Tocaban la puerta como si no existiera un mañana y a regañadientes Ed tuvo que abrirla al poco rato se arrepintió de no ver por la mirilla, justo frente a él se encontraba su lindo hermano menor Alphonse, mirándolo como si quisiera matarlo.

—Al que sorpresa.

Dijo con cierto nerviosismo en su voz pero sin desviar su vista.

—Ninguna sorpresa quiero que me expliques quien es ese tal Roy Mustang—Dijo con el ceño fruncido— se supone que te casabas con Greed

Ed frunció un poco el ceño al escuchar ese nombre también se mordió el labio inferior en señal de impotencia, aun después de la golpiza que le dio no le perdonaba lo que le había hecho, pero frente a el tenia un problema más grande, no tenia caso intentar mentirle a su hermanito este lo conocía más de lo que se conocía el mismo, soltó un suspiro y se hizo a un lado, dejando que el menor entrara.

—Esta no es una conversación que debamos llevar en la entrada.

Termino diciendo para seguido dirigirse a la cocina, no quería levantar a su invitado si es que la discusión llegaba a los gritos, ayer los dos se habían dormido hasta las cuatro de la mañana viendo detalles de su boda y dando concejos de cómo comportarse, maldito Mustang a qué hora habrá enviado las invitaciones para que su amor de hermano estuviera ahí. Se sentaron frente a una mesa.

—Antes de explicarte tengo una duda —Al solo le dirigió una mirada esperando a que hablara — ¿A qué hora te llego la invitación?

Necesitaba saberlo, esperaba tener por lo menos medio día para pensar en una mentira pero no esperaba que Alphonse llegara a las nueve de la mañana, era demasiado temprano tomando en cuenta que él vivía a cuatro horas de viaje por avión y tardaría dos horas en llegar a su apartamento.

—Hace tres horas.

Dijo Al serio y cruzado de brazos, Ed abrió grande sus ojos al escuchar la respuesta… ¡Tres horas! Y ya lo tenía enfrente de el ahora estaba más que seguro que Dios lo odiaba, seguramente había hecho algo muy malo en su vida pasada.

— ¡Tres horas!

—Si —Fue lo único que dijo, ya sabía que su hermano tendría una gran impresión pero necesitaba respuesta y no se iba a ir de ahí hasta escucharlas, después de todo tenía que hacer valer el sufrimiento de todos en el avión y conducir como si no hubiera un mañana, se había saltado muchos altos, suerte que la policía no lo encontró, si no ahora estaría en una bonita celda con su nombre.

— ¿Cómo es que llegaste tan pronto?

—Le dije al piloto que había una bomba en el avión si no aterrizaba en dos horas y me salte todos los altos de camino aquí.

Dijo serio, eso era una parte de la verdad ya que el piloto no le había creído tuvo que tomar medidas drásticas y lo dejo inconsciente para después amenazar al copiloto de seguir sus ordenes o seria el último vuelo de su vida, también amenazo a los pasajeros y al personal del avión de que si decían algo de lo que ocurrió en el lugar seria lo último que dirían de sus vidas. El podría ser un ángel pero si se trataba de su hermano se volvería un demonio con tal de protegerlo, sabía que este no necesitaba protección pero el rubio mayor ya lo había protegidito cuando eran niños ahora le tocaba a él sufrir para que su hermano fuera feliz.

No puedo seguir con sus pensamientos ya que Ed se aclaro la garganta para empezar a hablar.

—Bueno haciendo las cosas breves Greed me fue infiel y me encontré a Roy en el parque en un momento difícil, el me ayudo a salir de mi depresión y me enamore de él en poco tiempo al igual que él lo hizo conmigo, la cuestión es que los dos nos enamoramos y decidimos casarnos… se podría decir que es amor a primera vista

Claro esa historia ni él se la creía su hermano podría ser muy inocente pero él lo conocía mejor que nadie era imposible que le creyera la mentira pero tenía una leve esperanza de que lo hiciera.

—Aja y yo nací ayer

Adiós esperanza, Al seguía frente a él con los brazos cruzados y la frente arrugada dando a entender que era mejor decirle la verdad pero él ni aunque su vida dependiera de ello lo aria.

—Es la verdad

—Edward te conozco muy bien como para saber que es imposible que tu estuvieras llorando por alguien como Greed y peor aun que te enamores así de simple después de lo que paso hace diez años.

—Siempre existe una primera vez para todo

No quería recordar lo que paso hace diez años, en primera porque todos le habían dicho que no era la persona indicada para él y en segunda por que por culpa de esa persona ahora tenía el carácter que se cargaba en la actualidad.

—Te daré el beneficio de la duda.

Dijo Al mientras mostraba una sonrisa, el descubriría toda la verdad pero por ahora se conformaría con torturar a su hermano por mentirle.

—Por cierto ya sabes que vas a ponerte

—Sí, me pondré un traje blanco

—Ed eres un doncel debes utilizar un kimono—Vio como este fruncía el ceño—Es tradición de la familia.

—Al diablo con eso, soy un hombre aunque pueda procrear.

— Quieres ir a tu propia boda con traje… no quieres verte hermoso para tu nuevo prometido

Se mordió el labio inferior

— No quiero ir de compras fui hace una semana ya no tengo dinero para comprarme un kimono

Dijo serio y con una pequeña sonrisa esperando que eso fuera suficiente para hacer ceder a Al.

—Yo lo pago.

Porque rayos su hermanito tenía que ser presidente de una empresa ahora ya no tenía escapatoria… pero un último intento vale la pena.

—Ed…—Llamo su hermano consiguiendo su atención para verlo señalar en la entrada de la cocina— ¿Quién es él?

Se giro para ver a un rubio desalineado sin lentes, una sonrisa se instalo en su rostro si él iba a sufrir a manos de su hermanito el rubio sufriría también.

—Es Naruto Uzumaki, mi abogado y amigo— El nombrado hizo una corta reverencia junto con Al el cual se paró de la silla—Naruto el es mi hermano menor Alphonse de cariño Al. —Mostro una sonrisa maliciosa—Naruto el primer paso es comprarte ropa nueva así que iremos al centro comercial.

Termino diciendo para después jalar al oji azul hacia a su habitación dejando un confundido oji pardo.

*—*—*—*

Ahí estaban los tres en un negocio de ropa, Al, Naruto y Ed los dos últimos probándose ropa, El oji azul comprando trajes y el oji dorado probándose cada kimono que su hermanito le había puesto en el probador.

En el camino Ed le había explicado todo a su hermano y el con gusto decido ayudar.

Naruto salió del probador con un traje negro y una camisa roja, el conjunto le quedaba de maravilla lo único que no cuadraba era su cabello y los lentes.

—Me siento raro.

—Pero Uzumaki le queda de maravilla. —Dijo el menor para después darle un kimono negro con pétalos de sakura —Pruébese el kimono.

Este no reclamo nada y volvió una vez más al probador soltando un suspiro cansado, ya llevaban tres horas en el mismo negocio y empezaba a aburrirse.

— ¡Edward Elric si no sales en este momento entrare yo!

Escucho gritar al menor, se apiada de Ed, el pobre llevaba como unos doscientos cambios de kimono y su hermanito no se decidía por cual comprar, eran más de los que él llevaba, seguro el pobre estaría muy estresado y cansado. Su hermano daba miedo si lo contradices, el lo había descubierto cuando llegaron.