N.A.: Hola, ya se que todo mundo piensa que estoy o desaparecido o muerto o en estado vegetativo dada la cantidad de capítulos que he publicado últimamente.
No lo estoy… solo que tengo un gran bloqueo de escritor… ya saben… bueno, espero que éste capítulo les guste.
LEANLO COMPLETO, NO SE SALTEN PALABRAS.
Capítulo 11
El suicidio de Kiba
Los Jounin miraron sorprendidos la escena que se desarrollaba frente a ellos, incrédulos.
La tercera fase de los exámenes para ninjas intermedios había comenzado. Hayate, uno de los jounin examinadores, explicó que dada la cantidad de genin que habían pasado hasta esa parte del examen se realizarían peleas individuales que serían las preliminares para pasar a la última parte de esté mismo. Las peleas entre los genin se elegirían al azar, y de un momento a otro, los nombres de los primeros seleccionados aparecieron en una pantalla gigante.
Sasuke Uchiha Vs Naruto Uzumaki
Kurenai intentó no parecer sorprendida y solo hasta que su estudiante se balanceó sobre la varandilla que daba hacia el centro de la habitación lo detuvo con un.
-Ni se te ocurra subestimar a tu oponente, Naruto.
El chico solo sonrió en un gesto tranquilizador y se lanzó al centro de la habitación que se encontraba exactamente en el centro del bosque de la muerte.
-Sasuke-teme –exclamó impaciente mientras el chico bajaba lentamente los escalones para reunírsele con una sonrisa pedante en el rostro- ¿Quieres apurarte? No tenemos todo el día.
Para ser honestos, de entre todos los presentes solamente Hinata tenía la esperanza de que Naruto ganara la pelea. Kurenai también pensaba que había una posibilidad si el chico Uchiha no había desarrollado aún su Sharingan, y maldijo por lo bajo por no haber pensado en advertirle sobre las otras habilidades de los clanes de Konoha.
La pelea comenzó oficialmente cuando Hayate dio inicio al combate, pero solo comenzó realmente cuando Sasuke, sonriendo lateralmente, dijo con toda la seguridad y calma del mundo.
-Si la princesa Naruto lo desea, puedo concederle el primer golpe.
Eso, fue la primera de una serie de ofensas verbales que, en opinión de Kurenai, solo servían para desprestigiar el nivel de los dos peleadores. Kakashi había dejado de leer su libro y observaba atentamente la pelea entre ambos chicos, Sakura no dejaba de intervenir dando gritos de apoyo para su compañero de equipo y el resto de los genin exclamaba algo de vez en cuando.
Finalmente, luego de un par de minutos en donde los insultos iban subiendo cada vez más de nivel y los ánimos de los dos chicos se fueron caldeando. Sasuke activó su Sharingan.
Asuma silbó impresionado, Kakashi pareció perder el interés en la pelea, Kurenai maldijo por lo bajo, y el resto de los presentes comenzaron a poner aún más atención a la pelea que antes.
Hasta ahora la pelea había sido más o menos pareja porque, si bien, el Taijutsu de Sasuke era superior, aunque no por mucho, al de Naruto, este último había realizado un par de clones que le permitían competir contra el pelinegro. Pero una vez que el último de los Uchiha activó su Sharingan, la diferencia entre los dos se fue extendiendo y Naruto perdió, desde el punto de vista de casi el 99 % de los presentes, casi toda esperanza de poder ganar. Orochimaru, disfrazado como un Jounin de la villa del sonido, sonrió para sí mismo.
-¿Qué rayos le pasó a tus ojos?
Preguntó el rubio luego de que sus clones fueran destruidos y el fuera lanzado hasta la pared con una patada que casi lo deja sin aliento.
-¿Te gusta Naruto? –sonrió el pelinegro- Es el Sharingan de mi familia, una técnica ocular que me permite observar cada uno de tus movimientos sin falla alguna… inclusive –aquí el chico realizó un sello con ambas manos al tiempo que cargaba chakra y un clon aparecía a su lado- puedo copiar otros jutsus con solo verlos.
El rubio estaba impresionado, pero solo lo dejó ver durante un segundo antes de endurecer su rostro y preguntar con burla.
-Y ese es tu movimiento especial idiota? –se incorporó de su lugar- copiar técnicas de otros ninjas? –sonrió- Cielos Sasuke, eres mucho más patético de lo que pensé.
Kurenai rezó para que Naruto no perdiera de una manera patética después de eso y por lo menos conservara su orgullo. Ya se había acostumbrado a las necedades de su estudiante y hasta le agradaba cuando decía alguna tontería. Y tuvo que cerrar los ojos cuando, sin decir nada, Sasuke cargó contra Naruto y comenzó a atacarlo con toda su fuerza.
Durante unos minutos fue una carnicería.
Naruto no era más rápido que el chico Uchiha, y la única manera de vencerlo, sería utilizando una técnica cuyo soporte fuera la cantidad de Chakra que se usara en ella, pero Naruto solo tenía sus clones de sombra e incluso eso no le daba una esperanza dado que su oponente era un especialista en combate cuerpo a cuerpo.
El rubio salió volando luego de una serie de ataques y cayó como si fuera peso muerto sobre el concreto del piso, y Sasuke dio media vuelta para comenzar a subir los escalones.
-Hey… imbécil.
El pelinegro se detuvo y volteó con calma hacía donde Naruto, bastante golpeado, se incorporaba con dificultad.
-Ríndete Naruto, -dijo arrogante- a menos que enloquezcas como lo hiciste en el bosque de la muerte, no tienes oportunidad –y volteando a los lados como buscando algo dijo- y no veo el cadáver de ninguno de tus compañeros para hacer que eso pase.
Kakashi negó con la cabeza de manera reprobatoria mientras que Hinata fruncía el ceño y Kurenai mordía su labio interior sin cambiar su expresión al tiempo que el resto de los presentes se preguntaba de que rayos hablaba.
Naruto…
Pues Naruto apretó la mandíbula y luego forzó una risa que no encajaba para nada con el resto del ambiente.
-Eres un retrasado Sasuke. Sin esa técnica de la que tanto presumes, solo serías un niño de culo apretado –chakra, y en grandes cantidades, comenzó a cargarse en el ambiente de manera rápida- y sabes algo más?
Con una mirada cargada de odio entre ambos, Sasuke volvió a activar el Sharingan que había detenido cuando se creyó ganador y se lanzó contra el rubio, al tiempo que Naruto juntaba sus manos al frente y realizaba un solo selló antes de gritar.
-Taju, Kagebunshin no Jutsu
Lo que siguió después no lo hubiera creído nadie si no lo hubieran visto, incluyendo a Kurenai.
Primero docenas de Narutos aparecieron en la habitación, y luego esas docenas realizaron el mismo sello para duplicarse varias veces más, resultando en casi la totalidad del cuarto cubierto por copias del ninja rubio.
-Te voy a vencer!!
Gritaron las copias en un rugido que cimbró el edificio y provocó a varios genin cubrirse las orejas.
Sasuke no se inmutó por un segundo y comenzó a atacar a las copias con golpes letales para hacerlas estallar en segundos. No importaba el número, si lograba llegar con el Naruto original podría destruir a todas las copias de un solo golpe.
Con maestría, que provocó a muchos de los presentes envidia y admiración, comenzó a avanzar hacía el rubio, que se podía discernir entre los demás por ser el único que respiraba de manera agitada a pesar de tener una gran cantidad de Chakra. Y golpe tras golpe, en una explosión de humo tras otra, avanzó hasta llegar a cierta distancia antes de lanzarse al aire con un salto y en un movimiento circular caer sobre el original del otro genin.
'Muy bien… las cosas se están saliendo de control'
Pensaron al mismo tiempo el ninja copia y la maestra del genjutsu cuando cayeron en cuenta de que Sasuke había clavado un kunai sobre el hombro del rubio.
No era, ni por mucho, un punto vital, pero el echo de que el arma se había clavado sobre el hombro del chico, y de que Sasuke mantuviera su expresión seria, mientras el resto de las copias comenzaban a desaparecer por una discrepancia en el chakra de su creador, advirtieron a los jounin que las cosas eran más serias de lo que deberían entre dos genin de la misma aldea.
Naruto, con un gran esfuerzo de su parte, tomó la mano que todavía sostenía el Kunai sobre su hombro y apretó fuertemente.
-Eres… -dijo mientras un poco de sangre comenzaba a salir de su boca- un imbécil, Sasuke.
Pasó en un segundo.
El pelinegro apretó la mirada e, ignorando el fuerte agarre del rubio, giró un poco el Kunai todavía en la herida con la esperanza de poner inconciente a su contrincante a base de puro dolor.
Para sorpresa de todos, el rubio estalló en un pop al tiempo que dos manos se levantaban de la tierra, tomaban los tobillos de Sasuke y lo jalaban dentro del suelo. Dejando solo su cabeza fuera.
Hayate, que había puesto toda su atención durante la pelea, se preguntó cuándo había el chico rubio realizado esa táctica, y Kurenai se preguntó cómo diablos había aprendido ese Jutsu. Era la misma técnica que le había estado enseñando a Kiba y se había esforzado para que el rubio no la aprendiera aún con su pobre manejo de Chakra. Solamente la había explicado una vez de manera general en su presencia y su compañero castaño la había realizado bien apenas un par de veces y con esfuerzo.
Como fuera, Sasuke estaba ahora atrapado dentro de concreto y tierra, sin posibilidades de realizar un Jutsu ni moverse, y Naruto ahora salía de entre las capas de cemento respirando agitadamente y, para sorpresa de todos, sin dejar rastro de su entrada o salida sobre la superficie del suelo.
Tosió un par de veces, y solo entonces Kurenai se dio cuenta de que su pupilo había utilizado casi todo su chakra en esas últimas dos técnicas. Si hubiera fallado, seguramente habría perdido.
Momento.
La pelinegra acababa de caer en cuenta de algo.
Naruto había ganado en una pelea contra Sasuke, el último heredero del sharingan. Y había ganado de una manera justa, y sin ninguna preparación previa.
Su pecho se inflamó de orgullo. Los dos.
Mientras tanto, el salón se había quedado en completo silencio. Inclusive Sarutobi pareció no creer lo que veía, y entre todo eso, Naruto tosió una vez más antes de levantarse y comenzar a caminar hacia las escaleras de una manera cansada.
-Hey, Tarado… ¿A dónde crees que vas? –Sasuke exclamó desde el suelo- ¿Crees que puedes dejarme aquí e irte como si nada?
El otro genin se detuvo y volteó.
-¿Puedes salir de ahí? –preguntó sin expresión alguna tanto en el rostro como en la voz. Y cuando recibió como contestación una mirada iracunda y ligeramente perdida, agregó- Entonces perdiste.
Y comenzó una vez más a dirigirse hacía las escaleras.
-¡Maldita sea Naruto! –agitándose lo mejor que podía, el pelinegro comenzó a gritar más alto- ¡No puedes dejarme aquí cobarde! Ven y pelea!
El silencio para entonces, comenzó a verse roto por los sonidos reprobatorios de muchos de los presentes.
-¿Y que vas a hacer Sasuke? –preguntó el rubio sin dejar de caminar- ¿Chuparme el pito hasta que me rinda? Tendrías que tener más movilidad en el cuello.
Naruto siempre podía ser tan grafico.
Ahora, déjenme aclarar lo que pasaba por la mente de Sasuke. En primer lugar, toda su vida había estado acostumbrado a ser el mejor en todo (excepto por su hermano), a sacar las mejores notas, a recibir la aprobación de todos y prácticamente sin esforzarse en realidad. Así que cuando Naruto lo atrapó bajo el suelo, en un acto que en el momento le pareció cobarde y completamente inaceptable, y lo vio dar media vuelta y comenzar a caminar lejos de él, junto con su oportunidad de convertirse en un Chunnin y estar un paso más cerca de vencer a su hermano, buscó la manera, cualquiera, de hacer que el rubio regresara.
-No te confundas Naruto!! –gritó con ligera desesperación en la voz- tal vez ahora tengas suerte, pero yo soy Sasuke, heredero del Sharingan, mientras que tu solo eres un huérfano que nunca conoció ni sabrá nada de sus padres. Solo eres un bastardo cualquiera.
Si el pelinegro se arrepintió, y lo hizo en cuanto terminó de decir lo que dijo, no lo dejó ver a nadie. Mantuvo la expresión fría inclusive cuando el rubio se detuvo y dio media vuelta, Uchiha intentó dejar salir una sonrisa sin conseguirlo.
Naruto comenzó a avanzar hacía él con el puño apretado.
Y cada pasó que daba reverberaba en el salón que ahora estaba tan silencioso que cualquiera juraría que estaba vacío. El rubio se detuvo cuando la cabeza de Sasuke estaba a medio metro de distancia y levantó el puño.
-Naruto
La palabra pareció quedar anclada en el aire mientras Kurenai se preparaba para intervenir junto con el resto de los Jounin si la advertencia de la pelinegra no detenía a su estudiante.
El genin más impredecible de la aldea de Konoha disminuyó su chakra hasta que fue casi imperceptible y, rechinando los dientes, dio media vuelta y dio un paso.
Luego otro, y luego otro.
Y cuando al fin el ambiente tensó comenzaba a disiparse, Naruto volteó, apretó el puño, y tiró un puñetazo al tiempo que dejaba salir todo el chakra que luchaba por escapar de su sistema.
El puño no golpeó a Sasuke porque la distancia entre ellos ya no era cercana, ni era la intención del rubio golpear al que una vez consideró su rival; golpeó el suelo, y en lugar de hacerlo temblar con coraje, como era la intención del genin, este estalló bajo su puño debido a la cantidad de chakra liberado.
El impacto también alcanzó a Sasuke y antes de que ningún Jounin pudiera hacer nada, el pelinegro ya estaba inconciente al margen de un pequeño cráter donde respiraba agitado Naruto. Tragándose las ganas de matar a alguien.
Gaara, que había visto todo con la más apacible de las actitudes, sonrió antes de decidir que mataría primero a ese pelinegro.
Luego de que Sasuke fue llevado al hospital y de que las cosas se normalizaron lo suficiente como para comenzar la siguiente pelea, el rubio subió los escalones con la mirada pegada al piso mientras se acercaba a su Jounin de unidad. Seguramente Kurenai le daría la regañada de su vida y con justa razón. Pero por algún motivo en ese momento no le importaba tanto, y si pudiera elegir, volvería a hacer lo mismo, aunque eso hubiera mandado a Sasuke al hospital, porque la verdad, se lo merecía.
Una mano acarició su cabello con gentileza y, sorprendido, levantó la vista para ver a Kurenai, que con una sola mirada le dijo lo que no hubiera podido decir con palabras.
-Naruto… -la voz era suave y apenas se podía escuchar sobre la batalla que estaba teniendo lugar entre Kankuro, el mismo chico que había intentado atacar al rubio apenas unos días atrás, y otro ninja de Konoha, pero el chico volteó hacía su compañera Hinata, que en esos momentos sostenía un pequeño tarro blanco al tiempo que miraba al suelo- … medicina… –dijo simplemente.
El otro genin la miró un momento indeciso, antes de sonreír en un gesto dulce y preguntar con voz suave.
-¿Podrías ayudarme a aplicarla?
Y mientras Hinata se sonrojaba y comenzaba a intentar destapar el tarro de medicina mientras sus manos temblaban en contra de sus deseos, Kurenai volvió la vista al agujero que había echo su estudiante en el centró de la habitación.
Era obvio que había subestimado las habilidades del chico.
Ya había, en un principio, observado como el genin hacía cantidades increíbles de clones así que eso, en esta ocasión, no fue una gran sorpresa. Pero ahora había realizado una técnica de la cual, ella estaba segura, no debería saber más que las bases y de una manera muy generalizada. Un jutsu de tierra no era algo sencillo, era una técnica cuyo nivel era de un chunnin avanzado. Y, además, estaba el último golpe de su estudiante.
Un golpe cargado de Charka requería una manipulación de el mismo muy superior a la de un genin. Ella, al ser una maestra en el genjutsu, un arte donde la cantidad y ubicación de chakra lo es todo, podía, con esfuerzo, realizar uno de esos golpes, pues requerías soltar la energía acumulada en el momento justo y de un solo golpe. En otras palabras, el agujero que había echo su estudiante era un golpe de suerte.
Como cuando había ganado las habitaciones del hotel en ciudad fortuna, o como cuando había ganado el concurso final en su fase final para conseguir un contrato de invocación de un valor incalculable.
Se preguntó si podría hacer que el rubio le dijera los números de la lotería.
Pero bueno, estaba divagando… aunque ganar la lotería no estaba de más.
¿En que estaba pensando?, ah, si, de ahora en adelante, trabajaría a Naruto tanto, que los esclavos se burlarían de él desde sus minas de carbón y sal.
Y luego… le sacaría los números de la lotería.
Kokukaji se esponjó un poco cuando sintió la conexión del chakra de Naruto, que era lo que lo ataba a esta dimensión, tensarse durante un minuto entero.
-¿estás bien? –preguntó Kiba mientras lo miraba con ligera preocupación en el rostro.
Y el ave se obligó a no mostrar ningún cambio porque ya le había fallado al rubio una vez cuando un ataque sorpresa lo hizo regresar a su dimensión para evitar un daño grave. No quería volver a fallarle a su amo.
-Si, solo recordé que no guardé mis semillas cuando Naruto-sama me invocó esta vez –mintió limpiamente.
El chico castaño lo observó con ligera duda antes de encogerse de hombros.
-Si quieres puedes ir Kokukaji, no es como si en verdad necesitara un guardaespaldas en el hospital. Naruto exagera.
El ave lo miró ofendida por insinuar siquiera tal cosa y luego dijo con voz conocedora.
-Naruto-sama me dio una misión, y no me iré de aquí hasta que él regrese. Aunque mis hermanos se coman todas mis semillas de girasol y tenga que comer solo alpiste por una semana.
Luego de eso, miró hacia abajo donde su mano de cartas estaba apoyada sobre una arruga de las sabanas. Akamaru, a su lado, le preguntó si tenía un ocho.
-Dale esta a Akamaru –ordenó con elegancia.
Kiba giró los ojos y murmuró algo acerca de "Aves paranoicas" antes de estirarse y tomar una carta.
-Esa no, la de la derecha… la otra derecha… más… esa.
Kokukaji sonrió internamente. Esa partida de cartas ya era suya.
La puerta de la habitación se abrió de repente, y los tres ocupantes del cuarto giraron para ver entrar a una mujer idéntica, solo que en femenino y más grande, al castaño.
-Hola Ma –saludo el chico- ¿cómo estuvo la misión?
La mujer sonrió antes de entrar y ser seguida por Kuromaru, que cerró la puerta con el hocico.
-Bien, gracias por preguntar.
Tsume Inuzuka acercó una silla y se sentó al lado de la cama de su hijo al tiempo que su perro-ninja subia a la cama que había al lado, en una actitud amigable.
Kiba sospechó que había algo raro en todo el asúnto.
-¿Tienes un cuatro? –preguntó Kokukaji y cuando el castaño le tendió la carta el ave silbó y dejó ver su juego para anunciar que ya había ganado.
-Rayos… -maldijo el chico al tiempo que tomaba todas las cartas y comenzaba a barajarlas de nuevo- es la quinta vez, tienes demasiada suerte para esto.
El ave solo movió las alas y volteó a verlo con la palabra "Obvio" escrita en la frente.
-¿Quieres jugar Ma? –preguntó el chico- aunque no se si podamos ganarle a…
-Hana dijo –interrumpió la matriarca de los Inuzuka sin darle tiempo a nada- que has descubierto que eres homosexual y te gusta Naruto.
Piiiiiiiiiiiii………
Kiba volteó a ver la pantalla que mantenía el estatus de su ritmo cardíaco para ver que si, efectivamente, su corazón había dejado de latir. ¿Era físicamente posible tener un ataque cardíaco y seguir completamente consiente?
Pues al parecer… si.
Levantó su puño y golpeó sobre su corazón un par de veces hasta que este volvió a trabajar y luego giró el cuello para ver el rostro de su madre que solamente se notaba ligeramente preocupada, lo demás era pura diversión.
Abrió la boca para decir algo, y luego la volvió a cerrar, dando la mejor representación de un pescado muriendo que había echo hasta ahora en su vida. Hasta lo podrían contratar para representar a uno de los pescados de la película de memorias de una Geisha(1).
Tsume giró los ojos y Kuromaru bostezó.
-Yo… yo…
Oh, Dios mío. ¿Qué rayos había estado fumando Hana para decirle eso a su madre?
-Tú... tú… -repitió su madre con burla en la voz- solo vengo a advertirte una cosa…
Y aquí venía, pensó Kiba, lo que tanto temía. Su madre, al descubrir que su hijo era homosexual, decide impedir que este busque la única relación que posiblemente lo hiciera feliz en la vida, el hijo, al verse impedido por su amada madre, tiene que elegir entre el chico que ama y conservar a su familia. Sin tener una elección real, el hijo vive los primeros cuatro meses y medio en la casa de su madre, intentando convencer a la misma de que la relación amorosa entre dos hombres no es algo reprobable y, finalmente, en una discusión que involucra una baguette, mantequilla, pelotas de tenis y una correa, decide abandonar la casa junto con Akamaru, su único y leal amigo, para vivir un departamento pequeño en el peor barrio de la ciudad. Sus compañeros de la infancia y amigos de vecindario, al enterarse de la horrible verdad, forman facciones, seis séptimas partes de las cuales están en contra de la homosexualidad y una de las cuales es, a pesar de sus palabras vacías de apoyo, neutral. Tres meses más tarde, Naruto, que hasta ahora no se había enterado de nada, es herido durante una misión de rescate para una princesa, como fue siempre su deseo y cae en coma. Kiba y Akamaru, con el poco dinero que tienen ahorrado, compran el silencio de una enfermera que los deja entrar un par de horas al día para ver el cuerpo durmiente del único amor del chico. Once meses, nueve días, tres horas, dos minutos y treintaicuatro segundos más tarde, Naruto, princesa de konohagakure, despierta de su sueño para encontrar a su compañero de equipo durmiendo sobre una silla al lado de su cama, su ropa está sucia y su cabello grasoso, pero aún así, Kiba, en un último intento desesperado por conseguir su felicidad se le confiesa. Naruto lo rechaza y Kiba, incapaz de seguir viviendo sin su familia, sus amigos y sin el primer y único amor en la vida, decide quitarse la vida con un kunai que le regaló su hermana a los cinco años y que a perdido el filo a trabes de los años.
Tsume acercó amenazadoramente su rostro al de su hijo y dijo con voz dura.
-Si no te atreves a decirle nada a Naruto por miedo y termina saliendo con otro chico. Te arrancaré las bolas con solo mis manos desnudas.
Una vez dicho esto, Tsume se levantó de su silla y caminó fuera de la habitación, seguida por Kuromaru que solo volteó a verlo con una mirada despectiva.
Naruto estornudó sin causa aparente en medio de una explicación que le estaba dando Gai, un Jounin que era el líder de unidad de Lee, su nuevo amigo, acerca de los problemas que aparentemente había entre la familia de Hinata y la… familia de Hinata.
¿Cómo rayos un grupo de personas con antepasados en común logran llegar a un punto en donde se odian unos a otros?
La familia principal y la familia… ¿Cómo le había llamado Gai?, bueno, la familia no principal.
Neji y Hinata, que peleaban en la penúltima ronda, y la verdad todo estaría bien y sería gracioso de no ser porque su compañera de equipo estaba temblando bajo la presencia de su primo.
-Toda la gente tiene un límite –explicó Neji con la mirada fija en su prima mientras se preparaba para un ataque- todo mundo tiene un destino y la gente no puede cambiar.
El rubio giró los ojos y se enojó cuando vio como su compañera comenzaba a dar un ligero paso hacia atrás.
-No es cierto!! –gritó en el mejor humor que podía porque su compañera de equipo era muy tímida y cualquier otra reacción de su parte se vería reflejada en su desempeño- Yo se que tu puedes Hinata!!
Era como la tercera vez que gritaba algo de apoyo para su compañera, pero por alguna razón Neji, que ya había demostrado ser capaz de ganar esta batalla en cualquier momento, parecía empeñado en destruir la confianza de la chica. Y como las otras veces, bastó esa simple frase de Naruto para que la pose de batalla de la chica volviera a tomar fuerza.
Pero tal vez, pensó Hinata junto con las demás personas presentes, la simple confianza no sería sufriente para vencer al chico pelinegro.
Y mientras pensaba en algo, cualquier cosa que le podría ayudar para tener una esperanza por la victoria, la chica tropezó con el hueco donde antes había estado Sasuke y que casi había perdido toda su forma por resto de las batallas de los otros genin. Pensar en el pelinegro todavía le traía un sabor amargo a Hinata, pero en esta ocasión una idea sobrevino a su mente y, concentrándose lo mejor que pudo, realizó un sello con las manos.
-Kagebunshin no Jutsu –dijo con toda la firmeza que era capas al tiempo que lanzaba una plegaria.
Un clon, que casi la deja sin Chakra por completo, apareció a su lado y la chica solo pudo felicitarse a si misma sin ver como los Jounin presentes se sorprendían y luego se preocupaban por ella.
El estado en el que estaba la heredera del clan era por demás deplorable y una técnica como esa solo la ponía en riesgo.
Kurenai se tensó en su lugar y deseó tener o el coraje para decirle que se detuviera y romper sus ilusiones o el optimismo para apoyarla como lo hacía Naruto que ahora saltaba emocionado en su lugar.
Las dos Hinatas atacaron al mismo tiempo desde ángulos diferentes a la vez y Neji solo dejó que se ambas se acercaran lo suficiente como para realizar su última técnica.
No era algo que quisiera mostrar, pero su prima si había mejorado un poco.
-Tenkai –exclamó el pelinegro mientras acumulaba Chakra y lo expulsaba por todo su cuerpo al tiempo que giraba a una velocidad impresionante.
El clon, que con tanto esfuerzó había realizado Hinata, desapareció, y la misma, salió despedida en dirección contraria y se estampo contra la pared antes de intentar levantarse solo para caer inconciente.
-Las personas no pueden cambiar su destino.
Concluyó Neji mientras veía el cuerpo inconciente de su prima al ser trasladado al hospital. Dio media vuelta, y se dirigió a las escaleras que estaban al otro extremo del grupo de Kurenai.
-No es cierto –dijo una voz cargada de seguridad que obligó a la copia de Hiashi a volverse sobre sí mismo- Yo te voy a demostrar, que el destino no existe, que puedes ser y hacer cualquier cosa que desees si trabajas duro.
Y por alguna razón, Neji no fue el único que frunció el ceño en esa habitación.
Gracias por leer
1 Es que esa es la imagen más fuerte que tengo de un pescado muriendo, lean el libro, vale la pena. La película no, es un asco comparada con el libro.
Ahora si…..
EEEEEEEEEEEEehhhhhhhhhhhhh!!! Wiiiiiiiiiiiiii!!!
Al fin termine este capitulo –aplausos, aplausos- muchas gracias por esperar pacientemente a los que lo hicieron y muchas gracias a los impacientes que quieren matarme por no haberlo echo antes tambien se aprecia mucho su opinión.
De echo, ya tenía listo este capitulo antes, y que bueno que no lo publique porque no era ni la mitad de bueno de lo que es este, si puedo decirlo yo mismo.
Por cierto, aquellos que amen a Sasuke no se ofendan por como lo presento en este fic, de echo hasta le fue bien… comparado a lo que pensaba hacerle en un principio. Repito, Sasuke le abrió un hoyo a Naruto en la serie y no, NO lo voy a perdonar por eso. Traidor.
Bueno, dejando eso de lado, como siempre, Quejas y sugerencias son apreciadas, serán leídas con calma y toda la cosa.
Una vez más. Lamento que este capítulo haya tardado tanto en publicarse, lo acabo de terminar hoy mismo.
Para aquellos que estén leyendo "Por los besos que no te di" reescribiré el capitulo tercero porque simplemente apesta y no me gusto.
Besos.
Respuestas de reviews: No digan que lo hice
Kikimaru: -_-U Hola… al ser el primero, te toca la disculpa. Lamento no haber actualizado antes. ñ_ñ pero bueno, nada se puede hacer, como vez, ya me eché a Sasuke, esque ahora estoy en un odio irracional por él y estoy hasta la madre de Sasunaru… si eres fanático de esa pareja lo siento. Como sea, disfruta el capítulo.
Kioki hanari: Hola, espero que no creas que fue un desperdicio de tiempo esperar por el capítulo y que te siga gustando mi historia.
Sango223: +.+…. Jeje… no me golpees
Akane: y aquí está… si todavía la sigues esperando.
Tonkspotter400: Bueno… pues aquí está, es un placer que a la gente le guste mi fic.
Basted: Perfectamente, solo con un bloqueo de escritor terrible y una ligera depresión por esto y aquello, pero siglo vivo.
Unknown: Espero que te guste este capítulo, y que no haya exagerado con un OC, besos y cuídate.
A todos los que me faltan, revisen sus correos Chicos y gracias por dejar sus comentarios.
ES GRACIAS A SU APOYO QUE SIGO ESCRIBIENDO. GRACIAS
