Finalmente he podido terminar este nuevo capitulo que les presento. No ha sido uno fácil y tuve muchas dudas durante su producción, pero aquí está. Sin mucho que añadir, adelante con la lectura.


XI – Esquirlas

Frank Castle estaba acostado en su cama, con la respiración tranquila y los ojos cerrados. No obstante el sueño no le había llegado y era así como quería estar. Su celda era completamente cerrada, no le permitía ver el exterior pero había asumido algunas cosas. Sí las cosas no habían cambiado mucho desde sus días como Enforcer, y hasta donde sabía muchas cosas seguían igual, no habría guardia de noche. El familiar que lo había estado vigilando esos días en el exterior de su celda solo estaba allí durante el día. No era que incluso entonces fuera necesario. La celda solo tenía cámaras para la vigilancia. Un sistema de guardia que no dormía y que permitía detectar si algo pasaba dentro de la celda. Usar magia no era una opción, ya que eso activaría precisamente los censores.

Era un buen sistema. De hecho también producía un ligero ruido, ahora que lo notaba. Era como una vibración, la misma sensación que le producían los televisores viejos cuando alguien los dejaba encendidos. Castle podía sentirla solo si se detenía a pensar en ella y la buscaba. Ahora mismo lo estaba haciendo. Ya era tarde, así que debería ser pronto. Se movió un poco. Odiaba las esperas, lo ponían ansioso. Ésta sería su primera y última oportunidad, si fallaba… estaría acabado. Solo tenía que salir adelante como siempre. Pan comido.

La sensación se detuvo tan de repente que Frank tardó dos segundos en darse cuenta. Ni bien lo notó se levantó de un salto, arrojando las sabanas a un lado. El lugar estaba casi por completo a oscuras pero también silencioso. El sistema de ventilación se había apagado, todos los sensores tenían que estar desconectados. Era ahora o nunca. Miró su brazo donde el aro de metal aun descansaba. Tenía que ocuparse de eso también. Pero primero lo primero. Se dirigió a la puerta. Como esperaba el seguro de las cerraduras operaba en un sistema independiente, precisamente para evitar situaciones como ésta. Pero se podía salir si tenías el código. Punisher tecleó un número en la consola de la puerta y esperó. Con un pitido y un ligero sonido electrónico la puerta se deslizó a un lado.

Castle cruzó la entrada y abrió la otra puerta, saliendo por fin al pasillo por primera vez desde que llegara. El lugar estaba desierto y apenas tenía una cuantas luces para iluminarlo. Ahora necesitaba encontrar una salida y ropas para cambiarse. No llegaría muy lejos con el uniforme de un prisionero. Dio unos pasos para alejarse de su celda pero un pitido llamo su atención. Se giró en redondo y detectó un pequeño brillo a un costado de su celda. Al acercarse para examinarlo, Punisher casi sonrío.

Is good to see you again, my Lord.

—Soulbreaker… creo que le debo a Microchip una nota de agradecimiento—tomó su dispositivo del suelo y este asumió su forma de espada. Usando el filo y con todo el cuidado que fue posible usar Castle rompió el aro limitador en su brazo. Cuando pudo volver a hacer conexión con su Linker Core se sintió como nuevo—claro, siempre que no lo mate por tardarse tanto.

Un haz de luz lo envolvió y sus ropas se vieron remplazadas por su Barrier Jaket negra. Soulbreaker volvió a asumir su forma de cruz y se colgó a su cuello.

There is a point we must go, my Lord, there are some things you most pick.

—Bien, guíame por el lugar. No recuerdo demasiado de cuando me metieron preso.

Punisher avanzó por el pasillo y siguiendo indicaciones de su dispositivo dobló a la izquierda en la esquina. No tenía mucho tiempo antes de que se dieran cuenta de que se había ido. Tenía que apresurarse. Castle apretó el paso pero de repente el sonido de una explosión y las vibraciones consecuentes sacudieron toda la estructura obligándole a detenerse. Medio segundo después las alarmas rompieron el silencio.

"Perfecto ¿Ahora qué?" pensó Punisher. Una nueva explosión sacudió el lugar y el techo sobre su cabeza se combo peligrosamente. Castle apenas tuvo tiempo de soltar una maldición antes de que el techo y las paredes cedieran y se precipitaran sobre él como una avalancha de escombros.


[Flechette Shell]

La calma de la noche fue rota por los disparos de su Divisor. Los proyectiles oscuros impactaron contra un sector de la base militar, destruyendo las paredes y sacudiendo el edificio. Las alarmas no se hicieron esperar y otras dos explosiones le siguieron a la suya, sumiendo la pequeña base en un completo y absoluto caos ruidoso por varios segundos. Veyron Hückebein sonrió y se detuvo un momento para admirar su trabajo. A su lado los otros Eclipse Drivers se movían inquietos pero él los ignoró mientras miraba la base arder y a los humanos y magos correr por todo el lugar.

Estas retrasado Veyron, si no quieres venir al menos ten la decencia de seguir con el plan—La voz mental de su hermana Cypha sonaba ligeramente molesta.

—De acuerdo, solo disfrutaba de la representación—respondió Veyron. Se giró hacia los otros infectados detrás de él—muévanse chicos. Maten cualquier cosa que respire allí abajo.

Los infectados. Todos varones, avanzaron pasándolo de largo y disparando como dementes. Veyron y su grupo estaban a unos 3000 metros sobre el nivel del suelo, ocultos en un banco de nubes. Más explosiones abajo en la base le indicaron que el grupo de Cypha ya había entrado en acción desde el suelo. El plan original era un ataque desde tierra y aire, rápido y brutal. La función del grupo de Veyron era eliminar la pequeña flotilla de helicópteros de combate que poseía la base, mientras Cypha y los suyos procedían a atacar al mismo tiempo el ala médica, las zonas habitacionales y el almacén de suministros. Luego el grupo aéreo descendería sobre el resto de la base y eliminarían cualquier oposición que encontraran.

En opinión de Veyron un desperdicio de tiempo y esfuerzo. Ellos eran superiores. Con lo único que contaban los humanos para salvarse eran los magos y ellos eran los Asesinos de Magos. Simplemente no había lugar para albergar ninguna esperanza. Claro que mientras estuviera infectado tendría que matar para vivir y no sería él quien se quejara. Acomodó su Divisor y descendió hacia el campo de batalla debajo de él. Aterrizó justo en medio de la base.

El aire estaba lleno de disparos mágicos y humo. Los magos de la Sección Especial Seis, tomados completamente por sorpresa, intentaban organizar una defensa en tanto que los Eclipse Drivers se entregaban a una sed de sangre. Con ojo crítico Veyron pudo descubrir varios focos de resistencia. La diferencia crucial era la falta de organización entre los infectados y la disciplina de los magos, de otra forma la batalla hubiera sido completamente desigual.

—Aburrido.

Levantó su Divisor y disparó contra un mago que intentaba despegar a unos metros de él. Le dio al tipo justo en el pecho, destrozando su armadura corporal y haciéndolo caer en un charco de sangre. Se giró con rapidez al sentir un movimiento a su espalda y esquivó los disparos de otros dos magos. Volvió a apuntar con el Divisor y disparó nuevamente, pero un rápido destello de color rojo se puso en el camino y bloqueó el fuego. La explosión le impidió ver de qué se trataba, pero una ráfaga de viento dispersó el humo y reveló a la persona que había bloqueado su ataque. Era una niña vestida de rojo que sujetaba un enorme martillo del mismo color. La maga se giro rápidamente hacia los otros dos.

—Yo me ocupo de éste, regresen y aseguren el centro de mando ahora.

— ¡Sí, señora!

Los dos magos se giraron y se alejaron en el aire sin pensárselo dos veces. Veyron amplió su sonrisa.

—Tú te vez más fuerte que esos otros, maga—dijo el Hückebein.

—Yo soy una caballero—replicó ella—te pediría que te rindieras, pero en estas circunstancias no creo que vayas a escuchar ¿No es así?

—Al menos tienes sentido común, eso ya es algo.

[Birdshot Shell]

Veyron disparó con rapidez pero la caballero no fue lenta. El disparo de tipo escopeta salió de la punta de su Divisor al tiempo que la enana de rojo saltaba en el aire y se dirigía hacia él, volando con increíble agilidad y moviendo su enorme martillo con soltura. La maga le atacó con el martillo y Veyron se agachó evitando la cabeza del mismo para poder disparar nuevamente. Apretó el gatillo cuando tuvo a la caballero a tiro pero ésta aceleró su movimiento de giro y desvió los proyectiles con su arma, quedando nuevamente de cara a Veyron.

¡Plasma Pile!—la guerrera levantó el martillo por sobre su cabeza y este brilló con una potente luz antes de que lo dejara caer con toda su fuerza contra él.

Con un salto hacia atrás Veyron evitó el impacto, siendo repelido por la onda expansiva de la explosión que lo cegó momentáneamente mientras retrocedía e intentaba recobrar el pie para atacar. De entre la nube de humo la guerrera de rojo salió con un destello mágico y le atacó con el martillo antes de que pudiera hacer nada para evitarlo. El Divisor generó una barrera, pero el golpe del martillo la destruyó y Veyron sintió como los huesos de su brazo izquierdo se rompían al recibir el impacto. El golpe le hizo perder el aire y caer a tierra, dando tres vueltas en el suelo antes de poder frenarse e intentar levantarse. Veyron se giró para enfrentar a la enana de rojo mientras su factor curativo se ocupaba de reparar sus huesos.

— ¡Vete al infierno!—levantó el Divisor pero cuando la caballero se dirigía hacia él un Eclipse Driver la atacó por el costado, obligándola a girarse para enfrentarlo. Veyron sonrió y se preparó para dispararle a la caballero que ahora le daba la espalda.

¡Gajuu Souha!

Un destello de magia plateado apareció en su visión periférica y Veyron se giró en un acto reflejo, poniendo su brazo izquierdo a modo de bloqueo. El ataque impactó contra su brazo, sacudiéndoselo con fuerza y envolviéndolo en una explosión mágica. Una erupción de poder de su parte dispersó el humo y tanto él como su atacante quedaron frente a frente, evaluándose. Su nuevo oponente era un hombre alto y robusto, de piel morena, cabello plateado y unas orejas peludas de color azul, vestía un traje azul y tenía guanteletes metálicos. Tenía una expresión calmada mientras su puño seguía en contacto con el antebrazo de Veyron.

— ¿Un familiar? Y yo que pensé que hoy tendría diversión—se burló Veyron— ¿Protegiendo a tu ama?

—Soy una bestia guardiana y tú ya has hecho demasiado daño—replicó el otro. La presión de su puño se incrementó.

—Bestia guardiana, familiar, mago, caballero… al final es lo mismo—Veyron rompió el contacto y ambos retrocedieron un paso—Veamos que puedes hacer.


Isis era alguien con el sueño ligero, el ruido y las vibraciones la despertaron en medio de la noche. Abrió los ojos y se incorporó en su cama. El lugar estaba en penumbras, con un poco de luz entrando por la ventana. Isis se preguntó que era aquello que le había parecido escuchar cuando una serie de explosiones y golpes sacudieron el lugar. Por la ventana se pudo apreciar el brillo naranja de las llamas y las luces de diversos ataques mágicos. Aquello le sacudió cualquier rastro de sueño que le hubiera podido quedar. Isis se puso de pie de un salto, mientras en la cama de al lado Lily finalmente abría los ojos y se incorporaba con cara de no saber lo que estaba pasando.

"Isis ¿Qué…?" empezó Lily pero no pudo terminar.

Desde el cielo una serie de proyectiles mágicos cayó en dirección hacia la habitación. Isis agarró su dispositivo que estaba en la mesita de noche junto a su cama y se arrojó hacía Lily mientras lo activaba. El ataque derribó la pared, destrozando los cristales y envolviendo la habitación en una explosión que sacudió todo el edificio, enviando fuego y humo en todas direcciones. Isis surgió del humo en su traje de batalla negro y rosado, elevándose por sobre el edificio y aterrizando en la azotea con Lily en brazos, quien no paraba de toser.

— ¿Te encuentras bien Lily?—preguntó Isis. Apenas había tenido tiempo de activar su Perfume Grab antes de que la habitación explotara.

"Estoy bien. Solo, es el humo" respondió la otra joven intentando controlar su tos "¿Qué está pasando?"

Aquella era una buena pregunta. Isis miró hacia el resto de la base tratando de entender lo que ocurría. Había varios lugares en llamas y muchas figuras moviéndose en todas direcciones. El aire casi zumbaba debido a la cantidad de disparos mágicos que llenaban la zona. Aquello tenía muy mala pinta. Isis se alejó del borde de la azotea, lo mejor sería buscar a alguien o contactar con alguno de los oficiales antes de que las cosas se pusieran peor.

—Lily tenemos que movernos ¿Puedes volar?

"No hay problema" Lily activó su traje de batalla, blanco con una única media negra larga en la pierna derecha y un guante negro en su mano izquierda.

Un Eclipse Driver las notó antes de que pudieran moverse. El infectado apareció sobre el borde de la azotea como si hubiera saltado desde abajo. Sus marcas de alas rojas eran visibles por la mitad de su cuerpo, como siempre desnudo de la cintura para arriba. Los ojos eran dos orbes rojos desorbitados y en su mano esgrimía un Divisor en forma de rifle con una cuchilla. El infectado atacó sin mediar palabra.

¡Black Perfume No.5: Rumbling Sparrow!

Las esferas en los guanteletes de Isis brillaron cuando su magia se activó. Un breve resplandor magenta iluminó su magia cuando Isis liberó el perfume del contenedor y agarraba a Lily con la otra mano. El humo asumió la forma de una bandada de pequeños gorriones negros que impactaron contra el Eclipse Driver haciéndolo retroceder en una potente explosión. Isis y Lily aprovecharon para tomar altura y alejarse de él antes de que se recuperara. En ese instante otro Eclipse Driver vino por detrás de ellas, descendiendo desde lo alto.

¡Black Perfume No.9: Dusky Thrush!

Está vez el humo tomó la forma de proyectiles que chocaron contra el nuevo atacante con otra potente explosión. Al mismo tiempo y desde abajo el primer Eclipse Driver se elevó de entre el humo del primer ataque de Isis. La maga de pelo purpura lo vio subir y se giró para enfrentarlo, pero un resplandor verdeazulado le indicó que Lily le había tomado la delantera. Varias cadenas mágicas, del mismo tono verde, aparecieron en torno al infectado inmovilizándolo y reteniéndolo en el aire. Isis aprovechó su oportunidad. Perfume Grab se activo y soltó un breve resplandor magenta.

Black Perfume No.3: Humming Bird.

— ¡Ahora Lily!

Ambas jóvenes emprendieron el vuelo hacia abajo, alejándose de los Eclipse Drivers. El primero de ellos rompió sus cadenas mientras el segundo se liberaba del humo, pero en ese momento varios pájaros negros surgieron detrás de ellos y nuevamente se vieron inmersos en una explosión.

— ¿Dónde aprendiste a hacer ataduras como esa?—inquirió Isis mientras volaban.

"Rein-san me enseñó a hacer algunas cosas. Pero es la primera vez que la uso en una situación así" respondió Lily "No me acordaba bien, lamento haberme tardado"

—No te preocupes, lo hiciste bien—le aseguro Isis, un poco impresionada. Si aquello había funcionado en los Eclipse Drivers es que no era magia. Y eso solo quería decir que lo que venía sospechando era cierto. Lily no era del todo humana.

"Isis-chan, Lily-chan ¿Se encuentran bien?" una nueva llamada mental interrumpió los pensamientos de Isis.

"Nanoha-san ¿Qué es lo que ocurre?" respondió Isis de inmediato.

"Estamos siendo atacados por la familia Hückebein. Hay un grupo intentando tomar el centro de mando, otros dos en la bodega de armas y la teniente Vita y Zafira-san se encuentran combatiendo a uno de los Hückebein y otro grupo. En este momento me dirigiré hacia ustedes. Mantenemos un puesto seguro en el centro de mando, las escoltare hasta aquí."

"¡Isis cuidado!" el grito mental de Lily hizo que Isis volviera a prestar atención a lo que ocurría a su alrededor.

Delante de ambas apareció la mujer con la katana y el parche en el ojo que habían visto en el bosque. La Hückebein las atacó desenvainando su arma y haciendo un barrido hacia ambas. Isis empujó a Lily fuera del camino y levantó los brazos para bloquear el golpe. El filo del arma golpeó con más fuerza de la que había esperado. Su traje armado evitó que la cortara pero el impacto la arrojó hacia atrás dando varias vueltas incapaz de controlar su vuelo. Isis intentó frenarse pero cuando consiguió recuperarse la mujer volvió a atacarla, golpeándola desde arriba y enviándola al suelo a toda velocidad. Isis cerró los ojos esperando sentir el golpe pero unos círculos mágicos de un rosa claro aparecieron debajo de ella, atajándola y frenando su descenso.

—Isis-chan ¿Estás bien?—la voz de Nanoha Takamachi le llegó desde atrás y la joven se giró para ver a la instructora aterrizando a su lado.

—Eso creo…—respondió Isis sentándose en el suelo.

— ¿Dónde está Lily-chan?—preguntó Nanoha.

—La empujé cuando esa mujer atacó, yo no…—un disparo de energía interrumpió las palabras de Isis.

Nanoha se movió para bloquear el ataque usando el dispositivo en su brazo izquierdo y ambas levantaron la cabeza para ver a Cypha descender sobre ellas con otros dos Eclipse Drivers.


Isis la empujó a un lado y la mujer con la espada la ignoró mientras atacaba a su amiga. Lily intentó seguirlas pero antes de que pudiera avanzar unas extrañas ataduras mágicas aparecieron a su alrededor, aprisionando sus brazos y piernas en varios aros de color blanco. Lily intentó romper las ataduras, retorciéndose en ellas pero fue del todo inútil. Intentó recurrir a su propio poder, como la sargento Rein le había enseñado, pero no pareció tener ningún efecto. Sin que pudiera hacer nada sintió como era movida contra su voluntad. Lily siguió debatiéndose contra sus ataduras. Llamó por ayuda, pero nadie respondió a su voz mental, como si no pudieran oírla. Lily se dio cuenta de que la estaban moviendo hasta uno de los edificios dañados de la base, lejos de los otros combates.

—Ya está, por fin te atrapé—se escuchó una voz alegre y cantarina cuando Lily finalmente colocó los pies en el suelo. Se volvió a mirar y vio a una mujer con el cabello azul y un traje negro salir de las sombras. Tenía un libro blanco idéntico a la Cruz de Plata salvo en el color y Lily pudo ver las marcas de alas azules. La mujer siguió hablando—Creo que hasta ahora nunca nos hemos visto. Soy Karen Hückebein, la líder de la familia. Encantada de conocerte, Lily Strosek-chan.

Lily sintió que algo estaba mal incluso aunque la mujer sonriera de manera amable y hablara tan alegre. Había algo intrínsecamente malo en ella, podía sentirlo. Como si aquello no fuera más que un simple disfraz. Cuando la mujer se acercó y pudo verla a los ojos Lily finalmente entendió por qué. Aquellos ojos, insondables y oscuros, estaban desprovistos de esa calidez que ella quería darle a su tono. Inconscientemente Lily se removió más contra sus ataduras.

—Perdona por eso, pero es que creo que será más fácil si hablamos todo así—dijo la mujer llegando a su altura y deteniéndose a unos metros de ella. Karen se inclinó y la examinó—Te vez bastante saludable. Esa gente del Buro te ha dado un buen trato. Sin embargo si que estas dañada en tus demás funciones, no deberías presentar semejantes desbalances en relación a tu manejo de poder… ahora entiendo algunas cosas. Pobre Thoma-kun, mira que tener que reaccionar con una espiga tan dañada como tú…

A la mención del nombre de Thoma, Lily intentó preguntar por él pero aunque enviaba el mensaje, Karen no parecía estar escuchándola. Lily estaba extrañada ¿Qué era lo que pasaba? ¿Ahora no podía ni siquiera comunicarse? Se movió y no por primera vez deseó poder usar su boca para hablar. Pero ningún sonido salía de su garganta.

—Es parte de mi hechizo—dijo Karen de repente, como dándose cuenta de lo que la estaba angustiando—Es necesario para asegurarnos que no te da por llamar a alguien para que nos interrumpa. Lo quitare en un momento pero primero debemos hablar. Voy a soltarte ahora, pero te lo advierto, será mejor para ambas si no tratas de huir o llamar la atención y me escuchas. Sobra decir que atacarme también sería una equivocación.

Las ataduras desparecieron y Lily se vio libre al fin. Intranquila la joven dio medio paso hacia atrás. Todavía se oían los gritos y las explosiones que tenían lugar en el resto de la base, pero era imposible saber quiénes estaban ganando. Karen Hückebein se sentó sobre un montón de escombros y se la quedó mirando como esperando su decisión. Lily no tenía demasiadas opciones y realmente deseaba escuchar lo que aquella mujer tenía que decir si es que tenía que ver con Thoma.

"¿Qué es lo que quiere decir?" preguntó Lily.

—Eso es, eres una niña inteligente—la felicitó Karen sonriendo—En realidad es muy sencillo. De ser posible hubiera querido hacer esto de una manera menos dramática, pero es que de verdad necesitaba asegurarme de que no seriamos interrumpidas. Para ponerlo en simples palabras, me gustaría que vinieras conmigo y con mi familia, Strosek-chan.

"¿Por qué habría de hacerlo? Ustedes se llevaron a Thoma, lastimaron a las personas del Buró y han hecho muchas otras cosas terribles. Nanoha-san me ha contado sobre ustedes" respondió Lily.

— ¿Te han contado? Y dime ¿Te han dicho toda la verdad?—Karen no parecía impresionada—Hay tantas cosas que puedo decirte y que ignoras. Sobre mi familia, sobre el virus Eclipse y la naturaleza de la Cruz de Plata. Esas son historias para otro día, pero lo único que debería importarte aquí y ahora es muy simple. No soy solo yo la que quiere que vengas, Thoma-kun también lo desea. De hecho él te necesita, Strosek-chan.

"¿Thoma me necesita?" aquella parte había captado más su atención que el resto.

—Así es. Veras, hemos hecho lo posible por cuidarlo pero un Eclipse Driver de su nivel no puede estar sin un Reactor—Karen agarró el libro blanco que tenía y lo mostró—sabes tan bien como yo que esa es tu naturaleza y función. La serie de Reactores con forma humana llamados Strosek son únicos, nacidos gracias a la Cruz de Plata y diseñados para ayudar al usuario a controlar el enorme poder del libro. Thoma-kun no puede hacer nada de esto por si mismo. Ni siquiera es capaz de mantenerse. Dentro de poco la convulsión asesina del Eclipse le obligara a matar o, lo que sería peor, activaría su mecanismo de autodestrucción y él moriría por la infección imperfecta que le aqueja. No obstante si te tuviera a ti a su lado, no solo se sentiría mejor, sino que podríamos ponerle remedio a todo esto.

Lily estaba impresionada por aquello. En parte no quería creerlo y por otro lado sus recuerdos parcialmente recuperados estaban llenos de información que corroboraba las palabras de Karen. Ella era, en efecto, un Reactor Strosek y su única función era servir al maestro de la Cruz de Plata. Pero ¿Thoma la necesitaba para salvarse? Hasta donde ella sabía el virus con el que había infectado a Thoma era incurable, pero Shamal-san le había asegurado que los secretos de este los podían romper con su ayuda y que era posible encontrar una cura. No obstante no existían garantías ¿Y si eso fallaba? Thoma morirá de seguro. No obstante Karen le decía que si bien Thoma estaba condenado ella podía salvarlo.

"¿Cómo es eso posible?" preguntó Lily finalmente "Un infectado jamás puede dejar de serlo. Y todos los que he tocado han muerto. Pero Thoma vivió y yo…"

—Sé los detalles—interrumpió Karen—En efecto Thoma-kun se acopló mejor al Factor Cero que ningún otro sujeto, pero aun existen pequeños desperfectos. Con él podemos estabilizar la infección del Eclipse, igual que con mis hermanos y hermanas. Evitar el destino que es el de los Eclipse Drivers de morir sin importar que. Pero no se puede hacer sin la Biblia de la Cruz de Plata y a ella no podemos acceder sin Strosek-chan. Si vienes con nosotros podemos salvar a Thoma-kun de la muerte, tú y él finalmente cumplirían su cometido. Estarías de regreso con él, sé que es lo que quieres, y nosotros estaríamos más que contentos de que se unieran a nuestra familia. Sin importar que tan amables sean estas personas que has conocido ellos son diferentes. Tú eres un Reactor, Thoma-kun es un Eclipse Driver, un Asesino de Magos. Son como nosotros, diferentes.

"Pero… Nanoha-san, Isis y los demás, ellos…"

—Se han portado bien contigo ¿No? Eso no implica que te deban aceptar en el mundo. Puede que a uno o dos de ellos no les importe, pero cuando los humanos se enteran de tu verdadera naturaleza ellos te odiaran por eso. Porque eres diferente. Nosotros no somos humanos. Somos mejores. Y por eso debemos estar juntos. Pero como ya te dije lo principal es que salvarás a Thoma-kun ¿Pueden ellos garantizar lo mismo? No, desde luego que no. Así que ¿Qué es lo que dices?


Las pantallas frente a Hayate estaban llenas con datos referentes al combate que se llevaba a cabo en la base. Griffith y los demás habían reaccionado a tiempo y organizado varios puntos de defensa, pero el número de atacantes era abrumador. Coordinar los esfuerzos y rechazar a las fuerzas invasoras era un trabajo primordial. Detrás de Hayate más pantallas se abrieron cuando pudo contactar con las demás personas que buscaba. Por su parte la gente del centro de pruebas de Técnicas Caledfwlch estaba también bastante atareada preparándolo todo.

Una parte de Hayate deseaba solo regresar y ayudar a su gente, pero tenía que organizarlo todo para que la ayuda que llegara fuera efectiva. Sus subordinados eran gente entrenada y podrían aguantar, tenía que confiar en ellos. Los reportes de Griffith le permitieron a Hayate darse una idea de la situación en la base. Unos 30 Eclipse Drivers atacaban dirigidos por al menos dos miembros de la familia Hückebein, que se enfrentaban a Nanoha, Vita y Zafira. El resto de la base era asediada por los infectados, pero el personal había creado tres líneas de defensa en torno a la bodega de armas, el centro de mando y el ala médica. La poca coordinación de los atacantes evitaba que las defensas se vieran abrumadas pero aquello era solo cuestión de tiempo. Tan rápidamente como pudo Hayate comenzó a repartir órdenes.

—Yuuno, tenemos que enviarle refuerzos a la base. Dile al doctor Chen que prepare a los Raptores, adelantaremos su prueba de campo—dijo Hayate sin apartar los ojos de las pantallas— ¿Podrás llevarnos allí?

—Confía en mí, me ocupare de ello—respondió el bibliotecario. Un círculo mágico de color verde apareció a sus pies, activando su Barrier Jacket verde y marrón, igual a la que usara antes, solo que con unos pantalones largos en lugar de cortos.

La comandante asintió cuando el hombre se marchó a hacer lo que le había pedido. Luego se giró hacia las tres nuevas ventanas de comunicación que había abierto con la ayuda de su dispositivo.

—Ginga, tu equipo es el más cercano, regresaran inmediatamente para reforzar nuestra unidad aquí—ordenó Hayate mirando hacia las pantallas de comunicación—Los demás permanecerán en alerta y mantendrán sus posiciones. No dejaremos que los Hückebein usen esto como una escusa para moverse en alguna otra dirección. Fate, te necesito especialmente alerta.

— ¡Sí, comandante!—ambas saludaron militarmente antes de cortar la comunicación.

—General Chandler—Hayate se dirigió hacia la última pantalla saludando con corrección al hombre en ella.

—Comandante Yagami—el hombre, de unos 60 años y de rígido aspecto marcial, le devolvió el saludo—Estoy enterado de la situación. Con gusto le ofrezco cualquier asistencia que pueda requerir de las fuerzas de Vaizen.

—Le agradezco la oferta general pero dada la naturaleza del enemigo, enviar más magos a combatirlos podría ser contraproducente—dijo Hayate con el máximo respeto posible—La Sección Especial Seis fue creada específicamente para lidiar con ellos y solo nosotros poseemos el equipo necesario para hacerlo.

—Eso me han informado. Nos mantendremos en espera y crearemos un perímetro en torno a la base para evitar que los enemigos escapen. No obstante si la situación se descontrola no dudaremos en intervenir—respondió el general.

—Entendido, gracias general.

La pantalla se cerró y Hayate reprimió un suspiro. Ahora con eso fuera del camino necesitaba regresar a lo otro. Sacó el emblema dorado que era su dispositivo y lo aferró con fuerza entre sus dedos.


El golpe dio justo en su pecho y arrojó al guerrero azul hacia atrás con tanta fuerza que se estrelló contra una de las paredes de la base y la rompió, atravesando el concreto y cayendo en el interior del edificio. Veyron se permitió sonreír mientras seguía a su oponente de un salto y atravesaba el hueco que éste había hecho en la pared. El familiar estaba en el suelo, con una rodilla en tierra y agarrándose el brazo derecho con el izquierdo. Tenía una herida en el hombro derecho, varios cortes en su traje y un feo corte en su mejilla. Veyron, por otro lado, se veía completamente ileso. El Eclipse Driver dio unos pasos dentro del edificio para acercarse a su oponente.

— ¿Eso es todo, bestia guardiana?—preguntó—Hasta te hice el favor de no usar mi Divisor y ¿Esto es todo lo que puedes hacer?

El otro no respondió pero se puso de pie y se preparó para el ataque. Un triangulo mágico de color claro brilló a los pies del guerrero. Veyron solo aumento su sonrisa lobuna y se preparo para recibir el ataque.

¡Steel Yoke!

Numerosas cuchillas blancas salieron del suelo alrededor de Veyron. Las hojas lo aprisionaron, evitando apuñalarlo y atrapándolo en medio de una maraña de espadas blancas. Veyron movió los brazos para liberarse pero apenas intentó romper algunas de las espadas que le aprisionaban estas estallaron, envolviéndolo en un resplandor de pura energía mágica. La fuerza de la explosión destruyó el resto de la pared por la que habían entrado, sacudiendo todo el lugar.

Con un movimiento rápido la bestia guardiana cubrió la distancia que le separaba del Eclipse Driver y atravesó el humo que había creado la explosión, golpeando a Veyron con toda su fuerza en la quijada y arrojándolo fuera del edificio. Veyron no pudo reaccionar y cayó varios metros atrás, rodando por el piso. Finalmente el Hückebein consiguió incorporarse pero el guerrero de azul volvió a atacarlo con rapidez antes de que pudiera recuperarse del todo. El familiar logro conectar otros tres golpes con fuerza increíble. Veyron pudo sentir como algunos de sus huesos se partían por los impactos. Una patada vino de ninguna parte y le dio directo en el pecho, separándolo de la bestia guardiana y haciéndole patinar por el suelo.

El guerrero volvió al ataque pero Veyron había tenido suficiente. Con un rápido movimiento metió su mano izquierda dentro del bolsillo de su chaqueta y la sacó justo cuando la bestia guardiana se acercaba para dar un nuevo golpe con el puño derecho. Rápido como una serpiente Veyron movió la mano y atajó el puño, deteniendo a su oponente en seco. Este se quedó impresionado cuando todo el impulso que tenía quedo frenado de golpe.

—Nada mal, esos fueron muy buenos ataques—dijo Veyron despacio. Levantó la vista del suelo para mirar a su oponente al rostro. Sus heridas comenzaron a sanar—Tu problema es que te mueves demasiado limpio. Si hubieras querido acabar con esto rápido, debiste apuntar a la cabeza.

Nuevamente no obtuvo respuesta, pero Veyron no quería ninguna. Miro la garra metálica en su mano izquierda y cerró la presa sobre el puño de la bestia guardiana. La lucha fue corta antes de que el inconfundible sonido del metal doblándose y los huesos rompiéndose se dejara escuchar. El guerrero soltó un rugido de dolor e intentó usar su otra mano para golpear al Hückebein pero Veyron atajó esa otra mano también y la dobló mientras el otro no paraba de forcejear. El guantelete metálico de Veyron se llenó de sangre mientras su presa aumentaba la presión sobre el puño de su enemigo.

¡Napalm Fang!

Un fuego azul surgió de la garra de Veyron y ambos peleadores se vieron envueltos en una potente explosión que los hizo desaparecer de la vista en una nube de humo. Veyron saltó hacia atrás para alejarse del humo y aterrizó justo al lado de su Divisor que descartara al principio de la pelea con la bestia guardiana. Con gesto desinteresado agarró el arma y miró hacia el fuego y el humo donde había explotado su ataque.

—Es un maldito perro resistente, usó ese ataque para evadirme y evitar que lo matara—el Hückebein se giró para darle la espalda—Normalmente me aseguraría pero ahora hay trabajo que hacer ¿No es así, pequeña caballero?

Miró hacia arriba donde estaba la guerrera de rojo con el martillo en su mano. Su traje de batalla presentaba algunos pequeños desgarrones, pero no parecía tener mayores heridas. La expresión de su rostro era tan fiera que Veyron se encontró a si mismo sonriendo sin ninguna vacilación. Esta vez no hubo avisos. La caballero descendió justo delante de él como un resplandor rojo y movió el martillo hacía él en un ataque horizontal. Veyron también reaccionó y colocó su divisor para bloquear el golpe. Ambas armas chocaron con un potente impacto metálico y los dos luchadores se quedaron evaluando.

—Nada mal, caballero—dijo Veyron—Quizás dures más que él.

— ¡Miserable!

La pequeña guerrera aumentó la presión en su arma y finalmente rompió el contacto para alejarse. Un triangulo mágico de color rojo brilló a sus pies y el martillo en su mano incremento significativamente su tamaño. Veyron levantó su Divisor y ambos atacaron al mismo tiempo.

¡Plasma Pile!

¡Flechette Shell!


Los dos filos negros se estrellaron contra la hoja del Strike Cannon con un potente golpe. Nanoha sintió el impacto sacudir su brazo izquierdo y el hombro se le resintió como un fantasma de su vieja herida pero aguantó. Usando su propia fuerza rompió el contacto con su oponente y antes de que ésta pudiera atacarla nuevamente levantó el brazo derecho y conjuró un rápido ataque.

¡Strike Smasher!

De la palma de su mano surgió un rápido rayo de luz rosa que se deshizo antes de llegar a tocar a la mujer de las espadas pero que le permitió a Nanoha acomodar su cañón para realizar el verdadero ataque. Del extremo del Strike Cannon surgió una columna de plasma en dirección a la Hückebein. La mujer levantó sus armas y las colocó en forma de equis frente a ella para bloquear el golpe. La explosión alejó a ambas peleadoras y Nanoha pudo tomar conciencia de la fuerza de su oponente. "Es casi tan fuerte como Thoma-kun. La única razón por la cual no pudo romper el cañón es por el refuerzo que se le hizo" pensó "No me sorprende que Signum-san perdiera si ella no contaba con un equipo AEC"

Aquella noche era una completa locura. Nanoha había estado trabajando hasta tarde llenando algunos reportes y justo se pensaba acostar cuando las explosiones habían comenzado. No le había tomado más que unos minutos tomar a Raising Heart y dirigirse afuera. Había podido ayudar a asegurar el centro de mando y Mariel-san le había proporcionado la unidad de Strike Cannon que habían podido reparar. Por desgracia la Fortaleza, debido al daño que recibió, estaba completamente fuera de combate. No obstante Raising Heart flotaba a su lado para ayudarla en esa batalla. Nanoha sabía que Vita y Zafira peleaban contra el otro miembro de los Hückebein al otro lado de la base, cerca del comedor, mientras que detrás de ella se alzaba el área médica, donde Shamal, Agito y Rein mantenían seguros a los heridos. El almacén de armas y el centro de mando también sufrían de fuertes ataques y todos estaban con las manos llenas.

Master!

La llamada de Raising Heart la sacó de su ensoñación y Nanoha se giró para ver a un Eclipse Driver subir hacia ella. Rápidamente giró el cañón y le disparó una media docena de pequeños proyectiles de energía. El infectado esquivó el ataque con facilidad, pero las balas lo pasaron y giraron nuevamente hacia él atacándolo por la espalda. Otro infectado apareció a su izquierda pero unos pájaros negros impactaron contra él antes de que pudiera siquiera intentar algo.

—Gracias, Isis-chan—le dijo Nanoha a la joven maga cuando esta apareció a su lado—Eres bastante buena en esto ¿Acaso has hecho algún entrenamiento antes?

— ¿Podemos discutirlo después?—replicó Isis sin mirarla—ahora mismo quisiera concentrarme en esto.

—Tienes razón—reconoció Nanoha con una ligera sonrisa. Por el rabillo del ojo pudo ver regresar a Cypha en el aire—Confiaré para que me guardes las espaldas y yo haré lo mismo ¿Está bien?

—Por mi perfecto.

Isis descendió en su vuelo y Nanoha se giró para enfrentar a Cypha. Isis estaba más preocupada por Lily que por lo que hacían en aquel momento. Nanoha también estaba preocupada. No podía sentir la presencia de la otra joven y tampoco contactarla. Pero no había nadie que pudiera ir a buscarla porque todos estaban demasiado atareados. "Tenemos que acabar con esto rápido" pensó Nanoha "Hay que asegurar a los Eclipse Drivers y recuperar a Lily. Tengo un mal presentimiento acerca de todo esto". La Hückebein llegó hasta ella y se detuvo a unos metros mientras evaluaba sus armas.

—Peleas muy bien, servidora pública—dijo Cypha con una sonrisa—pero esperaba algo más de la As de Ases.

—Si te rindes y sueltas tus armas ahora, te prometo que nada malo te pasara—dijo Nanoha ignorando los comentarios de su oponente—No tenemos que hacer esto.

— ¿Aún sigues con eso?—inquirió Cypha incrédula. Apuntó a Nanoha con una de sus espadas mientras su único ojo se clavaba en la mirada azul de la maga—Estoy aquí atacando tu base y matando a tus aliados. Claro que tenemos que hacer esto.

Sin más palabras ella atacó de nuevo y Nanoha se defendió. Cypha era rápida y fuerte, pero Nanoha conseguía defenderse en un combate en corto alcance. Necesitaba la distancia para usar sus mejores ataques, pero su oponente lo sabía e intentaba mantenerse cerca. Con un movimiento Cypha desvió el cañón y dirigió su otra espada hacia el rostro de Nanoha. Esta alcanzó a apartar la cabeza y girar el cuerpo, pero el filo le corto la mejilla derecha. Aprovechando el momento Nanoha incrementó el poder de su Flier Fin para alejarse en el aire y usar el Strike Cannon.

¡Excellence Cannon Variable Raid!

El rayo de plasma descendió sobre Cypha que se movió para evitar el impacto directo y cargó hacia arriba. Nanoha no la esperó si no que se dirigió a su encuentro y ambas chocaron en el aire, liberando una potente cantidad de energía en un resplandor mágico. Se separaron y volvieron a embestirse varias veces mientras volaban sobre la base. Los golpes de las espadas de Cypha sacudían con fuerza el Strike Cannon, pero la nueva armazón soportó cada impacto sin problemas. Por debajo de ambas se sucedían más explosiones y disparos mágicos del resto de los combates.

En un momento Cypha esquivó varias balas mágicas de Nanoha y se elevó sobre ella para dispararle con una de sus espadas. La Instructora giró en el aire, pero el ataque logró quemar parte de su Barrier Jacket. Nanoha apretó los dientes al sentir el calor y se examinó el brazo. Por fortuna el impacto no era grave y apenas estaba quemada. Cypha volvió a atacar pero desde atrás apareció una nube de humo negro, apenas visible contra el cielo nocturno. La nube asumió la forma de proyectiles mágicos y descendieron sobre la Hückebein, tomándola por sorpresa y haciéndola desaparecer en una explosión.

—Gracias otra vez Isis-chan—Nanoha le sonrió a la chica de ojos dorados.

—Seguro… ¿Alguna idea?—interrumpió Isis sin darle mucha importancia—Así no estamos llegando a ninguna parte.

—Tengo una idea, pero necesito tiempo para cargar el ataque. Su defensa no parece tan solida como la de Thoma-kun—respondió Nanoha, levantando el Strike Cannon— ¿Crees que podemos hacerlo si utilizamos el modo de alto rendimiento, Raising Heart?

No problem Master.

Nosotros también podemos hacerlo—intervino el dispositivo de Isis

—Vamos a ello, Perfy.

Rápidamente Nanoha le explicó su plan y ambas se prepararon. Cypha finalmente salió de la nube de humo, dispersándolo con un ataque de sus Divisores. La Hückebein se dirigió hacia ellas. Isis activó su dispositivo y otra bandada de aves negras apareció en torno a Cypha, quien se revolvió y las atravesó cortándolas en pedazos, provocando que explotaran pero alejándose de ellas antes de que lo hicieran. Isis avanzó hacia ella en aquel momento y Cypha se giró para enfrentarla. La Hückebein dejó ir sus espadas pero la joven la esquivó y giró en el aire arrojando otra nube negra entre ambas. Cypha se alejó del humo y descendió al mismo tiempo que Isis por lo que se arrojó contra ella para eliminarla con sus espadas.

¡Black Perfume No.9: Dusky Thrush!

La nube sobre ambas asumió la forma de varios proyectiles mágicos y estos descendieron sobre Cypha, que lo estaba esperando. Detuvo su vuelo y levantó la espada derecha, disparando un rayo de energía a los proyectiles que descendían, haciéndolos desaparecer en una fuerte pero inofensiva explosión por sobre su cabeza.

—Se acabó, chica de los explosivos.

Pero Isis sonreía. Demasiado tarde Cypha se dio cuenta de la verdad. Levantó la vista justo cuando, muy por arriba de ella y detrás de la pantalla de humo, Nanoha activaba su ataque.

¡Excellence Cannon FullBust!

El rayo de plasma del Strike Cannon atravesó el humo, dispersándolo y golpeo a Cypha antes de que esta pudiera siquiera pensar en moverse.


— ¡Cuidado con el de arriba!

— ¡Apunten juntos, disparen a uno a la vez!

Varias explosiones y ruidos sacudieron las instalaciones. Detrás de una línea de escombros y varios objetos tirados en una improvisada barricada, unos 15 magos se habían atrincherado en el ala médica, intentando mantener a raya a 4 Eclipse Drivers. Detrás de la línea de defensa Shamal, con la ayuda de Rein y Agito, mantenía varias barreras alzadas para proteger a los heridos. Signum podía observar todo esto junto a los demás magos heridos en la retaguardia. Uno de los magos heridos le faltaba todo el brazo izquierdo, otro tenía la cabeza cubierta por un vendaje ensangrentado y varios eran solo miembros del personal administrativo que se habían quedado atrapados en el ataque.

Cuando todo había empezado Signum y el resto de los pacientes en el ala medica habían sido trasladados originalmente para evacuarlos antes de que los infectados los sorprendieran y arrinconaran a todos allí. Varios miembros del departamento médico ayudaban a Shamal a atender a los heridos, mientras los magos intentaban alejar a los atacantes. Por desgracia la mayoría de los disparos y hechizos mágicos no tenían efecto y solo pocos de los presentes sabían luchar sin recurrir a la magia. A este paso era solo cuestión de tiempo antes de que los Eclipse Drivers sobrepasaran a los defensores.

Signum miró brevemente a los magos detrás de la improvisada barricada y a los heridos más atrás de ellos. Si uno solo de los infectados entraba, los mataría a todos. Tenía que hacer algo. Apretando los dientes intento ponerse de pie. El dolor la asaltó de inmediato, pero se obligó a ignorarlo mientras intentaba recuperar la vertical. Se apoyó en la pared para ayudarse y finalmente consiguió alzarse sobre sus piernas, aunque aun apoyándose en el muro.

— ¡Signum!—la aludida giró la cabeza y vio a Shamal levantarse y moverse hacia ella— ¿Qué crees que estás haciendo?

—Necesito…—empezó la guerrera de la espada pero apenas dejó de apoyarse en el muro para dar un paso el mundo se tambaleo y perdió el equilibrio.

— ¡Tus heridas apenas están empezando a cicatrizar!—Shamal se movió rápido y logró atajarla antes de que ella callera al suelo—Ni siquiera te puedes tener de pie ¿En qué estas pensando?

Signum intentó separarse del agarre de la doctora pero apenas consiguió que esta retrocediera un poco para darle espacio. La herida en el pecho le dolía demasiado, pero se las arregló para erguirse del todo. En su mano su recién reparado dispositivo emitió un ligero destello antes de activarse. El súbito peso de su espada, normalmente algo en lo que ni pensaba, hizo que perdiera el equilibrio nuevamente y Shamal tuvo que volver a sujetarla.

— ¡Signum, por favor! No estás en condiciones de hacer esto—suplicó la doctora intentando que la otra no se moviera.

—Shamal, apártate. Si no hago algo ahora…—dijo Signum pero un súbito acceso de tos la corto—si no hago algo ellos nos mataran a todos ¡Suéltame!

— ¡Si intentas pelear así te mataran!—replico Shamal sin liberar a la otra— ¡No puedes hacerlo!

—He peleado con heridas peores… soy una caballero y tengo un deber—con toda la fuerza que pudo reunir Signum apartó a Shamal e intentó dar un paso al frente pero la doctora la abrazó por detrás y la retuvo nuevamente.

— ¡No! ¡¿Es que no lo vez?—dijo Shamal con voz ronca— ¡Ya no somos como antes! Nuestras heridas no sanan como siempre, el programa del Caballero ya no funciona ¡Si ellos te matan desaparecerás para siempre!

Antes de que Signum pudiera replicar finalmente ocurrió. Un lado de la barricada cedió y dos de los magos en ella salieron despedidos hacia atrás cuando uno de los Eclipse Drivers logró penetrar la barricada. Varias balas mágicas y hechizos de captura fueron arrojados contra él sin que ninguno pudiera frenarlo. Como un animal enloquecido buscó algo que atacar y sus ojos, rojos e inyectados de sangre, se posaron en ellas que estaban ligeramente apartadas del resto.

La barrera de Shamal se hizo añicos cuando el Eclipse Driver la atravesó con su Divisor. Detrás de Signum la doctora quiso cubrir a esta última pero la guerrera de la espada la empujo a un lado y fuera del camino. El infectado avanzó hacia Signum, quien intentó levantar su dispositivo justo cuando un latigazo de dolor le atravesó el pecho, impidiéndole alzar el brazo. El Eclipse Driver llegó hasta ella y levantó el Divisor por sobre su cabeza, listo para golpear. Signum, en una especie de repetición del sueño, solo pudo ver como la hoja descendía hacia ella. Pero esta vez no la golpeó.

Un potente resplandor mágico verde iluminó el lugar y un brazo embutido en una armadura negra y azul apareció de la nada, aferrando el Divisor y, ante la sorprendida mirada de la guerrera, lo partió limpiamente por la mitad. Al mismo tiempo otra mano aferró la cabeza del Eclipse Driver y tiró de ella hacia atrás.

— ¡Signum!

La aludida sintió como las fuerzas le volvían a fallar y cayó a un lado, siendo atrapada por Shamal que apareció junto a ella y la alejó del Eclipse Driver y los recién llegados. Mirando por detrás de ellos Signum vio a más desconocidos, todos usando los mismos trajes azules y negros con los extraños cascos, enfrentándose a los otros Eclipse Drivers usando los Strike Cannons.

"Atención a todas las fuerzas de la Sección Especial Seis. Esta es la comandante Hayate Yagami" la voz mental de Hayate resonó en la cabeza de todos los magos presentes "Reasumo el mando de las operaciones. Las unidades Raptor han sido activadas y serán tratados como aliados, a los magos se les pide proveer apoyo y respaldo a estas unidades hasta que la emergencia sea controlada"

Shamal parecía tan contenta que no sabía si reír o llorar. Se aferró a Signum e inmovilizó a la guerrera en un fuerte aunque cuidadoso abrazo. Signum solo pudo suspirar y tratar de consolar a su compañera. Su ama había vuelto a salvarla ¿Qué clase de caballero era ella? Antes de que pudieran hacer o decir otra cosa una nueva alerta llegó a todos.


Karen cerró las tapas de su libro cuando detectó el hechizo de transporte. Los magos estaban haciendo cosas por demás innecesarias. Miro al Reactor frente a ella, que aun seguía evaluando lo que le había dicho. Si pudiera llevársela por las buenas sería perfecto. Con ella podrían convencer finalmente a Thoma y acceder a los secretos de la Biblia de la Cruz de Plata. Una vez hecho aquello, ya nada podría interponerse en el camino de su familia.

—Se acabo el tiempo, Strosek-chan—dijo Karen finalmente, llamando la atención de la otra— ¿Cuál es tu respuesta?

La joven pareció dudar un momento antes de tomar una decisión. Con seguridad miró a Karen a los ojos.

"Sí esas son tus condiciones, mi respuesta es no" dijo ella simplemente.

La Hückebein parpadeo lentamente, como si quisiera aparentar que había escuchado mal. Karen sintió como un pequeño foco de ira comenzaba a surgir en su interior pero no dejó traslucir nada. En lugar de ello suspiró y se puso de pie, alejándose de la pila de escombros donde había estado sentada. La Strosek dio un paso atrás de manera inconsciente.

— ¿Estás segura de que esa es tu respuesta definitiva?—dijo con su voz dulce—Ya te dije que Thoma-kun te necesita y ¿Quieres abandonarlo?

"No, eso nunca" la joven sacudió la cabeza, negando "Pero incluso si lo que me dices es cierto. Si Thoma realmente me necesita, yo quiero estar allí para él. Lo que no quiero es que sea usado de la misma manera en la que yo lo fui. Solo puedo saber con certeza lo que he experimentado y recuerdo mi vida en manos de la gente de la instalación. Una existencia de soledad y sufrimiento. No quiero que Thoma pase por algo así de ninguna manera. Si me necesita estaré allí para llevármelo de regreso y que pueda ver a todos aquellos que le importan. Y si es necesario lo salvare del Eclipse. Pero no permitiré que ustedes hagan con él lo que hicieron conmigo"

—Ya te lo dije, ese no es el caso. Sí vienes ni tú ni él tendrán que sufrir nada.

"Alguien me enseño que las acciones dicen más que las palabras" replicó Strosek "Lo único que he visto hasta ahora no me da razones para creerte o confiar en ti. Prefiero confiar en los que, sin conocerme o estar obligados a ello, me ofrecieron su amabilidad y su ayuda, en lugar de creerle a los que hasta ahora no han hecho si no traerle sufrimiento a otros"

Un destello de energía surgió de la mano de Karen y la joven se vió arrojada al suelo cuando algo la golpeó con fuerza, dañando su traje protector. Karen bajó la mano, apretándola en un puño mientras su otra mano se cerraba en torno a su libro blanco, apretándolo con fuerza.

— ¿Crees que sabes lo que estás haciendo?—inquirió Karen con un todo de voz gélido y duro—No tienes ni idea de lo que estas rechazando, o de las consecuencias de tus actos. Pudiste haberme hecho caso y haberte ahorrado esto, pero ahora tendrás que sufrir y al final siempre terminaras haciendo lo que yo te diga.

Karen levantó su mano derecha, donde una esfera de energía comenzó a brillar hasta lograr un tamaño similar al de su cabeza. Un círculo mágico de carácter distinto al de los demás magos apareció a sus pies mientras esto ocurría. Al otro lado de lo que quedaba del edifico Lily se puso de pie con cierto esfuerzo, pero sin que pareciera haber cambiado de decisión. Se sujetaba el lugar del golpe con el brazo izquierdo y parecía algo asustada, pero también decidida. Karen apunto hacia ella y su poder se deshizo sin que hiciera nada.

Algo estaba mal. Karen sintió el sabor de la sangre en su boca y luego como esta empezaba a salir de la misma y a regarse por su barbilla. No sentía sus piernas y notaba algo molesto en el pecho. Miró a Lily, quien tenía los ojos abiertos de par en par, y luego bajo la mirada a su propio torso. La hoja de una espada, negra como el azabache, se asomaba justo a la altura de su esternón, bañada por completo en sangre. Como un autómata Karen giro su cabeza para mirar sobre su hombro. Sus ojos negros chocaron con una mirada gris y dura como el acero, justo antes de que bajara más la mirada y viera una calavera blanca en un fondo negro.


Nanoha bajo el Strike Cannon. Su último ataque había acabado con la amenaza que representaba Cypha. Descendió con cuidado hasta quedar a la misma altura que Isis.

— ¿Está muerta?—preguntó la joven de ojos dorados.

—Lo dudo. Pero no creo que pueda moverse. Enviaremos un grupo por ella después—respondió la Instructora. En ese momento les llegó el comunicado mental de Hayate y ambas pudieron sentir los portales mágicos activándose.

Nanoha miró hacia abajo y pudo distinguir los círculos verdes de la magia de Yuuno en el campo entre el humo y el fuego. De estos surgieron varias figuras que se apresuraron a dispersarse contra los Eclipse Drivers.

"Nanoha-chan ¿Cómo te encuentras?" nuevamente la voz de Hayate resonó en la cabeza de Nanoha, pero esta vez solo para ella.

—Estoy bien, pude tomar uno de los Strike Cannons, Isis-chan y yo hemos derribado a una de los Hückebein. Raising Heart está enviando su ubicación al centro de mando—respondió Nanoha.

"En ese caso enviaremos un grupo a buscarla después. Yuuno y yo hemos traído refuerzos de Técnicas Caledfwlch. Pero aun necesitamos ayuda para limpiar abajo ¿Puedes continuar?"

—No hay problema comandante.

"Sabía que podía contar contigo. Vita-chan sigue enfrentándose al otro miembro de la familia Hückebein, asegurarlo es prioritario regresa y asístela"

—Entendido, capitana Takamachi fuera—Nanoha cortó el lazo mental entre ambas. Tenía algunas preguntas que hacerle a su amiga, pero no era ni el momento ni el lugar. Se giró hacia Isis—Terminare de asistir a la captura de los criminales ¿Podrías regresar al centro médico y ver si necesitan asistencia? En cuanto todo se tranquilice podemos empezar a buscar a Lily-chan.

—… no hay problema—respondió Isis luego de unos segundos y voló hacia donde le habían pendido.

Nanoha suspiro, agradecida de que la joven no hubiera decidido discutir. Ella tenía una buena habilidad en el combate mágico, pero también una fuerte rebeldía ante la autoridad. Sin pensar más en ello Nanoha activó su Flier Finn y descendió de regreso a la base.


Veyron paró el martillo con el filo del Divisor y levantó su mano izquierda. La caballero reculó justo cuando un chorro de llamas azules salió desde su garra hacia ella. Un escudo en forma de triangulo bloqueó el fuego mientras la pequeña guerrera daba un salto atrás para alejarse. El Hückebein apuntó con su arma y disparó hacia ella. La maga de rojo lo esquivó y despareció entre el humo del ataque, haciendo que Veyron la perdiera de vista por unos valiosos instantes.

¡Plasma Pile!

Demasiado tarde Veyron intentó girarse cuando la columna de plasma cayó sobre él, haciéndolo desaparecer en una bola de fuego y energía. La potencia de la explosión sacudió a todos los presentes. La caballero aterrizó junto al cráter, respirando agitadamente y apoyando su martillo en la tierra. Tenía el traje protector dañado y una herida importante en el hombro izquierdo. Intentó ver como había quedado su oponente, pero ese fue su error.

— ¡Te tengo!—la garra de Veyron salió a través del humo y agarró la cara de la maga roja antes de que esta pudiera defenderse—Se acabó, enana.

Antes de que pudiera incinerar a la maga una serie de proyectiles mágicos cayeron sobre él, golpeándolo en la espalda y haciéndole soltar la presa. Aprovechando el momento la caballero se soltó y giró su martillo para golpearlo. Veyron sintió como se salía el aire de sus pulmones cuando la masa del arma impactó contra su pecho y lo arrojó hacia atrás en un movimiento irrefrenable. Voló varios metros antes de golpear el piso y rodar para quedar de rodillas. Levantó la vista y vió a una maga vestida de blanco aterrizar junto a la enana de rojo.

— ¿Te encuentras bien, Vita-chan?—preguntó la recién llegada.

—No recuerdo haber pedido refuerzos…—replicó Vita sin quitar los ojos de Veyron—puedo manejarlo sola, no necesito que andes preocupándote por mí.

—En ese caso terminaremos antes si trabajamos juntas ¿No?—la maga blanca sonrió, aunque su atención también estaba fija en él.

—… Haz lo que quieras.

—Siempre es igual, cuando menos lo esperas aparece otro—dijo Veyron escupiendo en el suelo mientas se ponía de pie. Su traje mostraba algún daño, pero aparte de un leve sangrado en su frente, no tenía otras heridas.

La situación estaba cambiando. Cypha había caído y parecía que algunos refuerzos habían llegado pero Veyron no tenía forma de saber lo que pasaba sin volar sobre el campo y tal como estaban las cosas aquello no era posible. Sin detenerse a pensar demasiado sus acciones disparó contra las magas frente a él. La de blanco se adelantó y creó una barrera, bloqueando su ataque, mientras la de rojo la rodeaba y se dirigía hacia él con un destello mágico. Veyron se giró y bloqueó el martillo con el Divisor pero antes de poder intentar contratacar la maga blanca disparó contra él, golpeándolo en varios puntos y haciéndole perder el pie.

La enana intentó aprovechar y aplastarlo contra el suelo con el martillo, pero el Hückebein rodo y el arma golpeó el suelo con fuerza a varios pasos de él. Veyron se puso de pie de un salto justo cuando la maga blanca cargaba contra él usando el borde de su arma. Veyron movió su garra y atajó el filo, deteniéndola. Al mismo tiempo volvió a mover el Divisor y bloqueo el ataque del martillo de la maga roja. Los tres se quedaron quietos un momento en un forcejeo cuando Veyron vió movimiento por el rabillo del ojo. Uno de los Eclipse Drivers estaba a su espalda, con su Divisor, listo para el ataque.

—Se acabó—escupió lleno de confianza.

El Eclipse Driver atacó antes de que ninguno de los tres pudiera moverse. Como un rayo el infectado salió de su posición y atacó a Veyron, arrojándose sobre su espalda y hundiendo el filo de su Divisor en él. Veyron sintió el metal atravesar su carne y sus huesos mientras las dos magas se alejaban de ellos y tanto él como el otro infectado golpeaban el suelo. "¿Qué demonios" alcanzo a pensar mientras luchaba por ponerse de pie. El infectado sobre él sacó su Divisor de un tiro, arrancando un gruñido de dolor de Veyron y se preparo para golpear otra vez. El Hückebein no le dio esa oportunidad.

Usando su fuerza bruta e ignorando el dolor, Veyron se alzó del suelo, levantando al otro infectado con él y dándole un golpe en el rostro con el codo. El impacto sacudió la cabeza del Eclipse Driver como si fuera un tambor y su cuello se arqueó tanto que Veyron casi pudo jurar que lo escucho romperse. El infectado dio un par de pasos vacilantes hacia atrás pero Veyron lo agarró con su mano izquierda justo cuando activaba su poder.

¡Napalm Fang!—la garra se cerró en torno al rostro del infectado. La cabeza de este saltó en pedazos junto al choro de fuego y el cuerpo se desplomó como un peso muerto.

Veyron miro rápidamente a su alrededor y vio a otros dos Eclipse Drivers peleando entre ellos. Más explosiones desde otras partes de la base le revelaron que todos los otros infectados estaban peleándose entre ellos, atacando a cualquier cosa que tuvieran cerca, fueran magos u otros de su misma clase. "Esto es imposible, se supone que teníamos control de estas cosas" pensó el Hückebein apretando los dientes. Vió a las dos magas volver a dirigirse hacia él. Se giró para enfrentarlas pero antes de que ninguno pudiera atacarse una súbita explosión, más potente que todas las otras, inundó el campo de batalla.

Una columna de magia negra y roja surgió desde las ruinas de uno de los edificios de la base, dispersando el humo y arrojando a muchos al suelo mientras se perdía en las alturas con un resplandor negro rojizo. Con horror Veyron se dio cuenta de donde tenía origen aquella magia.

— ¡Karen!


Los ojos negros de Karen destellaban puro odio hacia Punisher. El daño que había sufrido era grave. Notaba su factor de regeneración intentando trabajar para reparar el daño en su cuerpo. El libro se activó y las funciones de este comenzaron a descontrolarse. En vano Karen intentó moverse o hacer algo, pero no podía concentrar la fuerza o la energía.

—… Castle… desgraciado—alcanzó a escupir. Punisher ni siquiera parpadeó y se limitó a hundir la hoja de su espada aun más en ella.

El dueño se encuentra en peligro. Concentrando las funciones para la defensa. Repeliendo entidad hostil.

El libro blanco en sus manos se liberó de su agarre y comenzó a brillar, liberando algunas de sus páginas y activando el sistema de defensa. Karen no tenía el poder para detenerlo, aquello era una respuesta automática, el libro debía proteger a su amo. De un tirón Castle sacó el dispositivo de su pecho y Karen se desplomó en el suelo, cayendo de rodillas y luego a cuatro patas. El dolor se extendió en ella con tal fuerza que la dejó paralizada incapaz de moverse o pensar. Un enorme chorro de sangre salió de su herida y las piernas le fallaron por completo, haciéndole caer al suelo en un charco escarlata. Sobre ella el libro seguía brillando y desplegando las páginas como una barrera.

"Castle-san ¿Qué…?" atinó a percibir que Lily decía.

Karen levantó la vista y vio a la joven junto a Punisher quien aun tenía en sus manos la espada ensangrentada.

—No te acerques—dijo el hombre sin quitarle los ojos de encima a ella.

Emergencia, el usuario no puede proveer más energía al libro, eliminando hechizos y concentrado todo el poder en la defensa.

"No…" pensó Karen. Pero el libro estaba completamente en automático hasta que pudiera reasumir el control. El dolor era insoportable y le impedía configurar sus pensamientos para darle órdenes o conjurar su poder para hacer algo. Le pareció escuchar que Punisher y Lily se decían algo más pero no pudo comprenderlo. La inconsciencia amenazaba con adueñarse de su mente. Cerró su puño sobre el polvo, no pesaba dejar que esto pasara. Un círculo mágico apareció debajo de ella, iluminando el lugar con el destello de su magia.

Silver Stars—alcanzó a murmurar. De las páginas flotando frente a ella salieron varias balas de energía en dirección a Lily y Castle.

¡Slayer Strike!—Punisher levantó su mano libre mientras un circulo aparecía a sus pies.

Cientos de pequeños proyectiles mágicos salieron de la palma de Castle estrellándose contra las balas de Karen y cancelando el ataque en una explosión que envolvió a los tres presentes en humo. Karen quedó momentáneamente cegada. Intentó incorporarse pero sus piernas aun no le respondían y había usado casi toda su energía en el último ataque. No podía ver nada hasta que una serie de balas mágicas atravesaron el humo, golpeando el libro y quemando varias de sus hojas. Unas cadenas de color verde azulado aparecieron desde el suelo, envolviendo el tomo y aprisionándolo.

—No interfieras, vete—hasta ella llegó la voz de Punisher.

"Pero…"

—Vete ahora antes de que lo intente de nuevo.

Una ráfaga de viento dispersó el humo y Karen pudo ver a Lily cerca de uno de los muros derruidos que daba al exterior. Punisher estaba delante de ella con su dispositivo clavado en el suelo enfrente de él y una rodilla en tierra, mientras aferraba la empuñadura con dos manos. Lily dio un paso atrás, dudando si salir o no. Karen se sobrepuso al dolor y volvió a tratar de convocar su poder para destruirlos a ambos pero algo más paso antes. Un círculo mágico apareció debajo de ella pero este era negro con un siniestro resplandor rojizo. Karen desvió la vista hacia Punisher justo cuando la espada en sus manos emitía un resplandor rojo.

Soul Annihilation.

El círculo debajo de ella resplandeció también antes de que una inmensa columna de poder surgiera de este y la envolviera por completo. Por reflejo su escudo se activo para disolver la magia, pero la cascada de energía enviada contra ella era tal que rápidamente la abrumó y su conciencia quedó engullida por un vórtice negro mientras sentía su piel arder en contacto con la magia.


Hayate Yagami cerró el Tomo del Cielo Nocturno cuando el último de los fuegos quedó apagado y descendió a tierra. La base de la Sección Especial Seis estaba completamente en ruinas, con la mayoría de los edificios destruidos o severamente dañados. Junto a ella apareció rápidamente su segundo al mando, Griffith Lowran.

—Comandante Yagami—saludó el hombre.

—Griffith-kun ¿Cuál es el reporte de daños y de nuestro personal?—inquirió Hayate.

—Prácticamente la totalidad de la base ha sido severamente dañada y tomaran varias semanas para completar las reparaciones—respondió Griffith, el hombre se acomodó las gafas antes de seguir—Con respecto al personal tenemos numerosos heridos de diversa consideración pero solo 4 víctimas fatales confirmadas. Las capitanas y la teniente han salido sin mayores complicaciones. Así mismo la colaboradora civil y la joven Lily Strosek se encuentran ilesas.

— ¿Los Hückebein?

—No se encontraron rastro de ninguno de los tres que fueron reportados en la escena.

Ambos guardaron silencio un par de segundos antes de que Hayate hiciera la otra pregunta que tenía que hacer.

— ¿El prisionero Frank Castle?

—La sección de detención fue completamente destruida—dijo Griffith—pero hemos estado mirando los registros y encontramos algo inusual en ellos. Cabe la posibilidad de que Frank Castle no estuviera en su celda al momento del ataque. Su dispositivo ha desaparecido del laboratorio junto a otros materiales.

Hayate asintió. Aquello era lo que había temido. Los Hückebein y Castle habían jugado con ellos, engañándolos para hacer lo que querían que hicieran y ahora estaban enfrentando las consecuencias. Ya había enviado nuevos mensajes al resto de la Sección Especial Seis ordenándoles volver a casa. Necesitaban replantearse la estrategia y pensar un nuevo curso de acción. Hayate desactivó su Barrier Jacket y guardó el emblema dorado de su dispositivo en el bolsillo de su uniforme antes de volver a dirigirse a su segundo al mando.

—Envía una solicitud de persecución contra los Hückebein y otra contra Frank Castle—dijo Hayate con voz firme—Luego reúne a todo el personal para trasladarnos a la nave Wolfran. Incluidos los Raptores. Todavía tenemos trabajo pendiente.

Dos figuras en sombras observaban una pantalla con atención. Las imágenes en ella eran de una batalla. A lo largo de las secuencias ninguna de las figuras dijo nada, hasta que una columna de magia color negro surgió desde el centro de la imagen, envolviéndola y dejando solo estática.

—Estas son las imágenes del ataque de los Hückebein en Vaizen hace solo 4 horas.

— ¿Cuál es la situación?

—La base en si ha sido destruida. La Sección Especial Seis esta en medio de una mudanza. Fortis se reportó hace una hora y aseguró que sus hermanos estaban heridos pero a salvo. El plan para recuperar a la 4ta Strosek ha sido un fracaso. Tendremos que confiar en la 5ta.

—Eso pareciera. Noté las unidades que enfrentaron a los Eclipse Drivers. Los de Técnicas Caledfwlch han avanzado mucho. No creía que se pudiera adaptar la tecnología tan rápido.

—Se supone que son solo modelos de pruebas, pero es razonable asumir que terminaran de resolver los últimos pendientes con algo de trabajo. Esta fuerza es una realidad.

—En ese caso sería conveniente que avanzáramos nosotros por igual. La Biblia de la Cruz de Plata debe ser decodificada.

—Sera difícil sin la 4ta Strosek. Pero deberíamos ser capaces de obtener lo que buscamos con la ayuda de los Hückebein.

—Ya les hemos enviado más sujetos de prueba a los laboratorios que tenemos activos. Hay que reemplazar el número de caídos en esta operación. Ya hemos podido ver de primera mano lo frágil que es el control que tenemos sobre ellos.

—Aparentemente el libro dejó de correr el hechizo de control cuando Karen se vio comprometida. Por desgracia la réplica carece del poder del original. Los Eclipse Drivers se vieron perdidos por unos minutos. Afortunadamente ella fue capaz de reactivarlo antes de que los daños fueran demasiado lejos.

—Bien. De cualquier manera mantendremos un ojo sobre los nuevos juguetes de la TSAB y sobre los Hückebein. No sería conveniente forzar una confrontación hasta que estemos listos para ello.

Una de las figuras se levantó, pero la otra permaneció sentada.

— ¿Qué hacemos respecto a Frank Castle? Es un incordio y su actuar quizás comprometa futuras operaciones. De no ser por él hubiéramos obtenido lo que queríamos hace mucho.

—No hay que preocuparse. Punisher es un elemento más con el que tenemos que lidiar. Cuando todo esté listo su actuar no hará ninguna diferencia.


Y ahora los Hückebein han recibido una paliza, pero no han caído sin llevarse algo de por medio. Las criticas y los comentarios son bien recibidos.