Personajes de Mizuki e Igarashi
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Albert intrigado por el bienestar de Candy se llevaba las manos a la cabeza, de manera descontrolada se peinaba hacia atrás, pasándose ambas manos por el rostro se recriminaba una y otra vez: "debí ser compresivo usar las palabras idóneas para hacerle entender la importancia de comunicarse conmigo, contarme cualquier duda sin temor a ser reprendida. Actué equivocadamente ahora su vida está en peligro". Su consciencia era un imán de reproches. Georges entró sin tocar la puerta de la habitación sabía cuán importante era para él, saber de su asistente. Es un hombre religioso y no soportaría vivir con la culpa:
_William uno de los accionistas tiene un Jet privado sólo que tiene el brazo lesionado, no puede pilotear
_ Lo haré yo…
_Estas nervioso, ¡podría ocurrir una catástrofe!
_No me importa, iré
_Ni modo de llevarte la contraria. El tiempo está amenazando con llover, pediré frazadas, alimentos y agua. Presiento que lo vamos a necesitar
En la pista de despegue George, se encontraba guardando en el portaequipaje los objetos que posiblemente necesitarían dado al mal tiempo
_ Georges se me olvidó revisar el tren de aterrizaje…
_Veré
Albert aprovechó la distracción de su fiel amigo para cerrar la compuerta
_ ¡William!
_George necesitaré tu asiento lo ocupará Candy, la traeré de vuelta
George, no pudo evitar que Albert despegara el avión
Candy iba en la embarcación, el fuerte oleaje empezó hacer de las suyas por lo que los encargados de guiar el bote le aconsejaron que se sostuviera lo más que pudiera, el tambaleo la tenía preocupada, asustada, uno de los pescadores se vio en la necesidad de agarrarla de la mano para impedir que cayera al agua: Ella se aferró a la cruz que le había dado alguna vez una tía lejana, el cual desde aquel entonces le acompañaba
"Dios, por favor apiádate de mí, sálvame, has que salga de este peligro aleja de todos nosotros esas aguas turbulentas, mis hermanas me necesitan, soy lo único que tienen, estas personas también tienen familiares ayúdanos"
_SEÑORITA, SUJETESE DE LA CUERDA LO MÁS QUE PUEDA DE SER POSIBLE ENRÉDESELA A LA MUÑECA
Candy asintió con la mirada, lograron llegar a la orilla pese al mal tiempo
_Señorita, tendremos que acampar en este lugar será imposible devolvernos
_ ¿Cuánto tiempo debemos esperar? Necesito regresar antes de las dos de la tarde del día de mañana
_No sabemos, el coracle sufrió fuertes golpes no le garantizamos nada lo más probable es que nos quedemos más tiempo, dudo que nuestros compañeros realicen otro viaje con pasajeros, sería una locura
_ ¡Pero… necesito regresar! Debe existir manera… ¿Dónde queda la carretera?
_A pie queda a 300 metros. Camine siempre recto la zona es boscosa no se distraiga podría terminar caminando en círculos… ¡Señorita está a punto de oscurecer piénselo bien, existen animales feroces! El tiempo está nublado
_No se preocupe llegaré a la vía antes del anochecer
Candy decidida siguió la ruta que el pescador le indicó, luego de un largo tiempo de haber caminado comenzó a temblar, debido a la humedad de sus ropas se abrazada del frío que sentía. Los constantes relámpagos la tenían atemorizada
"¿Por Dónde debo seguir? Son varios senderos… Dios guía mis pasos pongo en ti mi vida, mi destino te imploro que me ayudes a salir de esta situación, realmente me siento mal, tengo ganas de llorar ¿Qué he hecho? Dios ayúdame por lo que más quiera, tengo sed y hambre ¿Qué dirá de mí el señor Andrew? Soy una inepta y ahora estoy en este lugar lleno de peligro no puedo continuar me siento débil".
En el cielo nubloso se escuchaba el ruido del motor de un avión pese al riesgo de volar en el cielo lluvioso Albert logró aterrizar sin mayor problema que no haya sido los parabrisas empañados por el agua tormentosa de las nubes. Descendió de la avioneta a prisa al observar a los pescadores que se encontraban resguardándose de la lluvia en una casa deteriorada tipo rupestre, preguntó por Candy, dándoles la descripción física de ella
_Ella tomó el trayecto que sigue a la carretera. Está a 300 metros aproximadamente caminando ¡Tenga cuidado es una zona densa de vegetación tiene animales feroces!
_ ¡Gracias por la información!
Candy temblaba del frío, el cielo no dejaba de tronar ya no sabía que hacer estaba totalmente empapada, sollozaba
_Dios, mi amado Dios, ya no puedo más, me dejaste sola ¿Por qué? Confié en ti me, ahora estoy muriendo de la manera más espantosa ¿Por qué eres tan cruel conmigo? ¡Me dejaste sin padre, sin madre, sin la oportunidad de culminar mis estudios! Ahora, mis hermanas estarán desamparadas. Pensé que todo mejoraría en mi vida pero ahora únicamente veo desgracia tras desgracia
Candy sin fuerzas cayó al suelo húmedo a punto de perder el conocimiento sintió una cálida mano, entre la borrosidad de su visón logró distinguir que se trataba de su jefe. No lo podía creer Dios lo envió para protegerla vio una luz en medio de la oscuridad
_Señor es usted
_Sí, Candy soy yo, perdóname _Candy lo abrazó con fuerza, lloraba de felicidad_. Cálmate pequeña, nunca debí hablarte de forma tan ruda _Albert, la levanto en brazos y se la llevó de regreso a la avioneta allí tenía provisiones y mantas secas con las que se podrían cubrirse mientras sus vestiduras se secaban. Al llegar al lugar Albert preguntó dónde podían acampar, le señalaron una choza abandonada, Candy seguía débil
_ Candy, quédate aquí ya regreso traeré comida y sábanas para que te cubras
Ella obedeció en su mente daba gracias a su creador a la vez que le imploraba perdón por haber dudado de él. Albert no tardó en volver
_Candy me saldré para que quites la ropa _Albert veía que Candy tenía dificultad para mover la manos _ Tendré que ayudarte
Albert empezó a desabotonarle la parte delantera del vestido con sumo cuidado para no lastimarla, no pudo eludir su curiosidad de tocar sus pechos, les pareció increíblemente hermosos, nunca había visto algo similar, por un momento sintió un calor extraño en su entrepierna, al estar tentado por tocarla se paró de inmediato
"¿Qué rayos me pasa? ¿Qué clase de pensamientos pecaminosos tuve?".
Albert, quería buscar a una mujer que le ayudara atender a Candy pero el lugar estaba desolado, tuvo miedo de su reacción, la vio tan hermosa que deseaba acariciar su piel por largo tiempo, oler su fragancia a rosas silvestre, ver como la ropa mojada se adhería a la perfección a su cuerpo lo tenía embriagado de deseo por tenerla entre sus brazos, protegerla, no podía respirar, le costaba pensar: "Dios que estoy haciendo que locuras me vienen a la cabeza, necesito salir de este atolladero, nunca me había parecido una mujer tan hermosa como ella. Te soy fiel a ti y a tus principios y valores".
Albert, tomó fuerzas para acercarse a ella. Ante de quitarle el vestido buscó una manta para evitar mirarla desnuda.
_Señor, gracias por haberme salvado
_ Era mi deber fui un patán
_No se diga así, es mi culpa mi deber era informarle de todo, sin embargo callé, ahora estamos en un aprieto sin salida…
_ Siempre hay salida. Candy, no llores ¡Ay!
_ Señor, está herido…
_No te preocupes, es una simple cortada debió ser con una rama es superficial
_Permítame verla _Albert se desabotonó la camisa _ sáquesela, por favor para colmo está completamente mojada _ Él hizo caso. Candy al pasarle la mano por la herida tuvo una sensación que la invitó a mirarlo con codicia _Él le detuvo la mano _se miraron fijamente. Él sin pensar, sin poder detenerse la besó salvajemente, ella le correspondió del mismo modo…
Continuará
Gracias a todas las que comentan las amo
