CAPÍTULO 9
- ¿Rick? ¿Dónde estás?
Ante mi pregunta solamente recibí silencio, me recorrí la casa de arriba a abajo buscándolo pero sin tener respuesta alguna.
Decidí hacerme algo para desayunar mientras esperaba, entonces se abrió la puerta y le vi, una gran sonrisa se formó en mi rostro, pero antes de que pudiese hablar sonó mi teléfono reflejando una foto de Javi.
- Puedes hablar aquí con él, ya no me molesta, al menos no tanto como antes.
- ¿Desde cuándo?
- Desde que después de pasar veinticuatro horas creyendo que te había matado y saber que aún así me elijes a mí, sí creo que me molesta mucho menos.
- Engreído.
- Masoquista.

- Hey Javi!
- ¿Qué tal amor? Espero que el doctor no se haya pasado, no me gustaría acabar con él.
- Puedes estar, puedes estar tranquilo.
- Hemos encontrado a Josh, se acabó, tengo una sorpresa para ti ¿por qué no vienes a las ocho a casa?
- Sabes que no me gustan las sorpresas.
- Tú sólo ponte guapa, ve de compras si quieres y si puede ser sin el doctor. Ah! y lleva puesto el...
- Sí, me lo pondré, no te preocupes, allí estaré.
- Pensándolo mejor, invita al doctorcito, ya es hora de que nos llevemos bien.
- ¿En serio?
- Yo quiero lo que tú Kate. Te dejo, he de hacer el papeleo, adiós amor y disfruta esas compras.
- Adiós Javi.

No paraba de mirar el teléfono, me sorprendió la llamada de Javi pero más aún que quisiera invitar a Rick.
- ¿Ocurre algo?
-¿Acaso no lo sabes ya?
- Te prometí que no me metería en tu cabeza, esperando que tú misma me lo contases.
- Javi ha preparado una fiesta, supongo que porque ya estoy a salvo, me pidió que fuese a casa a las ocho con un vestido y...
- ¿Y?
- Me preguntaba si te querrías venir, me gustaría que hiciéramos algo juntos a parte de construir una casa, no sé, diviértete.
- No sé, habrá demasiada gente.
- Eso no me sirve como excusa Rick, eres cirujano.
- Déjame pensarlo, no querrás ir así ¿no?
- Me pasaré a coger algo de dinero para ir de compras.
- No, los gastos de hoy corren a mi cuenta, al menos así me tendrás presente.

Pasamos toda la tarde de tiendas, a pesar de que Rick insistió en entrar en las tiendas más caras no lo hicimos así, no encontraba el vestido preciso.

- Kate déjame a mí, hay una tienda perfecta para ti, no te preocupes por el dinero.
- Está bien, te dejo a ti.

- ¿Qué tal este?
- Estás preciosa.
- Venga Rick, has dicho eso de todos los vestidos desde que empezamos.
- Pruébate este, seguro que te quedará genial.
- Rick, cuesta más de dos mil dólares.
- Vamos, al probador, venga.

- ¿Qué te parece?
- No sabes lo que daría por poder estar junto a ti de todas las maneras posibles.
- Eres tú quién lo ha querido así, no me dejas otra opción.
- Lo sé, iré pagando el vestido.
- ¿Desea algo más señor?
- Sé que estuvo mirando algo antes ¿recuerda qué es?
- Estuvo mirando estos pendientes, su prometida tiene buen gusto.

- ¿Perdón?
- Lo lamento, no debo entrometerme pero se le calló la caja del bolsillo a su prometida y até hilos, creí que esperarían al acto para que llevara el anillo, perdóneme.
- No... no importa.
- Aquí tiene su tarjeta y su caja con el anillo, hacen una pareja hermosa.
- Gracias.
- Ya me he cambiado, ¿nos vamos Rick?
- Claro...

Entramos en la casa y nos encontramos con una sorpresa, James estaba allí.
- Vaya, al fin conozco a la famosa Katherine Beckett.
- Es un placer James, Rick me ha hablado mucho de ti.
- Yo también he oído mucho de ti hija.
- Deberías comenzar a arreglarte, te queda algo más de una hora.

Una vez desapareció escaleras arriba, me dejé caer contra la encimera de la cocina, alertando a James.

- ¿Qué ocurre? Creía que estabais mejor que nunca, si quieres me voy mi hermano puedo alojarme con mi hermano otra semana más.
-Esta es tu casa, y no, no es por eso, es por algo que he encontrado.
- Debe ser algo gordo, nunca te había visto así.
- Se va a casar, he encontrado el anillo, le he leído la mente, está preocupada porque yo no lo vea.
- Sabías que esto iba a ocurrir.
- Necesito salir de aquí, despídete de Kate.
- Rick, no...

1 hora después.

- Rick, ya estoy lista, ¿nos vamos?
- El señorito tuvo que salir, me pidió que la acompañase en su lugar.
- ¿Le ha ocurrido algo?
- Necesitaba salir a correr, discúlpeme por no habérselo dicho antes pero está usted hermosa.
- Es un cielo James.
-Gracias por haberme acompañado, no quiero que se moleste pero extrañé a Rick.
- Disfrute la noche señorita Beckett.

Abrí la puerta y estaba todo cerrado y sólo había una luz en mi dormitorio, subí las escaleras lo más rápido que pude, esperando ver esos ojos azules pero me encontré de lleno con unos más oscuros.

- Veo que me has echado de menos.
- Claro, cómo iba a ser.
- Estás preciosa en ese vestido, tengo reservado un local, voy a ir sacando el coche, vete acabando.

En cuanto escuché cerrar la puerta bufé y me asomé al balcón de mi habitación.

- Rick... ¿Qué ocurre? ¿Dónde estás? Necesito que estés a mi lado... -¿Qué diablos hago hablando sola?
- No estás sola.
- ¡Dios! Me has asustado.
- Olvidaste algo en la tienda- me puse tras de ella y le coloqué los pendientes.
- Son hermosos, no debiste comprarlos.

- Me gustaría que me acompañases a la fiesta.
Solté una carcajada irónica.
- También olvidaste esto, ¿Cuándo pensabas decírmelo Kate? ¿O debería decir futura señora Espósito?
- ¿Cómo?
- Se te cayó en el probador me lo dio la dependienta.
- Lo lamento, debí habértelo contado.
- Ahora es tarde, debes irte te esperan en tu fiesta.
- Sabes que no tengo nada claro.
- Javi está subiendo, he de irme.
- ¡Rick! -Le agarré el rostro y posé mis labios tímidamente sobre los suyos.

EN LA FIESTA...

- ¡Un momento! Quisiera hacerles conocedores de una magnífica noticia y por lo tanto realizar el primer brindis, tengo el honor de comunicaros que dentro de tres meses Katherine pasará a formar parte de la familia Espósito.
La sala estalló en aplausos y los invitados empezaron a felicitarme por la noticia.

- No deberías beber, te sentará mal.
- No va a matarme, así que no importa.
- Aún no sabemos la fecha exacta, queda mucho tiempo.
- Tres meses, para mi vida, no es nada.
- Esto no cambia nada entre nosotros, quiero que acabemos la casa de James, quiero que sigas a mi lado.
- He tomado una decisión, pienso pelear estos tres meses, pelearé contra mí mismo, porque siga siendo todo normal.
- No se puede luchar contra el destino.
- No pienso jugar a dos bandas.
- Siempre serás tú el único capaz de romper mis esquemas, yo no necesito un amigo, lo necesito todo de ti.
- ¿Por qué haces esto?
- Tú has decidido tenerme en tu vida y ahora no pienso perderte.
- ¿Qué pasaría si te requiriesen el lunes en una misión secreta en mi casa de los Hamptons?
- Que debería comprar bañadores nuevos.
- Entonces dalo por seguro, esa semana serás toda para mí.
- Eso es lo que quiero.
- Vaya, creí que no vendría doctor.
- Pues se equivocó detective.
- ¿Qué le parece la noticia? Quizás la próxima vez que nos veamos será para traer al mundo a un hijo.
- ¿Estás, estás embarazada?
- No, pero Katie y yo queremos buscarlo.
- Aún es pronto.
- No venda la piel del oso antes de cazarlo.
- ¿Insinúas algo?
- De aquí a tres meses pueden pasar muchas cosas, quizás cambie de opinión su prometida.
- ¿Lo dice por usted? Me río en su cara.
- ¿Entonces por qué le tiembla la voz al verme cerca de ella y no para de rascarse la nariz? Eso se llama tic nervioso, si no tuviese dudas no le hubiera pedido matrimonio, la ha encarcelado.

Entonces Javi le propino a Rick un empujón, haciéndole tropezar, sentí como perdía el control y si lo hacía se mostraría ante cien personas y sería su fin.

- Venga doctor, responda, ¿o teme partirse las uñas?
Rick no respondió y le golpeó en la cara casi rompiéndole un pómulo y dejando en ridículo a Javi.
- La próxima vez te mato imbécil.
- Señor, debemos irnos.- Cogió la chaqueta y salió disparado de la sala.

2 horas después...

Me fui de casa tras mantener una discusión con Javi y fui a casa de mi madre a dormir. No estaba tranquila y decidí llamar a Rick, no contestó pero yo supe donde estaba y me dirigí hacia el bosque.

- No debías haber venido sola aquí con este tiempo.
- Estaba preocupada, necesitaba verte, lo lamento, no debiste haber ido.
- ¿Cómo está Javi?
- Le dejé con Lannie curándole, discutimos.
- Lo lamento.
- ¿Por qué no volvemos a tu casa? La tormenta está parando.
- Se acerca una noche fría, yo me quedaré.
- No, no pienso irme de aquí sin ti. -Me abracé a mí misma por el frío y nos dirigimos hacia el coche.
- ¿Qué ocurre?
- Estoy sin gasolina...

- Si te llevo yo cuando llegues a casa estarás enferma, entremos en la caseta.

Estaba helada a pesar de las mantas, creo que enfermaré seriamente si seguía así.

- Rick ¿qué haces comiendo?
- Es la única forma de que entres en calor, no pienso permitir que enfermes por mi culpa.

Al cabo de unos minutos sus pupilas se dilataron y se quitó la camiseta recostándose en mi lado de la cama.
Me abracé a él y comencé a sentir el calor y tras unos minutos el frío desapareció.

- ¿Mejor?
Decidí responderle con un beso y esta vez no quería que se quedara sólo en besos.

CONTINUARÁ...

Aquí el enlace del vestido y pendientes...

.es/media/catalog/product/cache/1/image/1200x1200/9df78eab33525d08d6e5fb8d27136e95/g/a/galet_rojo_new_

.

GRACIAS POR LAS REVIEWS SON DE GRAN AYUDA!

BESOS!