Look at Me
Bueno para comenzar muchas gracias por sus comentarios, me alegra mucho de que les estén gustando el trama de esta historia. Si quieren leer más de mis historias ICHIRUKISTAS les recomiendo que lean "My Little Moonbeam on My Darkness" que es un One-Shot y "¿Cómo se lo digo?" al principio fue un One-Shot pero debido a los comentarios de las personas que me dejaron sus reviews me pidieron que la continuara y asi lo hare. Ahora ya no les quitare su tiempo para que lean la historia.
ADVERTENCIA: BLEACH no me pertenece sino a KUBO TITE-SENSEI. Si fuera mio ICHIGO y RUKIA ya estarían casados y formando una linda familia.
Los que me comentaron:
Zoe Zinnecker
Kotsuki Kurosaki
Disfruten la lectura ;D
Capítulo 10: La Leyenda del Sol Negro (Parte I) y Un accidente de Cumpleaños
Normal´s Pov:
Ichigo se levantó cuando los primeros rayos del sol tocaron con calidad el rostro del muchacho, miro distraídamente por la ventana el cielo despejado y azul. Dejo escapar un suspiro de cansancio mientras que su mirada tenía una tristeza, despejo su vista de la ventana mientras observaba distraídamente la colcha que cubría la parte de debajo de su cuerpo; con sus manos apretó con fuerza el material mientras trataba de aguantar de aguantar la rabia que tenía en su interior. En ese momento la puerta de su habitación se abrió de golpe mientras que unas voces familiares gritaron con emoción un "¡Feliz cumpleaños Ichigo!". Esto hizo que el joven pelinaranja dejara atrás un poco la tristeza y la rabia al ver a sus hermanas Karin y Yuzu sonrientes y alegres por celebrar un años más de vida de su hermano mayor. Ichigo miro y escucho a las gemelas cantarle la canción del "feliz cumpleaños". Una vez que las niñas terminaron de cantar comenzaron a arrojarle al pelinaranja confeti y espirales de papel haciendo que al joven cumpleañero soltara una leve risa mientras miraba a sus hermanas cariñosamente. Ichigo se levantó de su cama mientras que Yuzu no lo pensó dos veces y abrazo a su hermano cariñosamente, el pelinaranja correspondió el abrazo de su hermana menor mientras escucho a Karin decirle en su tono cool y un poco alegre un "feliz cumpleaños Ichi-nii".
Ichigo y sus hermanas salieron de la habitación mientras se dirigieron a desayunar, cuando llegaron a la mesa y se sentaron Masaki miro a su hijo con alegría y a la vez tristeza. De los ojos de la mujer comenzaron a salir lágrimas, Yuzu y Karin observaron a su madre con ternura; ella miraron a Masaki abrazar a su hijo sobreprotectoramente "tal vez sea porque Ichi-nii ya tiene mayor de edad" se dijeron en sus adentros… pero… la cruda y cruel verdad era que ese día todo cambiaria en la vida de Ichigo y de su familia también. Masaki trato de ser fuerte para su hijo, quería demostrarle que no quería estar débil para él quería ser como aquellas madres fuertes y valientes… pero… simplemente no podía hacerlo. Su único hijo varón le seria arrebatado de ella, de Isshin y de las gemelas. La mujer dejo de abrazar a su hijo mientras lo miraba con una inmensa tristeza, Ichigo ni siquiera mostraba nada de tristeza solamente una calidez, valor y decisión. Masaki tomo las mejillas de su hijo para después acercarlo y besarlo en la frente. Aquel beso que Ichigo recibió de parte de su madre era tan cálido que dejo atrás toda tristeza que su corazón habitaba en ese momento. Isshin fue el siguiente en felicitar a su hijo, lo abrazo tan fuerte que hasta los huesos del cuerpo del pelinaranja se tronaron; eso sí fue un gran abrazo de oso… pero lástima que no duro por mucho tiempo… pues en ese momento Karin le dio una tremenda patada voladora en la cabeza de su primogenitor.
A Ichigo se le encorvo una sonrisa de tristeza y a la vez de felicidad, esta sería la última vez que vería a su hermana menor discutir con su padre. Yuzu tomo la mano de su hermano mayor mientras que é la miraba con cariño, luego la pelicastaña llevo a Ichigo a que se sentara pues para que empezara a desayunar. Una vez que la familia se sentó Masaki le sirvió primero a su primogénito su desayuno que contenía una tortilla de huevo, dos tocino, un vaso de leche, un vaso de jugo de naranja y por el ultimo una rebana de pan tostado con mantequilla. Todos comenzaron a comer su desayuno gustosamente aunque para la mirada de Ichigo sabía que sus padres comían a la fuerza pues observaba como ellos masticaban con fuerza sus alimentos y luego pasárselos con dificultad, cuando la familia termino de comer Isshin y Masaki miraron a su hijo con tristeza y a la vez con cariño mientras les decía a sus hijos que se alistarán para salir como familia y a celebrar el cumpleaños del pelinaranja. Yuzu y Karin se fueran corriendo emocionadas en las escaleras mientras se escuchaban como las puertas de sus habitaciones se azotaban fuertemente. Ichigo permaneció sentado en su lugar pensando en lo que le esperaría cuando el momento en que aquella chica-súcubo –como ahora le decía– se lo llevaría de su familia. Sintió en ese momento una mano sobre su hombro haciendo que el muchacho se saliera de sus pensamientos, miro aquella mano mientras observaba el bello y triste rostro de su madre; Masaki en ese momento abrazo a su hijo aferrándose hacia a él, no quería que nada y nadie se lo llevara de su lado, de su familia. Ichigo correspondió el abrazo de su madre mientras que ella le decía con una voz entrecortada pero a la vez cariñosa y dulce un "no importa lo que pase siempre estaré allí contigo Ichigo", una lagrima traicionera cayo de los ojos del pelinaranja mientras se aferraba al abrazo de su madre; quiso sentir aquella calidez del abrazo de Masaki por última vez antes de que él se fuera para siempre.
Una vez que madre e hijo se separaron, Ichigo se retiró rápidamente de aquel lugar subiendo con prisa las escaleras sin que él se tropezara. Cuando llego a su habitación lo primero que hizo fue quitarse la pijama para después ponerse una camiseta de color negro y pantalón de mezclilla color azul marino. Ichigo se dirigió hacia el escritorio mientras que de allí tomo su billetera y su iPhone5, antes de que el pelinaranja se retirara del escritorio hubo algo que le llamo la atención, era el collar de sol. Tomó el extraño objeto mientras lo miraba con extrañeza y a la vez con curiosidad, algo le decía que aquel collar le hacía sentir algo; algo que él no sabía cómo explicar. Ichigo enarco sus hombros mientras que por impulso guardo el collar dentro de su bolsillo del pantalón. Antes de que se fuera de su habitación miro con algo de tristeza el lugar donde había pasado la mayor parte de su vida. Dejo escapar un suspiro nostálgico mientras cerraba puerta de su habitación detrás de él.
Cuando Ichigo bajo las escaleras su familia ya lo estaba esperando en la salida de la casa, sus hermanas le sonreían de oreja a oreja mientras que sus padre le sonreía de una manera triste pero a la vez cariñosa. La familia Kurosaki salieron de la casa mientras que todos se subieron a la camioneta y después irse de allí. Isshin miro por el espejo retrovisor a su primogénito, quien en ese momento se encontraba pensativo mientras miraba sin emoción alguna por el vidrio de la ventana de la camioneta. El progenitor dejo escapar un suspiro largo y cansado mientras que una voz fingida llena de alegría le pregunto a su hijo en donde quería celebrar su cumpleaños, Ichigo ni siquiera se musito; es más, no le importaba en donde quería celebrar su cumpleaños.
El pelinaranja dejo escapar un suspiro cansado y con una voz tranquila le contesto a su padre en donde él quería no sería problema para él (N/A: O sea que Ichigo le dio chance a su padre de que él decidiera por el pelinaranja), en ese momento a Masaki se le ocurrió visitar el acuario que tanto habían esperado sus hijas y su padre que abrieran sus puertas, ya que en ese lugar abría un espectáculo de delfines. Ichigo miro a su madre mientras que él le sonreía cálidamente. Una vez que llegaron allí el estacionamiento casi estaba a punto de reventar debido a la gran cantidad de autos que había allí. Por suerte para la familia Kurosaki en ese momento habían encontrado un lugar para estacionarse, estacionaron el auto y luego se bajaron.
– Muy bien Ichigo ¿A dónde quieres ir primero? – pregunto animado Isshin a su hijo.
– No lo sé. – respondió con tranquileza el muchacho.
– Oh, vamos Ichigo hoy es tu cumpleaños… queremos disfrutar este día y recordar todo de ella. – comento el padre de familia mientras trataba de sonar muy animado pero sabía perfectamente que detrás de ese tono se ocultaba el dolor y la tristeza de un padre.
– Ichigo… hijo si no quieres ir a ningún lado entiendo… si quieres podemos regresar a casa y disfrutar allí tu fiesta de cumpleaños. – dijo Masaki mientras miraba con cariño y amor a su único hijo varón.
–Si quieren ustedes vayan a lo que vinieron a ver… yo iré a pasear un rato por allí. – comento Ichigo en un tono cansado y aburrido.
– Eh? Pero Ichi-nii hoy es tu cumpleaños, yo quiero que tú te la pases bien este día con nosotros. – dijo Yuzu mientras miraba a su hermano con incredulidad y a la vez con tristeza.
– Por todos los cielos Yuzu, ¿Por qué siempre me tienes que convencer con esa miradita de perrito triste? – pensó Ichigo en sus adentros mientras miraba a su pequeña hermana con esa mirada de perrito abandonado. – Ugh… está bien tu ganas Yuzu, bien vayamos a ver esos aburridos peces buenos para nada. – dijo en un tono rendido y molesto.
– Esto nunca falla, jajajaja. – se dijo en sus adentros la pequeña Yuzu mientras sonreía de oreja a oreja.
– Muy bien… ¿A dónde quieres ir Ichigo? – pregunto Masaki en su tono maternal.
– A donde Yuzu y Karin quieran ir, por esta vez quiero que estas dos decidan por mí. – dijo Ichigo mientras coloco sus dos manos sobre ambas cabezas de sus hermanas y a la vez les revolvía sus cabellos.
– ¡Ichi-nii no hagas eso! – gritaron al unísono las gemelas mientras retiraban las manos de su hermano mayor para después comenzar a poner en su lugar sus revueltos cabellos en su lugar como es debido.
– ¡Oh, mis adorados no saben cuánto me alegra de verlos felices… abrazo de oso! – en ese momento Isshin se abalanzo contra sus tres hijo mientras gritaba como un loco llamando la atención de las personas, pero lamentablemente para la felicidad del padre de familia no duro por mucho.
– ¡Aléjate de nosotros cabra loca desquiciada! – gritaron al unísono Karin e Ichigo mientras golpeaba al loco de su padre en diferentes partes del cuerpo, haciendo que aun más gente lo viera con extrañeza y a la vez que se le colgaban una gotita de sudor en sus cabezas.
– Maldito viejo loco mira que ponernos en ridículo y en especial en mi cumpleaños. – pensó un cierto chico de cabello naranja mientras mantenía su ceño fruncido. – No conozco a este sujeto. – dijo Ichigo mientras se retiraba rápidamente de aquel lugar.
– Ichigo, espéranos. – grito Masaki y Yuzu al unísono mientras corrían detrás del pelinaranja.
– ¡Masaki, hijos míos no me dejen aquí desamparado! – grito Isshin mientras que las miradas de las personas lo miraban como un loco desquiciado.
– De todos los hombres ¿Por qué mi mamá escogió a uno que está completamente loco y que nos deja en vergüenza a mis hermanas y a mí? – gruño entre dientes el pelinaranja mientras había llegado en la entrada del acuario. – Espero que… mis hermanas disfruten este tanto como yo… – se dijo así mismo mientras observaba sus hermanas emocionadas, en especial Yuzu.
– ¡Ichi-nii! – el grito de su hermana Yuzu lo saco de sus pensamientos mientras observaba que su familia ya estaba dentro del edificio.
– Ya voy. – grito el pelinaranja mientras sonreía de una manera cálida a su hermana.
Una vez que la familia Kurosaki entro al acuario un brillo se les apareció en los ojos de Yuzu y de Masaki, el lugar era bastante enorme y además tenía una hermosa decoración de la vida marina desde el ser más pequeño hasta el más grande de todos los animales. Cuando Isshin le entrego las entradas al quien comisa los boletos (N/A: La verdad no sé cómo se llaman a esas personas así que no me critiquen -.-') la familia Kurosaki entro al enorme lugar, Yuzu miro con emoción y un brillo en los ojos las hermosas criaturas marinas; mientras que Masaki e Isshin miraban a sus hijos con una sonrisa cálida y feliz en sus labios, en es especial a su hijo quien estaba disfrutando un momento feliz con sus pequeñas hermanas. Las cinco integrantes Kurosaki caminaron hasta otra puerta mientras que una vez dentro de esta pudieron presencia la hermosa vida de la fauna marina, dentro de allí se podía aprecia una enorme pecera de los lados izquierdo y derecho del lugar; en las peceras se podían apreciar los pequeños peces hasta los gigantescos mamíferos.
Yuzu y Karin corrieron en cada lado del lugar mientras apoyaban sus manos sobre el grueso y enorme pared de cristal, observando cada detalle de aquellas hermosas criaturas, Isshin y Masaki caminaban como la pareja de enamorados que eran mientras que un Ichigo solamente observaba con calidez a su feliz familia; él quería conservar aquel hermoso recuerdo de todos ellos felices y lleno de vida hasta el último momento en que le queda de estar junto a ellos. Ichigo dejo toda tristeza y dolor atrás mientras observaba con ilusión la maravilla de la naturaleza, para él estar allí era como una paz y a la vez una fantasía; aquel mundo de sueños, ilusiones, de vida y de alegría lo inundaba más y más. Se sentía seguro y feliz. No había dolor, tristeza ni mucho menos rabia. Todo para Ichigo estaba en completo silencio y lleno de paz. Era como estar en el paraíso. En un paraíso acuático.
– ¿Bonito, no? – pregunto una de mujer en un tono tranquilo, mientras que Ichigo no se despegaba de la pared de cristal viendo a aquellos hermosas criaturas.
– Sí. – respondió el pelinaranja tranquilamente.
– Es la primera vez que veo algo así… en el lugar donde vengo no hay muchas cosas interesantes que ver. – comento la mujer en un tono serio y aburrido. – En cambio en este lugar hay muchas cosas demasiado interesantes… lástima que nunca duran por siempre.
– Puede que tenga razón. – dijo Ichigo en un tono tranquilo.
– Bonito collar. – dijo la extraña mujer, mientras que el pelinaranja la miro confundido.
– ¿Qué? – pregunto confundido mientras miraba a la mujer, pero en ese momento no pudo verle complemente el rostro, pues tenía puesto una capucha que le cubría la mitad de su rostro y además de eso le cubría completamente el cuerpo. Pero eso no quería decir que el parte donde no estaba descubierta podía notar que su tez era completamente morena.
– En tu bolsillo de tu pantalón tienes un collar de la forma de un sol negro. – respondió con tranquilidad la mujer mientras que el pelinaranja la miraba en shock.
– ¿Cómo sabes de eso? ¿Cómo sabes de qué yo tengo un collar así? – pregunto algo anonado mientras que un escalofrió recorrió en cada célula de su cuerpo.
– Sera porque lo estoy viendo en ese momento. – comento la mujer mientras señalaba el lugar donde estaba el collar, Ichigo miro su bolsillo y dejo escapar un suspiro de alivio, el collar se le había salido del bolsillo de su pantalón. – ¿Por qué tan nervioso? – pregunto la mujer en un tono divertido y burlón.
– No es nada… últimamente no me he sentido muy bien que digamos. – respondió el pelinaranja ya algo tranquilo mientras dejaba escapar un suspiro de alivio.
– Pues contrólate… porque no querrás que haiga un accidente en este lugar ¿Verdad? – Ichigo miro a la extraña mujer confundido.
– ¿De qué está hablando? – pregunto ya algo irritado ante el misterioso comportamiento de la mujer.
– Muy pronto lo sabrás a su tiempo. – comento misteriosamente la mujer, Ichigo miro fruncidamente y desconfiando a la misteriosa persona que se encontraba a su lado. – Por cierto, ¿Has escuchado la leyenda del sol negro? – pregunto la mujer en un tono misterioso.
– ¿La leyenda del qué? – Ichigo comenzó a sospechar el comportamiento de extraña mujer mientras que una parte de él no entendía nada de lo que estaban hablando él y ella.
– La leyenda del sol negro. – respondió la mujer un tanto irritada. – Por todo los cielos este chico me está sacando de mis casillas… a no ser que… lo olvidaba él ya no nos recuerda… ni siquiera su hermana. – pensó la misteriosa mujer mientras que Ichigo la miraba algo confundido e irritado.
– Bueno y que rayos es esa tal leyenda del sol oscuro. – dijo ya algo desesperado e irritado el pelinaranja.
– Muy pronto lo sabrás… pregúntale a tus padres tal vez ellos te cuenten esa leyenda. – respondió con burla la mujer, en ese momento Ichigo comenzó a dudar del extraño carácter de la mujer. – Y no se dice sol oscuro sino sol negro. – corrigió graciosamente la mujer.
– Esta mujer no además es rara sino que ya que me está cansando de mis casillas. – pensó irritado el muchacho mientras comenzaba a fruncir severamente su ceño.
– Bueno ya me tengo que ir, fue un gusto conocerte y hablar contigo Kurosaki Ichigo. – en ese momento Ichigo se quedó en shock al escuchar a aquella mujer nombrarlo por su nombre completo, antes de que la misteriosa mujer se fuera el muchacho la detuvo en ese momento.
– Espera ¿Cómo sabes mi nombre? – pregunto confundido y en shock mientras que un sudor frio se apodero en todo su cuerpo al igual que él se había quedado inmóvil por el shock.
– Todo nuestro mundo te conoce Kurosaki Ichigo, eres muy popular desde el día que tú naciste. – menciono la mujer en un tono tranquilo, mientras que una sonrisa burlona apareció en sus labios. – Ya falta muy poco para que te recojan, solamente te quería mandar este recado de la Srta. Kuchiki. – fue lo único que dijo antes de irse de allí.
– ¡Alto, e-espera! ¿Quién es esa tal Kuchiki? – grito confundido el pelinaranja.
– Tu mismo deberías saberlo. – conforme a esto la mujer desapareció entre la multitud dejando a un Ichigo confundido y en shock.
– ¿Acaso esa tal Kuchiki es… la misma chica-súcubo que siempre ha estado invadiendo mis sueños? – se preguntó en sus adentros temeroso y en shock. – ¿Quién demonios era esa mujer? ¿Por qué me está diciendo todas esas tonterías? ¿Y qué tiene que una estúpida leyenda con todo esto? – Ichigo comenzó a decirse por sí mismo entre dientes, en ese momento saco de su bolsillo el collar mientras lo observaba; sin pensarlo dos veces tiro el collar mientras se alejaba para buscar a su familia.
Una vez que el pelinaranja encontró a su familia decidieron irse a la función de los delfines, Yuzu se iluminaron sus ojos cuando llegaron al lugar donde darían el espectáculo. Isshin les entrego los boletos de entrada a los supervisores mientras que ellos les entregaron unos brazaletes especiales para participar en el espectáculo, cosa que a Yuzu le agrado la idea e incluso se imaginó a ella misma acariciando y conviviendo con los hermosos delfines; pero en cambio a Ichigo solamente deseo en sus adentros que a él no le eligieran pues eso no iba con él. Cuando entraron al lugar y se sentaron en las sillas donde tenían el número del asiento que a ellos les dieron en los boletos, miraron desde una pantalla grande y plana los entrenadores junto con los delfines. Minutos después el show empezó los gritos, risas y todos los "OOOH" de asombro comenzaron a inundar el lugar, en ese momento uno de los entrenadores comenzó a hablar diciendo que escogerían a dos personas del público para que estuvieran en el escenario.
En ese instante la pantalla había señalado a un joven de unos 15 de cabellos azabaches, tez aperlada, ojos cafés, que vestía una camiseta negra y pantalones vaqueros. Aquel muchacho se fue caminando rápidamente por las escaleras mientras que fue recibido por uno de los entrenadores. Luego pantalla señalo a Ichigo que en ese momento se había maldecido mentalmente, al principio se había rehusado en ir pero luego se acordó de su hermana Yuzu que desde un principio ella había querido que la escogieran estar cerca de los delfines, Ichigo se acercó al oído su hermana y le dijo que tomara su lugar. Al principio Yuzu se negaba pero luego de que su hermano la convenció de que se divirtiera, la más pequeña de los Kurosaki dio un brinco de alegría y se fue directamente al escenario.
Los Kurosaki miraron a Yuzu con una sonrisa en rostro mientras disfrutaba de lo máximo con los delfines, una vez que terminaron el muchacho y Yuzu uno de los entrenadores hicieron que los delfines se despidieron de los jóvenes con un beso en la mejilla; cosa que a la pequeña Kurosaki casi se desmallaba de la emoción. Cuando la pelicastaña volvió a su asiento lo primero que hizo fue abrazar y a la vez besar a su hermano mientras le agradecía con una voz alegre un "gracias Onii-chan", Ichigo en cambio asintió mientras le sonreía a su hermana menor una sonrisa cálida.
Cuando termino la función de los delfines la familia Kurosaki se retiró mientras agradecían a su hijo por el gran detalle que le hizo a su hermana, Ichigo en cambio solamente lo hizo porque no quería a ver a su pequeña hermanita deprimida; cosa que a Yuzu no le agrado el comentario de su hermano mayor, pero además de eso estaba agradecida con él. Después de disfrutar de ver todo el acuario la familia Kurosaki se retiró de lugar para luego regresar al estacionamiento, una vez allí la familia entro al auto y se fueron del estacionamiento del acuario.
Minutos más tarde Isshin llevo a su familia a celebrar el cumpleaños de Ichigo en un restaurante Italiano, cosa que a la familia le agrado. Una vez que tomaron asiento en la mesa el camarero comenzó a tomar nota los platillos que escogieron los cinco integrantes de la familia. Para el poco rato Masaki e Isshin comenzaron a contar las maravillas historias de cuando Ichigo era un niño, cosa que al pelinaranja comenzó a sonrojarse al extremo de los vergonzosos relatos de su infancia y hasta de sus travesuras de cuando era niño. En ese momento el camarero llego con la comida de la familia Kurosaki, y para sorpresa de todos a Ichigo le regalaron un pastel miniatura de chocolate con una bola de nieve de vainilla cubierta de jarabe de chocolate.
– Mamá. – hablo Ichigo en ese momento mientras su madre lo miraba con cariño.
– Si, Ichigo. – respondió en un tono maternal Masaki.
– ¿Alguna vez has escuchado o leído la… leyenda del sol negro? – pregunto algo dudoso y temeroso el pelinaranja.
– ¿El sol negro? ¿Qué es eso Ichi-nii? – pregunto curiosa Yuzu mientras miraba a su hermano con un brillo en los ojos.
– Es una leyenda Yuzu. – dijo en un tono aburrido Karin mientras comía una enorme cantidad de espagueti.
– Si, Ichigo he escuchado esa leyenda desde que tengo memoria. – respondió Masaki en un tono tranquilo pero a la vez algo nostálgico.
– Ya veo. – murmuro Ichigo mientras comía un pedazo de lasaña.
– ¿De qué se trata esa leyenda mamá? – pregunto la pelicastaña a su madre.
– Trata de un dios de la muerte que se enamoró de una humana... – en ese momento la madre de los tres muchachos fue interrumpida por su hija de cabello negro.
– Y aquí vamos con otra aburrida historia de amor. – dijo Karin en un tono aburrido y a la vez irritado.
– ¡Karin eso fue cruel! – exclamo levemente Yuzu a su gemela.
– Pues no tengo la culpa que no me gusten las historias cursis. – se defendió la pelinegra mientras seguía comiendo su espagueti.
– ¿Y qué más se trata esa historia mamá? – pregunto Ichigo haciendo que sus hermanas lo miraran sorprendidas.
– Pues… vaya hace mucho que no cuento esa historia, pues según la leyenda cuenta sobre un dios de la muerte que se enamoró de una humana… y bueno de esa relación nació un niño que era un semidiós y además era reconocido como "el sol negro" debido que cuando tenía la mayoría de edad se tatuó un sol negro en su brazo derecho. – explico la mujer Kurosaki en un tono convencido, mientras tanto sus hijos Karin e Ichigo se les colgaron una gotita de sudor en su nuca mientras miraba a su madre sin entender.
– Te equivocas Masaki. – dijo Isshin a su esposa mientras que ella lo miraba confundida y extrañada. – Según la leyenda por la razón que aquel muchacho tenía un sol negro en su brazo no fue por se lo tatuó, sino que su padre sello los poderes de su hijo ya que no sabía controlarlo; es más, la leyenda dice que si aquel sello en forma de sol desaparece o se destruye no además se liberara aquel poder, sino que algo maligno se revelara de aquellos que se enfrentaran ante él. – una vez que el hombre de familia menciono eso, la pobre de Yuzu comenzó a temblar del miedo, Karin miro interesada el relato de su padre e Ichigo… bueno digamos que a él le valió un cacahuate y además ni le intereso el trama de la leyenda.
– ¡Wow! ¡Oye papá ¿No te importa contarme la leyenda para después contársela a mis amigos del equipo de futbol?! – pregunto emocionada la pelinegra a su padre.
– ¡Escuchaste eso Masaki, nuestra pequeña y hermosa hija Karin me está pidiendo un favor! – exclamo con agrada Isshin a Masaki.
– Si querido lo he escuchado perfectamente bien. – respondió Masaki en un tono cariñoso y tranquilo.
– ¿Acaso esa leyenda tiene algo que ver con mi marca de nacimiento? – se preguntó en sus adentros el pelinaranja mientras comía el postre que le habían dado.
– Onii-chan. – dijo Yuzu sacando de sus pensamientos a su hermano.
– Mande Yuzu. – respondió Ichigo tranquilamente.
– ¿Ya terminaste? Porque ya nos vamos. – dijo la pelicastaña en un tono cariñoso.
– Umm… si, ya termine. – comento el primogénito de los Kurosaki.
Una vez que los cinco integrantes de la familia terminaron de comer, Isshin pago la cuenta de la comida mientras que su familia lo esperaba dentro del auto. En ese momento en el que Ichigo se subió al auto sintió un tremendo escalofrió recorrer por todo su cuerpo, pero no le dio importancia pues adentro de aquel restaurant hacia demasiado frio y debe ser normal para todos sentir eso. Cuando Isshin se subió a la camioneta puso en marcha el carro y después se retiró del estacionamiento, ya era más menos como 3:30 p.m. y todo estaba bien tranquilo para la familia Kurosaki.
– Oye papá ¿Me puedes contar la leyenda esa que nos relataste en el restaurant? – pregunto Karin con algo de emoción en su voz.
– ¿Estas segura de que lo quieres escuchar Karin? – pregunto Isshin algo burlón y tranquilo. – Porque no quiero que mi linda y pequeña hija pesadillas. – agrego el padre de familia en un tono gracioso y divertido.
– No seas payaso papá. – dijo en un tono molesto la pelinegra.
– Karin no le digas así a tu padre. – contesto Masaki llamándole la atención a su hija.
– Que él me está molestando mamá. Y además tú sabes que a mí me choca que papá me trate como una niña de kínder. – se defendió la Kurosaki pelinegra en un tono molesto e irritado.
– Isshin tu también aplácate. – llamo la atención de su marido.
– Esta bien Masaki, lo que tú digas. – respondió el hombre de familia mientras hacia un puchero. – Bueno Karin si tanto quieres escuchar la historia te la contare. – Isshin hizo una pequeña mientras carraspeaba su garganta.
– Mejor me tapo los oídos porque no me gusta las historias que contengan sangre y violencia. – dijo Yuzu temerosa mientras se tapaba las orejas.
– Ten Yuzu, te presto mi iPhone5 para que escuches música. – dijo en un tono aburrido Ichigo mientras le entregaba su iPhone5 a su hermana.
– Gracias Ichi-nii. – agradeció la pelicastaña a su hermano mientras se colocaba los audífonos en sus orejas.
– Ahora si ¿Ya me cuentas la leyenda? – pregunto Karin algo irritada mientras esperaba a su padre que le relatara la historia.
– Bien tú ganas Karin. Todo comienza con el dios de la muerte llamado Ashram(1), era el dios más temido por los humanos e incluso con otros dioses. Ashram era un ser egoísta, frívolo, rencoroso, manipulador e incluso no tenía amor en su corazón. Todos aquellos valientes guerreros o dioses osaban enfrentarla recibía un terrible castigo, la muerte. – en ese momento Isshin fue interrumpido por Ichigo.
– Oye papá ¿No se supone que los dioses sin inmortales? – pregunto en un tono aburrido el pelinaranja.
– Ichigo ¿Cuántas veces tengo que decirte que no me interrumpas? Y más cuando tengo la oportunidad de hablar con Karin. – respondió en un tono berrinchudo el primogenitor.
– Ichigo tiene razón querido, los dioses son inmortales. – dijo Masaki defiendo a su hijo.
– Ichigo: 1 – Papá: 0 – pensó en sus adentros el pelinaranja triunfadoramente.
– Bueno, como te decía Karin. Si algún dios osaba enfrentar a Ashram, él mismo le quitaría el honor y el orgullo. Un día cuando el dios de la muerte se le cruzo en su camino una jovencita no lo dudo dos veces con tal de asesinar, pero en ese momento cuando la iba a asesinar... – nuevamente el pobre hombre lo interrumpieron.
– Argh, no me digas que se enamoró repentinamente de esa chava papá. Mejor adelántate esa escena que luego me dan unas ganas de vomitar. – se quejó Karin mientras ponía cara de asco cuando se imaginaba el romance de aquel dios con la humana.
– Ya ni respeto me tienen mis propios hijos. – pensó tristemente Isshin mientras lloraba al estilo anime.
– Tranquilo querido, Karin aún es demasiado joven como para ese tipo de temas compréndela. – respondió Masaki mientras consolaba a su marido.
– Esta bien Masaki. Bien como decía, cuando Ashram iba a asesinar a la chica, ella no presento ningún miedo alguno; cosa que al dios de la muerte se quedó confundido. Cuando el dios de la muerte le pregunto a la chica por qué no le tenía miedo, ella le respondió que para tenerlo si ella al menos moriría en paz sin ninguna carga de pecado. Ashram se quedó sorprendido ante la respuesta de la chica, ante eso él le perdonó la vida a la chica. – Isshin hizo una pequeña pausa mientras observaba a sus tres hijos por el espejo retrovisor; Yuzu estaba escuchando música, Karin tenía una expresión seria e Ichigo una expresión aburrida. – Pocas semanas después aquel dios de la muerte comenzó a enamorarse de la chica humana, y al igual que ella también comenzó a enamorarse de aquel dios. De esa relación nació el primer semidiós quien fue llamado Magetsu – la voz de Isshin comenzaba a tornarse seria haciendo que sus dos hijos; Karin e Ichigo lo miraran atentamente. - Cuando el niño creció comenzó a tener poderes espaciales; no sé con exactitud qué clase de poderes tenia, pero lo que si se es que dentro de él guardaba un gran poder al igual que…
– ¡Shougai, kimi nitotte ore wa donna ore de ireru daro yo? Te o nigitte yume o katatte nemuru sono isshun de ii kimi no mirai de i tai! (2) – en ese momento Yuzu comenzó a cantar tan fuerte que espanto a los cuatro integrantes de la familia.
– Me asusto. – dijo Karin mientras colocaba su mano sobre su pecho mientras sentía sus latidos acelerados de su corazón.
– Jajaja, deberían ver tu cara cariño. – rio Masaki mientras le decía eso a su marido.
– Ahora ya sé porque nunca le compro a Yuzu el iPod Touch que tanto quiere. – dijo mentalmente Isshin muy asustado.
– Por todos los cielos Yuzu a la otra me vas a dar un paro. – murmuro entre asustado y sorpresa el pelinaranja mientras miraba fulminante a su hermana.
– Oye papá ¿Ya terminaste de contarle la historia a Karin? – pregunto inocentemente Yuzu a su padre.
– N-no Yuzu t-todavía no termino de contarle a tu hermana la historia. – respondió Isshin aun estado de shock.
– Pues ya termínala de contarla viejo. – dijo Ichigo algo irritado.
– Pues cada vez que quiero terminarla de contarla me interrumpen. – se defendió el padre de familia.
– Pues qué esperas en terminar de contarla, ya me estoy aburriendo. – grito enfada y desesperada la pelinegra.
– Bien si tanto quieren que termine de contárselas, lo hare. Cuando el hijo del dios comenzó a desarrollar sus poderes su padre tuvo que sellarlos porque tenía algo o un poder que podía destruir el mundo, es más también de así mismo, es por eso que Ashram coloco este sello en forma de sol para evitar que su hijo liberara ese poder. Todos dicen que si aquel sol se torna negro los poderes de aquel semidiós Magetsu se liberaran junto con su bestia interna. Y colorín colorado este cuento se ha acabado. – todos se quedaron en piedra al escuchar el relato rápido de Isshin, ninguno de los hijos; Karin e Ichigo no dijeron nada al igual que Masaki.
Cinco minutos después las cosas se calmaron con la familia Kurosaki, o bueno la mitad de ella ya que Yuzu estaba tan distraída con el iPhone5 de su hermano, ninguno de los integrantes dijeron absolutamente nada. Hasta que una leve risa comenzó en aparecer; era Masaki quien trataba de contener su risa pero lamentablemente no pudo hacerlo, en ese momento la mujer comenzó a reírse mientras que aquella risa comenzó a contagiar a sus hijos y después a su esposo. Sin duda alguna cuando la familia se ponía seria y además amarga, la risa de Masaki era la única cura.
Mientras tanto en algún lugar dos jóvenes miraron con atención el auto de la familia deteniéndose cuando el semáforo se puso en color rojo, la primera joven era una chica que aparentaba tener unos 16 años, ella solamente usaba una túnica blanca que le cubría completamente el cuerpo e incluso una capucha que le cubría la cabeza, pero lo único que se le podía notar era su tez completamente blanca. El otro joven era un muchacho que aparentaba tener 17 años, él al igual que la chica también usaba una túnica blanca pero en vez tener cubierta su cabeza era todo lo contrario, su cabello era de un tono azulado, su tez era totalmente pálida, y sus ojos eran lilas metálicos.
Aquel muchacho tenía una enorme guadaña blanca y roja en sus manos, mientras miraba con algo de tristeza a un cierto chico pelinaranja riendo y junto su familia. El chico comenzó a mirar a la chica que tenía a su lado mientras que ella sonreía satisfactoriamente pero él sabía que dentro de ella habitaba la tristeza y el arrepentimiento. En cuanto a la misteriosa chica veía con alegría al muchacho pelinaranja pero también con algo de pena, lo que ella y el chico iban a ser con el pelinaranja jamás se lo perdonarían ellos mismo ni tampoco su mundo o peor aún la persona quien cuido de ellos dos. Pero ambos harían cualquier cosa con tal ver a esa persona feliz.
– ¿Estas segura que quieres hacer esto nee-san? – pregunto el muchacho en un tono tranquilo y a la vez preocupado.
– Estoy segura, quiero volver a ver a Rukia-nee-san sonreír y también feliz. – respondió la chica en un tono melancólico.
– Nee-san… tú sabes bien las reglas y sabes muy bien lo que nos pasara si "ellos" se enteran de lo que le haremos al humano. – dijo el chico en un tono triste y a la vez calmado.
– Lo sé… pero haría cualquier cosa de ver a Rukia-nee-san feliz. – comento la joven mientras miraba al muchacho con tristeza y a la vez con cariño. – Si nuestra sentencia es la muerte entonces moriremos felices por Rukia-nee-san. – la chica le dedico una sonrisa cálida y a la vez triste al muchacho.
– Espero que ese humano haga feliz a Rukia-nee-san. – murmuro con tranquilidad el chico mientras observaba al pelinaranja. – Nee-san… ya sabes que hacer. – dijo el muchacho mientras ocultaba su mirada entre sus cabellos.
– Sí. – en ese momento la chica salto del edificio donde estaba mientras que estaba en medio de la autopista, al instante de que ella piso el semáforo cambio a verde haciendo que en la camioneta donde estaba la familia Kurosaki diera en marcha al igual que los otros autos que estaban detrás de ellos. – Rukia-nee-san espero que nos perdones. – pensó la chica mientras que ella hizo un movimiento con sus manos haciendo que el semáforo que estaba en el otro lado de la calle cambiara a verde.
– ¡Isshin cuidado! – la chica alcanzo a escuchar el grito de Masaki cuando se alarmo que unos autos que iban a toda velocidad había chocado contra la camioneta, haciendo que el vehículo rodara tres veces.
– ¡Alguien llame a una ambulancia! – grito una persona mientras se alarmo por la escena.
– ¡Oh dios mío! ¡Por favor ayuden a esas personas! – grito una mujer asustada y preocupada.
– Nee-san… ya es hora. – dijo el muchacho quien estaba detrás de la chica, mientras observaban como las personas ayudaban a la familia Kurosaki salir del vehículo. Isshin y Masaki estaban cubiertos de sangre, mientras que Yuzu y Karin estaban en shocks pero con algunos raspones en sus brazos piernas y rostros.
– Isshin… ¿Dónde están Ichigo, Yuzu y Karin? – ambos jóvenes miraron a la madre de los jóvenes Kurosaki preocupada y asustada.
– Mamá. – dijo Karin llamando la atención de sus padres.
– ¡Karin! ¡Yuzu! – gritaron aliviados Isshin y Masaki mientras corrían en donde estaban sus hijas.
– ¡¿Están bien mis niñas?! – pregunto alarmada Masaki a sus gemelas.
– Si… ¿pero Ichi-nii? ¿Dónde está Ichi-nii mamá? – pregunto preocupada Yuzu a su madre.
– ¡Un médico necesitamos un médico en instante! – grito alarmada una mujer llamando la atención de la familia y de los dos misteriosos jóvenes, cuando la familia Kurosaki rodearon la camioneta sus miradas se dilataron; Masaki tuvo que cubrir los ojos sus hijas para que no pudieran presenciar la horrible escena.
– ¡Ichigo! – grito Isshin mientras corría hasta donde su hijo; su cuerpo estaba completamente ensangrentado, tenía una herida abierta en el costado derecho de su cabeza haciendo que la sangre saliera rápidamente, su brazo izquierdo estaba dislocado y los huesos de su pierna derecha se le podían notar que estaban fuera de esta. – ¡Soy médico háganse a un lado por favor! ¡Ichigo, hijo ¿Puedes escucharme?! – grito el padre del pelinaranja mientras intentaba hacer reaccionar a su primogénito.
– ¡Señor, señor ya llame a una ambulancia! – dijo un señor a Isshin pero él no le hizo ningún caso alguno.
– Papá… duele… duele mucho. – menciono Ichigo en un tono entrecortado y adolorido.
– Resiste Ichigo… la ambulancia ya está en camino. – comento Isshin tratando de sonar entrecortado, miro a su hijo con una profunda tristeza pero a la vez algo aliviado.
– ¿Y mamá… Yuzu y… Karin? ¿Dónde… están? ¿Están bien? – pregunto preocupado mientras buscaba a su madre y sus hermanas.
– Ellas están bien Ichigo. – respondió entre un susurro el padre de familia a su primogénito.
– Quiero… ver a… mamá. – murmuro cansado el pelinaranja mientras trataba de mantener sus ojos abiertos.
– Si, Ichigo… ¡Masaki! – grito levemente llamando a su mujer mientras que ella se acercó a su marido junto con sus hijas.
– Ichigo… mi amor, todo va a estar bien mi vida… la… la ayuda viene en camino. – dijo Masaki tratando de sonar tranquila pero simplemente no pudo hacerlo después de ver la terrible condición estaba su hijo.
– Mamá… me alegro de que… tu, papá, Yuzu y Karin… estén bien… – dijo cansadamente Ichigo.
– ¿Ichigo? – Isshin miro a su hijo preocupado mientras que su vista comenzó a tornarse borroso debido de que las lágrimas iban a salir de sus ojos.
– Estoy… cansando… tengo sueño. – respondió Ichigo sonando cada vez cansando y débil.
– Ichigo… por favor resiste un poco más hijo, por favor resiste. – suplico Masaki a su hijo mientras que su voz se entrecortaba cada vez más, y sus lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.
– Mamá… gracias… por darme la vida… por ser una buena madre… por siempre estar allí cuando siempre… te necesite… gracias por todo… mamá… – Ichigo miro con dificultad a su madre mientras que su voz cada vez se iba poniendo débil.
– Ichigo. – murmuro débilmente la madre del pelinaranja mientras comenzaba a llorar.
– Papá… has sido un buen padre… te agradezco todo lo que me has enseñado… me alegro mucho de ser tu hijo… y al igual… que mamá… también te agradezco… que me hayas dado la vida. – las lágrimas del pelinaranja comenzaron a caer mientras miraba a sus padre quienes lloraban por la palabras de su hijo.
– Ichigo… – Isshin soltó un gemido de dolor al ver a su desfallecer poco a poco, en ese momento los padres del muchacho escucharon la ambulancia cerca.
– Ichigo… mi vida la ambulancia ya está aquí amor. – dijo Masaki mientras acariciaba la mejilla de su hijo.
– Tengo… sueño… – murmuro cansando el joven Kurosaki mientras que sus parpados comenzaron a cerrarse.
– Ichigo mantente despierto… Ichigo ¡Ichigo! – dijo desesperadamente el padre del muchacho.
– Señor, señora retírense por favor para atender al muchacho. – dijo el paramédico mientras atendía a Ichigo.
– Masaki ve con Ichigo… – insistió el Kurosaki a su esposa.
– Pero Isshin… – antes de que la madre de los tres jóvenes Kurosaki hablara su esposo la interrumpió.
– Yo iré con las niñas en la otra ambulancia… te veré en el hospital. – respondió el hombre de familia a su mujer, en un tono tranquilo y seguro. Mientras que la mujer asintió para luego subirse a la ambulancia donde se llevarían a su hijo al hospital.
– Nee-san… ya sabes que hacer. – dijo el muchacho misterioso a la chica.
– Si… aunque la verdad me dolerá ver a esa sufrir por lo que vamos a hacer. Pero es por el bien de Rukia-nee-san. – respondió la chica en un tono triste y doloroso, miro la ambulancia mientras que levanto su mano y en ese momento hizo un movimiento como si estuviera jalando algo. En ese mismo instante que hizo eso de la ambulancia salió o más bien atravesó la puerta del vehículo Ichigo. – Ya está, con esto es más que suficiente. – comento la chica mientras observaba el pelinaranja que estaba a sus pies acostado y además en su pecho traía una larga cadena que estaba siendo sostenida por la muchacha.
– Sera mejor irnos de una vez. – dijo tranquilamente el muchacho. – Aun pienso en lo que acabamos de hacer no fue buena idea. – aclaro el chico.
– Yo soy la que está a cargo de todo esto, vámonos ahora mismo antes de que vengan "los otros" – comento la chica en un tono serio.
– como tu ordenes, nee-san. – murmuro el joven muchacho mientras que con un movimiento de su guadaña abrió por los aires un portal, llevo a un Ichigo inconsciente en sus espaladas mientras que él y la chica entraron al portal sin mirar atrás.
Bueno aquí con un capitulo agridulce; agrio porque mate a Ichigo T^T y dulce porque disfruto sus últimos momentos con su familia.
¿Qué les pareció? ¿Horrible, desastroso, mal hecho, bueno, pasable, fantástico excelente, maravilloso, interesante? Háganmelo saber por fa.
1.) Ashram es un grupo musical italiano; sus temas típicamente se componen de piano, violín, violonchelo y voz. (Y claro su música es bastante hermosa que gracias a ello me inspire mucho en este capítulo)
2.) La canción que use se llama "Last Moment" de SPYAR. (Es mi canción predilecta al igual que la banda)
Si saben quiénes son los dos personajes que se llevaron a Ichigo les daré una recompensa.
La primeras tres personas en contestar se ganarán:
1er Lugar: Una historia larga/One-Shot ICHIRUKI y un dibujo hecho por mi.
2do Lugar: Una historia larga/One-shot ICHIRUKI.
3er Lugar: Un dibujo ICHIRUKI.
Atte.: Queen-Werempire.
