Buona sera per tutti!!!

Como muchas me piden insistentemente el encuentro entre Hanyou y Miko...

Pues aquí les dejo el preámbulo...

El próximo capi estará mas que interesante y pues les agradara mucho.

Capitulo 11: Karaoke

La semana había sido mas que espectacular, nada de trabajos y tareas era la forma en que Ayumi apostaba para salir bien librada de sus obligaciones estudiantiles, a su lado, Kagome solo meneaba su cabeza; a ella también le gustaba no tener que hacer deberes, pero era el colmo que su amiga la llevara al cine casi a rastra ese sábado y argumentando que Inuyasha se la quitaba todas las tardes y se la llevaba a Dios quien sabrá.

Aun tenia grabada la mirada atónita del ojidorados al verse alejado por una amiga furiosa de su querida novia. Y eso hizo que una risilla se escuchase en la sala del cine. Los chicos de la fila de adelante la volvieron a ver con una mirada de: esta es una película de terror, no de comedia. Se hizo la desentendida y sorbió un poco de su soda. A tomar unas palomitas, cuando una escena en la pantalla hizo saltar a las chicas que ahí se encontraban.

cada día hacen las películas de terror más tontas, eso no dio miedo

Oe, Kag... – Ayumi se acerco al oído de su amiga y le siguió susurrando -... esa no es Sango y su novio

La chica señalaba tres filas mas abajo, cerca de la pared; un chico se disculpaba al tiempo que se tocaba la mejilla con la chica de la par que lo miraba furiosa. En efectivo, era Sango, la cual se levanto de su asiento y salió de la sala, seguida muy de cerca por Miroku.

Puede que se haya propasado de nuevo y le dio su merecido – contesto Kagome

Salgamos y veamos en que termina todo

Ayumi...

No era que no le importase su prima, pero se lo había dejado bien claro a ella que Miroku no era un chico normal que se conformaba con unos cuantos besitos. Por eso tenia la fama de ser un casanovas y Sango tomo el riesgo como una aventura y se planto un lema: " Haré que Miroku deje de ser mujeriego", cosa que aun no lograba.

Miro su tarro de palomitas, estaba casi vació; así que lo dejo en el asiento y tomando su vaso de soda salió detrás de Ayumi. No tuvieron que caminar mucho, ya que frente a la salida estaba la pareja que buscaban.

Sanguito, mi amor; tu sabes que te quiero mucho – momento en que tenía las manos de ella sobre las suyas

Ah, ¿sí? ¿Y crees que con quererme, tienes derecho a tocarme? – retiró sus manos del agarre de él y las cruzo sobre su pecho

De eso no tengo la culpa, se me resbalo la mano cuando te asustaste, además, dime: ¿cuándo mas te he tocado? – colocando una carita de total inocencia

Veamos, en el centro comercial la semana pasada, en la feria. En...

Ya entendí, ¿sí? Te prometo no volver a hacerlo

Que le cuesta decirle que lo perdona y ya... –comento Ayumi, que se encontraba sentada en una banca y tapándose con un periódico

De donde... ¿de donde sacaste eso? – ahora ella estaba sorprendida, el periódico era lo suficientemente amplio para taparla a ambas

Siempre tienes que estar lista y preparada para todo momento

Ayumi es rara , Sango siempre usa la táctica de hacerse la ofendida y así mantener a raya al pervertido de Miroku – bajaron el periódico a la vez, sin fijarse que en ese instante, la pareja veía a esa dirección

¿Kagome?, ¿Ayumi, ¿Qué rayos hacen aquí?

Ya no había salvación, Sango las había cachado espiándola.

Después de una charla breve con sus espías, Sango las tomo de excusa y se fue, dejando a Miroku sin una respuesta de ella. En realidad, hoy si se propaso. Tendría que buscarla y pedirle perdón por su falta. En esos momentos la vocecilla de Inuyasha llego a su mente.

Cuando realmente te enamores, veras que no estoy tan loco como dices

Como odiaba que su amigo tuviese la razón. Lo que sentía por Sango era muy extraño para él. Quería decirle que la quería, pero su ego de conquistador; le impedía reconocer esto ultimo. Tomo su móvil y llamo a Inuyasha.

si te ves metido en un lió de faldas, sabes que no cuentas conmigo – le dijo el ojidorados sin esperar un saludo de su interlocutor

Eres perverso amigo, sabes que tenia la intención de conversar contigo; tenemos mucho de que no salimos a parrandear

Desde que establecí mi relación con Kagome, te dije que ya no sería participe de tus salidas; además, si cierta amiga tuya te escuchase decir esas cosas... te mandaría al infierno con paliza incluida – le encantaba molestarlo con ese tema

Eso fue un golpe bajo, ¿lo sabias? ; cambiando de tema, como he de suponer, la Señorita Kagome no esta contigo; ¿podría llegar a tu depa?

Si prometes no traer alguna de esas cosas raras que compras... puedes venir

¡ Oye!, Esas cosas raras son mis instrumentos para ser un buen seductor. Llegare dentro de 20 minutos – y colgó

Primero le arrebataron a Kagome y ahora soportaría a Miroku, aunque su amigo le animaría la tarde con cada cosa que su retorcida mente creaba.

aun no puedo creer como es mi amigo

Y como no sería su amigo, si lo conocía desde la primaria y antes de enmendar el camino de la peor manera, se la pasaban de fiestas en fiestas cada fin de semana.

En un pequeño café situado en un centro comercial, se encontraban Sango, Ayumi y Kagome; disfrutando cada una de sus capuchinos. Un silencio ensordecedor opacaba a las chicas, ya que desde que caminaron del cine hasta ese lugar; no se habían dirigido la palabra, por miedo a la reacción de Sango.

Que hacían ustedes espiándome, ¿eh? – reclamo la morena a las chicas que tenia enfrente, mirándolas detenidamente

pues, después del escándalo en la sala del cine, no podíamos perdernos una pelea entre tu y Miroku – contesto una Ayumi muy serena

admítelo Sango, fuiste un poco obvia, todos en la sala te vieron y nosotras también – concluyo Kagome

Bien... han dado una buena explicación; Con eso me conformo – tapando su rostro con la copa del humeante y espumoso café. Le apenaba el hecho que la viesen en plena pelea con su novio – a veces creo que no se toma en serio nuestra relación... ¿qué me aconsejan chicas?

Piensa primero que él no esta muy acostumbrado a estar tanto tiempo con alguien, dime: ¿cuánto tienen que están juntos? – cuestiono su prima

Pues cerca de los tres meses...

Ahí esta la respuesta a tus dudas, ha de estar inseguro de lo que hace. Dale un tiempo para que se acople a esto, ya que a un conquistador como él no ha de ser sencillo cambiar eso por ti, ¿no lo crees?

Si, tienes razón Ayumi, gracias.

Después de esto, la platica se desvió al típico de cualquier grupo de mujeres: ropa y chismes de la farándula. Al lugar llegaba gente y se iban, pero ellas no lo abandonaron hasta que las primeras luces iluminaron las calles.

Como Ayumi no llevaba el auto, les toco ir caminando hasta llegar a su destino, que no estaba muy lejos de ahí. Después de acompañar a la chica a su casa, Kagome y Sango siguieron su camino hasta el templo, acortando por la vereda que pasaba por el parque.

A dos cuadras del parque se encontraba el Bar de Shikon, conocido por ser uno de los más exclusivos de la ciudad y a la que ya tenían el lujo de conocer por sus novios. En las afueras de este ya aguardaban un numeroso grupo de jóvenes a que abrieran el establecimiento. Querían evitar el bullicio que estos creaban, pero un cartel colocado en un lugar muy iluminado hizo que la morena se regresase a leerlo.

Kag, ven, tienes que ver esto – le grito su prima, ya que la aludida se encontraba ya del otro lado de la calle. La pelinegra volvió a ver y cruzo de nuevo la calle

Que pasa Sango... – con voz apagada, no quería llegar tarde a la casa. Ya había avisado a su madre, pero no le gustaba hacerla esperar

La próxima semana habrá un concurso de canto en el karaoke del bar... la inscripción vale 500 yenes y el premio para el primer lugar era de 15000 dólares, ¿te imaginas la cantidad de ropa que podrías comprar con eso?

Y la razón de que alguien se gane todo ese dinero, ¿te alegra? – pregunto confundida la pelinegra

Si, ya que la que se lo ganaría... serías tu, prima

¿Yo? De donde sacas la idea de que cantaría frente a mucha gente...

De que la próxima semana es el cumpleaños de tu querido Inu... ¿qué mejor regalo que tu canción?

Mi...

Ahora la recordaba, la canción que le inspiro su ahora novio. Aunque también le recordaba a Hanyou y eso era una punzada muy dolorosa en su corazón. Desde su ultima conversación, solo se habían dejado correos que distaban mucho de lo que ella creyó en un inicio.

Se contaban escuetamente sobre sus vidas y nada más. Alguna asesoría que le pedía a él era lo que más que quedaba entre ellos y esto. Dolía y mucho. Ahora mas que nunca tendría que sacarse a Hanyou de la cabeza, a como diera lugar.

Si su canción fue bien recibida por un extraño, talvez... podría obsequiársela a Inuyasha, ya que la búsqueda del regalo perfecto para él había sido en vano. Quería comprarle algo especial, ni muy caro ni barato; pero que le diese a entender lo mucho que lo amaba...

es extraño confesar que lo amo, sin decírselo

Pues si la fuente de inspiración para su canción fue su querido Inuyasha, ¿por qué no darle el gusto de decirle todo de una sola vez, expresándolo frente a un escenario?

La cuota de inscripción es de 500 yenes... ¿por qué no intentarlo?

Eso quiere decir que...

Que acepto el reto, además, si no gano; Le poder dar su regalo a Inuyasha, ¿verdad?

Así se habla Kag – una Sango emocionada por ver a su prima cantando en un concurso, la tomo de una de sus muñecas y se dirigieron a la parte trasera, en donde se hacían las inscripciones.

Después de la cena, ambas chicas decidieron encerrarse en el cuarto de Kagome para ensayar la canción. La primera noche les sirvió para que la cantante se acoplara al ritmo que Sango le dio a esta.

Ya estaban por el octavo ensayo y por fin... les salió la melodía completa y con todo y la letra. Ambas estaban súper emocionadas de sus alcances, así que dejando su practica para el día siguiente, se fueron a dormir

Aunque Kagome no pudo

Un sentimiento contradictorio no la dejaba descansar en paz. Las mismas emociones que le despertaba Inuyasha, eran exactamente iguales a las que Hanyou le producían...

puede esto ser posible?

Era la única interrogante que se cruzaba por su mente.

Se mantuvo en la misma posición hasta el alba, cuando la melodía de su móvil se dejo escuchar de repente y despertando de su ensoñación a la chica.

Conocía perfectamente el dueño de esa melodía y con una cara de culpabilidad por sus anteriores pensamientos, le contesto.

¿Inuyasha? ¿Qué pasa? ¿Estas bien? – sabia que él vivía solo y tal vez la estuviese necesitando...

si, perfectamente, disculpa por llamarte a esta hora, pero como no te vi hoy... no podía dormir tranquilo sin antes escuchar tu voz

Con respecto a eso, quiero que disculpes a Ayumi; creo que la he dejado mucho tiempo sola y se quiso desquitar contigo

Vaya, y de que manera... ¿estabas dormida?

No, tengo muchas cosas en que pensar para poder conciliar el sueño

Muchas cosas, ¿eh? ¿Y será que un guapo chico como yo le este robando el sueño a la princesa?

La verdad... si, además aprovecho para contarte que me inscribí en el concurso de canto que hará el Bar de Shikon la próxima semana

¿Concurso? – ya recordaba, esa tarde Miroku le comento sobre ese tema y de las posibilidades de llevar a las chicas esa noche- Es que acaso tienes una canción para cantarla?

Aja y lo mejor es que quiero que mi Romeo me escuche cantarla, por que me inspire en él para darme valor

Suena interesante, aunque sería una mejor idea que me la cantaras al oído antes de irme a dormir, anda, canta un poquito

No, no, no mi estimado Inu, será una sorpresa para ti

Hey! No es justo... – momento en que inflo las mejillas como niño chiquito

Si lo es, ya que quiero que sea una sorpresa para ti...

Entonces... – no termino la frase en espera de la reacción de ella

¿Entonces que?

Tendrás que hacer algo para apagar mi curiosidad...

Algo como que...

Que tal si me vienes a hacer compañía un día de estos a mi departamento... estoy muy solo y contigo aquí, ya no lo estaría, ¿qué te parece?

¡Inuyasha! – los colores se subieron de golpe a su rostro. Eso era mas que una invitación a estar... – no digas esas cosas

¿Qué? Lo único que quería era invitarte a ver el atardecer mañana aquí, ¿en qué estabas pensando? – su insinuación fue perfecta y casi podía ver a Kagome hecha un tomate.

Creo que la falta de descanso me esta afectando, ya debo dormirme o no me levantare mañana par ir a clases

¿Aceptaras? – ella estaba ahuyentando el tema de la invitación y no le dejaría que se saliera con la suya

Sí, después de clases. Ahora vete a dormir y nos vemos en la mañana, ¿vale?

Vale. Buenas noches Princesa

Buenas noches, Príncipe mío... – y la conversación se corto.

Ahora miraba su móvil como si fuese la cosa más maravillosa del mundo. Su cerebro trabajó a mil por hora al escuchar su invitación y la interpretación que le dio a esta.

Baka Kagome baka

Meneo la cabeza para disipar las escenas que su mente trataba de recrear para ella. En las cuales se encontraba con Inuyasha en unas posiciones no muy decorosas.

Imaginarse a un Inuyasha sobre ella, diciéndole cosas bonitas mientras acariciaba su cuerpo...

ya basta Kagome

Tendría que dejar de pensar en eso. Esa no era la primera vez que lo hacía, pero cada vez que lo pensaba; las escenas eran mas graficas y su cuerpo resentía que no fueran reales. Un fuego dentro de ella se encendía cada vez que tenia esos pensamientos. (N/A: El hecho de no hacer lemons en este fic, no me quita las ganas de crear algunas escenitas, aunque estas sean de mentiritas)

Se puso mejor a cantar para quitarse las ideas morbosas de su cabeza y lentamente se dejo llevar por los brazos de Morfeo, mientras su reloj despertador marcaba las tres de la madrugada.

La idea de que su amiga Kagome cantara, fue muy bien recibida por Ayumi, la cual la respaldo en todo para la noche especial. Se pusieron de acuerdo con Sango para ir de compras y buscarle el mejor atuendo a la chica. Tal vez no ganase, pero le daría u buen taco de ojo al festejado...

Tal como lo planearon, después de clases, Inuyasha y su novia fueron al departamento, tomaron un poco de champán mientras veían la hermosa vista que tenían frente a ellos. Se encontraban sentados en el piso, con un Inuyasha rodeándola por detrás y que apoyaba su mentón sobre su hombro derecho.

Hueles delicioso – fue lo primero que dijo, aspirando un poco mas el perfume de ella: Jazmines. Ante esto, la chica solo soltó una risilla nerviosa - ¿te hago cosquillas?

Un poco... – giro su rostro y lo miro directamente a los ojos. Le gustaba como sus miradas se dulcificaban y más la de él. Era como si quisiese transmitirle todo lo que sentía por ella – Inu... – paso su mano sobre su mejilla y la acaricio – no sabes lo feliz que me haces, te amo

Yo también Kag, yo también – y sello sus palabras con un beso que se fue convirtiendo cada vez en uno apasionado. Enrolló sus dedos en su sedosa cabellera y la recostó sobre la alfombra peluda que cubría el piso.

Kagome solo obedeció a sus impulsos y lo acerco mas a ella. Una de sus manos masajeaba su espalda y la otra paseaba sobre su lóbulo. Este solo soltó u gruñido ante la osadía de ella. Tendría que separarse o le haría el amor ahí mismo. Se alejo un poco de su rostro y la miro detenidamente, mientras ella aun seguía con sus ojos cerrados, las mejillas muy encendidas y sus labios hincados por sus besos.

muy bien podríamos alimentar una fragua eternamente, princesa

Inu... Yasha... – sus ojos destellaban una pasión inconclusa y su respiración, entrecortada

Shhh... deberíamos dejar esto para otro momento, ¿sí? – quería por lo menos hacer algo bien para ella. Lo dejaría para otra ocasión mucho más especial – ya que lo recuerdo, ¿qué me darás de regalo de cumpleaños?

Mmmm... veamos – acomodándose en el sofá y acurrucándose en él, prosiguió - ¿qué tienes pensado que te regale?

El mejor regalo sería que nunca te separes de mí, o hacer alguna travesurilla...

¡Inu!! No me insinúes tanto...

Y como no, si tengo a la mujer más bella del mundo aquí, ¿ para qué desaprovechar los pocos ratos que estamos juntos?

La semana paso rápidamente y esa era la ultima noche para ensayar. Su atuendo estaba mas que listo y también su voz, que mejoro notablemente al sentirse más segura de lo que haría frente a tanta gente.

Al día siguiente también sería el cumpleaños de Inuyasha y ya le había preparado una torta de chocolate oscuro, del cual se enorgullecía por haberlo hecho sola (sin obviar que se llevo de encuentro la pulcra y bien ordenada cocina de su madre y una buena parte de los ingredientes, hasta conseguir una torta decente) y un libro sobre la época feudal en Japón, tema que interesaba de gran manera al chico y que lo consiguió gracias a Miroku y al Señor Taisho.

Si, realmente mañana sería un gran día.

Ahora solo le quedaba descansar bien y abrigarse, ya que las primeras nevadas habían dejado la ciudad bajo una bella capa de nieve y un frió que amenazaba a todos de sufrir resfriados.

Mañana podré cantarle a Inu, lo mucho que ha hecho por mí...

Continuara...

No sé si estuvo bien el capi, pero esto fue lo que me salió...

Chicas... les prometo algo...

Si llegamos a los 40 reviews en este capi... les colocare rápidamente la conti...

Ahora me voy a terminar de estudiar Orgánica, pues quiero una buena calificación XD

Besos

Y si se quieren apiadar de mi y mi perdida de la imágenes bellas de Inuyasha que se me borraron del usb... pueden mandármelas a mi correo: les agradeceré eternamente.