¡¡HOLA A TODS!! Esta vez no podéis decir que hemos tardado mucho, no? Jejeje es para compensaros, además que después tendremos exámenes y tardamos más asique ahora aprovechamos aunque nos quitemos algunas horas de sueño…, bueno MUCHAS GRACIAS POR LAS RR!!! Nos hace mucha ilusión que os guste y que lo sigáis sobretodo porque nosotras disfrutamos haciéndolo y es muy gratificante ver que gusta n.n Bueno ya no nos entretenemos más que nos ponemos tiernas XD os dejamos con el capitulo 11!!!
Capitulo 11: ¿O no era así?
No podía ser verdad lo que acababa de oír, dios mío, Matt limón ¿Enamorado? Dios mío, dios mío, Yolie notaba como sus rodillas y manos temblaban, incluso era medianamente consciente de que Tai, Mr. Perfecto y sobretodo Matt la observaban en silencio, trago saliva, ¿Qué se suponía que iba a hacer? Oh dios mío, oh dios mío, tenía que salir de allí y pensar… giro la cara y miro a Mr. Perfecto que la miraba asombrado.
-Tengo que ir al baño.
Dicho lo cual giro sobre sus talones y se dispuso a correr en busca de una salida, espera un momento, algo en ella la hizo detenerse y volver a mirar a Ken.
-Voy a mear, no pienses que me ha dado un apretón ni nada de eso, porque…
Mr. perfecto pestañeo.
-De acuerdo.
La corto el chico poniéndose levemente colorado. Genial, pues ahora no iría corriendo, giro y comenzó a andar lo más orgullosa que pudo mientras pensaba una y otra vez si debía decirle lo que había oído a Mimi, suspiro, no era justo, aquel era su más mejor día del mundo, ¿por qué tenía que preocuparse por estas cosas? Keito la había invito a salir ese fin de semana, y hasta Mr. Perfecto la había hablado, maldito limón rancio… claro que no había sido Matt el que lo haba dicho, si no Tai, pero él le conocía bien, y si Tai lo decía… ¿pero de quién? Obviamente debía ser de Mimi, porque ellos habían… mantenido relaciones sexuales, y para eso algo había que sentir…. Bueno, vale, solo bastaba con que el sintiera que se le levantaba y eso delante de Mimi siendo un hombre por muy rancio que fuera no era nada difícil… Yolie resoplo…, quizás no era de Mimi, aunque sí lo era… ¡Mierda¡ el mundo se estaba volviendo loco, ¿Cómo se iba a enamorar el rancio de la dulce Mimi? Y lo que era peor, ¿Cómo iba ella a decírselo a Mimi? Mimi ahora estaba intentando salir con otros chicos Kai era un buen chico, más que eso…, no definitivamente el limón no tenía nada que hacer contra Kai, pero ella se había acostado con él no con Kai…
Yolie se detuvo y dio un pisotón enfadada al suelo, ¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? Levanto la vista y se enfado aun más, se había equivocado de camino.
Su corazón latía con más fuerza de la que había esperado la sangre corría por sus venas desbocada, cálida, su cuerpo se notaba lívido, ligero, como volando, la felicidad embargaba su cuerpo, lástima que su conciencia se diera cuenta de que algo fallaba, él no se movía, no la abrazaba, sus labios estaban estáticos mientras los suyos cariñosos le invitaban a besarlos, no, definitivamente algo no iba bien…
Hikari aun reticente y con un temor comenzando a correrle por las entrañas comenzó lentamente a separarse y abrir los ojos. En lo sueños cuando besas a un chico y abres los ojos le ves sonriendo o mirándote con deseo como en los libros que leía, pero en la realidad…
Takeru estaba descompuesto, había perdido todo el color de la cara, y la miraba completamente en shock. Se había equivocado, ella había pensado, que él… que se había dado cuenta de que era él, de que por eso ahora lo miraba con otros ojos, y siempre se tocaba el pelo cuando la hablaba, pero no, no había apreciado ni el más mínimo detalle que le hiciera sospechar que era él de quien se había enamorado.
Las lágrimas acudieron a sus ojos, la vergüenza y el dolor del rechazo se repartían a partes iguales su significado, ¿Cómo había sido tan tonta? ¿Cómo había confundido las sonrisas o las palabras de TK con algo más? ¿Cómo iba TK a sentir algo así por ella? Era una tonta.
Se llevo las manos a la cara para conservar el poco orgullo que la quedaba, al menos no quería que ahora sintiera lastima de ella.
-Hikari…
No término de oírle, no podía, sus piernas echaron a correr lo más rápido que pudieron alejándose de la realidad, de lo que había hecho, de él…
Oficialmente estaba siendo un día nefasto, solo quería llegar a su casa tomarse un tanque de café y tocar la guitarra para olvidarse de todo, no había sido suficiente verla durante todo el día, bueno… eso no era del todo desagradable, sobretodo vestida de animadora, pero… bah, Matt golpeo una piedra de su camino, a la mierda, no sabía por qué pero le irritaba verla, bueno que era una pija insoportable ayudaba bastante, y encima ahora una de su sequito había oído la estupidez que había dicho Tai porque eso era una estupidez, él solo se había y estaba enamorado de una persona Sora, eso tenía sentido, Sora era lista, siempre hablaban mucho, y el silencio entre ellos no era tenso, sí en eso podía fundamentarse una intención de relación, pero lo de Mimi, por dios, no tenía ningún sentido, con ella no había silencios, y los que había eran más que tensos, con ella todo era una locura y sus conversaciones nunca habían tenido mucho sentido ni habían sido excesivamente largas… no tenían nada en común. Bueno una cosa sí, pero eso podía tenerlo con cualquier chica medianamente atractiva. Sí, estaba dispuesto a admitir que la princesita le parecía atractiva, Matt frunció el ceño mientras giraba la esquina, quizás ese era todo el problema, porque él siempre se había reído de las películas esas en las que él chico se enamora sin sentido, el amor, como todo en la vida tiene una causa lógica y justificada y lo de Mimi no era ninguna de las dos cosas.
-Matt.
El rubio levanto la vista y vio a su hermano esperando en el portal, elevo una ceja, llevaba el traje de baloncesto y el balón en las manos… miro el reloj, ¿no se suponía que debía estar entrenando? Volvió a mirar a su hermano, no tenía buena cara…
-¿Estás bien?
TK bajo la vista al suelo, parecía hundido.
-No, creo que no.
-¿Quieres ir al médico? Puedo llamar a Mamá.
TK lo miro con sorna.
-No llamarías a Mamá… llevas sin llamarla años- luego se apoyo de nuevo en la pared- No se trata… no estoy enfermo. Es otra cosa.
Mujeres.
La palabra le vino a la mente con un rayo, suspiro, no era el mejor día para mantener una charla de hombre a hombre sobre mujeres con su hermano pequeño pero…., lo miro detenidamente, tsk, responsabilidades de hermano mayor…
Pasó por su lado y le revolvió el pelo con una mano mientras sacaba las llaves del bolsillo.
-Anda sube.
Los dos subieron en silencio hasta el apartamento, cuando entraron Matt tiro las llaves sobre la mesa del comedor y miro a TK.
-¿Quieres algo?
TK frunció el ceño.
-¿Tienes zumo?
Matt pareció pensar.
-No.
-¿Un refresco que no sea coca cola?
Volvió a pensar.
-No.
-¿Leche?
-No.
-Déjalo, yo mismo iré a por agua, deberías empezar a beber algo más que café y coca cola.
-Lo sé, lo mismo me compro un refresco de limón la próxima vez.- Matt sonrió y TK lo miro sin comprender- Bueno ¿y qué sucede?
TK lo miro arrepentido.
-Que tú tenías razón.
Matt sonrió.
-Seguro que sí, pero refréscame la memoria.
-No debí meterme con lo de Davis y Hikari.
Matt asintió.
-¿Tan mal ha ido?
TK suspiro y abrió mucho los ojos.
-Peor, ni te lo imaginas.
-Le gusta otro chico que no es Davis ¿verdad?
TK se sonrojo.
-Sí…
Matt lo empezaba a mirar con interés, ¿Qué demonios había pasado? ¿Hikari se había enfadado con él por meterse en sus asuntos? Matt lo dudaba porque Hikari siempre era amable y más con TK, eran como hermanos, además si fuera eso TK no hubiera faltado al entrenamiento ni estaría sentado en su sofá como si le hubiera pasado algo im… espera un momento… no podía ser que…
-¿El chico… es alguien que conocemos?- TK asintió nervioso, oh por dios- Pues por tu cara o soy yo, cosa que dudo, o eres tú…
TK tomo aire.
-C…creo que soy yo.
Matt alzo las cejas sorprendido.
-¿Crees?
TK asintió luego se sonrojo hasta llegar a un punto que Matt pensó que tendría que reanimarlo.
-M…m….me…. me beso.
Lo soltó como el que se quita una tirita del brazo, y Matt apenas podía creer lo que oía, Hikari besando a alguien, por dios, Hikari besando a TK, eso debería ser casi incesto, claro que no eran hermanos…, Matt miro a su hermano detenidamente, ya no era el chico que vestía pantalones cortos y que inspiraba ternura entre las chicas, la verdad es que era un chico alto y bastante guapo… y Hikari y él siempre se habían llevado bien…, es más su hermano siendo sensible, atento, simpático… sí, tenia cualidades para ser un buen novio… y ya tenían 14 años… casi 15, las hormonas se disparaban… y podían haber confundido sentimientos…
-¿Y qué vas hacer?
TK se echo hacia atrás en el sofá mirando al techo.
-No lo sé…
Mimi se cepillaba el pelo sin pensar muy bien en lo que hacía, llevaba ausente todo el día y ella lo sabía, había intentado mantenerse fin, mostrarse indiferente a él, ser más fuerte de lo que él pensaba, pero se había comportado como una idiota, dejo el cepillo de mala gana sobre la comida, había bastado chocarse con él para quedarse embobada, como si se hubiera chocado con una estrella de cine o algo así, lo había adorado con la vista, y eso que sus ojeras le desmejoraban, aunque… suspiro, tenía que reconocer que era guapo, bueno, siempre se lo había parecido, pero a ella esa clase de chicos no le gustaban, ella buscaba… un hombre, un caballero, alguien que fuera lo suficientemente maduro como para escucharla y corregirla, del modo correcto por supuesto, pero a la vez debía tener un punto de canalla que la robara besos en donde menos se esperaba y que la diera al menos una sorpresa al mes y que…
Mimi se detuvo y se miro en el espejo, ¿Qué hacia pensando en eso? No era como cuando tenía doce años, ahora ya conocía mejor a los hombres, y sabia que el suyo no existía… y de existir estaba segura que no se parecía en nada a Yamato Ishida, el muy idiota la había mirado descaradamente durante un buen rato en el pasillo a placer, Mimi conocía esa mirada, y aunque en otro momento hubiera reaccionado en ese instante se quedo quieta y, muy a su pesar, deseando en silencio que hiciera algo más que mirarla…
No era justo, la castaña se tumbo sobre el colchón y abrazo uno de los osos que tenia esparcidos por la cama, no debía tener esos ojos, ni esa sonrisa picara, ni ese gesto de enfadado constantemente, tampoco debía dar esos besos, ni tocarla como ella sabía que podía hacerlo, no, él debería seguir siendo él niño repelente que la ignoraba…
Porque eso había hecho hasta hace unas semanas ignorarla completamente, bueno a veces cuando Mimi se enfadaba o lloraba o reía a carcajadas la miraba como si estuviera loca pero quitando eso y sus ,imposibles de no ver, mechas rosas dudaba que supiera que ella existía.
Dios lo odiaba, lo odiaba tanto… Mimi frunció el ceño, el problema era que no sabía muy por qué lo odiaba….
Yolie se encontraba en su habitación dándose de golpes contra su almohada con los cascos puestos y la música a todo volumen ¿Qué iba a hacer? Aun no tenía claro si debía o no decírselo a Mimi… si ella fuera Mimi estaba segura de que le gustaría saberlo… se resigno, puede que estuviera cometiendo un error, pero en fin … al menos era un buen chisme…
-¡¡¡¡¡YOLIE¡¡¡¡¡
La pelimorada soltó el mobil de golpe y se incorporo quitándose los auriculares en la puerta su padre la miraba exasperado.
-¿S..Sí?
Su padre bufo.
-¿Es que no me oías? ¿Qué demonios hacías? Hace más de cinco minutos que tienes a un chico en la puerta, y si no bajas pronto tu madre acabara invitándolo a pasar las vacaciones con nosotros.
¿Un chico? ¿Quién? Su corazón se lleno de alegría y esperanza, seguramente era Keito, oh ya sabía ella que siempre la había amado, que se había equivocado cuando la dejo, sonrió abiertamente. Tú Madre… Yolie perdió el color, sus músculos se tensaron, oh no, su madre estaba abajo con Keito, dios que aun no fuera demasiado tarde, que aun no hubiera sacado las horribles fotos de su primera comunión, salió corriendo esquivando a su padre y casi tropezó de lo rápido que bajo las escaleras, en ese momento vio a su madre sonriente de espaldas contando algo sobre ella, un kilo de frambuesas y vomitar a un profesora, dios, como odiaba aquel recuerdo…
-MAMA no hace falta que…
Al bajar otro escalón la voz de Yolie se perdió al ver quién era el chico que la esperaba en la puerta, ¿qu.. qué… qu…
-Oh, no seas tonta- protesto su madre- fue muy gracioso, el director de la guardería nos llamo muy preocupado por tu manera de comer compulsivamente…
Yolie apenas oía a su madre, frunció el ceño al pasar al lado de ella y empujar al chico para que saliera de su casa después cerró la puerta sin despedirse.
Desde dentro oyó como su madre protestaba y su padre la respondía que eso era fruto de las drogas que seguro tomaba…
-¿Qué haces aquí Matt?
Los ojos azules del chico la miraron divertido.
-Hasta hace un segundo hablar con tu madre.
Yolie se cruzo de brazos.
-¿Y has venido a hablar con mi madre?
-Es revelador, ahora entiendo muchas cosas.
¿Qué hacia el limón ese en su casa? Y riéndose de ella…
-No es gracioso.
-No lo pretendo.- Matt suspiro y la miro de frente- He venido, porque eres la única que sabe lo que paso entre Mimi y yo- Yolie se sonrojo – y dado tu reacción de esta tarde, está claro que crees haber entendido mal las palabras de Tai.
-¿Mi reacción? No sé que a te refieres yo no oí nada…
Matt elevo una ceja con sorna.
-¿Y me puedes explicar donde ibas? Ese pasillo no tiene salida…
Yolie se molesto, ¿por qué hacían cosas sin salida, era una tontería porque todo lo que entra tiene que salir… ¿o no era así?
-Para que lo sepas me gusta ese pasillo.- Matt alzo las cejas divertido- sí, es un pasillo muy… largo, ya hay pocos como ese.
-Hay un pasillo igual en cada planta, pero supongo que yo no soy un amante de los pasillos como tú.
-¡Eso es obvio!
Matt la miro frustrado luego se puso serio, tanto una parte de Yolie se removió de miedo.
-No estoy enamorado de Mimi, lo que ocurrió entre ella y yo, solo fue eso, y no quiero que líes las cosas, da vueltas por los pasillos o haz lo que te venga en gana pero no le digas a Mimi que Tai dijo eso porque no entendéis nada.
-¿Y qué hay que entender? Eres un desvirgador con muy mal carácter.
Matt se sonrojo débilmente.
-Haz el favor de no llamarme así.
- No sé por qué tienes tantos problemas ¿Y qué si te gustara? es más ¿Por qué no te gusta Mimi?
A Matt pareció pillarle desprevenido la pregunta. Los ojos de Yolie se abrieron con sorpresa al ver como su rostro se sonrojaba y las aletas de su nariz se abrían más, su boca se abrió, oh dios mío, no había oído mal, Tai tenía razón… estaba…
-Por qué no.
Dicho lo cual se dio media vuelta y desapareció.
-…enamorado…
Era la peor sensación del mundo, o al menos la peor que él hubiera vivido, habían pasado dos días desde el fatídico beso que le había dado Hikari, y se sentía la peor persona del mundo, Hikari…, se dio media vuelta y la miro, tenia ojeras, y miraba constantemente por la ventana, volvió a mirar al frente a la pizarra en la que solo veía borrones blancos sobre el fondo verde negruzco, dios, no le había ni mirado desde entonces, seguramente estaba enfadada con él, pero… ¿Qué se suponía que debía haber hecho? Ella era Hikari, no era una chica, era… HIKARI, ¿por qué había hecho ella aquello? Era lo único en lo que podía pensar, ¿por qué? ¿Acaso estaba enamorada de él? ¿Por qué iba a estarlo? Entre ella y él nunca había habido… pasión, deseo, dios mío, entre ellos solo había existido amistad, ¿por qué ahora ella… le besaba? ¿Qué iba hacer ahora? Él no quería que ella lo ignorara, no quería… perderla.
-TK.
TK pestañeo para salir de sus pensamientos y giro la cara para ver a un sonriente Davis que lo miraba feliz. ¡OH SEÑOR¡ se había olvidado de Davis, iba a matarlo, y luego moriría él de desilusión…¿ cómo se lo iba a decir?
-Madre mía, no me extraña que saques buena nota, te quedas concentrado en la pizarra incluso cuando acaba la clase.
¿La clase? Miro alrededor y vio a todo el mundo charlando y saliendo del aula. Se levanto corriendo, si salía de ahí rápidamente, quizás Davis no le preguntara…
-Ya, es que no entendía bien lo que ponía en la pizarra.
Davis se volvió hacia ella.
-TK… es solo la fecha de los exámenes, eso lo entiendo hasta yo…
TK se sonrojo.
-Bueno t… tengo que irme.
Davis salió corriendo tras de él.
-EY, ¿has hablado con ella?
TK frunció el ceño, con lo olvidadizo que era para algunas cosas…
-¿Con quién?
Davis lo miro asombrado.
-Con Hikari…
-Ah… eso… oh…. Bueno… yo…. Veras Davis… creo que eso es mejor que lo olvides, yo… últimamente Hikari y yo… no hablamos mucho, asique no creo que me lo diga… por… ¿por qué no se lo preguntas a Yolie?
Davis frunció el ceño.
-¡¡Porque está loca!!, ¡además dijiste que me ayudarías!
-Ya… pero, en serio que… no puedo Davis, lo siento mucho.- Davis se detuvo, y TK a desgana también, lo vio mirar hacia al suelo como si no entendiera nada,, y obviamente así era, si pudiera decirle la verdad, pero conocía a su amigo, si le decía que Hikari estaba enamorado de otro no pararía hasta sacarle quien es…- Yo… debí haberte dicho esto desde un principio, de verdad que lo lamento, pero si ella está enamorada de…alguien cuando esté preparada se lo dirá…
Davis desvió la mirada.
-Si tú lo dices… a fin de cuentas tú la conoces más que yo…- eso había creído él pero estaba claro que no…- bueno- el ánimo de Davis pareció resurgir y TK le sonrió- aun me queda la fiesta de Izzy, ¿qué mejor sitio para declarase que en una fiesta?
Matt miro a ambos lados, y cuando se aseguro que no había nadie se sentó en el banco de piedra que había bajo uno de los cerezos que decoraban el camino, metió la mano en el bolsillo de su pantalón y saco un cigarrillo, no es que fuera fumador pero últimamente lo necesitaba, saco el mechero rojo y prendió el pitillo, luego lo guardo y saco su i-pod, se coloco los auriculares y le dio al play, la música lo relajaba, le hacía dejar de pensar, o mejor dicho le dejaba pensar en lo que él quería, aunque claro eso era más fácil cuando había borrado todas las canciones que hablar de algo parecido a amar, desamor melancólico y que dijeran rosa o princesa, le habían quedado pocas, pero lograban amansar su locura, le dio una calada al cigarro y soltó el aire, respiro el aire fresco de aquel día, era un día bonito, cielo azul…
Matt noto un golpecito en el hombro y volvió la cabeza rápidamente, rectificación, era un día bonito, ¿y ahora que quería el idiota este? Volvió a mirar al frente mientras seguía con la mirada el cuerpo del chico que abría los labios y decía algo que no oía, joder… se puso el cigarrillo en la boca y se quito los cascos.
-¿Ishida?
Matt miro al chico que había salido con Mimi el fin de semana, y con el que por cierto no había hablado nunca hasta ese día, por eso no entendía que demonios hacia allí parado frente a él, se quito el cigarrillo y lo miro a los ojos.
-¿Qué quieres?
El repeinado se cruzo se brazos y Matt alzo las cejas débilmente. ¿Estaba a la defensiva?
-Me gustaría aclarar un par de cosas.
Matt volvió a dar una calada.
-Aclara.
Kai pareció pensar, quizás no esperaba una contestación tan rápida, o tan precisa.
-Muy bien, te digo esto porque eres amigo de Tai, y yo a él lo respeto mucho, asique he creído conveniente avisarte que no tolerare que montes otra escena a Mimi en mi presencia.
Si no hubiera estado sujetando el cigarrillo se le hubiera caído de la boca de la impresión de aquella palabras, ¿qué no le iba a tolerar a él, el idiota del flequillazo? Debía haberle oído mal, tiro la colilla, por si acaso, sin dejar de mirarlo.
-Creo que no te entendido bien. Lo que hablemos Mimi y yo no es de tu incumbencia, de hecho lo que haga yo con cualquier persona en cualquier momento no es de tu incumbencia.
Kai achico los ojos.
-Lo que hagas con cualquier persona me da igual, pero Mimi pronto será mi novia y no me gustó la escena del otro día.
Matt estaba completamente en shock, si le hubieran pinchado ni siquiera hubiera sangrado. Debía estar bromeando.
-Pues tienes un problema porque Mimi y yo somos amigos.
En teoría, pero eso a ese imbécil no le importaba. Puto presuntuoso ¿Cómo que iba a ser su novia? Menudo gilipollas.
-Lo del otro día no parecía una riña de amigos si no de ex novios, - Kai sonrió sin gracia ni alegría- no soy tonto, se que has tenido algo con ella, todo el mundo se entero de vuestro choque el primer día de clase…
Matt ladeo la cabeza, la furia empezaba a invadir sus venas.
-¿Tienes miedo de que Mimi me prefiera a mi? Es eso, quieres que me aleje.
Kai se encogió de hombros.
-No te tengo miedo, entre tú y yo, yo pego más con Mimi, tenemos más en común, pero si quieres verlo así…
Ya era un hecho la rabia y el odio bullían por su sangre, estaba a punto de levantarse y moler a golpes al imbécil ese, pero si lo hacía tendría que explicar a Tai por qué lo había hecho… ¡joder¡
-No me interesa Mimi. Pero si me interesara me importaría una mierda tu amenaza.
Kai ladeo la cabeza colocándose el flequillo perfecto en su sitio.
-Sé que te interesa Mimi, pero si quieres creer que no, por mi mejor, lo que si te digo es que nunca he perdido una chica, y no va a ser la primera vez… y menos Mimi.
A TOMAR POR CULO, iba a matarlo. Matt se levanto del banco y se puso a su altura.
-Si a mí me diera la gana te la quitaría.
Kai sonrió de nuevo.
-Oh, pero a ti no te gusta Mimi, asique no lo harás no?
Matt apretó los dientes ¡¡JODER¡¡ JODER¡¡ JODER¡¡ ALA MIERDA ¡!SI QUE LE GUSTABA LA ESTUPIDA ESA¡¡ los algo en él se encogió, o no… pero el hecho de pensar que el imbécil ese la tocara, la besara, apretó los puños, para no golpearlo y admitir abiertamente que la estúpida reina del rosa le interesaba, que cojones…
-Hare lo que me dé la gana,- Matt lo señalo con el dedo índice- que no se te olvide.
Dicho lo cual se marcho dejando al idiota atrás, ¡¡¡joder!!! Necesitaba una tila y un psicólogo urgentemente.
Hikari quería morirse, había sido la peor semana de su vida, ella pensaba que lo peor que pasaba cuando te declarabas y este te decía que no era el rechazo, pero no era solo eso, había mucho más, la vergüenza, el sentimiento de estupidez, de rabia, de infelicidad… y por si fuera poco debía enfrentarlo todos los días en clase, volvió a hundir el rostro en la almohada.
El teléfono sonó, y Hikari alzo el rostro y miro la llamada entrante, debía ser la quinceava llamada de Yolie, que se unía a las diez de Mimi y las cinco de Sora, estaba segura que querrían saber cómo iba a ir vestida, pero… ella no pensaba ir, lo sentía mucho por Izzy , pero ya había sido bastante duro, había huido de las preguntas de sus amigas echándole la culpa de su estado de ánimo a la menstruación, pero ya debía ser la menstruación más larga de la historia, y además era sábado no tenia por que ir, podía quedarse en casa compadeciéndose de ella misma hasta quedarse dormida.
La puerta sonó y Hikari se incorporo mientras se entreabría.
-Mamá dice que estas rara. -Hikari miro a su hermano y este la miro con preocupación como si la acabara de ver- Dios, estas fatal. ¿Qué te pasa? ¿Has llorado? ¿Es alguna cosa de esas de chicas?
Hikari sonrió.
-Algo así.
-Bueno sé que soy un chico pero si quieres hablar ya sabes dónde estoy.
-Al final del pasillo.
Tai sonrió.
-¿Por qué no te estás arreglando? –Miro el reloj- Vamos a llegar tarde.
Hikari estrujo un pedazo de sabana que tenia entre las manos.
-No voy a ir.
Tai abrió mucho los ojos.
-¿Cómo que no vas?- tiro de la manta de su cama- levántate ahora mismo, no puedes hacerle esto a Izzy, no sé lo que te pasa, pero tú siempre me dices que si un amigo te necesita hay que estar ahí, y el pobre Izzy nos necesita a todos, y más ahora que por fin estamos todos juntos, Matt, Mimi, Sora, TK, Joe, Davis… todos, y tú no vas a faltar.
Hikari frunció el ceño odiaba cuando tenia razón.
-No tengo traje, no pensaba ir y no me compre nada.
Tai frunció el ceño.
-Eso lo arreglo yo, tú dúchate, péinate y esas cosas que hacéis las chicas, yo voy a conseguirte un disfraz a tu medida.- Hikari abrió la boca para protestar- Si no vas llamare a las chicas y las diré que vengan…
Como odiaba que se saliera con la suya.
Yolie miro al espejo una vez más mientras se colocaba la diadema con las incomodas antenas, quizás no había elegido el mejor disfraz para bailar… frunció el ceño, para bailar estaba ella, tenía que hacer algo con Mimi y Matt, ¿pero el qué? Además Hiakri y Sora debían tener la peor menstruación de su vida… ¡dios mío y todos iban a asistir a esa fiesta! Debería haberse disfrazado de rambo, porque aquello podía convertirse en un campo de batalla… arrugo la nariz, demasiado hasta para ella… además le gustaba su disfraz, en parte era el color de moda…
Yolie se miro al espejo convencida y sonrió, como alguien había dicho una vez entre la guerra y el amor hay un paso, frunció el ceño ¿o no era así?
Bueno pues lo dejamos aquí, para que el próximo capítulo sea la fiesta, (le damos un premio a quien adivine de que va Yolie, que no lo hemos puesto difícil, todos van disfrazados ^.^ ) pobre Izzy en esa fiesta ya os avisamos que van a pasar muchas cosas y algunas no decentes del todo. Bueno pues esperamos que os haya gustado n.n
un besitooooo
y ya sabéis cualquier cosa RR (Que siempre las tenemos en cuenta)
ah y perdón por no responder antes es que queríamos tardar poco en subir el cap, pero esta vez respondemos.
MUCHAS GRACIAS POR LEER.
