Era como estar entre la espada y la pared.
Como hija tenia que estar de su lado, defenderlo y maldecir al enemigo.
¿Pero si el enemigo era él?
Que armas podía tomar, no podía atacarlo, mucho menos derrotarlo.
Lo mas frustrante era que desconocía la razón de aquel nudo en el estomago.
¿Por qué no lo podía herir?
Escondió su rostro, volviendo a la realidad; sabía que pasaría después de esta guerra.
Las estadísticas decían que Alfred ganaría, y todo el mundo sabía que pasaría después de eso.
El Imperio Español caería.
Papá España, el hombre que la cuido. El hombre al que ella admiraba…
Y aun así su corazón deseaba que Alfred ganara y cada vez que Mathew le daba noticias de que Alfred había ganado una batalla, sentía su estomago brincar de felicidad.
-Vaya hija resulte…- Se regaño.
Alfred contra Antonio
Estados Unidos contra España.
Una guerra en la que no sabia que posición tomar. España era su padre y Estado Unidos…
¿Qué era Estados Unidos?
¿El niño que había conocido en la frontera? ¿Su motivación para independizarse?
¿Su enemigo?
No…Eso jamás seria, a pesar de que la hubiese derrotado y que le haya quitado sus tierras; eso era pasado y no había motivos para seguir cargando con ese pesar: Lo pasado, pisado.
Su mente buscaba una respuesta ¿Qué era Alfred para ella?
Años sin verlo y cada mañana sentía la necesidad de correr a la frontera y brincar a su brazos, todas las noches el protagonista de sus sueños.
Argentina le diría que esta enamorada, Chile le diría que es una tontería, Venezuela le sonreiría con picaría.
No encontraba respuesta para aquello…
¿Un héroe, quizá?
El nuevo invento de Escocia sonó, sacándola de su tren.
-¿Hola?- Lo descolgó.
-México?- Una suave voz se oyó al otro lado.
-¿Matty?-
-Si, México, te tengo noticias.- Le aviso Canadá.
-¿Qué ha pasado Matty?-
-¡Alfred gano!-
El auricular resbalo por sus delgadas manos…
Como estar entre la espada y la pared.
La pared que la apoyaba…La espada que la daña.
…
-Haz perdido España.-
Lo miro con rabia.
Filipinas, Puerto Rico, Guam. Los había perdido.
Con eso, el Imperio Español cayó…
Y Estados Unidos brillo como las estrellas de su bandera.
