Todo está bien

Los personajes de CardCaptor Sakura pertenecen a las Reinas del Shôjo Manga: CLAMP.

Capítulo X
En este mundo no existen las coincidencias

Algo que Syaoran había aprendido bien era que en este mundo no existían las coincidencias, por lo tanto aquella mañana se había dedicado a investigar por sí mismo la vida de su ex-novia.
No había avanzado mucho entre la resaca y el quitarse de encima a su hermana o Alice, pero no pensaba darse por vencido tan pronto.

Suspiró y pasó su mano derecha por sus cabellos, despeinándose aún más. Bendito internet y todo lo que conllevaba, había dado con información importante sobre Sakura; por ejemplo: había ganado una beca por la mejor historia en su primer semestre de carrera, cosa lograda por pocas personas.
Sonrió levemente al ver la fotografía que estaba en aquel periódico en línea, ella se veía nerviosa entre tantas personas que parecían felices por su reconocimiento.

Cuando la búsqueda dejó de lanzarle información, decidió buscar sobre Daidouji. Después de todo, si sus alucinaciones no eran solamente eso, aún eran amigas.
Lo que encontró no le sorprendió demasiado. Desde joven había tenido una aptitud singular para la moda, no le era difícil de imaginar que seguiría por ese camino.
Frunció el ceño al notar que, al igual que con Sakura, la historia se perdía después del término de la carrera.
Como si hubiera dejado de existir.
Pero Syaoran estaba seguro de algo y era que la mujer a la que había visto el día anterior: Tomoyo Daidouji.

Un sonido en la puerta lo distrajo de sus pensamientos.

—Hermanito —dijo una entusiasmada Feimei—. A que no adivinas con quién me veré el día de mañana.
—No, no puedo adivinarlo —murmuró en un tono agrio.
—Syaoran… —suspiró exasperada por la actitud de su hermano y rodó los ojos—. Bien: con Esmeralda.
—¿Qué? —Syaoran se puso de pie y taladró con su mirada a su hermana.
—Síp —afirmó—, ayer por la noche le envié un e-mail a su cuenta y me ha respondido hace un par de horas. Parece que trabaja por las noches, por cierto —aclaró pensando en otras cosas—. Total, saldremos mañana a tomar un café.
—Feimei…
—No te preocupes, lobito. No investigaré si es quien los dos creemos que es —dijo mientras guiñaba un ojo—. Ahora, sugiero fervientemente que vayas a descansar. Luces asquerosamente mal —comenzó a reír al ver al chico fruncir el ceño—. Por si lo dudas, sí, sí te quiero.

Syaoran la observó caminar rumbo a la puerta secreta de la oficina, la que solía usar normalmente, y después negó con la cabeza. Revisó su agenda y decidió que era buena idea seguir, por alguna vez, un consejo de su hermana mayor.

Sakura debía admitir que Tomoyo estaba un poquito enojada en esos momentos.
El ruido de una puerta siendo cerrada con fuerza distrajo sus pensamientos un poco.
Muy bien: Tomoyo estaba muy enojada.

Suspiró y negó con la cabeza. Entendía la preocupación de su mejor amiga, de hecho ella misma estaba dudando sobre su salud mental.
Realmente no entendía cómo había aceptado salir a tomar un café con Li Feimei. No es que no estuviera acostumbrada a actuar como Esmeralda y saber que podría con ello; el mayor problema era que en ocasiones solía rellenar la vida de su personaje con la propia y tendría que tener mucho cuidado sobre lo que decía para evitar cualquier error.

Decidiendo que ya que tenía que perder el tiempo en algo para dejar de quebrarse la cabeza con todos los posibles resultados, bajó las escaleras hasta el sótano para escribir un poco más. Sabía que iba bien de tiempo, pero existían ciertas partes de la historia que le entusiasmaba relatar más que otras y sabía que aún faltaban un par de capítulos antes de ellas. Y Sakura ya quería llegar.

—¿Sabes qué usaras mañana? —preguntó Tomoyo detrás de ella.

Hasta ese momento la morena no había notado, sentido u oído nada. Vio el reloj de la computadora y marcaba dos horas más que la última vez en notarlo. Hasta ese momento tampoco había notado que tenía un poco de hambre.

—No, no realmente —respondió recordando mentalmente todo su armario.
—Te ayudaré —afirmó, y sin ninguna posibilidad de negarse.
—Me parece bien —dijo con una sonrisa. Tomoyo le correspondió—. ¿Ya no estás molesta? —tentó un poco la suerte.
—Preocupada, más bien —aclaró con un fingido suspiro—. Sabes que si haces algo mal toda la vida que has creado para ocultarte dejará de existir.
—¿Realmente crees que vale la pena huir aún? —cuestionó. Ante la mirada de su amiga se encogió de hombros—. No, no estoy loca —afirmó—, es sólo que… lo hice para huir de mí y al hacerlo eso me llevó de nuevo a verlo. —Negó con la cabeza recordando cuándo había decidido tomar un nombre falso y no el propio para la publicación de su primera historia—. Creo que si hubiera seguido siendo 'Sakura Kinomoto' no hubiera tenido que trabajar para él.

Tomoyo lo sopesó unos momentos, en parte tenía razón. De hecho, por la misma razón de si algún día la investigaban a ella como diseñadora encontrarían más rápido a su amiga ella se había puesto un sobre-nombre.

—Estoy contigo, sea lo que sea —le dijo mientras la abrazaba—. Siempre puedes contar conmigo.
—Gracias Tomoyo —murmuró Sakura abrazándola de vuelta.

Sakura tomó aire nuevamente, se encontraba muy nerviosa pero intentaba no aparentarlo. Había quedado de ir a una cafetería nueva cerca de donde había sido su secundaria. El tener que pasar por el frente de ella le había causado una impresión más grande de lo que creía.
Tomoyo había hecho un buen trabajo vistiéndola, le había dejado en claro que usaría todo lo que estuviera a su alcance para vestirla casual pero sin ningún toque que pudiera recordarle a Feimei a su ex-cuñada.

Mordió su labio inferior mientras dirigía su mirada al café que se encontraba ya frente a ella. ¿Y si la chica decidía comentarle sobre Syaoran? No tendría razón de hacerlo, pero las pláticas entre chicas, estaba consciente, podían abarcar todo y nada.
¿Qué sentiría si se enteraba del matrimonio que había arruinado su vida? O peor aún: de un hijo.

Negó con la cabeza y agarró con más fuerza los faldones de la blusa negra que llevaba. Ella buscaría la manera de que no se enterara de nada que no quería saber. Además estaba paranoica, demasiado.

—Buena tarde, Esmeralda —dijo Feimei tomando asiento delante de ella—. Siento mucho la tardanza.
—Hola Feimei —saludó, un poco descolocada todavía—. No te preocupes, es apenas a tiempo, yo llegué un poco temprano —admitió.

Conversaron algo insulso mientras Feimei decidía qué tomar y lo pedía. Sakura estaba cada vez más tranquila y decidida a ser únicamente Esmeralda.

—Y dime, ¿por qué has venido a Tomoeda?
—Bueno, porque mi hermano decidió crear la sucursal aquí —respondió la china—. Le trae recuerdos, supongo.

La morena desvió un poco la mirada, dirigiéndola hacia su café, buscando de esa forma un poco de tiempo para decidir qué hacer con esa información.

—Vaya, eso resulta interesante —mencionó—, yo había pasado varias veces por aquí pero no lo conocía realmente. Tú sabes, es diferente ser turista a lugareño.
—Sí —acordó—. Te entiendo, ¿y has visitado lo suficiente Tomoeda? Podría invitarte a salir conmigo un día para que lo conozcas.
—Me encantaría —dijo sonriendo—. Pero tendrá que ser otro día, hoy quedé de verme un poco más tarde con Matt.
—¿Tu novio?
—Y editor —agregó guiñando su ojo derecho.
—¿Eso no resulta complicado? —preguntó curiosa.
—En ocasiones sí —aclaró—, pero supongo que ya nos hemos acostumbrado.

Y la plática continuó durante una hora más, entre detalles insulsos de la vida de Feimei y de aquella inventada por Esmeralda.
Cuando Sakura llegó a casa aquella tarde se dirigió directo a su habitación, había conocido algunos pocos detalles de Syaoran, de su actual vida. Nada de su pasado.
Realmente, no sabía cómo tomar aquello.


Muy bien, la continuación de la semana.
En la próxima tendré que decirle algo a mi mamá que no sé cómo la ponga, así que no sé si podré subir el siguiente el próximo sábado. Cualquier cosa avisaré vía Twitter, y si veo que tardo mucho le diré a mi beta que lo suba ella. Que al cabo tengo dos de reserva.

Espero que les haya gustado el capítulo. Por si a alguien le interesa: sí, dentro de poco se volverán a ver ;).

¿Reviews?


Esmeralda; probablemente todas lo perdonaríamos, pero es difícil entender y perdonar eso. Es que fue de pronto, ni tiempo le dio para analizarlo. Yo amo a Syaoran, y eso de que ande con una y con otra sí lo he escrito (y seguiré escribiéndolo), pero para 'Teb', como le digo de cariño, no me pareció adecuado. Podría describir más las masturbaciones (¡lo que hace el yaoi!), pero siento que sería demasiado xD! Y Matt, aww, Matt; yo lo amo porque está basado en mis múltiples amigos homosexuales :D!