Enserio sigo sin entenderte, Senna –suspiro –Eres tanto amiga de Ichigo como mía y de los demás, no quiero golpearte solo por pasar tiempo con Ichigo.
-No te culpo, Kuchiki –siguió como si no la hubiera escuchado –Molesta porque la chica nueva te está quitando a tu novio tan rápido –rio otra vez –pero no puedes culpar a Ichigo por preferirme en lugar de a ti.
Esos comentarios estaban comenzando a exasperarla
-¿Disculpa? No sé qué es lo que estas tramando, Senna. Pero lo que si no te permito es que te burles de lo que tenemos Ichigo y yo –la apunto –nuestros lazos no son tan superficiales como tú piensas
-Bravo, Kuchiki –aplaudió –por fin sacaste tus garritas. Puedes hablar lo que quieras de los lazos pero eso es tan estúpido –negó con la cabeza –date cuenta perdedora, Ichigo me ha elegido pero si no quieres te propongo algo.
Rukia enserio quería golpearla ahora, adiós a la amistad, ella se estaba metiendo con una de las personas más importantes de su vida.
-¿Qué propones?
-Me gusta ese tono, Kuchiki. Yo te propongo una apuesta, tendremos lo que queda del tercer año para una sana competencia por la atención de Ichi.
Si la pelinegra ya estaba molesta, el escucharle decir el apodo de su mejor amigo desde sus labios solo la enfureció más.
-¿Quieres pelear por el amor de Ichigo? –pregunto sin creérselo.
-Por su amor, afecto, atención como quieras, Kuchiki. Pero ya veremos quién gana y no es por presumir pero ya tengo ganado esto.
La peli-morada se alejó con paso seguro y salió por la puerta dejando a Rukia sola con sus sentimientos homicidas. Aun no entendía lo que pasaba, y tampoco estaba segura de que quería entenderlo, solo sabía que los lazos con Ichigo estaban en juego y no perdería.
Durante los días siguientes, Rukia hizo de todo por quedarse junto a Ichigo pero cada vez parecía más lejano. Si lograba una cita con Ichigo el, la dejaba plantada para luego salir con la excusa que tuvo una emergencia con Senna o alguna otra tontería.
Eso no importaba.
Lo que importaba es que Rukia perdía poco a poco el lugar correspondiente dentro de las prioridades de Ichigo y eso la asustaba. La asustaba tanto que ya no se reconocía, el pavor y el miedo antes parecían tan lejanos y ahora solo les daba la bienvenida con los brazos abiertos. Después de que la dejara plantada bajo la lluvia esos primeros días de Junio, se dio por vencida. Senna ganaba, ella tendría a Ichigo y por lo tanto a ella solo le quedaba el orgullo y el dolor de la perdida, la cual también estaba acompañada de rencor.
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*Fin del flashback*
¿Quién diría que podrías recordar tantas cosas gracias a una simple escena de un beso?
A la mierda su tregua.
Si por un momento había pensado que los lazos podrían reponerlos, ahora se daba cuenta que estaba muy equivocada. Ichigo nunca se había arrepentido de romper su promesa y abandonarla. Nunca volverían a tener lo que habían perdido.
Con esos pensamientos en mente, salió del arbusto dispuesta a todo. Ignorando el dolor que la invadió, carraspeo sonoramente haciendo que la pareja, por fin, separara sus labios. Rukia tuvo la satisfacción de ver la cara de susto de ambos pero solo sonrió dulcemente, tan dulcemente como pudo para resistirse de no golpearlos directo en la nariz.
-¿Rukia? –pregunto Ichigo.
-No, soy Santa Claus. ¿Conoces a alguien que mida más de 1.44? –Se quedó callado –aun así, venía a darte esto.
Le lanzo la caja que contenía el almuerzo que le preparo.
-Rukia yo…
-Tranquilo, fresa. Por la felicitación de Senna-chan –la aludida dio un respingo –me doy cuenta que has ganado el combate de kendo, así que felicidades.
-¿Qué estas…? –lo interrumpió.
-Es mas –rio sin gracia –creo que bien podría ser felicitación por otra cosa –los dos chicos la miraron sin comprender –no me digas que no le has dicho, queridito.
-¿Sobre qué, Kuchiki-san? –esta vez, pregunto Senna, algo molesta.
-Pues querida, ¿Qué Ichigo no te conto que nos vamos a casar?
El grito que le siguió solo la hizo sonreír, sinceramente. Pero ninguno de los presentes se dio cuenta que una hermosa chica de pelo castaño observo toda la escena e incluso escucho la confesión de su amiga haciendo que su corazón se rompiera en mil pedazos.
"¿Por qué?"
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*En la casa Kurosaki-Kuchiki*
-¿Por qué? –pregunto Ichigo.
-¿Por qué, que? No te entiendo, Ichigo –sonrió inocentemente – ¿Por qué te prepare el almuerzo? ¿Por qué le dije a Senna que nos casaríamos? ¿Por qué te sigo hablando después de que has metido tu lengua en su garganta? O mejor aún ¿Por qué es que aún no te asesino? ¿Ese "por qué"?
Ichigo trago saliva, las intenciones asesinas brillaban en los ojos de Rukia que parecía un auto a punto de arrollar un venado, que era él. Parecía que Kon fue más inteligente que Ichigo esta vez, puesto que él había huido desde hacía mucho tiempo.
-Bueno, sí. Pero yo no metí mi lengua en su garganta –hizo una mueca de asco –solo respóndeme
-Pues querido… -sonrió aún más -¡Sigue preguntándote el "por qué" maldito infeliz, desgraciado y maldito infiel! –le lanzo objetos.
-Rukia, detente
-¡Cállate!
Aún era un milagro que no llorara pero para eso no faltaba mucho ¿Cómo había aguantado hasta ahora? No lo sabía pero lo primordial por ahora era quitarle la vida a esa inmunda rata naranja.
-¡Estúpido! ¡Idiota! ¡Baboso!
-¡Rukia, ya basta!
-¡Te odio!
Por segunda vez ese día, hubo otro estruendo en la casa donde, nuevamente, aparecieron las familias de ambos preguntando si estaban bien, justo en el momento crucial.
-¿Por qué tenías que dejar que ella te besara, estúpido? –chillo enojada.
-¡¿Qué?! –gritaron todos.
Finalmente, todos tenían una mirada asesina sobre el cuerpo de Ichigo quien temblaba incontrolablemente. ¿Qué pasaba con todos hoy que querían matarlo? Él había sido la víctima, fue besado por alguien que no quería.
-¿Qué hizo este animal? –Pregunto Byakuya –porque si lo que escuche es cierto, el mocoso puede ir preparándose para su funeral.
-No hizo nada malo, Nii-sama. Solo le dio rienda a sus instintos con otra mujer
-Yo no di rienda a nada –refuto Ichigo –yo no esperaba que me besara
-¿Por qué besaste a otra mujer, Onii-chan?
-Yo no bese a nadie ¡Entiendan!
-Pues tus labios sobre los de ella y tu lengua en su garganta me decían otra cosa
-Yo ni siquiera correspondí ese beso, Rukia. No te hagas la victima cuando obviamente soy yo.
Eso fue el colmo para Rukia.
-¿Dices que eres una víctima cuando fue casi obligada a prepararte tu almuerzo porque sabía que morirías de hambre para luego encontrándote bastante acaramelado con Senna? No eres más que un idiota Kurosaki.
-Deja de decirme que estaba acaramelado con Senna. Ni siquiera me gusta
-Pues olvídate de que te crea, estúpido.
Rompiendo la tensión del lugar, como siempre, Isshin abrazo fuertemente a Rukia, sacándole el aire en el proceso, mientras lloraba cascadas de lágrimas.
-Mi querida tercera hija –grito –mi estúpido hijo te ha dejado sola en esta casa tan grande y todavía se atrevió a engañarte, pero no te preocupes. Papa está aquí para ti y te prometo que castigare a ese idiota hijo mío para que aprenda la lección.
-Pero el…
-Espera, Isshin Kurosaki –hablo Byakuya –como el responsable de Rukia, es mi deber castigar al mocoso por su impertinencia.
-Esperen yo…
La diatriba fue interrumpida por unos continuos golpes en la puerta además del timbre que los silencio al instante. Rukia se levantó del sofá donde había quedado sentada en el momento que Isshin y Byakuya se pusieron a discutir quien mataría a Ichigo, y camino hacia la entrada.
-¡Ya voy! –grito.
Abriendo la puerta se encontró con dos personas que solo podían complicar aún más las cosas en esa imagen.
-¡Rukia-chan!
-Matsumoto-san, Ichimaru-san –exclamo sorprendida -¿Qué hacen por aquí?
Gin se adelantó y le dedico su grande sonrisa. Los demás se acercaron en cuanto oyeron que eran los abogados los que habían venido.
-¿Qué sucede?
-Eso lo queríamos explicar a Rukia-chan –dijo Gin –Vinimos para comprobar que una de las clausulas se estaban cumpliendo.
-¿Cuál? –preguntaron todos.
Esta vez, hablo Rangiku.
-Se trata de la cláusula 366 –nadie dijo nada –sobre que tienen que estar durmiendo en la misma habitación.
-¡¿Qué?!
-¿No se acordaban?
-No nos acordamos ni de las cláusulas que siguen –dijo Ichigo -¿Tenemos que estar en la misma habitación?
-Si –hizo una pausa y los miro -¿Están cumpliendo con la cláusula, verdad?
-¡Por supuesto que si…!
-Entonces pasemos a revisar, nos quedaremos esta noche –hicieron un amago de entrar pero la Comedia los detuvo -¿Qué pasa?
-Pues…
Los segundos pasaron mientras buscaban una excusa que les impidiera entrar a esos abogados a registrar su habitación "compartida" pero parecía que las ideas no llegaban a sus sobrecargados cerebros.
-La verdad…
-La verdad ¿Qué?
-Es hora de… comer ¡Sí! Comer, tenemos que comer primero
Gin y Rangiku los miraron extrañamente, así como también su familia pero al final todos aceptaron y se quedaron a comer con la pareja adolescente. Por otro lado, nuestra linda Comedia se preguntaba… ¿Cómo iban a salir de ese problema?
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*En el consultorio "Escuadrón 4*
Hanataro se encontraba limpiando la oficina de Retsu Unohana en un lindo y ajustado traje de maid tradicional, y el cual era demasiado, demasiado corto como castigo por haber llegado tarde ese día; mientras tanto, la terapeuta, psicóloga y médico, Unohana, calificaba uno de los test que les había aplicado a sus nuevos pacientes. Los resultados la sorprendieron bastante.
-Oh, vaya –exclamo –esto es interesante
Hanataro, se acercó, curioso.
-¿Sucede algo, Unohana-sensei?
-En realidad si, asistente Yamada-san –cerró los ojos a la vez que sonreía –Ellos son bastante interesantes.
-¿Se refiere a Ichigo-san y a Rukia-san?
Unohana sonrió aún más.
-Si, por un momento, cuando realice la entrevista, me di cuenta de que presentaban varios sentimientos negativos hacia ellos mismos.
El chico a su lado no dijo nada por lo que Retsu lo tomo como una señal para continuar
-Odio, decepción, tristeza, desesperación… la lista era muy larga –rio levemente –no dejaban tampoco de insultarse a pesar de saber que yo tengo el poder para que se casen
-Pero si ellos solo tienen sentimientos negativos ¿Por qué son interesantes?
-Asistente Yamada-san, a diferencia de muchos pacientes que había tratado antes esta es la primera vez que encuentro dos personas que usan esos sentimientos negativos como un mecanismo de defensa pero aun así, la psicología y estos test no mienten.
Hanataro miro a la mesa directamente a los papeles y frunció el ceño en confusión.
-¿Qué dicen estos test, Unohana-sensei?
-Mi querido Yamada-san –dijo por primera vez en el día sin la palabra "asistente" antes –Eso era a lo que quería llegar. Estos test o pruebas son para saber cuánto conoce uno a su pareja. Habían llegado muchos que creían saber todo de sus parejas pero apenas llegaban a la mitad de los resultados correctos –sonrió –ellos han tenido un resultado casi perfecto.
-¿Qué? –Pregunto el pelinegro sorprendido –Eso nunca había pasado ¿O sí?
-Nunca, Yamada-san. Preguntas sobre los gustos en la comida, la música, la ropa, incluso en los días libres, ellos lo respondieron correctamente.
-Entonces, ellos ¿Qué son?
-Sera muy divertido descubrirlo ¿No? –rio levemente y guardo las hojas –pronto tendremos la terapia por individual y estoy segura que veremos algo.
Unohana se levantó de su asiento y miro a su asistente enarcando una ceja.
-Asistente Yamada-san ¿No tenías que terminar de limpiar?
-S-s-s-s-s-si, lo s-s-s-s-siento, Unohana-sensei
-Prosigue con tu labor, por favor –salió de la habitación.
-Estuvo cerca, pero tiene razón, esos dos, son interesantes.
Y siguió limpiando en silencio solo con su traje de maid.
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*Omake: Pelea de pulgares*
Era el segundo año de preparatoria y apenas habían terminado con el discurso introductorio al que fueron obligados a ir por Ochi-sensei.
Pero, el caos estuvo a punto de llegar a la escuela de Karakura cuando dos estudiantes, mejor conocidos como enemigos mortales, se encontraron por medio de un choque.
-Fíjate por donde vas, enana
-¿Qué? Tú eres el gigante subnormal, idiota. Tú fíjate por donde vas –y le dio un puntapié.
-¡Maldita!
-¡Estúpido!
-¡Tonta!
-¡Baboso!
Los rostros de sus amigos iban de un lado a otro como un partido de tenis, y parecía que el final de mismo no iba a tener fin pronto.
-¡Te odio!
-¡No tanto como yo te odio!
-¡Se acabó! ¡Te reto, cabeza de cítrico!
-¡Adelante, medio metro!
Ishida y Ulquiorra negaron con la cabeza a la vez que suspiraban, Renji hacia apuestas con Grimmjow, Mizuiro y Keigo, Chad los miraba en silencio. Nell regañaba a los chicos y Tatsuki apoyaba a Rukia mientras era calmada por Orihime que en silencio pedía porque ninguno de sus amigos saliera lastimado, finalmente, Chizuru, Kunieda y Michiru los miraban extrañamente.
Los protagonistas de dicha escena se miraban largamente y en señal de duelo, pero por la intensidad de estas miradas prometía que no sería un duelo cualquiera, no, este sería un duelo épico del que saldría una noticia en el periódico escolar mañana.
Había llegado el momento, Rukia levanto su mano derecha al igual que Ichigo y moviéndolas hacia el frente, se sostuvieron y levantaron… ¿Sus pulgares?
Si, damas y caballeros, el épico duelo, era una pelea de pulgares.
-Declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es… -dijeron al unísono.
Todos los espectadores se fueron de espaldas al observarlos. ¿Dónde estaban las peleas? ¿La sangre? Incluso sus amigos los miraban avergonzados pero tanto Rukia como Ichigo estaban muy enfrascados en su pelea.
Uno a uno, los alumnos volvieron a sus deberes dejando a los peleadores y a sus amigos atrás. Por su parte, todos intentaron separarlos pero al ver que nada funcionaba, finalmente los dejaron con su pelea de pulgares durante unos minutos hasta que se escuchó un grito en conjunto.
30 minutos más tarde, el dúo salía de la enfermería con sus pulgares vendados y con una advertencia de que ya no los recibirían en la enfermería como se siguieran lastimando a causa de una pelea. Pero vamos, no habían sido tantas, solo fueron 37 veces tan solo el semestre pasado… nada de tanta importancia.
Pero al final, decidieron no volver a hacer una pelea con sus pulgares, al menos si no querían terminar nuevamente con un esguince.
Yei, me siento tan feliz de volver a escribir u.u los extrañe tanto! ahora les contesto reviews:
Gabriela Canales: Muchas gracias por tus buenos deseos ahahaha quien no haya gritado de emocion al ver a todos estos chicos vivos y juntos es que es un insensible que no le gusta Bleach XD okno pero bueno espero te guste este capitulo donde hay mucho Ichiruki pa' llevar :P hahaha Ja ne!
Furstand: La espera ha terminado XD pues no se cuales youtubers españoles XD hahahaha espero que te guste este capitulo y nos seguimos leyendo :3 Ja ne!
melissaichi: todos los amores de mi vida vivos y juntos (bueno, falta Ulquiorra) pero ya que u.u Espero que este capitulo te haya gustado y nos leemos pronto. Ja ne!
HinaHitsugaya: hahahaha yo mas bien grite como loca hasta que mi mama me pregunto y gracias a eso empezo a ver Bleach XD hahahaha aun no entiendo como paso pero no me quejo XD ojala que este capitulo tambien te guste :). Nos vemos. Ja ne!
yocel: Ya llego por quien llorabas! okno hahahaha ya estoy aqui y muy lista para seguir subiendo capitulos :) espero que este te guste :) Gracias por comentar. Nos vemos. Ja ne!
ackerman-chan: muahahahaha, Rukia es una genia y sabe aprovechar la situacion XD pero si, Ichigo se va a quedar aun mas pobre :3 Gracias por comentar :). Nos seguimos leyendo. Ja ne!
sunev.31: Muchas gracias por todos tus comentarios en los capitulos anteriores :) Espero sigas leyendo. Ja ne!
Misuki-Kurosaki: hahahaha gracias :3 no te preocupes, como ya vimos en este capitulo, su tregua la verdad no sirvio de mucho pero tampoco es que vayan a cambiar de personalidad solo como llevarse un poco mejor XD y pues este es uno de los flashback por parte de Senna, yo creo que en el siguiente sera el de Ashido muahahahahaha (tus comentarios me han dado grandes ideas muhahahahaha) ya veras todo lo que les tengo preparado a los pobres inocentes *cara malvada* XD. Espero te guste el capitulo y nos vemos luego. Ja ne!
rukia14kurosaki: por que estas triste? u.u espero que todo mejore y que al menos mi capitulo te anime :) sino, tambien te mando un Grimmjow de regalo para que te concienta XD , Nos vemos. Ja ne!
Saya-x: haahaha ya veremos con el lemmon XD no soy muy buena en ellos y todo depende del ritmo de la historia :P . Nos vemos. Ja ne!
suzzy98: el tambien es mio! el te engaña conmigo y yo lo engaño con Ulquiorra, Renji, Byakuya, Ishida e Ichigo XD okno jhahahaha pero Senglong te ha escuchado y ahora podemos disfrutar de la sexy pantera *.* Ja ne!
Tsukiiiii: muy pronto habra otro beso (creo XD ) hahahaha mis personajes me sorprenden haciendo cosas que yo no esperaba y me alegra que hayas vuelto :) Espero este capitulo tambien te haya gustado y nos seguimos leyendo. Ja ne!
fsrm: OMG! I want to see him. I can wait us even in photoshop (right now i love you and your cousin too). Believe me, Rukia is a genius with that of manipulating the strawberry hahahahaha XD. thank you very much for comment and hope to see you soon. Ja ne!
YukiYukiHana: yo tambien quiero Ichiruki y mis personajes se rebelaron y no me dejan! u.u okno hahaha pero se que pronto veremos mas sentimientos entre ellos y mas con eso de dormir en el mismo cuarto muhahahahah okya, espero te guste el capitulo. Ja ne!
lauvir18: Muchas gracias por comentar :) . Espero nos sigamos leyendo. Ja ne!
andreabarboza3363: hahahaha amo tus comentarios siempre me hacen reir XD muchas gracias por tus buenos deseos y espero que tu tambien termines pronto los tuyos (la Uni es pesada) yo amo a estos dos y su linda y violenta relacion, yo tambien quiero un novio como Ichigo seria tan hasjhksajajdlsjad (Mandame uno Dios mio, prometo alimentarlo y cuidarlo y darle mucho amor) bueno, mejor ya me cayo o caere en depresion por no tener una fresita como novio XD. Nos vemos. Ja ne!
nessie black 10 Frany H.Q: Muchas gracias por todos tus comentarios :) me han alegrado mucho y espero que nos sigamos leyendo. Ja ne!
creo que son todos ufff (creo que tarde mas respondiendo reviews que escribiendo el cap hahahaha)
ahi vienen mis curiosidades:
1. La cosa de la cucaracha me ha pasado varias veces, quiero matarlas pero luego me da asco o me da pena la pobre (soy rara XD ) el nombre de Crocky salio de como se dice cucaracha en ingles (crockoach).
2. Ichigo cargo a Rukia como cuando la salva de su ejecucion.
3. La referencia a "caballo" me sono a Ogichi con lo del rey y el caballo xD
4. La historia de como se conocieron sera mas adelante
5. Estupidina fue una palabra que inventamos mi hermana y yo mientras jugabamos videojuegos
6. En un momento iba a poner la tipica escena donde la chica se va corriendo despues de ver el beso pero luego me di cuenta de que Rukia nunca actuaria asi, por lo que se puso mas badass y actuo dignamente :P
7. La ultima parte del capitulo con Unohana y Hanatarou iba a ser el omake, finalmente lo cambie XD eso de que esta vestido de maid vino como idea de un ending de bleach donde el esta vestido asi.
ok, los dejo ya :) Espero que les guste el capitulo y muchas gracias por todos los reviews, la verdad emociona que de 109 fueran 139 asi que muchas muchas gracias
Nos vemos en unos dias.
Ja ne!
