El tiempo pareció pararse de golpe. Durante un buen rato, ninguno de los tres presentes pronunció palabra alguna. Todos con la misma expresión de sorpresa. Bulma no se había movido del marco de la puerta. Bra ni siquiera se apresuró a taparse, pues la chica apenas lucia ropa puesta. Y por último Goten, igual de callado que ambas mujeres, maldiciéndose interiormente por haber sido tan estúpido, y tan poco precavido.

El chico había metido la pata pero bien. Y todo por sus impulsos. En primer lugar no tenía que haberse colado en la habitación de Bra, al menos durante el día, y mucho menos morrearse con ella en su propia casa. Ahora Bulma sabia que había algo entre ellos. Y quizás si se plantease un amor sincero con la princesa, no le hubiera importado que su madre estuviera al tanto de dicha relación. Pero la realidad era otra, el único interes que tenía en la princesa, era llevarsela a la cama para ganar una apuesta. Ahora que Bulma los había pillado, lo iba a tener crudo para terminar con ella cuando consigua su cometido.

Bra no sabía dónde esconder la cabeza. Ahora mismo se estaba muriendo de la vergúenza. Su recatada educación por parte paterna le estaba golpeando en la conciencia. Había cometido la indecencia de cometer actos inmorales en su propia casa con sus padres en dicho inmueble. Pero la vida es justa, y su madre la había pillado infraganti.

- Mamá te juro que ésto no es lo que parace... - Bra intentó arreglar la situación. Pero la científica no había nacido ayer.

- Ahorrate las excusas Bra - Bulma tenia muy claro lo que había visto.

La mujer de Vegeta inclinó la cabeza para observar mejor a Goten. Hecho que incómodo un poco a joven.

- Bueno... - el hijo de Goku se llevó la mano derecha a la nuca - Creo que sera mejor que me marche -

- Sí - dijo rápidamente la mujer - Sera lo mejor - Bulma hablaba totalmente seria y con la mirada fija en el hijo de su amigo.

Bra no dijo nada, se quedó callada y cerró los ojos unos instantes hasta que escuchó como Goten emprendia el vuelo desde su ventana. Entonces abrió un ojo y observó como el joven ya no estaba en la habitación.

Y el silencio siguió reinando entre esas cuatro paredes. Bulma parecía impasible, su mirada fija y seria en Bra cómo nunca antes lo había hecho. La joven por su parte ya con sus ojos abiertos, aunque incapaz de mantenerle la mirada a su madre.

- Con Goten

- fueron las únicas dos palabras que consiguió decir Bulma.

No era una afirmación, más bien parecía una pregunta. Todavía estaba intentando asumir lo que acababa de presenciar. Ese cambio de actitud en su hija, la charla que tuvieron el otro día... Todo eso se debía a Goten.

- Mamá - La voz de Trunks sacó a ambas mujeres de sus pensamientos.

El hijo mayor apareció asomandose por el marco de la puerta.

- ¿ Todavía no está la comida lista ? -

- ¡ Oh ! -

Desde que todo el peso de la empresa recaía sobre los hombros de Bulma, ésta estaba descuidando bastante sus labores en el hogar.

- Lo siento cariño he estado toda la mañana trabajando en nuestro ultimo proyecto - Explicó la mujer cambiando a un tono suave mientras recogía dicho objeto del suelo - Ahora mismo pido algo para comer ¿ debeis de estar hambrientos ? - le preguntó acariciandole dulcemente la mejilla a su hijo mayor.

- La verdad es que sí mamá. Y sobre todo papá, ya lo conoces. Como tarden mucho es capaz de comerse la nevera - bromeó el chico mientras su madre abandonaba la habitación de au hermana.

Trunks se disponia a hacer lo mismo. No sin antes pararse en el marco de la puerta y dirigirle una mirada ¿ acusardora ? a su hermana. Ésta se sorpendió un poco al ver como la miraba su hermano, fijamente como intentando descubrir algo. Pero Trunks no dijo nada, y sin mas se dio media vuelta y abandonó el lugar.

Y es que Trunks no era sordo, y mucho menos tonto. Había escuchado mencionar el nombre de su amigo justo antes de entrar en el dormitorio. Había visto el proyecto de la empresa tirado en el suelo. Había notado la seriedad en el rostro de su madre. Había visto a su hermana ataviada con escasa ropa, y aparente vergüenza. Pero a pesar de todo eso, no tenía ninguna prueba clara. Así que callado, abandono el lugar. No sin antes dedicarle una última mirada a la chica. La cual seguía sumida en su vergüenza.

En el departamento de Goten...

- Joder tío valla cagada -

- Ya te digo... - Goten se lamentaba por teléfono con su amigo Uub.

- No sé que decirte tío. Por una parte tienes mucho terreno ganado con Bra. Pero por la otra... Suponiendo que ganaras, ¿ Qué pasará cuando termines la apuesta ? -

- Nada bueno - respondió con pesar el hijo de Goku.

- Yo en tu lugar me rendiria - era lo que más le convenía al morenito, ya que él mismo se estaba dando cuenta de cómo la hija de Vegeta estaba cayendo en las redes de su amigo.

- Ha - Goten se levantó del sofá indignado - Ni en tus mejores sueños - el ego comenzó a invadir al hibrído - No me importa lo que suceda después. Yo hice una apuesta y pienso ganarla cueste lo que me cueste -

- Valla que subidito estás colega... no confies tanto que cada día que pasa es un día que se te resta. Y sólo te quedan trece días para lograr tu cometido -

- Suficiente - aseguró Goten con total seguridad - Y ahora si me disculpas tengo que seguir con mis planes, mañana nos vemos en la fiesta capullo -

- Ok cabrón -

En Capsule Corp...

Bra, ya decentemente vestida fue la última en llegar a la cocina , dónde ya se encontraban sentados los otros miembros de la familia. Bra tomó asiento al lado de su hermano, justo enfrente de su madre. La tensión dominaba el ambiente, y todo debido a la misma persona: Bra.

Bulma sirvió la comida que acababa de llegar, aunque intentó camuflar su seriedad, no lo logró del todo. Ya que no podía dejar de lanzar miradas penetrantes a la más joven de la familia. Por otro lado, Trunks estaba sumido en sus pensamientos. Demasiado concentrado como para pegar bocado. No tenía ya bastante con su mal amoroso. Sino que encima tenía ciertas sospechas sobre un posible enrredo entre su mejor amigo y su hermana pequeña. Por lo que no podía dejar de observar de reojo a la benjamina.

El príncipe, aunque ajeno a todo lo sucedido con su hija, imitó al resto de la familia y se unió a las miradas penetrantes dirigidas hacia Bra. El saiyan la miraba un tanto curioso. Preguntandose cuando había crecido tanto. Él no se había dado cuenta. Siempre había sido una niña obediente y retacada. No supo cuando esa niña se había transformado en una soltosa mujer.

Y así, entre miraditas y silencios incomodos los Brief terminaron de comer.

- Es hora de volver al entrenamiento - el príncipe rompió el incomodo silencio.

- ¡¿ Ya ?! - Trunks pasó de estar serio y pensativo, a asustado.

El híbrido no era ninguna maquina. Necesitaba descansar, él no era un loco de las peleas como su progenitor.

Vegeta no respondió, se limitó a mirar con desprecio a su hijo mayor y sin más se levantó de su asiento y abandonó la cocina. Dejando ahí a un agotado Trunks que siguió sus pasos resignado.

Y ahí se quedaron las mujeres de la casa. Seguían sentadas, sin hablar. La más joven con la mirada clavada en el plato, ya vacío. La más mayor, con la mirada fija en su callada hija.

Se quedaron así por varios minutos. Hasta que por fin Bulma despegó sus labios, ya decidida a escuchar todo lo que su hija debia de contarle.

- Bueno... tú misma - Bulma hizo un gesto con las manos invitando a hablar a la menor.

Bra tragó saliva y levantó la mirada, encontrandose con los ardientes ojos de su madre.

- Preferiría no hacerlo - se limitó a contestar la joven volviendo a esconder la mirada.

- Pues yo creo que tienes algo que contarme - insistió la madre.

La mujer hablaba en un tono severo, obsevando cómo su hija parecía un corderito indefenso. Bra no levantaba la mirada, y se limitaba a morderse en labio inferior en señal de su nerviosismo. Y algo en el interior de Bulma se removió.

La escena la había tomado por sorpresa, y hasta ahora no se había parado a pensar en que su hija era una adolescente en potencia. Y qué una adolescente enamorada es peor que cualquier bomba atómica.

Y sí, se atrevia a decir que su hija estaba enamorada. Pues recordó la conversación que mantuvieron dias atrás. Le habló de un chico, y del miedo que tenia a que le hicieran daño. La forma en la que habló del tema, y su manera de comportarse en los ultimo días la delataban.

Entonces él apareció en mi vida... Bueno no apareció, poqué él siempre estuvo ahí.

Claro, todo encajaba. Un chico que siempre estuvo ahí, y que tenia miedo de que la hiriera. Aún así, nunca se imagino que aquél chico que le había robado el corazón a su pequeña fuera el mismísimo Goten.

Y esa idea le desagradaba. Ella misma le había animado a tener novio, algo normal en chicas de su edad. Pero no con un hombre que le lleva más de diez años. Y no sólo eso, Bulma también había escuchado más de una vez que Goten no era hombre de una sola mujer. Y que le gustaban mucho las feminas.

La siguió observando en silencio. Y se recordó a ella misma años atrás. Cuando se enamoro de un sadico asesino que pretendía destruir la Tierra una vez hubiera derrotado a los famosos androides, y a su eterno rival Kakarotto.

Ella misma se reprochó mentalmente por no haber actuado mejor desde el primer momento. Al fin y al cabo sólo era una chiquilla enamorada de un hombre soltero. Un hombre que a pesar de su mala fama, no dejaba de tener un gran corazón. Un amigo de la familia desde que nacio. Un buen chico que estaba casi segura de que jamás haria daño a su hija, casi.

- Bra... no soy quién para juzgarte - Bulma recapacito para sorpresa de Bra, la cual la miró sorprendida - Yo también me enamore de un hombre difícil, y no soy quién para obligarte a dejar de ver a quién tú creas conveniente. Pero sí soy tu madre y me gustaria aconsejarte -

Esas palabras calmaron la ansiedad que en estos momentos inundaban a la princesa. Por primera vez en ésta conversación respiraba tranquila.

- Por supuesto mamá -

- Veras Bra, todo el mundo tiene derecho a equivocarse. Y con esto no quiero decir que te estés equivocando. Simplemente te estoy advirtiendo de los golpes que da la vida, y de que a pesar de ello hay que levantarse siempre, aprender de los errores, y pretender no esquivocarse más -

Bra escuchaba con atención las palabras de la científica. Pues sentía que en estos momentos necesitaba a alguien que le ayudara a aclarar sus ideas.

- Goten es un buen chico, lo sé. Pero también conozco su lado más oscuro. Es un chico que le gusta vivir la vida, y eso no es malo. Pero por lo que he oído, le gusta vivirla rodeado de mujeres -

- ¿Tú también estás con lo mismo ? - habló la princesa algo indignada por la mala fama de aquel que no salia de sus pensamientos.

- Es la verdad Bra - sentenció Bulma elevando un poco la voz, al darse cuenta de la molestia de su hija - Tienes que saberlo. No te estoy diciendo que vaya a serte infiel, quizás se a cansado de esa vida y esta dispuesto a sentar la cabeza -

Esas palabras ya le agradaron más a la joven. Pero no había acabado la charla todavía.

- Pero debo de advertirte que esta clase de hombres que juegan con las mujeres no suelen enamorarse muy fácilmente - ante estas palabras la hija de Vegeta frunció el ceño - Por eso me gustaria saber cómo es que surgió algo entre vosotros -

Bra miró a su madre fijamente unos segundos con su ceño todavía fruncido. No le gustaba en absoluto que le parecíera tan extraño que Goten se enamorara de ella.

- Hacía mucho que no nos veiamos. Cuando Trunks regresó de la ciudad del este comencemos a tratarnos más. Me di cuenta de que no era cómo pensaba, y a él le paso lo mismo... simplemente nos enamoramos - explicó brevemente y sin entrar en detalles.

Bulma no dijo nada, se quedó callada observando a su hija.

- No iras a decir nada ¿ verdad ? - preguntó Bra algo preocupada. Si su padre se llegara a enterar podría ser fatal.

- Por supuesto que no - respondió Bulma a lo que Bra suspiro de alivio.

- Pero si las intenciónes de Goten no son buenas... - el rostro de Bulma se ensombrecio de repente - Te aseguro que no hara falta tu padre para hacerselo pagar bien caro -

Bra se quedó algo preocupada con las últimas palabras de su madre. Pero quiso terminar la conversación. Estaba convencida de que su madre creia que Goten iba a terminar haciendole daño. Y eso ya estaba harta de escucharlo. Así que decidió cambiar de tema.

- Mamá se me olvido preguntarte si ya tienes todo el catering listo para la fiesta - dijo la pequeña levantandose de la mesa.

- ! La fiesta !- exclamó Bulma con sorpresa - Se me había olvidado, ayer tenia que confirmarselo y no los llame -

- Tranquila mamá a sido culpa mía, tú ya tienes mucho trabajo con la empresa como para encargarte la fiesta a ti también - hablaba la joven mientras llevaba los platos al fregadero - Ya llamare yo esta tarde -

- No es ese problema - dijo Bulma algo apenada. El tema de su hija ya se le había olvidado por completo - La empresa a la que llame está muy solicitada, y si no les confirmaba ayer seguro que ya tendran otros clientes -

- Oh valla ... va a ser difi2cil conseguir el catering para mañana... -

- Dificil no... - Habló la señora de la casa - Casi imposible diria yo -

¿ Cómo ? - preguntó Bra llevando el ultimo plato.

- Veras Bra, como tú bien sabes los negocios en verano suelen escasear. Así que la mayoria cierra por vacaciones - explicaba Bulma apenada - Eso es justo lo que a pasado con la mayoria de las empresas de catering. Así que las pocas que quedan abiertas estan desbordadas -

- ¿ Quieres decir que nos hemos quedado sin comida para la fiesta ? - preguntó una incredula Bra.

- Lo siento hija - se disculpo la madre haciendo una mueca.

La chica cerró los ojos y respiro profundamente. No debía olvidar lo sucedido antes de comer. Su madre había sido muy comprensiva con ella. Así que ahora no estaba en derecho de enfadarse con ella, al fin y al cabo había sido culpa suya. Bulma tenia que encargarse de toda la empresa de Capsule Corp. Estaba claro que no le sobraba tiempo para organizar una fiesta de cumpleaños.

- Bueno... qué se le va hacer - Bra se resigno - Tendremos que preparar toda la comida nosotras -

- Me encantaria ayudarte Bra - habló la mujer escabullendose de la cocina, bajo la sospechosa mirada de su hija - Pero tengo la presentación del nuevo proyecto de la empresa esta misma tarde y no tengo tiempo ni para ayudarte a recoger -

Bra se quedó con la boca abierta, sin poder objetar nada, pues su madre desaparecio de la cocina despidiendose desde el pasillo.

La pobre Bra se quedó con todo el fregote para ella sola. Pero ya que sólo fuera eso. Debia de encargarse de toda la comida de la fiesta. La prepararia y la serviria en las mesas en plan barra libre. Estaba clarisimo que ella no hiba a hacer de camarera. Los robots servirian la bebida, y la comida sera con auto servicio. Pero había que prepararla.

El teléfono sobresalto a la chica de cabellos azules que seguía sumida en sus pensamientos. Sacó el teléfono móvil de su bolsillo, y al ver el nombre de Goten en la pantalla del móvil una sonrisa tonta se formó en la cara de la joven, y sin dudarlo ni un solo segundo respondió al teléfono.

- Hola... - a pesar de su entusiasmo en contestar, la voz de Bra era algo timida y cortada.

- Hola princesa, te llamó porqué me he quedado muy preocupado con lo de tu madre - la voz de Goten sonaba bastante preocupada.

- No te preocupes, ya he hablado con ella y le explicado todo - hablaba Bra mientras abría el grifo del agua caliente - Y tranquilo, me a dicho que no piensa contarle nada a mi padre -

El chico suspiro tranquilo al escuchar que Vegeta no iba a saber de los enrredos que se traía con su hija. Al menos por ahora.

- Menos mal - por lo menos no había metido la pata del todo - De todas maneras me gustaria hablar personalmente con tu madre, para aclararle que voy totalmente enserio contigo. Y que mis sentimientos por ti son sinceros. No quiero que se confunda y piense que eres una más de mis novias -

Bra escuchaba embobada las palabras de Goten. A dicho una más de mis novias... novias. Eso quiere decir que soy su novia... que fuerte Bra Brief ya tienes novio.

- Tú no eres cómo cualquiera Bra, y quiero explicarle a tu madre que pienso tratarte como lo que eres... una princesa -

Bra volvió a soltar otro suspiro de enamorada. Y esa molesta sensación en su estomago se hizo más fuerte. Goten la desarmaba con sus palabras, la hacian sentirse especial y querida. Todas esas nuevas sencaciónes le estaban gustando demasiado. Y no estaba dispuesta a dejar de sentirlas en ningun momento.

- Me parece bien, puedes hablar con ella cuando quieras - Bra intentaba sonar serena. A pesar de todo la princesa era orgullosa. Y no estaba dispuesta a mostrar su debilidades tan abiertamente - Por eso no te preocupes, la verdad es que ahora tengo otro problemita... - hablaba la joven sujetandose el teléfono con el hombro, pues la cenicienta estaba fregando los cacharros.

- ¿ Qué ocurre mi amor ?

- Pues qué mi madre se a despistado con el catering de la fiesta - hablaba Bra mientras se secaba las manos en su delantal - Y me va a tocar preparar toda la comida a mi -

Genial pensó el chico, haciendo un gesto de victoria con las manos.

- No te preocupes por eso cariño. Ahora mismo voy a llamar a Uub y Pan para que nos echen una mano - mintió el joven. Pues no estaba dispuesto a que le fastidiaran la tarde con su victima.

- Oh gracias Goten - la princesa poco a poco iba descubriendo una faceta dulce y atenta que desconocia de él - Venir a mi casa a eso de las cinco para ir a comprar toda la comida, y después volvemos para empezar a prepararla. Prepararemos la mitad hoy, y la mitad mañana - Era mucha la comida que necesitaban, por eso la prepararian en dos días -Mi madre no estará, tiene trabajo en la empresa. Y mi padre y mi hermano se pasan el día en la cámara de gravedad entrenando. Así que no nos molestara nadie -

- Perfecto - pensó el joven - A las cinco estaremos allí entonces -

- Genial -

- Un beso princesa -

La chica se quedó unos instantes muda pegada al auricular del teléfono. Tardo algo en responder, pero lo hizó, torpemente.

- Oh... sí, adiós -

El hijo de Goku sonrío ante la timidez de su presa. En el fondo le encantaba ser el primer hombre que le causara esas sensaciónes. Esas sonrisas timidas eran por él. Esos sonrojos eran por él. Le gustó ser el primero en probar esos deliciosos labios, pues todavía sentia su gusto en los suyos. Y no podía esperar a que llegara el momento de ser el primero en hacerla una mujer. Queria ser él quién le hiciera descubirir las artes del sexo. Queria darle el placer que nunca habia experimentado. Queria verla retorcerse debajo de él, y escuhar cómo gime su nombre una y otra vez. Y lo iba a conseguir.

Las cinco de la tarde se hicieron presente. Los guerreros Z no daban tregua a sus duros entrenamientos. Se pasaban los días y las tardes entrenando como locos. Pues un enemigo amenazaba con aparecer y no sabian dónde ni cuando. La Tierra estaba en peligro, y debian estar preparados para actuar en cualquier momento. Aunque no todos se daban al cien por cien. Uub estaba solo al frente de su pequeño negocio. Lo que le hacía muy difícil sacar tiempo para sus entrenamientos. Y se limitaba a entrenar los domingos, y algún día suelto. Por otro lado, Bra nunca fue amante de las peleas. Y aunque solía entrenar de vez en cuando con su padre, no estaba preparada para esta batalla. Y por ultimo Goten. El cual sólo piensa en ganar su apuesta. Su ego le decía que ya era lo suficientemente fuerte, y no había necesidad de seguir entrenando. Pues según él, tenía cosas mucho más importantes que hacer.

- Las cinco en punto - se dijo Goten mirando la hora en su carisimo reloj de oro.

El hijo de Goku se quedó en la entrada de la mansion, esperano en su deportivo rojo a la princesa de los saiyans. Ésta no tardo mucho en aparecer. Goten la vio saliendo de casa, acercandose por el jardin hasta llegar al coche. La chica traia puesto un vaquero azul oscuro de cintuta baja, y un top blanco dejando su vientre al descubierto. Iba ligeramente maquillada, y su cabello recogido en una coleta alta con graciosos mechos cayendole por la cara. No llevaba nada especial. Pero con eso basto para deslumbrar al chico.

Goten sacudió la cabeza un par de veces para volver en sí. Estaba acostumbrado a ver a chicas realmente preciosas, pero ninguna lo habia hipnotizado tanto como Bra. Esa belleza que poseía la princesa era especial.

- Estás preciosa - dijo el chico casi en un susurro perfectamente audible por la princesa.

La chica se sonrojo levemente mientras se acercaba al auto. Mientras Goten le abria la puerta haciendo ademán de qué subiera.

- Gracias... -

- Uub y Pan vendran más tarde para ayudarnos a preparar la comida - informó Goten sin quitarle el ojo de encima a la semisaiyan.

Ambos chicos emprendieron camino hacia algún supermercado en el que conseguir el banquete para la fiesta. Siendo todo esto observado por el hijo de Vegeta.

En medio de su riguroso entrenamiento,Vegeta y Trunks se quedaron sin botellas de agua en la Camara de Gravedad que se encuentra plantada en el medio del jardín. Por lo que Trunks se dirigió a la cocina a por la deseada bebida. Pero algo llamó su atención, provocando que se parara en medio del enorme jardín de Capsule Corp. Viendo así como su hermana pequeña se marchaba de nuevo a solas con su mejor amigo...

La tensión se palpaba en el ambiente. El camino en coche de los jóvenes semisaiyans estaba siendo entre incómodo y agradable. Y es que ha ambos les agradaba la compañia de el otro. Pero Bra estaba demasiado nerviosa, y su estado era bastante notorio, lo que incomodaba en cierta manera al chico. El hijo de Goku hacía lo posible por charlar con Bra . Pero la chica se limitaba a responder sin más, sin dar oportunidad a entablar una conversación amena.

La pincesa se limitaba a mirar por la ventana para aplacar sus nervios. Una sóla mirada de Goten bastaba para hacerla temblar. Así que optó por poner toda su atención en el paisaje que proporcionaba la Capital del Oeste.

Goten se dió cuenta de eso, y no quiso ponerla más nerviosa de lo que ya estaba, al menos por ahora.

No tardaron mucho en llegar a su destino en un silencioso viaje. Goten con sus modales le abrió la puerta del coche a Bra, dejandole pasó a ella primero al supermercado y así poder observar a sus anchas el trasero de la chica. El hijo de Goku se mordió el labio inferior al imaginarse todo lo que podría hacer con el. Para su fastidio, sus fantasías se vieron interrumpidas cuándo la chica se dió la vuelta para llamarle la atención por su tardanza.

- ¿ Qué haces allí parado como un tonto ? - preguntó la chica al ver la cara de bobo de Goten.

Entonces Goten se quedó pensativo unos segundos. Dudaba en cómo tratar de conseguir a Bra. Su técnica al principio era de parecer dulce y tierno. Un chico enamoradizo, que simplemente había tenido mala suerte en el amor. Y le había ido bien. Pero ese camino era lento. Además de darse cuenta de que el ser lanzado, y mostrarle un poco del verdadero Goten también había dado buenos resultados. Así qué decidió dar una de cal y otra de arena. Debía acerlerar las cosas sin meter la pata.

Entonces, cuando Bra ya comenzaba a creer que realmente era bobo, Goten respondió sinceramente a la pregunta de la princesa.

- Te estaba mirando el culo - respondió decidido y caminando hacia una incredula Bra. Cuando llegó hasta ella, se paró a su lado y se acercó a su oído- Y por cierto, me encanta - terminó la frase golpeando el trasero de Bra con la mano derecha.

Y sin más, después de tocarle el culo, el hijo de Goku siguió caminando como si nada. Y ahora fue Bra la que se quedó allí alelada. Primero le dice que le gusta su trasero, y luego le da una palmada en el culo y sale andando. La chica se quedó pensando, en otra situación el chico que se hubiera atrevido a hacer eso, ya no seguiría con vida. Pero tratandose de su "novio" llegó a la conclusión de que no pasaba nada. De echo aunque no quisiera admitirlo, le había encantado. Así que sin más, aceleró el paso para alcanzar a Goten, el cual no había parado su marcha.

Cuando por fin terminaron de comprar todo el montón de comida, lo cargaron en el coche y partieron rumbo a Cápsule Corp. Había mucho que preparar, así que Bra saco el teléfono móvil decidida a avisar a sus otros amigos para decirles que ya podían ir a Capsule Corp para ayudarla a preparar todo aquél festín .

-¿ A quién llamas ? - preguntó algo inquietó el joven Son, mientras manejaba el auto.

- Voy a avisar a Uub y Pan para que vengan a casa - contestó despreocupada la chica.

- ¡ No ! - dijo Goten en un tono de voz más elevado del que hubiese deseado - Quiero decir, que ya los he avisado yo - rectificó rápidamente el chico.

- Ah - dijo algo sorprendida. Pues no recordaba haber visto a Goten con el teléfono móvil en ningún momento.

Aunque esos pensamientos se le fueron de la cabeza rápidamente, al ver algo que brillaba con fuerza en el pequeño cajetin de la puerta del coche.

-¿ Qué es ésto ? - preguntó la chica sosteniendo unos preciosos pendientes entre sus manos.

Goten se quedó sin habla, observando con el rabillo del ojo, como Bra sujetaba los pendientes de Tiffany. Eran unos corazóncitos de piedras. No recordaba el porqué fueron a parar ahí. Lo qué sabía seguro, era que pertenecían a su último ligue.

Sólo se le ocurrió una cosa para salir del apuro.

- Pensaba que no te ibas a dar cuenta nunca - dijo el galan de los galanes con una sonrisa que desarmaria a cualquier mujer.

Bra esbozó una enorme sonrisa, y sus ojitos chispeantes brillaban de emoción.

- ¿ Son para mí ? - preguntó la princesa con ilusión, sin dejar de mirar los preciosos pendientes en forma de corazón.

Goten soltó una risilla floja - ¿ Para quién iban a ser sino ? - dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo.

La sonrisa de Bra se agrando. Sintió de nuevo un ardor en su estómago. Y una extraña sensación de felicidad la inundó. Su primer detalle de enamorados. El primer regalo de aquél que estaba comenzando a considerar su novio.

Entusiasmada, la princesa de los saiyans abrazo a Goten mientras éste seguía manejando. Y ni corta ni perezosa le planto un enorme beso en la mejilla.

- Muchas gracias Goten - agradeció la princesa colorada mirando su regalo - Son preciosos, me encantan -

El "detallista" la miró de reojo, ese agradecimiento le pareció muy poco.

- ¿ Y así es cómo agradeces tú las cosas ? - volvió a usar ese tono de voz que tanto gusta a sus conquistas.

En cuanto termino de ponerse los pendientes, Bra lo miró curiosa sin entender muy bien a qué se refería. Ya le había dado las gracias, lo había abrazado y le había dado un beso en la mejilla. ¿ Qué más quería ?

El chico sonrió al observar la cara de desconcierto de la princesa. Observó el tráfico por unos instantes. Todavía no habían llegado a la Capital, por lo tanto el tráfico no era denso.

Goten atrajo a Bra con su brazo derecho, pegandola a él. La miró directamente a los ojos, ambos estsban natiz con nariz, y boca con boca, apenas a unos centímetros de distancia. Mientras con su mano izquierda iba manejando el coche.

Bra se quedó sin aliento al tenerlo tan cerca de nuevo. Con esa mirada tan penetrante fija en ella. Esa mirada la hacía sentirse diminuta. Esos labios que se movian lentamente acercándose peligrosamente, la hacian temblar.

- ¿ Quieres que te enseñe como se agradecen los regalos, Bra? - le susurró al oído el joven Son.

Y otra vez esas sensaciónes extrañas. Por acto reflejo, Bra cerró sus piernas al sentir algo extraño ahí abajo. Sentió un carlor en sus partes intimas. Y por inercia apretó más sus cerradas piernas. ¿ Acaso se estaba poniendo cachonda sin siquiera tocarla ? Nerviosa, Bra no podía articular palabra. Simplemente se limitó a asentir.

Y Goten volvió a poner su media sonrisa, la preferida de Bra. Y la besó, sin observar un segundo la carretera. Iba manejando con una mano y sintiendo el Ki de los demás conductores para no chocar con nadie.

El semisaiyajin la pegó más a su cuerpo con su brazo derecho. Mientras la chica posó sus manos en los hombros de él.

Goten abrió bien su boca y practicamente devorava a Bra. La princesa imitó a su acompañante, y abrió su boca recibiendo la lengua juguetona de Goten, que al parecer en estos momentos no podía estar quieta.

El hijo de Goku acariciaba la cintura se la chica, atrayendola hacia él. Mientras la besaba como si no hubiera mañana. No escuchaban el sonido de los coches, que viajaban a tremenda velocidad a escasos centímetros de su vehículo. Simplemente escuchaban el sonido humedo de sus besos.

Bra seguía cerrando sus piernas. Si con sólo mirarla ya había causado ese efecto en ella, en estos momentos la pobre lo estaba pasando realmente mal. Sus partes intimas le ardían literalmente.

Segundos después, ambos jóvenes se separaron para coger aire. Bra se acomodo de golpe en sus asiento, he intento regularizar su respiración.

A Goten le costó menos volver a respirar con normalidad. Y volvió a poner su vista en la carretera.

- Ahora sí - dijo triunfante el hijo de Goku. Eso era un agradecimiento.

Siguieron de camino en coche sin hablar apenas nada. Se limitaban a mirarse y soltar risas tontas. Bra no dejaba de cerrar las piernas, ni de morderse su labio inferior. Intentaba esquivar las miradas que le lanzaba Goten, y no hacía otra cosa que reirse cuando lo conseguía.

Los jovenes llegaron a Capsule Corp. Bajaron del coche entre risas tontas y miraditas de enamorados. Algunas miradas más sinceras que otras claro. Se adentraron en la cocina, y dejaron parte de la compra en la encimera. Y al hacerlo, se rozaron las manos accidentalmente. Sonrieron, y Goten atrapó con con su mano la de Bra.

- ¿ Interrumpo algo ? - una voz muy conocida para ambos los hizo alertarse.

Bra se soltó de la mano de Goten y dio un paso atrás para alejarse de él.

- No que va, venimos de hacer la compra para la fiesta de cumpleaños de Marron - respondió la pequeña Brief ante la pregunta de su hermano.

- Ya... - Trunks no le quitaba la vista de encima a su mejor amigo.

- Uub y Pan estan por llegar para ayudarnos - dijo Goten intentando sonar tranquilo, a pesar de esa cara de cabreo que traía su amigo.

- Voy a por el resto de la compra - dijo la princesa deseando abandonar la cocina.

- Sí, yo también voy - Goten se disponia a imitar a Bra, pero la mano de Trunks en su pecho lo detuvo.

Goten frenó su huida, y se quedó a solas frente a frente con el hermano mayor de su objetivo. Trunks apartó su mano del pecho de Goten, pero sin apartarle la mirada ni un sólo instante.

Goten ya se estaba comenzando a ponerse seriamente nervioso. Aunque supo disimularlo muy bien.

- Cuidado con lo que haces - amenazó Trunks en un tono de voz helado y con misma mirada de Vegeta.

A Goten se le subieron los cojones al cuello. Trunks a sido su mejor amigo desde que nacio, y lo conocía como la palma de su mano. En dos detalles ya se había dado cuenta de las intenciones que tenía con su hermana pequeña.

- ¿ A qué te refieres amigo ? - Goten intentó sonar lo más ingenuo posible.

Pero a Trunks no se la daba.

- Lo sabes mejor que yo - le respondió con la mirada impasible.

Y sin más, Trunks se marchó del lugar. Dejando a Goten respirar tranquilo cuando se fue. Nunca se había comportado así con él. Esa mirada, esa voz, tan frio, tan distante. Goten estaba realmente preocupado. Su mejor amigo lo tenia entre ojo. Y eso si que iba a ser un problema...

Perdón, perdón y perdón por haber tardado tantisimo en actualizar. Me había quedado atascada, y pensaba mañana me pondre a ecribir... lo siento. Prometo no volver a tardar para los proximos capítulos.

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