Capítulo 11: Segunda Visión.
Los días pasaban, a la vista como cualquier otro. Pero yo no tenía ganas de levantarme en las mañanas, tampoco de arreglarme ni de estar en cualquier lugar. La fecha del calendario hace mucho que había dejado de ser 20 de Octubre y no tenía interés por saberla. Estaba próxima a entrar al colegio nuevo, pero no me había dado el tiempo de buscar ni analizar como sería dicho cambio.
Cada paso, cada movimiento me llevaba a lo mismo. Ahora lloraba menos que antes, casi nada, pero dicen que el dolor silencioso es el peor. Solo tú sabes cuanto te atormenta el haber estado feliz por algo, el valor que toma una simple imagen en tu mente que te lleva a un millón de recuerdo y sensaciones.
Supuestamente debía ser fuerte, no caer. Demostrarle al mundo que esto no me la ganaría, que así era como él quería verme. Que la mejor forma de vencerlo era decir lo bien que estaba. Sin embargo cada vez que trataba de pararme recordaba que a él no le importaba y jamás le importó, que él estaba bien, disfrutando de la vida. Y yo sufriendo.
La gente cree que el pensar eso te ayuda a luchar más. Resulta todo lo contrario. Porque yo alguna vez fui feliz por él, yo alguna vez le dí importancia y alguna vez lo quise.
Uno se tortura por no parar de pensar en lo mismo, por no ser capaz de controlar tus propias emociones y pensamientos. Un día odiar y al otro extrañar lo que era. La gente termina aburriéndose de tí, encontrándote débil, dejándote en el camino. Cuesta asumir que algo te está manipulando tanto.
- No tienes de que envidiarle a esa tonta.-dijo Lucy- Mira pero que cara de niña tiene. Dios...ese rostro gordo que tiene.
- Ella no tiene la culpa de nada-dije rehusándome a mirar la foto que mi mente ya conocía de memoria.
- Míralos, por favor.
Posé mis ojos en el ordenador. Foto nueva, novedad. Dolía verlos tan felices. ¿Qué sería de esos dos? Imaginarlos juntos, todas las cosas que se deben decir, los cariños y abrazos de novios. Era extraño.
Tenía ganas de golpearle, siempre. Últimamente como método de salvación a lo poco de autoestima que me iba quedando, opté por ver una figura negativa de su parte. Fuese verdad o no, así afirmar que yo era mejor, cosa que claramente era mentira.
En un minuto no sabía que partido tomar, defenderlo o no de la batalla mental que tenía. Parte de mí le hechaba la culpa, otra decía que yo era la tonta que había caído, como quizás cuantas más. Que nadie era perfecto, que yo podía caerme también. Que él tenía derecho a tratarme como quisiese, eso jamás.
Nuevo tweet CaraLutz : Que manera de odiarte en estos minutos. Ojalá te estés divirtiendo mucho.
- ¿No se ha tratado de comunicar contigo? -Negué con la cabeza. Claro, se le acabó su jueguito y tiene suficiente tiempo para ocuparlo con su novia.- ¿Tú con él?
- ¡¿Cómo se te ocurre decir semejante idiotez?! Y...que se atreva a hablarme porque...
- Golpéalo entonces-dijo y me miró-Te habló.
POV. Minho:
-N.A: Les recomiendo leer este pov con canciones de Radiohead de fondo. Lo escribí con High & Dry, Paranoid Android, Creep, Karma police y No surprises. Cualquiera de ellas se las recomiendo-
Hace mucho tiempo que me había rendido de realizar la llamada telefónica. Muchas veces me quedaba con el teléfono en la mano con su número marcado. Pero no reunía las fuerzas para llamarla. Solo sería un acto egoísta, ya la había hecho sufrir bastante, era mejor dejar ir.
Me costaba demasiado. Separar el trabajo y mi vida. Algo de que nunca le medí las consecuencias y ahora me dominaba ¿Cómo explicarle que no era yo? Estaba imposibilitado, con las manos atadas y los caminos eran solo uno. Dejar ir algo que me había prometido desde el primer minuto aferrar y no perder de vista.
Tenía razón en odiarme, hasta yo en un minuto llegaba a odiarme por lo egoísta que había sido. Siempre guiándome tan impulsivamente, dejando de lado muchas cosas, postergando otras simplemente por caprichos.
Cuando era adolescente y me ofrecieron trabajar para la SM ent. yo no medí riesgos, solo veía la meta y nada a mi alrededor. Mi familia se opuso, los ignoré por completo. Mi entorno comenzó a cambiar y mi cuerpo a cansarse conforme avanzaba el entrenamiento arduo. Tuve más de una oportunidad de perder y de fracasar, pero jamás me fui.
Cada orden que me daban como un loco la obedecí, sin chistar, sin meditar. Hice oídos sordos ante los "nunca llegarás a ser algo", "Van a tener que dar su 120% y no pedir recompenza por ello" y los llantos de mi mamá. Nos convertimos en máquinas epecializadas en satisfacer ordenes y de esa forma lograr algo. Pero no teníamos vida. Era duro si te salías del marco de tu trabajo y comenzabas a desear una.
Cuando conocí a Cara en ella ví esperanza de poder volver a ser lo mismo, de forma evolucionada lo más probable. Recordando todo lo que era y lo que soy. Fue algo bastante extraño, como si ella hubiese llegado a mi camino por algo. Su diferencia conmigo, su efusividad, sus formas de mostrar afecto, me fueron atrayéndo y asustando a la vez. Era shockeante que alguien sin previo aviso te dijiese lo importante que eras en su vida, que se preocupase por tí sin pedir nada a cambio. Comencé a cuestionarme las cosas que estaba haciendo, sin siquiera ella postular algo de forma directa. Veía en ella una amiga, un apoyo y una interrogante "¿Cómo había sido capaz de sobrevivir todo este tiempo?".
Sin embargo todo eso se fue por la borda cuando me llamaron a la oficina del jefe.
Si mal no calculo, pocas son las veces que uno entra ahí dicen que de ser así tienes dos alternativas, un futuro prospero o una muerte segura. Esperaba que esta vez se tratara de la segunda.
- El comeback de f(x) va a ser en unos meses y necesitamos atraer la atención del público con algo fresco y nuevo.
- Disculpe, no sé a que se refiere con eso.
- Creemos que la mejor forma de lograrlo es poner un foco en la prensa. Un romance.-dijo y comprendí para donde se dirigía.-¿Tienes novia?
¿En verdad podría decir que Cara era mi novia? Solo nos habíamos visto un día , lo demás eran conversaciones y video llamadas.
- Rompe con ella.-dijo y lo miré, tal como se había dado la relación entre nosotros. Pocas palabras, lo había acostumbrado a tal extremo, que cualquier orden debía ser obedecida. Ya no necesitaba preguntarme si quería o no.-No discutiremos en por que estabas con alguien siendo que está prohibido para ustedes. Desde ahora vas a ser novio de Sulli. Lucen amigables, lo van a saber llevar juntos. No le mencionarás a nadie que esto no es real, incluso a tus compañeros de SHINee. No quiero posteriores problemas.
Me extendió un contrato deslizándolo sobre su escritorio de vidrio. Ese frío escritorio que cambiaba cada año por uno más frío aún.
- Lógicamente, esto va con invitaciones a programas, dramas con protagónicos tuyos y efectivo. Es tu oportunidad. Solo firma-dijo y lo miré atónito.
Un contrato que definía mi vida, mis direcciones, mi relación con la gente. Estaba acostumbrado ¿Por qué la extrañeza de esto que antes era tan natural? Las palabras me sabían a basura, cada una de ellas en su conjunto formaban una maraña de porquería. ¿Cómo era capaz de mencionarlo de esa forma?
Firmé. Mis sueños estaban de la mano de esa gran mentira.
- La Srta. Choi ya está enterada. Mañana se oficializará. Este es su duplicado del contrato. Puede retirarse.
A Sulli le preguntaron también por todo esto. ¿Qué habrá opinado? Pobrecita de ella también. Me preguntaba como habrá reaccionado. Espero que no me odie y que esto sea fácil de llevar.
¿Fácil? Una vez que salí de la oficina caí en cuenta de lo que había hecho. Los sueños se sobreponían a lo que quería. Las metas una vez más ganaban, pero por primera vez dolía de esta manera. Dejarla, dejar mi inicio de nueva vida por dejar volar mis sueños y mi sacrificio.
En ese entonces yo era el más afectado. Solo lo miraba desde mi ángulo, desde mi perspectiva. Habían veces que no le daba tanta importancia, ella debía entender que mis sueños iban sobre su persona. ¿Pero acaso ella sabía la importancia que era para mí? Comenzaban las dudas existenciales.
Tuvimos que salir en público con Sulli, de la SM y de donde fuese. Iba a visitarla a los ensayos, a sus presentaciones y ella a las mías. Comencé a irla a dejar a su casa con los chicos y en solitario también. Sus papás me adoraban pero sus hermanos seguían sin aprobarme por completo. Esto era incómodo por más que trataramos de hacerlo natural y parece que ellos no eran tan imbéciles como los demás y lo notaban.
Al principio costó. Con Sulli eramos amigos, pero nunca nos habíamos visto en esta posición de novios. Acordamos que trataríamos de hacer todo más ameno, pero no se podía llegar y querer a alguien así por así. La complicidad que teníamos, era que ambos sabíamos que esto era complicado de llevar. No había necesidad de fingir, ella no se enojaba cuando llegaba todos lados y yo tampoco, porque sabíamos que había que acostumbrarse a ver el rostro del otro en todos lados públicos y privados.
Muchas veces tuve que acompañarla mientras lloraba. Decía que no esperaba que su primer amor fuese así de doloroso, lo cual me hería porque yo trataba de hacer todo lo posible para que fuese agradable. También me irritaba, porque no era la única a la que le afectaba. Sacaba el tema de Cara cada vez que lloraba . Ella sabía toda la historia, decía lo miserable que se sentía de separarnos. Yo no sabía que decir, solo la abrazaba.
Cuando le comenté que pensaba ir a verla me obligó a ir. No me reprochó, me apoyó como nadie. Los chicos no estaban de acuerdo, que cerrase ese ciclo, que estaba con alguien y que ilusionar a otra era de mala persona. En cierto sentido tenían razón.
No estaba enterado de lo que sentía Cara hasta que la fui a ver. Ahí me dí cuenta de que mi mala decisión era peor de lo que creía. Me sentí culpable de no haber luchado, de haber firmado como autómata, de ser tan débil y egoísta. Pero tenía que ir a decirle personalmente que tenía novia, no podía ser así.
Pero fui inmaduro y me dejé llevar por lo que sentía, sin pensar en ella ni en nadie. Como me caracterizo. La ilusioné por simplemente querer tenerla cerca y no dejar ir lo inevitable. No podía abandonarla viéndola tan vulnerable, feliz y viva en un mismo día. Esa sensación de estar volando que sentía con ella seguía intacta, las horas que se hacían minutos conversando, viendo sus reacciones. Mi corazón estaba con Cara. Llegué a odiar a mi jefe, a Sulli, a mi familia y a mi mismo. Quería estar con ella y todo lo que me alejara de ella era sinónimo de odio infinito. Más que estar con ella, quería estar con el yo que se perdió al firmar ese contrato.
- ¿Estás listo?-dijo Sulli y se sentó a mi lado. Asentí y me puse a revisar mi celular junto con ella. Vimos el tweet que puso. Sulli me abrazó inmediatamente, diciéndome palabras de ánimo, acariciándome el cabello. Lo que siempre pasaba en estas situaciones pasó, no me contuve y comencé a llorar. Porque tuvo que abrazarme y hacerme analizar las cosas.
-
Me quedé con el corazón en la mano. ¿Fue por la indirecta que le mandé?
- No, no voy a contestar.-dije algo asustada.
- ¡Caraa!, tienes que terminar con esto. ¡Ya!-dijo y me miró esperando que dijiese algo- Cierra el ciclo, mira como estás.
- Yo, yo estoy bien. -Cruzó los brazos.-¡Y NO DARLE IMPORTANCIA ¿NO TE SUENA?!
- ¿Qué es mejor? La niña aparenta no darle importancia a algo, pero no contesta y demuestra su atención o tú hablándole de vuelta, quedando como una chica educada e indiferente.
- Ohsh…-dije y noté que Taemin me habló también.
- ¡Es él tratando de hablarte por Taemin!
- Claro que no, ya he hablado con Taeminnie antes.-dije y le contesté.
¡Hola! ¿Cómo están todos Minnie?
Si que eres desgraciada
Me extrañó. Hasta ahora Taemin no estaba involucrado en nada de esos temas, solo platicábamos. Y de forma muy amena. Digamos que con él me veía obligada a no tocar el tema, era como una especie de código inquebrantable. A pesar de que él fuese amigo de Minho y estuviésemos relacionados por él. En un minuto se me olvidaba.
Taeminnie?
Soy Jinki, y para tí es Taemin. ¿Puedes contestar la videollamada?, quiero darle fin a esto.
Contesté y me aparecieron Taemin y Onew en la pantalla. El primero me saludó alegremente con la mano y el último muy frío se quedó quieto.
- Jinki me obligó, no me odies.-dijo Taemin y yo asentí. Se dirigió a Lucy, hablando en inglés-¡Hola niña de cabellos desordenados!
- ¡Aish!-dijo Lucy sonrojada, llevándose las manos al cabello y huyendo al baño.
- Al fin solos-dijo Onew y asentí, era lo único que podía hacer.- Deja de poner cosas de ese tipo ¿Quieres? Minho quedó mal. No dejaré que mis amigos sufran y menos por la culpa de una chica.
Me indigné. Ahora resulta que yo no tenía derecho a publicar nada, que tenía que dejarlo bien a él. Claro, debe sentirse mal por haber perdido el juego de tener 2 personas a las cuales engañar. Ahora solo tiene una, que pena. ¿Por qué no venía y lo decía él?
- ¿Qué yo deje de publicar por agradarle a él?, ¿¡Pero que demonios pasa con ustedes!?
- Cara, lo que Onew trata de decir es que…-Suspiro, a la vista muy cansado.-No sé que pasó con ustedes, presentimos, pero ni tú ni Minho nos han dicho claramente. ¿Por qué ya no se hablan y se ignoran?
- Pregúntenle a él, yo no tengo que decirles.
- ¿Con quien hablan?-dijo una voz de chica que no se veía.
- De seguro deben estar viendo porno.-dijo una voz que ya conocía de memoria. No podía ser.
- Minho-dije quedando congelada, al verlo asomándose en la pantalla. Su sonrisa pasó a ser una cara de desconcierto.
