Bueno, no he escrito en esta historia, pero se me quedaron trabadas las ideas, no me llegaba nada, pero ahora sí, y estoy lista para escribir, así que ahora ya vendrán las confrontacones contra END, natsu?

Cuando ocurra eso en el manga ya no sabré como llamarlo, XD

A empezar: Ahora si jejeje

Pérdida:

Gildarts se arrepentía realmente de ocultarle todo al chico, el cual no merecía eso en ninguna manera, pues el siempre era amable y con su sonrisa y actitud lograba alumbrar al todo el gremio de Fairy Tail. Pero ahora el momento de unirse con los dragonslayers de Sabertooth para detener a E.N.D., para así recuperar a Natsu, quien aún podría estar dentro de aquel demonio.

-Vamos.- ordenó Erza saliendo por la puerta principal del gremio con su usual armadura y una determinación constante en su mirada que siempre lograba traer inspiración al los magos de fairy Tail y ahora a los líderes de Sabertooth. Salieron del gremio, excepto por Makarov y Levi que se quedaron en el edificio principal para evitar sospechas por parte de los demás magos.

Aquel grupo de magos no tardó mucho en por fin llegar a las afueras de la ciudad, aunque la pregunta sería: ¿cómo encontraran el escondite de su enemigo?

Simple.

Natsu se lo dijo a Wendy, lo cual llenó de esperanza al grupo de amigos. Sting estaba más que decidido en recuperar al amigo que hizo durante los Grandes Juegos Mágicos, y Rogue quería rescatar a su ídolo, el dragon slayer de hierro.

-Vaya, con qué me encontraron, eso si se llama pensar.

Todos miraron al frente donde pudieron observar a E.N.D. parado en medio del camino con la usual sonrisa macabra que cargaba en aquel rostro de el. Su cabello parecía estar más desordenado ahora, pues tenía varios tonos de rosa y de negro en el. Además de que tenía más ojeras de las usuales y marcas de lágrimas marcadas sobre sus cachetes, haciéndolo parecer como un loco.

-Natsu…- empezó a hablar Erza, como si estuviera a punto de dar un discurso antes de empezar la batalla.

-¡Natsu ya no existe!- exclamó aquel chico sosteniéndose fuertemente la cabeza, pero la pelirroja continuó hablando.

-Aún no es muy tarde para rendirse, no queremos pelear contigo, te queremos ayudar a superar esta adversidad.- el ex dragon slayer empezó a reír levemente, de repente se formó un círculo mágico debajo de sus pies y el demonio desapareció de vista, en su lugar apareció Gajeel con una mirada y expresión neutral como si no tuviera emociones. En unos instantes el dragon slayer controlado corrió hacia los magos quienes todavía no reaccionaban ante la intención de ataque de Gajeel, pero por suerte Rogue detuvo el ataque con sus sombras.

-Yo lidiaré con el, ustedes avancen.- dijo Rogue al resto de los magos quienes aceptaron la instrucción.

Una vez que se habían ido Rogue dejó de detener el ataque del dragon slayer de hierro y notó que este no persiguió al grupo sino más bien que se quedó ahí específicamente para combatirlo a el.

-Creo que ya lo notaste.- comentó una voz dentro de la cabeza de Rogue. –Lo envié para luchar específicamente en contra de ti. Pensaba usarlo en contra de Levy, pero aparentemente no vino.

Rogue no podría sentirse más molesto, y pocas veces expresaba tanto su enojo en temor de que las sombras tomarán el control. –No puedes usar a las personas como objetos.

-¿Opinas que los dragones tienen una personalidad, por lo que metafóricamente son personas?- preguntó E.N.D. telepáticamente, el dragon slayer asintió ante la pregunta. –Pues entonces no somos tan distintos, porque en algún futuro tu manipulas de forma despiadada a los dragones.- dijo como veneno al dragon slayer de sombras. –Tu y no somos tan distintos, las sombras te cazan, yo puedo hacer que dejen de hacerlo solo tienes que decir si o no.

Rogue lo pensó por un momento, no parecía tan mal, pero luego recordó una conversación que tuvo con Sting unos días después del evento con los dragones y el mismo del futuro.

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-Sting.

-Dime.

-¿Sabes quién fue el responsable por todo esto?- preguntó Sting a su amigo rubio quien estaba sirviendo poche en un pequeño vaso de plástico, pues ambos estaban en la fiesta de victoria en el palacio del rey.

-¿De qué hablas?- Rogue le dio una mirada de incredulidad. –Ahh eso.- suspiró Sting. –Sí.- afirmó aquel mago rubio con cierta tristeza en sus ojos. –Lo sé porque vi con quien combatía Natsu en aquel enorme dragón.

-¿Y qué piensas al respecto?-preguntó tímidamente el dragon slayer de sombras, lo cual era muy raro en el.

-Más bien, lo que importa es: ¿qué opinas al respecto?- Rogue lo pensó por un momento, y Sting al ver que su amigo no le contestaría decidió decir sus pensamientos.

-Rogue, yo no creo que te convertirás en esa persona.- le deijo Sting a su amigo colocando la mano en su hombro. –Porque recuerda siempre que tu y yo somos un equipo que jamás nos rendimos, somos el balance, la luz y la oscuridad.

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Rogue recordó las palabras de su amigo, recordó la felicidad que sentía al ser parte del gremio de Sabertooth, y lo que era tener una familia y amigos en los que podía confiar siempre.

Yo nunca seré un títere de las sombras.

Las sombras, siempre habían estado ahí, pero desde hacía ya mucho tiempo, cuando Rogue aprendió lo que era la felicidad verídica y verdadera, dejo de sentirse intimidado por ellas. Una luz surgió de dentro de su corazón y estaba listo para que esta influyera en la felicidad en su vida. Pues Sabertooth ya no era un lugar de miedo y exigencias crueles, sino un lugar donde todos son considerados familia y parte vital del gremio, tal y como les enseñó Natsu hacía ya tiempo, cuando con sus flamas alumbradas por el amor que sentía a su gremio.

Todos estos pensamientos llegaron a Natsu, que pareciera estar conmovido por esos pensamientos, pues Rogue dejaba de sentir esa frialdad en el lazo telepático, sino un calor agradable, usual de la personalidad de Natsu y de su alegre sonrisa. Pero de pronto ese calor desapareció y fue reemplazada por la frialdad, como si la sonrisa dibujada en el rostro del dragon slayer se hubiera desvanecido en el aire.

-Pensé ver un aliado en ti.- dijo esa voz algo decepcionada.

-Ahora es mi turno de preguntarte algo.- comentó Rogue en voz alta mirando que Gajeel parecía un títere inactivo. -¿Acaso esto te hace feliz?

No hubo respuesta ante la pregunta, pareciera que se rompió la conexión telepática. Y luego Gajeel corrió hacia el dragon slayer de sombras atacándolo con una barra gigante de acero, pero no logró golpear a Rogue, de ahí solo siguieron golpes al azar sin siquiera darle al dragon slayer de sombras, de esa manera se notaba que el control mental sobre Gajeel no era muy fuerte no muy técnico, Rogue no podía evitar pensar el porqué.

La batalla se extendió más y más, pero no tenía ningún sentido, pues Gajeel estaba atacando sin premeditación sobre lo que hacía, ninguna táctica en absoluto. Solo lanzaba golpes al aire, como si ni siquiera fuera una persona. Así que después de ahorrar poder mágico en su interior, era ahora de su ataque de victoria. Rogue se preparó y activó un circulo mágico debajo de sus pies, y así dio un golpe de poder mágico de sombras hacia el rostro de Gajeel con la intención de liberarlo de la maldición de E.N.D. Ahora solo quedaba esperar a ver si había funcionado.

-¿Rogue?- preguntó confundido el dragon slayer de hierro. -¿Qué haces aquí chico?.- terminó de preguntar con una sonrisa antes de colapsarse en el piso.

Era una victoria para Rogue.

Ahora ya habían rescatado al rehén tomado por el enemigo. Pero no sabían que el no era el único controlado telepáticamente.

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Lucy, Grey, Wendy, Carla, Happy, Gildarts y Sting corrían hacia el interior de una cueva oscura y solitaria. Donde de repente Sting se detuvo en seco y observó detenidamente a la oscuridad frente a ellos.

-¿Qué pasa? No me digas que le tiene miedo a la oscuridad.- comentó Carla algo molesta pero después fue callada por Wendy, quien se disculpaba tímidamente al dragon slayer de luz, quien realmente no había prestado atención a lo que comentó la gata blanca, solo se notaba como aquel mago rubio olía el ambiente concentradamente. Pero después de un instante este rostro analítico se tornó en uno de preocupación, asombro pero mayormente enojo.

-¿Qué pasa Sting?- preguntó Wendy cargando a Carla, mientras todos los demás notaban como la furia surgía descontroladamente en su rostro, y como apretaba sus puños fuertemente a los costados de su cuerpo.

-Algunos quédense conmigo, vienen un gran número de magos, hacia nosotros.-

Wendy empezó a olfatear el ambiente también, tratando de encontrar ese aroma que Sting percibía, y cuando lo hizo, sintió una lástima y preocupación.

-Yo me quedaré con Sting.- afirmó la dragon slayer de viento, con Romeo, Gildarts y Carla accediendo a hacerlo también, Sting no pudo evitar sonreír. Lucy, Happy, Grey y Erza continuaron a encontrar a E.N.D. mediante las coordenadas que estaban dentro de la mente de Wendy.

Ya que los demás se fueron de aquella cueva, quedaron esos magos formando un círculo donde preparaban hechizos que les ayudarán a combatir contra los magos de Sabertooth, quienes estaban siendo controlados por una maldición de E.N.D.

Gildarts era el que parecía más confiado de todos, pues solo tenía una sonrisa típica de el, como la que tenía cuando combatía con Natsu y le daba una paliza. Era difícil no recordar que el junto a Makarov sabían todo este tiempo que el pelirosado era un demonio de más de 400 años.

-¿Sabes Gildarts?- dijo Sting levantando sus puños frente a su rostro. –Esta será la primera vez que hagamos equipo.

El mago Gildarts sonrió ante el comentario, pero notó que Romeo se veía confundido, pues sus círculos mágicos se veían débiles probablemente debido a la falta de concentración.

-No entiendo.

-¿Qué sucede Romeo-san?-preguntó dulcemente Wendy al mago de fuego quien tenía la mirada sobre aquel suelo rocoso y gris, donde retumbaban los pasos de los magos controlados por E.N.D.

-¿Acaso Natsu hizo todo esto? Esa no es la persona que yo admiro.

La tristeza llenó los corazones de los magos, pero una sonrisa surgió del rostro de Carla, quien activó sus alas y voló frente a Romeo levantándole la mirada. Carla sonrió suavemente y le tomó la mano al mago adolescente.

-Es por eso que luchamos, para recuperar a nuestro Natsu.

Bueno, lamento que este capítulo haya sido algo corto, pero la escuela parece más complicada de lo que parece Xd, espero les haya gustado el capítulo, y perdón por no haber publicado desde hace tiempo jejje

Saludos ,Nuyen236