Capitulo 10

"Amores e ilusiones en frágiles cofres"

"Entonces porque me dejaste hace diez años?", pregunta volviendo a mirar los ojos de la chica

Quinn la mira por unos segundos hasta que suelta su mano para sentarse en el mueble contiguo

La morena se maldice por lo dicho, siempre le sucedía eso y sin pensar preguntaba cosas incomodas… Aunque en el fondo si quería saber la respuesta

Era parte de su adorable torpeza

"Olvídalo... No… no", niega con la cabeza dejando la fotografía en su lugar y sintiéndose más torpe de lo normal

Se sienta en el mueble con distancia y observa como Quinn mantenía la vista fija en la ventana. Estaba tranquila. Rachel busco un destello de molestia en su cara pero no logro descifrar nada…

"No te preocupes, supuse que ibas a tener esa curiosidad…", habla segundos después

"Sí, bueno…", acomoda sus lentes, "Nunca hablamos mucho luego de eso, pero no importa"

"Éramos unas niñas, no teníamos experiencia de nada, Rachel"

"Eso no evito que doliera…", susurra sin apartar la mirada de la rubia y esta por primera vez la mira a la cara

Quinn se soba las manos y humedece sus labios mientras baja fugazmente la cabeza

"Lo siento yo… Realmente no tenía claro nada, me gustaba estar contigo, pero tenía mido de una relación como tal, no sabía lo que significaba amor o lo que sea, yo solo quería estar con mis amigos sin pensar en que hacia algo bueno o malo", alza un poco las manos

"No había nada malo en eso…"

"Ahora lo sé, pero aun así no te voy a engañar… Yo no creo haber estado enamorada de ti, o no lo sé", niega confundida, ni siquiera tenía mucha coherencia lo que decía, "No puedo darle un nombre a lo que sucedía entre nosotras, eran demasiadas cosas las que pasaban por mi cabeza y mi cuerpo como para saberlo…"

"Tampoco me querías como amiga", su voz salió algo recriminadora o tal vez con dolor

Ni en mil años se imagino estar teniendo esta conversación con Quinn. Pensaba que el pasado a veces solo servía para dedicarse a estancaba a las personas, pero también dicen que es donde descubres lo que realmente pasa en tu presente o el 'Por que" de muchas cosas…

"Me disculpo por eso, era una tonta…", Quinn muerde su labio apenada y de repente toma la mano de la morena acercándose un poco más, "Creo que eres adorable, eres alguien especial e incluso extraña, pero ya sabes… Como ese tipo de personas especialmente extrañas que resultan atrayentes"

"No comprendo", mira su mano encima de su propio muslo siendo tocada por la rubia

"Eres tímida, nerviosa y muy reservada, algunas veces se te deben incitar a que hables…"

"Soy mejor escribiendo que hablando", afirma segura

"Exacto, pero es… No es algo malo, solo eres tú, es tu forma de ser y también eres hermosa"

"No lo creo", niega

"Claro que si, Rachel, eres muy hermosa, cualquier chica o chico puede quedar encantado contigo"

"No creo ser fea o lo que sea, pero sin duda no me puedo igualar contigo, eres impresionante… Todo de ti lo es",

Rachel la mira a los ojos, sin nervios, sin vergüenza, sin ganas de apartar la mirada

Quinn por su parte sonríe de medio lado y detallada los ojos chocolate, grandes y vivaces de la morena. Los mismos que tal vez se sabían expresar mejor que sus palabras al hablar…

Los ojos de Rachel siempre que estaba nerviosa se volvían más oscuros, lo que hacía que realmente estuvieran oscuros muchas veces pero en ese momento los encontró sereno y calmados, eso le encantaba. Siempre le encanto de joven y le fascina ahora.

Tener se punto de calma en la mirada de Rachel le fascinaba de forma descomunal y a decir verdad… No sabía cómo manejarlo.

El otro día en el balcón del departamento de la morena, ese había sido una de las razones por las cuales su cabeza dio vueltas y ocurrió el beso. Su mirada… Sus ojos brillando y su aire de sencillez la envolvieron sin ganas de querer escapar

Después de todo no solo Quinn Fabray podía lograr cosas extraordinarias en Rachel Berry, la diferencia era la que rubia aun no sabía que significaban todas esas señales.

Ahora ni siquiera lo tenía que meditar, lo quería y lo iba a hacer una vez más.

Termina de acortar el espacio que quedaba entre ellas y sujeta suavemente el mentón de la morena. Acariciándolo despacio con el dorso de su mano

Rachel también sabía lo que iba a pasar, pero no la detiene ni pierde la compostura.

Un suspiro suave sale de la boca de Quinn cuando Rachel relame sus labios.

¡Como le encantaban esos labios!

La rubia se acerca intercambiando su vista entre la boca de la morena y los ojos que la miraban con intensidad y un brillo sincero

Al inicio fue un roce suave con un suspiro entrecortado por el deseo del momento, tenían ganas, muchas ganas, sin embargo… Se quedaron quietas disfrutando en un ritmo muy despacio

Pero no por mucho tiempo…

Rachel tomo con ambas manos la cara de Quinn y atrapo su boca por completo. Fueron exactamente diez segundos en los cuales respiraban agitadamente y sin mover los labios hasta que poco a poco se separan y aflojan la unión moviendo sus bocas de forma deliciosa

Quinn sabía que Rachel siempre había sido una buena besadora, de adolescente se lo demostró aun cuando era inexperta, hace uno días lo pudo volver a comprobar y ahora la estaba volviendo completamente loca…

La morena mordisqueaba los labios de la otra sin ningún rastro de timidez, se atrevió a colar poco a poco su lengua y Quinn con gusto la recibió. El beso estaba cada vez más pasional.

La chica de ojos avellana tomo a la morena por el largo suéter a rayas, justo apretando al final de su cintura mientras la otra chica aun estaba sujetado su rostro de lado a lado

Se estaban devorando los labios literalmente y siguieron así hasta que el aire fue necesario…

Se separaron lo suficiente para inhalar oxigeno e hicieron un fuerte sonido cuando sus bocas se despegaron. Fue incluso excitante

Quinn deja dos cortos besos en los labios que tanto la volvían loca para luego notar que Rachel aun tenía los ojos cerrados y esta vez las manos a cada lado de su propio cuerpo

Ríe despacio y da un toque gracioso en su nariz.

"Despierta…", bromea y Rachel niega con la cabeza, "¿Por qué?"

"Siento que si abro los ojos ya no estarás en frente de mi, como hace diez años"

"No digas eso", se separa un poco mas y Rachel lentamente abre un ojo, "Tonta", le dice cuando la inspeccionaba

"Es verdad… ", relame sus labios esta vez con ambos ojos atentos

"Eres excelente besando… Y todo fue real, muy real", le asegura alzando una ceja

"No lo pude evitar... El impulso de-"

"Yo también lo quería, tanto o más que la otra noche"

"Me dejaste bastante confusa de todas formas… La otra noche"

"¿Por qué?"

"Contigo todo es difícil de leer, no pensé que al poco tiempo de verte ibas a intentar besarme, solo… solo fue extraño"

"Disculpa… Si no te gusto"

"Si me gusto", aclara con rapidez, "Pero no lo esperaba… Ni siquiera esperaba verte luego de tanto tiempo y que me hablaras como si nada, cuando antes me ignorabas en el instituto", cierra los ojos intentado aclararse, "Se que eras una niña, que lo éramos, pero no dejo de ser extraño y complicado"

"Ya te lo dije, Rachel, ni siquiera sabía lo que hacía", suspira y se levanta, "antes de verte en el diario no pensaba en ese encuentro o lo que sea", mueve las manos caminando, "Ni siquiera sabía que estabas en Los Ángeles, pero cuando te vi me emocione y no lo pude evitar"

Quinn camina un poco y se alejada hasta perderse en la cocina luego de hacer una señala con la mano a la morena.

Rachel la sigue con la mirada esperando, cuando por fin apareció con una copa de vino llena.

"¿Quieres?", ofrece y la otra niega

"Ya no importa, pero fue extraño de todas formas", insistía y Quinn la mira sin entender, "Lo de vernos de nuevo y hablar como viejas amigas"

"Bueno… Tal vez tengas razón, pero no fue mi intención incomodarte", se sienta de nuevo a su lado,

"Me alegra volver a verte, fue confuso, pero está bien… Ahora puedo ayudarte en tu reportaje y pude ver como es tu vida"

Quinn asiente y luego toma un sorbo de vino sin apartar la vista de Rachel

Se quedan en un extraño silencio hasta que Quinn lo rompe

"Sabes… hasta hace poco tiempo pensé que todo se manejaba así, alejarse de las personas y de las cosas para buscar cosas nuevas", habla con la mirada algo perdida esta vez

"¿Y cuándo te diste cuenta que estaba mal?"

"Creo que cuando te volví a ver…", sonríe de medio lado

"No ha pasado mucho tiempo de eso", afirma con un tono de humor

"No soy buena expresando ni exponiendo mis sentimientos, generalmente los oculto y me dejo llevar por otras cosas, me distraigo fácilmente de lo importante… Pero no la he pasado mal disfrutando ciertas cosas"

"Siempre sonríes", afirma recordando como la rubia era experta en mostrar sus dientes en una sonrisa difícil de describir cuando hablaba con los demás

"Algunas veces sonreír es necesario para ocular muchas cosas"

Rachel frunce el ceño levemente en una mirada confusa, pero no inquiere nada,

Las sonrisas de Quinn siempre habían sido digas de estudio cuando era más joven y ahora mismo no había cambiado mucho. No sabía con exactitud el propósito de las mismas, pero Quinn tenía esa característica particular, sonreír y sonreír como si nada le afectara y ante cualquier situación.

Eso atormentaba a Rachel en cierto modo, pocas veces vio sonrisas sinceras en Quinn, como aquella que pudo notar en la foto cuando encontró su cuenta de Instagram y tal vez sea una alucinación, pero exceptuando de esa… Las pocas que había visto eran un regalo a su nombre

"Te confesare algo…", Dice la rubia de repente, "Cuando estábamos en aquella mesa del centro comercial de Lima, en ese preciso momento, aquella Quinn de 17 años soñaba con buscar y encontrar el amor de mi vida, la persona perfecta luego de graduarme del instituto, tal vez fuera un compañero de estudios", alza los hombros, "Buscaba tener una gran boda; en un gran y lujoso salón de Paris con toda mi familia y cientos de invitados importantes…", ríe con ironía y lleva su cabello detrás de la oreja derecha, luego mira a Rachel, "En diez años no he estado ni cerca de encontrar a esa persona perfecta para mi, aunque de vez en cuando piense y trate de seguir imaginándolo"

"Ya comenzaste por los lujos…Por lo menos", vaga un poco los ojos por la decoración y resalta la acotación

"Digamos que… Me siento bien con lo que he logrado, pero no ha sido nada parecido a lo que tenía planeado en mi cabeza, los lujos siempre te distraen de todas formas"

A Rachel no le gustaban los lujos, los famosos o las cosas muy llamativas pero comprendía que era simplemente la personalidad de Quinn.

Chicas como ella o Santana disfrutaban de esas comodidades extras de espacio, tanto como ella disfrutaba de los Brownies de chocolate, de escribir, leer un buen libro o ver películas de comedia los días lluviosos

Una dicha completa en su pequeño y especial mundo.

"Ya encontraras algo o alguien que te haga sentir que puedes vivir feliz por siempre"

"No creo en los felices por siempre, la vida no es un cuento", frunce las cejas y toma de su copa

"Yo no creo que si existan justamente los finales felices… No como en los cuentos, pero sucede que la felicidad no siempre se ve de la misma forma en los ojos de todos", Rachel jugaba con sus manos mientras hablaba algo pensativa

"Puede ser… Pero es mejor ir con cuidado, abrir tu corazón a todos puede ser peligroso, las ilusiones son dañinas"

Rachel no estaba tan de acuerdo con eso, no era tan soñadora como para vivir en un mundo de fantasía, pero le gustaba soñar… Después de todo ¿En eso no se basaba la vida? Soñar y luchar por tus sueños. Es cliché porque justamente con el paso del tiempo no hace más que afirmarse. Las ilusiones mantienen vivas a las personas.

Si te rompen el corazón, al menos que sea por algo que hayas intentado

"A todos nos pueden romper el corazón", sentencia la morena

"No si te cuidas de eso", aclara muy segura

Rachel rasca su mejilla y sube sus lentes.

¿Por qué siempre resbalaban por su nariz cuando debía quedarse tranquila?

"No importa cuánto huyas o te niegues a algo, todos son frágiles como el cartón", susurra su teoría

"¿Corazones de cartón?, dice graciosa por el termino y Rachel asiente

"Si… Porque tal vez los sentimientos no sean diluidos fácilmente, pero están esos corazones que lo dan todo y los rompen muy fácil, arrugados, desgarrados a la mitad, hecho pedazos tal como un simple papel", Quinn seguía sus palabras muy atenta y mirando su perfil mientras Rachel tenia la vista al frente, "y están los otros…", esta vez si la mira a la cara, "Los que parecen fuertes como el mismo cartón, pero los puedes destruir en un instante, son una falsa imagen de fuerza"

"Eso resulta triste, ¿Crees que todos pueden vivir con eso? ¿A todos les pueden romper el corazón?", la rubia no sabía si estar de acuerdo con eso

"Muchos viven con eso, y si, todos tienen la misma oportunidad de romperse, es una dolorosa flexibilidad", Suspira, "Somos muy frágiles y creo que las personas que mas ocultan sus sentimientos o se hacen las más fuertes, son las más vulnerables"

"De todas formas…", carraspea aclarándose la garganta. "La gente vive hablando del amor yo prefiero no pensar mucho en eso"

"¿No te has enamorado nunca?"

"No lo sé…Te digo que no se mucho sobre el tema, tu pareces mas experta ahora"

"Ya no tienes 17 años, Quinn", sentencia con seriedad

Porque después de todo ¿Ese era su problema, no? No saber que sentía cuando la dejo porque era muy joven…

"Lo sé, pero… Creo que no, después de todo ¿Qué se siente estar enamorado?", ríe con algo de ironía, "Tengo 27, pero no se definir eso aun, no se definir que es estar enamorada o ilusionada con algo, es confuso", hablaba con frustración

"Creo saberlo"

"¿Cómo es para ti? A ver si eres experta en el tema", pregunta desafiante

"Yo creo que…", mueve las manos sobando sus mulso mientras piensa en sus palabras, "Creo que es cuando esa persona te hace feliz solo con estar allí, cuando te importa lo que a ella le importa, te duele lo que a ella le duele o te preocupan las cosas pequeñas, es, es… Como algo incondicional, no siempre te deben dar lo que das para sentirte especial, feliz o simplemente para enamorarte como tal"

Quinn de repente sonríe con los ojos brillantes y atentos mientras Rachel continua

"También creo que es cuando te sientes emocionada o nerviosa…En el buen sentido", aclara al ver la risa de Quinn por mencionar nervios, ella era experta en nervios descontrolados, "Es decir, cuando te sonríe sientes que todo va bien y sientes un remolino en tu pecho que solo sale sonriendo de vuelta o corriendo de felicidad", frunce el ceño al decir eso porque recuerda como Picasso solía correr de un lado a otro cuando ella llegaba del trabajo y le daba las galletas para perros

Agita su cabeza alejando ese extraño y desubicado pensamiento

"¿Cómo hacer siempre lo que te gusta?", inquiere la rubia

"Es como si todos los días fueran la mañana de navidad con esa persona", sentencia mirándola a los ojos, "Solo con esa persona…"

La rubia traga grueso y teme preguntar lo que está pensando, pero lo hace de todos modos

"Sentiste eso por esa chica… ¿Ashley?"

"No, eso lo sentí por ti…"


"El amor puede ser la idea errónea de lo que vale la pena y la excusa exacta para vivir gracias a eso"