El timbre sonó una, dos y un tercera vez con mucha más insistencia…
-¿Chris, puedes abrir la puerta? Preguntó Jill desde la cocina.
-Pero el juego está muy bueno, mira hicieron un cambio…lo más probable es que este segundo tiempo sea mejor…ya quiero ver cuántas anotaciones…
-¡Chris!
-Ya voy ya voy, pero que mujer más mandona, respondió Chris.
-Oye, ¡no soy mandona! ¡Además es tu casa! Espetó la rubia.
-La estoy abriendo, la estoy abriendo… decía un temeroso Chris mientras se colocaba las pantuflas, se levantaba veloz y torpemente, y de paso se golpeaba contra un costado del mueble antes de abrir la puerta.
-¡Hermanito! Decía una hermosa pelirroja mientras lo recibía con los brazos abiertos. Lamento llegar tan tarde ¡pero el tráfico a esta hora es terrible!
-No te preocupes Claire, Dijo el agente mientras la estrechaba en sus brazos, pero eso no era motivo para que casi revientes el timbre, ¿no lo crees? Dijo Chris en un tono amenazante que solo logró sacar unas pequeñas risitas de su hermana.
-Está bien, está bien, lo lamentamos, se disculpó el rubio, pero sabes cómo le gusta a Claire sacarte de casillas.
-Y eso era lo que más extrañaba de ella. Se escuchó desde la cocina.
- ¡Jill! Que emoción verte, un momento… ¡Chris! Llamó la pelirroja en tono de reclamo, ¿Qué hace Jill en la cocina?
-Pues lo obvio, cocinando…
-¿Y por qué está cocinando? ¡Qué clase de anfitrión eres Chris!
-Hermanita, pero no crees que es lo más correcto, pues si se queda a dormir, por lo menos que colabore cocinado. Respondió Chris en el tono más serio que sus ganas de reír le permitían.
-¡Chris Redfield! Reclamo Claire a punto de lanzarle un golpe al pecho.
-No cambias Chris, bromeó Leon mientras abrazaba a Claire por detrás para evitar que se abalance sobre su hermano.
-Que puedo decirte, después de tanto tiempo no hay nada que me alegre el día como ver a mi hermanita muy molesta, respondió el agente mientras acariciaba el ceño fruncido de la pelirroja.
-Y ya en serio, ¿porque Jill está en la cocina? Preguntó Leon.
-Tú sabes cómo son las mujeres novato, estuve horas antes de que ustedes llegaran diciéndole que sería mejor que pidamos comida a domicilio, que es más fácil, que ustedes llegarían en cualquier momento, pero, dime tú, quien se va a negar a lo que ellas digan.
-Tenemos el poder, rió Claire mientras se separaba de Leon y se abría paso hacia la cocina.
-Claro, sobre todo cuando tienen un arma, créeme no quisieras negarles algo cuando tienen un arma. Susurró Leon.
-Digamos que es el precio por tener a dos hermosas, valientes, y mandonas mujeres a nuestro lado, pero mejor dejemos que se pongan al día en sus "historias" y nosotros vayamos a ver el juego, que ya estaba empezando a ponerse interesante.
-Claire, ha pasado tanto tiempo. Dijo Jill mientras abrazaba a la pelirroja.
-Dos años para ser exactas, como te encuentras.
-Bastante mejor debo decirte, tu hermano se ha comportado maravillosamente. La mirada de picardía de Claire no se hizo esperar; ¡no me refiero a eso Claire! Se defendió la rubia, sino en general.
-Acaso he dicho algo, respondió Claire entre risas.
-No pero tus ojos dicen más que suficiente, dijo Jill con una sonrisa…y bueno en general, los médicos dicen que estoy bien, no tengo ningún problema a parte del cansancio que es normal solo hasta que mi organismo vuelva a su estado normal.
-¿Aún no has pensado en regresar a la base?
-De hecho sí, pero el General me otorgó algunos meses libres, dice que es mejor que descanse así cuando tenga que regresar podré dar como siempre todo de mí. Y Claire, ¿sigues trabajando para Terra Save?
-No ya no, ¿te enteraste de lo que ocurrió en Hardville?
-Un poco, tu hermano me estuvo comentando algo, y leí en la prensa que fue un brote considerable, pero que logró ser controlado con rapidez.
-Así es, y después de tantos años me di cuenta que estar detrás de un escritorio tratando de resolver problemas de contrabando está bien, pero no es suficiente.
–Y entonces ¿Qué decidiste? ¿Te unirás a las BSAA a tiempo completo?
-Sí, de hecho hablé con el General y me dijo que sería bueno que me incorporara al mismo tiempo en el que tú te reincorporaras así mataba dos pájaros de un solo tiro. Rió Claire.
-Y sus incorporaciones van a ser más pronto de lo que esperaban. Dijo Chris en un tono bastante serio mientras entraba a la cocina con la PDA en la mano.
-¿A qué te refieres Chris? Dijo Jill.
-Escuchen, tenemos una llamada entrante del General, y por el mensaje que me envió previamente creo que en poco minutos aclararemos todas nuestras dudas. Dijo Chris mientras contestaba la llamada.
-Aquí Redfield, adelante General.
-Agente Redfield, por favor, dígame quienes nomás se encuentran con usted en este momento.
-La agente Valentine, el agente gubernamental Kennedy y mi hermana Claire. Respondió Chris.
-Perfecto, active el alto parlante. Chris obedeció.
-Primero, buenos días agentes, Srta. Valentine espero que se encuentre en mejor estado de salud, Srta. Redfield bienvenida a las filas de la BSAA y escuchen con mucha atención lo que les voy a comunicar: Hace aproximadamente algunos meses hemos enviado a un agente experimentado en infiltración a una base de Umbrella en Sur América…
-Disculpe señor, ¿acaso quedó algún resto que fuese de importancia para la Operación Javier? Preguntó Jill.
-…por el momento, por favor escuchen, cualquier pregunta me la pueden hacer cuando nos reunamos en la base. Respondió el General rápidamente… El agente que enviamos ha logrado recolectar información muy valiosa para la operación que planeamos llevar a cabo en los próximos meses a dicha base, la cual, si es que los datos que hemos obtenido son correctos, es la última base de Umbrella y una de las mayores desarrolladoras y distribuidoras de muestras de virus y armas bio-orgánicas a nivel global en el mercado negro.
-De acuerdo General, y exactamente ¿cuál será nuestra posición en esta investigación?
-Agente Redfield, dada la importancia de la misión, hemos considerado reunir al mejor equipo experto en todos los campos, si todo marcha según lo planificado el equipo será conformado por los agentes:
· Stone
· Alomar
· Chambers
· Cohen
· Kennedy
· Valentine
· Redfield
-…y usted Capitán Christopher Redfield. También el ex-agente de los S.T.A.R.S Barry Burton nos brindará apoyo técnico y en lo que a armamento se refiere, así que estaremos preparados para cualquier eventualidad. Los espero en la base en dos horas, necesito que todo el grupo este completo para poder darles a conocer los por menores de la misión. En dos horas agentes. Cambio.
Chris colgó la llamada y abrazó a su hermana,
-Es posible que esto sea muy arriesgado. Dijo el mayor,
-Lo sé, pero por algo soy una Redfield, no es así hermanito. Contestó Claire dándole un beso en la mejilla al agente.
-Eso me tranquiliza, de acuerdo; Chris soltó a su hermana y se dirigió al resto del grupo, empaquemos todo lo que vamos a necesitar, uniformes, equipo, todo y nos encontraremos en la base en dos horas. Jill, dirigiéndose a la rubia, yo recogeré mi equipo y luego te llevaré a tu departamento para que recojas el tuyo y después iremos a la base. Jill asintió.
-Nosotros nos adelantaremos, y nos pondremos en contacto con los demás, en dos horas nos veremos en la base Capitán. Dijo Leon haciendo el saludo de respeto militar.
El nuevo rango había tomado por sorpresa a Chris, tanto que solo cayó en cuenta de este cuando Leon se refirió a él con mucho más respeto y seriedad.
Redfield sintió los escalofríos que siempre sentía antes de iniciar cualquier misión, pero estos, tenían algo más, algo que le daba muy mala espina.
