Los personajes son de S. Meyer…como saben me gusta ponerlos en más aprietos!

11. Sorpresa

-Edward, tu terapeuta te espera a eso de las 10 en su consulta, espero que esta vez le pongas más empeño en tu recuperación hijo, tú siempre haces las cosas lo mejor posible y justo ahora es cuando más debes demostrarlo.

-Lo sé papá…es solo que siento que todo es tan lento, ya quiero movilizarme sin las muletas, volver a montarme en un auto, quiero salir a caminar, a correr y pareciera que esas terapias no ayudan lo suficiente.

-Hijo sabes cómo funciona esto, tu lesión fue grave y si la operación resultó exitosa debes hacer todo lo que esté en tus manos para llegar a buen término con el tratamiento…además creo que llegó una kinesióloga nueva y muy bella a la clínica, tal vez tengas suerte y la conozcas hoy – Carlisle no pudo ocultar una risita coqueta en su rostro pero Edward no lo miraba, tenía su vista perdida en el jardín, estaba seguro que su pensamiento estaba a miles de kilómetros de ahí, o…tal vez no tantos.

-Emmet vendrá por ti para llevarte a la clínica, nos vemos hijo.

A Edward le pareció raro no ver a su madre ni a sus hermanos en el desayuno, según le dijo su padre, Jasper se fue a la oficina y los demás habían ido al centro de la ciudad a ver algo relacionado con la boda, así que no pensó más en ello.

-Gracias hermano, nos vemos luego en la oficina, pediré un taxi así que no te preocupes en venir a recogerme ok?

-Vale Ed, espero que te vaya bien esta vez, aunque estoy seguro que saldrás como nuevo jajaja.

-Hola Jessica, tengo una cita para mi terapia.

-Hola Edward, sí tu padre me dijo, veré si todo está dispuesto, enseguida te aviso.

Luego de unos minutos, Jessica regresó y le dijo a Edward que pasara – en la consulta 5 a tu derecha, que te vaya bien!.

Edward entró en la sala y se extrañó al ver que no había camillas ni nada para hacer ejercicios, pensó en un momento que se había equivocado pero de inmediato se percató que detrás del escritorio había alguien sentado, pero como el sillón estaba de espaldas, la persona que había allí se encontraba mirando hacia el exterior del edificio.

-Disculpe, parece que me equivoqué de consulta, busco a mi terapeuta.

-Tal vez no se ha equivocado Sr. Cullen, me dijeron que no estaba lo suficientemente dispuesto a realizar las terapias como es debido y que era muy probable que necesitara una psicóloga.

Edward vio como el sillón giraba lentamente y como en un sueño, parecía que flotaba hasta aquella chica de bellos ojos chocolate que lo miraba con tanta ternura y felicidad.

-¿Bella..?, por Dios Bella eres tú?

-La última vez que me vi en el espejo era yo, estoy aquí Edward.

Edward olvidó por completo las muletas que cayeron al suelo en diferentes direcciones y casi corrió a abrazar a la mujer que había ocupado todos sus pensamientos y le había robado el sueño por las noches. Allí estaba ella, su Bella, su adorada Bella, la mujer que amaba más que nada en el mundo.

Aquel pensamiento lo dejó sin respiración mientras la abrazaba y sentía aquel delicioso aroma a fresas tan característico de Bella, ese dulce aroma lo acompañaba a donde quiera que fuera cada día, luego habría tiempo para pensar en aquel descubrimiento, ahora solo quería abrazarla, sentirla, besarla, si estaba soñando mataría a quien tuviera la osadía de despertarlo en ese instante.

-Mi Bella…no sabes cuánto te he extrañado.

-Estoy segura que no más que yo a ti…deseaba tanto sentir tus brazos y tomar tus manos otra vez.

Luego de aquel largo abrazo, Edward tomó el rostro de Bella con sus manos y la atrajo para poder besarla, necesitaba sentir su dulzura, su suavidad. Habían tenido muy poco tiempo en Chile para estar así de juntos y esperaba que ella también lo quisiera, de pronto sintió miedo de que Bella ya no sintiera nada por él y esperó. Ella sintió su vacilación y no dudó en cubrir los pocos centímetros que los separaban para tocar sus labios, nunca se había sentido tan completa como cuando estaba entre los brazos de Edward, sin él su mundo no tenía sentido.

Pasado los minutos más maravillosos que habían vivido en el último tiempo, se separaron y Bella ayudó a Edward a sentarse en el sofá – dime que esto no es un sueño -, - por supuesto que no lo es Edward, estoy aquí en Nueva York, en la clínica de tu padre, a tu lado y feliz de tenerte frente a mí, pero algo molesta porque me he enterado que no estás del todo dispuesto a realizar tus terapias.

-Supongo que papá te habrá contado eso, pero en este momento haría todo lo que me pidieras solo porque te quedaras conmigo para siempre…

Era demasiado tarde para arrepentirse, la emoción y la felicidad que sentía Edward traicionaron a su cerebro y no pensó en las consecuencias de aquello.

-Edward vamos un paso a la vez, disfrutemos del tiempo que tenemos para estar juntos y luego pensaremos en el resto de nuestras vidas…te parece?, ahora lo importante es que te restablezcas por completo y estoy dispuesta a estar a tu lado para ayudarte en todo.

Él pensó que no lo había cortado inmediatamente, si Bella tenía dudas de lo que había entre ellos, no lo demostró y eso le dio esperanzas que albergaría en su corazón, por ahora se encargaría de mostrarle a Bella todo aquello que había imaginado al tenerla cerca, se conocerían mejor y tal vez, tal vez aquel lazo existente entre ellos se haría más y más fuerte, él estaba dispuesto a todo por ganarse el corazón de Bella .

Vaya, vaya…me parece que tenemos alegría inundando esta habitación y también me parece que un joven necesita su terapia para dejar aquellas muletas tiradas allí – Carlisle les hablaba mientras entraba en la consulta y Bella inmediatamente se paró a saludarlo - ¿Cómo han llegado Bella, cómo estuvo el viaje?

-Hemos llegado muy bien Carlisle, muchas gracias, el vuelo llegó a la hora y Esme y los muchachos nos estaban esperando.

-Parece que me perdí de algunos detalles, estoy seguro que mamá y tú olvidaron contarnos unos cuantos.

Carlisle quien abrazaba a Bella con un brazo, tomó una pose solemne y con la mano libre se la puso en el corazón y dijo "me declaro culpable" y los tres rompieron en risas.

Luego de que Bella acompañara a Edward a su terapia, Carlisle los llevó a casa, había tomado el día libre para recibir a los Swan y comerían todos juntos en la casa. En el camino Carlisle le explicó a Edward cómo habían preparado todo para que tanto él como Jas tuvieran una linda sorpresa. Mientras tanto Edward llevaba tomada la mano de Bella y no pensaba dejarla a no ser que fuera de extrema necesidad, parecía que el tiempo había transcurrido demasiado lento desde que estuvieron juntos en Chile y ahora es momento de recuperarlo, aunque estaba casi seguro que las horas pasarían volando ahora que se habían reencontrado, el tiempo juega siempre sus mejores cartas cuando le conviene.

Para qué contarles la cara de Jasper, simplemente estaba en las nubes y no andaba solo, una pequeña e hiperactiva Alice lo acompañaba. Una vez reunidos en la mesa, Charlie agradeció la acogida y la hospitalidad de los Cullen y brindaron por una grandiosa cena entre amigos.

-Tu casa es hermosa Edward, me había imaginado algo más moderno tal vez, como más cosmopólita…no sé cómo explicarlo la verdad-

-Mamá ha hecho un gran trabajo con esta casa, la compraron cuando se casaron y prácticamente la ha reconstruido toda, tenía mucho de modernismo, pero ella le dio los toques en madera y mármol en las zonas precisas para hacerla muy acogedora y cálida a la vez, ella tiene muy buen gusto, aunque ama las antigüedades y la historia, no ha convertido nuestro hogar en un museo y nosotros se lo agradecemos, nunca ninguno de los tres ha manifestado querer salir a vivir solos, no me avergüenza decirlo, a los 28 años aún vivo con mis padres, pero es porque cada uno tiene su espacio y respeta al del lado, además como ves la casa es grande y nos sentimos bien en ella, incluso al lado del garaje construimos un taller, ahí trabajamos con mis hermanos en diseños y proyectos que tienen que ver con nuestra afición a los deportes automovilísticos, mañana te lo enseñaré, ahora es mejor que vayas a descansar, debes estar agotada por el viaje, mi madre se molestará sino me comporto como un buen anfitrión.

-No había pensado en el cansancio, los nervios y la ansiedad no me dejaban pensar en nada más que verte Edward, pero la verdad ahora que lo mencionas creo que necesito dormir unas horas, ¿mañana tienes terapia? Me gustaría poder acompañarte.

-Mañana no, son día por medio, solo me restan cuatro sesiones más y ya podré dejar estas fastidiosas muletas, claro que igual no podré mostrarte mis dotes de bailarín en la boda de Emmet y Rose, pasará un tiempo hasta que pueda andar normalmente, pero sí podré conducir y eso lo extraño tremendamente.

-Quién era el que decía que siempre buscaba lo positivo de las cosas que sucedían? –Bella miraba a Edward de una manera ensoñadora, en su interior parecía no creer que estaba junto a él, que podía tocar sus manos, mirar esos ojos que la habían acompañado cada noche antes de dormir…estaban ahí a unos centímetros de distancia, pero había algo más que añoró durante esas semanas de separación y eran sus labios. Sin dudar ni un momento redujo el pequeño espacio que había entre ambos cuerpos y tomó el rostro de Edward para posar en aquella boca sus labios, ansiaba aquel sabor a miel de esos labios gruesos y esa boca que reclamaba como suya.

-mmmm…me parece estar en el cielo justo ahora, siempre serás mi ángel Bella, el que me cuidó aquel día en el desierto y no quiero volver a separarme de ti nunca más.

-Un paso a la vez mi chico rudo, un paso a la vez – y se despidieron para ir a descansar, tenían unos días para estar juntos y ya deseaban que llegara un nuevo amanecer.

-Bella estás dormida? – ambas hermanas compartían ahora un espacioso cuarto.

-No Alice aún sigo despierta, cómo está Jasper?

-Creo que sigue sin creer que estamos aquí…hubieras visto su cara cuando me vio sentada en uno de los autos deportivos más lujoso que tenían en la tienda! Jajajaja…casi le da un infarto cuando empecé a tocar la bocina y le pedía que me acompañara a dar una vuelta en aquel Porche amarillo, que dicho sea de paso, está divino!

-Pobre Jasper, debió pensar que lo robarías jajaja

-Todo salió a pedir de boca hermanita, los Cullen se han portado maravillosamente y nosotras estamos felices también, creo que serán unas vacaciones increíbles. Hasta mañana Bella que descanses – tú igual Alice, que duermas bien.

Un nuevo capítulo para todos amigos, espero que les haya gustado, esto va viento en popa y creo que podría resultar para ambas parejas….ustedes que piensan? Mmmm jejejeje

Cariños a todos! Shanny