Renuncia de derechos: Harry Potter y todo su universo son propiedad de J. K. Rowling, uso parte de ello sin fines de lucro. Por otra parte, trama y algunos personajes sí son míos, por lo que me reservo su uso.

Advertencia: el presente conjunto de drabbles insinúa detalles que no siguen el canon debido a que está ligado a la Saga HHP, escrita por su servidora antes de leer HP6 y HP7, así que no se admiten reclamos por la ausencia y/o presencia de personajes y situaciones que Rowling jamás escribió.

El presente conjunto de drabbles ha sido creado para el "Amigo Invisible 2015" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Para: Nochedeinvierno13-Friki. Espero que te guste, querida Noche-chan.


K de Katie.

En días como aquel, Katie echaba de menos el jugar quidditch.

Fue durante su séptimo curso que reforzó la opción para la que estudiaba con tantas ganas: iría a la Escuela de Sanación. ¿Qué mejor forma de servir al prójimo? Se inspiraba en su hermano sanador, quien trabajó día y noche en hallar un remedio a la maldición que la postró en cama por semanas.

La jornada fue agotadora, parecía que los profesores se esmeraron en que sus alumnos no pensaran más que en estudiar pócimas, hechizos y procedimientos de curación. Katie sentía la cabeza a punto de estallar, lo cual empeoró cuando chocó con alguien.

—¡Lo siento! —oyó que decían —Te ayudaré con eso.

Lo siguiente que supo fue que sus libros se elevaron hasta el brazo de un joven muy moreno y de semblante apacible, el cual le dedicó una sonrisa encantadora.

El dolor de cabeza de Katie se esfumó como por encanto.

–&–

Bienvenidos sean a la letra K.

Creo que esta tampoco la esperaban, aunque no sé, hay más personajes cuyo nombre empiece con esta letra, ¿no es así? Pues bien, recordé que a Katie no le había dedicado ni un pequeño escrito, salvo menciones ocasionales en mi saga sobre que es sanadora, aunque claro, muchos dirán que esa profesión seguramente no le queda. Entre eso y que parece que tiene un pretendiente en puerta, he tratado bien a Katie, no pueden negarlo.

Cuídense mucho y nos leemos en la letra L.