Hola! aquí un nuevo capitulo... miles de gracias por seguir apoyándome con sus comentarios los re quiero un montón... recuperé mi computador así que actualizaré mas seguido...desde este capitulo la historia comienza a tener mas acción (si saben a lo que me refiero 1313) así que en el próximo capitulo, quizás, haya una sorpresa.
como saben, este es un fic G!P Rachel, los personajes no son míos, pero la historia si es mía.
sin mas los dejo que lean, espero que les guste este capitulo y como siempre espero ansiosa sus comentarios, cuídense mucho los quiero.
Las novias se encontraban recostadas en el sillón-cama, en el living de la casa de Rachel, viendo una película de acción a petición de la morena. Rachel se encontraba recostada a lo ancho mientras que Quinn se encontraba recostada a su lado con su brazo en la cintura de su novia y la cabeza apoyada en el pecho de la morena mientras esta le acariciaba el pelo y le dejaba pequeños besos en la frente.
"Me encanta estar así contigo" decía la rubia "no quiero que este momento nunca se acabe" al terminar de decir eso recibió un nuevo beso de su novia.
"Yo tampoco quiero que se acabe, quisiera quedarme toda la tarde contigo, así, abrazadas" le acariciaba el brazo que estaba en su cintura con los dedos. Ambas volvieron a concentrarse en la película.
Media hora después la película había terminado y ellas seguían en la misma posición.
"Rach" dijo la rubia para luego enfrentar a su novia.
"Uhm" respondió esos hermosos ojos verdes que la volvían loca.
"Cuéntame de tus padres" le pidió con toda la cautela posible.
"Mmm… mi padre era una abogado muy prestigioso, Leroy Berry, era un hombre muy apasionado con su profesión, amaba el campo y pescar en el rio, él era un hombre libre de espíritu y por sobre todo amaba a su familia" le contaba sobre su padre con una sonrisa en los labios "mi madre era una actriz de Broadway, su pasión era la actuación y el canto, estuvo en cientos de musicales como "Wicked", "Funny Girl" y "Les miserables" entre otros, fuera de los escenarios era una mujer cálida, una esposa y madre excepcional, en sus tiempos libres siempre me leía historias y tocaba el piano mientras mi padre tocaba la guitarra y me cantaban" lagrimas comenzaban a aparecer por sus ojos no pasando desapercibido para su novia.
"Tranquila cariño, si no quieres no tienes que contarme" le acariciaba la mejilla.
"Quiero hacerlo, quiero contarte todo sobre mi" le dijo dejándole un beso en la frente "siempre íbamos a la casa de campo, era una cabaña hermosa, según recuerdo, no era una mansión pero era acogedora. La mayoría de los fines de semana nos íbamos hacia la cabaña, allí mi padre me enseño a pescar y a andar en moto, recuerdo que una vez, cuando recién estaba aprendiendo, me fui contra un sauce, la moto quedó inservible y nos demoramos 3 fines de semana completos en dejarla como nueva mientras que mi madre ensayaba sus líneas para el siguiente musical" contaba rememorando como se divertía con sus padres y se daba cuenta cuanto los extrañaba.
"Que hermosa infancia" decía mientras veía como la morena rememoraba los momentos con sus padres. Sintió una especie de envidia, ya que su infancia no fue ni siquiera un cuarto parecida a la de ella "Cariño ¿Qué pasó con esa casa?" le preguntó ya que le llamó la atención.
"No lo sé, cuando mis padres murieron me enviaron a un orfanato, y no supe qué pasó con las cosas que tenían" realmente no tenía ni idea que había pasado con las propiedades de sus padres.
"Hmmm" eso le causó curiosidad ya que se supone que al ser la única heredera, Rachel, pasaría a ser la única dueña de todos los bienes de sus padres… esto tengo que investigarlo… pensó.
"Ahora es tu turno, cuéntame sobre tu familia" decía acomodando un mechón de pelo rubio detrás de la oreja.
"Bueno, mi padre es una abogado ambicioso, Russel Fabray, es un hombre frío, no le gusta mostrar sus sentimientos a los demás, ni siquiera a su esposa e hijas, lo único que le interesa es el dinero y el poder" le explicó con un poco de tristeza recibiendo una caricia de su novia "mi madre, Judy Fabray, es una mujer sencilla, a pesar de tener bastante dinero, siempre preocupada de sus hijas, le gusta leer y cocinar, nuestra relación es un poco difícil pero últimamente no hemos llevado mejor, y por ultimo mi gemela, Frannie Fabray" Rachel abrió los ojos ante la mención de la gemela de Quinn.
"¿Tienes una gemela?" estaba sorprendida.
"Si, es un poco más baja que yo, siempre nos llevamos bien, era mi pilar en la preparatoria aunque somos muy diferentes, a ella no le importa lo que lleva puesto, estudió medicina y hace un año que está en Haití, de misionera, junto a unos amigos que también son doctores" dio un largo suspiro "realmente la extraño pero para mi suerte llega la otra semana así que tú" señaló a la morena con el dedo índice "me vas a acompañar al aeropuerto a recogerla"
"Eh… ¿yo?" se apuntaba con el dedo y la rubia asentía "está bien" dijo con una sonrisa.
"¿Sabes que eres adorable?" Decía dándole un beso en la nariz a la morena.
"Y tú eres hermosa, aún no logro entender como una mujer como tu puede estar con alguien como yo" le acariciaba los dorados cabellos.
"Porque eres la mujer más hermosa, tierna y adorable que he visto en mi vida y me has conquistado desde la primera vez que vi tu adorable carita de bobita" se acercó a los labios de su novia y mordió el inferior sacando un pequeño gemido de ella "me vuelves loca" dijo cuando lo soltó recibiendo un cálido beso por parte de la morena.
"Ejem" alguien se aclaraba la garganta y sacaba a las chicas de su mundo "veo que estas muy bien acompañada" Noah las miraba con una sonrisa picara en los labios, ambas chicas se sonrojaron a más no poder y se levantaron en el sillón "hola Quinn" saludaba a la rubia.
"Hola Noah" devolvía el saludo un poco apenada.
"¿Y por qué tan cariñosas? Si se puede saber" se ubicaba en el sillón individual frente a ellas.
"Eh…" la rubia no sabía cómo responder.
"Quinn y yo…" a Rachel le daba un poco de vergüenza decirle a su hermano, respiro hondo y habló "Quinn es mi novia" apenas salieron esas palabras ambas se pusieron rojas a niveles insospechados.
"Jajaja, deben haber visto sus caras, era como si un maniático las estuviera persiguiendo" el chico se afirmaba el estomago de tanta risa hasta que recibió una mirada fulminante de parte de la morena que lo obligó a dejar de reír "ok, perdón" se secaba un par de lagrimas "bueno, lo único que me queda para decir en esta situación es… ¡Felicidades!" se levantó para abrazar a las chicas y felicitarlas "Ah y también, Quinn, cuida a mi hermanita, ella es lo único que tengo y no quiero verla sufrir" le dijo a la rubia.
"No te preocupes, la haré la mujer más feliz del mundo" le dejó un beso en la mejilla a su novia.
"Bueno tortolitas, me iré a bañar" se encaminó hacia el baño "Por cierto Rach, como tu moto estaba lista me tomé la libertad de traerla, está en la camioneta" dicho esto desapareció hacia su pieza.
A la morena le brillaron los ojos, extrañaba su moto y debido al trabajo no había podido terminar de repararla, pero gracias a su hermano y a Mike ahora estaba a punto de volver a verla.
"¿Quieres verla?" parecía una niña pequeña pidiendo por algún juguete, esta actitud embobó más a la rubia.
"Me encantaría cariño" dicho esto la morena le tomó de la mano y salieron hasta el garaje en donde estaba la camioneta de Noah.
Luego de 10 minutos la moto de Rachel ya se encontraba fuera de la camioneta y estaba revisándola para ver si faltaba algo.
"Esta como nueva" terminaba la revisión "¿quisieras dar una vuelta?" ofreció a la rubia mientras se ponía su casco.
"Uhm" asintió para luego tomar el casco que le ofrecía Rachel.
Dieron unas vueltas por el centro de la ciudad, pasaron por aquel parque de su primera cita y luego fueron a la mansión Fabray ya que era de noche y Judy quería hablar con su hija sobre algunas cosas.
"¿Te veré mañana?" preguntaba Quinn, ambas estaban en la puerta de la mansión Fabray.
"Es lo que más quiero" dijo Rachel abrazándola por la cintura mientras la rubia enredaba sus brazos en su cuello.
"Entonces no vemos para la hora de almuerzo" dijo para después darle un profundo beso finalizándolo con un leve mordida al labio inferior de la chica "te quiero" le dijo para luego entrar en su casa.
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Al siguiente día
"Rubia hueca, necesito que me acompañes a elegir el anillo para Britt Britt" Santana irrumpía en la cocina en donde estaban Judy y Quinn desayunando.
"Buenos días Santana" la saludaba Judy.
"Hola Judy" encaró a Quinn "¿vamos?" le preguntó impaciente.
"Está bien, pero que sea rápido por qué debo ir a la oficina por unos papeles y luego voy a almorzar con mi novia"
"¡Cof! ¡Cof! ¡Cof!" la latina se había ahoga con una tostada que estaba comiendo mientras Judy miraba a su hija sin entender nada "¿escuché bien?, ¿estás de novia?" preguntaba incrédula.
"Así es, ayer Rachel me pidió ser su novia y yo, obviamente, acepte" decía con una inmensa sonrisa de oreja a oreja.
"Woow, sí que es rápida la enana"
"Rachel es la mecánica que te trae loca ¿cierto?" preguntaba su madre.
"Si madre" le respondió.
"Me alegro mucho hija" la dio un abrazo "avísale a la chica que quiero conocerla, podrías traerla esta noche a cenar" Judy estaba entusiasmada en conocer a la morena, quería conocer a la chica que andaba trayendo a su hija por las nubes y era la razón de la hermosa sonrisa que llevaba plantada todos los días en su rostro.
"Está bien, le propondré que venga, pero no te aseguro nada, ella es un poco tímida" le explicó terminando su desayuno.
"¿Un poco tímida dices?, si en un poco más de una semana ya es tu novia" decía la latina, Quinn solo rodaba los ojos.
"Bueno mamá, nos vemos" le dejaba aun beso en la mejilla a su madre y ambas salían de la mansión.
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Rachel y Noah se encontraba en el comedor ambos aún en pijamas, bóxers y una camiseta blanca, desayunando de lo más tranquilos ya que ese día no irían a trabajar debido a que se estaban haciendo un par de reparaciones y también se estaban ampliando.
"¿Qué tienes planeado para hoy?" le preguntó la morena a Puck.
"Nada, me la pasaré todo el día en el sillón viendo los partidos de futbol y comiendo pizza" alzaba los hombros "¿Y tú?, ¿algún plan con tu amorcito?" la molestaba. Desde que Rachel había regresado de la mansión Fabray, el chico la había molestado con su nueva situación sentimental diciéndole que ahora era una dominada, que debía pedir permiso para poder salir a una fiesta, que ahora era el perrito faldero de la rubia, por supuesto que todas estas bromas hacían sonrojar a la morena a niveles insospechados haciéndola esconder su cara en su polera.
"Uhm, iremos a almorzar y después no sé, supongo que iremos a algún lugar que Quinn quiera" dijo dando un sorbo a su leche con chocolate.
"Jajaja, sí que eres una dominada" le decía el chico dándole palmadas en la espalda.
"¡Ring! ¡Ring!" era el celular de la morena, lo tomó y vio que era su novia quien llamaba "Aló" contesto con una hermosa sonrisa.
"Hola cariño" saludaba "¿estás trabajando?"
"No, se están haciendo algunas construcciones así que tengo dos semanas libres" le contaba.
"Me encanta, así podremos pasar más tiempo juntas" Santana que se encontraba sentada de copiloto rodaba los ojos ante la conversación de sus amigas, escuchaba todo lo que decían ya que la rubia estaba conduciendo y había puesto el altavoz "¿aun sigue en pie al almuerzo?" debía asegurarse.
"Claro que si amor" lo dijo inconscientemente haciendo que la sonrisa más grande se posara sobre el rostro de la rubia.
"¿Paso por ti?" tenía muchas ganas de ver a la morena y llenarla de besos.
"Está bien, aquí te espero"
"Bueno, nos vemos en un rato cariño, te quiero" se despedía.
"También te quiero" colgaba la llamada y veía como Noah trataba de aguantar una carcajada "¿de qué te ríes?" no sabía qué era lo tan gracioso.
"Nada…es que… tenias una cara de boba" el chico comenzaba a reír en voz alta, la morena solo rodó los ojos y se fue a su cuarto para darse una ducha y prepararse para cuando su novia llegara por ella mientras que Noah se tuvo que quedar limpiando todas las cosas que ocuparon.
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En la camioneta de Quinn luego de la llamada telefónica.
"¡Dios! ¡Podrían ser menos empalagosa?, si sigo cerca de ustedes me enfermaré de diabetes" sin duda era Santana.
"No seas exagerada" decía Quinn mientras seguía conduciendo hacia la joyería.
"No soy exagerada rubia oxigenada" se miraba las uñas "además ustedes son iguales a un par de ositos de gomita, tan pegajosos que dan asco" Quinn solo rodó los ojos ante los dichos de su amiga, conocía tan bien que sabía que la latina disfrazaba su alegría en bromas pesadas ya que era muy difícil que demostrara sus sentimientos, pero Brittany era la excepción.
Llegaron a la oficina de la rubia en donde solo ella se bajó de la camioneta para ir a buscar los papeles que necesitaba, demoró diez minutos en volver a la camioneta para emprender viaje hacia la joyería.
Quinn estacionó la camioneta y ambas bajan para dirigirse hasta la joyería Tiffany's, la joyería más famosa y lujosa de New York.
"Buenos días, ¿en qué puedo ayudarlas?" pregunta la muchacha que atiende.
"Necesito un anillo de compromiso, el más caro de toda la ciudad" dice moviendo sus manos.
"Síganme, aquí están los anillos de compromiso" dice la muchacha y las chicas la siguen.
La vendedora les muestra un mesón de cristal en donde hay varios anillos de compromiso hechos de oro con piedras preciosas, oro blanco y plata. Había anillos para todos los gustos pero uno solo llamó la atención de ambas chicas. Un anillo de oro blanco con incrustaciones de plata y un diamante azul, ni muy grande ni muy pequeño.
"Ese es perfecto" Santana señalaba la pieza en el mostrador "no me importa cuánto cueste, me lo llevo" estaba emocionada. La vendedora tomó el anillo y fue a envolverlo para que la latina se lo llevara "¿No es hermoso Q?"
"Si lo es, a Brittany le va a encantar" dijo la rubia.
Santana fue a pagar y ambas salieron con el anillo de compromiso hacia la camioneta ya que era tiempo de que Quinn fuera a buscar a Rachel para ir a almorzar, dejó a Santana en su departamento y emprendió camino hacia la casa de su novia. Estaba impaciente por verla, por abrasarla y llenarla de besos por toda la cara.
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"Woow, no sabía que tenias camisas" se burló Noah al ver que Rachel vestía un pantalón negro ajustado y una camisa del mismo color manga corta.
"Para que veas que si" le sacó la lengua a su hermano, a veces eran muy inmaduros "no solo tengo mis preciosas poleras"
"Ahora si pareces mas adulta que una niña pequeña, aunque la estatura no te ayuda mucho" seguía bromeando.
"Pero fíjate que yo, así como me ves, tengo a la novia más hermosa de todo el mundo" nuevamente le mostraba la lengua "y tú no" aunque se viera como una adulta seguía siendo una niña pequeña.
"¿Enserio es tu novia?" recibió un asentimiento por parte de la morena "yo creí que te había encontrado en una tienda de recuerdos y te había comprado como llavero" y seguía con las bromas.
"Ya párale" se cruzaba de brazos y hacia un puchero.
"Jajaja, no aguantas ni una broma chiquita" dijo abrazándola.
"Es que de repente te pasas con las bromas" seguía con el puchero.
"¡Ding dong! ¡Ding dong!" se escuchaba el timbre de la casa "anda, debe ser tu novia" dijo dándole una palmada en la espalda.
Rachel se dirigió a la puerta y antes de abrir se quitó el polvo imaginario de la camisa y el pantalón, se arregló la ropa respiró hondo y abrió con una inmensa sonrisa la cual se borró de inmediato ya que Quinn se abalanzó hacia ella y le plantó un apasionado beso que dejó sin aire a la morena.
"Hola cariño, te he extrañado un montón" le dijo cuando se separaron.
"Ho…hola" aún seguía embobada por el beso.
"¿Alguna vez dejaras de ser tan adorable?" le preguntaba tomando el labio inferior de la morena entre sus dientes.
"Ejem" Noah rompiendo el momento.
"Se te está haciendo costumbre el interrumpir cuando estoy con mi novia" dijo Rachel dando un suspiro.
"¡Hey! Son ustedes que se empiezan a comer en frente de mi" decía defendiéndose.
"Bueno, nosotras nos vamos, vuelvo más tarde" se despidió la morena.
"Nos vemos chicas, por favor usen protección" dicho esto cerró de inmediato la puerta ya que Rachel se le iba a tirar encima.
Quinn solo reía ante la actitud de ambos chicos, sin duda aún tenían alma de niños y eso lo que más le gustaba de su chica, que era como una niña pequeña y ella la protegería hasta la muerte, ante todo.
