Yuri! on Ice no me pertenece.
Aviso: Semi AU, Viktor fundashi, cap tranquilo 2.0
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Preludio antes de la terrible Rostelecom
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Era una noche normal en la vida de nuestro querido Viktor Nikiforov.
Yuuri se encontraba sentado en la esquina de su cama en la habitación compartida del hotel mirando Steven Universe.
Viktor, en su propia cama se encontraba recostado sobre su estómago, parecía estar leyendo una revista sobre las nuevas noticias que daba la ISU con respecto al GPF como buen entrenador que era, cuando en realidad leía un doujinshi hard yaoi que compro en línea.
Estaban tomando un tiempo de relajación antes de marchar a Rusia para la Rostelecom. Yuuri ya había practicado mucho tiempo su rutina gracias a las exigencias de Viktor en sus saltos y secuencias, lo único malo de todo era una pequeña cosa que sucedió en la competencia de China.
Y no era sobre Leo y Guang, por lo que Viktor sabia sobre su pareja formada era que estaban mejor que nunca, incluso en sus entrenamientos, claro que no tanto como su cerdito pero… ya entienden.
No era sobre Phichit, la relación del tailandés con el peli plateado seguía exactamente igual. Incluso Viktor había jurado buscarle una pareja para shipearlo, dejándolo tranquilo sin tener que escuchar cosas sobre su Ship con Yuuri.
Tampoco era sobre que los Yuri's estaban algo 'distantes' después de llegar al hotel pasada la competencia, Yuuri llamara ochenta veces seguidas al celular de Yuri, este le contestara expresando su deseo de que se muriera antes de que él lo vea en persona.
No, no era nada de eso.
Un golpe en la ventana hizo los hizo sobresaltar.
— Viktor... — Murmuro Yuuri sin despegar la vista del televisor.
— Ya sé, ya sé. Tú sigue mirando Steven que yo iré a ver.
Se levantó con pereza de la cama, maldiciendo en ruso a quien sea que ahora este interrumpiendo el momento justo cuando el doujinshi comenzaba a ponerse más suculento.
— ¿Otra vez ustedes? — Pregunto una vez que abrió la ventana.
Se tallo los ojos observando al par de periodistas que se encontraban afuera, muriéndose de frio, y con una incómoda sonrisa en el rostro.
— ¿Cómo pudieron subir hasta aquí? Estamos en el octavo piso.
— Por la escalera de emergencia.
Viktor se asomó por la ventana mirando donde el periodista señalaba bajo sus pies.
— Wow.
El camarógrafo sacudió el hombro de su compañero, recordándole que estaban allí para entrevistar a la leyenda del patinaje sobre su presunto romance con su aprendiz: Katsuki Yuuri. No para que su compañero entable una conversación explicando la manera de cómo llegaron hasta allí y Nikiforov le esté invitando una taza de chocolate caliente, era injusto, también él tenía frio y nadie le regalaba ni el saludo.
— ¿Qué te pasa? — Le pregunto el periodista a su compañero, molesto, tomando su chocolate caliente.
— Por si no lo recuerdas, tenemos que entrevistar a Nikiforov, no charlar de nuestra vida con él.
— ¡Oh, cierto! Señor Nikiforov podría usted decirnos si… ¿A dónde se fue? — Pregunto impactado al ya no ver a Viktor en la ventana mirándolos con su sonrisa característica.
— Genial, vine a enfriarme el trasero en vano, y para ponerse peor, contigo.
Suspiro el camarógrafo, mirando con rabia a su compañero.
— Pues discúlpame si mi carismática personalidad con las personas opaca tu monocromático ser. — Hablo sarcástico rodando los ojos.
— Pues yo no veo a nadie de 'carismática personalidad' en estos momentos, solo a un idiota por el que vamos a perder nuestro empleo.
— Tranquilízate Tulio, eso no va a pasar. También podríamos sacar una nota sobre la estadía de Nikiforov en China. — Opino el periodista de cabello blanco.
— ¿Qué es lo que te pasa Juanin? Somos periodistas, escuchaste, PERIODISTAS. Vivimos de la desgracia y chismes ajenos, ¿acaso quieres que me quede grabando la cara del tipo por más de media hora sin sacar provecho?
Una melódica risa logro recordar donde estaban.
Se volcaron hacia la ventana encontrando a Viktor Nikiforov observándolos con una extraña sonrisa, mientras los grababa con una cámara en sus manos.
— Olvídense de mí, ustedes continúen en lo suyo. — El peli plateado sacudió su mano libre. — ¿Saben que se ven bien como pareja?
El rostro de ambos periodistas se coloreo de un completo rojo hasta las orejas, tartamudeaban un montón de cosas que no tenían sentido siendo grabados por Viktor y su extraña sonrisa en todo momento.
Hasta que una de las vigas de la escalera metálica se soltó, haciendo caer a ambas personas hacia el piso de abajo, donde gracias a algún ser mágico se salvaron de caer desde el octavo piso de ese edificio. VIktor preocupado saco la mitad de su cuerpo por la ventana preguntando un tanto angustiado si se encontraban bien.
— ¡Estamos bien! — El camarógrafo levanto su pulgar, había caído encima de Juanin por lo que no recibió ningún daño.
— ¡Amazing~!
Viktor metió su cuerpo por completo dentro de la cálida habitación con calefacción, feliz de que los periodistas no se hayan lastimado. Tarareo una canción pasando de Yuuri, quien se encontraba hipnotizado con la televisión creando teorías sobre el próximo episodio y la vida de la mamá del protagonista. Se volvió a recostar en su cama con alegría, retomando su gratificante lectura.
Si descontaba el constante acoso que recibían sobre la supuesta 'relación' entre él y Yuuri, la prensa le había traído mucha publicidad gratis al nipón. Además de que él podía encontrar a muchos artistas que hacían fanarts de los más interesantes, incitándolo a también crear su cuenta en pixiv para subir los fanarts que había hecho de los Yuri's, de Leo y Guang, hasta algunos de Phichit sufriendo desgracias cómicas para su diversión propia.
Cosas malas por dos razones. Una para su pupilo, porque a el le gustaba mantener un perfil bajo. La segunda para él, era que la mayoría de las cosas eran Viktuuri. No lo malinterpreten, adoraban la manera en que lo imaginaban con de activo, pero si era sincero con el mismo... prefería ver Yuuvik en los doujinshi que rondaban por la red. Y aunque si sabía que era lo mismo, para el no lo era.
Pero los rumores sobre lo que sucedió pasarían, ahora la concentración estaba en preocuparse en la Rostelecom, dar lo mejor, mejorar, y sobre todo, hacer que su conciencia le vuelva a hablar sin necesitar hacer algo estúpido.
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Luego de varias horas de vuelo, por fin pisaron el suelo ruso. Viktor vestía una chaqueta marrón favorita, con una sonrisa coqueta y sus ojos escondidos tras sus lentes de sol, cosa innecesaria ya que estaban dentro del techo del aeropuerto, pero igual lo hacía verse genial.
Lo bueno de llegar en la madrugada, sin avisar, era la nula presencia de reporteros en el lugar.
— ¡Ah, Rusia! — Exclamo Viktor abriendo los brazos con una gran sonrisa. — Hermosos paisajes que adornan el lugar, las personas poco hogareñas, el clima frio que pareciera que te abrazara la piel haciéndote estremecer… — De pronto la expresión feliz se convirtió en una aburrida. — Lo odio.
— Pero eres ruso, Viktor. — Argumento Yuuri tras el cargado de las maletas de ambos.
A diferencia del peli plateado, el nipón vestía de la forma menos extravagante posible. Para él era mucho mejor si no llamaba demasiado la atención.
— Por eso lo digo, mi querido Yuuri~ — Viktor caminaba con estilo dejando a Yuuri cargar con las maletas como todo buen amigo-entrenador haría. — Nací aquí, así que obviamente hay algunas personas con las que no me quisiera volver a encontrar.
— Son las cuatro de la mañana. — Recalco el moreno luchando con llevar la montaña de maletas que traía encima. — Estoy seguro de que no te encontrarías con nadie indesea…
"Vitya… ¿hueles eso?"
La voz de conciencia hizo que ignorara lo que Yuuri decía.
¿Qué cosa?
"Apesta a perfume barato en este lugar"
¿De qué…?
— Viktor Nikiforov. — Una chillona voz logro irritar al peli plateado en un segundo. — Que alegría encontrarte en este lugar mi estimada pelusa albina.
Como esta persona.
"Encontramos a la zorra"
Tragando su disgusto, Viktor le dio una señal a Yuuri para que se le adelantara, dándose la vuelta mostrando su mejor sonrisa.
— ¡Sergey! Que 'agradable' sorpresa encontrarte en este lugar. — Saludo al molesto ayudante que Yakov tenía hace años.
— Dímelo a mí, estoy saliendo de viaje ahora mismo a Italia, ya sabes, uno siendo patrocinador tiene varias preocupaciones… oh, cierto, tú ya te habías retirado ¿no? — Menciono con saña.
"No nos faltes el respeto, teñido"
— Estoy tomando una temporada de descanso, ya sabes como es esto Sergey. — Viktor se encogió de hombros. — Algunos que si tenemos talento para el patinaje, debemos descansar un poco o seguir en la pista. Pero no te preocupes, entiendo si no lo comprender ya que tú eres patrocinador solamente.
— Ja, ja, si… cosas de la vida, eh. — Rio sin gracia, desapareciendo su sonrisa. — Veo que sigues con tus extravagantes gustos de siempre.
Observo la camiseta negra que traía el peli plateado, en letras blancas tenia escrito una "I" al lado un corazón y debajo de eso estaban las palabras "yaoi"
Viktor observo su camiseta comprada en línea que se colocó a sabiendas donde iban. Como se esperó, Sergey no tenía idea a lo que refería su ropa.
— Ya me conoces, pero que hago aquí interrumpiéndote de tomar tu vuelo. Seguro tienes cosas más importantes que hacer.
Se excusó de forma rápida, sin ganas de continuar esa nada provechosa conversación.
Respirando profundo, salió directo donde su pupilo lo esperaba ya con un taxi. Disculpo su demora y a mitad del camino al hotel Viktor hablo.
— Esperemos que Rusia no nos traiga más sorpresas desagradables.
Lo que el peli plateado no sabía, era que lo desagradable junto a lo bizarro recién acababa de comenzar.
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¡E-e-e-e-e-e-e-e-e-e-e-e-e-e-e-eso es todo amigos!
¿No les da gracia la ironía en los gustos de doujinshi en Vitya al comienzo?
Prepárense para todo el repertorio de malas parodias, memes, y cualquier cosa que pase en el próximo capítulo de esta historia~
